Confesiones II
-¿disculpa? – Yuusuke estaba confuso –¿es familiar tuyo?, perdón por tomar una foto, se que no debí entrar al…
- ¿Dónde lo viste? – la rubia parecía alterada y agarraba el brazo del joven, como temiendo que este se fuera en cualquier instante – pásame esa foto, por favor
-En el hospital – respondió, sin entender aun nada de la situación envió la foto al celular de la joven al apretar unas teclas – ya te lo dije es quien está en la habitación del costado de mi novia
-¿Qué habitación es? – su mirada se clavó en los ojos rubí del joven
- la numero 108 en el ala norte
la joven sonrió de manera efímera para después salir corriendo ante la extrañeza del ex peleador que estaba cero a la izquierda con la pequeña escena, confusa de la que había sido parte.
Honey Lemon había perdido la cuenta de con cuantas personas se había chocado en el camino de salida a la universidad y la ansiedad le escalo por toda la piel una y otra vez mientras esperaba llegar al hospital después de tomar un taxi.
Camino a paso veloz, sin correr pues en el hospital aquello era prohibido, a parte había una enfermera en cada pasillo. Honey Lemon sabía que en el ala norte se encontraban pacientes importantes o de estancia algo larga. La foto…, no importaba cuanto la viera en su celular, no podía creerlo, al menos no hasta verlo de frente a frente.
Cuando estuvo frente a la habitación su cuerpo no le respondió, estaba ahí parada mirando la perilla y sintiendo mareos, por tantas emociones circulando en ella sus piernas comenzaron a temblar de manera casi imperceptible a los ojos de otros, pero la rubia sabía que estaba temblando.
-¿señorita se encuentras bien? – una enfermera que pasaba por ahí le miro extrañada – esta es un área privada, por favor retírese
-necesito ver a la persona que esta en la habitación – exclamo algo nerviosa, la enfermera le había sacado de manera repentina de sus pensamientos
- no puede sin autorización – hablo la mujer mayor algo molesta, tenía cosas que hacer y una adolescente colándose por esa parte del hospital solo era un fastidio a su labor
-ella viene conmigo
Las féminas voltearon, Honey vio casi con espanto que Tia Cass estaba ahí
-entiendo, señora Cass- Entregando unas hojas a la mujer
-se-ño-ri-ta – recalco Cass
-deje esas hojas en la mesa para que el doctor las revise después – hizo una leve reverencia y se fue
- Honey, entremos, tenemos cosas que hablar…
La garganta se le seco a Honey al ver a Tadashi, ahí frente a sus ojos.
-Lo lamento – comenzó la mayor, mientras miraba el suelo apoyada en la puerta, con las lágrimas a punto de salir de sus orbes – yo… no sabía cómo decírselos, perdón…- empezó a llorar
-¿Por qué nos lo oculto? - soltó de una manera muy débil y herida, sentía que había sido traicionada - ¿Por qué tanto tiempo?
Tia Cass le entrego las hojas a Honey Lemon, quien comenzó a leer, Tadashi tenía un coma estructural por un traumatismo por las condiciones en las que se le había encontrado, estabilizarlo un había sido muy difícil y el estado actual no era ni siquiera algo tan estable, el tratamiento movilización pasiva y posturas preventivas junto con la constante revisión de que los órganos estén funcionando de manera correcta se estaba haciendo.
La rubia dejo de leer después de un rato, aquello había sido lo único que necesitaba saber, ahora sabia por que la mujer mayor había ocultado todo aquello. Escrito en letras grandes y poco entendibles de parte del doctor estaba escrito ¨La posibilidad de que el paciente despierte de un 17 contra un 93%¨.
Ambas féminas se abrazaron, Cass sintiéndose muy mal y al mismo tiempo comprendida, Honey llorando de rabia por lo que estaba pasando, por los amargos momento que de seguro había tenido que vivir la Tia Cass sola hasta ese momento.
-Ahora… no está sola – explico Honey – yo le ayudare, pero primero… ¿Usted quiere que los demás se enteren?, yo respetare su decisión.
Y ahí estaba la salida que Cass había estado buscando tan cerca y tan lejos de redimirse, su voz interna le decía que debía de debía de contar todo de una vez, mientras otra parte de ella le recordaba la razón por la que se había mantenido callada tanto tiempo.
Durante muchos minutos en el que ambas chicas permanecieron pensativas pero apoyándose mediante el contacto de aquel abrazo para no caer en pánico frente a toda aquella verdad que se desvelaba ante ellas.
-Honey… - separándose de la chica –he decidido que….
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Intriga, intriga every where… espero te haya gustado la continuación Amy n.n, pronto sacare la siguiente por que la inspiración otra vez volvió *v*.
