Los recuerdos de Tadashi

Desde la muerte de nuestros padres siempre había querido cuidar a Hiro porque era lo único que me quedaba como familia, por eso siempre me había esforzado en darle un buen ejemplo, además él era mi más grande orgullo, desde siempre había mostrado ser un genio.

Era un viernes como cualquiera para mucha gente de San Fransokyo, a excepción para la Familia Hamada, hoy era el cumpleaños de Tadashi y Tia Cass había hecho una pequeña fiesta para los amigos y algunos familiares cercanos.

A penas las clases habían terminado y Tadashi había llegado a casa solo para encontrarse una gran fiesta no tan sorpresa, pues en la mañana sin querer había encontrado los adornos de tia Cass.

-¡Sorpresa!- todos los reunidos en el lugar le había esperado y ahora saltaban de sus escondites recibiendo al chico que no pudo más que sonreír ante esa sorpresa.

Muchos de sus compañeros de colegio estaban ahí, algunos conocidos de la Cass que vagamente había conocido, pero Hiro no estaba por ninguna parte. El momento de recibir regalos había llegado, pero Hiro no aparecía, al preguntarle a tia Cass esta e dijo que el menor estaba en su siesta de la tarde y que muy probablemente despertaría en la noche.

Tadashi era apegadísimo a su hermano menor y aunque se le estaba pasando bien en la fiesta no podía negar que le hubiera gustado tener a Hiro junto a él. Cuando todo el mundo iba a lo suyo Tadashi se fue un rato a la habitación que compartía con su hermanito.

Lo vio ahí durmiendo como cualquier infante, en realidad un secreto que le gustaba guardar para si mismo era, que le gustaba observar al pequeño de pelo alborotado dormir. Se acercó lentamente y con una gran sonrisa empezó a acomodar las sabanas que tapaban al menor para que este no pasara frio, mientras se concentró en su tarea de pronto sintió una manito jalar de su ropa.

-Hiro… perdón te desperté- se disculpó el chico mayor viendo enternecido como el menor se frotaba los ojos y bostezaba- vuelve a dormir ¿vale?

El de cabello alborotado aun somnoliento saco de su almohada un tarjetita con varios origamis que el mayor le había enseñado a hace,r hechos en cadena y de manera algo primitiva pero entendible con crayones estaba escrito en el papel un gran te quiero.

-Es muy lindo – En su fiesta había recibido muchos regalos, incluso su ansiada bicicleta, pero el regalo que le estaba haciendo el infante le parecía el mejor, en definitiva era muy inteligente y algo curioso a la vez escribir primero antes de hablar – gracias bebe – y le abrazo

-Tadashi, te quiero, feliz cumpleaños – el mayor de los Hamada se quedó incrédulo ante lo que había oído.

No solo su nombre había sido la primera palabra, sino que no había sido una primera palabra sino una frase completa.

Después de aquello Hiro termino de despertar y se fue a la fiesta con Tadashi, para todo el mundo era muy tierno ver como esos hermanos se querían. A parte, a la hora de la tarta el más emocionado fue Hiro que termino sacándole una sonrisa a los presentes.

Y ni mencionar cuando Hiro corrió hacia Tadashi regalándole una gorra de parte suya y de ti Cass. Sin duda alguna ese sería un día memorable y un preciado recuerdo en sus memorias personales.

Con el paso de los años tuve que hacerme a la idea de que Hiro estaba creciendo, pero quería dejarle en claro que para lo que sea que me necesitara ahí estaría para él.

Las clases de física se habían cancelado y aunque varios jovencitos estaban alegres ante la noticia Tadashi no formaba parte de ese grupo. Para calmarse decidió ir a recoger a Hiro y pasar un rato con él.

En primavera no todo era paz y amor y aquel día toco un poco de lluvia desde la mañana, estaba seguro de que Hiro no había llevado su paragua pues en la mañana salió disparado por quedarse dormido, así que tendría que ir por el al colegio, lo bueno era que mi colegio y el suyo no estaban muy lejos. Tal como me había esperado ahí estaba sentado en la puerta.

-Hiro! – llamo

-Tadashi! – se acercó corriendo hacia el – justo a tiempo – sonriendo

-cabeza de chorlito – el mayor revolvió los cabellos de su hermano – sabes que llueve, trae tu paraguas siempre.

-si…. Está bien, mami… -bufo sonriendo

Tadashi movió el paraguas un poco al lado de Hiro, con lo que el agua, que se había acumulado en este le había dado un pequeño y helado chorrito de agua.

-oye! – reclamo

-¿Qué? – fingiendo inocencia

Hiro no contento, le dio un codazo a su hermano haciendo que este se quejara y luego riera…

Jamás me hubiera imaginado que en unos años más esa necesidad de cuidarlo, sería la que me haría ver como poco a poco él se convertía en la persona más importante y querida para mí.

En unos meses más Hiro terminaría la preparatoria y yo había ingresado a la universidad hace un tiempo. Por aquellas épocas estaba en exámenes y prácticas, con lo que mi tiempo era limitado, aunque particularmente Tadashi se esforzaba para sacar tiempo para poder ir a la graduación de su hermanito.

-Por favor Tia Cass, no se lo digas a Tadashi…

El azabache acababa de llegar y cuando estaba a punto de abrir la puerta de su habitación aquella frase lo tomo desprevenido y no sabía que pensar al respecto.

-Cariño, no debes pelear así con los demás– hablo la mujer

-Auch

-Bien merecido te lo tienes por pelear – sentencio, con el tono algo molesto

-está bien tía Cass

-Baja a comer en un par de horas – termino de guardar las cosas en el pequeño botiquin

-Buenas noches – entrando a la habitación

-Tadashi! – exclamaron Cass y Hiro, una de alegría el otro asustado

-Bajen a comer en unas horas… -exclamo la mayor saliendo de la pieza

-si! – respondieron ambos hermanos antes de quedarse solos en aquel cuarto

Tadashi fue a su lado del cuarto y dejo su bolso en su silla, se quitó su acostumbrada gorra junto a su saco. El menor de pelos alborotados se metió dentro de su cama para que Tadashi no se fijara en el enorme parche que tenía en una mejilla, junto a otras lesiones y hematomas.

-Tuviste una pelea muy fuerte ¿no?

-si…

El universitario no era tonto, si solamente hubiera sido una pelea normal Hiro no hubiera querido ocultárselo.

- ¿sabes que puedes confiar en mi verdad?

El azabache aun entre sus sabanas no contesto. Ante aquello Tadashi se acercó y aparto las sabanas descubriendo un rostro que le miraba de manera molesta.

-Estoy cansado, déjame dormir – mientras intentaba cubrirse nuevamente con sus sabanas

-Hiro! – el menor le miro directamente, algo asustado por el tono de voz un poco elevado – Recuerda que tú siempre serás lo más importante que tengo, a quien deseo proteger más que a nada – acaricio suavemente las mejillas del azabache- sé que no quieres causarme molestias – Hiro temblo ligeramente, entonces Tadashi supo que había dado en el clavo – pero por favor, cáusame problemas, no te guardes todo esto para ti solo

Hiro salió de su escondite y observo con sus grandes ojos chocolates a Tadashi, que seguía acariciándole la mejilla, el mayor entonces sintió ternura de ver como su hermanito se sonrojaba levemente y al procesar sus palabras se avergonzó un poco, aunque definitivamente no se arrepentía de haberlas dicho.

-Gracias – Fue lo último que escucho el mayor antes de acurrucar a Hiro en sus brazos mientras este intentaba no llorar de manera inutil.

Ser un genio no era fácil, Tadashi lo sabía alguna vez también había sido objeto de jugarretas, pero para Hiro era aún peor con gente que no solo le ganaba en tamaño sino en número. Desde aquel día aunque tuvo que comprarse una moto por ello, nadie volvió a tocar a su hermano.

Tal como el le había salvado de su desesperación en los años de secundaria cuando le empezaron a hacer Bullying, con solo tres cosas. Una sonrisa, una paleta y una frase que marco su vida.

¨Si no puedes sonreír, yo quiero cambiar eso, porque tú eres mi mayor aliento cuando estoy triste¨

Hiro significa generoso, alguien así da y entiende a los demás, para mi Hiro fue mi soporte, lo primero en mi mente, lo que más me apoyaba, y me daba motivos para sonreír en mis peores momentos, que Hiro estuviese a mi lado siempre dándome aliento y entendiéndome constantemente…, sé que está mal pero tengo que admitir que a la única persona que no quiero compartir con nadie es a él.

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Asdasfcuaf acabo de ver mis reviews y solo puedo decir algo… kyaaaaa! 10 reviews!

Gracias por darme un review.

Amy-chan: cariño, contigo que eres la primera y fiel seguidora te amodoro amiga.

Oswaldo P: Es el primer review de chico que recibo (o al menos eso me parece, eres chico?, perdón si me equivoco), asi que soy muy feliz de que te agrade mi historia, gracias por tu review. Ojala te hagas una cuenta y puedo enviarte pm para agradecerte como se debe.

Corazon de Mazapan: Te doy la bienvenida al fic y espero que te siga gustando como ire desarrollando la historia.