DISCLAIMER: CCS no me pertenece, pero esta historia si!!!, por eso no me siento tan triste jeje.

CAPITULO 6

C... de confusión?

Sabía perfectamente, que ya debía ser bastante tarde, de hecho, podía estar conciente de ello, por que la luz del sol que se colaba por la ventana, caía levemente en mis ojos, pero aunque, estaba completamente consiente de eso, lo último que quería en ese momento era levantarme, aún así, poco a poco, el sentido, fue haciéndose presente y pude percatarme, de la suavidad de la cama en la que me encontraba recostada, que para comenzar a enumerar, no era para nada como la mía, estiré entre sueños todavía, mis brazos, dándome plena cuenta de que era bastante más grande que mi cama y por último, de las suaves sábanas, de las cuales no pude ver el color, pero sabía a la perfección, que eran verdes, surgía una esencia, que me noqueó por completo, era un olor suave, pero delicioso y pronto, me ví enterrando mi rostro sobre la almohada y aspirando el aroma, que sabía muy bien, ahora, después de algunos minutos, a quién pertenecía. Mis ojos se abrieron poco a poco, para dar pleno paso a la luz y como supuse, la habitación, no era rosa, sino verde, por lo tanto, esa, en efecto, no era mi habitación. Me levanté al fin, despacio y con cuidado, me senté en la cama, noté, con una sonrisa, que la pijama de Shaoran me quedaba muy grande, me reí suavemente y al fin me decidí a dejar la cama, cosa que para ser sincera, me costó mucho trabajo. Observé solo por un momento, la recámara en sí, era muy amplia y acogedora, pude observar también, que Shaoran tenía un buen gusto, o al menos su decoradora, si es que también tenía una, no me sorprendería para nada algo así. Después de unos minutos, salí de la habitación, y bajé por las escaleras como el día anterior, recordé bien, donde quedaba la cocina, así que me dirigí hacia allá.

Solo entrar por la puerta de la gran cocina, vi a Shaoran sentado en la mesa, leyendo al parecer, el periódico y tomando un poco de café. Levantó la mirada y yo me sentí extraña, por que por varios segundos, su mirada miel, me observó de arriba abajo, como si estuviera inspeccionándome de alguna forma. Di gracias, de que mi cabello, por una sola mañana hubiera amanecido en su lugar. Tosí un poco y al parecer, sirvió para que él volviera a posar su mirada clara en la mía.

Buenos días.- me saludó el con una suave sonrisa, parecía un poco incómodo, pero no demasiado.

Hola… buenos días.- en cuanto respondí, me sentí bastante rara, supongo que era por que no estaba acostumbrada a levantarme y recibir el saludo matinal, de él o de algún otro de su… especie?

Que tal dormiste?- preguntó al fin levantándose de la mesa segundos después y se acercó a mi.

Eh,… bien.- comenté pasando uno de los mechones de mi cabello, tras mi oreja, un gesto ya marcado de nerviosismo, por mi y dirigí mi mirada hacia otra parte.

Traté de levantarte, pero al parecer tienes el sueño muy pesado.- vaya!!, de nuevo con el sarcasmo, y tan temprano!!

Si, escuché las primeras veces que llamaste, pero… lo siento, estaba muy cansada… supongo.

No te disculpes Sakura, no pasa nada.- comentó ampliando su sonrisa. – Les avisé a tus padres por la noche, antes de acostarme.- afirmó el y con un movimiento de su mano, me invitó a sentarme en la mesa, a lo que yo asentí.

Gracias. Por cierto, perdón por ocupar tu cuarto, tuviste que dormir en otro lado verdad?

Si. pero aunque hubiera querido dormir en el sillón de mi cuarto, aún así tus ronquidos me hubieran despertado.- comenzó el en son de burla, sentándose frente a mi.

Yo no ronco!!- exclamé en una fiera afirmación, a lo que él se sonrió y comenzó a reír.

Era una broma Sakura.- dijo, con obviedad que a decir verdad, me exasperó un poco.

Ah!, pues discúlpame por no haberlo notado antes!!, siempre eres así de insoportable por las mañanas?- le pregunté, en un tono sarcástico, él en respuesta frunció el entrecejo y pareció meditarlo un poco.

Mmm, creo que no… pero, te podrías quedar para averiguarlo.- apuntó él, con sonora.

Ni aunque me pagaran por ello.- murmuré suavemente, mientras los colores subían a mis mejillas sin poderlo evitar, por la petición anterior, a lo que Shaoran volvió a reír.

Quieres desayunar algo?- me preguntó después de unos segundos, decidido a dejar la discusión por la paz.

Si, por favor.- y prefiriendo como él, cortar la discusión por lo sano, agregué.- has desayunado ya?

No, estaba esperando por ti Sakura.- aquel comentario, me sacó una sonrisa que preferí esconder, mirando después para otro lado.

Que podemos desayunar entonces?- pregunté yo después de unos segundos, un poco más animada y ya mirándolo.

Escoge tu.- finalizó él, con una sonrisa apoyándose de brazos cruzados sobre la mesa y señalándome el refrigerador con su mirada miel. Yo asentí y me paré de la silla, para solo unos pasos más tarde, abrir el refrigerador, de color plateado y de gran tamaño, frente a mi y comenzar a examinar las opciones, que para ser exactos, eran bastantes. Me encontraba sumida en mis pensamientos, (decidir entre algo sencillo como un plato de cereal, o algunos de los excéntricos platillos, frente a mi, se había convertido en una tarea, bastante difícil) que ni siquiera escuché los pasos de Shaoran acercándose por atrás de mi, hasta segundos después, no me volví, por que supuse, que su intención era mirar también… pero supuse mal. Me erguí inmediatamente al sentir, sus brazos rodearme por atrás, y me sentí temblar por completo, cuando se acercó más a mi rostro y sus labios, quedaron justamente en mi lóbulo. – Las mañanas, te sientan muy bien sabes? – sentí mis piernas débiles en cuanto susurró esas palabras en mi oído, y mi mano buscó apoyo en la jaladora del refrigerador, cerrándose con fuerza sobre ella. Shaoran colocó sus labios y dejó un suave beso, sobre mi lóbulo, y después, con una de sus manos, él retiró el cabello, que caía sobre mi hombro, que, hasta ese momento me di cuenta, la camisa de la pijama, no cubría, y bajo su rostro, escondiéndolo en el hueco de mi cuello donde respiró suavemente, y yo me sentí completamente débil, me había dado perfecta cuenta, de que cada vez que pasaba algo así, perdía total control de mi movimiento y tal vez, hasta mi mente se quedaba por completo en blanco. Una sensación extraña e irreconocible fue creciendo en mi estómago, por cada vez, que el depositaba un beso suave con sus labios cálidos, de mi cuello, hasta mi hombro. Un escalofrío me recorrió al sentir el calor de su piel, contra la mía y sin siquiera darme cuenta de lo que hacía, con un suspiro lento, recargué mi cabeza, sobre su hombro, dándole total acceso a mi cuello, mientras con la punta de mi nariz acariciaba suavemente su mejilla, mi equilibrio ahora, estaba por completo perdido, y él, simplemente me hizo girar con sus brazos y cerrando la puerta del refrigerador, me apoyó de espaldas contra la puerta, sin pensarlo dos veces, coloqué mis brazos alrededor de su cuello mientras el se inclinaba de nuevo sobre mi mejilla, para bajar lentamente hacia mi garganta…

Me harás mi desayuno Wei!!!??

La voz de Ren, que venía por el pasillo, acercándose a la cocina, sirvió, al igual que una cubeta de agua helada. Mis ojos se abrieron de golpe, y mi mente tomo control sobre cualquiera de mis emociones, dándome cuenta, en que posición me encontraba exactamente y lo peor… con quien me encontraba en esa posición. Escuche algo semejante a un suspiro de desesperación, por parte de él, que desde luego, al escuchar la voz de su prima, se detuvo en su ardua tarea.

Buenos días!!!!- saludo la pequeña niña, con una gran sonrisa, mirándonos a los dos.

Buenos días, Ren. – contestó el sonriendo de igual manera hacia la niña, como si nada hubiera pasado antes. A mi, sin embargo, no me fue tan bien, me di cuenta de que ni siquiera podía articular palabra alguna, por que mi garganta estaba seca, así que lo único que se me ocurrió, fue respirar profundo y ya apoyándome mejor en el suelo, le sonreí también a la pequeña Li.

Sakura!!- exclamó ella, parecía estar bastante sorprendida, de verme allí, pero luego que al parecer, su sorpresa se desvaneció, me sonrió aún más que antes.- no sabía que estabas aquí, han desayunado sin mi?- preguntó la niña después, esperando más una respuesta de su primo, que de mi.

Sakura no ha desayunado aún y creo que yo me adelante… al postre.- al añadir eso, su ojos miel, buscaron los míos y sus labios se curvaron en una sonrisa cómplice, en cuanto de nuevo, mis mejillas, comenzaron a elevarse en su color normal. La niña, sin embargo, no pareció percatarse del sarcasmo en el comentario anterior, así que sentándose en la mesa, nos llamó a que nos sentáramos y solo unos segundos después, entró Wei a la cocina.

Señorita Ren… no puede andar descalza por toda la casa, o se enfermará.- comenzó el hombre con su ya acostumbrada tranquilidad.

Es que no encuentro mis zapatillas de dormir Weii!!!- dijo mientras hacía un pequeño puchero. El mayordomo se sonrió y se acercó a ella, para después arrodillarse al lado de la silla.

Estaban en el baño, señorita.- afirmó sonriendo y después, sacó, no vi de donde exactamente, los zapatitos de la niña.

Gracias Wei.- agradeció ella sonriente, y depositó un beso en la cabeza del hombre, en cuanto el terminó de ponérselas.

Querrá algo de desayunar la señorita?- le preguntó después de unos segundos a la pequeña, que simplemente asintió con energía.- pues muy bien.


Buenos días!!- exclamé en cuanto entré por la puerta de mi casa y dejé las llaves en la mesita de al lado de uno de los sillones, de la sala. Después de un tiempo en casa de Shaoran, y también después de que Wei, se había vuelto aún más generoso con todos al servirnos el desayuno, negando la ayuda de Shaoran, había sido hora de volver a casa, así que sin más, me cambié y me retiré despidiéndome de Wei y de Ren, (que en realidad me rogó que no me fuera tan pronto, pero al fin desistió, cuando le prometí volver otro día) y de la mansión Li, en si. Aún era muy temprano, y esperé que mis padres, aún no estuvieran despiertos, no quería tener que responder preguntas a esas horas… pero bueno, como siempre, mi mala suerte hizo de las suyas y cuando escuché la voz de mi madre, respiré profundo y me preparé para enfrentarme a mamá.

Cariño!!, buenos días!- respondió ella a mi saludo, en cuanto terminó de bajar las escaleras.

Hola mamá.- con una sonrisa, respondí el abrazo de mi madre y me dejé guiar luego por ella a la cocina.

Has desayunado ya querida?

Eh?, ah, si, mamá… por cierto, donde está papá?- cuestioné ahora yo, mientras me sentaba en la mesa y recargaba mi codo en ella, a la vez que mi mentón se apoyaba sobre mi mano, se me había hecho extraño, no verlo ahí.

Esta terminando de ducharse Sakura, por cierto, llamó Tomoyo.- informó ella, a la hora de sentarse junto a mi, en la mesa, y empezando a desayunar.

Si, lo supuse, en realidad, quedamos de salir ayer y pues…

Touya me dijo que fuiste a verlo. Me avisó que vendría para la cena.

Que bien.- respondí ya más alegre.- que después de un poco más de dos semanas, se decide a visitarme.

No lo culpes, es un hombre bastante ocupado.- continuo ella, mientras seguía tomando su desayuno con tranquilidad.

Y que?, yo soy su hermana, no?, se supone que debo ser más importante para él, que su trabajo.- agregué en un gesto infantil, que sacó una sonrisa de los labios de mamá.

Y bueno… Shaoran nos llamó anoche, que estabas pensando al quedarte tan tarde Sakura?- soltó ella, mirándome acusadoramente. Yo dejé salir un suspiro como protesta y me encogí de hombros, mi madre, nunca se quedaba con las ganas de saber las cosas. – Y para que fuiste?

Shaoran me pidió un favor, y creí que lo correcto era aceptar me equivoco?.- ella me sonrió extrañamente, pero siguió desayunando y yo, continué. – Perdí la noción del tiempo y… me quedé dormida mamá, nada más.

Y… eso fue todo?- preguntó de nuevo, con mirada interrogante. Yo me alteré, como que si era todo, pues que pensaba que había sucedido!!??

Si mamá, eso fue todo.- dije tratando de calmar mi mal humor. – Sabías cual era el tamaño de su "casa", es enorme mamá.- comenté tratando de desviar un poco el tema.

Si que lo es. La primera vez que la ví, me sorprendí bastante.

Si bueno, su familia, parece tener bastante dinero.- mi madre me miró confundida por un momento, ante mi comentario.

Si claro… no cabe duda de que su familia, es muy rica, pero, el dinero que el tiene Sakura, es solo suyo, el ha trabajado toda su vida, para llegar a donde está en este momento corazón. Nunca conocí a alguien que a la corta edad de veintiséis años, hubiera podido lograr todo lo que él ha hecho y para ser sincera, me siento muy orgullosa de él. – me quedé muda al escuchar eso, no era posible, que alguien tan joven, pudiera tener la cantidad de dinero, que el tenía. – Su mayordomo, lo siguió hasta aquí. No quiso dejar a su "joven amo" como el lo llama, es un gran muchacho Sakura.

Supongo…- no pude decir otra cosa más inteligente que eso.

Saldrás con él de nuevo?- creí escuchar en su voz, algo parecido al anhelo, pero aún así, desvié mi mirada y me levanté de la mesa, para salir de la cocina.

No estoy saliendo con el mamá.- finalicé, sin siquiera volverme para mirarla.


Estaba desesperada, Dios!!!, me había llevado toda la mañana en eso, casi estaba el reloj por apuntar las tres de la tarde y yo me negaba a bajar a comer, hasta que pudiera superarlo, por que estaba completamente segura, de que lo haría, podría hacerlo.

Se me había hecho por demás fácil, al verlo, en cuanto subí a mi cuarto, supuse que papá había estado arreglando unas cajas de nuevo, últimamente estaba en eso, y bueno, al verlo, comencé a sentir curiosidad, bastante para ser sincera y no pude contenerme… Pero después de casi cuatro horas, tal vez más, (después de que me enfrasqué en hacerlo, ni siquiera tome cuenta del tiempo) me di cuenta de que nadie en el mundo era capaz de lograrlo!!!, bueno, tal vez si existían personas, que podrían hacerlo, como los típicos cerebritos que pasaban en la televisión, en los programas, de desafíos mentales, o cosas así.

Maldije por décima octava vez en el día, había acabado con mi paciencia y yo aún no podía alinear, más de cinco colores, como era eso posible, era un indicio, quizá, de que mi habilidad mental, estaba por los suelos… o tal vez no estaba tan concentrada como se suponía que debería estarlo no?. Pero bueno, aún así, seguí en el intento de lograr reunir todos los colores en cada uno de los lados del tal cubo de Rugby, como mi padre lo había llamado.

BOOOOOOOOOO!!!!!

AHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHH

Me sobresalté, y de un momento a otro tiré el jueguito, que sostenía en mis manos, por los aires, observé que la puerta de mi habitación estaba abierta, y que en ese preciso instante, cuando me encontraba casi al borde de un infarto, y con la respiración agitada, él simplemente reía a más no poder.

Eres un idiota Shaoran!!!- exclamé golpeando la cama con la mano, en un gesto de enojo, mientras él seguía riéndose como estúpido… cual era su problema?!!!

Oh, Dios, eso fue muy divertido, debiste ver tu expresión Sakura!.- comentó después de unos minutos, en cuanto se calmó y yo seguía mirándolo, con furia contenida.

Si?, pues yo no le veo lo divertido!- solté enojada, aún por su sonrisa burlona y lo peor fue que no pareció importarle, aún estaba parado en el marco de mi puerta y cruzado de brazos, observándome, claro, haciendo mi berrinche y completamente divertido.

Eso es por que no tienes sentido del humor.- afirmó segundos después al fin deshaciéndose de su pose y se acercó a la cama donde yo seguía sentada.

Es una cosa tan tonta eso, por que tendría que tener gracia!

Por que la tiene, en serio, si tan solo hubiera traído un espejo.- agregó el con retintín mientras fingía pensarlo.

Bueno, y a todo esto, que haces aquí?- pregunté más calmada pero aún molesta.

Oh, vamos Sakura, era solo una broma… estas enojada?- su mirada miel, reflejó un poco de preocupación y después se inclinó junto a mi todavía observándome.

Responde mi pregunta Shaoran.- empecé de nuevo, dejando el enojo a un lado, el pareció entenderlo a la perfección y sonrió suavemente.

Vaya… por un momento pensé que en serio estabas molesta.

Shaoran.- demandé con la poca paciencia que me caracterizaba y su sonrisa se agrandó.

Si, ya, responderé tu pregunta Sakura.- concedió de buena gana, apoyando sus brazos en la cama. Mi mirada interrogante lo motivó a seguir.- Tomoyo dijo, que quería vernos. Pero tendremos que ir por ella, está en sus clases de Yoga.- me quedé pensativa por un momento, después asentí y me levante de la cama.

Voy a terminar de arreglarme, dame diez minutos si?

Seguro… por cierto, que era lo que estabas haciendo cuando llegué?- me preguntó en cuanto comencé a caminar hacia la puerta de mi cuarto. Me giré y vi a mis pies, el cubo, que había sacado gran esfuerzo de mi parte y lo tomé en mis manos, para luego volver a la cama.

Estaba tratando de armar esto, papá me dijo que lo había encontrado en una de las cajas del ático.- no pude decir nada más, por que en dos segundos me lo arrebató y lo miró por uno momento, antes de empezar a intentarlo, sin siquiera decir nada.- Crees que podrás hacerlo?- pregunté en un tono de burla, pero ni siquiera me miró, bueno, era obvio, que no iba a poder hacerlo, osea, yo había pasado la mayor parte de mi mañana, tratando de lidiar con esa horrible cosa de colores no? Lo observé un momento, todo parecía ser más fácil si lo veía desde ese ángulo…

Toma.- simplemente me regreso el cubo, perfectamente armado segundos después… como era eso posible. Mi mirada paso del cubo a él y viceversa, así fue durante algunos segundos, él pareció inquietarse por mi mirada, pero más parecía interrogarse así mismo, por que lo miraba con tanto ahínco.

Maldición!- lo único que pude escuchar fue un pequeño gemido, antes de levantarme para salir de la habitación, bastante… enfadada?, molesta?, frustrada?, si todo eso.

Diantres Sakura!!, por que hiciste eso?- lo escuché cuestionar mientras su mano viajaba a su nariz, en cuanto el cubo, aterrizo en su cara. Yo me volví bastante… todo lo que mencione antes y lo miré.

Yo quería hacerlo Shaoran!!- ok, si, estoy conciente de que eso suena muy, muy, muy estúpido, pero, no podía degradarme, a decir que yo no pude hacer en cuatro horas, lo que él simplemente hizo en treinta segundos, tengo razón no? Se llevaría el triunfo, pero no mi orgullo!!

Solo intentaba ayudar!

Pues, gracias, pero no pedí tu ayuda!.- contesté yo ya saliendo por la puerta, con grandes zancadas, que simulaban mi enojo.

Eso fue muy rudo de tu parte.- me dijo aún sobando su nariz con cuidado, que se había vuelto de un tono rojizo.

Ay, no exageres Shaoran.- empecé ahora yo apoyada en el marco de la puerta y luego agregué con una sonrisa burlona.- Fue solo una broma!- y sacándole la lengua como niña chiquita me interné en el pasillo para ir al baño. Shaoran se sonrió también, arrepintiéndose en el acto y cayo de espaldas en la cama, con un gran suspiro.

Jeje, me la debía.


El camino en sí, fue bastante agradable, y después de pedir disculpas por lo que había hecho, estaba conciente, de que, venga el pleonasmo, mi conciencia no me dejaría en paz con esta, así que me disculpe, de mala gana y Shaoran pareció convencerse, me sonrió por un momento y volvió su vista al pavimento. No mucho tiempo después, llegamos a un gran edificio en el centro de la ciudad, era uno de los edificios más grandes de Londres. Llegando a la recepción, preguntamos por las clases de Yoga, y nos dirigimos hacia el piso número 17, en el que la señorita nos había dicho, que se encontraban.

Es lindo no crees?- pregunté en cuanto nos subimos al elevador.

El edificio es muy antiguo, y esta muy bien cuidado, es sorprendente.- acordó conmigo sonriendo, la marca roja había desaparecido de su tabique y yo ya me sentía menos culpable.

Te dijo Tomoyo, para que quería vernos?- pregunte en cuanto la campanita que marcó al fin el piso al que llegamos, sonó con una tonadita calmada.

No, no me dijo que quería.

Y Eriol, va a ir también?

Supongo que sí, Tomoyo debe estar muy emocionada, las vacaciones van a empezar para él muy pronto.- comentó mientras observaba la puerta frente a nosotros, que tenía una placa, que decía en caligrafía "Salón de Yoga" y luego en letras pequeñitas, en la parte de abajo, "Donde tu corazón encontrará la paz". La miré por un momento, luego me pregunté, que clase de descerebrado viviente podría haber escrito eso, tal vez, habría venido bastante bien en un hospital de cardiología, pero en definitiva no en una clase de yoga, era por más, estupido. Me fijé en el reloj, y supuse que solo faltaban unos minutos para que se terminara la práctica, sin embargo, una gran ventana se alzaba delante de nosotros por lo que podíamos ver a la perfección la clase, supuse que Tomoyo, que estaba sentada en una de las posiciones principales, aún no se percataba de nuestra presencia.

Mira eso.- murmuro Shaoran dejando salir de sus labios un silbido y cruzándose de brazos observó atentamente por la ventana.

…. Si…eh, está bastante… concentrada?- me abofetee mentalmente en el acto, que pregunta más estúpida, era obvio que estaba concentrada.

No, no estaba hablando de ella.- giré rápidamente, para verlo, y pude seguir su mirada hacia la parte de adelante del salón. "Hombres", murmuré ahora yo, no sé si pudo escucharme o no, yo creo que no, por que su mirada se perdía justo en la instructora de Yoga, que yo supuse, era la que había escrito la frase anteriormente leída por mi. No supe ni por que lo hice pero suspiré con fuerza y caminé un poco hacia atrás hasta sentarme en una banca a unos metros de donde el AUN seguía mirando… bueno, y que con eso?! Que podía importarme a mi?! maldije desde mi mente, de nuevo y recargue mi codo en mi pierna cruzada y apoye mi mentón en mi palma. Shaoran pareció percatarse de que había… desaparecido?... si eso, solo segundos después de que yo me moví.

Puedo sentarme?- preguntó en cuanto se acercó a mi con paso lento y con las manos en los bolsillos. Yo levante la mirada, y volví a mirar casi con la misma rapidez hacia el frente.

Por que quieres sentarte aquí, si puedes estar haciendo cosas más agradables?.- pregunté con más rencor que sarcasmo, ni siquiera me di cuenta de donde demonios me salía eso!

Ah, si?- parecía un poco confundido, pero de nuevo, el fingía bastante bien, así que supuse, que solo se hacía el tonto.- Como que?- preguntó de nuevo con sonora y una sonrisa burlona en sus labios.

Como estar admirando a la instructora de Tomoyo!! Quieres que te traiga algo de comer para que puedas disfrutar más del espectáculo?- si bueno… tampoco supe muy bien de donde salió eso. Pero me molesté más cuando después de mirarme sorprendido, comenzó a reír de nuevo, que no podía estar serio en ningún momento?? – Que es lo que te hace gracia?- pregunté, ahora fastidiada.

Estas celosa!- afirmó después de unos segundos en los que me miró sonriente y después paso su mano por su cabello, levemente despeinado.

No lo estoy!- afirmé ahora yo, que le sucedía!! Por supuesto que yo no estaba celosa… o si?... no, claro que no. Estuve a punto de seguir discutiendo con él, en algo que obviamente yo, tenía la razón, pero no pude, no por que no quisiera, sino por que, en ese momento, Tomoyo salió de su clase y gritó mi nombre, haciéndome girar la mirad, para encontrar la suya amatista.

Espero no haberlos hecho esperar mucho.- dijo al fin, en cuanto se acercó a nosotros, tomando un poco de agua.

No, esta bien Tomoyo.- contesté levantándome de la banca para saludarla.

Deberías venir a estas clases Sakura, son de lo mejor.

Ahhh, gracias Tomoyo, pero no tiene caso, me iré dentro de poco, así que no podría estar en las clases ni siquiera por una semana.- aseguré mientras comenzábamos a caminar hacia el elevador, pero no habíamos dado ni tres pasos, cuando una voz aguda, en realidad intolerablemente aguda se escuchó detrás de nosotros.

Tomoyo!!!

Oh, Aya, que pasa?- preguntó Tomoyo ,en cuanto se volvió para encontrarse con la instructora, que le sonreía tontamente. Una mujer de unos veintisiete años de edad, rubia, y de ojo claro, supuse que aunque era asiática, alguno de sus dos padres debía ser londinense.

Nada, solo quería recordarte lo de el cambio de clases.- sentí algo extraño dentro de mi, cuando en vez de ver hacia Tomoyo, miraba a un lado de mi.

Muchas gracias Aya, no se me olvidará lo prometo. Ah!, Sakura, quiero que conozcas a mi instructora, es la mejor, su nombre es Aya Kuragi.

Mucho gusto.- saludó ella sonriéndome a medias en un intento, no muy cordial.

Igual- contesté yo, aún en peor manera que ella.

Y él es Shaoran Li, Aya, es un amigo mío de años.- presentó ahora Tomoyo, al de ojos miel que después de mírame sorprendido de nuevo, se volvió ante el exagerado saludo de ella, Shaoran le sonrió cortes y ella se acercó para estrechar su mano, con una gran sonrisa. "que arpía" pensé mientras la miraba inclinarse, para, era un hecho, bastante obvió, dejar a la vista sus grandes pechos.

Es un placer Shaoran, te molesta que te diga por tu nombre?, tal vez puedas venir a las clases, que te parece?- preguntó ella, mientras Tomoyo buscaba su celular para poner de recordatorio el mensaje que tan "amablemente" Aya, se había acercado a darle. – Puedes llamarme, para decirme si vendrás, tal vez te pueda dar clases particulares.- comentó un poco más suave, para que Tomoyo supuse yo, no la escuchara, y de la bolsa de sus pequeños pantalones de licra, sacó un papelito que alargó, para que él lo tomará.

Yo…

No nos interesa.- solté yo casi echando humo, Aya me miró sorprendida, cuando le arrebaté de la mano, la tarjeta. – Pero gracias por la invitación, puedes guardártela… en donde te quepa.- finalicé yo con una pequeña sonrisa fingida y caminando al bote de basura más cercano, tire la tarjeta y salí caminando hacia elevador, sin esperar a nadie.


Ahora era el turno, de Tomoyo, de irse en la parte de atrás del auto, y yo, me senté en el del copiloto, sin siquiera mencionar una sola palabra. Estaba… furiosa!!, y parte de mi enfado, si, se debía a la tal Aya. Pero la mayor parte de mi enfado, venía por mi estupidez, que me había sucedido hacía solo unos momentos?, la razón por la que había actuado así, era totalmente desconocida para mi, o eso fue lo que quise creer. Casi me hubiera gustado golpearme la cabeza con el parabrisas, pero no lo hice, por que aún no había perdido la razón por completo. Y me di cuenta, después de analizarlo por unos momentos, que sí, Shaoran tenía razón, al decir que era un acto de celos, pero yo??, por que habría de sentirme celosa?!, al final, la pobre de mi prima tuvo que disculparse, por mi bastante… rudo, por decirlo así, comportamiento, y yo, había arruinado, algo que a Shaoran quizá le hubiera gustado recibir, por la forma en que la había observado minutos antes, se podría decir, que en realidad le había llamado la atención y yo, lo había arruinado. De un momento a otro, pase de furiosa, a sentirme completamente avergonzada, quien era yo, para decirle con quien, tenía o no que salir… nadie. Exacto, esa era la respuesta. El podría haber salido con quien fuera o con quien el quisiera no?. Aún así no sabía que hacer, estaba muy confundida, que hacer, después del horrible oso, que había hecho pasar a mis dos… amigos?, bueno, si tal vez amigos, no me atreví ni siquiera a mirarlo a los ojos, por una vez en todo el trayecto, al restaurante en el que habíamos quedado con Eriol. Me dí cuenta de que Tomoyo en realidad no era mucho el problema, por que ella parecía no estar molesta conmigo, pero él… la verdad el tampoco, había intentado charlar conmigo desde que habíamos subido al auto. Suspiré y me sentí aún peor que antes.

Será mejor que se bajen del auto, voy a buscar un lugar para estacionarme.- pidió el en con voz tranquila, mirando a Tomoyo por el retrovisor, pero a mi, no me miró y menos me dijo algo.

Muy bien, te esperaremos adentro, vamos Sakura.- Tomoyo respondió con una sonrisa al pedido de su amigo y me miró, invitándome a seguirla, yo asentí con lentitud y baje del auto, sin decir nada.

Te llamé ayer.- me reprendió ella con mirada interrogante, mientras entrabamos por la gran puerta principal, de mármol verde oscuro y delgado. Yo volví a asentir y seguí caminando a su lado, pero ella me haló del brazo con suavidad y yo me detuve.

Que pasa?- pregunté yo quedito, esperando a que ella siguiera.

Eso, es, lo que me gustaría saber, que te pasa Sakura?

No me pasa nada.- aseguré yo un poco más firme que la vez anterior y mirándola levemente, me encogí de hombros.

Tu madre me dijo, que te habías quedado con Shaoran, tu con él… en su casa… solos? Y luego sucede esto, segura que estás bien Sakura?- preguntó un poco preocupada, mirándome fijamente.

Si Tomoyo, estoy bien. – aseguré ya cansada del mismo tema.- y no, no estábamos solos, su prima estaba ahí.

Conociste a Mei Ling??- interrogó ella, en voz más alta y muy sorprendida. Yo a la vez, me sorprendí de igual modo.

No, no ella, la otra prima. La pequeña, Ren.- agregué con lentitud, mientras ella asentía en comprensión.

Ah, por un momento pensé que habías visto a Mei.

Por que, que tiene de malo?- pude ver que mi pregunta la hizo tensarse, y volví a realizarla, pero ahora con mi mirada, demandando de igual forma, la respuesta.

Shaoran no te dijo?- preguntó ella, cautelosamente y sin responder a mi pregunta.

Decirme que Tomoyo??- cuestioné de nuevo, entrecerrando los ojos, levemente y frunciendo el ceño.

Eh… nada.- terminó ella dándole menos importancia a la situación, mientras hacía una negativa con su cabeza, pero mi mirada la hizo retroceder unos pasos.

Que no me dijo?- pregunté aún sin comprender lo que sucedía. Tomoyo suspiró y me llevó lejos de la puerta de entrada.

Está bien, te lo diré. Estaba preocupada, por que creí que habías visto a Mei, pero supongo… que no estarías aquí… si así hubiera sido.

Por que lo dices? O.o?

Bueno, por que… por que de seguro no le hubiera agradado verte con él.

Por que no?

Por que ella es… su, prometida.- bueno, está de más decir, que en ese momento, sentí que mis ojos se abrían aún más y miles de preguntas comenzaron a formarse en mi mente.- Bueno… ex prometida.

Que?- pregunté de nuevo, sin poder aún atar cabos en la situación, por que todo parecía dar vueltas…

Si, ella y Shaoran estaban comprometidos, desde antes que él viniera aquí, Sakura, pero él rompió su compromiso hace dos años, y se instaló en Londres, pero bueno, ella… lo ama en verdad y vino aquí para seguirlo, y según me dijo, quiere recuperarlo, está muy decidida. – Shaoran… estaba… comprometido??... bueno.. ex prometido?, maldición no entendía nada, lo único que sabía era que de un minuto a otro, había dejado de respirar.- Sakura… Sakura me sigues?- preguntó después de un momento mi prima, que había colocado sus manos en mi hombro.

Estoy… bien.- dije en cuanto el aire se hizo presente de nuevo en mis pulmones.

Te ves… horrible, quieres que te acompañe al baño?- me sugirió ella, aún con preocupación en su mirada.

Eh?... yo, puedo ir sola Tomoyo.- comente, con fingida calma.- Vé y busca a Eriol, yo, regreso en un momento.- finalicé con sequedad, más ella no opuso resistencia en dejarme ir, y asintió lentamente mientras me veía dirigirme hacia los sanitarios, después se volvió y comenzó a buscar a Eriol, entre suspiros.

En cuanto llegué al sanitario de damas, me acerqué a uno de los lavabos, donde cerca recargue mis dos manos y me miré al espejo. Tomoyo tenía razón, estaba por demás, bastante pálida… me observé por un momento más y luego, dejé caer todo mi peso sobre mis brazos, que estaban aún sobre el lavabo.

Dios… que me pasa?- susurre muy bajito, dejando salir esa pregunta, que desde hacía días rondaba por mi cabeza, por primera vez. Luego me di cuenta de que en verdad estaba sumamente confundida… Shaoran… me confundía demasiado. Pero, por que? Me volví a mirar al espejo y decidí que ese no era el momento exacto para una retrospección, así que sin más, abrí el grifo y llené mis manos con agua que luego salpiqué en todo mis rostro. Me sequé luego con un papel y salí del sanitario, tratando de parecer más calmada, pero solo llegué a la mesa donde los había localizado momentos antes, sus ojos miel, se volvieron a mirarme y sentí algo extraño, sentí como si el corazón hubiera querido salirse por mi garganta.

Hola Sakura, te encuentras mejor?- preguntó Eriol, en cuanto se levantó al mismo tiempo que Shaoran al verme llegar.- Tomoyo dijo que te había sentido un poco indispuesta.

Yo… estoy mejor, gracias.- contesté casi en un susurro y Eriol, se sentó en la mesa, en cuanto Shaoran se acercó para sacar la silla a su lado, donde se suponía me iba a sentar yo. Ni siquiera lo miré, solo me senté en la silla. – Gracias.- agradecí, con voz suave, para después concentrar mi mirada en la carta, que por supuesto Tomoyo me dio, mientras charlaba con Eriol.

Sakura… estas bien?- me di cuenta que desde que me había sentado en la mesa, la mirada miel, no se había apartado de mi ni un solo segundo y después inclinándose para hacerse oír, me preguntó lo anterior. No tuve el valor de responderle, ni mucho menos de verlo, así que simplemente asentí y seguí mirando mis opciones de comida.

Eriol salé mañana de vacaciones, Sakura, no es genial?- Tomoyo me miró tratando de sacar una que otra palabra de mi boca, sin embargo, solo le sonreí y me volví al mesero para al fin ordenar, no quería que nos tardáramos demasiado, solo quería irme a mi casa.

No puedo creer que en solo unos días se casen… no cabe duda de que le tiempo pasa muy rápido no es verdad?- comentó Shaoran mirando a la feliz pareja frente a nosotros y regalándoles una sonrisa.

Es muy cierto.- acordó Tomoyo de igual modo.

Pero bueno, a diferencia del comentario, tan" cierto" como ella lo había llamado, la comida no había pasado ni relativamente rápido, sino todo lo contrario para mi frustración, pero bueno, después de que la comida había acabado, con suspiros de tristeza por su parte y de felicidad y alivio de mi parte, salimos del restaurante y acordamos irnos en autos separados, todos desgraciadamente, cosa que yo no sabía, habían recibido la invitación de mamá para la cena y no me quedó de otra más que poner buena cara, ante la perspectiva de pasar más tiempo con ellos. Tomoyo y Eriol desaparecieron momentos después y Shaoran y yo, caminamos sin decir nada, hacia el estacionamiento, no supe por que, pero podía decir que no era la única ahí que estaba incómoda.

Agradecí desde el fondo de mi corazón, que el viaje hubiera sido tranquilo, ninguno de los dos habíamos dicho…. Nada. Pero no se sentía incómodo el ambiente, ni mucho menos, supongo que los dos, hicimos una tregua en silencio, sin darnos cuenta siquiera, pero no cabía duda de que era algo… extraño. En cuanto llegamos a casa, Tomoyo nos recibió, por que había llegado antes que nosotros, y pude divisar, en cuanto entré a mama y a papá, platicando animadamente con Eriol, Shaoran les sonrió a mis padres y fue hasta ellos, para saludarlos al fin. Suspiré con fuerza y me decidí a seguirlo, pero Tomoyo, se interpuso en mi camino y me sonrió tranquila.

Creo que será mejor que te recuestes un momento, Sakura, te disculparé con mi tía, ya te avisó yo en cuanto Touya y Yukito lleguen si?- en ese instante, Tomoyo, se ganó una sonrisa de alivio de mi parte y murmurando un gracias, me escabullí hacia las escaleras para poder subir a mi cuarto.


Cerré la puerta de mi habitación y con desgana me acerqué a la cama, me sentía tan extraña, era como si toda mi energía Fuuu, se hubiera esfumado de pronto. Me acosté en mi cama y con gesto pensativo, comencé a analizar la situación con más calma. Muy bien, estaba completamente de acuerdo, conmigo misma, en que los celos, estaban por demás descartados, por que gustarme él a mi?... no, en primera por que no era mi tipo y en segunda, por que yo AUN tenía novio, así que lo que había sucedido, tal vez se debiera a otra cosa completamente lejana a los celos. Y si no era así de todos modos yo, era demasiado terca, así como el lo había dicho anteriormente, para aceptar que me sucedía algo como eso, que para ser sincera, jamás había sentido. Ese era otro punto, yo nunca había tenido celos de nadie… ni en mis años mozos, por que bueno, nunca le tuve demasiado cariño a alguien, como para sentirme así, ni siquiera con Takeshi había pasado por eso, entonces, como iba a saber cuando tenía celos de alguien o no??... Maldición… esto era en realidad algo confuso, a mis veinticuatro años de edad, pueden creerlo??, esto puede que les suceda a jovencitas inexpertas en la vida, pero yo, aunque no era vieja, ya debía haber pasado por esto hace años!!!! Pero bueno, tenía que recordar el lado positivo de las cosas no?, me iría de ahí muy pronto, y regresaría a mi antigua forma de vida, tal como a mi me gustaba. No supe por que, pero de pronto me sentí triste de nuevo, así que decidí dejar la situación ahí, supuse que si algo iba a suceder, era algo que yo no podía evitar, así que las cosas eran como eran y punto.

Me moví sobre mi cama varias veces hasta encontrar la posición ideal, para poder dormir un poco y al fin, cerré los ojos, tardé bastante en poder conciliar el sueño, pero después de varios minutos, dejé de estar conciente.

Y aún después de horas me encontraba dormida, ni siquiera escuché la puerta de mi habitación abrirse, mucho menos, sentí los pasos acercándose a mi, ni el peso que hundió levemente mi cama, pero después de unos minutos, escuché que alguien me llamaba entre sueños, aunque no sabía quien era, bueno, eso era obvio, por que estaba dormida. La voz llamó mi nombre una vez más, yo me di media vuelta para quedar sobre mi espalda y estiré levemente los brazos, para prepararme, para despertar.

Hola.- mis ojos verdes, se abrieron un poco rápido y la luz del pasillo, caló en mis ojos.

Hola.- respondí al saludo suave, cuando al fin pude ver bien, de quien se trataba.

Tu madre me envió a despertarte, te sientes mejor?- me preguntó él muy bajito y se inclinó levemente para verme mejor. Pude observar que sus ojos miel reflejaban muchas emociones y pude reconocer, preocupación, entre ellas.

Si, estoy bien.- contesté, avergonzada, en cuanto recordé lo que había sucedido.

Que te puso así Sakura?- su mano viajó a mi mentón y me hizo volver la mirada a la miel, cuestionando de nuevo, con sus ojos.

Yo… no lo sé- acepté mientras mis ojos seguían aun fijos en los de él.

Hice… algo malo?... Es que estás molesta conmigo? Sabes que puedes decirlo.- me sentí confundida en cuanto el dijo eso, por que estaría yo molesta con él?, acaso pensaba que estaba enfadada? – En serio, si hice algo que te moles…

No.- interrumpí casi en seguida, con voz suave pero firme. Me erguí lentamente, para sentarme en la cama, a su lado.- No, no hiciste nada malo Shaoran… creo que fui yo la que lo hizo.- continué yo sin dejar de mirarlo, el pareció no entender lo antes dicho.- Yo… lo siento mucho Shaoran.- bueno, era lo único inteligente, o intento de, que se me ocurrió hacer.

Por que… por que me pides disculpas Sakura?

Bueno por que… pues por que…- como decirlo?, ni siquiera yo sabía que era lo que estaba tratando de decir, pasé un mechón de mi cabello, tras mi oreja para tratar de hacer algo con mis manos, que temblaban un poco, por el nervio.- Por lo que sucedió esta tarde… yo, en realidad pensé que tu estabas molesto… por que yo… bueno yo…

Tu…- Shaoran alzo sus dos cejas y me motivó a continuar.

Yo… Tu…

No te negaré que no me gusta, como suenan esas dos palabras juntas, pero si sigues así la cena se va a enfriar Sakura, solo dilo.- pidió tranquilo, con una sonrisa, y acercándose más a mi, entrelazo mi mano con la suya.

Lo que quiero decir.- continué, yo tratando de hacer caso omiso al comentario anterior. – Es que lamento lo que hice… con Aya.

Aya?, quien es Aya?- preguntó con mirada confusa.

La instructora de Tomoyo, Shaoran, con la que casi hubieras podido tener una cita, de no haber sido por mi.- comenté algo molesta por su fingida falta de memoria. Shaoran me miró interrogante y después comenzó a reír suavemente.- Que?, que es lo gracioso?

Eso es todo? Estuviste preocupada todo el día… por eso?- me enfadé por su falta de tacto y mi mirada se volvió casi fulminante.- Pensaste que estaba molesto contigo… y solo por eso?- ahora, mis mejillas estaban rojas, no supe si de coraje o vergüenza, pero a él no pareció importarle, por que simplemente continuó. – Por supuesto que no estoy molesto contigo por eso Sakura.

Pues… deberías, esa mujer parecía llamarte mucho la atención y gracias a mis horribles… impulsos… si eso, ya no podrás salir con ella.

No iba a salir con ella de todos modos Sakura.- comentó el dejando salir su risa de nuevo y yo lo miré sin entender.- Iba a darle las gracias por la cortés invitación, pero al parecer, fuiste mucho más rápida que yo, y mucho menos cortés.- agrego el mirándome divertido.

Lo siento, es que… no me agradó mucho.- comenté yo, para aligerar el peso de la culpa.

Si, eso pude notarlo bastante bien Sakura, pero… estas segura que eso es todo?- me hice a mi misma, la misma pregunta una y otra vez antes de contestar, bueno, era obvio, que no podía decirle todos mis problemas existenciales, así que simplemente asentí y solté su mano de la mía antes de levantarme de la cama.

Mamá se enfadará si no bajamos pronto.- el asintió y se levantó también de mi cama, luego los dos salimos y bajamos por las escaleras. Pude escuchar unas notas suaves de música, no la reconocí, pero me sentí más tranquila de solo escucharla.

Querida, ya te sientes mejor?- mamá había salido de la cocina con su delantal azul cielo, y una pala de madera en la mano, asentí mientras terminaba de bajar las escaleras y me acerqué a ella.

Lamento no haber podido ayudar con la cena mamá.

No importa cariño, ya está todo listo, solo falta terminar de poner unas cosas en la mesa, tu hermano ya no ha de tardar mucho todavía. – casi como si él mismo hubiera podido escuchar su oración, o eso pensé yo, Touya apareció en la cerca de la casa con su hermoso automóvil y bajó ayudando a Yukito a hacer lo mismo.

Iré a terminar de poner las cosas.- dijo Shaoran, mientras sugería con un movimiento de cabeza, que yo abriera la puerta, a lo que asentí y fui para recibir a mi hermano, y cuñado, vaya, ya me había acostumbrado a llamarlo así jeje. Y no sonaba tan mal a decir verdad.

Buenas noches Sakura.- ahora Yukito fue el primero en saludarme correctamente como era su costumbre. Yo le sonreí ya más animada y me hice a un lado para dejarles el paso libre.

Donde está mamá?

Hola Touya, a mi también me da gusto verte.- bromee yo al ver su cara de pocos amigos.- Y mamá está en la cocina.

Tuvo un mal día.- aceptó Yukito en cuanto yo cerré la puerta y Touya se adelantó para buscar a mamá.

Pues con ese carácter quien no lo tendría.- me encogí de hombros cuando dije esto y Yukito se rió levemente. – Que fue lo que sucedió?- quise saber yo, mientras él comenzaba a caminar a mi lado.

Un asunto con otro de los doctores, ya sabes como es Touya.

Si, el en verdad que es muy aprehensivo.

En efecto lo es.- afirmé yo en voz más alta, con el propósito de ser escuchada por él.

Ya los escuché!! ¬¬ - El grito de Touya salió de la cocina con fuerza y pude escuchar la risa no tan bien disimulada de Tomoyo.

Sakura, no molestes a tu hermano. El no tiene la culpa.- me dijo mi madre en reproche y mis labios hicieron una gran O, en cuanto mi hermano se volvió y me miró triunfante.

Después de que él se paso la mayor parte de mi vida atormentándome!!!???, pues no me voy a quedar callada mamá. Aparte solo digo la verdad, por supuesto que él tiene la culpa, por que siempre quiere tener la razón.- agregué mientras mi mamá comenzaba a servir los platos y se los daba a Tomoyo.

Pues por que siempre la tengo! O no mamá?- preguntó ahora Touya con fingida tranquilidad, que le sacó a mi madre una sonrisa.

Claro que no!! Lo que tienes en gran cantidad es algo que se llama EGO!!!

No jodas Sakura.- soltó él con poco tacto que me hizo reír por dentro.

Y tu, no uses ese vocabulario con la pequeña Sakura, To-ya.- reprendió Yukito acercándose a mi hermano, que lo miró confundido, obviamente por que el buen Yukito, apoyaba mi causa y no la de él, yo sonreí ahora triunfante y le saqué la lengua a mi hermano, cosa que Yuki, no pudo ver, por que estaba de espaldas.

Es una pequeña… arpía Yukito, y tu la apoyas, no te das cuenta de que te está engañando?

No seas tan infantil To-ya, y no llames así a Sakura, ella no tiene la culpa de que tu estés de tan mal humor.- continuó el tranquilo como siempre.

Ella empezó! Bah!! Da igual!- exclamó saliendo de la cocina a grandes zancadas.

Parece que se molestó bastante.- mi madre se volvió a Yukito aún con unos vasos en las manos y con una sonrisa.

Si, pero luego se le pasará, siempre es así cuando tiene un mal día.- le contestó Yukito a mi mamá de igual modo, ayudándola con los vasos.

Si que lo es.- concedió mamá de buen humor y los dos salieron de la cocina.


No me había percatado de lo grande que era el comedor de la casa, bueno, no hasta ese día, los ocho, habíamos estado perfectamente en la cena y hasta sobraba espacio, esas casas estaban diseñadas bastante bien. El reloj había marcado las once cuando Tomoyo y Eriol habían decidido marcharse, por que aún tenían que pasar a ver a Sonomi y ya iban un poco retrasados. Yukito y mi hermano, que por cierto, estaba algo molesto aún, se quedaron unos minutos más, hasta que mi madre le pregunto al novio de mi hermano, lo que le había sucedido en la mano, yo, la verdad, fue que no pude contener mi risa, por que recordando lo que había pasado el día anterior, la bebida, de la cual acababa de tomar un trago, peleó por salirse de mi boca, y después de muchos esfuerzos logré controlarme, pero supongo que eso fue demasiado para mi hermano en un solo día, así que se despidió de mamá, de papá, de Shaoran y de mi, de mala gana, Yukito sin embargo, pidió disculpas por los dos, y se retiró con mi hermano después de dar las buenas noches, antes de salir por la puerta.

Me siento muy cansada ya, podrías terminar con esto Sakura?- preguntó mi mamá después de que habíamos empezado a recoger lo de la cena.

Si, no falta mucho, de todas formas.- acepté de buena gana mientras mamá me daba un beso y agradeciendo salió de la cocina, la escuché decirle a Shaoran que estaba terminando de colocar todo en su lugar en el comedor, que se fuera con cuidado. Yo seguí lavando los platos, por unos minutos más, después de que mis padres se habían ido a acostar.

Tu madre es una gran cocinera no crees?.- comentó Shaoran en cuanto entró a la cocina, con dos botellas de vino, vacías y el salero.

Si, mala suerte que no haya heredado sus dotes culinarias.

No puedes ser tan mala en la cocina.- aseguró, limpiando la mesa y tirando la basura en el bote.

Ah, eso es lo que piensas?, no Shaoran, en verdad soy bastante mala para la cocina. Que hay de ti, eres bueno en eso?- pregunté dejando los últimos platos en la canastilla, para que se secaran.

Si, se me da bastante bien.

Si, que pregunta la mía, creo que es mejor preguntar, que es lo que no se te da bien Shaoran.- dije yo en broma comenzando a guardar otras cosas en la alacena y mirándolo con burla. El no pareció enfadarse, por que después de dirigirse al lavabo para enjuagar una bandeja, me sonrió.

Esa es una pregunta difícil.- contestó girándose para verme de frente y apoyándose de espaldas en el mueble hizo un gesto pensativo mientras se cruzaba de brazos.

Supongo, tenemos a este y al egocéntrico, gracias.- mi comentario indirecto lo hizo reír levemente. – es bueno, que me voy pronto, así ya no tendré que aguantar comentarios egocéntricos ni tuyos, ni de Touya.- lo dije de broma obviamente, pero ahora sí, no pareció causarle mucha gracia, por que su rostro se contrajo un poco y pasó una de sus manos por su cabello.

Supongo.- su respuesta fue seca, y yo me sonrojé, tal vez no debí haber dicho nada.

Era solo una broma Shaoran.- aseguré yo tratando de componer la situación.

Si, claro.- contestó el, mirándome con una pequeña sonrisa, que se esfumó igual de rápido como había aparecido.

Mmm, voy, a quitar el mantel.- me volví para salir de la cocina, y dirigirme al comedor con paso rápido, justo había cruzado la puerta de la cocina y me acercaba al comedor, cuando sentí su mano, en mi muñeca, giré para verlo, pero no me solté. Se quedó mirándome por unos segundos, y después sonriéndome me jaló suavemente hacia él, no opuse resistencia y miré hacia arriba en cuanto mi pecho, chocó contra el de él, encontrándome con sus ojos miel.

Baila conmigo Sakura.- su rostro descendió a un lado del mío y susurró lo anterior en mi oído. Yo sonreí y asentí con mi cabeza. Pude sentir fragmentos de segundos después, que entrelazaba sus dedos con los míos en un suave amarre, y separándose levemente de mi, tomó con su mano libre la mía colocándola suavemente en su hombro, escuché la música aún sonando, cuando después de poner mi mano sobre su hombro, la suya, viajó a mi cintura, trazando un camino lentamente hasta mi espalda. Sonreí de nuevo al escuchar la canción y apoyando mi mejilla en su hombro, comenzamos a movernos lentamente.

También bailas muy bien Shaoran verdad?- pregunté suavemente, al sentir la presión de su mano sobre mi espalda.

Tu no lo haces para nada mal Sakura.- comentó sonriendo y apoyando su frente sobre la mía, cerrando sus ojos por unos segundos.

Me sorprende, no he bailado muchas veces en mi vida y las pocas en las que lo he intentado, termino pisando a mi pareja de baile.- susurré yo y escuché salir de mi garganta una risa para mi desconocida hasta ese momento. – Es como si algo fuera… diferente.

Que es diferente, Sakura?- preguntó en cuanto abrió sus ojos después de escucharme atento, y me miró extrañamente. No supe que responder exactamente, por que sentí que mi corazón comenzaba a latir muy rápido, así que desvié de la suya, mi mirada.

No lo se.- susurré aún sin mirarlo, no podía, por que estaba conciente de que si lo hacía, mis pulmones pronto se quedarían sin aire y yo, podría hacer cualquier estupidez.

Tal vez, estabas bailando con la persona equivocada.- mis ojos se abrieron en confusión, ante tal comentario, que quería decir con eso?, que el era la persona indicada?, eso era… bueno, no sabía que era, pero, algo no andaba muy bien. La canción hizo sonar su último compás y yo no esperé demasiado para deshacerme de su suave amarre.

Creo que es mejor que termine de arreglar.- anuncié suavemente sin siquiera mirarlo y me dirigí de nuevo a la cocina, era una completa y total mentira de mi parte, por que la cocina ya estaba arreglada, pero bueno, tenía que buscar algo que hacer no? Tomé unas cosas que aún no estaban completamente secas y con un trapo quite los restos de agua que había sobre ellas. Lo escuché acercarse a la cocina, pero supuse que no había pasado del marco, por que cuando habló su voz se escuchó algo lejana, esta vez, tampoco me volví.

Creo que será mejor que me vaya.- me dijo desde donde estaba. Mis manos comenzaron a temblar súbitamente, y el ritmo de mi respiración comenzó a elevarse, la razón era desconocida para mi. Pude solamente asentir, sabía que no podría decir nada, mi garganta estaba seca por completo. Estaba tan concentrada en parecer normal, que el cuchillo que secaba en ese momento se escapo del trapo y resbalo por mi dedo índice. Pude escuchar mi propio gemido y maldije mentalmente al cuchillo.- Sakura, estas bien?- en cuanto escuchó de seguro la prueba no tan verbal de mi dolor, se acercó a mi rápidamente.

Estoy… estoy bien yo…- me volví para verlo aún con mi dedo sangrante, no era muy serio, pero dolía. Sin embargo, no pude decir otra cosa, por que él tomó mi dedo entre sus manos y lo llevó a sus labios para succionar la sangre con cuidado. Sus suaves labios, se cerraron sobre la herida sin hacer daño alguno, de hecho el dolor era mínimo. – gra… gracias.- Shaoran abrió sus ojos y me miró de nuevo por unos segundos, haciendo que las sensaciones extrañas, regresaran dejando a un lado todo lo demás. Sin separar su mirada de mis ojos, inclinó su rostro para depositar sus labios sobre la palma de mi mano, donde dejo un pequeño beso. Sentí mucho calor en ese instante, demasiado, y pude sentir al mismo tiempo mis mejillas crecer en color. No me di cuenta siquiera de que estaba contra el mueble, o de que, él estaba acercándose mucho a mi, hasta que sentí su cuerpo pegado al mío. Alzo una de sus manos hasta posarla en mi mejilla, la cual, con extrema delicadeza, acarició por breves segundos. Sentí que mi pecho subía y bajaba muy rápido, y de nuevo, en cuanto su respiración, chocó suavemente contra mis labios, al apoyar su frente contra la mía, el temblor ya conocido se hizo presente por todo mi cuerpo. Fui yo ahora que con un suspiro corto, susurré su nombre, no me importó, que mis padres pudieran bajar en cualquier momento, ni me importo que tal vez, pudiera luego arrepentirme de lo que estaba apunto de pasar, no me importo absolutamente nada, por que en ese momento, solo quería sentirlo muy cerca de mi. Cerré los ojos y simplemente me dejé llevar, me sentía tan bien con él y no quería separarme de su lado. Mis brazos subieron hasta colocarse alrededor de su cuello, y me quedé sin aire cuando al fin, sus labios se posaron suavemente sobre los míos, una y otra vez, solo rozándolos como si quisiera saber que eran reales y estaban ahí, solo para él. Abrí mis labios, cuando haciendo más marcado su roce, pidió permiso para entrar y un gemido salió de mi garganta cuando recibí una mordida en mi labio inferior. Retiré mi boca de la suya, solo un milímetro, pero sus brazos que ahora estaban alrededor de mi cintura, se opusieron, acercándome más a él, si aún era posible, para después introducir su cálida lengua dentro de mi boca. Mis brazos se cerraron en su cuello y mis manos encontraron lugar de nuevo en su cabello chocolate, donde introduje mis dedos, para acercar su rostro más al mío, después de unos segundos, volví a emitir un gemido que sonó dentro de su boca, cuando una de sus manos comenzó a acariciar mi cuello. Me sentí morir en su cálido abrazo, miles de sensaciones y emociones que yo jamás había experimentado, crecían dentro de mi, de una forma sorprendente y me sentía tan completa y feliz.

Me apreté más a el cuando mis piernas comenzaron a debilitarse demasiado y como respuesta, su cuerpo presionó el mío contra el mueble y yo gemí de nuevo. No podía ya controlar mis labios, que no parecían querer saciarse de los suyos, la suavidad de su boca era impresionante y mis labios se movían contra los suyos una y otra vez, pensé que me iba a quedar sin aire, pero no quería separarme ni un solo centímetro, sus labios, embestían de igual forma contra los míos, con una fuerza impresionante.

Pude al fin recuperar el aire, cuando sin querer en realidad, los dos apartamos nuestros labios, pero embistió una vez más, recuperado ya el aire, pero esta vez no se entretuvo por mucho tiempo ahí, dejó un suave beso en la comisura de mis labios y luego comenzó a bajar hasta llegar a mi cuello. Mi gemido me hizo abrir los ojos, cuando Shaoran jaló con su mano mi cabello hacia atrás con suavidad y cerró sus labios sobre la piel de mi cuello, entonces sí sentí que me iba a caer, cerré mis ojos ante tal perspectiva, y me sentí levantar del suelo, estaba tan absorta que no me di cuenta de que me había levantado en vilo, hasta que después de unos segundos, sentí la superficie del sillón de la sala, bajo mis piernas. Abrí los ojos de nuevo, y me vi sentada en las piernas de el de hermosos ojos miel, sus labios, seguían en mi cuello, atrapando mi piel en ellos, y mi cabeza pesaba mucho, así que sin pensarlo dos veces la dejé caer con lentitud hacia atrás dándole acceso completo a mi cuello. Lo llame una y otra vez, pero no podía reconocer mi voz, sentí el deseo de tenerlo aún más cerca y rodeando su cuello con mis brazos de nuevo, lo separé solo lo suficiente para bajar mi rostro a la altura del suyo y posar mis labios en los de él. Esta vez fue mi turno, y mordí suavemente su labio inferior, lo escuché susurrar mi nombre contra mis labios, en cuanto mi lengua viajo al interior de su suave y cálida boca, me sentí a mi misma, halándolo hacía mi, a la vez que yo me movía hacia atrás, hasta que mi espalda chocó contra el sillón y él dejó su cuerpo, caer con sumo cuidado, sobre el mío. Sus labios, bajaron de nuevo, entre suspiros de mi parte y besó una vez más mi cuello, al mismo tiempo, que una de sus manos, acariciaba la superficie de mi brazo sin cansancio. Su mano se detuvo en mi hombro y bajó el tirante de mi blusa con cuidado, gemí de nuevo, esta vez más fuerte, pero sus labios volvieron a acallarme al posarse de nuevo sobre ellos, mientras bajaba más y más el tirante, su mano se abrió camino por debajo de mi blusa y siguió subiendo. Un pequeño grito, salió de mi garganta en cuanto sentí la delicada piel de su mano, contra la mía, estaba completamente vulnerable, pero de alguna forma, eso no me molestaba en absoluto, y cuando su mano intensificó el roce, pude sentirlo acariciar suavemente la fina tela de ropa íntima que cubría mis pechos, mientras yo me retorcía debajo de su cuerpo. Levanté una de mis piernas lentamente y el se colocó en el espacio, en cuanto lo rodee con ella. Volví a llamarlo entre suspiros y sentí cada vez mi respiración más rápida. Shaoran subió de nuevo, para besar mis labios, solo que esta vez, solo dio un suave y largo beso sobre ellos, después se separó un poco y apoyó su frente en la mía dando un gran suspiro.

Que sucede?- mi voz no salió del todo firme y por primera vez, levanté mis ojos, a los suyos, que brillaban con deseo y anhelo.

Sakura… yo….- él suspiró de nuevo y lo miré confusa, y con una de mis manos hice a un lado el mechón de cabello que tapaba uno de sus ojos, suavemente.- Creo que vamos… un poco rápido.- su mirada me inspecciono por unos segundos, y yo, no supe que hacer, o decir, por que él tenía razón, yo estaba en la casa de mis padres, en su sala y acostada con él, en su sillón… Oh Dios!!! Traté de levantarme y al parecer él se dio perfecta cuenta y se levantó también. Pasé un mechón de cabello, por detrás de mi oreja y me acomodé la blusa rápidamente.

Creo que es mejor que te vayas Shaoran.- comenté después de unos segundos, que pasamos sentados uno al lado del otro, sin decir palabra y sin atreverme e mirarlo. Lo observé de reojo, asentir, pero no se levantó.

Sakura yo… quiero decirte que…

Sabes… estoy algo cansada, podemos hablar mañana?- pregunté interrumpiéndolo de manera algo brusca y ahora sí mirándolo bien.

Eh… si, seguro. – Shaoran me miró por unos segundos y se levantó del sillón, pero al ver que yo no tenía intención de levantarme, se arrodilló junto a mi. Me tomó por sorpresa, cuando con sumo cuidado tomó mi mentón y dejó un suave beso sobre mis labios, que imaginé, estaban hinchados y rojos. – Buenas noches.- se despidió regalándome una de sus hermosas sonrisas. Asentí y sonreí a medias, en cuanto el se levantó y no mucho después salió por la puerta de entrada. Dejé caer mi frente sobre mis manos en cuanto escuché la puerta cerrarse, sabía que estaba en lo cierto, me iba arrepentir de todo eso.


Ahhhhhh!!! Dios santo!!!, no me creí capaz de hacer esto… estoy roja. No estoy muy acostumbrada a escribir este tipo de cosas, así que les agradecería mucho que me dieran su opinión, de cómo me quedó jeje, tal vez sería mejor que me saltara tanta descripción no? Bueno, no importa jeje.

Siento la tardanza, como ya les había dicho, mi hermana está haciendo su tesis y yo, para acabar con broche de oro, me enferme!, y es horrible, por que todo el mes de Febrero me la pase en cama y ahora esto… malditos virus! ¬.¬

Ahi les voy...

Maskrena: muchas gracias por dejar tu review, me alegra tanto que te haya gustado jeje y estoy de acuerdo contigo, a quien no le gustaría tener uno como el?, no te preocupes, ya actualizo pronto. -

Celi-chan: Hey, bueno, pues antes que nada, quiero decirte que aprecio mucho de verdad tus comentarios, siempre que leo los reviews, espero encontrar los tuyos jeje, por que me sigues desde el primer chap!!, en serio millll, gracias. Precioso, espectacular??, wow, ni que decir, solo, que bueno, que te guste, pero en serio, no odies a Wei .- Cuidate mucho, besos.

Xime-Chan: Que hongis, así que no sabes cual te gusta más? dile a mi cuñis que te ayude .- Por cierto, me encantaría eso de la cena eh?, pero luego ya sabes, que hay que sacar a los otros dos, con muchos esfuerzos jeje, ya ves como es la sempai... lo acapara por completo. Muchas gracias por tus opiniones y felicitaciones, espero que sigas leyendolos, ya sabes que tu punto de vista es muy importante para mi. Te quiero mucho amiguis, aunque no lo ponga en la síntesis, es que no he podido cambiarla, jeje. Ja ne.

AdaZu: Muchas gracias por tu felicitación, que bueno que te gusto, solo espero que sigas leyendolo. Que va a pasar después?... lo siento es una pregunta que aún no puedo responder, es top secret jeje. Cuidate y gracias mil.

Diana Azul: Sip, tienes mucha razón, pero se me hacía muy pronto para que se besaran o algo así, así que embarre a Wei, jiji. Me da gusto que te agrade el fic, por que me estoy esforzando muchisimo, mi cerebro cada vez es más pequeñito ¬¬... como sea jeje, cuidate mucho, gracias por tu review.

Luna-Box: No te preocupes, por lo de la idea, a mi se me van más seguido. Gracias por tus reviews Luna-chan, si no te molesta que te diga así. Pero bueno, te gusta??, toy contenta!!! Saludos.

Selene Mindthelay: espero haber escrito bien tu nombre, soy medio mala para recordar... si no es así dímelo. Pues Selene, que más te puedo decir, que muchas gracias. Me da muchisimo gusto que te este gustando y que además te diviertas al leerlo, ese es el verdadero fin u.u Y no te preocupes, no voy a poner a Mei de mala, ya lo pensé y aunque no va a salir mucho, ya que no falta mucho para que se acabe la historia, su desempeño será benévolo. Adaptada??... eh, no. La historia no es adaptada... supongo que proviene de mis pocas neuronas jeje. Tal vez algún día adapte una... pero no he encontrado la adecuada jeje, pediré ideas . Como sea, muchas gracias por tu review. Besos Y cuidate mucho.

Lulis y Lucerito??: O.o??? que honguis!, mucho tiempo eh?, no te apures de lo del chap, está bien, mientrás los leas alguna vez jeje. Gracias por tu review, tqm.

Bueno, solo quiero agradecerles por sus reviews, en serio me dan muchas ganas de seguir escribiendo cuando los veo. Ah! Por cierto, no se me preocupen por lo de la otra historia que subí, los que ya la vieron, les prometo que voy a terminar esta a como dé lugar.

Así que ya saben, si quieren buenos capítulos dejen sus reviewss, no es condición, es una ayuda para los necesitados, osease yop.

Cuidense mucho.

Chisaki Kamikaze.