Desesperante
Se había ido… y había dejado un vacío en el, tan grande, tan profundo que no importara que hiciera para intentar olvidarlo, nada era suficiente y dolía mucho, que el tiempo todo lo cura…que gran mentira era aquella, esa sensación de incomodidad que crece y te traga no desaparece solo te acostumbras a ella hasta que se hace algo tan simple y tan cotidiano como el respirar.
Con cada lagrima derramada que no era más que una forma de desahogarse, se sentía un poco mejor pues sentía el dolor fluir por sus mejillas desvaneciéndose o simplemente cayendo de su rostro, así que llorar era una forma con la que podía hacer llevadero ese desastre interno de emociones que no sabía cómo manejar, pero es que nadie te puede enseñar cómo no sufrir por una perdida y eso el joven lo tenía en claro porque al llorar ante otros, siempre buscaban parar el llanto y aunque las intenciones fueran buenas no eran lo que necesitaba en ese momento, solo quería desahogarme y llorar tan libremente como un recién nacido pero nadie le daba esa opción inclusive el mismo invento de su hermano le ponía en la decisión de dejar de llorar o terminar en una situación extraña armada por el androide para dejar de hacerlo. Y eso le molestaba… nadie le entendía, nadie entendía que su dolor no podía desaparecer, que no se acostumbraba a ello tan siquiera por un día, porque en cada cosa por más pequeña o simple había un recuerdo junto a Tadashi, el ver una moto pasar, ver a la Tia Cass preparando su desayuno favorito o ver a Baymax.
Era totalmente cierto que los amigos que había hecho le ayudaban mucho, eso era algo que el muchacho agradecía mucho, había pasado tantas cosas con ellos, de alguna manera ahora podía sonreír sinceramente otra vez, aun así había veces en las que quería sentirse triste y estar solo a sus anchas, pero ellos no lo permitían, lo sacaban a pasear o lo metían en algún loco proyecto, sin mencionar las obligaciones que cualquier joven prodigio tiene en la universidad, y lentamente ese sentimiento de tristeza se había acumulado hasta comenzar a hacerlo flaquear y lo peor era que no tenía donde llorar, Baymax tenía el sensor que le permitía ver toda la ciudad y cuando al fin creía estar solo el robot aparecía acompañado de sus amigos. Era realmente desesperante.
Desesperado por la situación corrió por las calles, ya era de noche y aunque no estaba seguro de cuanto se había desviado de su rumbo cotidiano no le importaba, pensó que si se movía constantemente al menos ganaría tiempo para llorar un poco, liberarse de esa carga que tenía entre hombros. Su plan se vio frustrado cuando choco con alguien y al reconocer a la persona no estaba seguro si de volver a la carrerita que había estado teniendo o resignarse.
La persona, ajena a los pensamientos de Hiro saco su móvil, tecleo de manera rápida para luego ofrecer su mano al menor
-¿Te ayudo? – con una leve sonrisa
El pequeño azabache, tomo su decisión después de analizar la situación unos minutos y tomo como respuesta la segunda opción, resignación. Levanto su mano y dejo que el joven le ayudase a incorporarse, mientras este no soltó su mano y ahora lo jalaba de manera rápida hacia quien sabe qué lugar. El joven supuso que los demás chicos estarían en camino así que solo se dejó arrastrar hasta que Fred se paró de repente, Hiro curioso observo por qué, ya que su mente andaba de paseo por las nubes y wala! Los chicos estaban frente a un contenedor enorme de basura.
-Fred … ¿Qué hacemos frente a este contenedor de basura? – el mayor no respondió mas y abrió el gran contener
- ¿Fred? – ahora estaba realmente perdido, sabía que tratar de adivinar lo que la ¨animada mascota ¨ de la universidad de San Fransokyo estaba pensando, ni con toda su ciencia sería fácil, aun así no comprendía lo que circulaba en los pensamientos del amante de los comics
-¿no es obvio? – pregunto el joven con esa sonrisa tan relajada y ya tan característica de el – vamos a entrar – sin dejar a que el menor de los Hamada asimilara bien lo que había dicho, le cargo al estilo princesa y lo metió al contenedor. Hiro espero chocarse duro contra el metal del contenedor, pero sus posaderas fueron recibidas por un cómodo colchón que estaba adentro – genial ¿verdad?
-supongo - comento mirando como el contenedor estaba limpio por dentro con posters de comic o películas de acción – esto es… tu escondite secreto ¿no?
- si – mientras también se metía al contenedor, lo cerró y prendió una pequeña linterna – hace mucho que nadie viene a botar basura en aquí así que aproveche el lugar, lo limpie un poco y así quedo - explico
¿y… los chicos vendrán?, no creo que entremos todos –el contenedor era amplio pero por lógica aunque Honey Lemon no ocupara mucho espacio, Wasabi tenía hombros anchos y Go go una impresionante cadera , si todos entraban estarían incomodos y como piezas de tetris
-No vendrán – aseguro – les dije que pasarías la noche en mi casa construyendo algo para mi
-pero – Hiro nuevamente se sintió perdido ante los sucesos - ¿Por qué tu…
-Necesitas desahogarte…- pronuncio - ¿verdad?
Como si las palabras de Fred hubieran sido una alarma, nuevamente esa sensación de contrito lo inundo por completo y aunque su mente no lo quisiera, ahí estaba derramando nuevamente lágrimas innecesarias
-pero… Baymax va a
-No puede – toco el contenedor como si fuera una puerta – este es el mismo material que hace a los sensores de Baymax enloquecer y no reconocer de donde viene la señal – como un hermano mayor, más específicamente como Tadashi, el mayor acaricio el cuero cabelludo de Hiro con cariño. El pequeño prodigio no pudo más y avergonzado por estar llorando como un niño pequeño solo atino a ocultar su rostro en el pecho de Fred quien lo abrazo y se quedó en silencio apoyando de manera sigilosa el bienestar del hermano menor de quien había sido uno de sus grandes amigos.
Los minutos y todo a su alrededor avanzaba, Fred no estuvo seguro de cuánto tiempo tuvo a Hiro llorando entre sus brazos, quería reconfortarlo pero al observarlo hace un tiempo noto que lo que necesitaba era llorar y sacar todo afuera, para que así la herida fuera limpiada desde adentro.
Sin atreverse a levantar al menor que se había quedado dormido después de tanto llanto, solo atino a taparlo con la chamarra que traía y sentarse a un costado esperando que Hiro se sintiera mejor al día siguiente.
-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-
Bueno cariños este es el capítulo dos, espero les haya gustado y el tercero lo tendré para mañana o tal vez pasado pues hay unos cambios que quiero hacer, no olviden los reviews por amor al Hidashi, que si no, no subo capitulo en la semana ( ñeg ñeg ok no XD)
Atte. Momochanx6 (Qorimomo)
