Lo prometido es deuda, les traigo el segundo capítulo (BDU debería estar haciendo mis proyectos para los parciales pero mi compu anda carrascalosa/psicótica, así que mientras le libero memoria voy a ponerme a subir el capi de la semana n.n niiian.

Me agrado ver que este fic tuvo buen aceptación, muchas gracias a todas las personas lindas que leyeron el primer capítulo y me dejaron un mensaje OWO/) mil gracias niiian, prometo que se pondrá muy buena la historia. Bueno, ya no los entretengo más y les dejare disfrutar de este capítulo tan… cariñoso.

Titulo: Segunda oportunidad.

.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-comenzamos n.n -.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-

Capitulo 2: Sucumbe.

"Longarm…Longarm….te quiero" esa voz resonaba en su cabeza, no importaba que hiciera o con quien estuviera. La voz de Blurr le susurraba sensualmente desde el fondo de su chispa, haciendo estremecer sus sistemas "es cálida, es muy cálida tu chispa…"

El elegido para ir por el cargamento de armas fue Shockwave, el único capaz de burlar los sistemas de vigilancia y cruzar la ciudad sin llamar la atención, era el único que podría llegar al encuentro de Swindle y llevarle con Megatron a su base secreta

"es cálida…"

Aquel olvidado y peligroso lugar, un sector de Cybertron bastante abandonado donde ya casi no pasaban patrullas. No importaba cuan idílico quisieran hacer el mundo los autobots, siempre habría un lugar donde su justicia no llegaría.

"Longarm…te quiero"

La nave de Swindle tardaba en aparecer, pero el espía decepticon permanecía tranquilo esperando, observando las luces del Cybertron que alguna vez había recorrido como Longarm, se veía tan diferente desde ese lugar. Elevo su mirada al cielo y se perdió mirando las estrellas…como aquella vez.

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Longarm caminaba por los pasillos del comendo autobot, con varios archivos en sus brazos. Hasta que escucho la voz de uno de sus subordinados que murmuraba.

-por que no le dices?- era Cliffjumper.

El espía decepticon detuvo sus pasos, y se quedo escuchando atentamente.

-estasloco?(1) - fue fácil reconocer aquella voz. –setehadañadoelprocesaror o tienesunvirus?- en todo Cybertron solo había un robot capaz de hablar a esa velocidad sin morderse la lengua o trabarse, era casi natural para él.

-vamos Blurr, pregúntale, quizás acepte salir contigo.- el autobot carmesí trataba de alentar a su amigo y compañero. –vamos Blurr, dile.

-no,nolohare.- repetía el corredor bastante molesto. –.

-tan solo inténtalo, no sabes que vaya a responderte.- a Cliffjumper le costaba entender lo que Blurr le decía, pero estaba acostumbrado a escucharlo hablar así.

-claaaaaro.-le respondió "azulito" con sarcasmo, relajo el ritmo de sus palabras para poder imprimirle todo el sarcasmo que deseaba. –"llegare a su oficina y lo invito a pasear, o en cuanto abra la puerta le brinco como fiera." –Cliffjumper comenzó a reír ante las ideas de Blurr, y el pobre corredor no podía más que enfurecer más. –"mejor aun, me meto a su casa, espero a que entre en recarga y en cuanto despierte le suelto la indirecta más directa del mundo, no?"- grito frustrado consigo mismo.

El robot rojo contuvo su risa y puso una mano en el hombro de su compañero.

-tan solo invítalo a salir.- los ópticos del compacto carmesí se posaron en alguien que se acercaba. –Vayan a tomar algo.- finalizo mientras le hacía señales a su amigo para que callara.

-si,.- Blurr estaba demasiado molesto como para captar la señal. Y continuo hablando mientras su compañero intentaba callarlo. –oh Longarm, señor, quiere ir a tomar un poco de energon conmigo?- dijo con un tono falsamente seductor.

-claro Blurr, vamos después del trabajo?.- aquella voz le helo lo sistemas al corredor

-Lo-Longarm, señor!- el espía de elite se giro de golpe y termino cara a cara con su superior que sonreía apaciblemente. El rostro del corredor era un poema, sus labios temblaban y sus ópticos estaba abiertos llenos de sorpresa, tenía la vergüenza pintada en el rostro.

-te veo en un rato, fuera de mi oficina.- le propuso mientras entornaba sus ópticos azules con amabilidad.

-ah…ahh…Yo…- por primera vez en la vida, el corredor no tenia, o no podía, decir ni una palabra. Pero Cliffjumper le ayudo y de un codazo en la espalda le hizo responder. –si! Si señor.- murmuro apenado,

Longarm le sonrió y le puso la mano sobre la cabeza.

-nos vemos en un rato.- se despidió el espía decepticon mientras se alejaba.

-ya ves Blurr, no fue tan difícil.- le sonrió el compacto rojo, conteniendo su risa y de pronto…-WAAA! BLURR!- el pequeño corredor se dejo caer y Cliffjumper apenas pudo sostener a su compañero antes de que azotara contra el suelo.

Longarm se había quedado en su oficina con una serena y enigmática sonrisa en los labios. La sola idea de que Blurr, aquel inocente y pasivo autobot, estuviera interesado en el le hacía "feliz", excitaba sus circuitos decepticons. Un robot tan inocente y juguetón como Blurr…sería tan divertido verle sufrir.

Antes de la hora convenida, el superior salió a una "reunión"… o eso había dicho.

Blurr llego puntualmente, y se quedo esperando; observando el tiempo desfilar lentamente, cosa rara en el. Sentado como una buena protoforma con una sonrisita ensoñadora y nerviosa en sus labios.

Longarm miraba desde lejos, bien oculto, disfrutando la impaciencia que torturaba al corredor y sobre todo ese miedo al rechazo que comenzaba a dibujarse en aquellos vivaces ópticos azules.

Pero aquella mirada de cachorro abandonado comenzó a hacer mella en la felicidad del decepticon. No era el primer autobot que dejaba esperando, algunos los habían dejado incluso calientes y urgidos, y habían esperado tan solo unos minutos, no entendía cómo es que Blurr se conformaba con sonrisas y cumplidos y se defendía del cruel tiempo con tanto ímpetu.

-perdona el retraso, Blurr.- se disculpo el superior. Al final aquellos ópticos celestes le habían vencido. Ni el mismo entendía como o porque, pero había regresado para salir con el corredor. –Sentinel me entretuvo más de la cuenta.

Y como si aquella larga espera nunca hubiera ocurrido, Blurr se levanto de un brinco y sonriente le dijo.

-no...No hay problema. Nos vamos?- aquellas palabras eran lentas y un poco tímidas, fluían despacio como si les diera miedo salir

Longarm llevo a Blurr a un pequeño bar, un lugarcito apartado pero muy tranquilo y de ambiente intimo. Se sentaron en una mesita al fondo del lugar, uno frente al otro y comenzaron a hablar de banalidades; de trabajo y de las nuevas modificaciones que habían estado sacando, pero se entretuvieron hablando de la academia.

Shockwave nunca había sido de ese tipo de robots que hablan mucho, decía solo lo necesario, pero Blurr parecía tener la facilidad para hacerle hablar y la conversación se mantuvo amena durantemás de dos ciclos.

-y por qué no has ascendido?- le pregunto con una sonrisamientras alargaba su mano para delinear la insignia carmesí que adornaba el pecho del corredor. –eres un elemento magnifico, yo ya te habría nombrado prime.

Aquellas palabras hicieron que los circuitos faciales del autobot azul se calentaran y dejaran ver un creciente rubor en sus mejillas.

-pues…-Blurr jugaba con el vaso medio lleno en sus manos, se lo había tomado de poco a poco. –me construyeron para correr, y no se ofenda pero…cuando se es un prime, te vuelves flojo y te alejas de la diversión.

Aquello provoco una sonrisa en el superior.

-en eso tienes razón.- Longarm termino su 3 vaso, podría haber tomado más, pero se había estado conteniendo, no era bueno ver aun prime beber como todo un decepticon. –las juntas son la muerte.

Blurr le sonrió y bebió un poco, sus ópticos se situaron en el líquido purpureo. Había otras razones para que no hubiera buscado el reconocimiento, pero no debía hablar de ello.

Hacia un rato había llego un grupo de autobots y parecía que el energon ya se les había subido al procesador, aquel lugar se estaba poniendo bullicioso. Los miembros de inteligencia trataron de ignorar lo que sucedía fuera de su mesa, pero cuando comenzaron a haber peleas dentro del pequeño lugar, Longarm se harto.

-quizás sea hora de irnos.- le susurro Longarm a su compañero. El juego de las citas había sido divertido, pero debía terminar ya.

Estaban apenas sacando los créditos para pagar, mientras el corredor terminaba su energon cuando…

BAAM! Un disparo destruyo la mesa y a punto estuvo de lastimar a Blurr, apenas tuvo oportunidad de apartarse.

En un segundo, el caos se desato en aquel lugar, parecía un campo de batalla.

-vámonos!- el líder de inteligencia sujeto la mano del corredor y le jalo sacándolo de aquel sitio. Longarm sintió algo cosquillear en sus sistemas, ese instinto decepticon, llevaba demasiado tiempo en ese mundo tan aburrido, lleno de reglas y falsa moral; que sin darse cuenta comenzó a correr.

Blurr le seguía, sin entenderá donde iban, aun con los dedos de Longarm sujetándole con fuerza.

Aquellas dos figuras corrían sin rumbo fijo, hasta que el camino se cerró delante de ellos. Shockwave se detuvo en seco y admiro el gran muro que les detenía. El pequeño corredor miro aquel muro y luego a su superior, no parecía muy contento de haber parado su carrera.

-por aquí.- le murmuro el corredor azul mientras apretaba la mano de su compañero y le llevaba por un camino alterno, marcando el rumbo y acelerando cuanto le fue posible.

Hasta llegar a un lugar casi desierto, sin hogares, sin negocios; no había nada, solo obscuridad.

-que hacemos aquí?- pregunto el espía decepticon al ver ese lugar tan vacio, era casi espeluznante.

-mira…- el corredor señalo el cielo.

Longarm subió la vista y surgieron ante el millones de estrellas, aquel lugar tan aislado dejaba ver a la perfección la magnificencia del universo. En ese lugar uno podría sentirse insignificante y todo poderoso al mismo tiempo.

-es hermoso, no?- el corredor celeste miraba las estrellas y sentía como aquella mano aferraba el agarre como si fuera posible que les tragara aquella oscuridad. Pero no obtuvo respuesta su superior estaba anonadado por el bello espectáculo.

De pronto una estrella que surco los cielos regreso al espía decepticon a la realidad, bajo la vista y reviso aquel lugar, cerciorándose de estar solo y al fin reparo en un detalle…el autobot azul aun sostenía su mano, sujetándole suavemente.

Pero al sentirse observado, instintivamente Blurr le soltó

-ah…yo…lo siento- murmuro nervioso. No podía esconder su falta de experiencia, Shockwave podía sentir su preocupación y su miedo.

El superior miro su mano, aun podía sentir la mano del corredor tocándole. Lentamente subió la vista y clavo su mirada en los ópticos celestes que le observaban con miedo.

La chispa del autobot celeste dio una fuerte pulsación. Se pregunto si había hecho algo mal o si había ofendido a Longarm. Aquellos ópticos estaban fijos en él y sin notarlo, comenzó a temblar sutilmente, esperando el regaño o el desprecio de su superior.

Pero cuan más nervioso estaba, la grúa decepticon le sonrió y le tomo la mano otra vez.

-que ocurre, Blurr?- como disfrutaba esa carita acongojada. –acaso ya termino nuestra cita?- le dijo mientras se sentaba y tiraba suavemente de la mano del corredor para que le hiciera compañía.

-no…-murmuro el robot mientras se le iluminaba el rostro con una sonrisa –claro que no.- se sentó al lado de su compañero, y Longarm dejo que el corredor se recargara en su hombro y se quedaron largo rato en silencio disfrutando la vista, y la compañía.

Longarm estaba acostumbrado a pasar largos periodos sin descansar, como prime tenía mucho trabajo y si después tenía que hacer sus deberes como decepticon, había pasado días sin dormir; pero Blurr no, al sentirse seguro, tranquilo y a gusto al lado de su superior, termino entrando en modo de recarga. El espía decepticon le miro dormir, hasta que ya no lo resistió y se inclino sobre el autobot y le robo un beso de sus corredor se removió contento y continúo dormitando mientras el decepticon saboreaba su efímera esencia, era dulce, sutil, casi podía paladear la inocencia de ese cuerpo.

-debería…probar lo demás?- se pregunto aquel espía decepticon, lentamente rodeo el cuerpo del autobot azul y le estrecho. –aunque me tome un poco más de tiempo lo probare.

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El sonido de los propulsores de una nave le sacó de si ensoñación. La gran nave del traficante aterrizaba justo frente a él, como un monstruo dispuesto a devorarle o convertirle en chatarra, pero Shockwave se mantuvo firme; hasta quela compuerta se abrió y le permitió el paso.

El ciclope entro cauteloso y desconfiado como cualquier decepticon, cuidándose de no activar ningún sistema de seguridad o trampa; cuando hubo llegado a la sala de comando, se sintió más tranquilo.

Swindle le estaba esperando.

-Shockwave, amigo.- le saludo aquel decepticon de ojos violetas. –tanto tiempo sin vernos. No quieres renovar esas armas tuyas? Tengo unos cañones que harían que los autobot se desactivaran del puro susto.- no cabía duda que su negocio eran las ventas, y que cuidaba mucho de los detalles.

Pero el decepticon astado estaba gusto con sus actualizaciones, sus cañones habían funcionado perfectamente en cada una de sus misiones. Así que declino la oferta

-te ha enviado Megatron?- Swindle ladeo la cabeza y esbozo la sonrisa al saber que era una compra segura.

Shockwave asintió, su óptico paseaba lentamente por las paredes de la nave, ese lugar era escalofriante, con tantas actualizaciones y armas que parecía casi un cementerio.

-es un placer trabajar con Megatron.- murmuro la camioneta. –siempre paga bien.- el traficante le extendió la mano, esperando sus créditos.

-quiero ver primero los dispositivos.- el ciclope de óptico carmesí quería asegurarse de que aquellas armas funcionaran.

-claro, claro. No esperaba vender si mostrar mi mercancía.- el traficante toco un botón y se escucho como enlazaba la comunicación a otra parte de la nave. –Slaveblue, podrías traer uno de los dispositivos de alteración?

Se escucho apenas un murmullo y se corto la comunicación.

-no sabía que tenias un empleado.- le murmuro el decepticon astado, y estaba muy bien informado de los miembros del ejército de Megatron.

-es más un…compañero. – la forma en que Swindle saboreo esas palabras no le gusto al espía astado.

Por uno de los pasillos se podía percibir el sonido de unos pasos acercándose, pisadas suaves y sutiles.

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(1).- Blurr tiene un hablar muy veloz y es algo que le ha caracterizado siempre. Así que a veces desaparecerán espacios para dar la sensación de que está hablando rápido, así podrán sentir lo que siente Cliffjumper.

Porque no puede olvidarle? Porque ahora duele más que antes? Quien es aquel que se acerca por el pasillo?

Esperemos al siguiente capítulo para descubrirlo.

Ojala este capítulo les haya gustado n.n estaba ansiosa por subirlo, pero necesito agarrar un ritmo o si no el día que me trabe no podre actualizar a tiempo. Mil gracias por leer, y espero puedan tomarse unos minutitos para dejarme su opinión o un comentario.

Nos estamos viendo esperen el siguiente capitulo muajajaja BD