Viernes! Gracias a dios es viernes! TWT aah niian que semana tan pesada, tuve muchos exámenes y trabajos pesados. TWT así que ando contenta porque al fin podre dormir un poco, debería estar durmiendo pero lo prometido es deuda, les traigo el capítulo de la semana muajajajajajaja

TwT mil gracias a todas las personas lindas que han leído mi fic y dejado un cometario, QwQ en serio que me siento muy motivada a escribir y dibujar algunas de las escenas XD aunque….el tiempo no es mi aliado. Pero basta de palabrerías, a lo que vamos, el fic!

-.-.-.-.-..-.-.-.-.-.-comenzamos -.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-..-.-.-.-.-.

Capitulo 3: Recuerda…

Longarm tenía su atención fija en algunos informes, debía terminarlos pronto y sacar de ellos cualquier información que fuera de utilidad para la causa de el gran Megatron. Pero estaba cansado, esos endemoniados autobots lo habían tenido trabajando peor que a un esclavo, y ese era el cuento de cada trimestre, cuando se requería entregar la compilación de los datos. Todosrecordaban al último momento que debían entregar sus reportes; sobre todo Sentinel Prime, el narcisista autobot siempre olvidaba darle los archivos que conseguía y si no era porque Jazz le recordaba, nunca se los daría.

El eco de unos pasos le alerto, se acercaban sigilosos hacia su oficina, pero cuando el líder de aquel departamento levanto la vista no había nadie ahí.

La puerta de acceso se había abierto pero no había nadie. Y después de unos momentos las puertas se comenzaron a cerrar.

Longarm había soltado los documentos, preparándose para ir a investigar; cuando sintió unos labios que rozaban su mejilla y unos brazos que le rodeaban el cuello.

-Blurr! Me diste un susto de muerte.- le sonrió mas calmado. El pequeño corredor soltó una risita y volvió a besar la mejilla de su superior.

-listo para irnos?- le pregunto emocionado el autobot azul.

-a donde?- sus ópticos se fijaron en los de su compañero. Y de pronto la respuesta llego a su procesador, habían quedado de salir esa noche. Longarm dejo los papeles y volteo a ver a su compañero azul. –tendremos que dejarlo para luego, tengo mucho trabajo sin terminar.

-entiendo.- murmuro triste el corredor. Pero aferro más el abrazo y le pregunto. –quieres que te ayude?.-

-no te preocupes.- el espía decepticon estaba cansado, no quería que le entretuvieran aun mas, así que Blurr debía irse. –terminare solo; y podemos salir después, si?

Perola carita de cachorrito desvalido de Blurr le hizo dudar. El espía autobot no tenía intención de irse, quería estar con Longarm aunque fuera un rato, no importaba donde. Y al final hizo ceder al decepticon.

Longarm no se arrepintió, Blurr resulto ser de mucha ayuda y terminaron el trabajo en la mitad del tiempo que había calculado.

-ya es muy tarde para salir.- le murmuro el supervisor mientras se estiraba un poco. –Lo siento.-

-ya ni modo, saldremos después.- Blurr estaba cansado pero tenía una linda y tierna sonrisa en sus labios. Shockwave le miro. – me la pase bien, me gusta estar contigo.- el corredor se trepo de un brinco al escritorio de su superior, esperando al menos poder recorrer el camino a casa juntos.

La gran grúa autobot le miro, tan inocente jugando con sus pies, como si esperara un premio; y quizás lo merecía.

-muchas gracias Blurr. Fuiste de mucha ayuda.- le felicito. Se acerco y beso la frente del autobot celeste.

-no es nada.- Pudo escuchar el suspiro ensoñador que escapo de los labios del corredor. Longarm apenas podía mantener una sonrisa apacible, le gustaba cuando Blurr tenía esa actitud inocente, despertaba toda su malicia decepticon. Hasta parecía que se comportaba así a propósito. –te quiero y me gusta hacerte feliz.

-yo también te quiero.- le susurro. Paso sus brazos por la cintura de su compañero, con su mano levanto el mentón del espía autobot y disfruto la pequeña presa que tenía en sus brazos. Había sido fácil engatusarlo, podía manejar a Blurr a su antojo, y tan solo bastaban unos mimos y unos besos para mantenerlo feliz. –Te quiero mucho.- estaba en sus manos, podría hacer con él lo que quisiera.

Un beso, tan solo un beso hacia estremecer al pequeño Blurr. Y Longarm había memorizado cada uno de sus puntos sensibles, cada uno de esos lugarcitos secreto. Sus manos avanzaron lentamente por el metal de su cuerpo, disfrutando esa suave sensación.

-mmm…-Blurr adoraba los besos profundos, se estremecía al sentir la lengua de Longarm invadir su boca, y al instante sus piernas flaqueaban; y al sentir como mordían sus labios, su cuerpo entero perdía su fuerza. –Longarm…

La mano del superior se posó en la insignia de Blurr y tras delinearla sutilmente, le empujo hasta recostar al autobot entre los documentos que estaban sobre el escritorio. Blurr se tensó un poco, aquello le había sorprendido.

-Que…Que haces?- pregunto al ver como su superior se posicionaba entre sus piernas y le acariciaba los muslos, arranándole sutiles gemidos. –Longarm?- los nervios le traicionaron y por instinto cerro sus piernas y se giró para proteger su intimidad.

Pero Longarm apenas tuvo que aplicar un poco de fuerza, casi nada, para que Blurr volviera a ceder y le dejara tocarle. Estaba a su merced, Longarm no tenía más que insistir un poco y obtenía lo que quería. Sus dedos comenzaron a tocar las carcaza que cubría los puertos de interface del deportivo, apenas rozando el metal.

-aaah…- Blurr cerró sus ojos con fuerza, avergonzado, nervioso. –Espera…- el superior jugaba con aquella delicada compuerta, aplicando un poco depresión, lo suficiente para estimular al robot y no exponer sus puertos…aun.

-puedo?- le murmuro al fin. Sus instintos le decían que debía tomarlo ya, era un decepticon y deseaba escucharle gemir con pasión y lujuria, ansiaba sentirle retorciéndose en sus brazos y jadeando su nombre para aferrarse a la vida. Deseaba tomar esa inocencia y acabar con ella en un suspiro, porque sabía que Blurr era virgen, se le notaba, se le notaba demasiado. –Puedo?- pero algo le frenaba, no entendía que, pero esperaba el permiso del corredor.

-si…-jadeo con miedo. El pequeño deportivo sabía que pasaría, lo había platicado con jazz algunas veces, pero hasta ahora no había tenido interés en nadie, hasta ahora. -–sí, Longarm hazlo.-

Tras escuchar aquello Longarm no se contuvo mas, sus dedos comenzaron a tocar la intimidad del deportivo y disfruto la sensación del cálido lubricante que comenzaba a impregnar sus dedos y escurrir sobre el escritorio lentamente.

-ah…-Blurr comenzó a gemir, se sentía avergonzado por aquellos ruiditos lujuriosos que escapaban del fondo de su chispa. Pero cada caricia le provocaba una dulce descarga que recorría su cuerpo. –aah!...mmh…- se mordió el labio para no gemir mas.

-no.- le pidió dulcemente el superior, mientras se inclinaba sobre el deportivo celeste y le besaba el cuello, subiendo lentamente hasta sus labios. –déjame escucharte.- sin miramientos adentro su dedo en el puerto receptor y comenzó a estimularlo lentamente, esparciendo el lubricante, acallando las quejas con besos.

-Longarm!- Blurr se sujetó de su cuello, jadeando su nombre con miedo.

-tranquilo, Blurr.- le susurro mientras con su mano libre abrió su carcaza y dejo salir su caliente y duro cable de interface. Blurr se tensó y aferro sus manos al escritorio, intimidado por la visión de aquel cable terso y deseoso de atención. –Confía en mi Blurr.-le sonrió.

Aun nervioso el corredor azul asintió, cerrando sus ojos para no ver como aquel cable se comenzaba acercar a su puerto de entrada.

Cuando la lenta intromisión comenzó, el deportivo celeste de aferro con fuerza al robot que consideraba su compañero y se pegó a él lo más que pudo, queriendo sentir las pulsaciones de su chispa.

-Ah…- la sensación de ese cable adentrándose en su cuerpo le cautivo, Blurr se tensó en los brazos del espía decepticon, jadeándole con fuerza en el receptor auditivo. –Longarm…lo siento…aaaah.- sus manos tímidas comenzaron a recorrer el cuerpo. –aah…estas adentro.

-aun no.- le corrige Longarm, podía sentir su cable rozar la membrana que protegía el puerto receptor del deportivo celeste. Sus sistemas decepticons le traicionaron y una sonrisita se formó en sus labios. –Falta un poco.- olvido por un segundo que aparentaba ser un autobot, se aferro a la cadera del corredor y…

-AAAH!- Blurr arqueo su espalda al sentir un dolor agudo atravesar su cuerpo y comenzó a temblar. Longarm le había dado una profunda estocada, entrado de golpe en él. –lo…Longarm…ah duele.- su voz era un hilo, apenas audible.

-perdóname Blurr, perdóname.- le abrazo tratando de calmarlo, y escondiendo de paso su sonrisa maliciosa. Le murmuro palabritas dulces al receptor, acariciando su cuerpo y besándole con dulce lujuria.

El deportivo celeste le meneo la cabeza, tratando de no preocuparle. Esa tierna reacción fascino al decepticon, no esperaba que su "devoción" fuera tan grande, eso hizo arder sus sistemas.

Al compas de los movimientos de Longarm, el cuerpo de Blurr se cimbraba suavemente; olvidando el dolor que había sentido hacia unos momentos. Y mientras la pasión aumentaba y los cuerpos se conocían, todo a su alrededor comenzaba a desaparecer.

Longarm se hacía del cuerpo de Blurr a su antojo, valiéndose de su fuerza y su experiencia; era tan fácil, podía disfrutar ese cuerpo sin problemas.

La conexión de sus puertos era sublime, las descargas que recorrían por sus cuerpos era crecientes, cada vez más intensas. Atacando sin piedad los procesadores hasta hacerlos colapsar de placer. El sonido de los gemidos y los besos era una sinfonía, armonizada por el murmullo del metal chocando.

-aaah…Longarm…- Blurr sentía su chispa pulsar, tan rápido como si fuera a estallar y desvanecerse. Su procesador estaba mareado, lleno de alertas, recibiendo las señales que Longarm le enviaba, sensuales, lujuriosas y tan confusas, pero placenteras. –aah…voy a..AAAH!

Su voz se cortó, las palabras fueron sustituidas por un fuerte orgasmo y un gemido estremecedoramente delicioso. Longarm le sostuvo apenas, el clímax les sorprendo. Su cuerpo se tenso y su vista se nublo.

-te quiero Blurr.- con cierto cuidado dejo al corredor en el escritorio y se permitió reposar sobre él. –Te quiero.- le susurro saboreando la mentira, disfrutando aun la sensación del virginal cuerpo que acababa de "usar"

Aquella habitación quedo sumida en el silencio de la noche, pero a diferencia del resto del comando autobot; tan solo algo perturbaba ese lugar, los suaves gemidos del deportivo azul. Longarm se había enderezado para poder admirar mejor aquel cuerpo rendido de placer sobre su escritorio, como si fuera la presa fresca de una cacería, Blurr aun estaba cansado y un poco aturdido. Longarm sonreía satisfecho, esperando que su subordinado se levantara, despertar, para irse a casa.

De pronto algo llamo su atención, el sutil sonido de una compuerta abriéndose, sus ópticos se fijaron en el sitio de donde provenía aquel murmullo metálico y se asombro un poco al ver una etérea luz que comenzaba a filtrarse.

-que estas…?- se acerco para ver mejor y su sonrisa se amplió al ver surgir el vulnerable núcleo del deportivo autobot. –Esto no puede ser posible.- se murmuro, sabía que Blurr le quería, pero no había siquiera pensado que llegara a mostrarle su chispa. –eres demasiado lindo, Blurr.- le murmuro contento, sabiendo que no le escuchaba. Alargo su mano y dejo que esta recuperara su forma natural, no había problema, Blurr estaba bastante aturdido, no lo notaria.

Por un segundo disfruto la imagen de aquella luz de vida delineando su garra. Hacía tiempo que no lo hacía, habían pasado muchos decaciclos desde que no extinguía una chispa en esa garra. Y era una sensación maravillosa, sujetar el núcleo de un robot e ir apretando esa pequeña estrella hasta agotarla y verla desaparecer…mmh era sublime.

Quería tocar la chispa de Blurr, quería tomarla entre sus manos y estrujarla, no le mataría, tan solo lo vería asfixiarse un poco.

Esa garra se posiciono sobre la chispa que refulgía, pero apenas logro rozar ese núcleo cuando todo su cuerpo se paralizo y le recorrió una onda de agonizante placer, tan grande que casi le funde los circuitos.

-Que….qué demonios?- apenas pudo articular palabra. Se quedo paralizado sin entender que acababa de ocurrir. Y apenas comenzaba a recuperarse de esa impresión cuando aquel sonido una compuerta volvió a surgir. Shockwave miro su pecho y sus ópticos se abrieron llenos de terror

La cámara de su pecho se comenzó a abrir y el propio Shockwave no podía creerlo, su chispa comenzó a reclamar la de Blurr, opacando cualquier otro pensamiento, dominándole poco a poco. Su espalda se arqueo y fue acercando su núcleo al del autobot, no podía resistirse, aquella chispa celeste le llamaba con fuerza y aunque intentaba resistirse cada segundo que se oponía a unir su chispa con la del corredor se sentía morir.

Tomo con sus garras al deportivo azul y le jalo, atrayéndolo contra su pecho, lentamente, resistiéndose aun, pero con la creciente necesidad de sentir su chispa fundirse con la del deportivo.

-aah…-Blurr se estremeció cuando sus núcleos se tocaron.

Shockwave fue uniendo sus cuerpos, observando sus chispas; se fundía lentamente, como si hubieran estado esperándose toda la vida.

-Longarm…-el corredor estiro sus manos y se sujeto del cuello del espía decepticon. –Es cálida…- le sonrió, recargo su cabeza en el hombro del superior y siguió balbuceando, confundido, extasiado; todo lo que estaba sintiendo en su chispa era abrumador. –tu chispa es cálida…muy cálida.

Era demasiada información y toda se arremolinaba en su pecho, era como estar en ambas mentes a la vez, los pensamientos de Blurr y su propia psique; todo se mezclaba y apenas podía controlarse, empujando contra su cuerpo el frágil torso del corredor.

-te quiero…-la voz de Blurr era suave, casi embriagante. No tenía que decirlo, podía sentir ese amor, podía sentir cada uno de esos pensamientos tan suaves, tan hermosos y tan dulces que se grababan con fuerza en su núcleo. –Te quiero…- Blurr se estremecía tiernamente y con sus labios dejaba besos dulces besos en la mejilla de Longarm.

-ah…yo…También, te quiero.- esas palabras eran difíciles de pronunciar, se atoraban en sus labios mientras el sabor a mentira se desvanecía, ya no tenían el gusto a engaño de siempre. –Te quiero, Blurr.- pesaban, esas palabras eran difíciles de pronunciar.

Cuan placentero, las chispas les brindaron la sobrecarga más placentera de sus vidas, e incluso cuando sus núcleos hubieron regresado a sus cámaras, Longarm no soltó a Blurr hasta que su procesador le reclamo lo que había hecho y le recordó su misión.

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Una compuerta se abrió, Shockwave fijo su óptico en el robot que venía entrando, su armadura de un negro sensual y su esbelta figura, que paso contoneándose con sensualidad hacia el traficante, dejo sin aliento al espía astado.

-aquí lo tienes.- le entrego el dispositivo al decepticon de ojos purpúreos. Su voz se clavo en el procesador de Shockwave como una daga.

Aquello tenia que se una broma, una jodida pesadilla, debía de ser otro de esos sueños, o al fin su procesador había colapsado. Pero no podía ser real. Aunque su núcleo se estremeciera.

-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-fin del capítulo .-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-..-.-..-.-.-.-.-.-

Cuantas preguntas quedan al aire, cuantos sentimientos…Porque a veces un segundo nos cambia la vida…no lo crees shocky? BD

=W= muajajajaja soy malvada, hasta aquí se queda este capítulo.

;3 se los he dejado cardiaco pero, niian todo tiene sus razones BD ya lo verán.

OWO ojala pudieran dejarme un review, eso me motiva a escribir mucho, TwT es muy triste no saber qué les parece la historia, el rumbo que va tomando y….lo que sospechan. QWQ mil gracias por leer niian