Disclaimer: Kaichō wa Maid-sama! No me pertenece; pertenece a Hiro Fujiwara. Yo solo voy a jugar con sus hermosos personajes, sin pedir dinero por ello.
0x0x0x0x0x0x0- cambio de escena.
Capítulo 19
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Mi pequeña Misaki:
Imagino que debes estar muy sorprendida con la herencia que he dejado para ti. No puedo evitar imaginar los gestos que en estos momentos estarás haciendo teniendo en cuenta la última carta, discúlpame pero tus gestos cuando te sorprendes son muy tiernos. Por favor hija, no te enfades, espero que entiendas que a pesar de mi adicción al juego nunca pensé en dejarte desamparada, ni a ti ni a tu madre.
Que puedas leer esta nueva carta (sin importar cuánto tiempo te lleve) significa que has podido y has superado los obstáculos que tu abuelo y Shintani han puesto en tu camino. Eso me alivia (y aunque no esté sé que serás capaz de llegar hasta esta etapa) puesto que tengo mucha fe en ti.
En cuanto a la herencia… hubiese sido muy complicado dejar en mi testamento la verdadera cantidad de dinero o algo destinado para tu madre, ya que tu abuelo se encargaría de indagar y sacar todo provecho de la misma, sin embargo, al dejar toda nuestra fortuna a tu nombre confío en que le entregarás a tu madre lo que consideres necesario, eso lo dejaré a tu criterio pues se que harás lo correcto y te repito, confió mucho en ti.
Recibiendo esta carta te hago heredera absoluta de mi fortuna y solo tú sabrás como utilizarla.
He sido una persona muy complicada, la última etapa de mi vida no hice más que causarles sufrimientos a ti y a tu madre pero (aunque no espero que me entiendan ni perdonen) disfruté mucho con ustedes todo el tiempo vivido y a pesar de que los últimos meses me comporté como un idiota y un cobarde nunca dejé de amarlas.
Hija mía, las últimas palabras que te diré serán las siguientes…
"No dejes que nadie se interponga en tus metas, lo que decidas hacer con tu vida estará bien. Trata de ser feliz en todo momento y vive una vida saludable y en armonía"
Nunca pongas en duda que te amo y que te amé y aunque me duela dejarla adoro a tu madre como no tienes idea. Se me hace muy difícil pensar que de un momento para otro ya no estaré con ustedes pero espero que sepas que siempre fui feliz.
Sin más que decirte espero que seas muy feliz y que mis nietos o nietas sean tan hermosos como tú, pequeña.
Siempre estarán en mi corazón…
Papá
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Suspirando pero sin derramar ninguna lágrima, Misaki dobló la carta que por tanto tiempo estuvo en la bóveda central del banco Walker. Por fin concluía esa dolorosa parte de su vida y ahora sentía que por fin podía salir adelante. Y todo ese rencor que le había guardado a su padre, aunque no había desaparecido del todo por su cobarde acción, había disminuido considerablemente y se encontraba en paz con ella misma.
Sentada todavía en el taxi que la llevaría junto a Takumi y la pequeña a la suite del hotel, Misaki sintió la mano de su ahora flamante esposo. Vaya, quién hubiera imaginado que ese viaje para poder comenzar a controlar las riendas de su complicada vida la llevarían a reunirse con el que fue su primer y único amor y padre de su dulce hija.
-Misaki ¿te encuentras bien?- Preguntó preocupado por la falta de emociones en el rostro de su esposa. Esperaba que al menos llorara pero nada de eso había pasado y eso era muy extraño.
Mirándolo directo a sus ojos le respondió. –Ahora lo estoy, me siento muy bien al saber que mi padre a pesar de todo siempre pensó en nosotras. Aunque sigo muy dolida por la salida que eligió, después de tanto tiempo finalmente puedo estar tranquila-.
Takumi le sonrió de la manera más sincera y hermosa y ella estuvo segura de que si no hubiese estado sentada, sus piernas no hubiesen resistido tanta belleza.
-Me alegro mucho por ti Misa-chan-.
Una vez que llegaron al hotel, Takumi bajó con Ai recostada en brazos. La sotenía con tanta delicadeza y a la vez con protección que al ver esa escena, Misaki se sintió completa y llena de dicha.
Cuando ingresaron al lujoso complejo la gente que estaba en el hall del hotel se sorprendió al ver a Takumi Walker en compañía de esa linda mujer y mucho más aun cuando repararon en la mirada que el joven banquero le dirigía a la pequeña.
Para la gente, el joven Walker era una persona con una personalidad enigmática y un intelecto envidiable, además de que era también el hombre más codiciado de Londres y hasta incluso toda Inglaterra. Su fortuna, su gran apariencia y esa mirada esmeralda tan profunda era un combo perfecto que ninguna mujer se quería perder.
Pero ahora verlo ahí con una joven tan bella y con una niña, todas las personas que habían reconocido a Takumi se preguntaban cual era la relación de ellos. Y eso comenzaba a irritar tanto a Misaki como al susodicho.
-Misaki-. Le dijo indicándole con la mirada que siguieran caminando hacia su habitación. Ella simplemente asintió con tranquilidad.
Una vez dentro de la suite, Takumi le pidió que le indicara la habitación de la niña para poder recostarla. Misaki se sorprendió con el requerimiento, pensaba recostarla ella, pero comprendía la necesidad de padre de poder hacerlo él aunque sea una vez. Habían pasado cinco largos años después de todo y sentía esa necesidad.
Una vez que la niña estuvo en su cama cómoda, Takumi salió y se encontró con Misaki esperando por él. Sonriendo para sus adentros, se acercó cual felino acechando a su presa y la envolvió en un abrazo desesperado. La amaba demasiado y no pensaba desperdiciar un solo momento a su lado.
-Takumi-. Suspiró…
-No tienes idea lo mucho que te he extrañado… tenerte así, es más de lo que alguna vez soñé-.
-Yo también… yo también te he extrañado demasiado… nunca he podido dejar de hacerlo-.
-Ven-.
Takumi sin romper el abrazo la llevó hasta un mullido sillón de la sala de estar y luego llamó al servicio de habitación y pidió dos te. Tenían mucho de qué hablar más ahora que estaban repentinamente casados y que tenían que enfrentarse con su abuelo y la persistente de Rose. Se mantuvieron abrazados hasta que golpearon la puerta con el té que habían ordenado.
-Ahora que no tendremos interrupciones podremos hablar tranquilos-. Le comentó Takumi dando el primer sorbo a su te.
-Y vaya que tenemos de que hablar-. Misaki bebió un poco de la infusión y continuó. -¿Por qué nos casamos tan repentinamente?-
- Siempre tan directa Misa-chan-. Sonrió con picardía y le dijo. –En primer lugar no quería que huyeras de mí y en segundo lugar, porque ahora más que nunca necesito fuerzas para por fin enfrentarme a mi familia. Este es un documento perfectamente legal y no van a poder hacer nada para impedir que me vaya de aquí contigo. No pienso seguir siendo infeliz y mucho menos pienso alejarme de ustedes dos-.
-Takumi… no tenía pensado escapar de ti-
-No quiero que lo veas como si te estuviera utilizando, en verdad te amo. Si hubiese otra forma para salir de aquí sin ponerlas en peligro a ustedes, lo haría sin tener que recurrir a un método tan bajo pero créeme cuando te digo que mi abuelo no se cansaría de ponernos dificultades o incluso hacerlas desaparecer-.
-Me… me alegra en verdad… ser… ser tu esposa Takumi-.
-Eres tan linda Misa-chan-.
-¡Oye, no te burles de mí!- Le dijo tratando de ocultar su vergüenza, se sentía muy feliz con el solo hecho de saberse su esposa, sin importar en la forma que se habían casado.
-Pero no creas que esto será todo, cuando regresemos a Japón nos casaremos nuevamente con la ceremonia tradicional y festejaremos nuestra felicidad-.
Como Misaki no supo cómo expresarle con palabras su felicidad, se fue acercando lentamente a Takumi y lo besó. Él se sorprendió pero aceptó su cariño, amor y ese gesto tan tierno. Pasaban los años y Misaki no parecía cambiar, aparentemente seguiría siendo tímida para estas cuestiones. Sonrió felizmente en sus brazos.
Cuando Misaki sintió sus párpados cerrarse, dando un bostezo se puso de pie. Habían sido muchas emociones, y como resultado de ello su mente le pedía a casi gritos que descansara. Sin embargo, a la vez su corazón y su cuerpo no parecían querer despegarse de su ahora flamante esposo.
-Vamos, debes descansar, lo más importante lo hemos hablado. Solo resta poder deshacerme de ese viejo manipulador y nos marcharemos-. Le sonrió.
Misaki suspirando lo miró con cansancio. –A pesar de que todo entre nosotros ha resultado bien, en Japón tengo mis propios problemas. No te he contado nada y es por eso que estoy aquí en primer lugar-.
-¿Cómo es eso?- Quiso saber, curioso por la expresión que Misaki tenía en esos momentos.
-Cuando decidí leer la primera carta que mi padre me dejó no sabía nada de lo que pasaba entre mi abuelo, el tío de Hinata y mi padre. Nobuhiro Shintani era socio de mi padre y junto con mi abuelo estuvieron complotando para poder hacerse con la fortuna de mi familia y ahora entiendo porqué-. Misaki le entregó la última carta de su padre a Takumi y le pidió que la leyera. Y cuando por fin terminó de leer; sorprendido y enojado contuvo los deseos asesinos contra ese sujeto. Pensar que Hinata era tan diferente a su tío…
-Es impresionante la codicia humana-. Fue lo único que se aventuró a decir.
-Con estas cartas bien ocultas y bajo mi custodia, ahora que tengo la herencia completa podré encarcelar a estos dos sujetos por un buen tiempo. De hecho, inicié una investigación para buscar evidencias sobre todo este tema y me encontré con la desagradable sorpresa de que los padres de Hinata no tuvieron solo un accidente. El auto no contaba con frenos y los neumáticos fallaron también-.
-¿Estás queriendo decir que Nobuhiro Shintani fue el responsable de toda esa tragedia?-
-Así es… - Suspiró. –No puedo dejar estas clases de cosas seguir su curso. Esa gente tiene que pagar y no pienso descansar hasta conseguirlo-.
-En verdad eres la mejor, no te hacen justicia los rumores 'Abogada-endemoniada'- Rió al ver sus expresiones tan graciosas.
-¿También me siguen los apodos en ese campo?- Preguntó consternada, no solo en la preparatoria era la presidenta endemoniada… aun en el presente continuaba recibiendo apodos pero lo cierto era que muchas cosas nunca cambiaban.
Sin poder contener la risa, Takumi tomó en sus brazos a Misaki (al estilo princesa) y se dispuso a llevarla a su habitación, para consternación de la chica.
-¡O…Oye Takumi!… ¿Qué haces?- Le preguntó con los colores de su rostro cambiando violentamente a medida que llegaban a la que supuso correctamente que era su habitación.
-¿A dónde crees, Misa-chan?- Ella no le dijo nada y siguió avanzando. Con su pie abrió la puerta, se dirigió con cuidado hasta la espaciosa cama matrimonial y la recostó como si fuera una muñeca de porcelana. – No pensabas que me iba a marchar ¿o sí? Desde luego que eso no va a suceder ya que… ahora estamos casados, sería algo descortés que deje a mi linda esposa sola en la 'noche de bodas'-.
-P…pero-.
-Sin peros, Misaki Usui… Ahora eres mía y no pienso alejarme de ti…-
-Pero Ai… ella está durmiendo y si ¿y si despierta y nos ve o escucha?-
-Descuida, ella está muy cansada como para despertarse… De cualquier manera, ella sabe o al menos intuye que a partir de este momento viviré con ustedes, es más, no creo que le desagrade la idea-. Sonrió para dejarla más tranquila.
Lo cierto era que todas esas excusas eran eso, excusas. Estaba muy nerviosa, desde esa única vez que estuvo con él nunca había estado con ningún otro hombre así que contaba con una experiencia relativamente nula. Se sentía avergonzada.
-¿Por qué estás tan roja?-
-Es… bueno, es que yo… no… bueno, no…-. Sentía que iba a morir de la vergüenza allí mismo. Y Takumi no le estaba ayudando mirándola con esa mirada hambrienta, que recordaba a la perfección.
-¿Qué sucede Misaki?- Preguntó ahora serio y preocupado.
-Es que no he estado con nadie desde esa vez… y bueno… no es como si me sintiera bien. Supongo que con todo el tiempo pasado tu…-
-Me acabas de hacer el hombre más feliz sobre la faz de la tierra-.
¿Acaso se burlaba de ella? Su enojo comenzaba a salir a la superficie. – ¿Estás feliz, solo por eso?-
-No me malinterpretes, es simple orgullo masculino pero en verdad me has hecho feliz. Esto no debería decírtelo pero ya que tú has sido lo suficientemente linda en confesarme tu 'castidad' debo decirte que yo no estoy mejor que tu-.
-¿A qué te refieres?- Luego cuando se dio cuenta de lo que intentaba decirle abrió muy grande los ojos y se sonrojó.
-No he estado con nadie en todo este tiempo. Nadie se puede comparar contigo y a pesar que intenté olvidarte después de que pensé que estabas con Shintani no pude-.
Ambos sonrieron, tenían más cosas en común de lo que pensaban.
-Por eso… Misaki… no esperes que sea muy gentil contigo… al menos esta noche… liberaré toda la pasión que siento por ti y que por tanto tiempo anheló salir-.
Asintiendo embelesada ante su mirada esmeralda y su voz gutural Misaki solo se dejó amar…
Primero comenzó a sacarle la ropa lentamente y provocándola, de esa manera, él mismo se sacaba también los nervios que sentía al estar con ella nuevamente. Realmente la había extrañado y pensaba hacérselo sentir, ya había escuchado sus palabras ahora… lo sentiría.
Una vez ambos desnudos, comenzaron a besarse con desesperación y ansiedad. Después de mucho tiempo al fin podrían volver a sentir sus pieles, sus respiraciones agitadas y sus corazones latiendo a unísono.
Takumi acariciaba todas esas partes tan íntimas de ella que se le habían negado por esos casi seis años y Misaki mientras que se dejaba amar, también aprovechaba a recorrer el perfecto cuerpo de su esposo.
Finalmente cuando ambos estuvieron unidos, ambos dieron un grito de placer que de no haberse contenido hubiese sido escuchado hasta fuera de la suite. Se amaban.
Takumi comenzaba a moverse con ansiedad y desesperación y Misaki se aferraba a su espalda con miedo a que si lo soltaba desaparecería nuevamente.
-Te amo Misaki-. Le dijo entre gemidos y caricias.
-Te amo Takumi-. Respondió de igual manera, alcanzando ambos el placer máximo.
Respirando agitadamente y con sus corazones latiendo frenéticamente, Takumi permaneció unido a ella por lo que pareció una eternidad. No quería salir de ella, se sentía tan feliz y tan completo que solo pensar en salir de su comodidad lo hacía enojar.
-Mañana cuando despiertes estaré aquí contigo… y así será cada mañana por el resto de nuestras vidas Misaki-.
Los ojos de Misaki se humedecieron con esa declaración y asintió sin poder evitar que esas gotas salinas que se estaban formando en sus ojos dorados cayeran. –Se que así será Takumi, nunca más te dejaré ir…-
-Descansa ahora Misa-chan… Yo velaré tu sueño y de paso admiraré tu belleza-. Cerró los ojos y luego dijo. –Aunque puede que después me den ganas de despertarte…-
-No digas esas cosas…. Son vergonzosas-. Con sus mejillas sonrojadas, sonrió pensando que sería genial que su esposo la despertara en la madrugada.
-Sigues siendo muy tierna Misaki-. Le dijo mirándola con picardía.
-No leas mis pensamientos… tú sigues siendo el mismo alien pervertido de siempre-.
Acomodándose más en su pecho, Misaki suspiró de felicidad. Todo estaba regresando a su cauce y todo comenzaba a ser como debía haber sido desde hace mucho tiempo. Solo quedaba cerrar el último capítulo en sus vidas y eso concluiría cuando Takumi se liberara del yugo de su manipulador abuelo y ella encerrara a las personas encargadas de encerrar a su padre en un callejón sin salida. Pero por esa noche, aunque sea disfrutaría de su marido al que nunca pudo dejar de amar y que supo que nunca podría dejar de hacerlo.
Continuará…
¡Gente linda! ¿Qué les pareció el ante último capítulo del fic? Quería darles un poquito de miel antes del tarro completo del final. Solo uno más y concluimos con esta linda historia (por lo menos en mi opinión)
Lamento la tardanza, espero poder actualizar la semana que viene pero tengan en cuenta que le próximo capítulo tiene que ser mucho más largo y el que termine de cerrar todo. =)
No tengo más que decirles que muchas gracias por haber leído hasta acá… Espero que les haya gustado y que comenten y me dejen sus impresiones.
Muchas gracias por su tiempo y nos estamos leyendo…
Besos y abrazos.
Sele =3
Agradezco antes a: barby-chan, mattinacm, blackbutterflyyan, SunnyBunnyFunny, Arehandora, Isa-U, amy249, Licci, hayato, Liax-ws, lanilla
¡Además a todas las personas que agregaron alertas y favoritos! =)
BIG THANK YOU!
