Disclaimer:

Todos los personajes pertenecen a JK. Rowling.

Este Two-Shot participa en el Reto Harmony + Videos del Grupo HARMONY (HARRRY Y HERMIONE) en fb. Basado en el video Fix You de xWhatsYourFandomx

Título: Fix You

link: www. youtube watch ? v = F7xAb C4vRDs

Sumary: Aquel día en la Mansión Malfoy, Bellatrix tortura hasta la locura a Hermione, provocando que caiga en un estado de silencio total. Los meses transcurren después de la Batalla de Hogwarts y su situación no parece mejorar, haciendo que Harry tome la decisión de viajar en el tiempo para recuperar a su vieja mejor amiga.

"El aleteo de las alas de una mariposa

puede provocar un Tsunami al otro lado del mundo"

-Proverbio chino

Capítulo 2:

—Has estado callado durante la cena —le dice Hermione mientras ambos lavan los platos en el fregadero.

Harry pasa la esponja contra el plato llenando a este de espuma, sintiendo la mirada penetrante de su amiga sobre él.

Es verdad. Ha estado callado durante toda la noche, intentando no mirar como sus amigos se tomaban de las manos, o como Ron le robaba cada pocos minutos algún beso. Quería preguntar tantas cosas... cuando había sido que su relación había comenzado, como había sido, quien se le había confesado a quién... pero no puede.

Por un lado, ver que Hermione está a salvo y feliz lo llena de alegría, pero la envidia que siente por su mejor amigo... es preocupante.

Si ver a Viktor Krum bailando con ella había sido doloroso, saber que el pelirrojo la había embarazado era como una patada en el estómago.

—No es nada. Solo me ha sorprendido la noticia —responde al fin, haciéndola suspirar.

—Me habías asustado Harry. Sabes que tu opinión es muy importante para mí... —dice con dulzura, con aquellos ojos que tanto ama...

Otra vez se esfuerza por darle una sonrisa. Piensa en lo de no ser egoísta, piensa en que debe comportarse como un buen amigo...

—Estoy feliz por ti Mione, sabes que así es.

Hermione sonríe, pero luego su expresión cambia a una alarmada.

—¡Harry tu nariz! —exclama. El mago se lleva una mano hacia allí y siente la sangre caliente escurrir por sus dedos.

Al instante Hermione toma un paño mojado y lo obliga a levantar la cabeza.

—¡Por Merlín Harry! —dice asustada colocándole la tela en la nariz.

—No es nada... —intenta tranquilizarla.

Las consecuencias de viajar en el tiempo... lo sabe. Su cuerpo ha comenzado a reaccionar...

Se siente mareado de repente, y Hermione lo sostiene como puede.

Eso es lo último que recuerda.

ooOoo

Cuando despierta nota que está en la cama, en una habitación casi oscura, solo iluminada por una lámpara anaranjada. Hermione está sentada a su lado y apenas lo ve despertar, se lanza hacia él y lo abraza.

—¡Harry! ¡Estaba tan preocupada por ti! —exclama y otra a vez Harry se pierde en ese aroma a rosas, la mantiene junto a él, y se quedan así por un largo momento, con Hermione apoyada en su pecho.

—¿Y los demás? —pregunta acariciando suavemente su cabello, podría quedarse así toda una vida.

—Se han ido, Ron quería quedarse pero dijo que tenía algo importante que hacer, ¿sabes de lo que se trata Harry? Últimamente Ron me ignora cuándo le pregunto... —dice mirándolo preocupada.

—No tengo idea —responde, aunque no lo sabe, tal vez su yo de este tiempo este enterado, pero quien sabe.

Hermione levanta su rostro de su pecho y lo mira.

—¿Por qué te has desmayado Harry? Deberías ir a San Mungo —le advierte, pero aquello suena más como una orden.

Harry se ríe. Si supiera todo lo que está haciendo para mantenerla a salvo...

—Estoy bien Mione.

Se escucha como tocan la puerta desde abajo.

Hermione mira a Harry sorprendida.

—¿Estás esperando a alguien? Es bastante tarde como para recibir... visitas —le pregunta la castaña.

¿Qué es lo que está sucediendo? Harry se levanta de la cama a pesar de que sigue sintiéndose débil, saca su varita de su bolsillo.

—¿Harry?

Se escuchan unas pisadas sobre las escaleras, Harry prepara su varita.

La puerta de la habitación se abre de repente sobresaltándolos a ambos. Está a punto de lanzar un hechizo de aturdimiento hasta que ve que es Ron.

—¡Ron! ¡¿Qué sucede?! ¡Tienen que decirme! —chilla Hermione con el corazón en la boca.

El pelirrojo mira a Harry agitado.

—Ellos vienen hacia aquí, nos han descubierto ¿qué debemos hacer Harry?

—¡¿Quiénes vienen hacia aquí?! ¡¿En qué están metidos ustedes dos?! —grita Hermione cansada de ser la única que no entiende nada, aunque lo que no sabe, es que Harry está igual.

—Harry, no tenemos tiempo... —dice Ron rápidamente.

—Dile a Hermione, merece saberlo —suelta el azabache, sabiendo que aquella es la única opción de entender lo que está pasando.

El pelirrojo suspira, y Harry puede notar el miedo en su voz.

—Hace unos meses a Harry y a mí, n-nos... nos encomendaron una misión en el Ministerio... teníamos que dar caza a los últimos mortífagos, entre ellos encontramos a... Augustus Rookwood...

Hermione se lleva una mano a la boca, sentándose en la cama, deduciendo lo que pudo haber pasado.

El mortífago culpable de la muerte de Fred...

—Lo capturamos —dice Ron y en sus ojos se refleja el odio —, no me arrepiento de nada Hermione, se lo merecía. Harry también pensó lo mismo, el maldito mató a Fred...

La castaña fija sus ojos en Harry.

—¿Lo torturaron? ¿L-lo ma-mataron? —solloza, llevándose una mano al vientre.

Harry abre la boca, sin saber que decir. El asesino de Fred... Harry siempre había deseado buscar venganza, encerrar al mortífago en Azkaban, pero... ¿torturarlo? ¿asesinarlo?

—Sí —responde el pelirrojo —. ¡Se lo merecía Hermione! ¡Tú lo sabes!

Hermione mira a Harry como si no lo conociera.

—¿Qué los diferencia de los mortífagos? —escupe temblorosa de la rabia —¡Se merecen ir a Azkaban con ellos!

—Hermione... —comienza Harry sin saber que inútil excusa poner.

—Son unos asesinos...

La castaña los apunta con su varita haciéndolos abrir mucho los ojos. Unas cuerdas aparecen atándolos de pies y manos.

—Esperaremos a Kingsley —dice fríamente secándose las últimas lágrimas.

—¡Estás loca! ¡Tienes que soltarnos! —grita Ron rojo de la ira —¡Harry di algo!

La puerta se abre y los aurores entran, ya no hay nada que el mago pueda hacer.

ooOoo

En la celda helada, Harry piensa, cansado, que hacer. Le han sacado sus pertenencias, el diario debe estar custodiado por un carcelero, seguramente ya por la mañana, todos sabrán de qué tipo de diario se trata. Ya no habrá más posibilidades de viajar al pasado, el diario parece andar defectuoso, pero el chico sabe que necesita una vía de escape.

A pesar de que su amiga es fuerte e independiente, sabe que no será feliz con sus dos mejores amigos en la cárcel. Sin el padre del bebé que la ayude con la crianza, con las críticas del Ministerio, con los rumores y sospechas de estar implicada...

Harry se hace un ovillo en aquella celda oscura, temblando de frío, o tal vez por el llanto que ha comenzado a sacudir su cuerpo.

Nunca parece ser suficiente. ¿Qué es lo que tiene que hacer para que Hermione sea feliz?

—Ps —sisea alguien —Ps, Harry...

El chico levanta la mirada y ve a Hagrid detrás de los barrotes, el semigigante se lleva una mano a la boca para que no haga sonido alguno.

Su amigo le pasa el diario y su pluma a través de los espacios de los barrotes.

—¿Cómo...? —murmura Harry incrédulo.

Él le sonríe.

—Dumbledore me dijo en tu cuarto año que si algún día el Ministerio te apresaba, tendría que recuperar el diario -murmura sorprendiendo al chico. Hagrid le sonríe -, también me dijo que te diga que el diario tiene muchas fallas, y que es un objeto muy peligroso, pero que si lo usas con cuidado y tomas la decisión adecuada, puede ser perfecto para salvar no solo a una vida, sino a varias...

—Gracias Hagrid... —susurra mirando el diario con asombro, ¿acaso Dumbledore había sido su anterior dueño?

—Tengo que irme Harry, cuídate mucho —dice el mago y desaparece rápidamente de su vista.

Harry abre el diario con cierto temor, ¿a dónde lo llevará esta vez? Ya casi no le importa, sabe que cualquier cosa es mejor que lo que está viviendo.

Moja la pluma en la tinta y solo escribe "Llévame"

ooOoo

Cuando Harry abre los ojos nota que se encuentra en el Puente Cubierto, el frío lo invade, haciendo que se aferre de la bufanda que lleva puesta. Escucha a Hermione hablar, voltea y la observa, ella se encuentra mirándolo fijamente.

—Enfrentaste al dragón con mucho valor pero tal vez no sea suficiente esta vez... —dice asustada, toma aire antes de decir lo siguiente: —Y... temo por ti Harry...

No sabe que es lo que lo lleva a hacer lo siguiente, tal vez por la forma en que siempre desea cuidarlo, o por el hecho de que está cansado de guardar sus sentimientos, cansado de viajar en el tiempo y no poder gritar a los cuatro vientos que la ama.

Termina tomando el rostro de Hermione entre sus manos, mientras ella lo mira sorprendida, y se acerca suavemente hasta depositar un dulce beso en sus labios.

Saborea su boca como si no hubiera un mañana, disfrutando de aquel primer contacto que se permite. Siente como el cuerpo de ella, que había estado tenso al principio, comienza a relajarse, hasta terminar con sus brazos alrededor de su cuello.

Le ha agradado, su mejor amiga no lo ha apartado...

Harry suspira entre besos, siempre había deducido que rozar los labios de Hermione se sentiría maravilloso, pero esto... esto es la gloria, ya poco le importaba el presente, el futuro, solo necesita... tener a Hermione junto a él y más si ella le corresponde de esta forma...

—Treinta puntos menos para Gryffindor —dice el profesor Snape enojado, al pasar junto a ellos, disgustado por el espectáculo que ambos están dando frente a todos.

Harry y Hermione se apartan riendo.

—La primera vez que no me importa perder puntos —dice Hermione haciéndolo sonreír.

Se miran. Harry vuelve a tomar su rostro, haciéndola ruborizar notablemente. Hermione lo mira con aquellos ojos castaños que tanto le gustan, apenas puede creer lo que está sucediendo... le ha correspondido...

—Hermione, yo siempre... siempre te he querido —le confiesa con el corazón acelerado, pero el miedo desaparece cuando ella le sonríe —, y más que... una amiga.

—Me he dado cuenta de ello —bromea la castaña y el mago se ríe —, yo... yo también Harry, pero nunca... nunca me atreví a decírtelo, siempre pensé... no lo sé... —se ruboriza aún más —, que solo me vías como tu mejor amiga...

El chico se sorprende, necesita preguntárselo:

—¿Y Ron? ¿Tú nunca has sentido... algo por él?

Hermione niega con la cabeza, algo avergonzada por esa cercanía que le saca el aire. Su corazón late tan rápido como el de Harry.

—Te quiero a ti... —suelta mirando hacia otro lado, todavía nerviosa.

—Yo también... te quiero a ti —murmura Harry antes de volver a besarla y todo se vuelva blanco.

ooOoo

—¡Harry! ¡Harry! ¡Despierta dormilón! —escucha desde lejos. El chico abre los ojos, y se encuentra con Hermione saltando sobre su cama.

Se sorprende tanto al verla así que la castaña se ríe por su expresión, se lanza a él y le da un gran beso.

—Lo siento Harry, he intentado detenerla diciéndole que los domingos te gusta dormir, pero no quiso hacerme caso —dijo una voz muy querida por Harry.

No puede ser.

Harry voltea y ve a su padrino allí, sonriendo al ver tal situación. Lleva esa bata oscura puesta y una copa en la mano.

—Sirius... —murmura totalmente atónito.

—Tienes que levantarte Harry, hoy será un gran día —dice Hermione llenándole de besos el rostro, provocando la risa de su padrino.

—Ya, ya, podrían casarse de una vez por todas y dejarme solo aquí —bromea Sirius llevándose la copa a los labios con una sonrisa burlona.

—No estarías solo, tienes a Kreacher —repone Hermione abrazando a Harry posesivamente.

—Kreacher, que buena compañía —dice rodando los ojos, luego mira a Harry —, ¿qué es esa cara Potter? ¿Has tenido un mal sueño?

Harry sonríe. Sonríe de verdad por primera vez en meses, todo parece sacado de un sueño. Hermione abrazada a él, dándole besos cada vez que puede, y su padrino allí, vivo. Desea con todas sus fuerzas que lo demás esté en orden, porque el presente se ve... fantástico.

—¿Por qué será hoy un gran día? —le pregunta Harry a Hermione.

—Hoy iremos a almorzar a la Madriguera, Molly preparará tu comida favorita en celebración por tu última misión exitosa, ¿lo olvidas? Además Remus vuelve con Thonks y Teddy de Francia y Fred quiere darnos una gran noticia...

Remus... Thonks... Fred... Harry apenas puede creerlo, ¿cómo un simple beso con Hermione pudo cambiarlo todo? Si lo hubiera sabido antes...

—Tienes que bañarte y vestirte —le ordena Hermione, eso de ser mandona, claramente no ha cambiado, algo que lo hace sonreír.

—Estaré listo en cinco minutos —dice Harry demasiado feliz.

—Y tú también Sirius, los esperaré abajo —Hermione se levanta de la cama y sale de la habitación.

—¿Cómo la soportas Harry? —bromea su padrino —Me hacen acordar mucho a Lily y James, la pelirrojita solía mandonear mucho a tu padre.

Harry se ríe, siente la necesidad de saltar hacia él y abrazarlo hasta que se le entumezcan los músculos, pero sabe que en aquel tiempo se vería bastante extraño.

—Me iré a bañar antes de que tu futura esposa nos venga a regañar otra vez.

Le gustaría quedarse en este tiempo, en el que vive con Sirius, y tiene una relación con Hermione... sería feliz, para siempre, lo sabe.

Cuando ya está vestido, Hermione vuelve a entrar en la habitación.

—Tengo un novio muy guapo —dice con una dulce sonrisa.

Harry se acerca y la besa, deseando recuperar cada beso perdido. Hermione se lo devuelve, aferrándose a él, y por primera vez, el chico siente su lengua juguetear con él, de una forma que lo excita hasta lo inimaginable.

—Hoy a la noche... —gime mordisqueando el labio de su novio —Haré que Sirius se vaya, así nos quedamos solos...

Esta versión de Hermione lo sorprende mucho, le gusta... porque claro, ¿cuántos años llevan siendo novios en este tiempo? Desde cuarto año seguramente... ¿cuántos momentos íntimos habrán tenido? Harry se muere por tener esas memorias, por recordar la primera vez que lo hicieron... aunque esta noche tendría una bonita muestra...

Aquello le parece increíble.

—Aunque podríamos... hacerlo un ratito en este momento —dice Hermione volviéndolo a besar, se sube a horcajadas de él, ambos sintiendo ese cosquillo ferviente.

—Sé que deben estar pasándolo muy bien allí adentro, pero Molly ha enviado un patronus, nos quiere allí ya —dice Sirius detrás de la puerta demasiado divertido.

Harry se separa de Hermione con la respiración agitada, ella le sonríe mordiéndose los labios.

Se hará muy larga la espera.

ooOoo

La Madriguera está tan ruidosa como siempre, Harry se sienta junto a Hermione en la mesa, y observa a cada uno de los integrantes de la familia con emoción.

Remus, Thonks y el pequeño Teddy, se ven tan felices juntos que a Harry casi se le llenan los ojos de lágrimas, Fred... haciendo sus bromas de nuevo, ahora está acompañado por una chica morena de la cual Harry no sabe el nombre, George está acompañado por Angelina que no deja de reír de las tonterías de los gemelos.

Bill y Fleur abrazándose como siempre cada vez que pueden, Arthur preguntándole cosas muggles, Charlie contando sus historias de dragones, Molly llenándolos de comida, Ginny riendo junto a Dean, parece que nunca rompieron...

Harry sonríe hasta que se da cuenta del miembro faltante.

Una persona muy importante.

Ron.

—¿Dónde está... dónde está Ron? —se atreve a preguntar Harry, temiendo que la respuesta sea muy obvia.

—Oh, Ron ya debe estar por llegar cariño —dice Molly con una gran sonrisa, y el mago siente un alivio inmenso —, ¿puedes creer que el Ministerio lo hace trabajar los domingos también? Mi pobre niño nunca tiene un descanso...

Harry que ha tenido a Hermione tomada de la mano desde que llegaron, comienza a sentir como su novia se tensa. La mira, y nota una expresión extraña en su rostro, pero luego ella le sonríe inmediatamente.

—¿Has probado el pavo? ¡Está exquisito! —exclama y se lleva un bocado a la boca.

Algo está sucediendo. Harry lo puede sentir en su expresión, en su contacto...

La lluvia comienza a caer sobre el techo, haciendo un sonoro sonido.

—¡Que lastima! ¡El día estaba precioso! —se lamenta Molly sentándose al fin en la mesa.

—Es perfecto para contar historias de terror —dice Fred mirando malicioso a George, sus novias parecen no estar muy de acuerdo con la idea.

En el momento en que los gemelos están en el punto más aterrador de la historia, la puerta se abre haciéndolos saltar a todos del susto.

Es Ron. Todos parecen soltar un suspiro de alivio, hasta los gemelos se habían asustado un poco.

—Ron, dulzura, siéntate con nosotros, debes estar hambriento —dice Molly acercando otra silla a la mesa con su varita -¡Oh por Merlín estás todo empapado!

Harry clava sus ojos en Ron, debió haberlo mirado por mucho tiempo, porque el pelirrojo le devolvió la mirada. Una sonrisa surcó su rostro.

—Harry, Hermione... —dice llevando su mirada a la castaña, Harry la siente tensarse otra vez —, hace mucho que no los veía.

Ron se apunta con su varita y se seca la ropa en un instante, luego se sienta en la silla frente a sus amigos.

—¿Cuánto tiempo, verdad? —suspira —Ni siquiera en el Ministerio nos encontramos Harry...

¿Qué debe responder a ello? Harry nota el rostro cansado de su amigo, aquello le suma varios años más. El tono sarcástico de su voz... el hecho de que no se han visto seguido... Hermione tan tensa...

Algo huele bastante mal. Pero el resto de la familia no parece notarlo.

—De seguro Harry y tú podrán estar juntos en pocos días, estoy seguro de que te darán el ascenso hijo -dice Arthur con una sonrisa paternal.

Ron sonríe.

—Tal vez...

—Como ya saben, tengo algo que anunciarles —dice Fred poniéndose de pie y tomando a su novia de la mano —Mary y yo nos vamos a casar.

La familia se vuelve un caos entre felicitaciones, abrazos y muchas bromas y risas.

—Ahora solo falta el casamiento de Harry y Hermione, cada día parecen estar más pegados el uno con el otro —bromea Sirius.

Todos se ríen.

—Sí, espero que me hagan su padrino de boda —dice Ron antes de tomar de su copa de vino.

Los truenos resuenan en el cielo, y la luz entra por las ventanas, y Harry puede hasta jurar que ha visto una sonrisa escalofriante en el rostro de su amigo.

—Harry... ¿nos vamos? Estoy algo cansada —murmura Hermione.

El chico piensa en lo que su mejor amiga le ha propuesto para aquella noche y sonríe.

—Claro.

Aparecen por la Red Flu, Hermione se cuelga de su cuello para besarlo.

—¿Qué le sucede a Ron?

—Nada. No le sucede nada. Bésame Harry...

El chico no puede negarse a aquello, la besa, aferrándose a su cuerpo, Hermione se sube a horcajadas a él mientras suben las escaleras. Se besan entre risas, sin ninguna razón, Harry se siente tan feliz...

Sabe que esta no será su primera vez, que vivió muchas cosas con la castaña, pero aun así, por la falta de recuerdos y experiencias se siente como si lo fuera.

La deposita en la cama sin dejar de besarla, y las prendas terminan por desprenderse de sus cuerpos, quedando piel contra piel. Harry acaricia cada parte de su cuerpo con suma lentitud mientras Hermione lo mira complacida.

—¿Hoy no será algo rudo señor Potter? —le pregunta con una sonrisa.

—No, hoy quiero... disfrutarte —musita el chico rozando su nariz con la suya.

Harry se dedica a besar suavemente su cuello, probando su piel por primera vez, aquel aroma a rosas, aquella suavidad... es algo increíble...

—Te amo... -murmura Harry antes del gran momento, ella le sonríe.

—Yo también Harry... más que a nada en el mundo, siempre ha sido así y lo seguirá siendo —susurra acariciando su mejilla.

Un beso más y todo se vuelve irreal para el chico, quien comienza a moverse dentro de ella, escuchando los suaves gemidos de su chica, que en ningún momento deja de aferrarse a él.

Cualquier frío desaparece, el calor inunda la habitación, Harry se hunde en su cabello, besa su oreja, sus mejillas, sus labios otra vez, y sabe que no puede haber algo más maravilloso que aquello.

Buscan el éxtasis juntos, entre jadeos, mirándose a los ojos, moviéndose con más pasión, deseando sentirse lo máximo posible...

Harry siente como ella se contrae entre gritos debajo de él, y se deja sucumbir dentro de ella, pegado a su boca hasta que todo termina.

Hermione lo abraza con dulzura.

—Eso ha estado increíble —dice besando su boca muchas veces.

Harry la abraza con fuerza y cierra los ojos por un momento. Quiere quedarse... quiere quedarse para siempre así...

—Me ducho primero, estoy pegajosa —le dice Hermione después de un momento, levantándose y poniéndose los boxes y la remera de Harry. Se ve tan bonita que no puede evitar una sonrisa...

—Te espero, apresúrate.

El chico la espera intentando ser paciente, pero los minutos pasan y Hermione no vuelve. Se levanta de la cama y se pone la primera ropa que encuentra, camina por la casa silenciosa, y lo siente dentro.

Algo ha sucedido.

Entra al baño y se encuentra con Hermione en el suelo, hay un charco de sangre alrededor de ella.

—¡Hermione! —grita sin poder creer lo que está viendo, la toma entre sus brazos, la sacude inútilmente —¡Hermione! —llora llevando su rostro a su pecho, no hay latido, no hay vida.

—Murió Harry...

Harry levanta la mirada y ve a Ron allí, parado mirando la escena tembloroso.

—Ya no tendrás nada Harry... si yo no la pude tener, entonces tampoco tú podrás...

—¡¿Por qué?! ¡¿Por qué lo hiciste?! —le grita aun aferrándose al cuerpo inerte de su novia —¡Ella no tenía la culpa de nada! Ella...

—Siempre fuiste tú... ¿qué creías que te quedarías con la fama, la riqueza y la chica? No lo podía permitir Harry... ella lo era todo para mí... y tú te entrometiste...

Harry busca su varita, pero no la encuentra, quiere matarlo, aquello hace al pelirrojo reír.

—¿Buscas esto? —dice sacando la varita del bolsillo —Tranquilo, no te mataré, no pienso hacerte la vida tan fácil Harry Potter -dice con asco, luego sonríe -Vive con el dolor, como lo he hecho yo durante todos estos años.

Ron se aleja, dejando a Harry solo con el cuerpo muerto de Hermione.

—¿Qué es lo que tengo que hacer para mantenerte a salvo? —solloza besando su frente —Dime Hermione, ¿cuál es la forma de mantenerte feliz, con vida? ¿Acaso tengo que desaparecer de tu vida?

Tal vez esa sea la solución. La clave final.

Entre sollozos, Harry saca el diario, y la pluma, los cuales ahora están manchados de sangre, de ese color rojo escarlata que tanto lo asusta...

Las manos le tiemblan apenas puede apoyar la pluma en la hoja, los sollozos sacuden su cuerpo brutalmente, sin poder entender porque el tiempo juega con él de esa forma.

"Por favor dame un último momento con ella y luego... llévame a dónde tu sabes"

El diario lo encandila una vez más con su luz, Harry abre los ojos nuevamente.

Ve como Hermione corre hacia él, con una sonrisa dulce, es el final de su segundo año, Harry se levanta y recibe aquel abrazo, disfrutándolo al máximo posible, sintiendo como el cabello desordenado de ella le hace picar la nariz hasta hacerlo reír.

Un destello en blanco y se encuentra en el cielo, escuchando los gritos de Hermione, quien está abrazada a él mientras vuelan sobre el hipogrifo.

Otro abrazo más, ese de aquella vez... antes de la prueba del dragón. Harry la abraza con más fuerza, queriendo decirle que no lo olvide...

Y otra vez la escena cambia, siente como la mano de Hermione toma la suya y la acaricia, notando aquella marca que le había dejado Umbridge... siente como le cosquillea todo el cuerpo con tan solo aquel contacto...

Luego siente aquel peso en el hombro por Hermione, que está apoyada en él, Harry apoya su cabeza sobre la de ella, escuchando como ella llora suavemente por Ron.

Cierra los ojos ante el contacto, y comienza a escuchar una lenta melodía acompañada por una voz grave. Abre los ojos y nota que se encuentra en la tienda.

Está sentado en una silla mirando hacia su mejor amiga que está sentada junto a la antigua radio. Recuerda aquellos días en la tienda, cuando solo eran ella y él, luchando contra el mundo.

Hermione se encuentra triste por Ron, y a Harry aquello le parece amargo, si supiera que la había asesinado hace tan solo unos minutos...

Tal vez él lo había provocado, porque, en un presente normal, su mejor amigo nunca podría haber llegado a lastimarla así. Los viajes en el tiempo no habían funcionado del todo bien... de una u otra forma, terminaban transformando a sus seres queridos en personas totalmente diferentes.

Harry se levanta, aun temblando por el suceso que acaba de vivir, se acerca a la chica, y sin pensarlo dos veces le extiende su mano pidiéndole que baile con él un momento. Aquello nunca ha sucedido en el pasado, es algo nuevo, el muchacho nunca ha sido buen bailarín, pero en estos momentos no le importa.

Ella lo mira, algo sorprendida y toma su mano, como siempre ha hecho, en los buenos y malos momentos. Harry le saca el horrocrux del cuello con delicadeza, intentando que la tristeza no lo consuma...

La música suena de fondo tan dulce y bonita, que Harry solo vuelve a tomarla de las manos y a comenzar a moverse hasta sacarle una sonrisa.

Giran y giran dentro de la carpa, y el mago sabe que aquella será la última vez, la última vez que la hará sonreír, la última vez que podrá volver a tocarla, o permanecer junto a ella... todo va a acabar.

Harry termina apoyando su mejilla en su hombro, y siente como ella hace lo mismo. Se balancean al ritmo de la música, abrazados, y una sonrisa triste aparece en el rostro del chico, unas débiles lágrimas caen de sus ojos, mojando su sonrisa, perdiéndose en la camisa de su mejor amiga de toda la vida.

Y todo se vuelve blanco otra vez.

Siente el sombrero pesado sobre su cabeza pequeña. Harry nota como todos los del Gran Comedor lo observan expectantes, entre ellos, ve los rostros pequeños de Ron y Hermione.

Por ellos, por ellos debe hacerlo...

Harry cierra los ojos y sabiendo que tal vez, sea la última oportunidad de arreglarlo todo, susurra:

-Slytherin... Slytherin... Slytherin...

-¡Slytherin! -grita el sombrero seleccionador, y la mesa de verde y plata se levanta a aplaudir eufórica, porque el gran conocido Harry Potter ha quedado en su Casa.

ooOoo

Harry se despierta, esta vez Hermione no aparece saltando sobre la cama. Ante el recuerdo, sonríe con tristeza.

Se baña y se viste sin saber que esperar del mundo exterior, de su nuevo presente...

El diario lo tiene como siempre dentro de su chaqueta, aunque Harry presiente que ya no tendrá que utilizarlo jamás.

Un patronus aparece correteando por la casa avisándole que lo necesitan en el Ministerio. Harry se dirige allí, y al ingresar al lugar parece como si nada hubiera cambiado, no hay señales de alarma en los rostros de los magos, parece que reina la paz.

A medida que se dirige al despacho del Ministro, recibe saludos respetuosos de parte de muchas personas. Desea con todas sus fuerzas que Kingsley siga gobernando...

Cuando entra descubre que si lo está, y que sigue recibiéndolo con una sonrisa.

-¿Cómo ha estado tu viaje Harry? -le pregunta el Ministro.

Harry sonríe, aunque no tiene idea de lo que habla.

-Genial señor.

Al conversar con Kingsley, Harry se sorprende al encontrar tantas similitudes con su viejo presente, la búsqueda de los últimos mortífagos sigue siendo su responsabilidad, y el Ministro parece confiar ciegamente en él.

-Eso es todo Harry -dice levantándose y el chico lo imita. El Ministro camina con él fuera del despacho.

-Señor... ¿puedo hacerle una pregunta? -suelta el azabache sin poder contenerse.

Kingsley asiente curioso.

-¿Hermione Granger, está trabajando aquí?

-Claro Harry, es más, ha sido ascendida varias veces durante estos meses, esa chica es... brillante -responde el mago alegremente -Mira, allí está.

Harry levanta la mirada al instante, y mira hacia aquella dirección.

La ve.

La ve sonreír mientras intercambia unos papeles con su compañera. Lleva el cabello atado prolijamente en una coleta, y la ropa formal de trabajo, se ve tan preciosa que el corazón de Harry se acelera hasta lo peligroso.

-¿Quieres que la llame?

Harry tiene que contenerse para no decir que sí. Por un lado, se muere por qué lo mire a los ojos una vez más, pero por otro lado, sabe que lo mejor es mantenerse lo más alejado posible de su vida.

-No. Estoy algo apresurado, nos vemos luego Ministro -responde el mago intentando sonar convincente.

-Nos vemos luego Harry -dice Kingsley alejándose.

Se permite observarla por un momento más, con el latido nervioso y con las lágrimas a punto de asomar sus ojos.

A pesar de que no lo conozca, a pesar de que Hermione no sepa todo lo que vivieron, la amistad, las travesuras, aquellos besos robados, aquella noche en Grimmauld Place, Harry se siente bien.

Porque ella está bien.

Saber que no estará nunca más en una sala de hospital, sola y callada le dan las fuerzas suficientes para girar y marcharse a lo que será su nueva vida.

Pero lo que no sabe es que Hermione volteó, y a pesar de que en su cabeza no había ningún recuerdo sobre él, algo se movió en su corazón.

Algo que venía sintiendo desde hace un tiempo.

Como si un pedazo de su corazón se hubiera perdido...

FIN

Nota de la admin: Agradezco a todos por su apoyo, y tambien por el recibimiento de este reto, espero que les haya gustado y nos leemos en proximos retos.