DISCLAIMER: CCS no es mío, pero esta historia si .-

CAPITULO 7

ACHUUUUU!!!!

- Cariño… estas bien?- preguntó mi madre desde la parte de debajo de la casa.

- Si bueno, se hace lo que se puede.- murmuré en cuanto me senté en la cama y tire el pañuelo desechable en el bote, al lado de esta.

Y si, tal vez estaba "bien" por que el hecho, de que llevaba los últimos dos días claramente enferma, me había traído ventajas.

Me recosté en la cama, acomodando mi cabeza sobre la almohada, y mirando hacia la pared enfrente de mí, en donde estaba colgado el calendario que yo había traído a casa de mis padres, para observar con ansia los días que faltaban para volver a Japón, comencé a hacer cuentas. Faltaban exactamente dos días para la boda de mi prima, Tomoyo y Eriol, habían declinado a la idea de hacer la otra fiesta de compromiso y se habían contentado con dar una pequeña cena familiar, a la cual yo, obviamente no pude ir, la verdad?... no es que yo no hubiera podido ir, sino que no había querido ir y había usado de pretexto el leve catarro que había tomado solo un día antes. Tomoyo y Eriol, decidieron, pasar a verme unas dos veces, pero en ninguna obtuvieron mi presencia. Aún no me sentía capaz de hablar con nadie y agradecía internamente el hecho, de que él tampoco se hubiera aparecido hasta ese momento. Después de lo que había sucedido, quería que la tierra me tragara, me hubiera gustado regresar a Japón, pero no podía dejar a Tomoyo, así que me decidí a hacer lo que supuse yo, se me daba mejor, evitar a la gente. Tomoyo ya había intentado hablar conmigo una que otra vez, pero nada de mi parte, así que se había conformado con mi última palabra, no la vería hasta el día de su boda, por que la podía contagiar…. No era el mejor pretexto que se me había ocurrido en vida, pero al menos me ayudaría por un tiempo.

Suspiré, no llevaba la cuenta de cuantas veces lo había hecho hasta el momento, pero podía asegurar que eran ya bastantes, sin embargo, la puerta se abrió dando entrada a mi madre, que como siempre, pasó con una sonrisa.

Como te sientes Sakura, estas mejor?

Si bueno, creo que me siento un poco mejor mamá.- comenté a sabiendas de que la mirada de mi madre, prometía una larga charla, así que me enderece y esperé a que ella prosiguiera.

Me alegro, y era de esperarse, Touya es un gran médico.

Ay, no exageres mamá, es solo un catarro, cualquiera puede curarlo, no es nada del otro mundo.- ella me sonrió en cuanto metió mi ropa en su cajón respectivo.

Y me alegro que él no esté aquí en este momento.

Da igual, en todo el tiempo que he estado aquí, el no ha venido a visitarme, más que dos veces mamá y soy su hermana!!

En eso tienes razón Sakura, pero…

Es una persona sumamente ocupada no?- pregunté yo con una sonrisa.

Pasaron muchos años, para que volvieras Sakura.- dijo ahora ella inclinando la cabeza, y haciendo escapar un mechón de cabello por su frente. Me esperaba eso, desde antes de que ella dijera algo, yo ya lo esperaba.

Lo sé, y en realidad lamento mucho eso madre, prometo que trataré de venir más seguido, sé que las cosas no pueden regresar a como eran antes, pero… haré un gran esfuerzo.- aseguré asintiendo con una sonrisa, que ella no dudó en responderme.

Me parece bien… por cierto, tal vez me puedas decir a que se debe todo esto de la enferma fingida.- mis ojos se abrieron por la sorpresa y ella, no pareció inmutarse en lo más mínimo, ya que con la misma sonrisa se acercó a la cama y se sentó al lado mío.

De que hablas?- comencé tratando de rehuir a su mirada inquisitiva.

Si bueno, tú misma lo dijiste no?... es solo un pequeño catarro, es extraño sabes, por que recuerdo que estabas casí a morir cuando hablaste con tu prima, aunque ni siquiera un solo cabello tuyo, parecía estar mal.

Ehhhh…. Bueno yo….

Tienes algún problema?, sabes que puedes decirme lo que sea cariño.

Lo sé… pero, eh, no, no tengo nada mamá, en serio, es que… creo que extraño a Takeshi, pero no es algo tan grave eh?- continué en cuanto ella asintió con la cabeza, dejando el tema por la paz, así que se levantó de la cama y caminó a la puerta.

Tu padre y yo iremos a comprar unas cosas para la boda de Tomoyo, al parecer, el traje de tu padre se arruinó en la tintorería.

Está bien…. Mamá?...- mi madre se volvió para verme antes de salir, mirándome interrogante.- Puedo preguntarte algo?

Si, claro.- respiré profundamente, esto iba a sonar muy extraño, por que no solía hablar de ese tipo de cosas con mi madre, pero era mi madre y alguna vez, tendría que hablar con ella de eso, supuse que hasta iba algo tarde ya.

Como… como supiste que papá era el indicado?.- ella no pareció sorprenderse, pero su mirada era algo extraña… como si quisiera decirme algo muy importante, y sin embargo solo se rió levemente.

Sakura, eso no lo sabes… hasta que lo sabes.- concluyó ella aún sonriendo, y salió de la habitación, cerrando la puerta suavemente.

Que que???... O.o??

Eso era completamente tonto… no tenía ningún sentido... ahhhh!! por que todo tenía que ser tan complicado... maldición!!


Tomé el control en mis manos, y apreté el botón de apagado, en seguida la imagen se perdió, quedando solamente la sombra de color negro en la pantalla... como era posible, tenían casi doscientos canales y no había nada que ver!

Había estado acostada en el sillón de la recamará de mis padres esperando a que volvieran por más de dos horas, y lo peor, era la decisión que había tomado... perder el tiempo con la televisión... si, perder el tiempo con la televisión, por que en las mismas dos horas, no había encontrado nada que ver. Todo era una asco, en la tele... y al parecer en mi vida también... por que siempre tenía que meter la nariz en todo... ya debería haber aprendido que eso... NO es lo mío, simplemente no se me da para nada. Y así era, llevaba metiendo la pata desde que tenía memoria, pero ahora sí que la había armado algo grande... por que me pasaba esto?

Tomé un pañuelo desechable de la cajita encima de la mesa de noche de mis padres y me soné la nariz estruendosamente, pero sí que pude alcanzar a escuchar la puerta de entrada cerrarse. Me alegré en el momento, la comida había llegado junto con mis padres. Así que salté del sillón y salí del cuarto bajando las escaleras con rapidez, bueno, tratando de no hacer tan obvia mi desesperación, por comida... pero me llevé una sorpresa al encontrarme a alguien... y no exactamente a mis padres.

- Buenos días.- me saludo, volviéndose con una bolsa de plástico en las manos y dejando su saco encima del sillón.

- Ahh... o estás equivocado con el horario, o tal vez creas que me acabo de despertar.- se sonrió por mi comentario y se arremangó las mangas de la camisa blanca mirándome divertido.

- No necesito creerlo, con solo verte puedo decir que acabas de despertar, y que por consecuencia... necesitas esto.- me sonrojé al momento, pensando que eran mis padres, no me importó haber bajado así... en mi típica ropa de dormir, pero bueno, mi vergüenza se vio aislada por la bolsa que el señalaba. Sin esperar a que terminara de bajar las escaleras, entro en la cocina y después de unos segundos yo lo seguí. Me sorprendió, su actitud tan calmada, era como si nada de lo que en realidad había sucedido unos días atrás, hubiera pasado. Me senté en la silla más cercana y con gesto de aburrición, apoyé mi mentón sobre mi palma abierta. Lo miré hacer y esperé a que terminara. No tardó mucho, después de haberse lavado las manos en el fregadero y sacar dos platos, había repartido el desayuno en dos y lo había calentado en el microondas. Me sentí extraña, por que el no parecía estar incómodo por nada... o eso parecía, mientras yo, no sabía muy bien, que hacer... tal vez, debía actuar como él... como si nada hubiera sucedido... si, eso haría, no iba a pasarme las no se cuantas horas que faltaban para que yo regresara a Japón, preocupada o avergonzada, desesperada… o yo que sé, cuando el parecía estar a la perfección no?

- Donde están?- entendí que se refería a mis padres así que me preparé a contestar con normalidad... ser normal... pues, no era muy fácil para mi, por que bueno... nunca había sido normal, o al menos había intentado serlo.

- Mamá, me dijo que iban a comprar unas cosas para la boda, y a comprar el traje de papá, que se había arruinado en la tintorería.- comencé en cuanto el se sentó frente a mi alargándome la porción indicada.- Gracias. Vienes de la oficina?- me felicité a mi misma, por actuar con tanta naturalidad, lo hacía bastante bien no?

- Eh?.. ah, si, me tomé el descanso para traerte algo de comer, y a tus padres, no pensé que estuvieran fuera.- continuó él deshaciendo el nudo de la corbata que traía, sin mirarme a mi específicamente.

- Si bueno, yo no tenía idea de que iban a tardar tanto.

- Y... como te sientes?- la pregunta, me hizo reaccionar un poco mal... a que se refería?... querría saber como había tomado el incidente de la otra noche?... por que?... vamos Sakura tranquilízate, tal vez, no hable de eso... comencé a golpear el tenedor en el plato y el me miró extrañado.- esperó que no te haya dado muy fuerte la gripa Sakura.

- Eh?... Ah!, si claro jeje...- oh dios me estoy volviendo paranoica., basta, debo respirar... respirar.- si, quiero decir, no, estoy mejor, gracias.

- Tomoyo, me informó de que estabas algo enferma, es por eso que no pudiste asistir a la cena?- lo miré por unos segundos y después asentí levemente todavía avergonzada de mi actitud.

- Si bueno, solo... llegó ya sabes.- comenté muy bajito, mirando mi plato con bastante interés. Shaoran me miró por unos momentos, sentí su mirada ámbar en mi, y me sentí extraña... invadida por un muy extraño sentimiento.

- Pero no faltarás a la boda verdad?- su comentario sonó más una suave afirmación que una pregunta.

- Claro que no- proseguí sin mirarlo fijamente, mientras comía otro poco del plato.- Por supuesto que iré.

- En ese caso, vendré por ti... a las ocho?- su mirada chocó con la mía en cuanto la levantó de su plato, y yo no pude, más que seguir mirándolo. Una sonrisa se escapó de mis labios, sonrisa, por la que luego me recriminé, pero no en ese momento. - Quiero decir, por ti y por tus padres.

- Si... claro... a las ocho, es, perfecto.- terminé yo, volviendo la vista a mi plato. Shaoran miró el reloj de pulso que colgaba de su muñeca derecha y tomó el último trago de agua.- Ya debes irte?- pregunté, dando por sentado el hecho, de que tal vez se le había hecho tarde.

- Eh... si, de hecho creo que voy un poco tarde.- contestó levantándose para lavar su plato, al mismo tiempo que yo.

- Déjalo, yo lo haré.- ordené parándome a su lado, a una distancia considerable.

- No es como si me tardara años... verdad?- preguntó divertido sonriéndome, mientras con la esponja enjabonaba los dos platos. No supe que responder, y me alejé de ahí para terminar de limpiar la mesa.

- Le diré a mamá, que pasaste a saludar.- dije despidiéndome de él en la puerta, Shaoran se volvió y asintió con una sonrisa.

- Nos vemos.

- Si, gracias por venir.- finalice con una pequeña sonrisa que el correspondió de igual manera.

- Por cierto... no tomes cosas frías y tápate bien en las noches, asegúrate de que la ventana este cerrada...- dijo, volviéndose a mi cuando bajaba los escalones de entrada.

- Lo haré... hasta mañana, Shaoran.- exclamé yo, aguantando la risa. Shaoran pareció notarlo, y se sonrió aún más para después caminar a su auto y salir de ahí.

Cerré la puerta y me apoyé en ella, si, había notado algo... algo demasiado claro en el ambiente... tensión. De todas las conversaciones que había tenido con el desde que había llegado allí, que se habían basado en argumentos, discusiones o burlas, esa conversación de tan solo unos minutos... había sido... tensa, era como si ninguno de los dos, hubiera querido realmente hablar con el otro.

- Tal vez no este lista para enfrentarlo aún... y tal vez, solo vino por compromiso...- no supe por que, pero la sola idea, me hizo sentir mal... el no haría eso por compromiso... o si?


De acuerdo, en ese momento, si que estaba bastante preocupada, y no sabía ni siquiera que decirle… no podía hablar por ahí, era demasiado descortés de mi parte…

Bueno, la situación fue la siguiente, después de que Shaoran había salido de la casa, yo, había decidido tomar una ducha, para relajarme un poco, del encuentro, así que subí a mi habitación y decidiendo segundos después la ropa que iba a utilizar, me encaminé al baño. Estuve en la tina, casi media hora y casi logro quedarme dormida, de no ser, por que el teléfono sonó. Había decidido llevarme el teléfono inalámbrico al baño, de esa manera, no tendría que salir corriendo de la bañera para poder contestar el teléfono, pero bueno, lo dejé sonar unas cuantas veces, mientras quitaba el jabón de mis manos con la toalla, y luego conteste…

Si bueno, habla Sakura.- contesté levemente molesta por la interrupción.

Mmm, hola… Sa… Sakura.- Suspiré con pesadez, al escuchar la voz de Tomoyo, al otro lado del teléfono, pero no quise ser muy ruda con ella aún así.

Escucha Tomoyo, estoy cansada, podríamos hablar luego.- Esperé a que mi prima me contestara, pero, no pasó nada, hasta unos segundos después, que pude escuchar el tono de su voz.

Ah…si claro, perdón Saku… Sakura…

Tomoyo… estás bien?- pregunté sentándome derecha en la bañera, al escuchar su voz entrecortada.

Yo…- tuve que alejar el teléfono de mi oído, en cuanto escuche el fuerte llanto de mi prima, pero no pasó demasiado para que volviera a colocarlo en el mismo lugar.

Hey, que te sucede?- pregunté de nuevo ya bastante preocupada, y algo desesperada, por que en vez de recibir, palabras, seguía recibiendo sollozos. – Tomoyo, cariño, contéstame.- continué un poco más suave, tomando en cuenta de que el ser ruda, no me iba a ayudar mucho a entablar una conversación.

Yo….- comenzó entre hipos de nuevo.

Tu…. Que?- Dios, por que no pasaba de esa palabra. Ahí fue donde entendí que tal vez, ella no estaba preparada para hablar, o posiblemente, lloraría aún más… así que… adivinar era mi única opción. – Que pasa… te sientes mal.

Mno…- si, eso había sido un no, verdad?... veamos,…. Que rayos podría tenerla así.

Te peleaste con Eriol?- al momento, que mencioné el nombre, el llanto de mi prima aumento de manera brutal, bingo. – Tomoyo, quieres que vaya a verte?- bueno, pude reconocer un sí entre sus sollozos, así que me despedí rápidamente, prometiendo estar en no más de veinte minutos y salí de la bañera lo más rápido que pude.

Y aquí estaba, tratando de lidiar con una servidumbre preocupada y con una Sonomi, desesperada. Todos me hablaban a la vez, como podría ayudarlos, si no entendía ni pío. Maldición.

Muy bien!, basta gente!, a un lado.- dije terminante abriéndome paso al cuarto de mi prima, en cuanto todos se callaron. Llegué a la puerta y toqué suavemente.- Tomoyo?... Tomoyo, querida, soy yo, abre quieres?- tanto Sonomi como la servidumbre habían tomado posición junto a mi, esperando que mi prima contestara. Me sentía incómoda con tanta gente, mirándome tan…. Raro.- no tiene otra cosa que hacer?- pregunté sin ser muy desagradable.

Es que…- comenzó Sonomi, retorciendo sus manos.

Escucha tía me encargaré de ella si?- Sonomi asintió y camino, por el pasillo, con los otros siguiéndole los pasos. La puerta se abrió, como reflejo y yo me metí lo más rápido que pude, miré a mi prima… y francamente Tomoyo… se veía… horrible.- Por Dios que te sucedió?- le pregunté en cuanto ella cerro la puerta y se regresó a su cama. Supuse que la mayor parte del día había estado llorando, pero… que diantre podía hacer yo. Jamás había estado en esa situación, normalmente era al revés. Suspiré y me acerqué a la cama. Tomoyo me miró con sus grandes ojos azules, completamente hinchados y sollozo de nuevo. Me acerqué un poco más y la rodee con mis dos brazos, ella, estaba rígida al principio, pero poco a poco, se pegó a mi, y comenzó a llorar de nuevo. – Tomoyo… que tienes?, vamos no me gusta verte llorar…

Soy una tonta Sakura.

Dios, no eres una tonta Tomoyo, ni ahora ni en un millón de años, podrías serlo. No importa lo que haya sucedido… de seguro todo tiene remedio no?

No…. No lo sé… no creo que eso tenga remedio Sakura.- contestó ella negando como niña chiquita y mirándome a los ojos.

Bueno, tal vez si me dijeras que está sucediendo, podría ayudarte en algo. Pero para eso, tienes que calmarte… vamos, respira – dije simulando respirar lentamente con ella.

Cancelé… la boda.

QUE?!!!!- ok, bueno, eso no ayudó en nada, por que al momento, sus ojos se volvieron a llenar de lágrimas, con la intención de volver a llorar.- no… lo siento, tranquila… de acuerdo… por que cancelaste la boda?- Tomoyo tomó un pañuelo desechable de su buró y se sonó la nariz, tratando de tranquilizarse.

Es que… yo.. bueno… nos peleamos.

Si bueno… supongo que eso es algo obvio querida, la pregunta es por que?

Por que… por que… Sakura… que tal si él no es el indicado?- la miré un momento, cuando ella alzó tímidamente la mirada hacía a mi… si, me lo suponía típicas dudas de novia, pero bueno, en ese caso, debería estar hablando con él y no conmigo no?... tomando en cuenta el hecho de que, en este momento, no soy la indicada para dar ese tipo de consejos.

No entiendo Tomoyo.

Ayer por la noche, vino a verme, mamá ya estaba dormida, así que bajé para abrirle la puerta y fuimos a hablar a la sala. Fue entonces cuando las cosas comenzaron a salirse de control.

Que sucedió?- cuestioné esperando ahora la nueva explicación.

Bueno… me dijo que sus padres como regalo de bodas le habían dado una mansión, en Italia…- comenzó mirándome con intranquilidad reflejada en sus ojos amatistas.

Esa es una buena noticia no?- insinué yo, haciéndole proseguir con una asentimiento de cabeza.

No!... quiero decir… no lo sé. Sakura, yo no puedo irme a Italia a vivir, Eriol dijo, que solo sería un tiempo para probar que tal… pero… y mi trabajo, y mi familia?.. y todo por lo que he trabajado toda mi vida?... debo dejarlo a un lado?- me dijo al parecer, preguntándome, y al mismo tiempo preguntándose a si misma.- Luego, el pareció molestarse, por que, su padre, había invertido mucho en ese lugar, y me preguntó si no estaba dispuesta a irme por un tiempo con él…

Y?...

No lo sé…. Me volví loca en ese momento y los dos empezamos a discutir…

Tomoyo… escucha. Soy la peor persona a la cual le podrías pedir un consejo de esa magnitud, pero… te diré lo que pienso. Creo que tú y Eriol, son los mejores amigos, que alguien podría tener en la vida, y se aman. El te ama a ti, tu lo amas verdad?

Yo?... si, claro que lo amo.- afirmó, con la cabeza.

En ese caso no veo cual es el problema… Tomoyo, tu familia, no te dejará de querer inclusive si decides irte, por que es tu felicidad estar con él… y tu trabajo, bueno, siempre puedes trabajar, tal vez, tengas que empezar desde cero allá… pero siempre tienes que hacer ese tipo de sacrificios en situaciones como estas. De seguro, Eriol, solo quería llevarte a un lugar nuevo, para empezar una vida juntos, para tomar el reto, me entiendes?... y bueno, tal vez se enfadó un poco, al notar que estabas indecisa. Pero creo que deberías hablar con él y aclarar todo.

Y si el no quiere hablar conmigo?- preguntó más tranquila ya, pero mirándome con un poco de angustia.

Eriol?... por favor, por supuesto que querrá hablar contigo, es solo una pelea tonta, y se incrementa por los nervios pero, ya verás que se arreglará.- los labios de mi prima se curvaron en una suave sonrisa y me miró cariñosamente, pero algo sucedió de pronto, fue tan extraño, las dos estábamos tan tranquilas, cuando comenzamos a escuchar unos ruidos muy raros que provenían de la parte de debajo de la casa.

Que sucede allá fuera?.- susurré como tratando de responder mi propia pregunta. Tomoyo ahogó una exclamación y brincó de la cama saliendo rápidamente de la habitación, y de la misma forma la seguí intrigada, supuse que ella sabía a la perfección lo que sucedía. Pero en cuanto salimos del cuarto yo quedé en las mismas.

Tomoyo!!- el grito del de ojos azules, se extendió por toda la casa y los ojos de mi prima se abrieron a su límite, mientras yo no salía de la sorpresa, que demonios, hacían los empleados peleando con Eriol??... Por todos los cielos! – Déjenme pasar maldición!

Tomoyo… has algo!- comencé yo, moviendo el hombro de mi prima haciéndola reaccionar.

Ba… basta!!, está bien, déjenlo ya!- exclamó ella corriendo escaleras abajo, conmigo pisándole los talones, sin embargo, cuando Tomoyo, ya estaba apunto de llegar, junto a Eriol, alguien me detuvo por el brazo. Y lo primero que vi, fué el destello miel de sus ojos.

Shaoran!...

Que tal?- me saludo el con tranquilidad, mientras todos salían de ahí.- Tu también viniste por lo que veo.

Que haces aquí?- le pregunté en un susurro.

Pues el trabajo del mejor amigo, es hacer reaccionar al otro, en este tipo de circunstancias.- dijo señalando con la mirada hacia Tomoyo y Eriol.

Tomoyo…- comenzó Eriol, acercándose a mi prima con paso lento…- perdóname.- ella pareció sorprenderse por que sus ojos brillaron interrogantes.

Por que habría de perdonarte?

Por que fui un estúpido al molestarme contigo… es obvio que debes tener dudas… y yo… bueno, estaba desesperado….- continuó él, arreglándose el cabello, pasando su mano derecha sobre él.- se que estás enojada, pero, en serio, Tomoyo… lo siento, tal vez, puedas reconsiderarlo… no importa cuanto tiempo tenga que esperar yo…- Eriol tomo la mano de ella con suavidad y la encerró sobre su pecho.- no tenemos que mudarnos, nos quedaremos aquí si eso es lo que quieres, no me importa Tomoyo, solo con estar contigo, es suficiente para mi… te amo.- Tomoyo lo miró y sus ojos comenzaron a llenarse de lágrimas de nuevo, por veinteava vez consecutiva….. y sin aviso, lo rodeo con sus brazos y comenzó a llorar.- Oh… no…. Tomoyo, no, no llores preciosa no hagas eso.- comenzó él, susurrando en su oído y acercándola a el con suavidad.

Yo… perdóname Eriol… también fui muy tonta, no debí reaccionar así antes…… también te amo.

Vaya… no es esa una buena noticia, no deberías estar llorando Tomoyo.- le dijo el suavemente, alejándose de ella y mirándola a los ojos, a lo que mi prima asintió y sonrió levemente.- Y dime… en ese caso, cuanto tiempo quieres retrasar la boda?- Eriol sonrió, en cuanto Tomoyo, parpadeo varias veces en incomprensión .- Era solo una broma.- terminó él, y no pudo impedir que su risa saliera suave por su garganta en cuanto ella, golpeo suavemente su brazo, sin embargo, no la dejó contestar, con rapidez rodeo su talle y la acercó depositando sus labios, sobre los de ella, y bueno, mi prima no puso demasiada resistencia que digamos. Me sentí feliz, por ellos, y emotiva a la vez, claro que no pude mirarlo por mucho tiempo, por que comenzaron a ponerse demasiado acaramelados, así que giré mi rostro a otro lado, mi error, los ojos miel, estaban clavados en los míos… por que me miraba a mi?...


Terminé de ponerme mi vestido de noche, al fin, si bueno, me había pasado toda la tarde con Tomoyo, ayudándola a vestirse, claro que como estaba tan nerviosa, no hubieramos podido terminar, de no ser por la ayuda que nos brindaron Sonomi y mamá. Lo peor fue cuando todas comenzamos a llorar y a Tomoyo se le corrió el rimel, así que tuvimos que pintarla de nuevo jaja. No podía negarlo, yo también estaba nerviosa, y algo nostálgica, pero muy feliz, por ellos, eran tan lindos juntos. Recordé la pelea del día anterior y sonreí levemente. Tomé en mis manos el paquete que había llevado para la casa de mi prima, ya saben para el ritual, de algo nuevo, algo viejo, algo azul y no se que demonios más, jamás había asistido a una boda, en papel de invitada al menos, así que no estaba muy acostumbrada a todo eso.

Me miré en el espejo, una vez más, y me senté luego en la cama, esperando a que llegara la hora… miré mi despertador de reojo, las siete cuarenta y nueve. La luz de mi habitación estaba apagada, supongo que eso me hacía sentirme menos nerviosa, me paré de nuevo, y me dirigí a la ventana…. Entonces la ví de nuevo, aún estaba ahí, la ventana estaba cerrada, así que la rosa roja descansaba en la parte de adentro del marco, suspiré y abrí la ventana, tomando con una de mis manos, la rosa.

Sakura, ya llegó Shaoran, iré subiendo al auto, con tu padre.

Bajo en un momento.- contesté en voz alta para que me escucharán. Dejé de nuevo, la rosa de donde la había tomado y de encima de mi cama agarré mi abrigo para salir por la puerta de mi cuarto hacia las escaleras. No presté mucha atención, a lo que había delante de mi, por que estaba demasiado ocupada en no tropezarme con los zapatos, hasta que lo escuché.

Wow – mis ojos, dejaron el suelo, para concentrarse en él de ojos miel al pie de la escalera. Por alguna extraña razón, no pude avanzar más, la respiración, de detuvo antes de salir por mi pecho y mi corazón comenzó a latir con fuerza. Shaoran se veía… yo estaba sin palabras, como alguien podía lucir tan bien y no ser gay… demonios!!! Miré por unos segundos sus ojos, que brillaban de una manera sorprendente, pero recuperé mi respiración, en cuanto, el volvió a hablar.- Estas… hermosa.- mis mejillas se sonrojaron en el acto, no supe cuanto, pero debió haber sido demasiado, ya que jamás me habían dicho algo así en la vida.

Si bueno… escogiste el vestido perfecto.- continué yo, mientras terminaba de bajar las escaleras, hasta que al fín llegué al último escalón. Shaoran tomó mi mano y me sonrió.

Mmm no, no estoy muy de acuerdo con eso… - mi mirada interrogante lo hizo reír levemente, después volvió a levantar la mirada y continuó.- es la que lo usa, la que lo hace ver perfecto.- si de acuerdo… no me esperaba eso, para nada.

Tu… también te ves muy bien, Shaoran.- finalice yo. Las palabras a penas salieron de mi garganta y después de unos segundos me aclaré la garganta y comencé a caminar, hacia la puerta. Papá y mamá ya estaban en el auto, así que sin más subí al asiento del copiloto, esperando a que él arrancara el auto… y unos minutos después, ya estábamos en el lugar indicado. Mamá y papá bajaron y Shaoran después de haber apagado el auto, abrió la puerta para mi, y tomándome de la mano, me guió hasta nuestro grupo de conocidos, Tomoyo, aún no llegaba, no quería que Eriol la viera antes de la ceremonia, así que, la limusina, se encargaría de llevarla…. Y solo después de un corto tiempo, comencé a rezar para que todo saliera bien, mientras me colocaba en el lugar indicado….

Oh, Dios, fue tan lindo, no es verdad Sakura?- me preguntó Chiharu, en cuanto todos nos sentamos en las mesas al aire libre.

Si, muy lindo Chiharu.- aguanté la risa, cuando ella sollozó y Yamasaki la abrazo en señal de comprensión.

Yo no pude aguantar las ganas de llorar en cuanto Tomoyo dijo sus votos, es que se veían tan bien juntos.- dijo Naoko también con una sonrisa y los ojos rojos, mientras su novio asentía y la ayudaba a sentarse en la mesa. No puse demasiada atención a lo que siguió de la charla, después de la misa, todos habían ido a felicitar a los novios, y yo, perdí de vista al padrino. Shaoran no estaba por ninguna parte.

No puedo esperar a escuchar tu discurso Sakura.- comentó Rika, cuando su esposo, pidió las bebidas al mesero.

Eh?... ah! Si…- exclamé sonriendo, y dándome por vencida me senté en la mesa aun lado de Rika y el novio de Naoko. Recibí varios pedidos de la organizadora, para ayudar con unas cuantas cosas, durante la cena, cosas que hice con mucho gusto, antes de escuchar la voz del ambarino, en la mesa de mis padres. Comprendí que ya era hora de las "palabras de aliento" para los recién casados y me senté de nuevo en el lugar que me correspondía. Shaoran no tardó demasiado, o al menos, yo sentí que todo paso muy rápido, los nervios, se apoderaron de mi, y me di cuenta de que, ese era el momento, que tal vez llevaba todo el día evitando…. Me levanté al escuchar mi nombre, y aplausos anunciándolo, y suspiré antes de poder comenzar, aclaré mi garganta y miré hacia la mesa de los novios, sin poder contenerme les sonreí y me decidí a hablar.- Dios, - agaché la mirada y reí levemente.- había escrito, lo que iba a decir, este día, pero la verdad es que, estando aquí, esta noche y viéndolos… es como si todo se hubiera borrado. – hice una pequeña pausa, mientras recibía las miradas de todos los invitados.- Tomoyo, Eriol, quiero decirles, que lamento, no haber podido estar con ustedes apoyándolos desde un principio, aún así, se que seguimos siendo los mejores amigos, es por eso, que quiero, darles un consejo. Como le dije a mi prima una vez, soy algo mala, para dar consejos en este tipo de cosas, pero intentaré hacerlo bien. He pasado años, tratando de encontrar a esa persona especial, con la que compartir el resto de mi vida, muchos aquí presentes lo han hecho, y aún no han tenido la suerte de encontrarla, quizá llegué pronto, o en un tiempo, el punto, es, que ustedes tuvieron la suerte de encontrarse, por que sé que son el uno para el otro, son perfectos juntos, pero eso no significa, que no tendrán problemas, o que no se enfadarán de vez en cuando, es aquí, cuando mi consejo entra. El amor es importante, pero sin confianza no hay amor. Así que, no importa cuantas cosas pasen, tengan confianza en ustedes y entre ustedes, tengan la confianza depositada en la gente que los ama y que los apoyaran siempre, tengan confianza en sus sueños y las metas, que como ahora, pareja y después familia, quieran alcanzar, y tengan confianza en el futuro, tal vez, aunque en un principio, parezca que las cosas van mal, si ustedes creen que pueden mejorar y lo intentan, les aseguro, que podrán hacerlo, no importa, que tan difícil sea, yo sé que podrán. Los adoro chicos y espero, que la vida que lleven de ahora en adelante sea increíble. Recuerden que las cosas buenas, existen por las cosas malas, así que no se dejen caer fácilmente, busquen el lado positivo de las cosas siempre y no se olviden que estaremos aquí para ustedes, siempre.- Terminé de hablar, dedicándoles una sonrisa a mis amigos, mientras recibía los aplausos de la multitud, y mi prima dejaba salir un gracias de sus labios.

Oh, Sakura!! Eso fue muy lindo.- dijo Chiharu, aplaudiendo con emoción, mientras todos asentían apoyando la afirmación.

Gracias.- acepté tomando un tragó de mi copa, y escuchando la música que la orquesta volvía a tocar, con una sonrisa pequeña. No pasó demasiado tiempo, para que Tomoyo y Eriol, se decidieran a irse, si bueno, yo no podía culparlos.

Oh, Dios, van a aventar el ramo, vamos Sakura.- comenzó Naoko con una sonrisa yo negué y argumente que tenía que ir a despedirme de ellos antes de que huyeran. Naoko aceptó la explicación y Chiharu y ella se fueron en la dirección opuesta. Una chica de cabello rojizo fue la ganadora del ramo y la expresión de los rostros de mis amigas me hicieron reír. Seguí caminando entre la gente hasta llegar a donde estaba el automóvil.

Sakura!!- Los brazos de Tomoyo se envolvieron en mi cuello, y mi prima me dio un sonoro beso en la mejilla.- te llamaré en cuanto llegue.

Si, diviértete mucho Tomoyo. Adiós Eriol.- me despedí con una sonrisa volviéndome para verlo de frente. El de ojos zafiro, se acercó a mi y me abrazó con fuerza.

Gracias por estar con nosotros Sakura.- le regalé una gran sonrisa y me despedí con la mano. Escuché a Shaoran que venía medio metro detrás de mi, para despedirse de ellos, Eriol lo recibió de la misma forma que a mi y después Tomoyo y Eriol, estaban de camino al aeropuerto.

Lindo discurso.- me felicitó él, en cuanto mis padres y Sonomi regresaron a la fiesta.

Ah… gracias. El tuyo fue bueno también.- dije ahora yo, volviéndome hacia él, sonriendo levemente. Me di cuenta de que estábamos solos, y el silencio era desesperante….

Sakura?

Que pasa?- pregunté al escuchar el tono de su voz y temblé por completo, en cuanto sentí su mano deslizarse sobre la mía. Entrelazó sus dedos con los míos y se acercó a mi inclinándose para verme mejor.

Vas… a regresar a Japón?- su mirada era extraña, y yo no me esperaba esa pregunta… por que me preguntaba eso?

Yo…

Sabes.- comenzó interrumpiéndome y metiendo la mano al bolsillo de su saco.- que fue lo que hice cuando estaba en la misma situación que tu?

En la misma situación que yo… a que te refieres?- cuestioné levantando las dos cejas interrogante.

No sabía si quedarme aquí… o regresar a China, así que un día estaba caminando por la calle- relató mientras a la vez, comenzábamos a caminar por el pasto, lejos del ruido. – y aunque me encontraba absorto, pensando en que hacer, noté una pequeña moneda en el suelo frente a mi, la recogí y comencé a aventarla en el aire mientras seguía caminando hacia mi casa, no traía nada de dinero, así que cuando escuché a una anciana que estaba en las escaleras de una iglesia, pedir dinero, para poder dar de comer a sus palomas, me acerqué a ella, y le di la moneda que me había encontrado, sabes lo que hizo ella?- lo miré por un momento, y negué con la cabeza, esperando a que prosiguiera, Shaoran sin embargo, se colocó en frente de mi y sin soltar mi mano, me enseñó una moneda.- ella me sonrió y me regresó la moneda colocándola en la palma de mi mano y luego me preguntó, si ya había decidido que hacer?, yo negué sorprendido de que ella supiera que pasaba por mi mente, entonces señaló la moneda, y me dijo que buscara la respuesta ahí… extraño no? Así que me separé de ella, sonriendo y caminé de nuevo.

Que hiciste después?- pregunté intrigada, sin separar mi mano de la suya.

La lance en el aire y me dije que si salía cara, me iría, y si salía cruz, me quedaba.

A….sí de simple?

Si.- comentó el riendo ante mi reacción.- Tal vez pueda servirte.- aseguró poniendo la moneda sobre mi mano, para después alejarse de mi un poco, para darme espacio para aventar la moneda.

Quieres… que… lo haga?- el asintió y yo bufé- o vamos Shaoran…

Solo hazlo… tienes miedo?

No, no tengo miedo.- inquirí yo, y aventé la moneda en el aire, para después tomarla antes de que cayera al suelo, por un momento, miré mi mano, que se cerraba sobre la moneda y tomando aire la abrí.

Y bien?- me preguntó acercándose a mi expectante. Yo lo miré y después miré hacia otro lado.

Salió cara.- terminé yo tomando su mano, y entregándole la moneda antes de volverme y caminar de regreso, pero el me detuvo, y me miró extrañado por un momento, después agachó la mirada y volvió a tomar mi mano, colocando de nuevo la moneda en mi palma.- Que…?

Tal vez…. Quieras volverlo a intentar.- sentí su respiración muy cerca y traté de hacerme para atrás, pero el tronco del frondoso arbol me lo impidió. Shaoran me miró de nuevo, y cerrando los ojos, apoyó su frente en la mía, subió mi mano, entrelazada con la suya, hasta dejarla sobre su pecho y con su mano libre acarició mi mejilla lentamente. Yo, no pude reaccionar, era como si supiera lo que iba a suceder después, y esta vez no era la excepción, tampoco podía evitarlo, la mano que estaba en mi mejilla, bajó por mi cuello suavemente y llegó a la parte media de mi espalda, empujándome hacía el y haciendo que mi figura se amoldara a la perfección contra la de el. Mi mirada verde, quedó atrapada en la de él por segundos y antes de que el se decidiera a que sus largas pestañas bajaran haciendo cerrar sus ojos, sentí sus labios rozar los míos con suavidad y mi corazón latió más fuerte, la ya conocida sensación hizo que mis piernas me privaran de su soporte y recurrí a su hombro como apoyo. Shaoran movió sus labios sobre los míos suavemente y me di cuenta de que ese beso, no se parecía en nada al anterior, pero si me gustaba igual que el anterior…


Vaya, la boda fue preciosa no?- dijo mi madre por tercera vez, antes de salir del auto de Shaoran ayudada por mi padre. – Gracias por traernos querido, vete con cuidado, buenas noches.

Buenas noches.- contestó él con una sonrisa, mientras me ayudaba a mi a bajarme del auto.

Cuídate Shaoran nos vemos luego.- Shaoran asintió a la despedida de papá y los dos, los vimos alejarse hacia la casa.

Buenas noches Shaoran.- me despedí yo también, intentando terminar cuanto antes.- Gracias por traernos.

Está bien Sakura, llamaré mañana.- con su mano, aun sobre la mía, se acercó y colocó sus labios sobre mi mejilla.

De acuerdo.- dije soltándome antes y caminando hacia la puerta, despidiéndome con la mano, la despedida fue reciproca y en cuanto, lo vi desaparecer en su auto, abrí la puerta de la casa y corrí a mi habitación. Me había decidido… ya no podía pasar ni un momento más allí. Estaba conciente de que no podía desaparecer así, sin más, pero…. No quería dar ninguna explicación, tomé el primer papel que encontré y escribí una nota a mis padres. Dejándola encima de mi cama tendida. Con rapidez, saqué las cosas de mi armario, y las metí a la maleta sin preocuparme de doblarlas. Solo cuarenta minutos después y asegurándome de que mis padres estaban dormidos, salí de casa, con mi maleta y me subí al taxi, que me había encargado de llamar antes, me senté en el asiento trasero y di una última mirada a mi casa, mientras sentía un cálido sentimiento en mi pecho, y una lágrima resbalar por mi mejilla, suspiré con fuerza. Me volví de nuevo, en cuanto, el conductor subió y arrancó el auto, el viento sopló muy fuerte en ese momento y yo miré hacia arriba, la ventana de mi cuarto estaba abierta, y el viento, al parecer, al fin se había llevado mi rosa….

N/A: si Ya lo sé, merezco un gran regaño, por no haber actualizado antes, pero como ya lo expliqué en mi otro fic, jeje, entre que me enfermé, salí de viaje, me dormía muy tarde, me enfermé de nuevo, y ahora tengo las pruebas finales, no tuve mucho tiempo para escribir, así que este chap, lo escribí todo en medio día… siento mucho si mis ideas no están muy claras, lo siento de verdad, solo espero que el prox chap, esté mejor.

No quise poner toda la boda de Tomoyo y Eriol, por que iba a ser un poco tedioso, de por si. Por cierto, recibí varios reviews, en donde me decían que sacara a Mei, pero la verdad es que ya tenía la historia y Mei…. No sabía si ponerla o no, pero al parecer, ya no va a salir, así que bueno, mil disculpas por eso.

Ah! Si, gracias por sus reviews, en serio les agradezco muchisisimo, que me sigan apoyando con la historia así que bueno, solo espero que les siga gustando.

Cuidense mucho y gracias.

Si tienen alguna pregunta, o duda, no se apuren, se responderá en el prox.