Hola, decidí traerles un capítulo nuevo :)

Por favor dejen críticas constructivas si no es mucho pedir.

PD: no revisé las faltas de ortografía por falta de tiempo, así que si ven alguna no se asusten.

Aclaración: este es un AU,ergo, puedo cambiar algunos puntos de la historia.

Enjoy. Saludos :)

PD2: Lean mi otro fic: s/8116563/1/Tradicion_Familiar


"Gale está de vuelta en el Distrito." Resonaron cual eco en mi cabeza.

Me quedo viéndolo boquiabierta, mientras mi rostro se tiñe de blanco, dándome un aspecto espectral. Estoy borracha, no sorda.

Sigo observándolo con firmeza, puesto que no puedo articular palabra alguna. De repente suelto el vaso que sostenía vagamente y, éste, se estrella contra el piso.

Sin intención de limpiar el piso, intento recobrar la palabra y una vez logrado, me limito a inquirir lo que considero primordial:

—¿Por qué regresó? —digo aún impactada por la repentina noticia.

—Él... Quedó viudo, y es por eso que decidió dejar su antigua residencia. Porque le traía recuerdos. —responde Haymitch vacilante.

No respondo. Me dedico a pensar en que sucedería si lo viese... No es que espere que algo pase, amo a Peeta, aún en su condición, y jamás le haría nada como eso, pero no tengo idea de como sería ver una vez más a Gale, y menos todavía, como sería si él se instalase de manera definitiva en el Distrito.

"Porque le traía recuerdos." Dijo Haymitch... Lo entiendo, de veras comprendo por lo que Gale está pasando ahora mismo. Me costó mucho trabajo poder levantarme cada mañana y recorrer cada rincón del lugar que me había albergado durante toda mi niñez.

Cuando caminaba por las "calles" de la Veta, recordaba a mi familia, a Prim. Luego me paseaba por el Quemador y haciendo memoria, podía visualizar como lucía antes de ser bombardeado y a las personas que solía encontrar allí. Más tarde, mientras vagaba por las calles del Distrito 12, recordaba como se veía aquel, cuando todos sus antiguos residentes las recorrían... El bullicio proveniente de la zona comercial, la gente caminando atolondrada... Esos y millones de recuerdos me revolvían el estómago.

Siento una cierta pena por su pérdida, después de todo, yo estoy padeciendo lo mismo en cierta forma..¡No! ¿Qué diablos estoy diciendo..? Lo reitero otra vez: Peeta sigue allí adentro, sólo tengo que buscar una forma de traerlo hacia mí.

Por algún motivo, aparentemente inteligible, una sarta de recuerdos sobre Gale—sí, GALE— y yo misma se reproducen en mi mente. Veo proyectados recuerdos desde la primera vez en que lo vi, pasando por algunos de los besos que compartimos en en algunas oportunidades y luego la última. ¿Significará algo ésto? Es decir, el hecho de que haga memoria para recordar a aquel chico que en algún momento fue mi mejor amigo, y en ocasiones, mi amante.

Parecen haber pasado horas desde que Haymitch me comunicó aquella noticia, pero logro ubicarme en el tiempo, cuando me encuentro acompañando a Keara hasta su cama, la cual abandonó al despertarse por el estrepitoso sonido del vidrio quebrantándose contra el suelo.

La acompaño hasta su habitación y tras arroparla, me dispongo a cantarle una nana. Comienzo a cantar involuntariamente, pero para cuando logro darme cuenta, estoy entonando las estrofas de "El árbol del ahorcado". Me detengo instantáneamente. No lo hago porque crea que no es apropiada para niños, ni mucho menos, lo hago porque aquellos versos sólo logran atiborrarme la cabeza con más recuerdos y ésto, empieza a acumular lágrimas, que atentan con salir, una vez más.

Al ver a mi hija sumida en un sueño profundo, me retiro de la habitación y corro donde Haymitch. Abro la puerta del comedor dando una manotada y luego me echo a sus brazos, con el fin de llorar hasta más no poder.