Disclaimer: Kaichō wa Maid-sama! No me pertenece; pertenece a Hiro Fujiwara. Yo solo voy a jugar con sus hermosos personajes, sin pedir dinero por ello.
0x0x0x0x0x0x0- cambio de escena.
Capítulo 13
Los días que Misaki permaneció internada en el hospital fueron tres en total pero al estar todo el tiempo en cama, sintió como si esos tres días fueran tres semanas. La cesárea la había dejado bastante débil y los cuidados que debía tener eran un tanto más estrictos que si hubiese dado a luz en forma natural. Para empezar, no podía hacer fuerza física por lo menos por unas dos semanas o de lo contrario los puntos de sutura podrían abrirse. Tardaron un poco en convencer a Misaki para que hiciera lo dicho y luego de una conversación con su médico le dieron el alta siempre y cuando cumpliera con el reposo, de lo contrario volvería al hospital.
Misaki suspiró, era muy difícil para ella quedarse en cama siendo una persona tan activa pero lo haría por el bien de su bebé… y hablando de ella, acababa de despertarse con hambre.
-¡Qué dramática eres bebita! Pero eres tan adorable… nunca pensé que tenerte me cambiara tanto la vida. Te confieso que estaba aterrada con la idea y más por la perspectiva que tenía… no sería fácil tenerte sola pero Kami volvió a poner a Hinata en nuestro camino y nos hará compañía hasta que estemos listas para enfrentarnos solas al mundo-. Ai miraba a su madre risueña mientras tomaba el pecho, para ella lo que Misaki le decía era gracioso y divertido.
-Veo que la maternidad te ha vuelto un poco más tierna…-
Misaki levantó la mirada y se sorprendió al ver a la persona parada a su lado.
-¿Qué haces aquí?- Le preguntó algo fría e indiferente.
-Misaki no me hables así. He venido a conocer a mi nieta, eso es algo muy lógico-. Le dijo Minako, su madre y la persona cuya debilidad al ponerse del lado de su nuevo esposo la hizo huir de su hogar.
-Creí haber dejado en claro que no quería que me ahogues con tu presencia, demasiado me has hecho ¿no? Me obligaste a hacer una celebración cuando no quería hacerlo, me fui de casa porque querías obligarme a casar… aunque igualmente lo conseguiste… ¿Qué quieres ahora? Desde ya te diré que prohíbo terminantemente que Ai sea comidilla de la prensa, no dejaré que sea una figura pública-.
-Misaki…-
-Es mi única condición madre, yo no deseo volver a dejar de hablarte pero no deseo que mi niña viva bajo un continuo escrutinio… eso lo decidirá ella cuando tenga la edad suficiente para decidirlo-.
-Misaki… no pensaba pedirte que presentaras a mi nieta a la prensa. Solo quería conocerla-. Le dijo su madre algo dolida.
-Está bien mamá, solo quería dejar las cosas en claro-.
-¿Puedo cargarla? Es tan pequeña y parecida a ti de bebé. Aunque su cabello es muy castaño y casi rubio… pero bueno Hinata tiene el cabello rojizo así que supongo que es natural-.
Su madre comenzaba a irritarla, sabía que estaba buscando algo y de seguir así seguramente lo encontraría.
-¿A qué te refieres con que es natural?- La cuestionó fastidiada, por Kami solo había salido del hospital hacía menos de una semana y su madre ya iba a fastidiarla.
-Con que es natural… pero todavía no he podido ver sus ojitos-.
-Es que está durmiendo y espero que siga descansando por unas horas más-. Misaki se puso de pie y caminó lentamente hacia su madre. Cuando estuvo a su lado le pidió amablemente que le devolviera a su hija pero cuando su madre se la estaba entregando, la pequeña Ai se despertó de su corta siesta.
Primero la bebé miró a su madre y luego a su abuela y en ese momento el tiempo pareció detenerse.
Misaki miró a su hija con cariño y devoción, su madre en cambio, la miró primero con sorpresa y luego con mucho amor. Sabía que había algo en todo eso, solo que no se esperaba una cosa así. Misaki nunca se casaría y mucho menos con su mejor amigo, ahora solo le quedaba averiguar quién era el padre de esa hermosa niña.
-¿Por qué?- Le preguntó su madre con calma.
-¿Por qué, qué? No entiendo que es lo que dices-.
-¿Por qué te casaste con Hinata si no es el padre de la niña?-
Misaki sabía que su madre era muy lista, sabía que no podría engañarla tan fácilmente pero esperaba por lo menos distraerla unos años o al menos unos meses. – Tú no sabes nada mamá-.
-No, no sé nada pero tú tampoco me dejas saber… ¿Qué pasa contigo? ¿Por qué huiste de mí?-
-No tienes derecho en decirme eso. Yo no quería casarme y tú en vez de apoyarme en mi decisión te pusiste de lado de tu esposo ¿Qué clase de madre eres? El sujeto ni siquiera es mi padre ¿Cómo pudiste?-
-Eso… es lo que tú no entiendes, quería protegerte… -
-¿De qué manera podrías hacerlo y de qué diablos querías protegerme?-
-De tu abuelo y de Nobuhiro… tu abuelo me obligó a casarme con él yo no quería hacerlo pero amenazó con encerrarte en un colegio si no accedía a su demanda, al ser una persona tan influenciable alegaría que no sería capaz de cuidar de ti y serías enviada lejos. Luego me casé con el... yo amaba a tu padre y lo sigo haciendo, sé que lo que hizo fue por culpa de mi padre… sé que le tienes mucho rencor pero no lo hagas, tu padre fue una buena persona… tu abuelo confabuló contra él y lo levó a lo que terminó-.
-¡No puedo creer que lo defiendas! Te ha hecho sufrir muchísimo… ¿Por qué me dices esto ahora? ¿Y que tiene que ver Nobuhiro en esto?- No le estaba gustando nada lo que estaba escuchando y en esas condiciones no podía hacer mucho.
-Nobuhiro era socio de tu padre… él lo llevó a toda una crisis… ¿acaso no leíste la carta que te entregué hace tiempo?-
Misaki estaba muy confundida, no podía creer lo que su madre le había dicho ¿acaso fue toda una trampa? ¿Su padre termino muerto por causa del tío de Shintani y su abuelo?
-No…-
-Misaki, no sé qué es lo que dice en ese papel pero creo que deberías leerlo de una vez, hija-.
La chica después de mucho tiempo confió en su madre dejándole a su hija y a paso lento pero seguro fue a revolver sus cosas y luego de unos minutos volvió con un sobre amarillento pero muy bien conservado.
-Aquí está…y como me lo diste lo guardé. No sé bien por qué lo hice pero está cerrado-.
-Ábrelo y léelo, yo no tengo idea que es lo que dice… después de lo que sucedió tuve mucha curiosidad pero no tuve el valor para leerlo-.
Con las manos temblorosas, Misaki comenzó a abrir el sobre. Tuvo mucho cuidado porque el papel era muy viejo y si era brusca se rompería sin saber el contenido. Respiró profundamente y comenzó a leer en voz alta.
Misa-chan:
Sé perfectamente que en estos momentos debes estar odiándome y no te culpo por ello. Pensar que he muerto de una manera tan miserable y cobarde no merece la pena mi recuerdo. Sobretodo dejándolas solas a tu madre y a ti.
Pequeña, no sé cuánto tiempo te tome leer esta carta pero confío en que el tiempo te dejará acercarte a esta carta y a mi recuerdo. No te sorprendas, eres mi hija y heredaste mi carácter.
Te pido perdón por todo el sufrimiento que les causé y causaré después de mi muerte pero mi vida ya estaba condenada. Estaba enfermo y no tenía cura y aunque fue cobarde no luchar los pocos meses que me quedaban de vida no quería ver la cara de sufrimiento de tu madre al verme agonizar. Lamento mucho todo eso.
Reconozco y me avergüenzo de mi adicción al juego pero en ese entonces era una distracción al enterarme de mi enfermedad, luego se hizo un lamentable vicio.
Finalmente hija, quiero decirte que tengas cuidado con tu abuelo, él y mi socio Nobuhiro Shintani están complotando en mi contra para quedarse con mi fortuna y para cuando yo muera ellos pensarán que mi fortuna se habrá acabado pero intuyendo su traición y codicia he transferido la mayoría de mi dinero a una cuenta en los bancos Walker de Inglaterra, el número de cuenta lo encontraras al final de esta carta y solo tú tienes el derecho de heredar todo por más de que encuentren esta carta no podrán hacer nada para quitarte ese dinero. Sé que siendo tú que la fortuna no te hará feliz, pero te servirá para sobrevivir en este frío y duro mundo. Tal vez cuando me hagas abuelo me lo agradecerás.
Misaki siempre te he adorado y amé a tu madre como no te imaginas. No te pido que me perdones pero por favor no me odies.
Te amaré por siempre…
Tu padre, Akira Ayuzawa
Para cuando Misaki terminó de leer la carta lloró como nunca lo había hecho. Su padre, si bien fue un cobarde como él mismo lo había confirmado, estaba asustado por su enfermedad y agobiado por la traición de su suegro y socio.
-¡Maldita sea! ¡¿Por qué no luchaste papá? ¿¡Por qué nos dejaste solas!- dijo sin poder controlar su llanto.
-Tranquilízate por favor, hija-.
-Mamá… tu también sufres… ¿no es así?- Su madre asintió con lágrimas corriendo por su rostro. -¿Qué se supone que haremos ahora? Nobuhiro… si él se entera de esto intentará algo. Pero del abuelo…. Te juro que no lo puedo terminar de digerir-.
-Lamentablemente, mi padre está perdido por la codicia pero ya no más. No dejaré que te hagan daño aunque… no voy a poder hacer mucho en mi estado-.
-¿Qué quieres decir con eso? ¿Estás enferma, mamá?- Le preguntó horrorizada, ahora que sabía la verdad, lucharía para liberar a su madre de ese maldito matrimonio y recuperaría su fortuna y pondría tras las rejas a su abuelo y a ese canalla de su padrastro.
-No, no estoy enferma Misaki… Estoy embarazada-.
-¿Cómo dices?-
-Nobuhiro quiere un heredero y me ha obligado a dárselo, estoy de dos meses-.
Eso era lo último que le faltaba, nada de eso se quedaría así. Su madre había hecho demasiado y ella la había condenado sin saber la causa de sus acciones. Se sentía avergonzada pero a la vez utilizaría todos los recursos para que su madre, su hija y su hermana o hermano se alejaran de toda esa mafia.
-En estos momentos estamos atadas de pies y manos mamá. Por lo pronto terminaré mis estudios, me recibiré como la mejor abogada y recuperaré la herencia de mi padre. Esto nos llevará tiempo pero te prometo que saldremos de este pozo. Debemos seguir fingiendo que no quiero verte o de lo contrario sospechará y todo se irá al diablo antes de tiempo… solo eso nos queda mamá… será nuestro secreto. Confiaré en ti-.
-Entiendo, Misaki… pero te extrañaré más sabiendo que me has perdonado-. Su madre suspiró y nuevamente le preguntó lo que su hija no le había contestado. –Misaki ¿Por qué te casaste con Hinata si no es el padre de Ai-chan?-
-Mamá… no… en verdad no estoy casada con Hinata. Él solo me está ayudando como el mejor amigo que es… el padre de mi hija… no está aquí, desapareció de un día para otro y no le he vuelto a ver… Yo… realmente lo amaba mamá, no hubiese estado con él de no ser por eso. Espero que no estés avergonzada de mí-.
Su madre la abrazó al ver a Misaki quebrarse nuevamente. –Por supuesto que no me avergüenzo de ti… Por amor se hacen muchas cosas…. Y eso yo lo sé…-
0x0x0x0x0x0x0x0x0x0
Cinco años más tarde…
Hacía tan solo dos meses de que Misaki Ayuzawa Fujiwara se había graduado con honores en la carrera de abogacía y al trascurrir el tiempo entre prácticas y pasantías se había hecho de cierta fama. Una fama feroz al ser reconocida como la más apasionada, despiadada y justa abogada de Japón.
Había logrado abrirse camino entre los grandes debido a su gran pasión por la justicia, había logrado encarcelar a peces realmente gordos y en ningún momento le tembló la voz para dar sus opiniones y razones para pedir su encarcelación. Misaki no concebía la idea de la injusticia.
En el tiempo trascurrido, a pesar de haber puesto toda su energía en su hija y su carrera nunca pudo olvidarse de él, Takumi Usui. Intentó por todos los medios borrarlo de sus recuerdos, intentó odiarlo por todo el dolor que le había causado al dejarla embarazada, sola y con su hija pero…ver los ojos de Ai era como ver su propia esencia y siempre estaba ahí para evitar que lo olvidara.
Su pequeña estaba creciendo felizmente al lado del amigo que adoraba y que a su vez consideraba su padre. Tal como Hinata le había prometido, al crecer le explicaron a la niña lo de su padre biológico y (heredando toda la inteligencia de su padre) lo comprendió de inmediato.
Fue un día cuando Misaki le explicó a Hinata todo lo sucedido en el pasado con su padre, su tío y madre. Le costó mucho trabajo comprender como era posible semejante codicia pero confesó que algo sospechaba, su tío quiso hacerse cargo de él para apoderarse del emporio petrolero de sus padres pero al no conseguirlo congeló todas sus cuentas y lo envió a estudiar a América alegando mal comportamiento y a base de ello había convencido a sus abuelos.
Cuando Misaki le dijo que debía partir a Inglaterra no puso ninguna objeción y ambos hicieron las maletas. Minako quería ir también pero estaba muy ocupada cuidando de Suzuna, su hija menor de cuatro años y medio además de que su esposo no la dejaría.
-Misaki-chan ¿Por qué debes ir a Inglaterra? –. Le preguntó Hinata.
-Debo ir al banco central Walker, allí podré firmar todos los papeles de la herencia y hacer la trasferencia a Japón. En verdad no tienes que venir si no lo deseas, ya has hecho más que suficiente-.
-¡Cómo dices eso! ¿Quién cuidará de Ai-chan? Olvídate de ir sola, sabes perfectamente de que aunque esta niña me adore, no soporta estar lejos de ti ¿Recuerdas esa vez que tuviste ese caso de dos días en Kyoto? Tuvo fiebre hasta y hasta que no volviste no se le bajó. Bueno, te aseguro que será peor si no la llevamos-.
Misaki suspiró. Hinata tenía razón, Ai-chan estaba demasiado apegada a ella pero era lógico, después de todo era su madre. – Tienes razón, como siempre-.
Hinata sonrió de lado y se fue a su cuarto a dormir, tenían el viaje temprano en la mañana. –Descansa Misaki-chan. Iré a dormir a Ai-chan… mañana tenemos que madrugar-.
0x0x0x0x0x0x0x00x0
Al otro día y casi veinte horas después, Misaki, Ai y Hinata aterrizaron en suelo Inglés. El viaje había sido tedioso para todos pero en especial para la pequeña porque nunca había estado a bordo de un avión por tantas horas.
Al salir del aeropuerto, había una limosina esperando por ellos para llevarlos al hotel en el que se hospedarían mientras que durara el trámite que debía realizarse. No hicieron tiempo para hacer tour ni nada de eso, estaban tan cansados que cenaron y se fueron a dormir para recuperar energías. Como habían pedido una suite de lujo, no tuvieron problemas para seguir con las apariencias ya que cada uno contaba con su propia habitación.
Temprano en la mañana, luego de una noche de un buen descanso, Misaki y su familia se dirigieron al banco central Walker. Al usar sus apellidos, Shintani y Ayuzawa Fujiwara fueron admitidos de inmediato. Misaki cordialmente y en un perfecto inglés que enorgulleció a Hinata pidió hablar con el presidente del banco. Al principio la secretaria se opuso diciéndole que no importaba quienes sean no podían verlo pero Misaki sacando a relucir su presencia demoníaca de antaño hizo retroceder a la secretaria y entró igualmente a la oficina del presidente.
El joven que se encontraba de espaldas sentado mirando a la ventana se sobresaltó al escuchar semejante escándalo en su oficina. Sin siquiera girarse para ver de quien se trataba dijo en voz algo letal…
-¿Se puede saber quién en su sano juicio entra a mi oficina así?-
A Misaki le pareció muy curioso que un joven manejara ese banco tan prestigioso pero lo que le llamó la atención fue la voz del sujeto… se le hacía muy familiar pero su cerebro se negaba a darle más pistas… tal vez era por su salud mental.
-He pedido una cita y no han sido capaz de concretarla, vengo a hacer una trasferencia de carácter urgente y a finalizar los papeles pertinentes y no estoy como para perder mi tiempo-.
Que osadía la de aquella mujer pero le llamó mucho la atención, no quería darse vueltas porque sospechaba que conocía muy bien esa voz… esa voz era la que nunca pudo olvidar.
De pronto…
-Mami, mami… ¿Qué haces, quiero ir a casa?- Dijo la pequeña en fluido japonés y el corazón del presidente de los bancos Walker pareció detenerse por unos segundos.
-Misaki-chan, no puedes entrar así… -
En ese momento Takumi Usui se dio vuelta y contempló lo que siempre deseó que fuera suyo y que al parecer ese Sanshita logró conseguir, una familia con su Misaki Ayuzawa. Pero lo que ese chico no pudo observar en su consternación fue los rostros de pánico de Misaki y Hinata y tampoco alcanzó a ver los ojos esmeralda de esa pequeña niña que ahora Shintani sostenía con fuerza contra su pecho para evitar que fuera arrebatada por él.
Continuará…
¡Hola! Tardó pero salió, al menos no tardé una semana más como pensé que tardaría… estoy simplemente agotada. Jajaja pero tenía tantas ideas que no podía dejar eso así como así. Chicas/os (si es que hay alguno) Espero que les haya gustado el capítulo, es mucho más largo que lo habitual pero eso hora de ir cerrando algunas cosas y traer cosas nuevas…
Si les gustó… que eso espero xD Les pido un review para alegrarme y seguir escribiendo…. Mientras tanto me despido hasta la semana que viene y agradezco a: AniiCross, SunnyBunnyFunny , Liax-ws, amy249, SaaLiiieK por sus reviews…
Besotes y nos leemos…
Sele… ese es mi nombre… Selene… creo que nunca se los dije xDD
PD: No odien a Hinata, pobrecito, es hiperactivo pero es muy tierno… Igual, dejo en claro que adoro-amo a Usui
Otra cosita... dentro de unos días voy a subir un one-shot de nuestra pareja favorita... estén alerta por si les interesa xDD
