Disclaimer: Kaichō wa Maid-sama! No me pertenece; pertenece a Hiro Fujiwara. Yo solo voy a jugar con sus hermosos personajes, sin pedir dinero por ello.

0x0x0x0x0x0x0- cambio de escena.

Capítulo 8

¡Maldición, maldición! Eso no podía estar sucediendo, todo este tiempo que creyó estar a salvo… fue solo una gran ilusión, en ningún momento lo estuvo y ahora se daba cuenta de lo descuidada que había sido. Había bajado estúpidamente su guardia y ahora su pasado la había alcanzado y al parecer esta vez no iba a poder huir tan fácilmente.

Se encontraba sentada en la azotea de la escuela porque el salón de clases al momento de ver a esa persona le había parecido tan sofocante que no dudó en huir de ahí. No le importó lo que dirían sus compañeros o el mismo profesor, simplemente no quería verlo. No cabía duda que habían encontrado su paradero si Hinata estaba allí ¡Diablos! No sabía qué hacer o a dónde ir y definitivamente no quería involucrar a nadie, especialmente a nadie del Maid Latte, esa gente no era fácil de tratar.

Escuchó como la puerta de la azotea se abría y supuso que era ese alien pervertido que venía a buscarla. Pero esta vez, Usui no era el que venía a verla.

-¿Por qué huyes Misaki-chan?- Esa voz… ¿Qué pretendía? ¿Cómo la había encontrado?

-No entiendo de que hablas-. Trató de mantener la voz neutral y que los nervios (y por qué no el miedo) no la traicionaran, ella era una persona fuerte y con una voluntad inquebrantable.

-¡Mírame! –. Le ordenó, aunque no había violencia en su voz, simplemente curiosidad y algo de tristeza.

-No tienes nada que hacer aquí ¿es que no lo entiendes?-

-No puedes tratarme así solo por ellos, siempre fuimos amigos, Misaki-chan-.

-Shintani… solo déjame sola. Necesito pensar-. Le dijo aun sin mirarlo a la cara.

-¡No! Si quieres que te deje sola lo haré pero no te permitiré que me llames por mi apellido, eso no puedo permitirlo se siente muy solitario-.

Misaki no le respondía, seguía con la mirada fija hacia la piscina del colegio ¿Por qué no podía entenderla? Solo habían pasado segundos pero parecían horas y Hinata no se movía del lugar en que estaba. De pronto sintió como los fuertes brazos del chico se enroscaban con firmeza alrededor de su cintura.

-¿Qué pretendes? ¡Suéltame en este momento!- Misaki intentaba deshacerse de su abrazo pero no lograba conseguirlo, el chico era muy fuerte a pesar de lo delgado que era.

-¡No lo haré! ¡Tú eres mía!- Le dijo peligrosamente al oído posesivamente. Misaki tembló.

Pero todo se volvió muy confuso de repente. Se sintió ligera por unos momentos, Shintani la había dejado libre pero aparentemente fue por un segundo porque la volvió a tomar en brazos nuevamente o eso le pareció. Sus ojos se habían cerrado al chocar con el tibio pecho que la tenía capturada pero extrañamente no sentía esa sensación de incertidumbre ni de miedo que sintió momentos atrás. Inconscientemente abrazó el pecho de la persona que la tenía presa en su agarre irrompible.

-Te aconsejo que la dejes en paz ¡Si vuelves a tocarla te arrancaré la garganta!- Dijo con voz fuerte, clara y con la promesa que cumpliría lo dicho sin lugar a dudas. –No lo volveré a repetir-.

Esa definitivamente no era la voz de Shintani, esa voz pertenecía a…

-Usui…-

-Ayuzawa ¿te encuentras bien?- Le preguntó cambiando completamente el tono de voz; lo que sorprendió la presidenta del consejo estudiantil.

La voz de Misaki parecía no querer salir de sus cuerdas vocales, por más que trataba de emitir sonido no lo conseguía y eso la ponía más nerviosa de lo que ya estaba.

-¿Y tu quién te crees que eres? Y aún más importante ¿por qué estás abrazando de esa manera a Misaki-chan? ¿Acaso no tienes idea de quién es?- Gritó furioso el chico de cabellos rojizos, mirando con celos a Usui que seguía con Misaki entre sus brazos.

-¡Guarda silencio Shintani!…. Solo vete… por favor-. Repentinamente y sorprendiendo a los muchachos, Misaki habló temblando y tartamudeando.

-Misaki-chan…- Hinata miró una vez más la chica y dando un suspiro lleno de frustración decidió marcharse y dejarla sola por ahora. –Está bien, no te molestaré por ahora pero… no esperes que esté lejos de ti. Después de todo tu eres…-

-¡Basta!-

-Misaki-chan…-

-Déjala tranquila ¿o es que no lo entiendes? No te permitiré que la sigas perturbando-.

-Tú no tienes nada que ver en esto. Así que te pido que nos dejes en paz-.

Usui se alejó reluctante de Misaki y de un momento a otro estaba tomando a Hinata del cuello de la camisa. No deseaba hacer una escena pero ese tipo realmente se estaba entrometiendo demasiado. Ahora más que nunca tenía muchas cosas de las que hablar, sin embargo, tendría que contestar todas las preguntas que sabía que la chica le haría.

-No vuelvas a acercarte Ayuzawa o de lo contrario sabrás quién soy. Ahora lárgate de aquí-.

La mirada de Usui era feroz, Misaki nunca lo había visto comportarse de esa manera tan violenta y la verdad que estaba comenzando a preocuparse. No quería que se involucrara en ese problema porque sabía que nada bueno saldría de todo eso.

-No creas que esto se quedará así. No sabes con quién te estás metiendo-. Le dijo despectivo y seguro de sí mismo.

-Lo mismo digo, ahora lárgate-. Usui le dio la espalda dando por terminada la conversación. Shintani estaba furioso, jamás había sido humillado de esa manera. Adoraba a Misaki aunque todavía no se lo había confesado abiertamente y ese sujeto estaba claramente en su camino y eso no iba a permitirlo.

Takumi siguió su camino hasta Misaki sin darle importancia a la mirada feroz que quemaba en su espalda. Sabía que ese sujeto seguía allí pero no iba a darle el gusto de mirarlo nuevamente, así que siguió hasta llegar a Misaki que se encontraba de rodillas en el suelo y con la mirada perdida.

Finalmente sintió los pasos de ese sujeto marcharse y se relajó notablemente hasta que reparó en la expresión seria y preocupada de Misaki. Desde que la conocía nunca la había visto así, jamás, ni siquiera cuando algún problema se le complicaba con el Maid Latte o con las cosas del consejo. Debía ser algo realmente complicado como para lograr esa expresión en ese bello rostro.

-Ayuzawa ¿Quién es realmente ese sujeto?- Usui le preguntó sin rodeos y sin quitar la mirada de ella.

-Usui…-. Levantó la mirada y comprendió que él no la dejaría en paz si no le decía todo lo que estaba sucediendo en ese momento. Sabía de antemano que aunque ella no le dijera lo investigaría por su cuenta. –En este momento no quiero hablar…Pero sé que en verdad quieres saber, por eso te diré todo esta noche-.

-No es que quiera obligarte pero quisiera ayudarte-. Su voz era muy amable y Misaki se lo agradeció en silencio.

-Escucha, tengo muchas cosas que hacer… el consejo será un desastre si no voy y me ocupo de todos esos asuntos-. Trató de sonreír. –Luego tengo que ir al Maid Latte porque tampoco puedo descuidar el trabajo. Después iremos a mi casa y te diré lo que deseas saber-.

Usui no se esperaba que accediera tan fácilmente, pensaba que le armaría un escándalo y trataría de alejarlo pero no esperaba que accediera a su petición. Tomó un respiro y la ayudó a ponerse de pie. La tomó del rostro y suavemente se fue acercando a ella hasta que sus labios quedaron solo a milímetros de tocarse.

-Ayuzawa…- Suspiró en sus labios.

-Por favor… no me hagas esto más difícil-. Con delicadeza se alejó de Usui dejándolo completamente confundido y dolido por su rechazo pero no la detuvo.

Misaki caminó hasta el salón del consejo con lágrimas en sus ojos aun sin derramar, se negaba a hacerlo ya que si alguien la veía la marcaría como débil y eso le traería más problemas ¡Cómo estaba sufriendo! Sabía que no tardarían en buscarla y tendría que cumplir con lo que ellos les dijeran, no había nada que hacer. Pero por el momento, la escuela era más importante, desde hacía mucho tiempo que lo había decidido, descuidarla ahora solo le traería más estrés.

Antes de llegar al salón pasó por el baño y se refrescó la cara, trató de sonreír y de actuar como siempre. Luego siguió con paso firme a seguir con sus labores como Kaichō. Yukimura, un joven muy simpático y dedicado al trabajo la estaba esperando en la puerta del salón.

- Kaichō… te-tenemos un pequeño problema-. Le anunció esperando las llamaradas del infierno.

-¿Qué sucede ahora, Yukimura?- Le preguntó tratando de mantener la calma, aunque el chico era muy eficiente, la ponía histérica su tartamudeo al momento de enfrentarla.

-Bu-bueno, ya falta muy poco para el festival escolar y todavía no hemos terminado de decidir la temática-.

'Demonios, me olvidé completamente de eso' pensó al borde del colapso, ese festival era muy importante para reclutar más chicas a la preparatoria y para demostrar que la escuela estaba renaciendo de sus salvajes cenizas. –Yukimura… ¡SI VEN QUE YO NO LO HAGO HÁGANLO USTEDES, QUE YO LO TERMINO DE SUPERVISAR!- tomó un respiro después de dar uno de sus gritos demoníacos. Yukimura estaba pálido y con lagrimas en los ojos. –Hoy trabajaremos en eso… luego me encargo de lo demás-. Y así comenzaron con los preparativos para el festival que dentro de dos semanas y duraría dos días enteros. Todo un dolor de cabeza.

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El arduo trabajo del consejo: organizar papeles, decidir la temática del festival y organizar los eventos les había tomado buena parte de la mañana, sin contar que debió asistir a clases y sentarse junto a Shintani que no dejaba de mirarla todo eso fue algo agotador y el dolor de cabeza que sentía se lo hacía saber.

Ahora se encontraba en el Maid Latte desde hacía dos horas y ya no daba más. Estaba muy cansada y tenía círculos azulados bajo sus ojos pero no se atrevía decirle a la gerente que necesitaba un descanso, había demasiada gente porque ese día era el día de la rockstar y el lugar era un caos. En dos ocasiones los clientes, tanto hombres como mujeres, habían pedido que el chef hiciera acto de presencia como rockstar y cada vez que Usui salía a escena con un platillo la multitud enloquecía y ponía a Misaki de muy mal humor. 'Es solo un alien acosador, estúpido Usui'

Estaba sentada en la cocina tomando un refresco después de tres horas y media de arduo trabajo. Su cosplay necesitaba un retoque especialmente en su maquillaje y peinado pero las chicas estaban ocupadas atendiendo las mesas así que tendría que esperar.

De pronto… -Misa-chan, te ves muy sexy con ese atuendo…-

-Calla, estúpido Usui-. Resopló, por alguna razón le molestaba que todas esas chicas se le tiraran encima, pero no estaba celosa, de ninguna manera.

-Estás un poco gruñona Kaichō ¿se puede saber por qué?- Misaki se sonrojó y no le dijo nada, por el contrario se puso de pie y trató de acomodarse el atuendo y continuar con su trabajo. –Espero que no te hayas olvidado de nuestra charla pendiente…-

-Por supuesto que no…- Le dijo sin mirarlo.

Sin decir más Misaki continuó con su labor, sonreía con calidez a los clientes, aun cuando el trío de idiotas estaba más molesto que nunca. La seguían por todo el salón tratando de tomarse una foto o preguntándole si necesitaba alguna clase de ayuda. Pero llegó un momento en que los amenazó diciéndoles que la dejaran en paz o los correría del lugar y con eso la dejaron de perseguir.

Ya más tarde el Maid Latte estaba casi vacío y solo quedaba ordenar las mesas y dejar el lugar en condiciones para el día siguiente. Para cuando el último cliente se fue eran como las diez y media de la noche y todos estaban muy cansados aunque la gerente estaba todavía con mucha energía, parecía una niña chiquita y no la mujer de treinta y pico de años que era.

Finalmente ya habían dejado el Maid Latte en condiciones y ahora todos se dirigían a sus hogares a descansar después de un día tan ajetreado. Sin embargo, no todos iban a descansar, otros como Misaki y Takumi tenían una larga noche por delante… después de todo la chica había prometido una charla y ella siempre cumplía con sus promesas.

Caminaron en silencio hasta la subestación y continuaron así durante todo el camino hasta el departamento de Misaki pero a pesar de estar sin hablar y cada uno pensando en sus cosas el silencio no era incómodo, hasta que llegaron a su destino.

Luego de cuarenta minutos más o menos llegaron al complejo de departamentos. Entraron sin hablar y continuaron subiendo las escaleras hasta llegar hasta el tercer piso. Cuando finalmente llegaron a la puerta del departamento de Misaki la chica se detuvo y miró fijamente a Usui.

-Espero que nada de lo que te diga cambie… tu opinión sobre mí-. Usui la miró sorprendido por unos instantes pero asintió y ambos entraron.

Misaki acomodó sus cosas e invitó a Usui a tomar asiento junto a la mesa. Estar ahí después de lo que había pasado hacía algunas semanas no hacía el ambiente más ameno, muy por el contrario los dos estaban algo incómodos tratando de olvidar ese incidente; Usui porque comenzaba a hervirle la sangre al recordar a Misaki de esa manera y Misaki porque se sentía muy avergonzada.

Usui fue el primero en hablar. –Ayuzawa… ¿Qué es lo que ocurre?-

Misaki lo miró por un momento, estaba acostumbrada a la forma que tenía Usui en preguntarle las cosas pero… le costaba responder. Finalmente tomó un respiro y le respondió.

-Principalmente lo que debes saber es que yo soy… Misaki Ayuzawa… Fujiwara-. Y esperó su reacción.

-¿Acaso has dicho Fujiwara?- le preguntó incrédulo paseándose por la pequeña habitación.

-Así es Usui… yo soy la hija y única heredera de la familia Fujiwara-.

Entonces todo quedó en un extraño e incómodo silencio. Después de la declaración de Misaki, por primera vez en la vida Usui se sentía confundido y muy sorprendido, no esperaba una cosa así. El mundo era muy pequeño.

Continuará…

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¡Hola! Lamento mucho la tardanza, estaba media resfriada y no tenía muchos ánimos para escribir…

Pero la semana que viene vuelvo a la normalidad así que si todo va bien subo el prox capitulo el miércoles.

Bueno muchas gracias por leer y comentar. Especialmente a: amy249, LuNaShinRa, SunnyBunnyFunny, Licci

Muchísimas gracias por comentar, cada review motiva mi imaginación y me hace muy feliz… así que por favor dejen un comentario, no toma más de dos minutos y me hacen muy feliz.

Hasta la próxima semana. Besos…