Le dolía todo el cuerpo, la cabeza, estaba reaccionando, apenas sentía sus extremidades… abrió un poco los ojos y la luz le lastimó de inmediato… así que se movió un poco molesta en la cama, con lentitud, despacio, no soportaba el dolor, tal vez se había resfriado… pero noto algo raro, generalmente la luz de su habitación entraba de un lado, pero esa vez le daba de frente, las cortinas no estaban abiertas completamente, apenas y entraba la luz… así que apartando un poco la mirada del sol, pudo abrir un poco mejor sus ojos, apenas y observo… hasta que se dio cuenta rápidamente de algo… esa no era su cama, no era su habitación, definitivamente esa no era su casa… así que se paro de golpe y quiso bajarse de la cama pero flaqueó y cayo al suelo, éste estaba alfombrado para su fortuna… dejó salir un grito de dolor…
Alguien en la cocina estaba preparando el desayuno y al escuchar el golpe y el grito de la chica, dejo rápido lo que estaba haciendo y corrió a la habitación… y vaya sorpresa que se dio al ver a la chica tirada en el suelo…
Kari se asusto, tenía la cabeza volteada en dirección contraria a la puerta, y pudo escuchar como alguien había ingresado en la habitación, estaba aterrada… hasta que sintió unos brazos en sus hombros que la hicieron voltear hacia aquella persona… reconoció esos cabellos rubios al instante… no cabía duda, ese era Takeru, y lo confirmo al ser volteada completamente por el chico incorporándola un poco…
"veo que ya despertaste, y no de la mejor manera" dijo el rubio divertido
"Takeru…" dijo la castaña mirándolo a los ojos, tenía la voz ronca, no sabía que hacer, porque estaba él ahí?… más bien, por que estaba ella ahí?, no era tiempo para quedarse muda por la presencia del rubio, tenía que saber… "que… que hago aquí?" susurro bajito la chica, estaba muy adolorida y desconcertada, además se sorprendida y avergonzada.
"verás…" dijo T.k para agarrarla bien de la cintura y piernas y cargarla hacia la cama, pues estaba bastantito retirada de ella, no quería saber que fue lo que hizo para llegar hasta allí "ayer…" y la acomodó en la cama, tapándola "te encontré en la calle y, te desmayaste… caíste al suelo frío, y como no tenía idea de cual era tu departamento y para colmos no había nadie por ahí, pues… te traje a mi casa, ahora veo que no esta tan lejos de la tuya" contó el chico a lo que Kari lo escuchaba atentamente
"ahora recuerdo…" dijo bajito la castaña "me sentí mal en ese momento, pero no sé porque" mintió la chica para voltear un poco su cabeza con esas sonrojadas mejillas, que traía desde que despertó… y que se hicieron notar más.
"y te resfriaste, necesitas bañarte con agua caliente y ponerte ropa abrigadora para ir a la escuela, si es que puedes, claro esta…" le comentó a la castaña, apunto de salir de la habitación
"espera…" apenas y pudo decir la castaña "no puedo moverme" comentó un poco apenada, y trató de levantarse un poco, con muecas de dolor "pero sino te molesta, tengo que irme a mi casa, ahí esta todo lo que necesito, además no tienes porque molestarte más" trato de sonreír la chica pero tosió de repente.
"tranquila… no me molesta, además ya prepare dos desayunos y no me parecería cortes que se desperdiciara uno, despreocúpate, te preparare el baño" dijo Takeru mientras guiñaba un ojo y salía naturalmente de la habitación.
Kari no podía creer lo que estaba viviendo… estaba en la casa de Takeru, y éste la atendía como una Reina, bueno, literalmente, ya que sino fuera por su debilidad, nada de esto estaría pasando, y todo esto provocado por él mismo, en la noche, cuando lo encontró, su corazón bombeó más rápido de lo normal, estaba muy nerviosa, muy asustada, tantas emociones le hicieron presión en su cabeza y simplemente no lo soportó, pero no entendía porque antes no había pasado si no era la primera vez que lo veía sorpresivamente… ahora estaba sentada en la cama, y pensó… la cama era tan pequeña, acaso, habrían dormido hay los dos, la idea la aterrorizo completamente "eso no es posible.." dijo bajito.
Se levantó con cuidado de la cama y notó que tenía una pijama puesta encima de la ropa que llevaba la noche anterior, se sonrojo un poco más de lo que estaba… camino descalza lentamente y salió de la habitación, era un pequeño pasillo, donde un poco más adelante se abría paso a la derecha y en un gran marco de puerta se divisaba la sala, el comedor y la cocina, había otra puerta un poco distanciada de la habitación de Takeru y al final se divisaba la puerta del baño, estaba entre abierta y mucha luz salía de él, se veía tan blando y resplandeciente. No sabía para donde caminar… estaba un poco mareada, hasta que la puerta de baño de abrió por completo deslumbrando a la chica, quien cubrió su mirada delicadamente con una de sus manos, de esa luz salía T.K secándose las manos, y caminado hacia ella.
"ya esta, puedes entrar, coloque unas toallas limpias y…" paro en seco cuando notó que la chica estaba descalza… "así nunca te curarás de tu resfriado, vamos, toma esto…" dijo mientras le calzaba unas pantuflas cómodas a la chica, quien trato de ponérselas, se colocó una con éxito mientras que al tratar de ponerse la otra, perdió fuerza en sus piernas y no alcanzó a sostenerse de la pared, así que el rubio la tomó en un rápido agarre, donde los brazos de Takeru la abrazaban bajo los brazos de ella, mientras ella simplemente se dejaba caer sin fuerza alguna…
"lo siento" dijo la chica avergonzada
"no importa, tienes que bañarte para que te reanimes un poco… pero no sé si dejarte sola en el baño, tal vez puedas caerte de nuevo" comento el rubio viéndola fijamente.
"no te… preocupes, estaré bien" menciono Kari mientras trataba de levantarse correctamente ella sola… y con ayuda de Takeru entró al baño… cerrando la puerta, Takeru decidió terminar de preparar el desayuno para después esperarla salir del baño y vigilarla desde la puerta por si algo llegase a pasar…
"vaya que esa chica si que se enferma" comentó y se retiró a la cocina
La castaña se despojó de su ropa y entró a la tina de baño, el agua estaba perfecta, con esos fríos no podía pensar en algo mejor que en el baño que comenzaba a disfrutar, se relajaron sus muslos de sobremanera, era justo lo que necesitaba… se estaba reanimando, pero aún tenía sueño… decidió descansar un momento en la bañera, le avergonzaba saber que en ese mismo lugar se bañaba él… que en algún momento el cuerpo desnudo de Takeru se posaba en esos lugares también… estaba alucinando locamente… "será mejor que me tranquilice" dijo y se dejo descansar en la bañera… sin darse cuenta, se estaba durmiendo otra vez… y lo hizo.
Paso tiempo…
"Rayos… ya se demoró" dijo el Rubio recargándose en la pared a un lado de la puerta del baño… "Camiya…" tocó la puerta suavemente "estas bien?" preguntó, pero no escucho nada, así que pego su oído en la puerta, y nada de nada… "esto no esta bien" dijo y abrió la puerta lentamente, y al entrar, la vio casi flotando en la bañera…las burbujas y espuma cubrían parte de su cuerpo… "Kari!!!" grito espantado el rubio y entró rápidamente en acción por la chica, brincó en la bañera sin lastimarla, haciendo que el agua se derramara por un lado, el lado que no estaba pegado a la pared… y la tomó con una mano por la espalda, mientras que con la otra alzaba su cabeza por la nuca, pero la castaña no reaccionaba "oh esto no es nada bueno… Kari, reacciona!!" dijo y alcanzó una toalla por un lado y la metió a la bañera para taparla antes de sacarla, pero al mojarse la toalla se transparento y se pego suavemente al delicado cuerpo de la chica… así que sin más la cargo y la llevó rápidamente a su habitación.
"No puedo dejar que se quede con la toalla, se humedecerá y se enfriara y eso si que no será bueno para ella" dijo y regreso al baño por unas toallas secas… regresó a su habitación y la dura tarea comenzó para él… no podía quitarle esa vendita prenda, la dejaría completamente desnuda, y él no era capaz de eso… así que mejor la taparía con la otra y ya tapada, le quitaría la mojada de abajo, entonces así, la levantó por la espalda cuidadosamente, envolviéndola con sus brazos y recargándola en su pecho… estaba a punto de taparla cuando la castaña comenzó a despertar… lentamente abrió sus ojos y al verse entre los brazos del rubio, miró hacia arriba para ver su mirada azul…
"estoy… soñando?" dijo desconcertadamente la chica, Takeru no dijo nada, ningún gesto, nada, estaba a punto de continuar su trabajo cuando sintió los delicados y húmedos brazos de Camiya rodear su cuello, la volteó a ver, fue entonces cuando vio sus ojos… ese color de ojos era tan bello… y sin pensarlo y un poco semiinconsciente, la chica se acercó más y más al rostro de Takeru, hasta que sus rosados y delicados labios tocaron los del chico… éste no hizo nada por detenerla… sólo abrió sus ojos un poco por la sorpresa… Kari hacía más presión en sus labios, mientras que las manos de Takeru dejaban la toalla en la espalda de la castaña, y la tomaba de ahí mismo con delicadeza… el beso lo presionó más el rubio tomando su cabeza lentamente, entrelazando sus dedos con el cabello corto y castaño de la chica, aún mojado… que demonios estaba haciendo?... era algo que no podía evitar… se sentía tan bien, además de que su compañera de clases no estaba nada mal, era linda, trabajadora, pequeña y se veía adorable a cualquier vista, eso no podía negarlo… pero no estaba haciendo lo correcto, definitivamente no, pero porque no podía detenerse?...
Kari comenzó a sentir un poco de frío, así que se abrazó más al rubio, pero comenzaba a reaccionar… su cuerpo, sus sentidos, su conciencia… así que al ver que no era un sueño, abrió los ojos de golpe y lo vio, vio su rostro relajado, sintió sus labios presionarse a los suyos… se… estaban besando!!!, así que Kari se despegó de él de golpe y repentinamente empujándolo un poco por el pecho con sus brazos aún húmedos… Ambos se quedaron viendo un poco desconcertados… La castaña bajó un poco la mirada y notó que la toalla que traía puesta hacia notar su cuerpo por lo transparentada que estaba, así que se tapo rápidamente su pecho con ambos brazos y se encogió por la vergüenza…
Takeru sólo la miró sin ningún gesto, tomo la toalla seca y la envolvió con ella…
"Sólo vístete rápido y sal a desayunar" fue lo único que dijo, se paro de la cama y salió de la habitación cerrando la puerta tras de él.
Kari sin pensarlo comenzó a secarse con la toalla que no estaba mojada, pero no tenía ropa que ponerse… así que recordó que había dejado la pijama de Takeru en el baño… pero no se animaba a salir de la habitación aún, estaba muy avergonzada por lo que acababa de suceder. Así que se cubrió con la toalla otra vez y se sentó en la cama con la cabeza baja… después se cubrió el rostro con sus manos.
"soy una estúpida…" susurro "ahora si va a odiarme… no debí" se decía bajito, y entonces escucho que tocaron la puerta levemente
"te dejo aquí la pijama"
Escucho la voz de Takeru por afuera de la habitación, su corazón brinco en ese momento. Y cuando ya no escuchaba nada, abrió lentamente la puerta y encontró la pijama junto con la ropa que llevaba puesta la noche anterior, sólo que estaba un poco mojada; tomó las prendas y volvió a cerrar la puerta, se cambió rápido para no hacer esperar tanto al rubio, por más que ella no quisiese, tenía que darle la cara al chico, no podía quedarse para siempre en la habitación de Takeru y mucho menos en su casa. Así que por fin salió y dudosa e insegura, caminó por el pasillo para salir por fin a darle la cara al rubio, éste estaba sentado en el pequeño comedor dando la espalda hacia le marco que conducía a las habitaciones. La chica dudo, pero caminó hacia el rubio y se sentó a un lado de él, donde se encontraba el otro desayuno. Sin hacer ruido… Takeru sólo tenía las manos entrelazadas sobre la mesa y con los ojos cerrados. Kari lo vio detenidamente, hasta que bajó sus manos a sus piernas y agachó la mirada, tenía que pedirle disculpas.
"Perdóname Takeru" dijo sin más, el chico abrió los ojos y la volteó a ver, pero ella miraba a otro lado.
La situación era realmente incómoda.
"Lo único que quiero ahora es que te recuperes, cómo te sientes?" pregunto amablemente el chico, para sorpresa de la pequeña castaña quien volteó a mirarlo sorprendida.
"un… poco mejor" dijo ella sonriendo apenas.
"bien, ahora… desayunemos que esto ya lleva esperando horas" comentó divertido el chico, Kari se asustó un poco, horas había dicho? Se supone que tenían que ir a la escuela…
"que hora es?" pregunto angustiada
"emm… como las 10 más o menos" respondió desconcertado, la chica suspiró aliviada, aún tenían tiempo, y es que habían pasado tantas cosas en tan poco tiempo.
Y el desayuno pasó tranquilo, conversaron una que otra cosa relacionada con la escuela, ya que de otra cosa no podrían hablar… arreglaron la mesa y lavaron los trastes, o más bien Takeru los lavó porque no quería que Kari tocara el agua fría. Terminando…
"toma" dijo Takeru estirándole un frasquito a la chica "es medicamento, con esto te recuperarás poco a poco de el resfriado"
"mm… gracias" dijo Kari un poco avergonzada. "De verdad muchas gracias por todo Takeru" dijo ella "ahora tengo que irme a casa a… prepararme para la escuela" dijo ella, tenía la voz un poco ronca todavía.
"y piensas irte con la pijama?" preguntó divertido el chico, Kari se miró y se sonrojo "no te preocupes, te prestaré mi uniforme de deporte mientras, ya que es lo único que se te vería bien" dijo el rubio, ella se volvió a sonrojar.
Asi que cuando Takeru entró a su habitación, Kari se fue a sentar al sillón de la sala, esperando, pero se estaba demorando un poco. Cuando al final apareció, ya estaba vestido con el uniforme normal de escuela.
"toma" le dijo y le alcanzó el otro uniforme "cámbiate, y después, te acompañaré a tu casa, que tal si te desvaneces otra vez en la calle" comentó el chico para después tomar su mochila y salir del apartamento. "te espero afuera" fue lo último que dijo.
Kari se sonrojó de nueva cuenta… así que comenzó a cambiarse, cuando ya estaba, doblo la pijama del chico y la dejo en la habitación del rubio, misma que arregló un poco por haberse quedado a dormir allí, se colocó los mismos zapatos que traía la noche anterior, se arregló un poco sus cabellos… y salió por fin del departamento lista.
"bien, te queda un poco grande, pero no te ves mal… vámonos" dijo el rubio colocándose su mochila en su hombro y caminando naturalmente.
Kari sólo se quedo parada, 'que no me veo mal?' repitió las palabras que había escuchado de los labios de Takeru, y sonrió muy feliz… ahora que ya lo estaba tratando un poco mejor, era mentira lo que decían de él… que era un superficial, para ella Takeru era todo, menos un superficial. Así que rápidamente alcanzó al rubio y comenzó a caminar tras de él.
"vamos… no me gusta que las chicas caminen tras de mi" dijo Takeru y la tomó de la mano para jalarla a su lado, soltándola, pero asegurándose de que no se atrasara. Kari ya no podía estar más roja de lo que estaba.
Caminaron en silencio hasta llegar al apartamento de Camiya. Ambos se quedaron parados frente al edificio, viéndose uno al otro.
"Y bien?" dijo el rubio esperando alguna reacción por parte de su compañera.
"Emm… bueno yo, te quedarás aquí o… te irás?" preguntó tímida
"te acompañare hasta tu depa… que tal si te caes de las escaleras?" comentó
"mmm… en realidad podría usar el elevador" dijo apenada la chica
"insinúas que no quieres que te acompañe?" preguntó fingiendo molestia
"no no es eso!!" respondió rápidamente la chica asustada de que se enojara.
"estaba bromeando" dijo él divertido mientras le palmeaba la espalda levemente.
Kari sonrió y entró al edificio junto con su querido rubio, aunque éste ignoraba que fuera SU querido de Kari. Al llegar, ambos entraron y mientras Takeru se quedaba sentado en la pequeña sala, Kari entraba a su habitación y como podía se arreglaba lo más rápido que podía, no quería hacerlo esperar más tiempo, pero aún se sentía un poco débil.
Takeru sólo veía detenidamente el apartamento de su compañera de clases, pensando, que irónica era la vida, él ahí… en la casa de una compañera de escuela de la cual jamás se hubiera imaginado hablarle, Hikari se le hacía una persona seria, delicada, reservada, tímida… era por eso que no se había interesado antes en hablarle, creía que a personas así no habría mucho que saber, por ser como eran, reservadas, de alguna u otra forma le agradaba la gente alegre, por eso era que Davis era uno de sus mejores amigos, aunque a veces le enfadara los comentarios que hacia sobre Camiya. No le gustaba que lo molestaran con ninguna chica, con ninguna.
Seguía revisando la casa, hasta que vio el calendario en la pared, había una marca muy notable en él, y justamente, marcaba el día de hoy… "que raro…" comentó bajito y enderezándose un poco en el sillón, y con su vista de halcón, leyó perfectamente lo que decía "Cumpleaños de Kari" y se sorprendió un poco "hoy es su cumpleaños?" dijo extrañado.
Salió de sus pensamientos cuando vio que la puerta de la habitación de la chica se abría y mostraba a la misma ya uniformada, y con su pants en manos.
"toma, gracias" dijo Kari apenas, le dolía un poco la garganta.
"no hay por que… oye… te sientes bien?... te veo… pálida" decía el rubio mientras se paraba de donde estaba sentado para ver fijamente a la chica.
"si… estoy bien" dijo para después toser un poco.
"sabes? No creo que sea buena idea que… vayas así a la escuela" Kari lo veía fijamente
"estaré bien…" dijo mientras se acercaba a la sala y tomaba su mochila, después de haber sacado una que dos libretas de las cuales no tendría clases ese día.
"Vámonos" dijo Kari y así salieron y caminaron a la escuela…
No hablaron mucho, pues como Takeru se había dado cuenta de que le dolía hablar a la chica por las muecas que hacía al intentarlo y su voz ronca, creyó conveniente no forzarla a conversar con él, aunque ella insistía en que no era molestia.
Llegaron a la escuela y casi no había nadie… aún así entraron al Aula, por poco tiempo, ya que Takeru saló al patio a jugar fútbol con sus amigos, dejando a Kari ahí… en el salón.
Kari quería pensar en todo lo que pasó ese día, pero los dolores de cabeza y mareos no la dejaban en paz, su estado estaba empeorando, pero ella no quería alertar a nadie.
"Kari Feliz Cumpleaños!!" gritó Yolei al llegar al salón de clases, mientras los pocos que estaban ahí la escucharon y de inmediato se acercaron a la pequeña castaña para felicitarla.
"gracias chicos, en verdad" decía Kari fingiendo una gran sonrisa, para que nadie la descubriera, pero su voz la traicionó.
"Que pasa Kari, porque hablas así?" preguntó Yolei dándose cuenta de inmediato.
"ah!... es que ayer tomé una bebida muy fría antes de irme a dormir, y amanecí un poco ronca" decía pero sus mejillas estaba levemente sonrojadas
"y porque estas sonrojada?" preguntó Yolei para después voltear a ver por todo el salón "sino esta… ya sabes quien" dijo ya que aún estaban con ellas uno que dos compañeros.
"ah es que… aunque no este, pienso en él" dijo y fingió reír un poco, sin duda, Kari era buena para actuar.
"ah ya veo…" dijo la pelimorada "bueno, hoy Hikari, te tenemos una sorpresa…" dijo mientras sonreía
"ah si… que clase de sorpresa?" decía ella con naturalidad.
"como hoy no tendremos Inglés y ya conseguimos un permiso para salir temprano hoy de la escuela por la falta de esa clase, saldremos a dar un paseo!!!" decía Yolei muy contenta.
Kari casi se caía de la sorpresa, no se sentía bien y… tendría que salir a otro lado que no fuera a su casa a reposar??!!... eso si no la alentaba para nada. Pero no dijo nada, sólo siguió escuchando aún fingiendo una inmensa alegría.
"y ya que tu eres la festejada, elegirás tu el lugar, así que empieza a pensarlo" dijo mientras arrimaba una butaca y se sentaba a un lado de la chica, para esperar su respuesta.
"yo?" preguntó, Yolei asintió con la cabeza, y la castaña se puso a pensar 'mmm… no tengo muchos ánimos de ir a alguna parte, pero… no quiero preocupar a mis amigos, así que… que lugar será el adecuado?' pensaba la chica, cuando recordó algo del día anterior, a la hora de la salida, escucho hablar a Takeru y Davis…
Pequeño flashback
"entonces que T.K?... iremos mañana al parque central a divertirnos un poco?" comentaba Davis a su rubio amigo.
"claro!... hace mucho que no me divertía, podremos ir a los videojuegos" dijo el Rubio.
End.
"ya sé!!" respondió Kari y Yolei le ponía atención "Vamos al parque central!!." Decía contenta la chica, aunque molesta por su garganta.
"ya estas!!" decía Yolei, "iremos al parque central!!! Pero… exactamente a que lugar quieres ir??" preguntó la pelimorada a su castaña amiga.
"no sé… podremos ir a la nevería, a algunas tiendas de ropa, comida… a los videojuegos" decía Kari un poco apenada.
"Ok… oh mira! Ahí viene Ken" decía y Kari volteaba a ver al chico.
"Hola, Buenos días" saludó el recién llegado a sus amigas, siendo respondido de la misma manera, pero escuchando un poco rara a Kari.
"te ocurre algo Kari?" preguntó angustiado…
"no, sólo, tomé algo frío ayer y me afecto la garganta" dijo con una sonrisa nerviosa.
"como?... pero si ayer estaba haciendo frío, como fue eso posible?... o acaso fue de que saliste a…" y se quedo callado de momento, Yolei sólo lo veía fijamente esperando lo que iba a decir, Kari sólo estaba normal…
"Tal vez tengas razón Ken, salí al frío cuando te despedí… tal vez fue eso" dijo y volteó a ver la paleta de su butaca, quedándose callada. Ken también bajó la mirada.
"ah Ken… ya decidimos a dónde salir hoy, ven" dijo Yolei y se apartaron un poco de la castaña para poner al pelizul al tanto de los planes.
Las clases comenzaron, todo pasó normalmente, a excepción de Takeru, que volteaba a ver frecuentemente a la castaña para ver su estado, estaba un poco preocupado por ella. Mientras que Kari volteaba a ver frecuentemente al rubio para ver su rostro, ya que estaba completamente enamorada de él. Que difícil era la vida de los adolescentes al enamorarse.
Paso y pasó el tiempo y aún habían miradas discretas por parte de los dos, se buscaban entre la gente, volteaban a verse cuando tenían oportunidad, aunque las miradas fueran de diferente razón y/o motivo.
Las clases por fin habían terminado… era hora de la acción.
Sora y Mimí se habían reunido con Ken, Yolei y Kari… ya que como ellas eran de ultimo grado, tenían horarios diferentes por lo que salían más temprano que los demás grados, felicitaron a la pequeña Kari, así que mientras platicaban un poco caminando a la salida, Kari veía fijamente cómo Takeru y sus amigos caminaban frente a ellos a una distancia considerable, jugaban, reían, se empujaban, bromeaban… maniobraban con la pelota de fútbol al caminar, realmente era muy entretenido verlos jugar, verlo a él jugar, reírse, estar y ser feliz. Eso la animaba más, casi olvidando sus molestias por el resfriado muy bien oculto que tenía por sus amigos.
Ya saliendo de la escuela, notó que sus amigos seguirían el mismo camino que Takeru, así que para no verse tan obvia…
"saben chicos?, conozco otro camino para llegar al centro, vayamos si?" rogaba Kari, todos se extrañaron, pero accedieron a la petición de la castaña por ser la anfitriona del día.
Así que todos se fueron por otro camino, por el cual, el destino sería el mismo que el de Takeru y sus amigos.
'espero que al llegar, no me lo vaya a encontrar de frente' pensaba la castaña, o más bien, rogaba.
Y así caminaron y caminaron, y cuando al final de una calle se divisaba el centro, a una calle antes y cercana, venían saliendo Takeru y sus amigos, Kari al verlos se asustó terriblemente y se escondió detrás de Yolei empujándola un poco en el acto, Los demás se quedaron perplejos, Takeru hizo un gesto notando sorpresa y un poco de molestia.
'ay no, se ha enojado, ahora debe pensar que lo estoy siguiendo' pensaba Kari escondiéndose más en su amiga.
"Que pasa aquí?" dijo Sora confundida.
"no lo sé, ustedes díganme…" había respondido el rubio.
"que?... acaso no podemos simplemente encontrarnos por coincidencia?" preguntaba Mimi desconcertada
"no lo sé, pero que importa, vámos chicos!!" dijo Davis para seguir como si nada… sus amigos lo siguieron y Kari y sus amigos caminaron de igual forma, pero al llegar a la explanada del centro, se fueron por su lugar.
"todo esto fue raro, que gran coincidencia que los encontráramos" decía la pelirroja
"para mi que no fue coincidencia" decía Yolei mientras miraba de reojo a la castaña, quien se hizo la que no sabía nada.
Y así se estuvieron divirtiendo, habían ido a muchos lugares, y Kari ya no volvió a ver a Takeru ni a sus amigos por ahí, se deprimió un poco, Yolei los había conducido a los Videojuegos, había mucha gente, pero aún así entraron a divertirse un poco, el establecimiento estaba un poco oscuro para hacer resaltar las luces llenas de color de los videojuegos, así que la mayoría se separó para cada quien tomar un juego, Ken quiso estar con la castaña, pero por alguna extraña razón, Yolei no lo dejó… así que Kari decidió irse por su cuenta también, empezaba a sentirse un poco mal por el ruido y el extremado calor que hacía allí… caminaba entre la gente, hasta que con la vista pudo divisar con trabajos a un chico muy parecido a Takeru, o acaso era él?... no podía ser, ya que aquel chico estaba con… una chica??, Kari se talló los ojos, rogaba estar imaginando, pero no lo estaba, era Takeru quien jugaba en aquel videojuego, tan concentrado estaba en él mientras que una chica lo abrazaba y acariciaba por la espalda, le coqueteaba, pero a Takeru no parecía importarle, Kari se quedo allí, parada y sin hacer ningún tipo de movimiento, sólo viendo nada más y nada menos que a Chihiro, su compañera de clases, abrazar a Takeru. Lágrimas amenazaban salir de sus ojos cafés.
Takeru parecía estar muy concentrado que no se había dado cuenta que Kari lo miraba, y mucho menos se había dado cuenta de que tenía a Chihiro pegada a su espalda, eso era a lo que llamaban, ADICCIÓN a los videojuegos.
Chihiro era una chica de piel un poco apiñonada, cabello largo de un color negro, ojos de una tonalidad rojiza, la chica no era nada fea.
De repente ésta sintió una mirada, así que volteó un poco, y vio a una chica de espaldas alejándose, vestía el mismo uniforme que ella.
"Kari?" dijo confundida la chica, a lo que el rubio reaccionó de inmediato al escuchar ese nombre, porque ahora tenía esa extraña importancia hacia él?... volteó rápidamente y al igual que Chihiro, notó cómo Kari se alejaba rápidamente. Así que quiso moverse pero sintió un peso extra en su cuerpo, al instante notó que era, tomó a la chica por los hombros y la alejó de él bruscamente.
"no quiero que me vuelvas a tocar" fueron las simples, secas y duras palabras del rubio hacia la chica de ojos rojos, quien los abrió dejando notar un desconcierto y miedo en ellos, jamás había visto así al rubio, éste enseguida salió del establecimiento. Pero al ver el cielo, notó unas grandes y toscas nubes grises, estaba a punto de llover, estaba angustiado… tenía que encontrarla antes de que lloviera, podría hacerle daño… No entendía desde cuando le estaba importando tanto la salud de esa chica, o tal vez no era realmente su salud.
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..::Maia Hayashibara::..
