Hola bellas! Bienvenido a un nuevo capítulo de Friend Zone! este es el último capítulo y es primera vez que termino uno!

Quiero recomendarles leer otros de mis Fics.

mi bebe Alma de Muggle y por supuesto Abrázame que también está terminando y le queda el epílogo.

Ya bellas, las dejo con la hsitoria

a leer!

besos!

Declaración: Todos los personajes reconocibles de la Saga Harry Potter son propiedad de JKR. Sin embargo, la trama es Total y absolutamente mía y no hay permiso para publicarlo en otro lugar (Texto con Copyright) Esta historia está disponible tanto en Fanfiction. Net como en Potterfics. Com con la autoría de AliceMlfy (Firma Alice~). Di "No al plagio".


Friend Zone 10

Draco estaba acostado en su cama. Algo en su cabeza, le hizo despertarse sin abrir aún los ojos; era el bastardo.

― ¡Cómo pudiste ser tan maricón, Draco, por la mierda!

― ¿Cómo querías que reaccionara?

¿Civilizadamente?—dijo irónico― anda a buscarla.

― Debe estar con Black.

― ¡¿Cómo sabes eso?! ¡Solo la viste besándose con ese imbécil! Nunca hiciste tanto escándalo cuando anduvo UN AÑO Y MEDIO con el bruto de Víctor Krum

― Es distinto…

― ¿Sabes qué? Eres un imbécil… si pudiera irme de aquí, me iría… y me iría FELIZ a Escocia con Hermione… ¡eres un maldito narcisista Draco!—y la voz del bastardo cesó.

Draco se levantó. La cabeza le dolía horrible. Se sentó a lo indio y miró el amanecer; según su radio reloj eran las 5:50. Comenzó a repasar lo que le dijo a Hermione y no pudo más que agarrarse la cabeza. El bastardo tenía razón, era un maldito egoísta.

Se levantó, se duchó y se colocó ropa nueva. Tomó sus llaves y las del departamento de Hermione y cerrando su casa, bajó los dos pisos. Ahí, en la puerta de la casa de Hermione había una nota. Draco la tomó y la leyó.

"Háblame cuando te sientas bien, hermanita, me dejaste
preocupada al salir así del bar.
Besos, Luna"

Draco miró la nota y frunció el ceño… ¿Cómo salió del bar?, ¿Black le habrá hecho algo?

Entró al departamento con cuidado. El aroma a vainilla inundaba el departamento. Cerró silenciosamente y dejó el par de llaves junto a un trio que había en la mesa, sin darle mucha importancia. Llegó a la cama de Hermione, quien le daba la espalda, acurrucada en su edredón. Sin pensarlo se acostó a su lado y la abrazó por la espalda, hundiendo su cara en el cuello de la castaña.

― Perdóname― susurró―, soy un imbécil, nunca más bebo, lo juro por Dios, Alá, Ganesh y todos los dioses. Mi niña, perdóname― pidió rápidamente y apretándola más. De pronto sintió el cuello de Hermione muy caliente― ¿Hermione?

Draco volteó a su amiga y ahí estaba, roja como tomate, sudando y respirando con dificultad, con los ojos cerrados; tenía fiebre.

― Dios mío… Hermione, despierta― dijo sentándose y revisándola. Se levantó y fue por el maletín de Hermione que siempre estaba ordenado al lado de la puerta. Sacó el estetoscopio y un termómetro. Lo colocó y comenzó a revisar su respiración. El corazón de Hermione estaba latiendo muy rápido y el pecho le sonaba horrores. Draco se asustó; podría decir a ciencia cierta que eso era bronquitis. El termómetro sonó y un 39,5 salía en la pantalla― Mierda.

Trató de despertar a la muchacha hasta que abrió los ojos.

― Draco― dijo con voz rasposa y tocando su mandíbula

― Aquí estoy, preciosa, vamos a bañarte, estás ardiendo en fiebre… vamos, necesito bajarte esa fiebre.

Hermione dijo algo indescifrable con los ojos algo desorbitados; estaba delirando.

Se sacó los zapatos, los pantalones, la chaqueta y la camisa, y tomó a Hermione en brazos para luego caminar al baño solo en bóxer. Hermione lo miró en ese momento, cuando Draco prendía la luz.

― Draco― llamó Hermione

― Aquí estoy preciosa, aguanta― dijo mirándola.

Hermione acarició su mejilla y lo besó. Draco quedó mirándola un momento y la sensación de mariposas en el estómago apareció casi de inmediato. Se separó de ella, quien tenía aún los ojos desorbitados.

― Estás delirando― murmuró Draco. Hermione repitió el gesto—. No Hermione, no quiero que después te arrepientas por tus delirios― la muchacha lo volvió a besar, esta vez, Draco lo disfrutó un poco más, cerrando inconsciente los ojos al mínimo contacto.

― Si vuelves a decirme que estoy delirando, te besaré de nuevo― dijo escondiendo su enrojecido rostro en el cuello de Draco. Este la miró sonriendo de medio lado.

― … Estás delirando― dijo sonriendo. Hermione lo volvió a besar, esta vez, Draco correspondió del todo el beso, haciéndolo más largo. Luego recordó el baño―. Vamos a bañarte, el agua estará algo tibia.

Draco la tomó y se metió con ella a la ducha aún en brazos. Dio el agua tibia y Hermione ahogó un grito al sentir el agua fría en su cuerpo, a pesar de que dicha agua estaba con la temperatura correcta. Se escondió en el hombro de Draco durante el tiempo que este la sostuvo para que la fiebre bajara. Cuando el nuevo doctor sintió que estaba capacitada para ponerse en pie, la bajó. Ella quedó aun con sus manos unidas en su cuello, y aprovechó para acercarse más y besarlo de nuevo. Draco no se resistió, sino que le dio al terminar tres besos cortos pero intensos para separarse.

― Báñate, te traeré tu ropa. Haré sopa― ordenó Draco

― Sí doctor― dijo sonriendo mientras Draco salía del baño y se sacaba la ropa húmeda para colocarse una toalla alrededor de la cintura y dejando una cerca de Hermione.

Mientras iba al cajón a sacar la ropa de Hermione comenzó a reír… ahora no estaba delirando, la fiebre había bajado. ¿Tendría ahora esperanzas?

Se colocó su pantalón de buzo y una camiseta manga corta que usaba y sacó el pijama de Hermione para llevárselo. Golpeó la puerta aun sintiendo el agua correr.

― Ya es suficiente, Hermione, te dejo la ropa aquí― dijo entrando y dejando rápidamente la ropa en una silla.

Salió a la cocina y sacó medio pollo del refrigerador. Lo colocó en una cacerola y comenzó a preparar la sopa.

Hermione salió del baño veinte minutos después, ya vestida y con el pelo seco gracias al secador. Se dio cuenta que su cama estaba ordenada y con sabanas limpias. Sonrió ante esto y al aroma a sopa de pollo recién hecho que había en la cocina, pero ni rastros de Draco.

¿Quizás el beso que le había dado…? No pudo completar el pensamiento porque la puerta se abrió y cerró a tiempo hasta que Draco apareció con una bolsa blanca.

― Medicamento. A ver, a la cama― dijo apuntándole.

Hermione obedeció encaramándose a la cama y acostándose, sonriendo. Miró su reloj, eran las 7 de la mañana.

― ¿tanto tiempo estuve en el agua?—se preguntó Hermione con voz rasposa. Hermione miraba las cosas que había comprado mientras carraspeaba y sentía que su pecho sonaba—. ¿Bronquitis?

― Sí… y no fue tanto; estuvimos hasta las 6:30 juntos hasta que se bajó la fiebre― dijo tranquilo tomándole la temperatura con los labios en la frente de la castaña―… pero tranquila, que era necesaria… este― dijo pasándole un jarabe― ve si tiene cuchara, sino para ir a buscar una… iré por agua… y una cuchara por si acaso—Dijo algo nervioso para luego levantarse e ir a la cocina, ponte el inhalador.

Hermione estaba nerviosa, no sabía cómo reaccionar ante Draco… ¿alegar demencia?, imposible…

― A ponerle el pecho a las balas, Hermione, no queda de otra― murmuró para sí luego de colocarse la cámara y respirar después del Puf.

Draco llegó un minuto más tarde con un pocillo de porcelana blanca con una gran cantidad de sopa de pollo.

― No sé cómo habrá quedado… pero a mí me gustó― dijo alzándose de hombros pasándole el cuenco a la muchacha. Estaba a una temperatura adecuada para beber. Hermione la probó y estaba exquisita.

Draco le dio los remedios y se recostó a su lado mientras terminaba la sopa. Al final, Hermione se volvió a recostar cuando Draco fue a dejar el cuenco a la cocina para lavarlo y ella se terminó de cepillar los dientes. Cuando estaba de vuelta en la cama, ella lo miró.

― ¿Qué pasa?—preguntó Hermione mirando al platino.

El muchacho miró por la ventana. La cortina estaba cerrada pero la claridad estaba pasando.

― Te amo― dijo exhalando sin mirarla―, y no diré nada más… porque pronto te irás a Escocia, y a pesar de eso no quiero quedarme con esto dentro, ya no más.

Hermione abrió la boca y la cerró. Los ojos comenzaron a anegarse y respiraba con dificultad. Draco la quedó mirando sonrosado. Tragó grueso y le sonrió cálido. Hermione respiró con la boca audiblemente, tratando de contener las lágrimas y estiró los brazos para que Draco la abrazara; y así lo hizo.

Draco hundió su cara en el cuello de Hermione oliéndola, mientras que Hermione acariciaba su cabello. Draco la miró y colocó su nariz en la nariz de Hermione.

Se quedaron abrazados un momento sin saber bien qué decir.

― No estabas delirando, ¿cierto?—preguntó en un susurró. Hermione sonrió

― Sí, estaba delirando, pero recuerdo todo― Susurró. Draco pasó su cabeza hasta posarla en el corazón de la muchacha―. ¿Desde cuándo?

― ¿Te quiero?—preguntó Draco. Hermione asintió― desde que tengo memoria. Se hizo más evidente en mi cuando entramos a la universidad, con el…

― beso del "mechonéo"― dijeron al unísono― me pasó igual.

Draco sonrió desde el pecho de Hermione escuchando su acelerado corazón. Se incorporó lo suficiente para mirarle.

― es ahora o nunca… vamos compañero, yo te apoyo.

Draco posó castamente sus labios en los de Hermione, haciendo que esta cerrara los ojos y disfrutara. Respiró su aire, sintió la esencia de Draco y justo en ese momento, sintió que estaba completa.

― Hueles muy bien― murmuró Hermione al separarse con las mejillas rojas y los ojos cerrados. Draco besó su frente para comprobar su temperatura.

― Tú siempre has olido bien. La fiebre ya bajó del todo, aun así te tomarás todos los remedios, ¿de acuerdo?

Hermione sonrió y se acercó a él para volverlo a besar. Esta vez, pudo sentir el peso de Draco sobre ella y su lengua se aventuró a explorar la boca de su compañero. Una danza lenta, una búsqueda minuciosa; un sentimiento mutuo.

- Te resfriaré— susurró Hermione en el beso

― Me importa un comino— dijo riendo, haciendo reir a Hermione—¿Sería muy pervertido… si te dijera que quiero tomarte justo ahora?—preguntó Draco separándose un momento.

― Te iba a pedir lo mismo― dijo Hermione, juguetona, mirando los aceros de su compañero― solo si quieres, tómame― pidió en un susurro.

Draco la besó despacio, disfrutando de las caricias que ella le proporcionaba. ¿Esto era un sueño? Si así lo era, mataría al imbécil que lo despertara.

Sus manos aventureras recorrieron los valles y montañas de Hermione, mientras esta acariciaba la espalda, fibrosa y musculosa que tanto ansiaban conocer sus dedos. Su camiseta fue retirada de su cuerpo, sintiendo algo de frio, que fue opacado por el calor que el cuerpo de Draco desprendía.

Sin dejar de besarse, Draco se desprendió de su camiseta, haciendo reír a Hermione rompiendo el beso al quedarse atrapada en ella.

― ¿te parece gracioso?, ya verás― dijo Draco mientras le besaba el cuello.

Hermione jamás había sentido tanta felicidad mezclado con tanto placer. Parte de su cuerpo palpitaba frenéticamente, al tiempo que su espalda se arqueaba al sentir los labios de Draco en sus botones color rosado, lamiendo y succionando.

Sintió cómo bajaba por los valles y subía con sus labios hasta llegar a su cadera, donde Draco la mordió delicadamente, sintiendo el aroma a vainilla que el jabón de Hermione le regalaba. Colocó sus pulgares en el pantalón de pijama de Hermione, tomando tanto el pantalón como las bragas y subiendo hasta besar sus labios, bajó con sus manos tortuosamente las prendas, dejándola desnuda.

Hermione respiraba por su boca, la sentía seca, pero Draco le regalaba la humedad que necesitaba. El platino ya estaba encima de ella, solo con su pantalón y bóxer puestos. Hermione lo besó, sintiendo su erección en su parte íntima, y sin penetrar, así que la muchacha bajó la ropa de aquel que la miraba con amor.

Hermione se detuvo, dejando sus manos en las caderas de Draco y lo miró. "por favor" se dijo "que esto no sea un sueño" y le besó la boca de lleno, bajando lentamente la ropa, haciendo gruñir a Draco a tiempo que su espada ardiente tocaba las llamas de Hermione.

― Ok… ahora sí, a disfrutar…

― ¡Vete bastardo, este es mi momento!

― Eso quisie…

Y no lo escuchó más. Eran solo ellos. Hermione separó las piernas y siguió besando a Draco, mientras este entraba en ella, lenta y tortuosamente, tanto que ambos tuvieron que tomar más aire del que pensaron; era una sensación poderosa, una intromisión majestuosa… la perfección infinita.

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Hermione estaba de lado, con una sonrisa en los labios y los ojos cerrados. Su cabello regado por la almohada de manera incontrolable y un brazo grande rodeándole la cintura. Sudaba por dos razones; la primera, el intenso calor que hacía en su departamento en esos momentos, y la segunda por el vigorizante ejercicio.

― Nunca había sentido algo así― dijo con la voz adormilada…

― ¿en serio?—Draco la tomó y la volteó para verla. Él también estaba sudando― ¿hacerlo tan seguido?

― No… el orgasmo.

― … me estas jodiendo, ¿cierto?—preguntó Draco frunciendo el ceño confundido… Hermione no era virgen, eso lo tenía claro.

― No… nunca había sentido esto.

― Pero… un año y medio con Krum…

― Nos acostamos 3 veces en ese año y medio… y todas fueron dolorosas― dijo Hermione frunciendo el ceño. Hacían 6 meses de que el "noviazgo" con Viktor Krum había llegado a su fin y "eso" fue la principal causa― pensé que tenía anorgasmia o frigidez― dijo riendo.

― Ese imbécil no sabía moverte, eso pasó― Draco la abrazó besando su frente.

Se quedaron abrazados un momento. Hermione sonrió, besó el pecho de Draco y se dio media vuelta para volver a dormir, colocando su cabeza en el pecho de Draco mientras este apoyaba su mejilla en la cabeza rizada de su compañera.

Un sonido los alertó por un segundo, pero no hicieron mucho para abrir los ojos. Un grito los hizo separarse.

Hermione gritó y Draco también, tratando de cubrir a Hermione.

Narcissa Malfoy estaba de pie frente a los chicos, con las manos en la cara cubriendo una sonrisa de oreja a oreja.

― ¡¿madre qué mierda haces aquí?!—preguntó Draco cubriendo a Hermione quien se volteó para cubrir su enrojecido rostro en el pecho del rubio.

― Yo… nosotros…

― ¿nosotros?

¿Qué pasa?—preguntó la voz de Lucius en la cocina

― ¡No se te ocurra entrar!—gritaron Narcissa, Draco y Hermione― iremos en seguida― dijo Hermione a lo que Narcissa salió de la habitación.

Draco se levantó colocándose un bóxer y pasándole su camisa a Hermione, la cual le quedó prácticamente como vestido.

Ambos salieron con la cabeza agacha, sin saber bien qué decir. Hermione con calcetines y la camisa de Draco, el cabello revuelto, sorbiendo la nariz producto de su resfriado y con las mejillas encendidas; Draco solo con el pantalón de algodón puesto.

"Mi madre me matará" se dijo Draco

"Tío Lu me matará" pensó Hermione.

Los Malfoy simplemente los miraron serios. Narcisa fue la primera en romper el silencio.

― ¿Draco?... explícame.

Draco se clocó como tomate y abrazó la cintura de Hermione, buscando el valor el cual encontró al mirar los castaños enamorados de Hermione. suspiró

― No ocurre nada malo, al menos no para nosotros... estoy con Hermione, punto.

Narcissa, contra todo pronóstico de su hijo, comenzó a gritar y a dar brinquitos de emoción en su lugar mientras Lucius sonreía abiertamente. Draco miraba a su madre como si estuviera loca.

― ¿Mamá? pensé que te molestaría…

― ¿Estás loco? ¡Llevo años pidiéndole a Hermione que te viole!

― Ay tía Cissy― dijo Hermione tapándose la cara. Luego miró a Lucius― ¿usted está enojado, tío Lu?

― Para nada…― sonrió al ver a su mujer― llevo años pidiéndole a Draco que te convierta en una Malfoy.

Hermione miró a Draco y sonrió. Así que ellos sabían.

De la puerta se asomó una cabellera castaña. Theodore Nott había entrado producto de los gritos y por la puerta abierta del departamento de Hermione. Lucius miró al muchacho y frunció el ceño.

― Dónde está mi hija, Nott…― preguntó a lo que el castaño se colocó de repente muy rojo.

― Emm… arriba… en el quinto piso. Bajé por desayuno―dijo nervioso mostrando la bolsa blanca con comida―. De hecho, entré porque― Theo abrió desmesuradamente los ojos al ver a Hermione abrazando a Draco prácticamente en ropa interior―… no puedo creerlo― murmuró.

― ¿Qué cosa, Nott?—preguntó Draco achinando los ojos mientras la castaña afirmaba su agarre a él; ahora entendía por qué había una nota de Luna en la puerta de Hermione.

― ¡SALISTE DE LA FRIENDZONE!—dijo Theodore sonriendo con la boca muy abierta, impresionado― Perdón, Lunita vendrá en unos minutos― y corrió escaleras arriba.

Debía llegar luego al quinto piso. Sabía que el departamento 53 tendría lo que necesitaba. En el 54, Luna asomaba la cabeza. Sonrió al ver a Theo, pero vio cómo su, ahora novio, golpeaba la puerta del departamento 53; Fred Weasley.

Una cabellera larga y roja apareció en la puerta. Alice miró a Theo extrañada.

― ¿Qué pasa, Theo?

― Ali… Fred… está… megáfono…― dijo Theo respirando con dificultad. Luna entró a la casa y sacó las llaves rápidamente para cerrarla y llegar al lado del castaño.

― ¿qué pasó?—preguntó Luna

― Sí, ¿te estás cogiendo a la reina?, ¿para qué quieres un megáfono?—preguntó Fred Weasley con el torso desnudo y abrazando a la pelirroja de su novia.

― Malfoy… él…

― ¿Qué le pasó a mi hermano?—preguntó Luna preocupada

― Salió de la Friend Zone― alcanzó a decir para luego sonreír.

Fred miró serio pero impresionado. Soltó a Alice y corrió al interior del departamento, para llegar segundos más tarde con un megáfono color blanco con rojo.

― A la azotea— indicó el pelirrojo apuntando la escalera frete a su departamento.

Theo tomó la mano de Luna mientras Fred y Alice entraban y abrían la ventana. El castaño y la rubia subían de la mano corriendo hasta la azotea, ahí, Theo le pasó la bolsa de víveres a Luna y encendió el megáfono. Lo apuntó hacia el campus y gritó.

― ¡MALFOY SALIÓ DE LA FRIENDZONE!

Lo repitió una vez más. Luego de eso, un vitoreo, parecido a cuando Manchester le hacía un gol a Barcelona, se hizo presente en el campus de la universidad.

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Hermione escondió su cara en el pecho de Draco al escuchar a su amigo gritar desde la azotea del edificio.

― Es un imbécil― murmuró Draco riendo mientras besaba la cabeza de Hermione.

― Nosotros nos vamos. Sentimos que interrumpimos algo― dijo Lucius mientras su mujer seguía dando brinquitos de felicidad, arrastrándola― vengan a almorzar, par de tórtolos, y díganle a Nott que también lo queremos en la casa.

― Sí― dijeron ambos escuchando el vitoreo.

La puerta se cerró y Hermione corrió a la ventana. Draco se lamió los labios al ver el trasero de Hermione rebotar bajo su camisa. La castaña vio que muchas ventanas estaban abiertas y aplaudían. Ella también abrió la ventana y miró. Toda la universidad aplaudía. Draco se acercó y la multitud gritó más fuerte.

― Cielos… siento que soy una mala persona― dijo Hermione riendo y mirando a Draco

― Lo eres― dijo alzando los hombros― me dejaste en la Friend Zone por 6 años y todos lo sabían… no soy muy bueno ocultando lo que siento— dijo rascándose la nuca.

― No me di cuenta.

― Es porque eres una despistada.

Hermione rió mientras Draco la besaba.

― Te amo, Draco.

― Yo más, hermosa… yo más.

Fin~


y fin! o no? muajajjajaja les falta el epílogo! lo subiré según cuántos reviews hayan, asi que RECOMIENDEN!

Besos hermosas (Guiño)

Alice~

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