La voz dormida
Capítulo 7: una traición es siempre malo.
"Los apoyas y terminan traicionados, pero siempre te cobrarán la traición"
Lucía caminaba por la prisión para así buscar en uno de las celdas a María. Quien se veía de una manera fatal.
Lucía: veo que aun continuas con vida -mirando a María- lastima que muy pronto morirás al igual que ese anciano y White Pantera -con fastidio en su voz-
María no dijo nada sólo guardo silencio aquellas palabras parecían tener algo que la hacían ver de que todo podría estar perdido, sin pensar mucho tiempo Lucía sólo mostró una sonrisa mientras en sus manos poseia su guitarra quien comenzaba a tocarla de una manera hermosa, haciendo que cientos de bandidos esquelético aparecieran.
Lucía: bien mis queridos bandidos, vayan a la ciudad y destruyan todo -sonrie-
Django se aproximó de una manera seria lo que estaba haciendo era demasiado erróneo dando a entender que podía terminar peor que su abuela.
Django: estas haciendo las cosas mal Lucía no sabes a lo que te estas enfrentando -sereno-
Lucía: claro que lo sé querido hermano, ahora El Tigre esta sólo sin fuerza alguna para seguir peleando su familia a caído uno a uno...
Django: pero eso no siempre funciona
Lucía: cierto, por eso en vez de conquistar a esa niña de cabello azul la destruire de una buena vez y así terminar todo...
Django: ¡¿QUE?! ¿que te pasa? Dijiste que ella la dejarías fuera de esto -sereno-
Lucía: habrá cambios de planes -seria-
Django miro aquellos ojos tintos para luego sentir como ella se alejaba dejando a Django un tanto confundido pero a la vez preocupado.
La situación había empeorado Manny se encontraba al borde de la locura por no tener a su familia unida, habia perdido por completo a su mamá y su abuelo, mientras que su padre se encontraba debatiendo entre la vida y la muerte. Frida era su única persona quien se encontraba con él apoyandolo como nunca. Pero sabía bien, que tarde que temprano le pasaría algo y eso no podía permitirse.
Manny dormía tranquilamente, Frida por su parte se encontraba despierta mirando al joven Moreno, quien continúan con un sueño.
Frida: (¡hay Manny! Me gustaría que supieras lo mucho que te amo) -pensando-
Mientras que ella miraba al joven Rivera, ruidos se hicieron presente, si, extraños ruidos que podían escucharse al fondo de la bodega, Frida miro con temor, miro a Manny en caso de que despertara pero había sido imposible.
Ella se levantó estaba dispuesta a quitarle el cinturón pero guardo aquellos pensamientos y continuo su camino, durante un buen rato caminando y con la linterna en la mano pudo hacer notar que no era nada. Ella se volteó y miro con tremenda sorpresa el guante plateado. Pero no paso a más cuando escucho una voz conocida para ella. Frida se giró para verlo para notar a Django quien dio unos cuantos pasos y cayó al suelo inconscientemente.
Frida quedó algo asombrada y sólo se limitó a observarlo un poco se dio cuenta de que tenía una herida no muy grave en la parte de su costilla, sangraba de manera normal como un ser humano.
Después dd unos minutos Frida había terminado por llevarlo junto en donde estaba Manny y Rodolfo en donde la pobre Frida comenzó a curarlo mientras Manny quien ya estaba despierto lo miraba con tremenda molestia.
Manny: aun no entiendo porqué lo ayudas -fastidiado-
Frida: orita descubriremos acercar de esto, por ahora sólo Relájate -curando las heridas de Django-
Después de unas horas habia llegado el sol y para Django era otro día más, se levantó de golpe aunque se lastimó un poco toco su herida sintiendo que estaba vendada miro a su alrededor para encontrar a la peliazulada quien se veía un tanto ya sucia, su piel se encontraba ya algo descuidada por la suciedad mientra su ropa de igual manera. Django miro con tremenda ternura como Frida dormía de una manera hermosa, tenía ganas de tocar aquella mejilla pero fue interrumpido por una voz, esa voz era de Manny quien de alguna manera se veía molesto.
Manny: bien podrías decirme... ¿que es lo que quieres? -molestó hablando bajo-
Django: nada, sólo eh venido a pedirte ayuda -baja su mirada-
Manny: ¿ayuda? ¿A mi? ¡Ha! Ni creas que te ayudare -molesto-
Django: entiende, es por el bien de toda esta ciudad, ayudame y te juro que sabrás en donde esta tu mamá y puma loco sólo que ayudame... si no, ella los matará a Frida y White Pantera -preocupación-
Manny miro con un poco de duda no sabía que elegir si aceptar aquellos o sólo rechazarlo y atacarlo de la manera más cruel del mundo. El joven Rivera lanzó una mirada hacia Frida quien seguía dormida luego continuó eso con su padre quien continuaba en aquel transe o inconciente como diría un doctor estaba en coma.
Django sólo se levantó con dificultad para luego acercarse a su guitarra.
Django: yo se bien lo que dijo... pero piensa en el futuro de tu familia -sereno-
Manny quedó pensativo ante aquellas palabras para luego terminar por dar un suspiro, miro a Django y así poder conversar un poco.
Django no parecía estar algo convencido al mirar como el tigre de igual manera no le brindaba mucha confianza.
Django: mira, una ves que me reponga le daremos frente a Lucía -sereno-
Manny: pero antes tenemos que quitarle aquella cinta, que sostiene su guitarra mística
Django: es por eso que tendré atacar primero, soy más fuerte que tú -embosa una leve sonrisa-
Manny: ja ja -risa sarcástica- espero y puedas quitarle la guitarra ya que ni así pudiste tocarla -embosa una sonrisa-
Django: me agarró desprevenido -defendiendose-
No pasó mucho tiempo cuando escucho la voz de una peliazulada que comenzaba a a despertarse, cosa que ambos chicos miraron con tremenda sorpresa ya que para ambos chicos aquella persona era muy importante, podría hacer sumamente feliz a uno de ellos dos.
Manny: Frida, ¿porque te levantaste temprano? -preocupado-
Frida: supongo que ya es tarde -mira a Django- ah, hola Django, ¿como amaneciste? -con una leve sonrisa-
Django: bien gracias, querida Frida su ayuda fue suficiente para sentirme mejor -sonrie-
Manny miro con tremenda molesta a Django de como le hablaba a su Frida mientras que ella sólo se limitaba a sonreír dd una manera gentil. Esa misma mañana Manny había conseguido comida necesaria. Para luego los chicos comieran un poco White Pantera se encontraba dormido cuando algo hizo que despertara, si, despertando, comenzaba a hacer ruidos haciendo que Manny quedará sorprendido y a la vez feliz por las reaccion de su padre.
Django miro a lo lejos la situación de White Pantera para luego solos mirar hacia otro lado su cabellera blanca que estaba sujeta a una cola podía mostrarse dando a entender que estaba dando la espalda.
Lejos de ahí Lucía quien continuaba observando a María que por algún motivo se sentía molesta al no tener la verdadera ubicación de el tigre y de los demás objetos místicos. Comenzaba a molestarse de una manera que comenzaba a da r hasta miedo, ya que con la repentina traición de su hermano hacia hecho de que comenzará a dudar de que si Django realmente es de la familia.
Django se encontraba un poco mejor aunque su herida mostraba una especie de molestia, siendo un humano le era difícil pues cuando estaba muerto no sentía dolor absoluto.
Se encontraba recargado en un montón de cajas de madera mientras con su brazo derecho hacia presión, en la herida haciendo así que no pudiera tener una especoe de hemorragia sanguínea o algo por el estilo.
A lo lejos miraba a Frida de una manera linda ya hacia tiempo que no la veía si, sólo que a su lado se encontraba Manny quien por algún motivo Frida ayudaba a entrenar colocaba una serie de costa les colgados desde los techos. Mientras que el moreno se transformaba listo para entrenar.
Django bajo su mirada su cabellera blanca cubrió sus ojos tintos,mientras sus pensamientos se encontraba ligados. Pensando en que muy pronto alguien podía ser quien termine con la vida de esta ciudad y de la persona que había comenzado a sentir algo.
No pasó mucho tiempo cuando sintió una mano tibia en su hombro, él alzó la mirada rápidamente para encontrarse con aquellos ojos azules oscuros. Dando a entender que Frida se encontraba ahí enfrente de él. Mientras esta mostraba una leve sonrisa.
Frida: ¿pasa algo django? -confundida-
Django: no pasa nada... sólo pensaba.. -mira hacia otro lado-
Frida: vaya, pareciera que piensas mucho... eres como Manny cuando esta preocupado -sonrie-
Django: por favor, no me compares con él -fastidiado-
Frida: lo siento, pero así tienes las expresiones, por cierto, estas decidido a acabar con tu propia familia -mirando a Django-
Django: si, no te preocupes, mi familia es muy traicionera...,
Frida: pero tomaras un tiempo, tu herida estaba grave
Django: yo me recuperó rápido sabías -embosa una sonrisa de lado-
Frida quedó un tanto sonrojada y sólo cambio la mirada hacia Manny quien continuaba entrenando. Django miro a Frida quien miraba a Manny, para luego bajar la mirada, pero hubo algo que llamó la atención del peliblanco.
Él miro al tigre de una manera de confusión pudo notar como un fuego verdoso se podía mostrar de una manera sorprendente. Pero no paso a más cuando algo hizo que aquella llama verde e transformará a una llama roja y siniestra, Django miro con detenimiento para luego notar como regresaba a la normalidad.
Aquel cambio habia sido de una manera rápida en pocos segundos para ser exactos, Frida por su lado continuaba observando mientras su mirada mostraba una mirada pensativa, vacía en absoluto.
Así paso durante días, así para durante las horas, Django se había recuperado pero había algo que había llamado tanto su atención y esto había sido en el tigre.
Django y el tigre se preparaban para atacar a Lucía todo ya estaba listo, Django se encontraba afinando sus cuerdas místicas mientras que Manny hablaba con Frida.
Manny: lo siento Frida pero tienes que quedarte aquí entendido
Frida: pero Manny quiero ayudarlos -preocupada-
Manny: no Frida, tienes que estar aqui, cuidados a mi Papa mientras vuelvo -mira a Rodolfo con tristeza-
Frida: pero... esta bien... me quedaré -embosa una leve sonrisa melancólica-
Manny pudo sentir que ella estaba preocupada, ella quería ir, quería estar en aquella batalla en donde ayudaría a su amigo, pero él, no podía dejar que ella estuviera en peligro, no quería perderla de esta manera es por eso que decidió dejarla cuidando a su padre. La única forma de tenerla protegida, Django no quiso meterse pero tenía que hacerlo.
Django: mira, tal vez esto te ayude Frida... -le coloca una pulsera-
Frida: eh... ¿que es esto? -confundida-
Django: es una pulsera espiritual con esto no se te acercará las sombras ni bandidos de Lucía estarás protegida... -embosa una sonrisa-
Manny solo demostró una especie de molestia para luego acercarse a su padre para luego hablarle en susurro y después de eso se transformó.
Django se aproximaba a la puerta para luego tener a lado a el tigre, Frida miro a ambos chicos para luego mostrar una sonrisa melancólica, ambos se encaminan hacia el exterior en búsqueda de su enemiga.
Frida quedó en aquel lugar miro a Rodolfo que poco a poco comenzaba a reaccionar dando a entender que pronto despertaria de aquel transe o coma para ser exacto.
Django había llevado a El Tigre a la guarida de Lucía mostró con una sorpresa como la celda se mostraba una silueta una persona. El Tigre se aproximó para ver aquella persona y pudo darse cuenta de que era María quines e encontraba en muy mal estado varias rapaduras y arañazos se notaban en brazos y piernas en su rostro poseía un partido en los labios haciendo que un hilo de sangre se formará, su cabello se encontraba alborotado.
El Tigre: ¡MAMÁ! -preocupado-
Django: ¡No espera! -detiene a El Tigre-
El Tigre: ¡¿que te pasa?! Mi madre necesita ayuda -molesto-
Django: ella quiere que pienses eso -sereno, nota el lugar-
Sin pensar a más se escucho una canción con cuerdas de la guitarra haciendo que Django y El Tigre quedarán un tanto serios y mirando el lugar, El Tigre se puso en posición de pelea dispuesto a detener a ese espíritu.
Lucía hizo su aparecion enfrente de aquella celda mostraba una sonrisa demasiado siniestra muy diferente a la que Django recordaba.
Lucía: vaya querido hermano, me has traído al último de los Rivera -sonríe siniestramente-
El Tigre: yo no me rindo ante nadie mucho menos de ti -se lanza-
Lucía miro aquello para hacer un acorde desapareciendo, cosa que el tigre miro con sorpresa y confusión pues una ves que estuvo de pie miro a su alrededor en búsqueda de la catrina.
El Tigre: ¡NO SEAS UNA COBARDE! -molesto-
Lucía: ¡oh! El Tigre nunca entenderé el motivo por la cual ustedes los Rivera son tan competitivo -detrás de el tigre-
El Tigre: ¡¿que estas diciendo?! -molestó y confundido-
Lucía: tu madre dio un reto sumamente fuerte pero fue fácil de derrotar, también se encuentra Puma Loco que ese si batalla pero ya no es un problema -embosa una sonrisa- White Pantera de igual manera un peligro para mis planes y ahora tu... una amenaza mayor -con una voz fria-
Dichas las palabras Lucía comenzó a atacar de una manera brutal a el tigre, cosa que el joven Rivera no se dejaría vencer, así que comenzó a contraatacar. Mientras eso hacía Django miraba con detenimiento la pelea para luego sacar su guitarra, toco algunas cuerdas con la yema de sus dedos para recordar una nota que le ayudará a destruir por completo o alejar a Lucía de su compañero de batalla.
Pero le era imposible atacar pues el tigre se encontraba siempre enfrente a un lado de aquella catrina, Django sólo se contuvo la molestia para luego llamar unos bandidos y tomar a el tigre, alarmando al moreno para mirarlo.
El Tigre: ¿pensé que éramos compañeros? -molesto-
Django: lo siento el tigre, pero hay cambio de planes -embosa levemente una sonrisa-
Lucía: gracias querido hermano, esto lo tomaré como un perdón por a verme traicionado -sonríe y se acerca a Django-
Django: recuerda hermana, siempre habrá reconciliaciones entre familia -embosa una sonrisa siniestra-
Lucía miro con tremenda alegría como su hermano ayudaba en la gran parte de su plan pero sus pensamientos fueron cambiando cuando pudo notar como el tigre escapaba con facilidad para atacar de una manera sumamente increíble a Lucía. Pudiendo asi alejaría de su guitarra mientras que el tigre se disponía a utilizar sus garras.
El Tigre: no dejaré que sigas lastimado mi ciudad -sereno-
Lucía: ha... nada será de lo que parece el tigre -con una sonrisa-
Con aquellas palabras habia dicho suficiente como para que la guitarra se aproximara ella creo unos cuantos acorde haciendo que el tigre terminará estrellándose contra un muro. Django no pudo mirar aquello y atacó con fuerza haciendo que Lucía volviera a desconfiar de él.
Lucía: maldito parásito debí a verte eliminado hace tiempo -molesta-
Django: esta vez no lucía, esta vez regresaras al mundo de los muertos -sereno- donde mamá te castigará
Lucía se levantó quedando mirando a Django sonrió de lado mientras cerraba sus ojos y ocultaba su mirada con su sombrero.
Lucía: hay Django... no todos cambian verdad -con una sonrisa-
Django miro con confusión para luego sentir como sus pies habían sido atrapados, los miro para darse cuenta de que eran los bandidos de Lucía quien surgieron del suelo para tomarlo de los brazos, eso mismo paso con el tigre quien por así decirlo se encontraba un tanto molesto por la situación en la que se encontraban.
Lucía: bueno ya eh destruido cada objeto místico sólo me falta el cinturón... -mira a el tigre-
Django: no hagas una tontería Lucía... -sereno-
Lucía: ¡CALLA! que contigo es otro asunto -molesta-
Con aquellas palabras Lucía retomó la vista hacia el tigre quieb miraba con molestia a la catrina, Lucía por su parte demostraba una sonrisa demasiado apacible dando a entender que ya podía comenzar con su ataque.
Pero no paso a más cuando Django se zafo y comenzó a entonar una melodía algo dura, haciendo un derrumbe, los bandidos soltaron a el tigre para poder escapar, mientras que Django continuaba la huida de igual manera esquivaba los escombros que comenzaba a caer desde el techo.
(Pd: la guarida es una especie de bodega, ahí posee todo el oro de Sartana)
Django no había podido terminar cuabdo escucho la voz del tigre quien utilizó sus garras para salir de aquel lugar con la otra mano tomó el antebrazo de Django para salir de aquel lugar.
Hola
gracias por leer, disfruten y perdon por la mala ortografia
