Show your Bones

Pairing: Ivan Braginski y Gilbert Beilschmidt

Capitulo From the New World

Hetalia de Hidekaz Himaruya no me pertenece, solamente escribo con fines de entretenimiento y ocio

-Lamento la demora, pero ahora con los exámenes a la Universidad la verdad ando muy ocupada sdalksdakls pero bueno gracias por continuar leyendo y sin mas...


Stanlingrado - 1943

Y en alguna parte de su cuerpo sentía esa opresión tan enorme, era difusa la manera en que emplea para deducir si era un dolor real o una simple fantasía. La ultima bomba había caído demasiado cerca para estar seguro a donde debía correr, las balas cual lluvia "mojaban" cada lugar, y con suerte evito ser salpicado siquiera por una, debía de olvidarse de su ultimo compañero de sitio, aquel buen chico como niño en lluvia estaba escurriendo de tal chubasco rojo.

Tan pronto como vio el negro de la tierra el sonido ceso. El sabor del metal corroía sus papilas, labios y hasta sus dientes, dándole una enfadosa sensación de descontrol. En clareciendo la mirada se topo con la nada, debía haber muerto hace unos minutos ya que no escuchaba nada más que hermosas trompetas marcando desde lo lejos una marcha, una señal, una fantástica ilusión de vida, después de todo era un anuncio fuerte , tanto como para tumbar a cualquier enemigo.

Pero el delicado viento acompañado de violines y flautas le pulían la vista, una fantástica vista: Un local de comida apareció, deliciosa comida rusa tradicional, era un sitio de descanso, al fin todo había acabado...

Atendiendo unas muchachas guapas sonreían a los soldados que triunfantes regresaban a casa, no sin antes hacer una parada para decir adiós y llenar su corazón y estomago. Era alentador verlos, a cada uno de ellos sonriendo como en esos momentos del pasado. No muy lejos escucho a un grupo de músicos se hacían notar al ritmo de trompetas y violines, que en labios y manos aceleraban la marcha , para regresar de nuevo a la emblemática trompeta, que parecía anunciaba a un rey o un importante personaje salido de algún cuento medieval.

Todo aquel embrollo venía acompañado de mas; la fiesta no se detenía. Apareciendo de una extraña imagen, saliendo de un hermoso vitral y trayendo consigo risas, una gitana (mas cosaca) daba vueltas como el violín que iban a tresillos y dieciseisavos , dándole ese movimiento rápido que tanto le gustaba, todo esto hacía volar sus falda de floreados rojos, verdes, negros y amarillas ... no eran girasoles (como el desearía ver) pero si se trataba de pequeñas flores, algunas demasiado pequeñas para distinguirlas, el faldón mostraba desde sus delicados y blancos pies hasta sus muslos, blancos como la leche o la azúcar blanca. La hermosa mujer sonreía a todos, y con cada vuelta se acercaba más a su presencia, era sorprendente como no colisionaba con alguien.

Ella llego, hermosa como era de suponer, con mejillas sonrojadas y con los faldones aun en movimiento, se detuvo para admira la altura de su raza, enseguida sonrió y mordí su labio inferior, como si le avergonzara decir algo. Iván con sencillez sonrió, para conseguir un inmenso dolor y frio, mucho frio.


Ucrania 24/dic

-Regresemos -Se mantuvo firme como su terquedad, olvido el cansancio extremo en su mente, pero su cuerpo lo registro, agobiado por estar allí resonaba en su cabeza la idea de vomitar, lo que acababa de ver le devolvía recuerdos poco gratos.

-mmm..- Y si bien no estaba seguro, había siempre un instinto dentro, oculto que le indicaba el camino de regreso. La vida le había premiado con una buena memoria y con una excelente vista, sin contar que sabía como encontrar a su presa. Allí, en ese arbusto –Señalo apenas con la mirada, una cristalina y vivida mirada.

-Bien..- Contesto desganado, preguntándose incontablemente que hacia allí, con fango metido hasta las rodillas y el humor tan desgastado como su ushanka(1) agujerada .Apunto poco certero, estimando que en su intento fallaría, las manos le temblaban así como todo el cuerpo. Jalo del gatillo sin saber con certeza si este le había dado a la liebre que perseguían ni siquiera tenía idea de qué lugar le había indicado Iván, simplemente se había guiado por el sonido.

-¡Ah!... que sorpresa le diste...da.- Murmuro el ruso acercándose a donde el animal descansaba sin vida - Me pregunto cómo es que sobreviviste en el campo de batalla..Si..

-¿¡Eh! De que hablas estúpido.. Mi puntería es perfecta. Soy asombros,..- Arrastro con trabajo aquellas últimas palabras no creyéndolas ni el mismo, era más complejo de lo que pensaba, el hablar de temas ligados a la absurda guerra. La mirada Iván lo arrastro, y sin tardar pensó que había dicho alguna estupidez o algo parecido, ya que su mirada le era intimidadora, causándole más asco del que ya le invadía. Como fino cristal sus nervios se astillaron, y como una "mejor" respuesta inclino su cuerpo, cayendo tal cual cascada el desayuno y comida del día.

-¡Ah! qué asco gil...daa, pensé que soportarías ver un cuerpo..- -Desatendido murmuro dándole doble sentido a su frase con el cuerpo animal y humano que habían encontrado, y continuo- ah mejorado tu oído da . – Amarro ambas patas traseras de la liebre a una cuerda, una línea donde colgaban otras 5 mas, y cargando más peso a su espalda sacando de su bolsa un pañuelo que ofreció al agobiado hombre que regresaba el festín con jugos gástricos.

-¿ah? – sin preocuparse por tomar lo ofrecido alejo la mano de Braginski.-Cuerpo, solo eso te preocupa.. –Contesto a otro tema

-a Mi no tienes que mentirme-pauso - a mi no debes de mentirme- Afirmo como referencia antes de sonreír y dar media vuelta, ignorando el "cuerpo" mencionado.

Frunció el seño a causa de esa sonrisa -De qué diablos hablas, kesesese claro que tengo buen oído.. que me crees un músico de mierda, y te estoy diciendo que no solo era un cuerpo... era... era- No tenía una idea exacta de lo que estaba diciendo, solo pensaba en la absurda cara que ponía el ruso cada que hablaba de inoportunos encuentros con la muerte. –Además..- Pauso, con ello se topo con el silencio eterno que los separaba, deseaba preguntar tantas cosas- Nada... –Su palabra se gano la atención del rubio-platinado, haciendo que su presencia dejara de alejarse.

-Ah... quieres saber algo de hace 8- 10 años... ¿Cuanto a pasado? – Gilbert se quedo callado, ese hombre era temible, leía su mente tal cual mensaje de publicidad, de fácil deducción y mensaje directo. Le resulto fácil contestar pero le resulto mucho mas agobiante encontrar las palabras adecuadas, asi que simplemente acortar el espacio entre sus caras e intentando golpearlo, pero nada resulto

El báltico resoplo sobre su frente, dando con eso un medio abrazo-Eres odioso Gilbert apúrate que nos esperan..- Y despegando de sus labios palabras cansadas en la frente del albino partió con las liebres en su espalda, y sobre sus hombros llevaba una mirada fastidiada del albino –Y el cuerpo... solo olvida lo que viste

-¡!Iván!- Animado por el amor, aquel incestuoso cariño sacado de una extraña percepción del mundo , Nicolás, el joven enamorado entro llamando a su platónico ser-Traje lo que me pediste -Se adentro y en sus manos cargaba una bolsa de papel estraza, mientras en los ojos cargaba el brillo de su enfermo amor.

-Ah Nicolás, llegaste.- Restándole importancia a sus habituales disgustos con el albino le sonrió a su hermano

-¿QUE HACE AQUI ESE ESTUPIDO! – Una llama abrazadora era una perfecta comparación con la energía que cargaba Nicolás, sus hermosos ojos zafiro apuntaban un enojo infinito, los celos eran la mancha de su persona. Iván poco le importaba, comprendía lo enfermo que llegaba a ser su hermano, pero prestarle importancia le haría caer en su juego de amor, el prefería desgastarse con al albino.

-El niño bonito.. Que sorpresa...- murmuro por debajo, siendo pisado por Iván que mantenía la sonrisa con ojos cerrados, colocando de intermedio su bonito gesto y amable tono.

-Vamos Nicolás dame lo que te pedí da-

-¡Si hermano!- Sin olvidar su simple gesto; el dedo medio hacia arriba solamente, más un bufo acompañado de una grosería el ucraniano paso de largo.

-mmm daa he olvidado cómo se coloca esto...-Saco de el paquete lo necesario para colocar una intravenosa..- Pensé que comparáis suero..para beber.-

-No había mas que eso , todas las farmacias están cerradas por noche buena-Frunció los labios en forma chusca y con la mirada baja se avergonzó- Puedo ir a buscar otro lugar.. yo..-

-Esto está bien- Gesticulo y entrego a las manos de su hermano la intravenosa- ¿Puedes ponerla.?

-Claro , extiende tu brazo..- La felicidad emanaba de cada uno de sus poros, desproporcionada y causándole un notorio sonrojo a esa piel blanca , una piel que ivan se vio tentado a alejar de el, amaba a sus hermanos, pero Nicolás mantenía contextos muy distintos a los esperados por un hermano, poco faltaba para que el menor ofreciera su total ser, si no es que lo hacia con cada gesto que le regalaba.-A mi no daaaa- Pauso – A Gilbert.

-¿Que? – Su boca trono y evoluciono a una marca de disgusto.-No lo necesito- Murmuro evitando la mirada de ambos hermanos.

-El no necesita mas que morirse, nazi de mierda tch- La mirada fulminante de su amor platónico lo redujo a callar sus próximas palabras -Esta bien...- Si lo hacía era por el siempre hecho de que su hermano lo pedía con esa mirada que causaba tantas cosas en el.

-Solo hazlo Gilbert. – Sonrió, dando un pisotón a los pies que juntos descasaban en el descaso de la silla. Gilbert entendió que era inútil negar.

Gilbert masco y trago sus insultos a Nicolás, que con cara de asco tomaba su brazo- He no me toques estúpido comunista, jamás acepte- Encontró la cara sombría de Iván, con cloran intenciones de no ser desobedecido, entendió de que se trataba, con esa actitud despreocupada y autoritaria que siempre tenía. No dio ya más importancia – Da igual-Pretendió no pelear mas ese día, no estaba en posición de hacerlo.

Nicolás continuo con su tarea, buscando en esa piel de gaza la vena adecuada, marcada tan clara, mas que por siempre diversión picaba a los costados teniendo como respuesta la ojeada rojilla colérica. Braginski desentendido esperaba la respuesta de Gilbert en cualquier momento que decidiera arremeter contra su hermano molesto e infantil.

-¡BASTA!- Alejo la mano blanca de su enemigo más cercano-Deja de molestar mandito enfermo-Cabreado salto fuera de su silla, aleándose tan solo unos pasos

-Dame eso Nicolas yo lo hare. – Con sonrisa en labios extendió su mano tomando la aguja y regresando al albino a su lugar.- Yo lo hare dame tu brazo.

A sabiendas que no podía decir que no a Braginski, extendió su brazo que mostraba rojo, y claramente enmarcados los piquetes rojos a los que Nicolás jugaba. Con su mano contraria, y con el medio dedo en alto y los demás abajo, despidió al rubio que se perdía en la puerta molesto por la atención preferida al "nazi"

-Listo- Poco sintió y regresando al ruso encontró con la intravenosa puesta. Así mejor daa

-Supongo...Gracias.- Como un suave soplido agradeció evitando la mirada amatista. Iván solo sonrió entendiendo el orgullo tan enorme de Gilbert. Coloco su barbilla sobre su mano, esta recargada en la mesa. El tibio calor de la cocina lo arrullaba, cerro sus ojos por un momento no sin dejar de presionar la bolsa de suero.

-Esto es aburrido.- Hablo el albino, encontrándose con el sosegado ruso. – ¿Podemos hacer algo?

-Cállate y come una fruta Gilbert- Sin levantar la cabeza, ya recostada en la mesa tomo con sus mano una granada, aquella fruta de cascara amarilla y relleno en granos rojos. – No me molestes...

-¡HE! Que me crees , tu perro con correa...arg dame la bolsa- Inútilmente intentaba quitarle la bolsa de suero, quería salir o hacer cualquier cosa que no fuera solo estar sentado frente a Iván que dormitaba sobre la mesa de madera.-Vamos a tomar.. o algo..

-¿Acaso eres alcohólico? daa- Su voz poco entendible se filtraba de entre su brazo, el cual cargaba su cabeza.

-Opto por eso, en lugar de estar aquí contigo..-Dejando extendido su brazo sobre la mesa inquieto, tomo la fruta que Iván había dejado anteriormente, comenzó a jugar girándola, era su tedio tan grande y su entusiasmo tan nulo que permaneció allí sentado con Iván.

- Dicen que la granada sabe a carne humana- Musito enderezando su cuerpo, entrelazando sus dedos con los de Gilbert, que sin chistar solo permaneció quieto.

-Mentira...


Moscú / 31-Dic

-¿Estás listo? -Murmuro a su oído. Pegando un poco más sus labios y dando un casto beso en su cuello- Iván salió primero que el del baño de caballeros, dejando al albino con palabras en boca.

Pronto salió del baño, no sin antes refrescarse y calmar sus nervios. Su primer concierto, preparándose ahora para último movimiento, todo se había suscitado de manera normal , claro sin dejar de pasar extrañas miradas por el director de orquesta.

Suspiro recargando fuerzas para regresar del intermedio, en donde grandes personajes de la política y espectáculo soviético salían a relucir sus pulidas mascaras. Iván había partido un poco antes (aun quedaba minutos para regresar), pues se dirigía a saludar a tan distinguidos personajes que habían solicitado conocerlo, de no ser por sus nervios seguro habría mantenido una cara chueca y molesta durante toda la interpretación, y claro que sentía repulsión, estaba metido en un nido de ratas rojas.

Tan rápido le paso el tiempo, teniendo que regresar a su lugar, no sin antes ser interceptado por el rubio, que con cara de agobio, lo arrincono en un pequeño espacio para besas su frente y darle un medio abrazo, el cual no respondió sintiéndose shokeado por tal gentileza, pero no pudo más que tomar sus mano antes de que este levantara partida regalándole un ligero apretón, tratando de decir que todo estaba bien.

El tiempo se cedizo como hielo en sus manos y tan pronto se vio frente a la gran muchedumbre de mujeres pintarrajeadas y hombres que parecían árboles de navidad con sus millones de reconocimientos sobre sus distinguidos y finos sacos de guerra empolvados, bien parecía la sociedad rusa no olvidad los viejos hábitos.

Olvido todo aquel despilfarre de brillos que dejaban la vista nula, ya que tanto brillaban sus egos y alhajas que hasta la fila de los instrumentos de viento lograba ver, hasta la joya, los aretes o broches más pequeños que mantuviera una dama en su hermoso o ya casi descompuesto cuerpo.

- From the New World 4o movimiento...-Un ridículo hombrecillo, director de ceremonia salió a llamar y reclamar intención, pensó Gilbert acomodándose por última vez en su angosta silla, era necesario aquello.

Un elegante movimiento se escapo del cuerpo de Iván, que inclinando y saludando en especial al "rojo mas llamativo" de la sala, que descansaba en el balcón principal, aquel mencionado regreso el saludo, dando por entendido que continuaran. Gilbert se sintió enfermo de ver como Iván se vendía a tan ridículos hombres, pero las reglas de cortesía en el agobiante URSS eran de cuidado, ya había escuchado de músicos expulsados de la misma "unión" por comentarios o ideas poco cercanas a las del todo el "pueblo".

Braginski asintió, llamando la atención de todos los espectadores como músicos. Era el momento de comenzar, en un estruendoso aviso llego el primer movimiento, siendo este un enorme cañonazo que apuntaba su rumbo, y con ellos los continuos. La obra era majestuosa, pero este era su movimiento favorito, aquel que le llenaba de fuerza las entrañas, si es que eso era posible. Sintió la mirada atenta de Iván cuando su turno en solista le llegaba, estaba completamente nervioso, pero deseoso de ser el punto de partida de los ojos de casi toda la sala.

-Estas muy activo...-Sus dientes chocaron contra la piel pálida, como perlas trasparentes el sudor rodaba cuenca abajo de su cuello, legando como caricia húmeda a su espalda. El cuarto era sofocante, como un sauna finlandesa, la chimenea de su habitación mantenía la temperatura agradable, pero aquel calor que los quemaba solo se trataba de alcohol y deseo desquiciado.

-Ah... –Gimió, cuando entre su dedo índice y el siguiente, entre ambos se encontraba el pene tan largo y deseoso de Iván, masturbándolo le parecía una locura quebrase a tan nefasto hombre que le agobiaba , pero el tiempo y el simple deseo de tener a alguien o "algo" en las noches vacías era confortable.

Ahora se tornaba distinto, no había tiempo que perder, y es que lo deseaba tanto que no perdería tiempo con carisias cómodas o incomodas para sentirse amado, él deseaba a Iván por su cuerpo y solo eso, ya tendría tiempo en pensar en lo que sentía cada que este le susurraba al oído, o le mordía los labios suavemente, resbalando sus manos por su albino cabello.

- Apaga ese estúpido cigarro-Murmuro mordiendo mas fuerte el hombro que mantenía cerca. Agresivo manoteo intentando quitar el pitillo que colgaba de sus de los dedos del rubio. Detestaba el olor de aquel cigarrillo, el sabor que dejaba en los labios, y la escancia en el cabello de Iván, le eran insoportables, pero este los amaba y sobre todo después del sexo, aunque ahora bien se había adelantado.

-¿Que sucede con ellos ¿–Le pregunto tan varonil que sintió que su virilidad endurecía mas (de ser posible) .Tomo como iniciativa para auto penetrarse , sus dedos mantenían firme el miembro de Braginski.

-Idiota...- Cerro sus ojos olvidando la cara abochornada y burlona de Iván, que entre labios soltaba el espeso humo blanco. Gilbert tomo una bocanada de aire, una que se lleno del olor pesado de la vainilla que tanto detestaba.

Olvido el dolor y olor , enfocando su atención en entrar, siendo distraído por el mismo aroma dulce y reseco, la garganta le llameaba-Ayúdame- Ordeno colocando la punta en su entrada, pero siendo esto completamente inútil .Ha horcadas Gilbert se escondió en el cuello del mayor, tomando fuerza para continuar.

-Aun no..- La cara del ruso ardía en la satisfacción, jamás dejaba de ser emblemática la cara de Gilbert cuando ebrio se abría camino para terminar entre sus piernas. La sonrisa fanfarrona en sus labios era su mejor regalo después del concierto de fin de año, en donde toda la mierda de la política de su nación se reunía, agobienate.

Pero todo aquello también era el primer trabajo mayor de Gilbert que como bien hombre ante de las celebraciones que le hacían terminaba metido con cualquiera aprovecho la oportunidad-Levantarte- Susurro al oído con el que jugaba segundos antes.

-No puedo...-De los pretenciosos labios del germano se escabullía la reseca voz –Deja de fumar esa mierda- Le ahogaba el olor dulce, sentía el olor sobre si, siendo Iván quien aun fumaba y exhalaba el tizne de entre sus labios-

-bien daa...-Era ser cruel su especialidad, a palabras secas y burlonas, escucho un día, y de ser así Braginski continuaría con su juego de Sadomasoquista con los amantes que caían a sus pies por "amar" el dolor. Las cosas avanzaban distinto con el hombre sobre suyo. Dejo resbalar su mano, tomando su virilidad y posicionarla a solo pulgadas de distancia de Gilbert, que sobresaltado esperaba el dolor.

-juju-Apago el cigarro de entre sus dedos , ocupando como cenicero la húmeda espalda blanca y ancha de su amante, mientras con sus caderas embestía de un solo golpe a Beilschmidt que gemía y gritaba en una sola silaba.

-Aggggg...-Aunque eso solo se trataba de una exageración, ya que amaba el dolor y placer exagerado que le causaba las duras embestidas rusas. No pensó en mas, no lo necesitaba, así que conforme su cuerpo se dilato en dos segundos, comenzó a mover sus caderas de arriba abajo, sin ocuparte de la fuerza con la que chocaban sus cuerpos-Mas mas ...-Murmuro mordiendo sus labios.


Stanlingrado - 1943

No se imagino estar en el infierno, en la cola del infierno, en las sucias cloacas del infierno.

Despertó con un terrible dolor en las piernas, las botas desgastadas negras se pegaban a su piel, ya nada era suyo, se había fundido con aquella ropa desgastada y mugrosa. El verde musco de su gabardina había superado la tonalidad, convirtiéndose en negro. El dolor lo regreso a la realidad, el frio le penetraba los pies, sentía que entre tanto silencio a su alrededor algo sucedía y lo peor que se encontró es que ni siquiera estaba muerto.

Abrió los ojos, las orbes amatistas desenfocadas buscaron con ayuda de su oído el sonido, un extraño sonido que a diferencia de las balas que como flechas salían de la nada indicaban su lugar, pero nada de aquello sucedía.

-agggg- Escuchó un gemido

Se encontró con un hombre delgado, apenas se sostenía sobre sus propios pies, en sus manos tenía una navaja desgastada, llena de oxido al igual que su piel quemada por el crudo frio, era un muerto en vida.

-¿Quien?-Se pregunto llamando la atención del susodicho, que entre murmullos intentaba quitar sus botas, pero como el sabia, aquello ya estaba pegado su cuerpo, jamás podría quitarlas. El hombre escurría baba, moco, sangre ,su cara parecía ser la de un muerto que regresaba por los suyos, y eso le hizo pensar por un momento que se trataba de la muerte que comenzaba a comerlo en lo poco que le quedaba de vida.

Escucho las sirenas una vez más esas sirenas tan devastadoras, aquellas que anunciaban un pronto bombardeo, pero sus pies estaban tan entumidas que no podía siquiera moverlos, además del hombre muerto que mordía con su escaza y marrón encías sus pies, sus zapatos llenos de escarcha y lodo

Una vez más escucho las sirenas, sabía que tenía que buscar un refugio, cualquier lugar que le brindara protección si quería seguir viviendo, reuniendo sus fuerzas dio una patada y con ellos acabo con la mandíbula y posiblemente con la poca vida del hombre-muerto que caía sobre sus espaldas, no pensó en mas y tomo camino, apoyándose apenas con las manos , arrastrándose a lo que fuera que lo mantuviera con vida.

Y sin saber cómo llego a un hoyo, una cueva, un malito lugar lleno de escombros un sitio que se había hecho al escavar en una vieja bodega o sótano. Con poca coordinación cayó de bruces por unas escaleras desgastadas y llenas de polvo perdiendo el conocimiento.

Horas después, asumiendo que ya no había luz, se encontró tranquilo, recuperando las pocas fuerzas que aun podía encontrar en su cuerpo. Dejo de escuchar bombardeos y por fin logro abrir los ojos, el polvo había cesado. Sus ojos se encontraron en un ratonero, un lugar con poca luz pero tan tibio, una fogata y una gran olla pareció en su aun nula visión, empañada por montón de polvo y cansancio.

No dejo de sorprenderse al ver a dos hombres que se atragantaban algo, casi parecía que se asfixiaban con tanto que comían. Entendió enseguida de lo que trataba, y como era de suponerse los "rumores" eran ciertos.

El olor tostado, nauseabundo de carne quemada llego a su nariz, y su cuerpo escondido entre escombros se mantenía aun sensible a los olores más finos; Cabello, piel, y algo de ropa. podía también estar seguro que había un suave olor de alguna especie de la zona. pero eso era demasiado exacto, así que asumía a su mal momento. Trago hondo cuando los hombres se movieron escuchando algo, posiblemente ni siquiera se habían dado cuanta que se había caído por las escaleras de su "escondite", quien se daría cuanta en un bombardeo, si es que este había sucedido o de nuevo su mente jugaba con el.

Se mantuvo firme y silencioso, evitando siquiera respirar, era el silencio o la muerte, apenas tenia energía para abrir los ojos, pero entendía lo que sucedía, busco dentro de su calcetín , en donde guardaba un poco de chocolate, aquel oro en momentos de frio. Espero más de 3 horas, a que los hombres tomaran una siesta, no podía hacer ruido, no ahora que no tenía ni la mínima energía para atacar.

-...Más de 5 horas pasaron , y estado seguro de su Azaña saco con cautela de su calcetín ese pedazo tan duro como piedra, lo dejo en su boca por algunos minutos, retornándose este liquido en su lengua y labios. Enseguida sintió el calor fundirse en su cuerpo, aunque fuera una simple alucinación lo sentía, y antes de que lo esperara su cuerpo se recupero, pronto podría moverse.

-ggrr-Su estomago gruño olía delicioso, tenia tantán hambre que juraba comería cualquier cosa, había escuchado rumores de soldados comiéndose a si mismo o a su compatriota mas cercano, jamás lo había creído posible, no hasta aquel día.

-¡JEJE DAA!- Resoplo lo que se trataba de una risa, dando un poco de calor a sus labios. Tropezó contadas veces con sus propios pies, dando por un caminar torpe, a sus pies un tubo con el cual había tropezado las últimas dos veces le entregaba su servicio, se le ocurrió la mejor idea que pudo tener en todos esos años.

Tomo el tubo entre sus manos y con andar lento y pareciendo un muerto llego hasta los hombres que dormían arrinconados, abrazado uno a otro, compartiendo lo poco que persistía de la fogata y del calor que aun emitía el agua hirviendo, convirtiéndose en vapor, manteniendo el lugar tibio. Paso su viscosa lengua por sus labios empapándolos, llenándole de fuerza para decir algo más antes de acabar con ellos.

-Lo siento –Mascullo antes de enterrar en sus cráneos el oxidado tubo con la mayor fuerza, por suerte y su fuerza inmensa los dejo exánimes incluso antes de que estos siquiera supieran de su repentina muerte.

Golpeo una y otra vez, empapando con ello sus manos y llenando de viscosos restos su nueva arma-Lo siento. Repitió una vez más confundiendo su propio tono y palabras que se alejaban con su coherencia. Se desconocía a su mismo, jamás había matado su gente, a ciudadanos que tan vez eran unos pobres diablos perdidos en el infierno de Stanlingrado.

Se arrodillo, y con ello la salada tristeza, cansancio se revolvió entre la mugre y sudor de su cara. Estaba asqueado de su propio olor y el olor que la emanaba la ciudad.-ah..ah ... ah- Entrecortados hipos, y chillidos salían de su garganta, apenas se percataba de ellos, eran tan suaves que no se podía escuchar, pero el revoloteo de su pecho y hombros subir y bajar le ayudaba a entender que sucedía. Estaba exhausto, sus fuerzas se habían terminado en el momento que sus manos liberaron el tubo ensangrentado al apestoso suelo.

El olor llego a su nariz, el dulce olor de la carne, el olor de comida, fuera lo que fuera era comida, comida que lo mantendría con vida si en ese momento la tomaba y metía a su boca cocida o cruda.

Giro la vista, la cansada vista que solo se topo con el nauseabundo lugar lleno de cadáveres.


Vaya resulto ser mas corto de lo que esperaba, bueno pero de aqui se puede sacar mucho mas.

Gracias por leer, y llegar hasta aquí, me agradarían muchísimo sus comentarios o tal vez huyeron al leer lo último, je ne sai pas, pero de no ser así me gustaría leerlos XD jajaja

Oh si

1-Ushanka es un típico gorro ruso de peluche (obviamente de animal) con orejeras a un costado .

2- Bueno aca como siempre From the New world 4to movimiento watch?v=ETNoPqYAIPI , Yo en lo personal amo toda a pieza, pero en el video se puede elegir los 4 movimientos, este cap corresponde el 4to y ultimo.

les agradezco enormemente a Ann Aseera

y sobretodo a Dafne amiga! lo prometido aca esta, espero leerte pronto , pero ante todo muchísima suerte en tu examen y lñashfadkhfdklaslkh (¿ ) con tu fic

asd no esta betado, asi que una disculpa por las faltas de gramática. Saludos