-me gustas…
Dos palabras…
-yo…
Quien diria que solo dos palabras pueden desatar un infierno
-lo siento pero, no me gustas de la misma forma
Lo recuerdo bien, fueron simplemente esas dos palabras en una cálida tarde de otoño lo cambiaron todo
-chicas, ¿alguien vio o se equivoco al llevarse mis zapatillas?
Las féminas de manera rapida se miraron entre si, para luego negar de manera acelerada
-Tomago!
La mencionada volteo encontrandose con el delegado de la clase con sus zapatillas en manos, totalmente empapadas
-dejaron tu zapatillas asi en la puerta de la clase
-rayos…
-deberias decirle esto al director o al tutor
-lo hice, me pregunto quien podria estar haciendome estas bromas, pero si lo supiera ya hubiera hecho algo al respecto
-ten cuidado, estas cosas suelen volverse peor con el tiempo
-gracias, si te enteras de algo por favor dimelo hamada-kun
-eso haré
Junto a las hojas de otoño mis esperanzas de las cosas mejoraran se fueron cayendo una tras otra, arrastradas por un viento del cual desconocia procedencia
Lo único que mantenia de forma optimista a la joven Gogo era saber que una de las competiciones más importantes para las que más habia estado entrenando y por la que había tenido que ganar otras dos competencias como pre requisito para poder participar entre muchos otros que tenian un objetivo en común, una beca para la universidad tecnológica de San Fransokyo.
Aunque dia tras dia las cosas se pusieran peor con el mejor de los animos la joven velocista practicaba y evitaba en los posible caer en las trampas de sus bromistas que termino descubriendo eran las porristas del equipo de futbol.
Y uno de los peores actos que hicieron en su contra fue tirar su mochila a una fuente detrás del patio de la escuela mientras salía un momento al baño.
Después de buscar y ver su mochila y todas las cosas que había dentro esparcidas por toda la fuente, un grupo de chicas le observaba desde lejos, durante un largo rato mientras se desidia entre entrar a la fuente o no, ellas se reían, pero seguía con lo suyo.
Cuando buscaba su monedero dejo de escuchar sus risas, así que supuso que se habían ido
-¿Duele mucho?
¿Por qué me hacían esa pregunta ahora?, decidida a gritarle a quien le hubiera hecho semejante pregunta levanto su vista y conocío a quien sería un gran amigo y camarada
-tu rodilla está sangrando y… creo que esto es tuyo
Acerco el monedero y prácticamente se lo arrebato de las manos al desconocido, le observo con desconfianza, ¿y si era otra broma?, algo parecido le habían hecho hace unos días y no queria caer nuevamente.
-tranquila, por el bien y la justicia que no soy de los malos- haciendo poses raras
No pude evitar reír y el chico que había salido de ningún lado pareció complacido y siguió con sus caras raras.
-te ves mejor así, ¿alguien te lo había dicho? – llevándose las manos a los bolsillos
¿A qué se refería con eso?
-Me llamó Fred y tu… eres – lo vio impaciente ante su respuesta, lo cual le causo gracia, en cierta forma parecía un niño, ¿pero debía de contestarle?
Un pequeño mutismo se formó, su debate mental tal vez podría ser tomado como una negativa y terminaría yéndose, lo cual parecía lo mejor, ella sólo siguió recogiendo sus cosas de la fuente en dirección contraria al tal Fred
-muy bien señorita misterio…, juguemos a las adivinanzas
Siguió ignorándolo, mientras hacia un gesto con la cabeza que daba a entender que le daba igual y una risilla se escapó, enserio era más alto que ella y era tan … niño.
-Tienes cara de Amatista!
Volteo, observándole mal, ¿Amatista?,¿en serio?
-Okey, ese no es – poniendo sus manos en alto – tal vez ¿Miriam?
Seguió sin prestarle atención, ¿tendría que irse para cenar verdad?
-entonces te llamaré mujer maravilla
Ante aquello le miro entre sorprendida y confundida, ¿esa no era una heroína de comics? Y sin que su mente me diera tiempo a pensarlo del todo bien, pregunto
-¿Por qué?
EL chico se acercó, con un montón de sus cosas en manos y no era hasta ese momento que se percate que estaba tan empapado como ella misma, ¿en que momento había entrado a la fuente?
-porque tienes el pelo negro – declaro orgulloso de su comparación
Volvía a mirarle como la octava maravilla del mundo, mientras recibía lo que él había recogido, y comenzaba a intentar secarlo
-aparte eres fuerte – siguió
-¿Por qué crees eso? – cuestione
- No cualquiera soporta algo como esto, creo que también eres muy valiente – sonriéndole de una forma cálida
Me dejo tonta con aquello, de una manera peculiar, había hecho un comentario muy… extraño y lindo, me sonroje un poco por ello.
-Sin mencionar que tienes una enorme cadera – pero esa sensación desapareció ante el siguiente comentario y furiosa le tire una botella de agua
-mejor vete – exclamó furiosa
-tranquila…- sobándose la cabeza – aunque también eres bastante ruda…jejeje
Levanto lo primero que tenía a la mano y se lo tiró a la cara nuevamente. Terminó de ordenar todo y aunque estuviera mojado se lo llevaría, ya en casa lo haría secar, no quería alargar más las cosas así que se fue corriendo.
Sintiendo que le seguían parte del tramo, pero le ignoró, así como ignoró su rodilla sangrante y todo lo demás hasta llegar a casa.
Con el otoño marchandose junto a sus fuertes corrientes, el invierno congelo hasta destrozar mis esperanzas de que las cosas mejoraran.
Fueron tantas las veces que tuve que animarme a mi misma y que soporte golpe tras golpe, humillación tras humillación, nadie se metería con las porristas y los que tenian pruebas no me ayudarían, era algo que tendría que aceptar.
Un viernes como cualquier otro fue la primera vez que contrataron unos matones de otro instituto para golpearme y aunque fuera veloz, cosas como piedras o palos caian en mi rostro en mis brazos pero sobre todo en mi espalda. Trepando una reja fue como logre mi huida de esos ogros que solo hacían lo que les habían pedido.
Yo entendía que me jugaran bromas como esconder mis cosas o empaparlas; haía pisado el orgullo del capitán; mas aun ese no era motivo para esto, ¿Qué era lo que les estaba molestando?, ¿Por qué esta vez se estaban ensañando tanto conmigo?. La poca información que poseia me hacía estar en desventaja, tenia que averiguar el motivo par terminar esto pronto.
Entre a una tienda y de manera rápida me dirigi a los sanitarios me limpie lo mejor que pude y tuve que arreglarme el cabello, me lo cogí en una cola de caballo que reducio su tamaño, suelto tocaba mi cadera, pero recogi a media espalda. Tenia rasguños en mi rostro por unos palos, sobre todo en mi mentón, tendría que maquillarlos o mis padres se darían cuenta. Seguí con mi inspección personal y para mi suerte, mi rostro no tenia mas que un diminuto moretón cerca de mi pómulo izquierdo. Los antebrazos me dolian a horrores, pero era normal con todas las cosas que había bloqueado con ellos, seguro ahí encontraria la gran mayoría de moretones, no los revise pues más chicas empezaron a entrar al servicio higienico y lo que menos quería era llamar la atención.
Al salir de mi pequeña inspección personal en el baño, compré un batido de durazno con leche y salí del local con destino a mi casa, o al menos ese era el plan…
-¡Hey!
Estas horas eran tranquilas, me pregunte quien gritaría de esa forma y al voltear me encontré nuevamente con él, Fred, el rubio que me había ayudado a recoger mis cosas en la fuente hace un tiempo.
-Al fin te encuentro – mientras recuperaba el aire por su carrera - ¿eres escurridiza verdad Gogo?, aunque eres bastante veloz.
-¿Gogo?
- si al fin descubrí tu nombre Gogo Tomago
-hmp… jajajajaja! – ¿qué clase lógica era esa?, Eso fue lo que me pregunte - ¿enserio crees que Gogo Tomago es un nombre?
-eh… pero si aquí lo dice – mostrándome la banda
El pedazo de tela entre sus manos era una banda de la buena suerte que me había dado mi hermano mayor antes de casarse y cambiarse de ciudad, creía haberla perdido. La tome y se la mostré nuevamente.
-este Gogo, lo estas leyendo separado, y asi significa vaya,vamos o ir en inglés y Tomago, bueno ese es mi apellido – explique – gracias por devolvérmela y…- pisando mi orgullo…-ahh…perdón por tirártela a la cara.
Al parecer el agua había malogrado la tinta del Go go, me entristecí un poco por eso, no estaba segura si estaba haciendo una mueca, pero la verdad estaba tan astiada que no me importo que un desconocido como el tal Fred me viera meláncolica.
-¿puedo llamarte Gogo?
Y otra vez empezaban las preguntas raras…
-¿Por qué quieres llamarme así?
-Porque me gusta ponerle nombres sobre a mis amigos
-¿no es sobre nombres?
-ahm… creo que si- rascándose la cabeza – hay muchas cosas que no se y no entiendo, las confundo muy seguido…
-si, me di cuenta…
-¿puedo acompañarte a casa?,¿te vas caminando?
-tomó un bus en la parada
-pues, ¡Vamos, entonces!
El era muy alegre… de alguna manera me sentí feliz de que me considerará su amiga, aunque sinceramente no entendí el porque después de tanto tiempo y tan poca charla el me consideraba su amiga.
-¡¿Fred!?
Una tercera voz me alarmó y al voltear me encontré con lo que temía.
Una de las chicas de mi club, me miraba , no estaba segura si debia correr o no, por una parte hasta ahora ninguna de las de mi club me había pegado o molestado sin embargo si se habian hecho de la vista gorda tantas veces que ya había perdido la cuenta, seguramente por que no querian problemas, supongo que si molestaran a alguien tampoco me meteria por los problemas.
-¡Fred!,que gusto encontrarte, escuche que eres un buen deportista ¿no te gustaría entrar al club de gimnasia?, tengo una amiga que puede ayudarte a inscribirte.
-mmm…pues – no sabia si era por que no lo conocía bien pero me sorprendi al verlo nervioso e incómodo ante esa simple pregunta – tengo cosas que hacer en la tarde así que preferiría no meterme a ningún club
-oh! Es una lastima creo que te habrías llevado muy bien con todos los del club estaba a punto de invitarte al club de atletismo ¿verdad que hubiera sido bueno Tomago sempai?
-si – podía sentir como ella me obserbava atentamente, ¿acaso esperaba alguna reacción en particular? – creo que hubiera sido bueno
-Fred tengo una cita grupal ¿no te gustaria ir conmigo?, seguro los demás se alegraran de que vayas
-me parece una buena idea– de alguna manera me sentí triste, pero supuse que era lo mejor, esta era apenas la segunda vez que hablabamos – pero acompañare a Gogo a casa
-¿Gogo? – mi kohai parecia confusa pero rapidamente planto su mirada sobre mi - ¿Quién es Gogo,¿sempai, usted lo sabe sempai?
- es… - no queria responder eso
- es el sobre nombre que le di - exclamo orgulloso, mientras con su brazo derecho me estrecho ligeramente
-ohh…- parecio sorprenderse – Fred ¿estas seguro de que no quieres ir?, la capitana del equipo de porritas estará – curiosamente lo dijo mirandome más a mi que a Fred.
Inmediatamente supe que ella me estaba mandando una indirecta, ella le contaría a la capitana , esto me traería problemas, si a la capitana de las porristas Fred le caia bien y ella se enteraba de que el y yo frecuentabamos podía lastimarlo, era obvio que a mi ya me haría algo, pero no queria inmiscuir a alguien más…, ya era suficiente el haber inmiscuido al delegado.
- tengo que ir a comprar unas cosas para la cena, creo que seria mejor que vayas con ella – le dije mirandolo seriamente – anda, te divertiras con los chicos
Entonces senti su mirada confundida y me ponia nerviosa el contacto visual, no queria mentirle pero tampoco queria más problemas para él. Me apené al punto de tener que desviar la mirada.
-yo…- escuche su voz tratando de hablar pero fue velozmente interrumpido
-¡entonces puedes ir!- chilló la menor, para cuando levante la vista nuevamente ella estaba fuertemente aferrada al brazo del rubio llevandoselo
Desde la lejania el me levanto la mano en señal de despedida, la cual respondí de manera corta y no dejé de mover mi brazo hasta que perdí de vista a ambos. De alguna manera en el mismo momento en que deje de verlos sentí mucha soledad, más de la que me hubiera gustado sentir, queria dejar de pensar en ello, tenía otras cosas de las que preocuparme.
Al momento en que todo se congela siempre hay un lapso de paz satisfactorio casi sublime…
Faltaba menos de una semana para el campeonato, pero la peor parte y la que más me preocupaba a su vez era la revisión física que nos devian de hacer a cada uno de los participantes.
Mi problema conmenzaba en que no sabía si quien me revisaría sería un médico enviado por la comisión del concurso o sería uno de los que la escuela contrataba, al duda me mataba, sería un gran problema que dijeran algo como que no me encuentro en buen estado por los multiples moretones que tenia en mis brazos, no quería que pensaran que sufría de maltratos familiares y que enviaran a investigar y preguntar en casa, aunque todo se descubriera, no podría participar en el campeonato y eso era lo que quería evitar, sólo tenia que aguantar esto hasta después del campeonato, después sacaría todo, sólo un poco más…
Me encontraba de los nervios, llevando el ritmo de una canción en mi mente, moviendo mi pie al compás mientras esperaba mi turno, esperaba que no me tocará una mujer, porque sino me haría una revisión completa, y tendría que quitarme el polo manga larga que escondia unos brazos bien maquillados para que no se notasen los moretones. Mentalmente estaba hecha un manojo de nervios por aquello. ¡Si se daban cuenta estaba perdida! Y la verdad no podía consorlarme seguro los doctores se darían cuenta.
-Siguiente!
Trague en duro mientras empece a andar hacia una de las tres camillas solamente separadas por cortinas en las que se estaban haciendo las revisiones.
-Señorita… tome asiento por favor
Accedi un poco más tranquila al ver que me había tocado con un doctor.
-veamos… ya enviaste tus resultados de examen de sangre y fluidos… , ¿tenias tiempo libre?
-si
Cuando me entere que podía adelantar el examen de sangre lo hice sin dudarlo, pero para que no fuera sospechoso tambien hice el de fluidos, me costo un poco pues por esa semana estaba en prácticas pero lo había logrado.
-eso es raro, pero me ayuda un poco, bueno entonces te haré un examen de respiración, de reflejos y eso será todo.
A continuación solamente me pidio que me levantara los polos que llevaba por la parte posterior y con un estetoscopio que me hizo temblar al contacto, comenzo con la revisión de respiraciones por minuto, si la respiración era fuerte, débil o normal, me pidio que hablará para poder oir como administraba el aire. La prueba de la fuerza pulmonar consistia en soplar por un pedazo de destroza un liquido y se debía llegar a un mínimo para saber las condiciones de las fuerzas al respirar.
-Señorita… eso a sido todo
Me alivie…, parecia que los cuidados que había tenido con mi espalda estas semanas habían valido la pena…
-Aunque… ¿podría explicarme por un par de arañazos y unos moretones en el lumbago?
Miré al hombre con un poco de verguenza fingida, y mi mente maquino una de las tantas buenas mentiras que había planeado para la ocasión.
-yo…
-No tenga miedo señorita ante cualquier problema puedo ayudarla, ¿alguien le a hecho daño?
De manera fugaz recorde los maltratos de los que era víctima y sentí una corriente, que durante solo un segundo me hizo desear como nunca decirle todo lo que había y estaba pasando.
-simplemente me caí de la bicicleta – sentí mis mejillas arder y aunque estuve segura de que la risilla que escuche del doctor era porque mi engaño había funcionado, la verdad era que mis mejillas ardian de rabía hacía mi misma por no poder cuidarme – por favor no se burle…
-lo siento… es que me imagine algo más serio… puede retirarse, esta en optimas condiciones para competir, solo cuide los problemillas de su caida
Sin mucho más, y agradecida por poder haberme ¨salido con la mía¨ después de mucho, tenía que concentrarme al mil por mil para ganar la competencia.
-pss…, pss… Gogo
Al oír una voz llamandome y no reconocerla me tense, ¿estarian a punto de enboscarme?. Con terror a la respuesta me volteé lentamente encontrandome con quien menos me había esperado.
-Fred…- suspire profundamente – sólo eras tú
-ammm…si, ¿esperabas a alguien?
-No , es sólo que… mira no importa ahora, ¿Qué haces…ahí?
-Simplemente me escondo detrás del basurero, ¿las reglas de la escuela lo prohiben?
-No que yo sepa – no pude evitar una risilla al ver su rostro de preocupación al haber formulado esa pregunta
Camine en dirección hacia el ¨escondite¨ del rubio y poniendome de cucliyas al igual que Fred le pregunte
-¿qué pasa?
- necesito preguntarte algo, ¿tienes tiempo?
-si…- ese sentimiento calido y fugaz se instalo en mi pecho no sabia que era, pero no e desagradaba , simplemente deje que se quedara ahí y no me pregunte nada esta vez - los examenes médicos estan comenzando, dentro de una rato vendrá gente por este pasillo para ir a clases, ¿no quieres ir a otro lado?
-tienes razón – se puso de pie como un resorte – vamos a la azotea
-esta cerrada por lo de los examenes fisicos, no quieren que nadie se escaqueé
-vamos a…. ¿ha donde vamos?
-hoy, hay examens físicos…- medite un rato – ¡el departamento de educación física!, ahí no hay nadie , pero debe de estar abierto porque de ahí sacan implementos para las pruebas
El camino, muy al contrario de ser silencioso e incómodo, me hizo reír bastante con esa caminada ¨sigilosa¨ y tan exagerada que hacia Fred, los pasillos estaba desiertos sin embargo no podia dejar de estar alerta.
-¿Enserio no esperas a alguien? – me planto en cara al casi caer en las gradas - podemos hablar luego si esperas alguien
-no, no, no, vamos, sólo estoy distraida
Me observo durante un rato pero luego siguió con sus graciosas tonterias, que a veces me hacian soltar un comentario de reproche y otras casi ahogarme encarcajadas. Una vez que llegamos al departamento de esducación física buscamos un lugar donde si alguien se asomaba podriamos ocultarnos, detrás de los colchones y los conos no parecio un buen lugar , con un poco de esfuerzo levantamos y doblamos uno de los colchones a la mitad y nos sentamos ahí para hablar.
-muy bien, ¿Qué querias decirme?
-Sabes Gogo, en realidad, no estab seguro de a quien contarle esto…
M setí un poco nerviosa, esas papalbras querian decir que esperaba algo de mi que no esperaba de nadie más, me estaba confiando una especie de secreto.
-No estoy seguro de el porque pero siento…, que tu podrías comprenderlo
-¿qué cosa?
-mira… es algo dificíl de decir para mí, pero me siento un poco incómodo con el nuevo grupo de amigos que hice
No dije nada simplemente espere que el siguiera, sentía que esto le estaba costando
-Siento que cada vez que salimos y la pasamos genial, no es tan genial – lo vi frotando su cuello, estaba nervioso – al principio, creo que… me vieron como alguien divertido y la verdad siento que todo el tiempo esperan que sea simplemente yo el que les haga reírse, no es que me moleste, bueno si pero…ammm… ¿me entiendes?
-Bueno – pensé un poco en lo que me había contando – creo que estas confundido, como si lo que les estas mostrando no es tanto el tu que eres, sino alguien más. – trague – creo que ellos te incomodan porque te ven como una especie de…ammm….
-sólo dime lo que pienses, no me enojare ni nada
-bueno… creo que ellos te ven com su bufón – sentí un poco de rabia porque de alguna manera indrecta estaba con el enemigo que al mismo tiempo era mi amigo, era extraño
-yo, quisiera hablarles de esto pero simplemente no tienen tiempo o me dicen que cambiemos de tema y es confuso no poder decirlo y bueno…eso…
– no deberías juntarte con ellos
-¿Por qué?
-son malos – fruncí el ceño
-Gogo, no hables asi de ellos, son mis amigos – nos miramos fijamente - no es como si fueran malas personas
-¿son realmente tus amigos?, son lo peor – explote con mis emociones – como puedes estar junto a personas tan superficiales; ¿es que eres así?; sinceramente no quiero tener nada que ver con ellos.
-¡Gogo, ya basta, tranquilizate! – lo escuche un poco molesto
-¡no quiero tranquilizarme!
Me paré y simplemente camine de manera fugaz y furiosa hacia la puerta
-¿no crees que si de verdad fueran tus amigos te escucharian?, tendrias que estar contandole esto a ellos no a mí, soy… no se que relación nos une…pero simplemente esa gente no se esta riendo contigo, se ríe de ti ¿sabes?
Sin siquiera voltearme atrás , seguí mi camino totalmente furiosa, ¿!como podía estar defendiendolos
Hasta que la tempestad retorna de manera aterradora…
Las finales de un campeonato de 100 metros planos estaba próximo por lo que yo a cada día me esforzaba aun más con la fecha acercándose hora tras hora, esa era mi oportunidad de ganar una beca para la universidad, de esa manera podría ayudar a mi familia, esa idea era la que me daba el empuje de levantarme y hacer lo de siempre, por más difícil que fuera.
Llegó el día de la competencia, faltaba solo media hora para que fuera mi turno, así que me apresure a ir a los vestidores y cambiarme, a penas entre, escuche gente murmurar; pero no le tomé demasiada importancia, hasta que al abrir mi casillero me encontré con toda mi ropa totalmente mojada, mi short estaba con manchas de tinta roja.
-¿Qué pasa sempai?
Volteé en dirección de las voces, encontrándome a un grupo de chicas que también eran de mi club junto con todo el equipo de porristas, pero eran mis kohais
-Que mal, parece que le vino bastante ¿verdad Tomago sempai?
-¿Por qué?
-tu sabes, eres una vil perra que se mete con todos los chicos
-yo nunca e hecho nada…
-nosotras no vamos a dejar que le sigas mintiendo a todos
-¡esto era una competencia importante para mí! – se acercó a la que parecía la líder del grupo de chicas con paso veloz y una expresión aterradora - ¡Jamás les quite a ni un chico o las e molestado!
Tenia tanta rabia y cólera junta que la agarre del cuello de su camisa y la empuje contra la pared
-¡Tonta!, ¡¿ tienes idea de cuánto me prepare para esto?! - el agarre se hizo más fuerte y empecé a temblar - ¡¿cuán necesario es ganar esto para mí!?…
Sentíí unas manos jalarme hacia atrás ocasionando que la soltara y que yo cayera al suelo de nachas. Y ahora nada importaba, nada me importaba.
Golpe a golpe, abofetee y fui abofeteada, jalones de cabellos, mechones arrancados, todo paso de una manera tan rápida, inpensable para lo que hasta ahora había sido mi paciencia de hierro, una experiencia sin duda alguna completamente dolorosa.
Al momento en que dejé aflorar mis sentimientos sin darme cuenta en mi lucha estaba llorando, sólo me di cuenta cuando paré unos moentos por unas enormes bocanadas de aire y vi a la capitana del equipo de porristas de mi preparatoria, totalmente demacrada por mis golpes y demás, supuse que yo estaría en un estado similar. Cuando dí dos pasos para seguir alguien me había tirado una silla en las piernas, volví a caer y el dolor más grande no era físico era interno, simplemente esa competencia era mi pase para una época mejor para mi y para mi familia, quería ayudar, quería dejar de ser un gasto económico y ahora no podría…
-Aguante todo…, pensé que ya habían terminado de descargar toda su ira antes, aguante todo… - me agache intentando ocultar mis lágrimas – por consideración a que las había lastimado…
Ya no tenía caso enojarse u lo que hiciera, ya no podría concursar con mi uniforme en esas condiciones.
-tranquila…
Sentí que una mano cálida tocaba mis cabellos
-Chicas… decir que se pasaron de la raya seria poco, la cruzaron a velocidad flash muchas veces, son unas personas más terribles que el varón fon destrucción
Todas las chicas miraban atónitas esa faceta desconocida del rubio frente a ellas
-No quería creerlo, no quería ver lo que tenia frente a mí, porque pensé que eran mis amigas y … la verdad esto es decepcionante.
-No, Fred, espera…- intentó justificarse la lider del grupo – ella empezó, hizo añicos nuestro orgullo y no podiamos dejar que nos pisotee, nuestro capitan que es tan aclamado no podía ser plantado por esta per…
-¡YA CALLATE! – el grito hizo que el lugar se quedará en un mutismo de ultratumba – lo que hicieron simplemente no tiene justificación, ningún héroe o persona buena haría esto.
Vi como me observo, y aunque espere encontrar lástima en su mirada lo único que ví fue orgullo y una chispa de alegría.
Con su ayuda, me paré y me ayudo a salir de entre la multitud de chicas hasta el pasillo.
-¿Te encuentras mejor?
No quería hablar, en realidad en aquel momento no quería nada.
- Gracias…- dije de manera fugaz, mientras escuchaba el primero de los últimos tres llamados para la competencia – dejamé afuera, en las bancas de la salida
-No digas tonterias Gogo
Me jaló casi arrastrandome a una fuente cercana, me hecho agua en la cara
-¡QUE TE PASA! – le grite colérica
-vas a competir, no pueden verte asi
-Espera, ¿Qué?
-Alistate en unos diez minutos es hora de que compitas
- Pero mi ropa… - me observe y todo lo que llevaba estaba totalmente empapado y manchado a más no poder – no…
-¡puedes hacerlo!
-¿Qué?
- Toma, se que tal vez te quede algo grande, tu polo no esta tan manchado y se va a secar rápido
-Yo… no lo entiendo ¿Por qué haces esto?
Tu rostro parecio sorprendido unos segundos para después regalarme una gran sonrisa, que me tranquilizo y me hizo sonreir tambien
-Se que soy un tonto…, pero quiero dar la talla para poder ser tu amigo
-¿Cómo?
-¿Sabes?, creo que ni tu ni yo somo tan ¨nosotros¨ asi busquemosnos y apoyemonos desde ahora
-Gracias
-Servido señorita Tomago
-Solo dime Gogo, recuerda mi nombre pronuncia Gou Gou
-Bueno, al fin se como se pronuncia tu nombre
-De hecho… si, lo dijiste mal todo este tiempo…
Sin poder evitarlo empezamos a reír, a carcajadas, por extrañas que habían sido las circunstancias ahora al fin tenia paz y tranquilidad, la misma que me habían quitado hace ya mucho.
Hubieron muchos momentos buenos desde ahí, me volví más fuerte por que no querí que nadie más volviera a pisotearme e incluso me di cuenta que me gustaba a hacer comentarios sarcásticos, tambien mi grupo de amigos aunque pequeño conformado ahora por el delegado de la clase; ahora Tadashi; que tambien había estado combatiendo y encontre un apoyo y comprensión.
Aquel día aunque fue la última vez que corrí debido a una lesión que me había causado por un mal golpe con mi enfrentamiento con las chicas, cogí otro rumbo, ya no podría correr con apoyo de mis propias piernas, pero le cogí aun más gusta a mi bicicleta y al entrar a la universidad el grupo crecio con Honey y Wasabi, nombre otorgados por Fred.
Y aunque no pude yudarlo tanto como hubiera querido cuando se deprimió , al menos me di cuenta, porque mis palabras no llegan pero soy muy observadora, tanto y aun así desde aquel dia ese tonto rubio, se llevo de mi una sensación que a día de hoy no desaparece un cosquilleo interno que me hace querer estar a su lado y aunque como una de las primeras veces tengo que pisar mi orgullo y decir que lo amo…
-Beep Beep-
-Ehh…- desperte gracias al vibrador de mi celular - ¿lo dejé en modo silencio?
Me extrañaba un poco haber tenido un sueño… o bueno un recuerdo de este tipo pero no me quedaba más dejarlo pasar. Agarre mi aparato que seguía vibrando y aunque me extrañaba un poco cogí la llamada de Hiro.
-Hiro, ¿pasa algo?, es inusual que me llames a esta hora
- Si bueno…, ¿recuerdas que Fred necesitaba una novia?
Recorde el tema y agradeci no tener a Hiro cerca para que no viera mi rostrocon mal gesto al recordar el tema, tendría que golpear a Wasabi por su ¨maravilloso¨ consejo
-si lo recuerdo, ¿encontraron a alguien dispuesta?
- mira, no quiero darle muchas vueltas al tema, pero cuando Fred me llevaba a casa y estaba dormido…. El punto…
-Solo dilo Hiro, tranquilizate y no te cortes
-El punto es que la chica cree que la chica soy yo
-¿la chica?
-La chica, la novia y…Y!
-No fastidies…¿ es enserio?
-Creeme yo tampoco quisiera que ¨eso¨ fuera verdad, Fred acaba de contarmelo y
-¿Aceptaste?
-¡¿Qué más podía hacer?!, ¡Fred es mi amigo y bueno…
Estuve espectante sin poder seguir creyendo lo que escuchaba, sin decir ni una palabra, ¿Tadashi aprobaría esta locura?, a parte el aunque no lo admitiera estaba segura que se había peleado con Fred y aunque no conocia detalles estaba segura que la única conexión podía ser Hiro.
-lo quiero…, ya te lo había contado
Sentía que mi garganta se secaba y una extraña presión se daba en ella
-¿Por quién sentias lo que me contaste… era Fred?
-Si…
-Hiro…
-¿Podrías…
-Yo… no puedo ahora – mentí – tengo un trabajo extra, creo que es mejor que llames a Honey
-Pero… bueno, concéntrate en lo tuyo, cualquier cosa te avisare
-esta bien
-Gogo
-¿si?
-Gracias por todo
Y colgó, ¿Cómo debía sentirme?, Todo dolía y nuevamente Tadashi tenía razón; ¨Si no te apresuras se enamorará de alguien más¨; Mi amigo, mi deber y mi deseo, todo entremezclado en un coctel de sensaciones en el que me estaba ahogando…
-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-..-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-
No diré más que enserio estuve con muchos sentimientos y el gran cambio que e tenido al fin me afecto, sin embargo no quería entregar algo deprimente hacia ustedes mis queridísimos lectores, sólo ruego su comprensión y que repito NO ABANDONARE el fic.
Los amodoro yo 3
