Hola! Bienvenido a un Nuevo capítulo de Friend Zone!
Debo decir que decidí, gracias a todos sus reviews (L), que el final lo dividiré en dos capítulos... quiero dejarlos con dolor de estómago muajajajjajajaja

Este es el penúltimo capítulo. El proximo domingo estará colgado el 10 y el que sigue, el epílogo que ya está listo ^^

no lateo más y a leer!

besoooooos

Declaración: Todos los personajes reconocibles de la Saga Harry Potter son propiedad de JKR. Sin embargo, la trama es Total y absolutamente mía y no hay permiso para publicarlo en otro lugar (Texto con Copyright) Esta historia está disponible tanto en Fanfiction. Net como en Potterfics. Com con la autoría de AliceMlfy (Firma Alice~). Di "No al plagio".


El bar "Los Merodeadores" se encontraba a cinco cuadras de la universidad; era el sitio preferido para los universitarios y Sirius Black, junto con su esposa Griselda Black –una mujer alta y morena, descendiente de apaches norteamericanos– atendían el Local como propietarios. Harry entró corriendo al bar atendido por Sirius, un hombre alto de unos 50 años. Alto, con el cabello rizado y negro con un gran bigote con barba del mismo color; su Padrino, lo único que tenida de recuerdo de su padre biológico.

― ¡Sirius!― llamó Harry desde la barra. El hombre se acercó y lo envolvió en un abrazo.

― ¡¿Cómo estás, mi muchacho?!― preguntó con voz grave para luego dejarlo libre.

― Bien… vengo a avisarte que Draco y Hermione pasaron su examen y vendrán a celebrar aquí en un rato más, para que seas bueno con ellos, ¿vale?

― Vale― dijo Sirius riendo.

Porque sí, Sirius también sabía que Draco Malfoy estaba en la Friend Zone con Hermione y cada vez que iban, Sirius se encargaba que su sobrino –porque era su sobrino consentido, hijo de su prima-hermana consentida– tomase valor para declararse a Hermione.

― Supongo que no vendrán en auto.

― No. Vienen caminando.

― ¿Y tú no te quedarás?—preguntó Sirius

― No… debo hablar con mi familia.

― ¿Al fin saldrás del closet?—preguntó Sirius sonriendo. Harry no le había dicho nunca nada, pero lo sospechaba. Harry le miró aturdido. Luego sonrió; a veces olvidaba lo perceptivo que era su padrino.

― Sí… le diré a mi madre.

― Dios ampare a mi pobre Lily… el problema será Severus…

― Él ya lo sabe, tranquilo. Llegarán en unos momentos― dijo cambiando el tema― te quiero, adiós― dijo Harry besando la mejilla de su tío y corriendo hacia la salida.

― Este muchacho no tiene remedio― dijo sonriendo Sirius volviendo a su labor.

Unos minutos más tarde, y como lo había dicho Harry, Draco cruzaba la puerta del local junto a sus amigos.

― ¡Cómo está mi sobrino favorito!—gritó Sirius abrazando a Draco.

― Soy tu único sobrino, Sirius... el resto son niñas.

― Por lo mismo, muchacho… señoritas― dijo el hombre galante saludando a Ginny, Luna y Hermione― ¿qué demonios te pasó en el ojo, Hermy?... ¿la golpeaste, bastardo?—preguntó con el ceño fruncido mirando al rubio.

― Wow, no― dijo Draco alzando las manos.

― Es un orzuelo, Sirius― dijo Hermione abrazándolo― créeme, está mejor de lo que estaba.

Se sentaron en una mesa y Griselda se acercó con unas jarras de cerveza y de mojito cubano.

― ¿Es algo temprano para que beban, no?

― Sacamos un "Supera las expectativas", Tía― dijo Draco sonriendo y abrazando a Hermione―, merecemos borrar todo lo que hemos aprendido en la universidad con alcohol—Hermione frunció el ceño riendo y golpeó suavemente el hombro de rubio.

― Aún considero que es temprano

― Aun así, querida Griselda… ¡este par de bastardos sacaron 120 de 100! ¡Se merecen ser parte de los mortales!—dijo Sirius quien apretaba una tecla de su teléfono― era tu madre, Draco… Gritaba contándome que sacaste esa calificación.

― Pero yo no le he… mi padre― dijo riendo.

― Me llamó a mi primero sabiendo que te encontraría aquí― bufó― ahora llamaba a Bellatrix y a Andrómeda… creo que también llamará a Ginger, a Ninphadora… ¡creo que hasta a tu abuela Druella! Este fin de semana, tendrás reunión familiar, querido Draco― dijo Sirius Palmeándole el hombro en sentido pésame.

― Tú eres de la familia… ¿tú irás?

― ¿Estás loco? No quiero enfrentarme a mi madre… no, olvídalo… y sí… también irá, ya sabes que la "Honorable y Ancestral Casa de los Black" es muy grande― dijo haciendo comillas con los dedos―… éxito― dijo solemne y retirándose a la barra mientras un muchacho entraba.

Ginny miró sobre el hombro de Draco, cuya espalda daba a la puerta y miró de inmediato a su amiga que estaba entre ella y Draco.

― Nofo mifirefes― dijo Ginny en idioma de "F"― Peferofo jefeicofof acabafa defe efentrafar― Hermione la miró extraña.

― No entendí ni mierda― susurró la castaña achinando los ojos. Ginny rodó los ojos. Luna tomó a Hermione y le habló al oído.

― Jacob Black acaba de entrar― susurró para luego sentarse nuevamente.

Hermione miró al recién llegado. Usaba una camiseta negra y el cabello corto. Su piel canela, como la de su madre, acentuaban aún más su sexapil.

― ¿Sentiste ese sonido, Lunita?—preguntó Ginny riendo― eso fue el sonido del elástico de las bragas de Hermione haciéndose añicos― dijo haciendo sonrojar a Hermione.

El moreno se acercó a la barra y besó la cabeza de su madre para luego saludar de beso en la mejilla a su padre.

― ¿Todo bien en la universidad, muchacho?—preguntó Sirius a su hijo.

― Sí… al fin terminé con ese curso― dijo sentándose― ahora, a descansar dos meses… y no, papá― dijo apuntando a Sirius― no trabajaré en el bar― y se volvió a desparramar.

― Yo te iba a mandar con tu abuela Walburga y tu abuelo Orión…

― ¿A la playa?—preguntó el moreno de rostro jovial sonriendo.

― Sí… a la playa… ¿qué opinas Gri, querida?

― ¿y quedarme dos meses contigo a solas?—preguntó con el ceño fruncido― me encantaría― y besó los labios del hombre de bigote

― Guácala― dijo Jacob desviando su mirada. Ahí Hermione lo miraba. Esta al darse cuenta, comenzó a mirar a Draco que estaba a su lado, con cara de pocos amigos.

Draco miraba a su primo… estaba seguro que no era Black… no tenía las facciones de los Black… o simplemente la genética de su madre era más fuerte… aunque sí se parecía mucho a su tío Sirius. Miró a Hermione completamente sonrosada.

"― Ok, dale, folla con quien quieras. Después no te andes quejando que tienes el corazón roto.

― Eso ya lo tengo…"

¿Será que Hermione está enamorada de su primo, Jacob Black?, ¿era por él que su corazón estaba roto? Esto definitivamente era un problema… si era así, el mismo se encargaría de romperle la cara al imbécil por hacerle sentir mal a la mujer que amaba.

― ¡Salud!— gritó Blaise mientras los presentes acercaban las jarras y los vasos― ¡Draco!, tu vaso―pidió Zabini. El nuevo médico sonrió de medio lado y alzó su jarra de cerveza, haciendo que todos chocaran―. Por los nuevos médicos de Londres.

Todos bebieron un trago largo de sus vasos. Hermione rio al sentir que un pedazo de menta se quedaba en su boca, se la sacó de ella y la dejó en una servilleta riendo aún. Había visto al más joven de los Black y se había sentido incómoda. El moreno la miraba de manera penetrante y a pesar de que le gustaba, no podía sentirse bien estando en el mismo lugar que él… en especial estando Draco tan cerca. Lo miró por unos momentos; Draco conversaba con los demás de manera tranquila, sin darse cuenta de lo que a ella le aquejaba. En un momento, él la miró y le sonrió para volver a conversar con Blaise y Theo sobre el partido de futbol en donde Manchester había perdido contra el Barcelona. Hermione soltó el aire cerrando los ojos y mirando al frente.

― Ok, chicas, tenemos que hacer un club de Lulú en este mismo momento― rio levantándose y caminando hacia el otro extremo del local, dejando a los hombres hablando de futbol, riendo por la actitud de las chicas.

Las chicas se sentaron en una mesa mientras muchos universitarios llegaban; eran las 5 de la tarde.

― ¿Qué harás amiga?— preguntó Ginny al sentarse mientras Hermione sorbía la pajilla.

― ¿Sobre qué?—preguntó Hermione sorbiendo aún la pajilla.

― ¿Te irás?

― Es mi práctica…― dijo alzando sus hombros.

― ¿Y Draco?

― ¿Y nosotros?— preguntó esta vez Luna con la mirada llena de miedo. Hermione la abrazó.

― Nunca los abandonaré. Estaremos en contacto siempre― dijo al mirarla.

― No, no, no…― dijo Ginny meneando la cabeza― ya basta de estupideces… Hermione…― la pelirroja tomó las manos de Hermione quien la miró confundida― deja de mentir… tú y Draco son algo más.

― ¡¿Qué?!—preguntó Hermione asustada y colocándose de inmediatamente colorada.

― A ustedes solo les falta besarse y follar― dijo Ginny exasperada. La música del bar comenzó a sonar mientras se iba llenando.

― No… Draco y yo somos…

― Hermione… mira… duermen juntos, desayunan juntos, prácticamente viven juntos… su familia te ama, Draco daría la vida por ti… y estoy segurísima, que tú la darías por él.

Hermione bajó la cabeza mientras confirmaba con ella. Cerró los ojos y los abrió mientras respiraba para mantener la calma.

― Daría todo lo que tengo por él― murmuró la castaña. Luna se dedicó a aplaudir emocionada―. Pero está prohibido; soy su amiga y eso es todo. Y ya basta con querer tener algo con él― dijo frunciendo el ceño―, cada vez que me atrevo a decirle algo, aparece una Perra que se me adelanta― murmuró.

― Este quizás sea el último verano que pases con él… ¿no te enviarán a Irlanda?—preguntó Ginny.

― Escocia.

― Eso… aprovecha ahora que puedes y sé feliz con él.

Hermione miró a sus amigas con el ceño fruncido en decisión. Se giró para ver la mesa de los chicos. En ella Blaise, Theo y Draco conversaban hasta que una muchacha de cabello castaño y liso se acercó, hablándole descaradamente a Draco; Astoria Greengrass

― … Zorra― dijo Hermione girándose de nuevo y bebiendo su mojito de un trago.

― Te emborracharás, Hermione, no bebas tanto—recomendó Luna.

― Déjame que quiero olvidar― dijo mirando de reojo a Jacob Black que le sonreía tras la barra.

La música comenzó a sonar más fuerte. Draco intentaba quitarse de encima a su ex novia.

― Pero Draco, sabes bien que…

― Sí, Astoria, pero yo no quiero nada contigo…

― Esa mustia de Granger jamás, y escúchame bien, JAMÁS querrá estar contigo…

― Me importa un carajo, no quiero estar contigo― dijo el rubio frunciendo el ceño―, así que si no quieres que me olvide que eres una… "dama", retírate de inmediato de mi presencia.

Astoria Greengrass bufó por lo bajo. Ella estaba en el instituto de moda estudiando diseño y confección y la verdad es que no era muy buena, por lo que Draco recordaba. La castaña le guiñó un ojo y se fue contoneando hasta la barra y pidió un trago a Jacob.

Draco bufó mientras soplaba hacia arriba haciendo que parte del flequillo subiera y bajara.

― Esa niña me tiene arto… la veo y me da cosa― dijo mientras tenía un escalofrío. Tomó su jarra de cerveza y la vació.

― ¿Le dirás a Hermione?— preguntó Theo serio.

― No lo sé… espero que no le hayas dicho nada a mi hermana, Theodore.

― No. Esas cosas no me corresponden.

― ¿Y tú?—preguntó a Blaise― sé que Hermione y tu son de lo más cercanos.

― ¿Estás loco? No he hablado de ti con ella… tranquilo que ella no sabe lo que sientes-aunque tú tampoco sabes lo que ella siente por ti, amigo mío― se dijo mentalmente mientras bebía su cerveza.

Eran las 10:30 cuando las chicas y los chicos volvieron a reunirse para bailar. Una canción algo antigua y romántica sonaba bajita previo al baile. Sirius se reía tras su obra mientras veía a Draco sufrir.

― Amor, deja de hacer sufrir a su sobrino.

― ¿Por qué, querida Griss?... está bien que se dé cuenta de que la está embarrando.

Hermione había ido al baño acompañada por las chicas, así que Draco tuvo tiempo de desparramarse en la mesa.

― ¡Maldito Sirius!—gritó desde su mesa― lo que no sabes es, que yo quisiera ser, ese por quien te desvelas y te desesperas, yo quisiera ser tu llanto, ese que llega de tus sentimientos…"― cantaba Draco bajito dando a entender que las 4 jarras de cerveza ya había entrado en su sistema― ¡CAMBIA ESA MIERDA, SIRIUS!

Sirius obedeció comenzando el baile. "Creo que te quiero" aparecía a escena haciendo que este mirara con odio a Sirius levantándole el dedo de en medio. Mientras eso ocurría, a la mesa llegaron Luna y Ginny

― ¿y Hermione?— preguntó Draco

― Em…― Ginny miró nerviosa a su alrededor. Luego suspiró y apuntó a la barra.

Draco pudo ver claramente como Hermione conversaba con su primo… Jacob la miraba con malicia y Hermione le coqueteaba descaradamente.

El platino miraba la escena ensimismado mientras la canción seguía su curso.

"…Si bien no sé cuánto durará este sentimiento
Haz de saber que todavía no me arrepiento
Wohoooo, creo que te quiero, wohoooo, creo que te quiero…"

Los orbes grises se ensancharon al mirar la escena. Todos en la mesa se dieron cuenta de la cara de pánico de Draco y la de dolor casi imperceptible que hizo cuando Jacob se acercó a ella y la beso, para rematar en una respiración para contenerse al ver cuando Hermione correspondía el beso del alto muchacho y acariciaba el cabello corto y negro del último de los Black.

Draco suspiró y terminó su quinta jarra de cerveza, se levantó y le pasó dinero a Blaise.

― No, no… te invitamos nosotros, no te preocupes.

― He tomado más de la cuenta, toma― dijo colocándole el par de billetes en el bolsillo de la chaqueta. Luego miró a Theo― cuida a mi hermana― dijo mientras el castaño asentía.

Respirando entrecortado salió del local. Ya no le interesaba si Luna y Ginny se dieran cuenta de lo que sentía, ¡a la mierda con todo! Hermione y Jacob tenían algo.

La universidad no quedaba lejos. Caminar le haría bien. Ni siquiera el bastardo de su cabeza había hablado.

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Hermione sentía que era el mejor momento de su vida. Los labios cálidos de Jacob Black eran tan… un momento, ¡no eran tan espectaculares! Hermione se separó con dificultad del muchacho. El aroma que despedía el muchacho era ciertamente atractivo y varonil, pero le faltaba algo, le faltaba esencia… le faltaba…

"Draco"

Hermione tomo aire por la boca y miró a Jacob, sorprendida. El moreno la miró confundido aún con sus manos en la pequeña cintura de ella.

― Lo siento, Jake, yo…

― Él acaba de irse― dijo simplemente Jacob ante la mirada de pregunta de Hermione―, hace cinco minutos aproximadamente, cuando empezamos a conversar y a besarnos.

Hermione se descolocó. No sabía cómo reaccionar con esa nueva información… ¿por qué Draco se iría?

― Le gustas… es más… podría apostar mi brazo derecho a que está enamorado de ti desde hace años. Cada vez que iba a su casa y preguntaba por ti, se colocaba como loco con un "no te interesa", ya sabes lo narcisista y brabucón que es― dijo alzando los hombros―, siempre ha sido así.

Hermione aún no procesaba la información. Los mojitos al parecer le pasaron la cuenta.

― Lamento esto Jake, es mejor que me vaya con mis amigos― dijo alejándose un poco.

― Está bien... pero ya sabes… si necesitas una mano con…bueno, con lo que desees, llámame.

― Te tendré en consideración― dijo guiñándole un ojo para luego darse media vuelta.

¡En la vida iba a volver a buscarlo! Dios, ese aroma que tienen todos los hombres con los que se ha encontrado es tan… desagradable… sus cuerpos huelen bien, era la esencia que no llamaba la atención de Hermione, era el aroma que rechazaba… pero el aroma de Draco, era una mezcla de manzana verde y menta, todo muy cálido, como cuando hace frio y quieres tomarte un té calientito. Esa sensación de bienestar le provocaba Hermione, como leer, como un baño de espuma.

― Como estar con él― murmuró antes de llegar a la mesa de los chicos.

― ¿Cómo te fue con Black?—preguntó Ginny pícara.

― Bien― respondió escuetamente―. Creo que ya me entró agua al bote…― murmuró

― ¿Qué?—preguntó Luna

― Quiere decir que se emborrachó, Lunita― dijo Theo a su oído.

― Me iré a dormir― dijo sacando su billetera y entregándole unos billetes a Ginny―. Gracias por todo, chicos― dijo mientras besaba las mejillas de cada uno y salía a la fría noche.

Para ser finales de julio, Hermione sentía más frío que nunca en su vida. Se abrazó a sí misma y se fue directo a su casa. Quería dormir un momento antes de ir a hablar con Draco… no podía esperar un día más… pero si podía esperar a que la borrachera se le pasara.

Entró a su departamento y dejó sus llaves en la mesa. Luego se colocó su pijama de pantalón corto y camiseta sin mangas y se acostó. El aroma a manzana verde y menta que había en la almohada en la que había dormido la noche anterior su mejor amigo, le taladró el cerebro. Ve ahora, le dijo su subconsciente y Hermione, como impulsada con un resorte, saltó de la cama y tomando las llaves de la casa de Draco, salió de la suya.

Subió las escaleras con una sonrisa. Sí, le diría; le diría que lo amaba y se arriesgaría.

Entró al quinto piso y buscó el número 51. Entró despacio. El aroma del rubio estaba en todo el lugar. Hermione cerró los ojos y respiró hondo, suspirando al exhalar. La luz estaba apagada y el cuarto del rubio estaba casi igual que el de ella. Un librero separaba la cama del resto del departamento, solo que dicho librero tenía una televisión. Hermione dejó las llaves del departamento de Draco en la mesa y se acercó a la cama de Draco, quien estaba dándole la espalda. Cuando estaba por agacharse…

― ¿Qué haces aquí, Granger?— preguntó Draco asustando a la aludida, con la voz distorsionada

― Pues… vine a hablar contigo― dijo de la misma forma

Ambos tenían alcohol en la sangre,

― No me interesa, vete a tu casa, Jacob debe estar esperándote, ¿no?

― ¿Qué?

― No me vengas con estupideces Granger― dijo Draco arrastrando el apellido de su amiga.

― ¿Podrías al menos mirarme y explicarme? Te estás comportando cómo un imbécil.

Draco se levantó de un salto y quedó a su altura, tambaleándose solo un poco.

― Y tú te estás comportando como una zorra― dijo con malicia y mirándola directamente a los ojos.

Un chasquido resonó la habitación; Hermione le había cruzado la cara de una bofetada. Sus ojos miel estaban con lágrimas mientras Draco, aun con la cara volteada, se daba cuenta de lo ocurrido. Su mejilla, roja por el golpe, se volvió más roja por la rabia y la miró enervado.

― ¡NO TE PERMITO QUE ME HABLES ASÍ!—gritó

― Vete-de-mi-casa― dijo mientras arrastraba las palabras― ¡ve con tu nuevo novio y déjame en paz!

― ¡¿Qué demonios te hice para que me trates así?!—gritó Hermione con lágrimas en los ojos, sin dejarse ver débil

― ¡Ya te dije, andar de Zorra con mi primo! ¿Sabes?, me alegro que te vayas a Escocia… ¡porque en estos momentos, quiero que te vayas a la mierda!― gritó―... así que sal de mi casa… ¡AHORA!— dijo ya sin una pisca de borrachera.

A Hermione se le había pasado todo rastro de borrachera y salió del departamento de Draco, tomando sus llaves.

Mientras lo hacía, lloraba de rabia e impotencia, y más con su corazón roto en mil pedazos. Su mente gritaba cosas irreproducibles hacia el rubio, sin embargo, su corazón le decía que se tranquilizara, que Draco la quería y que no dejaría que por una pelea de borrachos lanzara todo al acantilado.

Pero ella lo había abofeteado.

La confianza estaba rota, ella había roto la confianza… ambos, cuando él la llamó zorra y ella lo había abofeteado. Jamás había ocurrido, y se sentía destrozada.

Llegó a su departamento. Introdujo la llave pero esta no giró. Miró el llavero y vio las dos llaves y el llavero color verde que decía "Lobo" con la letra de Hermione, como le decía de cariño.

― ¡Demonios!—dijo la muchacha con la voz ahogada en lágrimas y sentándose en la puerta de su casa sin más ropa que su pijama.

Miraba las llaves y trató de recodar dónde las había dejado, aquel llavero color Rojo que decía "Minou" con la letra gótica de Draco; un lindo apodo que él le puso cuando ella le dijo Lobo por primera vez.

Se agarró la cabeza y dejó su cabellera suelta cubriéndole las rodillas. Claro, las había colocado en la mesa cuando había llegado.

¿Qué hacer? Miró su reloj de pulsera, eran las 23:00. Harry era el único que tenía cerca que tenía sus llaves y estaba seguro que aún no llegaba de casa de sus padres, tal vez ni siquiera estuviese… Blaise también tenía, pero aún no debía llegar. Aparte de ellos dos, no había nadie más... aparte de Draco. Pero no iba a volver ahí, él la quería lejos y no quería verlo por un buen rato. Quizás el ir a Escocia le haría bien. Esperó hasta que dieron la 1:00 de la madrugada. Hermione temblaba y sorbía la nariz. No sabía si era por las lágrimas contenidas o se estaba resfriando.

Bajó al primer piso y se enfrentó a la fría calle para caminar una cuadra hasta la casa de Harry; se arriesgaría, no quería problemas con el mejor amigo de Draco… aunque también era su mejor amigo.


ooowww, ¿qué pasó? esperemos que todo salga bien para ellos (Emoticón triste)
besitos a todos y muchísimas gracias por los maravillosos reviews que me han dado.

Besos

Alice~

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Click para que Sirius le coloque una buena canción a Draco XD