Disclaimer: Kaichō wa Maid-sama! No me pertenece; pertenece a Hiro Fujiwara. Yo solo voy a jugar con sus hermosos personajes, sin pedir dinero por ello.
0x0x0x0x0x0x0- cambio de escena.
Capítulo 7
Habían pasado dos semanas desde el incidente en el departamento de Misaki y todo parecía volver a la normalidad. Usui seguía fastidiándola como siempre pero desde aquel día lo había notado un tanto posesivo, casi siempre estaba a su lado como si fuera una especie de perro guardián. Frecuentaba tanto el Maid Latte que de un día para el otro fue aceptado como el nuevo chef suplente, aunque casi siempre estaba en la cocina del local ¿Cómo rayos había sucedido eso? Bueno, la verdad que para Misaki fue una situación lamentable y embarazosa… Para empezar ese día Satsuki-san había estado como loca, dentro de tres días sería el día de las odaliscas y Aoi le estaba exigiendo que decidieran de inmediatamente cada color para las chicas del personal, el tema era que ya tenía todos los colores decididos solo faltaba uno y era el más complicado de todos… el de Misaki.
Fue ese mismo día en que el chef del lugar sufrió un accidente y no había podido terminar de cumplir con su horario. Satsuki estaba desesperada porque al estar promocionando ese evento el café estaba lleno y la demanda de platillos era impresionante. Hasta que como caído de un asteroide o una nave espacial apareció él… el sujeto que desde hacía unos días Misaki no podía mirar a la cara.
-Usui-kun… lamento que hayas venido estamos a punto de cerrar, lamentablemente-. Dijo la gerente entre lágrimas.
-¿Y eso por qué?-Preguntó curioso, le incomodaba un poco ver a la mujer de treinta y pico de años llorar desconsolada como niña que perdió su muñeca favorita. –Todavía hay muchos clientes-.
-Es que….- su llanto no la dejaba continuar. Por lo tanto, Honoka-chan, haciendo relucir su fría personalidad terminó la oración por ella.
-Lo que sucede es que nuestro chef sufrió un accidente con la estufa, se quemó un poco su brazo, se quejo y se largó. Yo opino que podía haber durado un poco más, eso pasa cuando no se tiene pasión en el trabajo-.
Todos los presentes ante las palabras de la chica de cabello corto quedaron en silencio y sintieron algo de frío en sus espaldas.
-¿Solo por eso van a cerrar?-
-Usui-kun también es una persona muy fría-. Comenzó a llorar de nuevo.
-Déjenme sustituir al chef-. Pidió como si fuese a preparar un café en su propio apartamento. –Yo puedo hacerlo a la perfección, así no tendrían que perder el día-.
Los ojos de Satsuki y de las chicas del personal brillaron con esperanza y varias flores comenzaron a brotar de todas ellas, aunque mayormente de la gerente. Excepto por una persona que a medida que la conversación avanzaba comenzaba a destilar un aura oscura y terrorífica.
-¡De ninguna manera! Este tipo es un acosador y un alienígena quién sabe qué cosa hará para divertirse a costilla nuestra. Además debe hacer una prueba y ya no hay tiempo para eso-. Concluyó alterada Misaki.
- Ahh Misa-chan, eres muy agresiva, ahuyentarás a los clientes así-. Adoraba molestarla, simplemente no podía evitarlo, además si conseguía el empleo estaría más cerca de ella.
-Si… es verdad que tiene que hacer una prueba para verificar la calidad de sus habilidades culinarias… Pero no importa ¿Usui-kun podrías preparar un platillo fuera de lo común digamos en más o menos diez minutos?- Ignorando completamente a Misaki que estaba a punto de asesinar a ese alien manipulador.
-Claro, es muy fácil-. Y aunque sonó tan arrogante como de costumbre, el platillo que tuvo en el tiempo requerido fue un éxito y ni siquiera Misaki se atrevió a cuestionarlo, así que se tragó su enojo y continuó con sus labores. Entonces, cuando todo estuvo más calmado y Misaki estaba tomando un receso en la cocina ignorando a Usui, Satsuki y Aoi fueron en busca de Usui.
-Usui-kun… ya que tu y Misa-chan son tan cercanos, -dijo nuevamente en estado moe. –Queremos que nos digas qué color es el que le sienta bien a Misa-chan-.
Usui observó por unos momentos a la aludida (que se tensó al momento en que la gerente dijo que eran cercanos) y tardó en responder haciendo que Misaki sudara esperando su respuesta.
-El color piel-. Respondió haciendo que Misaki se ahogara con el té que estaba bebiendo.
-¿qué… qué quieres decir con eso U-Usui- kun?- Preguntó la gerente al borde de una hemorragia nasal y del desmayo.
Misaki por su parte fue como alma que lleva el diablo hasta Usui y lo tomó del cuello de la camisa. –Sí estúpido Usui ¿qué quisiste decir con eso?-
-Solo la verdad, ese color es el que mejor te queda…- Y como continuó ignorando sus reclamos no le quedó remedio dejar su descanso para seguir atendiendo a los clientes que esperaban sus pedidos.
-Usui-kun…. ¿en verdad piensas eso? Pero ya con ese cosplay ya se muestra demasiada piel, creo que es un color inconveniente…-
-Solo bromeaba- dijo con su rostro imperturbable. –Su color es el blanco porque me hace querer muchos colores en ella…-
-Eso… fue inesperado. Bien, ese color será-.
Luego el día de las odaliscas había pasado sin dificultades y había sido todo un éxito, los atuendos de las chicas eran espectaculares, tal como se esperaba de ese genio de la moda como era Aoi. Y para sorpresa de muchos, el traje de Misaki había sido el más elegante y llamativo de todos, logrando sacar muchos suspiros de los clientes, dándole muchas propinas pero sobre todas las cosas, ese día en particular había hecho del impasible Usui Takumi un monstruo verde de celos, aunque mantuvo bastante bien la compostura.
Y así habían pasado los días y ahora ese alien acosador estaba aun más cerca de Misaki, si eso era posible.
0x0x0x0x0x0x0x0x0
Luego de un fin de semana bastante agotador en el Maid Latte, Misaki debía ponerse al corriente con sus obligaciones de Kaichō. El éxito del día de las odaliscas había atraído a un montón de clientes nuevos y al pasar los días el lugar era cada vez más concurrido y por ese motivo habían alargado a media hora el cierre del local pero eso resultaba un poco inconveniente para Misaki ya que tardaba más en llegar a su departamento y así retrasaba sus deberes escolares y del consejo estudiantil. Sin embargo, no podía decirle que no a Satsuki-san, ella había sido lo suficientemente buena para contratarla y permitirle ciertas libertades que las otras chicas no tenían por eso no podía quejarse. Y a ese problema de horarios se agregaba otro problemita con nombre y apellido.
Takumi Usui se había propuesto torturarla más de lo normal, no solo la seguía como un perrito para todas partes, sino que ahora todos los días era su custodio hasta que llegara a su departamento sana y salva y ella no podía poner un solo pero ni negarse. Ese chico sí que la sacaba de quicio, todavía le costaba olvidarse de ese incidente y cada vez que recordaba su voz al susurrarle al oído su estado inconveniente hervía y su rostro se tornaba completamente escarlata.
Sus pensamientos fueron abruptamente interrumpidos cuando una mano se posó en su mejilla y una voz burlona le habló. –Oye Misa-chan ¿en qué perversiones estás pensando que estás tan roja?-
-¡Te he dicho miles de veces que no hagas eso!- Le riñó ofendida y ruborizándose aun más. Ambos estaban en el subte y todos comenzaban a mirar la escena tan particular.
-No cambies el tema… anda cuéntale a Usui que es lo que piensas…- Le dijo acercándose peligrosamente a ella. – Lo tengo… seguramente estás… pensando en mí-.
-¡N-n-no sé de qué estás hablando! ¡Qué ocurrencias!-
Usui quería seguir molestándola pero ya estaban cerca de la parada así que la ayudó a descender como todo un caballero, ganándose suspiros de las mujeres del metro y una mirada asesina de parte de Misaki. Ahora solo tenían que caminar por unos minutos y llegarían sanos y salvos.
Sin embargo, Takumi tenía la sensación que desde hacía varios días estaban siendo observados y seguidos. Al principio era algo imperceptible, denotando que el que hacía el trabajo se lo tomaba en serio pero poco a poco y al hacerse casi una sombra de Misaki la presencia se sentía con más claridad. Fue por eso que Takumi había decidido ser su sombra. Pero esa noche, se sentía incómodo y temía por la seguridad de la chica así que decidió finalmente tomar cartas en el asunto.
-Ayuzawa, escucha bien, desde hace varios días nos están siguiendo-. En realidad temía decirle que posiblemente lo estuvieran siguiendo a él pero no quería hablar de ello todavía.
- ¿Qué quieres decir con eso?-
-Que alguien nos sigue el rastro, nos observa, vigila…-
-Ya entendí, estúpido Usui, deja de burlarte de mí-.
-El caso es que esta noche no irás a tu departamento-.
-Ni creas que me creeré eso, estoy segura que quieres aprovecharte de mí pero eso no sucederá-. Le dijo haciendo crujir sus nudillos.
-No es algo de lo que vayamos a discutir, vendrás conmigo-. Y sin más la cargó al estilo princesa y comenzó a correr. Ignorando los gritos y golpes de Misaki ¡cielos, que fuerza bruta! Pero no le importaban esos golpes si la chica estaba a salvo.
-No puedo ir… tengo muchas cosas que hacer, no he terminado con mis deberes y tampoco con los del consejo-.
-Kaichō, eso es lo de menos… podemos pasar por tu departamento pero no nos quedaremos ahí-.
-¿Y desde cuando tú decides que hacer conmigo?- Usui no le contestó, prefería ver ese enojo a que le pasara algo.
Siguieron corriendo despistando a esa sombra y corrieron al departamento de Misaki, Usui tomó las cosas por ella porque se rehusaba a cooperar y salieron de allí. Takumi paró un taxi negándose a escuchar las quejas de Misaki; le indicó la dirección al conductor y dejaron ese vecindario perdiendo definitivamente al acosador que los seguía.
Ya en el departamento de Takumi….
-No solo eres un alien acosador y pervertido ¿También eres millonario o algo así?- Preguntó Misaki no del todo asombrada por la forma de vida del chico pero sí algo intrigada. Después de todo le había dicho que vivía solo pero no esperó que viviera solo en un lugar como este.
En primer lugar el vecindario era de lo más lindo, las calles, edificios y tiendas eran todo un panorama encantador. Al llegar Misaki iba sospechando que Usui tenía un poco más de dinero del que sospechaba; su forma de actuar, su perfección para todo lo que hacía y la gracia con la que se desenvolvía eran de una persona de clase, sin embargo, nunca se lo había cuestionado hasta ese día. El edificio en el que vivía estaba alejado de la preparatoria y bastante cerca del Maid Latte y por eso descubrió el porqué de su intromisión diaria en su vida; le quedaba de pasada. La calidad de atención en el lobby y el decorado era algo de primera calidad, al subir al departamento lo hicieron por un ascensor y era muy lujoso porque de un lado del mismo había una ventana que dejaba ver la ciudad.
Ya en el pasillo del piso trece, Usui sacó su llave y abrió la puerta y para sorpresa de Misaki al entrar se encontró con un living bastante desolado, solo tenía un sofá que daba directo al gigantesco ventanal, una laptop cargándose en el suelo y una mesita ratona que tenía unos lentes y un libro cerrado.
-No es momento para hablar Misa-chan.- quiso aligerar un poco el incómodo ambiente entre ellos. –Hoy estoy muy cansado, sin embargo te confieso que no tengo preparada una habitación de huéspedes así que tendrás que dormir conmigo-.
-¡Lo sabía! Esto es otro de tus trucos-. Lo golpeó en la cabeza para expresar su enojo.
-¡Auch! ¡Qué agresiva eres! Pero descuida Misa-chan así me gustas-. Y con eso Misaki se quedó sin palabras, nunca antes le había dicho abiertamente que le gustaba. Los colores de su rostro no tardaron en subir.
-D-de-deja de jugar conmigo y llévame de regreso a mi departamento-.
-No es posible, ya te dije nos estaban siguiendo-.
Misaki no estaba del todo convencida pero si los estaban siguiendo era posible que ellos hayan descubierto su paradero. Por el momento no era posible volver a su hogar ¿Qué debía hacer? No quería volver, de ninguna manera. Ellos, él la obligaría…
-¡No voy a regresar!- Gritó sobresaltada repentinamente sorprendiendo a Usui.
-¿Qué es lo que sucede contigo? ¿Por qué gritaste así de repente?- Le preguntó preocupado, nunca había visto esa expresión en ella, era algo más allá del enojo y la angustia.
-Tal como lo dijiste Usui, no es el momento para hablar de ello, yo también estoy cansada-.
-De acuerdo.- Le dijo no del todo convencido, ahora quería saber. –Puedes dormir en el sofá-.
-Y tú… ¿dónde dormirás?-
-Aquí en un rincón, descuida-.
-No seas ridículo, pu-puedes dormir conmigo, pero esta será la última vez que lo permita-. Evitó mirarlo al decir lo último porque se había vuelto a sonrojar. Usui feliz de la vida, no esperó a que terminara de hablar que ya estaba acostado a su lado abrazándola.
-¡O-oye, oye… no, no me abraces pervertido!-
-Pero si no lo hago me caeré…- Misaki no respondió y quedó profundamente dormida sin poder evitarlo, sus pensamientos la habían cansado tanto o más que el día de trabajo.
- Descansa Misaki-. Y él también se durmió, no sin antes darle un tierno beso en su cabeza.
0x0x0x0x0x00xx0
Al otro día, después de desayunar y terminar con sus deberes, ambos se dirigieron temprano a la preparatoria. Misaki se dirigió a toda prisa y comenzó a adelantar y a actualizar sus responsabilidades en el consejo antes de que las clases empezaran.
Al marcar las siete cuarenta, se dirigió a su salón justo a tiempo para cuando el profesor estaba a punto de presentar a un nuevo alumno…
-Buenos días clase… el día de hoy se incorpora con nosotros un nuevo estudiante, espero que lo hagan sentir bien y que sean buenos compañeros. Adelante, puedes presentarte-.
- Mi nombre es Hinata Shintani, sean buenos conmigo-. Se presentó amablemente el joven pelirrojo, alto y buen parecido.
Misaki por su parte se excusó apresurada y salió del salón de clase como alma que lleva el diablo, no soportaba estar allí ni un minuto más. Esa escena no pasó desapercibida por el chico de ojos esmeralda y cabello rubio y se preguntó qué diablos había sucedido para que saliera así. Se sorprendió al ver a Misaki palidecer al ver a ese sujeto y frunció el ceño, algo raro estaba sucediendo y no pensaba quedarse de brazos cruzados. No le importó ir a clases, así que fue en busca de Misaki, ya sabía en donde encontrarla.
Continuará…
Hola =)
Primero que nada quería expresar mis condolencias al pueblo Japonés y pedirles a ustedes que también recen, si ya lo hacen por favor sigan haciéndolo. Esa gente está sufriendo mucho y es terrible la situación…
Segundo, espero que disfruten el capítulo. Lamento la tardanza pero las noticias me deprimieron bastante, no soporto ver a la gente sufrir y es una situación delicada, aunque no pueda hacer más que rezar y pedir que se levanten como siempre estaba deprimida como para escribir, además que estoy casi con gripe mi garganta duele mucho…
En fin… nos leemos la próxima semana, dejen reviews por favor =) pero antes les agradezco por leer y especialmente a: SunnyBunnyFunny, Ichigo U, LuNaShinRa por sus reviews.
Besos…
