14º Consejo: No tengas miedo de lanzar imperdonables (las necesitarás).
Para ser un mortífago tienes que tener una buena desenvoltura en los duelos o cualquier cosa relacionada con los encantamientos. Pero sobre todo, vas a necesitar unos hechizos en especial: Los imperdonables. Que como todo buen mago sabe, son tres (sino os los sabéis, no se a que estáis esperando para buscarlos).
Y al igual que debes saber como son y para que sirven esas maldiciones, también debes tener mucha práctica utilizándolas, ya que las vas a usar mucho, sobre todo con los enemigos.
La maldición cruciatus es una de mis favoritas, ya que me encanta torturar, porque también, cuando ya están delirando, puedes reírte con los delirios que sueltan (y más de una vez, son reales).
Pero aunque mi favorita sea el cruciatus, a ti te va a resultar más fácil aprender el Avada Kedavra, ya que te va a resultar mucho más útil.
En los duelos es muy importante usar esas maldiciones, porque son de las más dañinas y eso es lo que buscamos para el enemigo.
Y para los que aún en este punto se pregunte: ¿y porqué miedo a usarlas?
Fácil, porque hay muchos que no han soportado el dolor que causa alguna de ellas.
Por ejemplo, dicen que sufrir o incluso ver un crucio, es una de las peores cosas que han experimentado.
Dicen que recibir un imperio es lo más cruel que han visto.
Y dicen que presenciar o sufrir la ira de un Avada Kedavra es de lo más ruin y rastrero que han visto, sin mencionar cruel.
Bien pues. Espero que os haya servido.
Se despide (La excepcional) Bellatrix Black.
