Penas y rivalidades
No pude hacer otra cosa más que mirar cómo Jacob salía por la puerta de entrada sacudiéndola casi a punto de hacerla estallar. Pude sentir su dolor, su ira hacia mí y hacia Bella, por eso lo único que atiné hacer fue lanzarle el juego de llaves de mi Aston Marin, no me importara lo que hiciera con él… lo más preciado que tenía ahora para mí era mi familia.
Sentí los sollozos de Bella a mis espaldas y enseguida me arrodille frente a ella, un atisbo de dolor surcaba su rostro cuando la vi a los ojos, un dolor indescriptible que iba más allá de lo físico, un dolor en el corazón.
_Lo siento… debí haberme dado cuenta que él nos observaba_ murmuré en un hilo de voz, mi esposa levantó la mirada con sus ojos aún destilando lagrimas de su profunda tristeza, el dorso de su mano acarició mi mejilla y sus dedos delinearon suavemente mis labios que miraba con gesto ausente,
_Solo… espero que algún día él pueda sentir la felicidad que llevo dentro ahora mismo, una felicidad que sin embargo, sin él está incompleta_ dijo mientras sus ojos derramaban silenciosas lágrimas. Tomé con mi mano la suya que acariciaba mis labios y con toda la devoción que sentía por ella besé cada uno de sus dedos como aquella vez en mi habitación, aquella vez en que accedió a ser mi esposa.
_Cariño, debes descansar_ murmuré con toda la fortaleza con la que era capaz, parecía como si el reflejo de su dolor se proyectara en mí y aún sin proponérmelo, sentía la pena que ella estaba sintiendo, sentí su dolor como si fuera el mío propio, como si Jacob estuviera aún parado tras nosotros con su corazón destrozado. Ella asintió reprimiendo un bostezo y acariciando suavemente el lugar donde el bebé retozaba, nuestro bebé…
_¿Qué piensa?_ susurró mi esposa, las imágenes desde su vientre venían hacia mí a raudales e inundaban mi cabeza de algo que no había sentido antes, algo nuevo,
_Esto es nuevo_ murmuré acariciando con las yemas de mis dedos cerca del ombligo de mi Bella, una impresión de cierta preocupación fluían desde esa pequeña mente hacia mí… un estremecimiento entremezclado con inquietud, una voz indefinida que más que decir, parecía sentir el dolor de su mamá.
_ ¿Que es?_ preguntó con curiosidad mi esposa,
_La be… el bebé parece sentir lo que tu sientes, es perceptiva_ los ojos de mi Bella brillaron por la emoción, si nuestro hijo "sentía" de alguna manera lo que mi esposa sentía… la pena, la congoja y la tristeza, se me ocurrió que tal vez fuera capaz de poder sentir también su dolor.
_ ¿Quieres decir que… que ella siente lo que yo siento en este momento? _ murmuró suavemente con cierta preocupación,
_Lo percibe, sabe que algo no está del todo bien y… se preocupa_ ella me miraba impaciente, yo hasta podía escuchar los engranajes en su cabeza haciendo las conexiones correspondientes,
_Oh…_ jadeó _él es capaz de saber todo lo que a mí me sucede_ asentí ante su confirmación _Que inteligente y que impresionante, tan pequeño…_ murmuró acariciando su vientre.
_Perceptivo igual que su madre_ dije acariciando el mismo área que ella acariciaba _tal ves este nuevo descubrimiento nos pueda llegar a servir para algo_ murmuré más para mí mismo, una nueva idea comenzaba a gestarse en mi cabeza y quería desarrollarla. Bella me miró con una media sonrisa en su rostro, sus mejillas ligeramente arreboladas me decían que, por donde se la mirara, ella estaba mucho mejor, su botella de sangre descansaba sobre su regazo y borboteaba cuando ella tomaba un poco… la garganta volvió a quemar pero tragando saliva hice el intento de reprimir la sed, aunque sin muchos resultados… la sed seguía allí al igual que mi autocontrol, gracias a Dios.
Un fuerte hedor inundó mi nariz, un efluvio conocido pero al mismo tiempo extraño… ajeno. Me incorporé en el lugar parándome delante de mi esposa y escudriñando con mi mente, Rosalie pareció también sentirlo porque en lo que tarda un relámpago surcar el cielo estaba ya parada en la puerta de la casa esperando por una advertencia mía.
"Soy Leah… quiero saber qué pasó con Jacob" dijo la mente anunciando a la loba que cruzaba veloz el patio de la casa aún convertida,
_Es Leah_ dije tanto para Rosalie como para Bella que me miraba asustada,
"¿La dejarás pasar?... ella nos odia al igual que los demás" pensó Rosalie mirándome con el seño fruncido, yo negué sin estar seguro de los pensamientos de la mujer,
_Iré a recibirla viene como loba, solo quiere saber qué pasó con Jacob_ murmuré conciente que la chica oiría mis palabras. Salí por la puerta delantera encontrándome con la gran loba de pelaje grisáceo expectante,
"¿Qué sucedió? ¿Por qué salió de esa manera?" preguntó en su mente, me mantuve prudentemente alejado de ella… conocía las reacciones instintivas de los lobos y no quería una mala reacción de ella allí mismo,
_Leah… ha sucedido algo que tal vez Jacob no pudo comprender, algo que lo sobrepasó y lo hizo reaccionar de una manera tal que lo único que le pude pedir fue una cosa… que huyera_ sus grandes orbes negros me miraban con cautela mientras en su mente repasaba las opciones de lo que podía haber pasado,
"¿Qué fue? ¿Qué lo hizo reaccionar de tal manera?" murmuró en sus pensamientos, yo dudé en decírselo porque en su mente había sopesado muchas opciones entre las cuales no se encontraba ni cerca la verdadera, temía su reacción,
_Es que… descubrimos… es decir, descubrí… que puedo leer los pensamientos de mi bebé desde el vientre de Bella_ dije dudando y analizando al mismo tiempo lo que surcaba por su cabeza _vio nuestra felicidad y… se sintió traicionado, el feto ama a su madre y eso fue lo que lo sobrepasó_ murmuré previsoramente. De repente las piezas en su cabeza parecieron encajar y en lo que dura un rayo se convirtió en humana… allí frente a mí, en el porche de mi casa, sin consideraciones… Parecía confundida pero aún así decidida, su rostro sucio con tierra, su cabello enmarañado y su cuerpo aún temblando por la ira y delgado como un despojo humano me decían lo descuidado que había sido Jacob con su manada. Ella más que todos fue siempre evasiva con respecto a las facilidades que mi familia les ofrecía… ella había preferido alguna vez comer carne cruda de algún animal del bosque a alimentarse con la comida que mi madre les ofrecía tan amablemente… y de esa manera se estaba cobrando su orgullo.
Parpadeé confundido cuando la vi pasar a mi lado adentrándose en la casa, en su mente solo había un nombre… Bella.
Leah miró a mi esposa que estaba aún sentada en el sofá con el vaso de sangre entre sus manos y sus intenciones llegaron a mi mente enseguida, antes de que yo pudiera hacer algo caminó con determinación hacia la sala, corrí tras ella adelantándome y con un movimiento rápido me interpuse en su camino, de repente Rosalie estaba a mi lado reaccionando solo por mi movimiento defensivo,
_¿Quien carajos te crees que eres?_ replicó agitando la mano hacia mi Bella, Rosalie siseó, lo que la loba ignoró totalmente, escuché un jadeo de sorpresa de mi esposa y reaccioné…
_Leah, te pido por favor que salgas ahora mismo de mi casa_ dije entre dientes lo más amablemente posible, ella también me ignoró aunque en su mente oía lo que su boca callaba,
"Sal de mi camino que voy a decirle sus verdades a tu esposa"
No me aparté, eso sería lo último que haría en la vida, apartarme del lado de Bella.
_Contéstame… ¿te crees tan jodidamente importante como para hacer lo que estás haciendo?_ escupió mirando a Bella, gruñí ante sus palabras pero ella no se movió ni un centímetro,
_Deja Edward… déjala hablar_ pidió con voz serena mi esposa. La dejé hablar sin intenciones de moverme de mi lugar… tendría que pasar sobre mí y sobre mi hermana para llegar hasta mi esposa,
_Déjame decirte niña, Jacob Black vale más de lo que tú o cualquiera de lo que están aquí presente, estiman_ dijo alzando su dedo índice hacia mi esposa,
_Lo sé_ murmuró ésta con gesto cansado
_ Y si lo sabes ¿Por qué mierda lo jodes tanto? ¿Por qué le destrozas el corazón una y otra vez como si fuera un maldito muñeco de trapo? ¿A caso no valoras tu "supuesta" amistad con él?_
Un gruñido bajo resonó en mi pecho, estaba a punto de estallar… la sacaría a la fuerza si seguía en ese plan, no me importaba nada luchar con una mujer si ésta trataba de esa manera a mi esposa,
_Si la… valoro, él es mi mejor… amigo y yo lo quiero mucho_ logró decir Bella entre hipidos, sollozaba muy bajo y respiraba entrecortadamente
_No entiendo toda esta charada, te mofas de que lo quieres pero luego le clavas el puñal en la espalda… como si él fuera a soportarte por mucho tiempo más_ increpó frunciendo el seño y tratando de entender…
_Leah te vas de mi casa o no respondo de mí…_ advertí, ella me miró con sus grandes ojos marrones llenos de fiereza y odio, luego miró a Bella y a Rosalie,
_Ustedes… todos son unos desquiciados_ murmuró _en especial tú Bella, ¿no te das cuanta el juego cruel al que estas jugando? ¿a caso te gusta? ¿te llena de satisfacción romper una y otra vez su corazón? Tú no sabes nada de los sentimientos de las personas_ murmuró con dureza.
_Sé que sufre en cierta manera y deberías saber que yo también lo hago…_ murmuró Bella con suma entereza _él es muy importante para mí y odio tener que pensar que hemos confundido las cosas en el camino_ estaba determinada a intentar al menos que Leah entendiera parte de la verdad,
_ ¿Por qué no te alejas? ¿Por qué no se alejan?... sería más fácil para todos, incluso para ustedes_ la voz de Leah reflejaba su desprecio e intranquilidad, algo que era apoyado por su voz mental...
"Sería mucho mejor para todos que se fueran, todo volvería a la normalidad… váyanse con su hijo querido"
_ Si hubiésemos podido hacerlo ya lo hubiésemos hecho_ expliqué tranquilamente _ Bella tiene lo necesario aquí, los suministros que podemos conseguir para cuidarla solo los podemos obtener aquí, sería mucho más difícil si nos fuéramos... a demás está de más decir que ella esta muy delicada, no podemos movernos, no por ahora_ le contesté, ella miró a Bella una vez más mientras retrocedía un paso agachando la cabeza,
_Yo no sé qué le hiciste a Jacob, parece no querer apartarse de tí aunque quisiera...
_ Yo lo necesito a mi lado _ murmuró suavemente mi esposa que miraba con sus ojos bañados en lágrimas _no sé cómo explicarlo, pero es una razón muy poderosa la que lo mantiene a mi lado... no sé_
_Corta ese lazo_ pidió Leah _ déjalo ir... no le hagas más daño del que ya le haz echo_
"No sabes lo que se siente el que te rompan el corazón en mil pedazos" pensó para sí misma. En su mente pasaron imágenes tras imágenes de una Leah más joven junto a Sam, un joven más feliz, menos frío y en apariencia más simpático, sin ese constante peso que parecía llevar sobre sus espaldas, imágenes felices que se interponían a otras imágenes... retratos de un rompimiento, de un súbito distanciamiento provocado por un lazo más fuerte, más poderoso.
Sentí una molestia peor que la lástima, una pena tremenda por aquellos dos seres que a pesar de ser nuestros enemigos naturales eran... cercanos, camaradas y sobre todo, defensores de mi esposa, a pesar de que no lo quisieran. Comprendí de pronto lo que Jacob estaba pasando, un dolor provocado por el rechazo y el desamor acentuado por la inexplicable necesidad de estar cerca de ese amor, por lazos que eran desconocidos, Leah cerca de Sam unidos por una obligación... viviendo cada día observando cómo ese amor es feliz junto a otra persona y Jacob en una similar situación, levemente diferente pero igual al fin.
_Leah, lo siento... sé por lo que está pasando Jacob y puedo entender que tú te sientas identificada con su dolor_ murmuré con vacilación _pero no puedo permitir que en el estado en que está mi esposa... _ ella me miró como sorprendida y rió de manera burlesca,
_Tú no tienes ningún derecho a decir que sabes lo que siente Jacob, mucho menos a siquiera sospechar lo que yo siento, nunca tendrás ni la más mínima idea_ su voz era dura y firme y parecía ser capaz de atravesar mi rostro con su mirada, como si fueran hirientes puñales,
_Ambos, Bella y yo, sufrimos alguna vez la más dolorosa separación y te puedo asegurar que sé lo que se siente el dolor del desamor_
Ella dio un paso atrás sabiendo que eso era cierto, palpando el recuerdo en el aire...
_Solo te digo una cosa Bella, no seas tan egoísta y déjalo libre... déjalo ser, no lo obligues a sufrir más_ sentenció duramente _si se supone que eres su amiga deja de jugar a dos puntas_ escuché a Bella ahogar un gemido ante sus palabras, volteé a verla rápidamente justo para darme cuenta que ella jadeaba negando con la cabeza, sostenía su vientre con ambas manos y respiraba entrecortadamente,
_Yo... no juego con ellos, nunca... lo haría..._jadeó, me arrodillé frente a ella para sostener sus manos sobre su vientre y fue cuando vi los claros pensamientos de mi niño, era miedo... un súbito miedo genuino y absoluto, un miedo que generaba angustia en su pequeña mente y originado por el dolor que sentía su madre. Coloqué mi mano en la cima del estómago de mi esposa acariciando el lugar con ternura, todo lo que podía ver en su pequeña mente era temor y cierta inseguridad, parecía tener temor de moverse. Los ases de luz habían desaparecido y había sido reemplazado por una suma oscuridad,
_Vete de aquí perra, ya dijiste todo lo que tenías que decir_ escupió Rosalie a mis espaldas, escuché a Leah gruñir ante el tono de mi hermana,
"Maldición... Jake me matará"
_Es... estaré atenta, solo porque es la misión de la manada, no porque lo desee_
_Vete_ gruñó Rosalie. Sentí azotar la puerta de entrada a mis espaldas,
"Maldita perra mugrosa, le sacaría los ojos... suficiente con soportar un chucho ¿ahora dos?"
_Bella amor, cálmate... la... el bebé se siente inquieto_ murmuré acariciando su enorme vientre e ignorando los pensamientos de mi hermana, Bella jadeó y trató de respirar profundamente para normalizar su respiración,
_ Lo siento bebé_ dijo entre lágrimas palmeándose suavemente en un costado, entrelacé mis dedos con los de ella perdiéndome en sus ojos, ella suspiró profundamente con su respiración ya normalizada y sonrió con tristeza,
_Amor, ignora las palabras de Leah... Jacob es lo suficientemente adulto como para saber lo qué hace _ ella se mordió el labio inferior conteniendo un sollozo y asintió rápidamente _solo defiende a su Alpha y tal vez este un poco celosa con eso de que Jacob pone toda su atención en ti _ murmuré, ella abrió los ojos sorprendida
_¿Tú crees... que ellos dos...?_ preguntó con los ojos como plato,
_No lo sé... quién sabe_ dije con un movimiento de hombros _Ahora esposa mía, es hora de descansar_ me senté a su lado para acomodarla en mi regazo, ella sonrió saliendo de sus cavilaciones y me dejó ayudarla, Rosalie la cubrió con la manta y Bella dejó salir un suspiro... su cabeza descansaba sobre mis piernas y una de sus manos acariciaba distraídamente su vientre, uní la mía a la suya para que juntos podamos calmar a mi niño que aún tenía pensamientos de temor y duda,
_ Tiene miedo_ murmuré acariciando su cabello con mi mano libre _ cree que con sus movimientos puede lastimarte_ Bella sonrió y entrelazó nuestros dedos acariciando suavemente,
_Es igual a tí, inseguro y con temor a romperme _ sonrió y cerró los ojos cansada, obvio que era igual a mí... por suerte el niño saldría con mi sentido de supervivencia algo de lo que Bella carecía,
_Descansa amor, yo estaré aquí_ susurré cerca de ella. Pronto escuché su respiración acompasada y suave, mi niño también parecía dormir... al parecer tenía esa capacidad. Por su primitiva mente surcaban las voces de nosotros, sus padres, como arrullos que conciliaban su sueño.
La miré mientras el sueño los mantenían calmos, a ella y a mi bebé y me di cuenta de algo, una decisión que debía tomar pensando en mi esposa y considerando la increíble capacidad que tenía el niño de preveer sus movimientos y su modo de actuar, parecía saber de alguna manera que él mismo le hacía daño y eso era un punto a favor... tenía que arriesgarme, tenía que ponerle fin a esto pronto...pero ¿cómo conseguir que todo saliera como lo estaba previendo en mi cabeza? ¿Cómo controlar mi desesperación llegado el momento?...
Con sumo cuidado y suavemente alcé la parte superior del cuerpo de Bella y la acomodé en mi lugar, yo debía hacer algo... debía actuar rápido y solo una idea venía a mi mente: tener todo listo para cuando regresara Carlisle, debía sacar al bebé de su cuerpo antes que sea demasiado tarde y el labor de parto comenzara, llegado ese momento no se iba a poder hacer nada ya que el cuerpo de mi esposa actuaría por sí mismo, no debía dejar que eso sucediera... alteraría al bebé tentando su autocontrol.
Con una mirada le pedí a Rosalie que vigilara a Bella mientras yo me dirigí hacia las escaleras, en el segundo piso estaba ubicado en uno de los cuartos que contenía todo lo necesario para cuando el momento llegase, la camilla, el deposito con Frigo llenos de bolsas de sangre, aunque no lo suficiente como para cuatro días, el instrumental y medicinas que Carlisle había tomado "prestado" del hospital, morfina, mantas y plasma y cajas con jeringas inyectables... eso era lo que buscaba. Luego de inspeccionar cada una minuciosamente, tomé una lo suficientemente grande como para guardar lo que, en última instancia la salvaría…
Me aferré a esa jeringa con ambas manos como si ella fuera mi tabla de salvación, depositando en ella toda mi confianza y toda mi fe... era el momento, era lo que debía hacer y estaba dispuesto a hacerlo solo por ella y por mi hijo.
Toqué palpando con mis trémulos dedos los laterales de mi garganta a la altura de mis oídos donde se ubicaban mis glándulas secretoras de ponzoña, era fácil… solo debía pensar en Bella, en los primeros días de mi vida con ella… aquella primera vez que tentó mi autocontrol en la clase de biología y en lo difícil que era estar cerca de ella sin dejar tentarme por la poderosa necesidad de saltar a su cuello y morderla, en aquella vez que la tuve entre mis brazos moribunda a causa de James y que debí morderla para extraerle la ponzoña del maldito dejándome así probar su sangre… mi marca de heroína, pensé el los primeros besos tan deliciosamente tentadores, su cuello… su maldito cuello que me atraía como un diamante atrae a las aves del cielo, su olor… embriagante y enloquecedor y aquella primera vez en la Isla Esme en que estuve a punto de clavar mis dientes en su cuello… toda ella me facilitaba las cosas. Un delicioso orgasmo de placer me inundó, tan solo con pensar en ella, de repente sentí mi boca rebosante de mi propia ponzoña, anhelando correr por las venas de mi dulce esposa, tomé la jeringa e introduciéndola en mi boca, sin su aguja correspondiente, atrapé todo el veneno que allí se acumulaba gota por gota.
Por primera vez en mucho tiempo había liberado a mi monstruo interior y esta vez le daría provecho. Lo tenía… luego de hacer varias veces la misma operación, tenía en mis manos una gran jeringa repleta de mi propia ponzoña solo por si las cosas se complicaban… solo por si acaso. Acoplé la aguja correspondiente a la jeringa, con intenciones de que quedara preparada para su posible uso y la vi por última vez esperando de todo corazón que fuera la única vez… el líquido plateado parecía destellar entre mis manos, parecía llamar por la sangre de una sola persona, parecía decir "listo, aquí estoy… utilízame", sin embargo me tenía a mí, que haría hasta lo imposible por que esa persona no se rindiera, porque el corazón de esa persona no dejara de latir ni una sola vez…
Unos murmullos y un familiar efluvio llegaron hasta mí desde la planta baja,
_Alice ella está bien, Edward está arriba_ murmuró Rosalie, mis hermanos habían vuelto. Me apresuré a dejar la jeringa en el pequeño frigo donde la sangre prevista para Bella se refrigeraba y salí de la habitación apresurándome a bajar las escaleras. Al llegar a la planta baja me encontré con Jassper que sostenía entre sus brazos unas cajas térmicas, de las que se utilizan en los hospitales para resguardar contenidos orgánicos… sabía lo que era, la esperada sangre,
_Solo pudimos conseguir esto, que no es mucho… no lo suficiente como para…_
_ Será suficiente_ sentencié interrumpiéndolo _¿Donde está Carlisle?_ pregunté ansioso, debía proponerle lo que mi mente fraguaba en vista de los últimos acontecimientos,
_Carlisle volverá mañana al medio día, ellos aún buscan otra opción para traer más suministros de sangre para Bella_
_Debe venir ahora…_ exigí _Alice dame tu teléfono_ extendí la mano en el momento en que ella me lo entregaba y rápidamente marqué a Carlisle,
_Hijo ¿sucede algo?_ murmuró alarmado mi padre al otro lado de la línea,
_No padre, pero debemos hablar_ dije firmemente _Al parecer el feto, es decir… el bebé está dispuesto a colaborar…_ escuché un jadeo del otro lado de la línea
_¿Cómo dices?, ¿cómo lo sabes?_ dijo con sorpresa en su voz,
_Puedo leer sus pensamientos… al parecer él o ella teme dañar a Bella_ el silencio en la línea me dijo que mi padre estaba pensando las posibilidades
_Oh… sorprendente_ dijo casi para si mismo
_Padre… es por eso que debemos actuar rápido, ahora que tenemos su colaboración, debemos sacarlo_ dije casi desesperado. Él tardo en contestar, pero cuando lo hizo fue con suma tranquilidad,
_Edward… lo que me dices es un interesante descubrimiento pero por sobre todo debemos ser cautos. Si la criatura está dispuesta a colaborar entonces no hay razón para apurarse, a demás no podemos someter a Bella a semejante trauma sin tener la sangre suficiente, si dices que debemos sacarlo ya sé como lo haremos, pero… debemos disponer de la sangre necesaria para hacer las transfusiones, sino ella no resistirá_ ante sus palabras no puede hacer otra cosa más que jalar mi cabello frustrado, me lo veía venir… sabía que algo como aquello iba a suceder, mi padre es muy precavido pero yo temía que por esa precaución perdiéramos la oportunidad de hacer las cosas bien.
_Piénsalo Carlisle y apresúrate a encontrar la sangre, debemos hacerlo cuanto antes… temo que el bebé no pueda soportar por más tiempo_
_Si hijo, estaremos allí en cuanto tengamos lo que necesitamos, tú cuida a Bella y que no haga movimientos innecesarios_
Luego de esa conversación corté la llamada devolviéndole el teléfono a Alice que junto a Jasper había estado escuchando atentamente mis palabras. Hundí mi cabeza entre mis manos tratando de calmar mi desesperación, estábamos al menos a tres días del punto final y caminábamos en la cuerda floja… si no se apresuraba mi padre lo haría yo mismo, después de todo mis dos títulos en medicina debían de servir para algo, aunque tener a Bella en la camilla de cirugía era lo que me hacía flaquear como profesional… mezclar lo personal con lo profesional no era aconsejable.
Dirigí mi mirada a la razón de mi existencia que dormía ajena a todo sobre el sofá de la sala, Alice ya se había escapado hacia uno de los lugares más alejados de la casa y Rosalie estaba sentada como siempre a un lado de mi esposa. Me acerqué a mi ángel y acaricié sus cabellos suavemente prometiéndole internamente que todo saldría bien, que nada podía salir mal… auto convenciéndome de esto último a mí mismo ¿qué más da hacerse ilusiones uno mismo? Si no podía soñar al menos tenía derecho a ilusionarme…
A lo lejos cerca de la carretera sentí las llantas de mi propio Aston rechinar sobre el asfalto, Jacob estaba de vuelta… entonces recordé las palabras hirientes e increpantes de Leah, debía advertirle que controlase mejor a su manada… que no los dejara a su suerte y sin explicaciones, eso no debía volver a suceder. Dejé a mi esposa durmiendo al cuidado de Rosalie y salí a esperar a Jacob en el garaje, me tendría que escuchar y a demás debía pedirle algo, un favor muy importante… tal vez el último, tal ves el único que pondría fin a rivalidades y a tratados absurdos, el que me ayudaría a salvar a Bella y el que al fin nos daría un poco de paz.
Amigas! Capi de Amanecer desde mi amado Edward. Cuando termine con el libro entero subiré los primeros capis, así hago la historia completa. Besotes y déjenme sus reviews!
