Algo más
Las cosas pasaron y el incidente que había convertido al quinteto en héroes había hecho que todos tomaran nuevas responsabilidades y nuevos ángulos en sus vidas.
Por azahares de la vida Fred noto que a veces Hiro tenía la mirada ida y se le veía nostálgico y triste, el grupo entero intentaba animarlo, incluso él pensó que eso era lo que debían de hacer por su joven amigo, sin embargo se dio cuenta que con el tiempo aunque Hiro sonreía, no era una sonrisa del todo sincera y le recordó a él, cuando más joven su madre le exigió muchas cosas y las cumplió letra por letra hasta hartarse pero para no herir a su madre se quedó callado y sintió como iba cargando con algo el solo, no fue hasta que se lo conto a su padre que pudo liberarse de esa gran carga. Lo mismo le estaba pasando a Hiro podía verlo, en sus ojos estaba ese brillo de estar atrapado entre tus sentimientos y el no querer lastimar.
La tarde en que encontró a Hiro llorando no pudo más que llevarlo a su escondite super duper secreto y ser su apoyo, darle el hombro para llorar. Tadashi Hamada había sido su mejor amigo, el como todos sus amigos sabían que el mayor de los Hamada cuidaba celosamente a su hermano, asi que ahora el seria el apoyo del joven de cabellos desordenados. Muchas veces solo se ofrecía como su paño de lágrimas, y pronto Hiro comenzó a contarle sus cosas y pronto entablaban conversaciones muy largas durante horas, salían y Fred pudo ver la verdadera sonrisa del menor.
Ambos comenzaron a salir muy seguido ya fuera simplemente a pasear por las miles, amplias y bellas calles de San Fransokyo a conversar, a los video juegos y retarse por el mejor puntaje u hacer pijamadas en la casa del contrario. Sin darse cuenta ambos tenían señales que solo ellos dos de entre el quinteto entendían, pronto la manía de Fred por acariciar el cabello de Hiro inicio y este no quedándose atrás hizo un nuevo saludo con las manos para ambos y hasta ese punto todo era perfectamente normal, una sana relación de amistad entre dos chicos.
Las cosas hubieran seguido en ese rumbo de no ser por un incidente que prendió la llama de un poderoso sentimiento en ambos.
Justo el día que se cumplía el primer aniversario de la muerte de Tadashi. Esta de mas decir que de alguna manera todo el mundo estaba triste, incluso el sol no salio ese dia.
Como ya era costumbre el cuarteto de jóvenes universitarios compuesto por Wasabi, Gogo, Honey Lemon y Fred estaban desayunando en la tienda de la tia Cass, nadie decía nada solo se dedicaron a disfrutar del desayuno preparado. Hiro salió, se veía normal, a excepción de la gorra en su mano, la cual todos reconocieron en un instante, era la gorra de Tadashi.
-¿nos vamos? – pregunto en un tono animado, con una leve sonrisa
Todos se contagiaron de la pequeña y significativa sonrisa del menor, de alguna manera el ambiente se hizo más ameno de lo que era hasta hace segundos. El día paso y en medio de todo Hiro desapareció en medio de las clases, los chicos algo preocupados le enviaron mail a Fred pues este era el único que tenía horas libres ese día. El experto en comics no tardo en comenzar su búsqueda, primero fue a la tienda de la tia Cass solo mirando, pues no quería alterar a la fémina, después fue a la tumba de Tadashi, por las flores y el inciencio que había sabía que estaba por encontrarlo y justo como lo pensó ahí estaba en su escondite, entro de manera rápida casi como un gato y ofreció su hombro para que el menor llorara, sin embargo este solo siguió de espaldas.
-¿Hiro?- este seguía sin decir absolutamente nada después de esperar un rato - ¿Qué sucede?
-perdóname – pronuncio de pronto
Fred no entendió el porqué de las palabras del menor, por lo que el azabache continúo
-siempre que me siento triste vengo aquí y te preocupo – se volteo, sin embargo mantenía la mirada apartada de Fred – perdóname por ser una carga
-no eres una carga – quiso acariciar los cabellos de Hiro pero este se alejo
-¡ lo soy! – ahora el rubio veía la cara de Hiro y se notaba a leguas que este se estaba aguantando las ganas de llorar – siempre lo e sido, para ti, para los chicos, para Tadashi… - la primera lagrima se derramo
Hiro se preparó para una perorata de que no era una carga u algo así por parte de Fred, en vez de eso recibió un fuerte coscorrón
-¡!AU! – Se quejó - ¡¿Qué te pasa?! – el menor estaba casi seguro de que el golpe le dejaría un hematoma
- ese es el Hiro que yo conocí, que conozco – comenzó – uno siempre será una carga para los demás porque siempre nos apoyamos en otros para ser mejores – repitió las palabras que alguna vez Tadashi le había dicho y lo habían marcado, como esperaba que esto también le ocurriera al menor.
Sin esperar una respuesta del menor Fred lo abrazo, Hiro sufrió un deja vu , aun así se acurruco en el pecho del mayor y no dijo nada, porque no había nada que decir, esas palabras habían hecho que se sintiera tranquilo y comprendido. Al separarse lo suficiente para ver sus rostros, ambos sonreían.
-¿ya estas mejor, Hiro?
-si…
Por cosas que uno jamás se esperaría, un auto lleno de borrachos choco ligeramente contra el gran contenedor de basura, con el brusco y repentino movimiento ambos estaban besándose de una manera simple, un roce sin malicia, tan pulcro como una flor que recién brota de la tierra, los segundos volaron y cuando se separaron, sus caras eran un dilema de confusión, Hiro estaba sonrojado hasta las orejas y Fred juraba que podría freír un huevo en sus mejillas.
-y-yo…debo enviar un mensaje – dijo del a nada el joven acróbata y salió del contenedor, mandando un ¨lo encontré¨, para después ayudar al menor a salir y ambos en un incómodo silencio caminar a casa.
Las reacciones del ambos chicos en fechas posteriores fueron extrañas para todo el que mirara, ambos no dejaron de hablar, pero en lo posible intentaban no estar juntos, hasta el punto en que Fred cogió a Honey Lemon e hizo que ella se sentase en medio de Hiro y el.
Era ilógico, precisamente el era conocido por eso mismo y aunque la mayoría de las veces esto era bueno, esta era un de las pocas en las cual esa cualidad casi única que el tenia de ser muy ilógico, ni a él le hacía gracia al pensar de más el tema.
Mientras Fred se acomodaba para dormir, miro por su ventana y el fugaz pensamiento del Hamada menor le impidió dormir al instante a pesar de que estuviese cansado por las varias prácticas que había tenido aquel día con el grupo de porristas. Se preguntó una y otra vez porque solo la imagen del menor se le venía a la mente al cerrar los ojos.
*Flash Back*
Tadashi, Fred y Wasabi habían ido a beber, habían terminado los exámenes en la universidad y era momento de relajarse, fue cuando el rubio los arrastro a ese lugar y aunque en un primer momento los universitarios querían irse lo antes posible, con el buen humor de Fred y unas copas como arranque el trio estaba hasta esas horas de la noche charlando, carcajeando y de rato en rato cantando.
Cuando dieron la una de la mañana el jefe del lugar aunque no los voto del sitio les dijo que era mejor que se marcharon después de tomar tanto y así lo hicieron, Wasabi tomo un taxi pues su casa quedaba muy lejos del bar y Fred junto a Hamada decidieron ir a la casa del último.
Fred al haber ido a varias fiestas antes, ya estaba más a menos acostumbrado al alcohol y con el aire de la calle su nivel de cordura era el mismo aunque sus movimiento erán algo torpes, Hamada más bien era otro cuento, estaba completamente borracho. Durante el camino por el estado en que se encontraban ambos estaban tambaleándose de rato en rato, abrazándose para no caer al suelo de manera estrepitosa, conversaban y sin saber cómo terminaron hablando del amor
-Yo soy libre como una gaviota amigo – expreso de manera triunfante – espero que cuando me aten la cadena este muerto de amor – comento en chiste con lo que ambos comenzaron a reir sin control
-Yo…- parecía indeciso – no, no es nada
-Vamos amigazo, todo me lo puedes contar de esta boca no saldrá ni una palabra, es más probablemente mañana lo olvide - negocio
-sabes una cosa Fred? – hablo el azabache - no entiendo porque mi hermano es tan lindo, lo quiero muuuusho, musho, mucho
-eso todos lo saben amigo – contesto sonriendo – vamos cuéntame ¿Guién te gusta? No sheas tímido
-y lo quiero tanto, tanto que duele – confeso, sin hacer caso al anterior comentario – la vida me odia – chillo
-¿Por qué? – Pregunto curioso, Tadashi siempre estaba animado era la primera vez que lo veía en un estado de pesimismo total - ¿problemas en el paraíso?
- yo diría infierno – dijo con un tono extremadamente triste – amo a mi hermano, amo Hiro, ¿Por qué mi corazón tiene que latir tan fuerte solo con él?
El rubio se quedó estático en su lugar por lo que Tadashi también paro
-Está mal, mal –hip- eso lo se… ¿porque mi corazón no entiende?, mis manos lo buscan, no puedo ni siquiera apartar mi vista de él.
-Tranquilo, si lo quieres encontraras la respuesta…- le dijo el rubio con una suave sonrisa.
Sin percatarse del tiempo que habían conversado, habían llegado a la casa de Tadashi, ambos jóvenes subieron al cuarto de Hamada como gelatinas, una vez que Tadashi se sentó en el borde de su cama prendió una lámpara en su mesa de noche, exhausto Fred se sentó en una silla después de tropezar con unas cosas y al fijarse observo un pequeño bulto en una cama al costado de la Tadashi.
-¿es Hiro? – pregunto
-si..
Lo observo y podía notar como primera cosa que este tenia un cabello alborotado y azabache al igual que su hermano mayor. Sin esperárselo recibió un almohadazo.
-¡oye¡- se quejo – no se va a gastar si lo miro – bromeo
-vete a casa, ya es tarde – aunque intentara ocultarlo su enfado, o bueno en su caso ¨celos¨ se veía a kilómetros con la declaración de hace un rato – te puedo prestar dinero –hip - para un taxi
- tranquilo – miro nuevamente a la persona oculta entre las cobijas – somos amigos, solo me da curiosidad la persona que te gusta, eres todo un shotacon amigo
- ya deja de molestar y vete – mientras le tiraba nuevamente una almohada que esta vez Fred pudo esquivar – la noche es peligrosa
- yo diría lo mismo de este lugar – siguió bromeando, eran raras las veces en que Tadashi, el chico ¨perfecto¨ se molestaba de esa manera y debía admitirlo eres la primera vez que conocía su punto débil, no divertirse con aquello sería un crimen, salió otra vez tropezando con muchas cosas de manera rápida, al cerrar la puerta escucho lo que debió ser otro buen almohadazo.
*Fin Flash Back*
-Tadashi…- susurro el joven mientras se despertaba poco a poco, varias cosas se habían aclarado esa noche que había pasado, tenía una respuesta, otras dudas y un nuevo sentimiento.
Se había enamorado del Hamada menor, ¿estaba bien que salga con el hermano menor de su mejor amigo?, ¿estaba bien enamorarse del menor? , Y sobre todo se sentía culpable porque se dio cuenta que Hiro seguía enamorado de Tadashi y viceversa aunque el ultimo ya no estaba más…
Entonces…, si el hacía feliz a Hiro ¿eso estaba bien verdad?, por la santa mascara de megasord, su cabeza estaba muy confusa.
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Dando un vistazo a la situación de Hiro, el panorama era parecido, podías ser un genio en miles de cosas, pero el amor era uno de los misterios que muchos no podían resolver con cualquier ecuación, incluso aunque hubiera algún plan bien hecho y fuera teóricamente posible, ponerlo en práctica no era viable.
Antes Hiro solo había sentido esos sentimientos de confusión por una persona, Tadashi, ahora que volvía sentirse inquieto al respecto y era por alguien diferente no pudo evitar preguntarse si o bien no había quería tanto a Tadashi o en ese año su corazón herido quería intentar amar a alguien más. Momentos como aquellos le resultaban estresantes, pues el debía de dormir, mañana tendría un día muy ocupado con la feria tecnológica a la vuelta de la esquina y el junto con muchos otros estudiantes debían de preparar y guiar a los aspirantes a la beca universitaria, en el cómo presentar sus proyectos.
-tonta dopamina – se lamento – por tu culpa no tengo sueño, pero si cambios de humor drásticos – aun recordaba que al llegar a casa su nerviosismo se convirtió en mal humor
Debía y quería dormir pero su mente estaba demasiado activa para ello, saco las sabanas de su cabeza y miro puerta de tela y tatami que separaba su habitación de la de Tadashi, un suspiro se le escapo.
Viendo la situación desde un punto de vista biológico Hiro se dio cuenta que cuando se encontraba cerca de Fred la endorfina hacia un buen trabajo al hacerle sentir seguridad, comodidad y paz junto al rubio.
- pérdida de sueño y apetito; hiperactividad; subida de la presión arterial; aumento de la capacidad muscular, al liberarse grasas y azúcares; y de la cantidad de glóbulos rojos, para mejorar el transporte de oxígeno por la corriente sanguínea, son algunos de los síntomas que sufren los enamorados - Hiro sabía todo eso y en ese mismo momento quería ignorar esos conocimientos, porque pensándolo estaba a dos síntomas de un rotundo enamoramiento, era tan igual y tan diferente a lo que había sentido por Tadashi… - rayos, son un nerd…- vocifero hundiendo su rostro en la almohada.
Lo peor del asunto era que la situación desde el ¨beso¨ habían dicho nada respecto al tema, así que no estaba seguro si suponer que Fred estaba confundido o le había dado asco aquello, eso era lo que su comportamiento estaba indicando con su actuar y que estaba mostrando los últimos días.
-Hiro – llamo Baymax, mirándole revolverse entre las sabanas de sus sabanas – tus niveles de neurotransmisores y hormonas están elevados de lo ideal para tus cambios adolescentes, esto indica un alto grado de estrés. – Exclamo mirando curioso al menor que estaba entre sus sabanas
-No te preocupes Baymax – le respondí – solo es la universidad …- iba a decir algo mas pero cerro la boca, eso era algo en lo que definitivamente Baymax no podría ayudarle, tenía que pensar, analizar y hallar una solución el mismo como un buen investigador – te prometo que el viernes seguiré el tratamiento que mejor te parezca.
El robot acomodo las sabanas para amoldarlas al cuerpo del menor luego le deseo buenas noches y fue a descargar una base de datos sobre ¨métodos para aliviar el estrés¨. Hiro rio levemente mientras se daba vuelta entre sus sabanas y cerró los ojos, esta vez gracias a Baymax sus pensamientos se habían despejado y el sueño había vuelto.
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Amy –chan Hatsune de Hamada : primero, me encanta tu apellido señorita Hamada :D, siempre me dejas review y te agradezco que estés al tanto del fic , asdascuaf… te adoro pequeña y bellísima ternura n.n, ya te envié una respuesta a l ultimo review (acabo de descubrir que se podía XD) , gracia, GRACIAS… hasta el infinito y más allá (?)!, espero te siga gustando la trama del fic.
