Wiiiiiiiiiiiiiiii! Al fin es jueves! XD apunto estuve de publicar el martes XDU las suspenciones en mexico me ..marearon y pense que ya era viernes XD jojojojojo. Pero mi mama me dijo que no y me hizo reaccionar (si, échenle la culpa a ella por ubicarme en la realidad XD). OwO fue una espera larga incluso para mi XD pero…BD ya, al fin publicare, espero lo disfruten.
;3 felices fiestas!
-.-.-.-.-.-.-.-.-.-comenzamos!-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-
Capítulo 9: Celos
-Gra..Gracias por salvarme- murmuro el robot de ojos celestes sintiendo como si todas las alertas de su procesador se apagaran, el miedo se iba y casi se sentía bien estar así –Vas…a tener problemas por esa pelea?
-No, las peleas entre decepticons son comunes.- con cuidado utilizo su garra para levantar el rostro del autobot.
-Pero ¿y el otro?- le pregunto entornando los ojos.
-Blitzwing no es tan estúpido como parece.- el pequeño sonrió un poco –entenderá…-Shockwave se acercó un poco y el corredor no hizo más que cerrar sus ojos, sospechando lo que el ciclope planeaba.
-¿Podría soltar a mi Slaveblue…- una voz acompañada del inconfundible sonido de una pistola preparándose para disparar le hizo detenerse. – y decirme que demonios haces?
- ¿Mi señor?- el pequeño autobot se apartó del ciclope, bajo de la cama y avanzo pisando con cuidado, por si su pierna aún estaba averiada.
-¿Y bien?- Swindle insistió sin bajar la mira de su cañón, Slaveblue se le acerco y el brazo del decepticon lo rodeo posesivamente.
-Lo estaba reparando- le respondió mirando al corredor, que se había olvidado completamente de el en cuanto había visto a su amo.
-¿Y se puede saber cómo llegó a tus manos?- Swindle no necesitaba que se lo dijera, bastaba una mirada para notar esos rayones y abolladuras en la armadura del deportivo. El traficante le usaba como su edecán y acompañante, así que procuraba mantenerlo bien cuidado.
-Lo encontré- murmuro cortante.
-Mi señor…-Swindle no tuvo oportunidad de objetar nada. El pequeño robot negro le jalo y le hizo mirarle. –Es la verdad- No podía seguir viendo como culpaban a Shockwave por algo que había sido su culpa. – el… el me ayudo.
Swindle le miro, se acercó y le beso la frente. Podia creerle, Slaveblue no le mentia, no tenia porque; en cambio, ese decepticon algo se traia entre garras. Queria a su pequeño maiden y no se lo daría.
-Vámonos Slaveblue- le susurro su amo. El deportivo miro de reojo al ciclope y se dispuso a seguir a su amo.
-Déjame terminar de repararle- Shockwave le señalo la herida aun visible en la pierna del deportivo.
-Te agradecería que no lo tocaras, solo yo le hago reparaciones.- Aquello había sonado como una amenaza y su mirada lo confirmaba.
Se llevó a Slaveblue, no dejaría que ese decepticon se acercara de nuevo.
El deportivo lo siguió sin chistar, pero antes de alejarse de aquel cuarto se giró a ver al ciclope astado y le regalo una linda sonrisa como agradecimiento por haberle salvado y reparado.
Swindle tele transporto la máquina de reparaciones que tenía en su nave y sin mayor demora metió al pequeño autobot en ella.
-Pronto estarás bien.- con delicadeza ayudo a su pequeño esclavo a acomodarse dentro de la cámara, sus manos delinearon aquellas marcas de abuso que los decepticons habían dejado en su cuerpo, sobretodo en sus piernas, muy cerca de sus puertos de interface.
Swindle se agacho y delineo los labios del autobot para luego capturarlos en un beso profundo, uno de esos que te roban el aliento y que dejaban al corredor bastante sonrojado.
-Maidblue, no quiero que vuelvas a andar solo por ahí- el traficante programo la máquina-¿Me lo prometes?-
-Lo prometo- las manos del deportivo rodearon el cuello de su señor y le abrazaron. Una caricia antes de sumirse en un sueño de recarga inducido por aquella máquina que reparaba su cuerpo
-Nunca te había visto apegado a algo que no fuera dinero- los ojos de Swindle se alejaron de la máquina de recarga y buscaron el lugar de donde provenía la voz.-¿Cuánto vale?
-¿Megatron?- le sonrió- No querrás comprarlo ¿o sí?
-Es pura "curiosidad".- quería saber qué era lo que veía en ese modelo que no servía para la guerra, ciertamente tenía un "algo especial" llamaba la atención dentro de su base y si Swindle remotamente le apreciaba…algo debía esconder.
- No vale nada de hecho. –le dijo con una sonrisa casi incrédula, aquello era algo que ni el entendía.
El líder de los decepticons le miro.
-No te creo- murmuro con ese aire de guerrero experimentado.
-es en serio Megatron. Lo encontré en un basurero…- Swindle puso una mano sobre el vidrio de la máquina y observo como el pequeño robot era reparado. –tan solo…me gusta, aunque no vale nada.
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-lo que pides es mucho, te daré la mitad.- Swindle estaba hablando con un decepticon por una venta bastante jugosa. Pero no lograban ponerse de acuerdo con el precio.
-estás loco? Vamos, es el mejor embarque de armas que vas a encontrar.- el traficante de ojos purpúreos no se dejaría estafar. –Si acaso te descuento un 15%- ofreció cansado de esa discusión sin sentido, estaba casi dormido sobre su teclado.
-mmmh que cosa más rica.-
-qué?- el traficante se enderezo de golpe.
-acepto tu precio si me das 5 minutos con esa unidad.- le señalo el decepticon, Swindle se giró rápidamente y se topó con su recién adquirida unidad de asistencia.
El corredor había entrado a dejarle un poco de energon, su esbelta y sensual figura se había hecho notar con su recién pintada armadura nueva.
-estas de broma, no?- Swindle le miro incrédulo.
-claro que no, voy muy en serio.- los ojos de aquel comprador seguían a Slaveblue por toda la habitación.
-déjame pensarlo, esa unidad es para mí uso personal.- Swindle le sonrió con malicia. –sería un gran sacrificio de mi parte.
-tan solo quiero probarlo un poco, no había visto un modelo tan "ligerito" en mucho tiempo.- se relamió deseoso de hincarle las garras al pequeño corredor.
-déjame alistarlo y cerramos el trato.- Swindle termino la llamada. Ya había fijado una fecha para subastar aquel robot pero…no había nada de malo si antes le sacaba un poco de provecho. –Hey Maidblue, ven!
Maidblue, le gustaba como sonaba ese nombre, sensual y coqueto; era apropiado para un robot de "compañía" como el que tenía ahora. Ya lo había usado para limpiar toda su nave y reacomodar su mercancía, era muy eficiente y dócil, muy fácil de manejar.
-sí, mi señor?- El pequeño corredor era un manso corderito. Obedecía sin chistar cualquier orden.
-ven, necesito que hagas algo por mi.- Swindle le tomo de la mano y le puso delante de una pantalla. –Quiero que aprendas esto.- le mostro un video.
El corredor oscuro miro con atención y se ruborizo un poco. Aquellos robots que aparecían en el video se contoneaban de forma sensual y provocadora, ofreciéndose como un rico manjar al público presente.
-eso quiere, mi señor?- Slaveblue comenzó a mover su cadera tratando de imitar lo que veía en aquel video para complacer al traficante. Sin saber por qué lo hacía, sin sospechar que eso podía hacer que le vendiera con facilidad.
-sí, eso. Justo así.- Swindle le jalo y le puso delante. –tienes que estar cerca, bien cerca pero sin dejar que nadie te toque; me entiendes?
-nadie?- la unidad oscura le miro ladeando la cabeza. Posando sus ópticos en la mano que su señor le había puesto en la cintura.
-tan solo yo.- le sonrió complacido por la inocencia del corredor. –nadie más debe tocarte, entendido?
-sí, mi señor.- Blurr se quedó ahí practicando y aprendiendo lo que Swindle le mostraba.
Hasta que el comprador arribo, un enorme decepticon, llego con los créditos de Swindle.
-y bien? Me lo prestas o no?- le pregunto, antes de pagar revisaría las armas
-entiendes que es para mí uso personal, no?- Swindle extendió la mano para recibir la tarjeta de créditos, pero él cliente no se la dio. –no puedo dejar que lo llenes de fluidos y lubricantes, pero…puedo prestártelo 5 minutos.
Aquel cliente se relamió y observo al pequeño corredor sentado en la silla de mando, parecía ajeno a cualquier peligro.
-tienes 5 minutos.- le recordó el traficante mientras salía dejando a solas a Slaveblue y al decepticon. –si lo lastimas o lo rayas, cobrare el triple!
Los minutos pasaron veloces. Aunque para un decepticon el tiempo era relativo, apenas unos segundos bastaban para hacer daño, de cualquier tipo. Swindle lo sabía, esperaba no tener que reparar a Slaveblue, eran costos que no había calculado.
Al terminar el plazo, aquel decepticon salió del cuarto, se le veía bastante… "contento". Sin duda tendría que limpiar a Slaveblue después.
-aquí está tu paga.- le paso los crédito sin chistar. Se relamía y se sonreía malicioso.
Swindle le miro bastante serio pero el decepticon se le adelanto.
-no le he hecho nada.-
El traficante le despidió y fue a ver a su unidad. Slaveblue parecía estar bien, aunque tenía algo en sus manos y le miraba curioso.
-que tienes ahí?- al ver a su señor acercarse, el sirviente se levantó.
-me lo dio el cliente.- murmuro el pequeño autobot. Swindle le extendió la mano. –dijo que era para mí.
Los ópticos se Swindle se abrieron llenos de asombro, aquello era una tarjeta de trasferencia y tenía bastantes créditos, quizás suficientes para haber realizado medio embarque mas.
-por qué te lo dio? Te toco?- Swindle le sujeto de los hombros y comenzó a revisarle. –te hizo hacerle algo?
-N-no.- murmuro nervioso el deportivo negro. –usted me dijo que nadie debía hacerlo. Yo solo baile cerca, no deje que me tocara.- el pequeño entorno sus ópticos. –hice… algo mal?- le pregunto inclinándose para ver los ópticos del traficante.
-no, para nada.- el traficante se quedó mirando la tarjeta.
-que es, mi señor?- el robot no había tenido necesidad de usar dinero, así que desconocía para que era aquella tarjeta.
-dinero, te regalo mucho dinero.- Swindle disfrutaba aquella sensación. Aquello era más de lo que había pensado en pedir cuando vendiera al robot.
-eso no está bien?- Slaveblue se recargo un poco en el traficante y le tomo las manos. –perdón…
-no te preocupes.-Swindle le acaricio la cabeza y le jalo para verlo a los ojos. –Este dinero es tuyo, así que hay que invertirlo bien.- el decepticon tenía una macabra idea que parecía ser muy lucrativa.
Swindle llevo a su nuevo asistente a su almacén y comenzó a buscar entre sus armas algo indicado para el corredor. Tenía muchas armas, cañones y pistolas de gran tamaño, espadas, hachas y muchos tipos de armas de combate. Pero nada le parecía adecuado. Sabia de la existencia de la espada del corredor, pero no al consideraba muy útil.
- Slaveblue acércate.- Swindle había encontrado unos pequeños cañones esbeltos y muy finos, pero que tenían un disparo muy potente y certero. Los instalo en el brazo derecho del deportivo y les miro complacido. –se te ven bien, con eso podrás defenderte muy bien.
-gracias.- el pequeño se acercó y beso sin pensarlo al traficante. Era lo que su procesador había dictado, Swindle era quien le cuidaba y le protegía, era lo único que Slaveblue tenía y conocía. –Muchas gracias, mi señor.- era aquello que más quería.
Una sonrisita traviesa salió de los labios del traficante, jalo al robot y compenso ese dulce beso en la mejilla con un beso un poco más profundo, capturando los labios del corredor y forzándolos para recorrer esa dulce boca.
-mmmh…- Slaveblue se estremeció y se tensó nervioso, sin poder contener un sutil gemido que salió de sus labios.
-parece que eres mi nuevo amuleto de buena suerte.- rara vez recibía tanto dinero por 5 minutos de baile. –Mi Maidblue, así que me acompañaras en todos mis negocios.- era una buena estrategia mercadológica, un lindo y sensual acompañante. –mi pequeño Maidblue…- su mano le hizo levantar la mirada y se inclinó para robarle otro beso.
-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-fin del capítulo-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-
Muajajajajajaajaja 8D Swindle coqueto. No deberías vender a Blurr así, BD aunque…admito que yo también pagaría XD joder!
Se acerca la misión n.n niiian ya se acerca la misión *W* y habrá muuuuucha acción BD kukuku.
OWO niian espero les haya gustado el capítulo n.n niiian
niian OWO quiero preguntarles, BD que les gustaría más, que Blurr recobrara su memoria, o que se quedara cono Slaveblue?
