Hola!

Si, no tengo perdón ni de Kamisama por haberme desaparecido así, pero de verdad el mes pasado y este tengo muchos compromisos que me tiene la cabeza ajetreada, además de que mi musa inspiradora se me escapó muy lejos y no al he podido pillar (la muy ¬_¬)

Vengo a dejarles un nuevo capi y a pedirles –se arrodilla- paciencia por favor! Haré todo lo posible por escribir el próximo y subirlo lo antes posible, pero en verdad no les prometo nada… u.ú

Gomene y que estén bien, que tengan buena lectura!

Saludos!

:::///*Cindy Elric*\\\:::


Secreto

Habían pasado tres días desde su secuestro y aun no descubría como romper el dichoso hechizo, lo peor de todo era que alguien la molestaba sin descanso, preguntándole a cada instante si había descubierto algo, recordándole a cada segundo lo supuestamente inútil y lenta que era… haciendo que su paciencia…

-¡Cállate de una vez! –gritó encarando al youkay.

-Eres una inútil.

-Te he dicho mil veces que no se como romper un hechizo, así que déjame en paz.

-Ya son tres días –frunce el ceño.

-Si, tres días de tener que aguantarte… ¡Me tienes harta!

-Si no fueras tan…

-¿Inútil? –lo interrumpe- pues yo no fui el estúpido que se dejó maldecir.

-Humana… -se acercó a ella, quedando a un brazo de distancia, queriendo asfixiarla y callarla de una vez.

-¿Vas a matarme? Pues tendrás que hacerlo si quieres que me calle –afirmó sus ojos, sin dejarse intimidar, no, ese youkay podría tenerla prisionera pero no lograría silenciarla- ¿y bien?

-¿Por qué…?

-¿Qué cosa? –frunció el ceño.

-¿Por qué finges ser valiente?

-No finjo.

-Lo haces, se muy bien que tienes miedo.

-¿Y tú qué sabes?

-Que cuando huiste estabas aterrada, temblabas por el miedo de que te descubriera.

Sorpresa general causaron esas palabras, Rin y Jaken se preguntaron en que momento la chica intentó escapar, la sacerdotisa se cuestionó por qué ese demonio sabia eso y más importante aun, porque si sabía que había escapado no le hizo ningún reclamo.

-¿Cómo sabes eso?

-Lo se todo.

-No me vengas a decir que me estabas espiando –se sintió ruborizar, si el youkay había visto todo lo que ocurrió esa noche habría visto ese abrazo…

-No hago esas cosas –le hizo un desprecio, adivinando la razón del sonrojo de la mujer, recordando el estúpido impulso del que fue víctima.

-Y entonces, ¿cómo sabes eso?

-Te vi regresar al amanecer.

-Eso… -recordó aquello, se lo había topado en el bosque en la mañana…- demonio estúpido.

-Lo que no entiendo es… ¿Por qué regresaste?

-Porque quise –un nuevo desprecio, no estaba interesada en compartir su conversación.

-Pudiste escapar, pero volviste ¿Por qué?

-Ya te dije, porque quise.

-Dices que ¿estás aquí por tu voluntad? –arqueó una ceja, eso era absurdo.

-Pues si –se cruzó de brazos- yo sigo en este lugar sólo porque quiero.

-Entonces no te quejes –se voltea y le da la espalda.

-¡No me quejo por ser prisionera! ¡Me quejo porque me exasperas!

-Humana molesta –se aleja.

-¡Maldito demonio!

-Siempre es igual… -la niña suspira mientras se acerca a la fogata- ya parece rutina…

Jaken imitó a la niña pero en silencio, ya ni ganas le quedaban de gritarle a la mujer o defender a su amo, era inútil… finalmente todo terminaba igual, en un griterío, una discusión sin sentido e insultándose el uno al otro para luego separarse…

Sesshoumaru no se alejó demasiado, lo suficiente para dar por terminada esa molesta discusión pero sin perder de vista a ninguno de sus tres acompañantes, se sentó en el pasto, dejándose acariciar por la brisa de la tarde, después de la luna nueva no se ha convertido en esa despreciable raza, ahora podía descansar en las noches, no tenia que lidiar con estúpidas preocupaciones… no tenía que sentirse afectado por el recuerdo de esa molesta mujer… desvió la mirada, observando como la chica se sentaba junto a la niña, ellas dos parecían haber congeniado demasiado rápido, con que la pequeña no se acostumbre a ello… entonces bajó la mirada, observando su brazo, sin levantar su manga, sabiendo el secreto que su ropa escondía, ese pedazo de tela que aun cubría su piel, aunque ya estuviera sana, aunque el dolor hubiera desaparecido el mismo día que raptó a la sacerdotisa aun no se desasía de esa cosa, quiso hacerlo, si, pero algo lo detuvo, ese maldito aroma en la tela, el residuo de calidez que seguía transmitiéndole… él ya era youkay, era el más grande demonio del mundo, estaba en su estado natural, pero aun así su razón parecía un poco afectada, no quería arrancar eso que se sentía tan bien en su piel… aunque eso significara caer en la misma situación de cuando es humano… eso no importaba, sería su secreto, algo que nadie tenía porque saber… sólo de él… esa fragancia y calidez sólo le pertenecían a él…

-Sesshoumaru…

Alzó la vista, encontrándose con los mismos ojos marrones que tenía en su cabeza, sorprendiéndose un poco por no haberla sentido acercarse y reprochándose los pensamientos que acababa de tener.

-¿Qué?

-Si voy a estar aquí… deberíamos intentar llevarnos bien…

La sacerdotisa hizo una mueca que quería ser una sonrisa, sin lograr su verdadero objetivo, en realidad quería hacer las paces, lo que había dicho era cierto, si iba a quedarse en ese lugar por un tiempo indefinido debían por lo menos estar en paz.

-No te creo.

-¿Qué?

-Yo no te agrado y tú no me agradas, dejémoslo así.

-¿Cómo que…? Tú me agradas Sesshoumaru –mintió lo mejor que pudo, pero esa mueca que por ningún lado era sonrisa la delataba.

-Me odias –frunció el ceño.

-No lo hago.

-Si lo haces.

-¿Por qué piensas eso?

-¿Acaso miento? –se levantó, cansado de levantar la vista, queriendo sentirse superior.

-Si.

-Pues cuando yo digo que te odio no lo hago.

-¿Y se puede saber por qué me odias?

-¿Quieres saberlo?

-Si, si fueras tan amable –se cruzó de brazos, dejando a un lado su intento de sonrisa, enfocando sus ojos en el dorado frente a ella.

-Eres una humana inútil, molesta, estúpida, insoportable, desagradable, irritante…

-Vamos, sigue, desahógate, no me afectará nada de lo que me digas, porque aunque me odies, aunque me insultes, el gran príncipe Sesshoumaru está a la merced de una humana inútil, molesta, insoportable e irritante, porque fue tan inepto como para caer en una trampa y ahora está sufriendo por su propia estupidez.

Habló tanto y tan rápido que tuvo detenerse unos segundos, para recuperar el aliento, para sonreír triunfante ante su victoria, sabía que no mentía, a pesar de todo lo que él podría decirle, el simple hecho de que dependiera de ella la hacía sentirse superior, ya no importaba el hecho de que la superara en poder, de que pudiera asesinarla cuando quisiera, no, porque él la necesitaba, necesitaba a esa humana tan despreciable para liberarlo de su maldición.

-Dime Sesshoumaru ¿estoy mintiendo?

La vio sonreír y sintió que la odió aun más que antes, esa mujer, era insolente, tan confiada, tan malditamente valiente… frunció el ceño y no quiso seguirle el juego, no iba a responder como ella quería que lo hiciera.

-Si, mientes.

-¿Entonces no me necesitas?

-No.

-Bueno… –le da la espalda, sabiendo que él mentía, obligándolo a traicionar su propio orgullo y pedirle que se quede- entonces no tengo nada que hacer aquí.

-¿Qué haces?

-Me voy, ¿acaso no acabas de decir que no me necesitas? –lo mira sobre su hombro, sonriendo ampliamente, presintiendo que eso lo enfadaría aun más.

-No irás a ningún lado.

-Habla claro Sesshoumaru, ¿me necesitas? ¿Si o no? –volvió a encararlo, fijando su mirada y esperando la respuesta.

El youkay le hizo un desprecio, queriendo escapar de esos ojos pero sin admitirlo, la pregunta de la mujer era engañosa, fuera cual fuera su respuesta el sería el perdedor, pero… ¿Qué era más fácil? ¿Aceptar que la necesita o dejar ir a quien puede romper el hechizo? Maldición… ninguna de esas dos opciones le gustaba.

-¿Y bien? –se cruzó de brazos, aburrida por el extenso silencio, un poco insultada por ese insistente desprecio- si no vas a decir nada me marcho de una vez.

Nuevamente se volteó, pero ahora avanzando, cumpliendo en verdad lo que amenazaba con hacer, alejándose apenas cinco pasos antes de que el youkay se interpusiera en su camino, obligándola a detenerse, a mirarlo enfadada por lo sorpresivo de esa aparición.

-¿Qué quieres?

-No te dejaré escapar.

-No estoy escapando, sólo me voy porque no tengo nada que hacer aquí.

-Tienes que romper el hechizo.

-No tengo que hacer nada, esa no es mi responsabilidad.

-¿Olvidas lo que te dije?

-Claro que no, ¿cómo olvidar el que amenacen tu vida?

-No tienes escapatoria.

-En realidad si Sesshoumaru, existe una manera en la que puedo escapar de ti.

Él arqueó una ceja, eso era mentira, ella no podía escapar, si pensaba enfrentarlo, pelear para poder obtener su libertad confirmaría todas sus palabras, si sería una humana estúpida.

-¿Cuál sería?

-Dejar que me asesines.

Esas palabras si que no las esperaba, por su cabeza nunca cruzó la posibilidad de que dijera algo así… es decir, era algo absurdo, estúpido hasta para una humana ¿Qué esperaba obtener con eso?

-¿De qué hablas?

-Me tienes aquí con esa amenaza ¿no? Pero si deja de importarme el que me asesines, si te digo que puedes matarme cuando quieras pierdes tu ventaja, no tendrías como mantenerme en este lugar.

-Entonces ¿no tienes miedo de morir? –frunce el ceño y levanta su brazo.

-Adelante –sonrió de lado, viendo como la mano dudó en acercarse a su cuello, sintiendo nuevamente ese frio agarre en su piel- haz lo que quieras.

-Sólo debo presionar…

-Y todo se acabará…

Ambas presencias se enfrentaron, ninguna bromeaba, ambos estaban dispuestos a ver hasta donde llegaba el otro, aunque tuviera que derramarse sangre para comprobarlo, aunque ambos perdieran si seguían adelante…

Rin y Jaken veían en silencio el nuevo espectáculo, aunque este era el peor que habían presenciado, siempre se gritaban, insultaban, deseaban o decían querer que el otro muriera pero jamás habían llegado hasta ese punto, en el cual en realidad una de las vidas estaba en riesgo… la niña temió por la vida de la sacerdotisa, el pequeño youkay temió por la maldición de su amo… ninguno quería dar su brazo a torcer por lo que entrometerse sólo empeoraría las cosas…

Entonces algo ocurrió, un pequeño milagro que los distrajo de la discusión principal, esa fuerte brisa que jugó con sus cabellos y su ropa, dejando al descubierto un pequeño secreto, algo que no debía ser visto mucho menos por la sacerdotisa… que quizás hubiera pasado desapercibido si no estuvieran tan cerca el uno del otro…

-¿Qué es eso?

-¿Qué?

El youkay imitó la dirección de la mirada de la mujer, notando que la venda estaba a la vista, apartando el brazo en ese instante, cubriéndolo y escondiéndolo tras su espalda.

-Nada.

-¿Cómo que nada? Esa era una venda.

-No lo es.

-Si lo es –frunció el ceño, ella sabía lo que había visto, pero de lo que no estaba completamente segura era de si en verdad era una de las vendas suyas- ¿Por qué estás vendado?

-No lo diré.

-¿De dónde sacaste eso?

-No te importa.

-Esa… ¿esa venda es mía?

-No –no era posible, no podría ser descubierto por algo tan estúpido, no por querer guardar ese secreto en su piel.

-¡No mientas Sesshoumaru!

-No lo hago.

-Entonces…

-No puedo tener algo tuyo.

-Eso… -eso si era cierto, ella nunca le ha sanado una herida, nunca lo ha vendado, no tendría por qué ser una de sus vendas… pero algo no cuadraba, cosas que había dejado pasar por alto en el pasado… cosas que quizás debería reflexionar…

-Tienes que romper el hechizo, hasta entonces no te dejaré ir.

-De acuerdo…

El youkay no creyó haber escuchado bien, ella había aceptado demasiado rápido, demasiado fácil… pero contrario a cualquier predicción la vio regresar junto a la fogata, sentándose en silencio, sin reclamarle si quiera…

Kagome no quiso reclamar por su libertad, no, había algo mucho más importante que requería toda su atención, algo como Sesshoumaru… el youkay y el joven humano…

Continuará…


Ustedes saben que siempre, siempre agradezco cada uno de sus comentarios, ellos me alegran el día y me dan ganas de esforzarme para seguir escribiendo (aunque mi desgraciada musa me haya dejado TwT)

Esta vez quiero hacer especial hincapié a dos comentarios:

KaItOsCaRlEt PF, lamento mucho lo que me cuentas de tu hermana y espero que todo se soluciones, muchas fuerzas y ánimos! :D

veruto kanam, estoy feliz de verte por aquí, espero leer tus comentarios porque siempre me hacen sonreír :)

Y a todas, las quiero mucho por darse el tiempo de leer y escribirme!

Saludos!

:::///*Cindy Elric*\\\:::