Teenage dream
Advertencia: contiene lime
You think I'm pretty
Without any make-up on
You think I'm funny
When I tell the punch line wrong
I know you get me
So I'll let my walls come down, down
Serena y Seiya corrían sin parar; no sabían si aun Haruka, Darien y las demás los perseguían, pero después de lo sucedido en el concierto, no querían averiguarlo.
Se les hacía que llevaban una eternidad corriendo, huyendo lejos del auditorio.
De repente, Serena desfalleció por el cansancio, cayendo de hinojos en medio de aquella calle.
- ¡Bombón! – dijo él agitado - ¿estás bien?
- Si es solo que ya no puedo más Seiya – respondió la chica, tratando de recuperar el aliento.
- ¡Vamos! No podemos dejar que nos atrapen. Ya casi llegamos.
Serena alzó el rostro, el cual escurría de sudor, lo que había provocado que su maquillaje comenzara a correrse.
Seiya sacó un pañuelo, se hincó y procedió a limpiarla.
- Sabes Bombón, me gustas más cuando casi no usas maquillaje.
- ¿Por qué? ¿Me veo mal con él? – preguntó la rubia sorprendida
- Por supuesto que no – el pelinegro esbozó una sonrisa al tiempo que seguía limpiando a la chica – pero eres más bonita con tu belleza natural.
Serena y Seiya se quedaron mirando fijamente a los ojos, sintiendo que todo desaparecía a su alrededor.
- ¿Sabes por qué me enamoré de ti?
La joven movió la cabeza en señal negativa.
- Por tu forma de ser. Adoro que seas tan infantil, inocente y torpe… eres muy divertida y me la paso genial contigo.
- Seiya… - Serena estaba sonrojada. Nunca nadie había resaltado "esas cualidades"
- Una vez te lo dije, y te lo vuelvo a decir. Me gusta mucho tu resplandor.
El chico se acercaba lentamente al rostro de ella; era obvio que deseaba besarla con todas sus fuerzas.
Ella sabía que ahora era de él, que la tenía para él y que no tenía por qué seguir poniendo resistencia. Lo había elegido porque lo amaba.
- Seiya – ella puso los dedos en sus labios, frenando el beso – deseo tanto ese beso como tu pero creo que no es el momento. Ellos pueden atraparnos en cualquier momento.
- Tienes razón Bombón – sonrió de forma melancólica.
- Ahora me tienes, y en cualquier momento podemos estar juntos sin que nos lo impidan, pero por el momento, es mejor continuar.
- Es verdad. Sigamos, ya casi llegamos.
El pelinegro la ayudó a incorporarse y tomados de la mano, siguieron corriendo hasta su objetivo.
Before you met me
I was a wreck
But things were kind of heavy
You brought me to life
Now every February
You'll be my valentine, valentine
Llegaron hasta el edificio donde se encontraba el departamento de los Kou. Como el manager había llevado a Three Lights al auditorio en la camioneta oficial del grupo, el automóvil particular de los muchachos seguía aun en el garaje.
Por lo que harían una parada corta allí; solo subirían por las llaves para después salir a toda prisa de la ciudad.
Debían apresurarse, pues el hogar de los chicos sería el primer lugar donde los podrían ir a buscar.
Seiya abrió a toda velocidad la puerta y ambos entraron al lugar. Serena se quedó parada en la puerta mientras veía al pelinegro ir de un lado para otro en medio de la oscuridad.
- ¡Dónde demonios dejó Taiki las malditas llaves!
- Seiya tal vez si te tranquilizas un poco y dejas de regar las cosas por todos lados… y si prendieras la luz, las encontrarías.
- Si prendo la luz, se darán cuenta que hay alguien en el departamento – dijo el pelinegro, quien seguía nervioso buscando las llaves.
- Seiya tranquilízate
- Sabes Bombón, yo siempre he sido así – comentó con una ligera sonrisa, mientras seguía en su labor. Serena ladeó la cabeza, pues no entendía lo que él decía.
- Toda la vida fui un desastre. En Kinmoku, la princesa tenía que estar detrás de mi todo el tiempo tratando de tranquilizarme porque los nervios se me alteraban fácilmente, y cuando no conseguía lo que quería, comenzaba a botar todo, justo como ahora.
Serena miraba fijamente su figura recortada por la luz de las farolas de la calle. Enseguida, vio que el pelinegro se dirigía a ella, sonriente y moviendo las llaves con la mano.
- Pero entonces te conocí – siguió relatando – y me llenaste de la paz que tanta falta me hacía.
Sin poder evitarlo, Seiya la aprisionó contra la puerta, colocando sus manos a ambos lados de la rubia cabeza, mientras acercaba su nariz a la de ella.
Serena cerró los ojos; su respiración era entrecortada.
- Tu iluminaste mi vida desde que te conocí, desde que te vi por primera vez en el aeropuerto. Hiciste que el dolor por la pérdida de la princesa y la destrucción de Kinmoku se desvaneciera… me devolviste la vida.
Serena abrió de súbito los ojos, topándose con los zafiros que la observaban fijamente. Los aretes de media luna brillaban con le tenue luz que se filtraba por la ventana.
- Seiya… - la chica desvió la mirada y se topó con una fotografía de ella con el chico sobre una mesilla – esa foto – Serena se deshizo del agarre de Seiya - ¿fue en el convivio de San Valentín de la escuela, verdad?
- Si, así es.
La chica se acercó a la foto tomándola. Recordaba perfectamente aquél día.
- Me pediste que fuera tu Valentín para el convivio
- Si, pero me rechazaste, de nuevo…
Serena volteó de súbito a ver al chico que aún se mostraba dolido por aquel rechazo, similar al de la terraza de la escuela.
- Él iría y yo tenía que…
- Lo sé Bombón.
- Pero ahora, cada febrero podré ser tu Valentín – dijo ella sonriente, mientras él se acercaba y la tomaba de los brazos.
We drove to Cali
And got drunk on the beach
Got a motel and
Built a floor out of sheets
I finally found you
My missing puzzle piece
I'm complete
- ¡Vámonos! – le dijo él, y rápidamente salieron del apartamento.
Bajaron atropelladamente las escaleras que los conducirían al garaje del edificio, alcanzando el automóvil.
Serena y Seiya se instalaron en él y salieron a toda velocidad. Serena encendió la radio para aliviar un poco los nervios que tenía, sin embargo, la noticia que en ese momento se escuchaba solo acrecentó la tensión.
- "… Y todos nos seguimos preguntando, ¿Quién es la joven con la que Seiya Kou, el guapo integrante de Three Ligths huyó esta noche? Recordemos que, después de cantar esa maravillosa canción que nos regalaron como despedida, Seiya abandonó el escenario y una persecución comenzó tras verlo huir con una chica rubia.
- Así es Azumi, todos queremos saber qué está sucediendo, aunque, creo que es muy romántico eso de huir con tu amor, ¿no crees?
- Por supuesto Yuriko, pero no creo que Seiya y su novia puedan seguir fugitivos por mucho tiempo…"
Seiya apagó la radio la notar la tensión de Serena.
- Bombón todo está bien, ¿ok? – la tranquilizó, tomando una de sus manos.
- Pero esas chicas tienen razón Seiya, no podremos huir por mucho tiempo. Tú eres famoso y el auto tiene GPS. ¡Nos rastrearán! – dijo ella alarmada
- ¡Hey! No olvides que estas con el gran Seiya Kou – le guiñó un ojo – además, ahorita iremos a las afueras de Tokio. Ahí trataremos de dormir un poco y pensaremos que hacer.
- ¿Y el auto?
- Rentaré otro.
La chica movió la cabeza – tu nombre… de todos modos ellos sabrán que…
- No lo rentaré con el nombre de Seiya Kou, no te preocupes – él tenía la vista fija en la carretera
- ¿Entonces?
- Saori Katsumi lo rentará
- ¿Saori Katsumi?
- Es el nombre de Fighter en Kinmoku… - el chico apretó el volante.
El pelinegro siguió conduciendo hasta que llegaron a un motel donde rápidamente entraron, luego de que Seiya dejara el auto estacionado lo bastante lejos como para que dieran con que se encontraban en dicho lugar.
Se registraron y entraron a la habitación, desde la cual, a pesar de la hora, Seiya pudo contactarse con una arrendadora de autos para obtener un nuevo vehículo.
- Seiya, ¿y si mejor los enfrentamos? – la rubia se encontraba recargada en la puerta de la habitación.
- No Bombón. Ellos querrán separarnos y yo podría soportar estar lejos de ti, no puedo permitirlo – el pelinegro se acercó a ella y la tomó del rostro.
- Seiya…
- Eres mi otra mitad… me siento completo contigo.
Ella subió la mirada, ruborizándose al notar los ojos oscurecidos de Seiya. Sabía que había llegado el momento, el cual deseaba tanto como él.
Sin esperar nada, simplemente le echó los brazos al cuello y acercó sus labios a los del chico, fundiéndose en un tierno beso que poco a poco fue incrementando de intensidad, degustando los carnosos labios masculinos.
Las manos de Seiya viajaron por la espalda de Serena, ciñéndola fuertemente contra su cuerpo para conducirla hacia la cama, perdiéndose entre las sábanas.
Let's go all the way tonight
No regrets, just love
We can dance until we die
You and I
We'll be young forever
- Seiya – la mirada de la rubia estaba fija en los ojos zafiros del pelinegro; el color se apoderaba de su rostro
- Serena – contestó él con dificultad; sabía que el final se acercaba.
El calor naciente entre ellos se apoderó de sus cuerpos, subiendo hasta su corazón y haciéndolos estallar en mil pedazos, mientras se aferraban el uno contra el otro, entregando con este pacto de amor sus almas para siempre.
Una vez recuperados, Seiya acunó entre sus brazos a Serena, mientras besaba la cabeza de ella y se paraba los húmedos cabellos pegados a su rostro.
- Te amo Seiya
- Y yo a ti Bombón
- Si no los vamos a enfrentar, no creo que sea buena idea esperar hasta que te traigan el auto, ¡podrían dar con nosotros!
- ¿Entonces qué propones? – Seiya recargó su rostro en su mano
La muchacha lo miró fijamente, mientras se mordía un labio: - vamos a la luna
- ¿¡A la luna!? ¿No crees que sea el primer lugar donde nos puedan encontrar?
- Tal vez – Serena se encogió de hombros – ¡pero no quiero seguir aquí!
- Entonces vayamos a Kinmoku. Les tomará más tiempo encontrarnos ahí
- ¿Y la princesa? ¿Crees que nos apoye?
- Tal vez se inicie una guerra entre la Tierra y Kinmoku por haber secuestrado a la Princesa de la Luna – dijo el pelinegro algo sarcástico mientras se incorporaba y procedía a ponerse su ropa interior – pero, estoy seguro que la princesa nos apoyará – la miró sonriente.
- ¿Una guerra? ¡Yo no quiero que se desate una guerra por mi culpa! – dijo alarmada Serena mientras cubría su desnudez con las sábanas.
- ¡Hey tranquila! No es secuestro si la victima está de acuerdo, además estoy bromeando – el pelinegro se acercó a ella depositando un beso en la naricilla - ¿entonces?
Ella levantó la vista, decidida: - Vámonos a Kinmoku, entonces.
You make me
Feel like
I'm living a Teenage Dream
The way you turn me on
I can't sleep
Let's runaway
And don't ever look back
Don't ever look back
En medio de la oscuridad, Serena y Seiya abandonaron la habitación para dirigirse a la parte trasera del establecimiento. Una vez ahí, Seiya convocó su poder estelar, transformándose en Sailor Star Fighter.
- ¿Traes tu broche contigo? – preguntó la pelinegra
- Siempre lo traigo – respondió la rubia, apretándolo contra su pecho
- ¿Estás segura de querer ir a Kinmoku? Aún podemos esperar a que me traigan el auto y no sé, viajar a Kyoto, Osaka o qué se yo y salir del país.
- Fighter – Serena se acercó a ella, poniéndole los dedos en la boca – estoy segura de todo. Vámonos lejos y no miremos atrás.
- Está bien – la chica soltó un suspiro – como quieras.
Sailor Fighter tomó a Serena entre sus brazos y salió disparada rumbo al espacio exterior.
- Sujétate bien. No quiero que mi chica se lastime – dijo la pelinegra un tanto divertida al sentir cómo la rubia se aferraba de su cuello
- ¿Se te olvida que yo poseo alas? – contestó Serena, fuertemente sujeta al cuello de su raptora.
- No, no se me olvida que eres un hermoso ángel – la guerrera fijó su mirada en los celestes ojos de Serena, haciendo que ésta se ruborizara y su corazón latiera con fuerza.
My heart stops
When you look at me
Just one touch
Now baby I believe
This is real
So take a chance
And don't ever look back
Don't ever look back
Llegaron por fin al espacio, y una vez estuvieron entre la Luna y la Tierra se detuvieron. Serena observaba todo a su alrededor.
- ¿Qué sucede? – preguntó la rubia
- Nada. Es solo que todo me parece tan… no puedo creer que esto esté pasando.
- Es real Fighter, esto es real – Serena la miraba llena de amor.
- Me siento incómoda – la pelinegra se ruborizó
- ¿Por qué? ¿Prefieres que te diga Saori?
- Prefiero que me digas Seiya…
- Pero tu…
- Sí, precisamente por eso me siento incómoda, porque ahorita no soy Seiya y quiero estar de forma masculina para ti.
- No me importa como luzcas, creo en nuestro amor, creo en nosotros.
Fighter asomó una media sonrisa en su rostro – entonces no miremos atrás y vayamos a Kinmoku cuanto antes, que aunque no te importe mi apariencia, a mi sí.
Ambas chicas siguieron su viaje hasta que entraron a la atmósfera kinmukiana. Una vez ahí, Fighter se transformó automáticamente en Seiya.
- Así está mejor – dijo, al sentir como su cuerpo era masculino de nuevo
- Admitiré que me gustas más como Seiya
- Lo sé Bombón, lo sé – el pelinegro le guiñó un ojo.
I might get your heart racing
In my skin-tight jeans
Be your teenage dream tonight
Let you put your hands on me
In my skin-tight jeans
Be your teenage dream tonight
Serena y Seiya caminaron por un rato hasta que llegaron al Castillo de la princesa Kakyuu.
Después de identificarse como guardián de la princesa, se les permitió el acceso al área principal del castillo donde la pelirroja los recibió sorprendida.
- Seiya, Princesa, qué sorpresa – la chica se acercó a ambos, saludándolos con un beso en la mejilla - ¿qué hacen aquí? Más bien, ¿Qué hace ella aquí?
- Bueno Alteza, digamos que la Princesa de la Luna necesita asilo político –dijo Seiya.
- Si por supuesto, ¿pero qué está pasando? – Kakyuu abrazó a Serena
- Escapamos – soltó la rubia
- ¿Qué?
- Princesa Kakyuu, yo no era feliz con mi destino, así que decidí cambiarlo y ahora – la muchacha miró a Seiya – estamos aquí huyendo.
- Bueno, saben que cuentan con mi apoyo – suspiró la chica pelirroja – Tirso.
El mayordomo real apareció en la sala
- ¿Si, Alteza?
- Por favor acomoda a la Princesa de la Luna en una de las habitaciones de huéspedes.
- Si Señora – el hombre hizo una reverencia.
- Por favor Princesa Serena, sea bienvenida – Kakyuu hizo un ademán en señal de que la chica siguiera al hombre.
- Gracias Princesa Kakyuu – la rubia bajó la cabeza a modo de agradecimiento y siguió al hombre, desapareciendo de la sala.
- Tú y yo tenemos un asunto que arreglar – sentenció Kakyuu al pelinegro
- Si Alteza.
Una vez estuvo instalada, Seiya fue a visitar a Serena a su habitación.
- Hola Bombón
- ¡Seiya! – la chica corrió a sus brazos.
- Veo que aún traes puesta tu ropa terrícola – dijo el chico, mientras ponía sus manos sobre los pantalones entubados de Serena.
- No quiero abusar de la hospitalidad de Kakyuu
- No es ningún abuso – Seiya se mordió un labio mientras la tomaba en brazos – me quedaré contigo esta noche.
- Pero Seiya…
- Shhh – el pelinegro puso un dedo sobre los rosados labios de ella – sigamos con nuestro loco sueño de adolescentes.
Serena solo esbozó una sonrisa, rodeando el cuello del pelinegro con los brazos mientras lo besaba tranquilamente, muy lejos de sus perseguidores.
Hola!
Bueno pues para los bombones que me pidieron continuación, aquí les dejo este segundo songfic.
Sé que me tardé en subir segunda parte pero me costó bastante trabajo encontrar una canción que fuera adecuada para continuar con Not Gonna Get Us.
Muchas gracias por sus reviews y comentarios en facebook. No se olviden darle like a mi página, donde encontraran contenido acerca de Sailor Moon y Three Ligths, curiosidades y demás cosillas, además de estar más en contacto conmigo :)
Nos vemos y no se pierdan el miércoles el tercer capítulo de Cincuenta Sombras de Kou! Besos estelares :*
