DISCLAIMER: El mundo de Harry Potter le pertenece a J.K Rowling yo sólo lo uso para vivir amenamente y sin ningún fin de lucro.
Two-Shot participa en el Reto Harmony + Videos = amor del Grupo HARMONY (HARRY Y HERMIONE) en Facebook basado en el siguiente video "Harry & Hermione | Thousand Years por Bojiva 777(collab with harrypotterchic1)" T1c1YW9QZug.
NA: Encontrarán la canción que se usó en el video "A Thousand Years" de Christina Perri a lo largo de este two-shot. Aquí viene la segunda parte de este reto, espero haberle hecho justicia a este hermoso video con este fic, ojalá disfruten al leerlo.
A THOUSAND YEARS
Capítulo 2: Sólo por esos ojos y ese momento
Después de ese gesto tan inusual en Harry y su respuesta, Hermione se toma la mejilla como una adolescente perdidamente enamorada y suspira profundo. Se ha olvidado de Dumbledore, los horrocruxes, el libro, Ron, Ginny, la nieve y el frío que la rodea. Se ha olvidado de todo y sólo tiene un par de esmeraldas en mente. No sabe ni cuánto tiempo ha pasado desde que Harry ingresó a la tienda de campaña, su mente no reacciona, pero su corazón late presuroso y lleno de emoción, como si anticipara y supiera antes que ella algo que su mente por primera vez, no logra ni anticipar ni comprender, nunca ha sido buena en adivinación. Sólo reacciona cuando ve que el cielo invernal se oscurece y la única luz es aquella que viene de esa tibia tienda de campaña que comparte con el hombre que siempre ha amado en secreto, bueno, ahora ya no es un secreto para él. Sus dedos están entumecidos por el frío, pero ella no siente nada de eso, sólo emoción pura y amor, tanto amor que siente que estallará en cualquier momento.
"I have died every day waiting for you…"
Aparentemente tranquila por fuera, se sacude los pocos copos de nieve que tiene en el cabello, toma la manta y el libro y con un fuerte suspiro, se dirige hacia la tienda. "Allá voy" piensa para sus adentros, sabe que no debe temer, después de todo es una Gryffindor y siempre está preparada para cualquier cosa, a pesar de que esta vez no es una cosa, sino el dueño de todos sus pensamientos.
Al llegar a la tienda, observa que hay luz dentro de ella pero Harry no se ve por ningún lado. "Quizás volvió a dormir" piensa repentinamente decepcionada y molesta con su pobre corazón pues piensa que la ha engañado nuevamente. Sin embargo, escucha la tenue radio proveniente de uno de los salones del lugar y armándose de valor, camina hacia allí lista para encarar esas esmeraldas brillantes una vez más, un intento más, quizás la última vez antes de romper esa burbuja que han creado sin palabras en medio de tanta tempestad que viven. Al final, ¿qué puede ocurrir? Si de todos modos cada día ha vivido en la incertidumbre y muriendo por estar al lado de ese maravilloso y bondadoso hombre del cual se enamoró perdidamente desde que lo vio por primera vez…
Harry está absorto en sus pensamientos, parece no reaccionar cuando ella entra y la castaña no hace nada por interrumpirlo. Quizás lo que piensa es algo importante, quizás ha estado buscando nuevas noticias o quizás, sólo quizás, ha estado pensando en ella y en lo que le ofreció en la tarde cuando la ha invitado a vivir en el campo… ¿Quién sabe? Por primera vez en todos los años que llevan de conocerse, ella no es capaz de interpretar su mirada, está temerosa de leer lo que pueda encontrar en sus ojos; así que se instala en el lado opuesto del salón, jugueteando nerviosamente con sus manos, decidiendo repentinamente que un poco de la cruel realidad que se vive en el mundo mágico, le vendría bien a sus nervios que tiene a flor de piel, ¿irónico no? Y sintoniza la estación de radio clandestina donde dan informe de los magos desaparecidos y las noticias sobre la guerra.
Ese simple cambio en la programación basta para traer a Harry Potter de vuelta a la realidad. A la realidad donde está con la mujer que ama en una misma tienda, completamente solos, alejados por el momento, de todo el peligro… Su intento de hacer algo romántico y especial para ella ha fallado estrepitosamente desde que ingresó sin ella a la tienda, pero ¿cuándo ha sido Harry un romántico? Ha sido el Niño que Vivió, el Elegido, pero nunca el romántico… Piensa que Hermione merece más que problemas en su vida y eso es justo lo que él lleva por segundo nombre; pero por otro lado, sabe que sin ella no viviría ni un segundo más y necesita tenerla consigo, protegerla y sobretodo, amarla como la mujer hermosa, valiente e inteligente que siempre ha sido. Levanta la mirada para encontrar a Hermione agachada a un lado del aparato, tomando sus rodillas como siempre lo hace, balanceándose nerviosamente mientras escucha la lista de magos desaparecidos del día. Ella no merece eso, él no merece eso, nadie merece eso… Pero en medio de esa guerra cruel, ambos necesitan consuelo y sobretodo, un momento de amor y esperanza. Así que decididamente cruza la habitación y con manos torpes, sintoniza una estación muggle en donde pasan música; por primera vez el destino ha jugado a su favor y la melodía que sale de la radio es dulce, suave, romántica quizás...
Armándose de valor aun sabiendo que es el peor bailarín del mundo, le pide a Hermione que le dé la mano para invitarla a bailar. Ella observa una mano con cicatrices apenas visibles para cualquiera, pero no para ella que sabe todo de memoria de ese hombre y voltea su mirada a las esmeraldas, esperando alguna señal; él sólo asiente y sonríe y es cuando ella decide dejarse llevar y aceptar su mano para lo que sea que Harry tiene en mente, pues esta vez la ha tomado desprevenida y es incapaz de leer sus pensamientos por el estado de miedo en el que se encuentra luego de haber dejado su corazón al descubierto ante él.
El ojiverde dibuja una corta y tímida sonrisa en su rostro, no sabe quién está más nervioso, si él o ella, pero se siente tan bien tener sus manos pequeñas entre las suyas… Se siente correcto y se siente en su refugio personal… El baile comienza suave, torpe como los pies de Harry. Y entonces él se da cuenta: quiere verla sonreír, pues su sonrisa es capaz de iluminar todos sus oscuros días y convertirlos en los más radiantes y cálidos, es capaz de disipar cualquier temor o duda. Así que toma ambas manos de una aún temblorosa y temerosa Hermione y comienza a bailar cada vez más extraño, dando pasos como de tango, jalándola más hacia él, provocando que ella dé piruetas y sobretodo, que ría…
"Darlin' don't be afraid I have loved you for a thousand years…"
El baile continúa así por otros minutos, parece como algún baile extraño que haría Luna con su padre, pero eso no le importa a ninguno, Hermione se deja llevar por aquél que siempre ha sido su príncipe de brillante armadura y sigue el juego. Ama verlo feliz y sonreír y aunque sea unos minutos, ambos merecen ser egoístas y olvidarse de todo, para sólo concentrarse en esa rutina, en ese vaivén de risas y roces, de mejillas sonrosadas y miradas tímidas.
De pronto, Harry decide que es hora de acercar aún más a Hermione hacia él. La música no ha cambiado, pero él ha bajado la intensidad y la atrae hacia sí, abrazándola prácticamente mientras continúan meciéndose, sintiendo cómo la castaña apoya su cabeza en su hombro de él. Ellos siguen así, meciéndose al compás de una melodía que ya ha terminado, pero para ellos, el ritmo está en sus corazones que se han sincronizado y han creado una suave y dulce melodía capaz de ser escuchada sólo por ellos. Hermione tiene sus ojos cerrados, aspirando la fragancia de Harry, recordando todo lo que está viviendo en esos minutos tan robados y llenos de amor; Harry se mantiene oliendo el perfume del cabello de Hermione, perfume que le ha pedido no usar por temor a ser descubiertos, pero que encuentra irresistible y no le es posible decirle que no lo use. "Es el momento perfecto", piensa el ojiverde. Así que suavemente y sin soltar la cintura de la castaña, se despega un poco para poder mirarla intensamente y observar cómo ella se sonroja.
En ese momento él sonríe y no sabe si hablar o actuar, pero nunca ha pensado antes de hacer las cosas así que se deja llevar y besa esos labios de fresa, atrayéndola hacia él con delicadeza y fuerza a la vez, tímida y suavemente, tratando de transmitirle todo lo que siente por ella, lo que siempre ha sentido por ella pero que hasta este momento ha sido capaz de definir como lo que es: amor. La castaña se sorprende al inicio, pero después, gustosa, sube sus pequeñas manos al cabello despeinado de Harry y deja que su lengua de él juguetee en su boca, saboreando cada movimiento y baile que sus labios han creado. Es un momento mágico. Sus corazones estallan juntos, como gritando de felicidad finalmente, una corriente de electricidad los recorre de la cabeza a los pies y sus mentes se detienen, lo único que importa es sentir al otro, las palabras pueden venir después.
Cuando el mágico momento es terminado después de unos minutos que saben a gloria, Harry mira fijamente a Hermione, quien tiene los ojos cerrados, labios hinchados y las mejillas sonrosadas, se ve más preciosa que nunca y quiere verla siempre así y ser él el único que cause ese estado de emoción en ella. Sonríe para sí mismo y no puede creer la suerte que tiene de estar en ese momento junto a ella, a esa maravillosa mujer que le ha salvado la vida desde que era un niño y de quien nunca se alejará, ahora menos que nunca.
-Dime que no estoy soñando…- susurra Hermione con voz débil, sujetando con fuerza las manos de Harry y permitiéndose abrir los ojos.
Una suave risa la recibe, junto con una mirada profunda llena de brillo y amor y sonrisa a juego.
-No es un sueño, aunque parece que estamos en uno.- responde él, besando su mejilla y tomando su cabello.- Creo que ahora de haberlo demostrado con acciones, tenemos que hablar un poco Herms.
Ella sonríe feliz y asiente con la cabeza, dejándose guiar nuevamente por él hacia la mesa donde han estado resolviendo cosas. Aparta la mente de eso, los problemas pueden esperar, el amor que se tienen hoy debe ser revelado por completo. Sin soltar sus manos, Harry se sienta frente a ella para que pueda leerle la mirada y saber que todo lo que está a punto de salir de sus labios es real y verdadero, hablando desde el fondo de su corazón.
-No sabes lo feliz que he sido con esa carta Herms.- comienza, sin dejar de sonreír y acariciando la mano suave y pequeña de su amiga.- Has estado conmigo en todo momento, en mis peores y mejores días, conoces absolutamente todo de mí. Hermione, si yo sigo vivo, es gracias a ti…
-¡No digas eso Harry!- exclama asustada la castaña, pero el joven le pide que se calme y escuche con una mirada. Ella sólo se queda quieta sin más.
-Tú me salvaste de mí mismo, de toda la miseria que venía cargando desde niño Herms. Me diste esperanza, me diste valor, creíste y confiaste ciegamente en mí aun cuando yo mismo no confiaba ni creía en mí mismo. Sobre todo, me has dado amor… Eres la única mujer que ha estado a mi lado toda mi vida; y eres la única mujer que quiero tener a mi lado por el resto de mi vida, quédate cerca de mí...- termina con emoción en la voz y manos temblorosas.
"I'll love you for a thousand more…"
La castaña lo mira cuidadosamente, ¿es verdad lo que acaba de escuchar? En su mente hay un remolino de emociones, pensamientos y conjeturas, pero escuchó bien, lo sabe porque está analizando las palabras de Harry y está mirando frente a sí, sus ojos llenos de amor y las mejillas sonrosadas por los nervios, sabe que es real y que él es honesto. Y aun así, pese a ello, ella tiene cosas que preguntar. Él lo sabe, está preparado para escuchar y responder cualquier duda que su cerebro esté maquinando en ese preciso momento.
-¿Y Ginny?- pregunta con temor la castaña y es respondida la pregunta con una risita traviesa.
-No sé de dónde has sacado que la observo en el mapa cada noche… No es así, observo el mapa, sí, pero no busco a nadie en específico. Ginny es pasado Herms, tú eres mi presente y mi futuro, realmente no hay nadie más para mí que no seas tú y siempre ha sido así, pero no tenía el valor para hacértelo saber…
La castaña sonríe tímidamente, ella entiende, lo sabe y le cree. Sonríe para ambos, está llena de amor, de esperanzas… quiere ahora más que nunca, terminar con todo lo que Dumbledore les encargó, quiere destruir a ese malvado ser que le quitó tantas cosas a su amado, quiere quedarse a su lado toda la vida. Por su lado, Harry se siente pleno y dichoso, a rebosar de felicidad y alegría, no sabe cómo actuar, pero piensa que debe dejarse llevar y guiar por su corazón y eso es justo lo que está dispuesto a hacer.
-Ahora no tengo nada que ofrecerte Herms, estamos en todo lo que puedo darte. Pero en cuanto esto acabe, prometo que trabajaré arduamente por ambos, te mereces lo mejor y quiero darte eso, darte todo lo mejor de mí. Aun así, ¿te quedas a mi lado?- pregunta tímidamente mientras sostiene con firmeza sus manos pequeñas, ella sonríe.
-Sí Harry, me quedo a tu lado. Como siempre lo he hecho y siempre lo haré; no necesito nada para ser feliz salvo verte a ti aquí, a mi lado. Te amo Harry, eres mi todo.
"And all along I believed I would find you…"
El pecho de Harry parece que estallará de amor, alegría, fe y esperanza. Quizás era justo lo mismo que su padre sentía cuando tenía frente a él a su mamá, lo único que sabe es que eso que siente por primera vez es amor verdadero, puro, real y hermoso.
-Y yo te amo a ti Herms, siempre lo he hecho y siempre lo haré.- responde tomándola nuevamente de la mano para levantarse y atraerla hacia él, abrazarla fuertemente y besarla.
"Time has brought your heart to me…"
Y ella responde gustosa, con sonrisas entre besos. Y ambos comienzan nuevamente una danza lenta con los labios, conociéndose, acoplándose, dándose cuenta que sus labios encajan perfectamente con los del otro y saborean esos instantes de felicidad y amor. Las manos de Harry se aferran a la cintura de Hermione y ella busca despeinar aún más el cabello de él mientras lo acaricia; él por su parte, suelta la coleta en la que ella lleva su cabello, quiere oler su esencia, tocarlo, enredar sus dedos en él. Y esa danza de besos, comienza a tener mayor intensidad, se vuelve agresiva, extrema, ansiosa… como si fuera la última vez que pudieran besarse y es que en esos momentos, no saben si será la última vez o no y no hay tiempo que perder, sino que deben aprovechar cualquier instante para saborearse y probarse. El frenesí por conocer más del otro… Las manos hacen caminos en sus cuerpos, trazando círculos sobre la piel, tocando por aquí y por allá, arrancando gemidos y suspiros de ambos. Cuando Harry nota que el calor es demasiado y el frenesí de ambos continúa creciendo, mira fijamente a los ojos castaños, con la mirada encendida por la pasión y el amor pidiéndole permiso para explorar aún más… Y ella suspira y gime de sorpresa, asintiendo, tomándolo por el cuello y besándolo con mayor pasión e intensidad, haciéndole saber lo lista y deseosa que está de saberlo completamente loco y sin reservas.
"I have loved you for a thousand years…"
Harry no sabe de dónde ha tomado fuerzas, pero la toma entre sus brazos temblorosos y la sujeta fuertemente contra él, mientras ella traza caminos de besos suaves y mordiscos en su cuello. No sabe cómo fue que sus torpes pies no se tropezaron, pero agradece a Merlín por ello; tampoco sabe cómo llegaron a la cama, pero la tiene ahí, frente a él, sólo para él… Y por un momento, duda; a pesar de que ella le ha dicho que está lista, él duda. Quiere conocerla completamente y recorrer toda su piel, pero ¿y si no es correcto? Ella lee sus pensamientos y tira de él para dejarlo sobre ella, susurrándole: "Necesito de ti Harry, te necesito así…" y eso, sólo eso es suficiente para que él reaccione y comience nuevamente a besarla, con mayor intensidad, locura y amor que anteriormente.
"I'll love you for a thousand more…"
Y la castaña responde con la misma voracidad, mordiendo, besando y arañando la piel de él… Tantos años sin él, tanto tiempo deseando con sus fuerzas ese momento… Y así, bajo una noche fría y nevada de invierno, dentro de una aparentemente pequeña tienda de campaña con la luna de testigo, ambos se entregan en cuerpo y alma al otro, prometiéndose amor eterno, un amor que han tenido por más de mil años y que durará mucho más que otros mil años; fundiendo y uniendo sus almas en una sola, sin saber dónde comienzan y terminan, haciendo y llevando su amor profundo al resto del mundo con ese simple acto de entrega y redención desde un lugar como apartado del tiempo, alejado de todo el mal que los acecha afuera de su burbuja personal; nada importa, sólo ese momento tan eterno, tan íntimo y tan amado. Es lo correcto y es lo que deben hacer, sólo hasta ese momento, sus vidas tienen completo sentido de ser y de existir, pues han llegado al punto en que son uno mismo, una misma alma viviendo en dos cuerpos diferentes, regresando a su origen e impregnando al mundo con su amor.
La mañana siguiente es sublime. Harry despierta con los recuerdos de la noche anterior y el sabor de ella en sus labios, recordando el dulce regalo que la vida le dio aun en los tiempos más oscuros que viven. Al final como siempre, Dumbledore tenía razón y la luz está siempre ahí, sólo hay que saber buscarla y él siempre la tuvo a su lado. Siente a Hermione abrazada a él bajo las mantas, con su cuerpo desnudo y suave y sonríe. Quiere amanecer siempre así, con ella a su lado, sin separarse nunca de él; ahora, tiene un mayor motivo para luchar y salir vivo de esa batalla final con Riddle. Acaricia suavemente el cabello revuelto de ella y deposita un beso tierno y suave en sus labios y frente, haciéndole saber cuánto la ama. La castaña sonríe entre sueños y susurra un: "Te amo Harry" mientras continúa durmiendo, provocando una sonrisa enorme en él y brindándole las fuerzas que necesita para terminar cuanto antes esa maldita guerra.
"One step closer…"
"One step closer…"
Han pasado ya varios meses desde que Hermione y Harry iniciaron una relación romántica. No ha sido fácil, pues ambos acordaron que nadie debía saberlo, sobretodo la gente relacionada a Voldemort ya que ambos saben a la perfección que podría usar eso en su contra para la batalla final en la que están ahora envueltos. Sólo los más cercanos lo saben... Ahora están aquí, en Hogwarts, donde todo comenzó y donde todo terminará. La primera ola de la batalla ya se dio y con ella las primeras muertes también… muertes que a todos les han dolido. No están solos, contrario a todo pronóstico, Ron regresó a su lado para continuar su búsqueda de horrocruxes. Ahora sólo queda por destruir a Nagini, misión que Harry le ha encomendado a Neville de ser posible.
"I have died every day waiting for you…"
Apenas hace unos minutos han visto morir a Snape y recogieron sus recuerdos. Harry no quiso que su novia lo acompañara a ver lo que era tan importante para él de ver, así que la dejó al cuidado de su mejor amigo y ahora entiende porqué lo hizo… En cuanto sale del antiguo despacho de Dumbledore con la mirada gacha, Hermione se abalanza hacia él entre sollozos, abrazándolo fuertemente. Ron levanta preocupado la mirada, nuevamente se siente fuera de lugar entre ellos dos que se entienden sin palabras, pero ahora no importa pues él tiene a su Luna de su lado; lo único que puede notar es el semblante de angustia que Harry porta y es más que suficiente para preocuparlo. Hermione lo suelta, pero las lágrimas no dejan de correr por sus mejillas.
-Creo que lo saben, ¿no? Soy el séptimo horrocrux, aquél que Voldemort creó sin haberlo deseado.- Ron se cubre la boca con las manos y sostiene los hombros de Hermione quien parece que colapsará en cualquier momento.- Y el único que puede destruirlo, es él. Así que iré a buscarlo como lo pidió.- termina diciendo con lágrimas inundando sus ojos y resignación en su semblante, no puede creer que así deba acabar todo, pero hará todo por ella… por dejarle un lugar mejor al amor de su vida.
Inmediatamente después de eso, Hermione se arroja sin previo aviso a sus brazos, llorando ampliamente.
-¡Iré contigo Harry!- grita entre sollozos, abrazándolo fuertemente.
"Darlin' don't be afraid, I have loved you for a thousand years…"
A Harry le parte el corazón verla así, pero no puede y no quiere que vaya con él, esta vez, esta última vez, tiene que hacerlo solo y no desea que ella lo vea morir. Además sabe que si va, puede salir igual que él y es lo que menos desea.
-No Herms, debo ir yo solo. Tú debes quedarte con Ron y terminar con Nagini.- responde con firmeza, deshaciendo el abrazo de su novia y tomando su mentón.- Debes estar a salvo por mí… Te llevo en mí siempre Hermione y siempre te amaré.- concluye besándola nuevamente, por última vez y antes de arrepentirse, se despide de ambos, no sin antes decirle a Ron que cuide de su novia y la mantenga a salvo.
"I'll love you for a thousand more…"
Los tres salen de las escaleras, Harry impide que un hechizo le dé a Hermione de lleno en el pecho. Y después de ese momento, por primera vez en todos los años de conocerse, ambos toman caminos distintos, caminos que los alejarán para toda la vida… Hermione sabe que debe ser fuerte por él y así lo hará, siempre lo llevará en su corazón aunque le duela no estar con él físicamente, sabe que es la única forma. Harry se aferra a su memoria y fragancia y se entrega sin remordimientos ante su peor enemigo, dando su vida por su amada y amigos.
"And all along I believed I would find you…"
Y las horas más angustiantes para Hermione son precisamente esas… cuando muestran el cuerpo sin vida de su amado siente que todo el mundo se colapsará ante ella y con ella, pues es así, pero ella prometió mantenerse a salvo y fuerte y luchará por todo lo que él luchó sin importar nada. Sin embargo, la suerte y el amor fueron más poderosos que nada… ¡Harry no murió! Y con lágrimas en los ojos de felicidad, ella grita y vive por él y con él, luchando con mayor fuerza porque el destino quiso dejarlo a su lado para toda la vida como lo planearon…
"Time has brought your heart to me…"
La noche da paso a la mañana, Harry por fin venció a Voldemort con la ayuda de todos los que participaron. Hubo muchas muertes, muchas frescas y dolorosas, pero están juntos, Harry y Hermione están juntos, con rasguños, golpes y demás, pero vivos y eso es lo que agradecen y por lo que viven: el uno por el otro.
Harry decide que es momento de romper esa varita de sauco, de tirarla. Hermione como siempre lo ha hecho y lo hará en su vida lo apoya. Juntos con Ron, se quedan mirando el paisaje, un Hogwarts en ruinas, sí, pero con mucha esperanza y futuro por delante y ellos tres juntos, como siempre y Harry y Hermione, más inseparables que nunca. Hermione sonríe para él y el ojiverde olvida el dolor y el cansancio con tan sólo ver esa sonrisa, con tan sólo sentir la mano pequeña de ella sujetando la suya y todo tiene sentido, ella es su vida y su sentido, nada más importa. Podrán reconstruir todo el mundo, pero él, él ya tiene su mundo asegurado a lado de la castaña. Voltea y la besa de nuevo, como la primera vez, como siempre lo hará sin importar nada más y le susurra: "Te amo, por ti estoy aquí. Eres brillante Hermione" ocasionando nuevamente que las mejillas de ella se sonrojen y derramen lágrimas.
-Y yo te amo a ti, Harry. Quédate cerca de mí siempre.- le responde olvidando a Ron y a Luna y a todo Hogwarts, tomándolo por el cuello y besándolo dulcemente.
"I have loved you for a thousand years…"
Muchos meses y años después, Harry y Hermione lograron sus sueños: vivir en el campo, en una casa donde pudieran observar el cielo azul todos los días, rodeados de sus amigos y sobretodo, llenos de amor. No viven completamente solos, tienen con ellos a Teddy, quien prácticamente ha vivido a su lado desde que la guerra terminó y que ha sido y siempre será su primer hijo para ellos.
La pequeña y ordenada casa de campo ahora se encuentra con mucho tumulto de gente. Luna y Ron han venido con el pequeño Hugo y están apresurados pues hoy será la primera vez que se alejarán de él al llevarlo a tomar el Expreso de Hogwarts, así como Hermione y Harry verán partir a su preciosa y amada hija Lily, con su cabello castaño revoltoso y los ojos de su abuela.
Y ambas familias parten juntas, con los dos nuevos alumnos que Hogwarts tendrá. Al llegar a la estación, Harry no puede evitar sonreírle ampliamente a su esposa y besarla, recordando cómo conoció hace muchos años ahí mismo, a una pequeña niña mandona de cabello revuelto que nunca logró sacarse de la cabeza ni del corazón, quien después se convirtió en la hermosa mujer que lleva del brazo y con quien ahora mira partir a su preciosa hija hacia su antigua escuela, deseando que ella logre encontrar el amor y la felicidad que sus padres encontraron entre sus paredes. La castaña le entrega a su pequeña hija sus libros y le da últimas instrucciones para la escuela, las cuales no necesita porque ha sacado su inteligencia y belleza; Harry por su parte le pide que se cuide de los chicos, ocasionando que su esposa voltee los ojos y ría: nunca dejará de ser un hombre celoso. Juntos, ven cómo Lily sube al expreso y se despide con su manita desde el compartimiento donde van todos los Weasley y ellos le regresan el saludo. Hermione abraza como siempre a su esposo y le da un beso suave en los labios, ocasionando risitas de Luna y Ron y una enorme sonrisa en Harry: simplemente por ese beso, él volvería a vivir todo lo que vivió, sólo por tener a su castaña esposa entre sus brazos.
"I'll love you for a thousand more…"
F I N
Nota de la admin: Agradezco a todos por su apoyo, y tambien por el recibimiento de este reto, espero que les haya gustado y nos leemos en proximos retos.
