La voz dormida.
Capítulo 8: Sueños o Pesadillas.
Django había llegado a su hogar. Aquel lugar donde Manny y Frida habían podido encontrar. El joven de los muertos se encontraba pensando. Si, pensando en una forma de detener a su hermana.
Django había decidió algo que muchos creería que sería un suicido atacar a su propia hermana desde el pasado y que más sabiendo el motivo por la cual su hermana había puesto sus ojos en el tigre y no tratar de eliminarlo.
Como última alternativa fue a buscar información, pero no en el mundo vivo, sino en el mundo muerto, en donde encontraría al primer tigre que había obtenido el cinturón, le sería difícil conseguir la información necesaria ya que el tigre pensaría que era el enemigo aunque esta vez se encontraba aliado con el tigre.
Django creo un portal en donde se adentro llegando así al mundo muerto. Vio el pintoresco lugar para encaminarse hacia las afueras de dicho pueblo, cuando llegó había regresado a la normalidad un esqueleto, no un humano como solía estar en la actualidad.
Django parecía estar más que decidió a saber todo, pasar por los peores retos de su vida aunque sus recuerdos llegaban a la mente cuando recordó la pelea que tuvo Sartana contra Lucía quien cuando era más pequeños tuvo la valentía de mirar como lucha había sido derrotada por su abuela y mandada a aquellos lugares conocida como las montañas de la muerte.
Cosa que para Django investigaron el motivo de aquello aunque al final tuvo suerte al encontrar una vieja cabaña a mitad de la nada, se aproximó a ella para tocar la puerta, después de unos minutos se abrió la puerta mostrando a él tigre original quien estaba esquelético.
El tigre se encontraba muy feliz y contento con Frida quien por alguna razón podía decirse que amaba estar con ella, pero eso no pasó mucho tiempo cuando sintió una especie de jaqueca haciendo que Frida se preocupara, pero aquel dolor no duro mucho sólo había sido como una pulsada.
Habían llegado a casa del macho en donde estarían un momento de tranquilidad, si, la primera vez que eso pasaba, ya que a ambos chicos le gustaba estar en constante travesura, pero Frida sabía bien y entendía que su amigo podía tener momentos tranquilos como esta vez se encontraban.
Manny se sentó en el sofá se hundió en el para luego observar un poco el techo, no pasó mucho cuando escucho la voz de Frida, quien por algún momento pudo escucharla hablando de algo importante.
Frida: ¿te encuentras bien? -mirándolo-
Manny: si estoy bien, no te preocupes -sonríe-
Frida pensaba que no, miraba al chico que su rostro se notaba de una manera melancólica, bueno no muy así, si no que algo le molestaba.
Frida: ¿estas seguro de eso?
Manny: si, todo esta bien
Mientras que en donde se encontraba Lucía quien por así decirlo se encontraba haciendo de las suyas, había concentrado cada energía que podía acumular durante cierto tiempo para una vez acumulados en su manos podía crear un acorde cosa que podía dejarla en un estado deplorable.
Lucía: muy pronto... usted será más que... libre -embosa una sonrisa-
Lucía hacia eso era la primera vez y su energía había disminuido haciendo así un pequeño y duro movimiento, sabía bien que si no tenía la energía adecuada podía acabar como Sartana desaparecida de la existencia.
Frida había sido dejada por El Tigre en su casa, ella sólo se relajó y se despidió pero sin anterior darle un beso en la mejilla por a ver hecho tal gesto de su parte, aunque ella no recordaba bien, Manny tenía la costumbre de dejarla en su casa, pero ahora para ella parecía que era su primera vez.
Ya era tarde Manny había llegado a su hogar en donde miro a sus padres quien por algún motivo conversaban muy felices acerca de su vida, él por su parte sólo quería ir a su habitación y descansar se sentía cansado de aquel día, no había peleado con ningún villano y le era imposible entender el motivo de su cansancio.
Se cambió de ropa, se puso su pijama y se dirigió a dormir, se metió entre la sábanas para luego quedar en aquel sueño profundo.
Manny parecía estar concentrado en algo veía con detenimiento la oscuridad, una oscuridad que ni podía notar las sombras.
Manny: ¿que rayos estoy haciendo aquí? -mira enfrente-
Algo había aparecido ante él, la luz se había extendido dando a mostrar un poco a un sujeto quien se encontraba en oscuridad, pero se podía notar la silueta.
Voz: vaya, vaya, miren ¿a quien tenemos aquí? -en tono burlón y con una voz demoniaca-
Manny: ¿que... que rayos eres? ¡muestrate! -sereno-
Voz: ¿porque debería? Acaso acabarás conmigo
Manny pensaba en hacerlo busco la hebilla para girarla pero no miro su cinturón. Manny alzó la mirada para encontrar aquella silueta pero se percató de que ya no estaba.
Manny: grr... ¿quien eres? -molesto-
La voz no contestó, pero había aparecido aquella silueta a espadas de Manny quien en un cerrar de ojos se apagaron la luz. Manny sintió en su espalda otra quien dejó más que sorprendido.
Se giró con rapidez pero no pudo detectar nada, ni siquiera notar aquella silueta quien había tocado espaldas una con la otra. No pasó mucho tiempo cuando un terrible dolor había causado en su espada había pasado un terrible ardor.
Manny sólo cayó arrodillado mientras gritaba de una manera espantosa. La espalda había sido marcada por tres marcas estilo arañazos. En ese momento miro aquella silueta que se encontraba enfrente de él, Manny alzó la vista pero no pudo notar su rostro por la falta de luz, pero pudo notar unos ojos rojos que brillaban de una manera tenebrosa.
La voz se volvió a escuchar esta vez de una manera que asistiría a cualquiera inclusive a uno de los más macho de toda Ciudad Milagro.
Voz: muy pronto... tu y yo no enfrentaremos y cuando yo gané... oh, amaras que te haga mi esclavo
Con aquellas palabras Manny quedó paralizado nuevamente un ardor se hizo presente pero esta vez a un costados una fuerte patada había sido la causante de aquel nuevo dolor en ese momento se había quebrado alrededor de 3 costillas causando una terrible contusión o una hemorragia interna, con esto Manny había terminado por despertar, eran alrededor de las 3:52 am, no sabía que hacer había quedado sentado en su cama había sudado en frío mientras su respiración había sido acelerada por el susto de su mente.
Sin pensar mucho sólo se levantó y se dirigió a la ventana que tenía cerca, se puso a pensar con cuidado cualquier idea de la persona que se le ocurriera a pensar o hacer aquellas acciones, aún así no podía decir que esto no era el final de algo, si no el comienzo de algo que se había iniciado.
En esos momentos Manny buscaba la información necesario alguien que le ayudará a entender el motivo de aquel sueño o de saber quien era a principio pensó que era Django, pero se puso a pensar ya que tenía un buen tiempo sin verlo eso podía tener demasiado misterio.
Otro día más en Ciudad Milagro.
Frida caminaba muy tranquila por los pasillos de la preparatoria, si, la escuela había sido abierta y para los jóvenes había sido nuevamente la tortura, aunque los padres de Frida no querían llevarla a clases pero tuvieron que hacerlo ya que no permitiría que reportará las materias más bien dicho el año.
Frida ingreso a sus clases Manny no había aparecido por ningún lado dejando así una preocupación en la joven Suárez.
Horas más tarde...
Manny había llegado al parque a lo lejos noto a Frida quien se veía un poco triste, él se aproximó a ella para luego saludarla cosa que Frida miro con algo de molestia.
Manny: ¿que pasa Frida? -confundido-
Frida: ¿que pasa, dices que, que que pasa? Pues de que mi mejor amigo no fue a la escuela y ni siquiera me dijo acerca de que se había ido de pinta -molesta-
Manny: pero Frida... yo no me fui de pinta, ni nada de eso...
Frida quedó confundida por aquellas palabras.
Frida: ¿entonces?
Manny: pase en casa, tuve una mala noche es todo, esta mañana me sentía cansado y tuve que decirles a mis padre de eso -baja mirada-
Frida: entiendo, pero... ¿porque tuviste la mala noche? -lo mira-
Manny: ...
Manny no querida decirle que no había podido dormir por una absurda pesadilla, él decía que nunca le tendría miedo a nada y esta vez había sentido aquel temor eso Dra el motivo por la cual, no se permitía decirle a Frida el motivos de aquello.
Manny: bueno... los villanos -ríe nerviosamente-
Frida pareció no caer en su mentira aún así sólo dio un suspiro para luego acceder, dando a entender que siendo un héroe de la ciudad estaba haciendo sus deberes era común en la familia Rivera a meno con White Pantera y El tigre.
Frida por su parte no era una heroína aunque había tomado la decisión de hacer un trato con el guante plateado cada vez que hubiera problemas el guante la buscaría para ayudar, mientras ni hubiera la necesidad no tendría el motivo por la cual hacer aquello.
Manny: bien, ¿que quieres hacer? -sonríe-
Frida: mmm ¿que te parece si hacemos una nueva cosa? -embosa una sonrisa-
Manny: ¿eh? ¿Como que? -confundido-
Frida: bueno... buscar cosas misteriosas cosas que llamen así la atención y una vez hecho eso sólo robarlas para luego devolverlas claro
Manny: no suena mal...
Con aquella idea habían empezado pedo no pasó mucho tiempo cuando fueron detenidos, alguien se había presentado ante ambos si aspecto era u chico su voz muy varonil y su compostura más alto que Manny. Aquel chico de cabellera alborotado y negra podía verse de una manera muy sorprendente. Era un chico nuevo en la ciudad ya que Manny y Frida no sabían acerca de su existencia.
Chico: ¿tu eres Frida no? -mirando a Frida-
Frida: si, ¿puedo ayudarte?
Chico: claro, dame tu autógrafo soy un fan's tuyo -sonrie-
Frida sonrió cosa que había puesto un entusiasmo, Manny por su parte suspiro de alivio, pensó que era un rival si pensaba conquistar a su Frida pero tal parecía que sólo quería un autógrafo.
Una vez que Frida dio aquel autógrafo el joven sólo se despidió para luego darle un beso en la mejilla de la chica, cosa que Manny había puesto en molestia. Frida por su parte se había quedado un tanto sorprendida.
Manny sólo se contuvo a su molestia para luego escuchar la voz de Frida dando a entender que era momento de irse, pero Manny cambio aquel juego por otro mejor.
El día se había dio rápido el juego que había comenzado a jugar tiempo después había terminado pero el juego era lanzar globos con asquerosidades en el interior. A diferentes personas o cosas que tuvieran movimientos.
Manny había ido a descansar esta vez a dormir pensó que esta vez aquel sueño no se haría presente pues sólo una vez ocurre aquello, cuando sucede más de dos podía ser el destino quien lo estaba preparando para algo. Pero esta vez no, esta vez se encontraba en su cama acomodo la almohada y se hecho a dormir.
La oscuridad inundó el lugar donde Manny se encontraba, sólo en donde Manny se encontraba había luz todo a su alrededor estaba en plena oscuridad. La silueta se hizo presente ante los ojos de Manny quien lo miraba de una manera atenta a cualquier movimiento de aquel tipo que estuviera asustandolo en los sueños.
Voz: ¿que pasa El tigre? ¿Te sientes asustado porque te quiten a tu amiguita? -burlándose-
Manny: ¡callate! Da la cara no seas cobarde -molesto-
Intento transformarse en el tigre pero nuevamente su cinturón no estaba, cosa que molestó a Manny.
Voz: no te preocupes Manny, muy pronto me conocerás hasta un terror te va a inundar...
Manny: tu no me das miedo
Voz: ¡ha! Eso dices... vamos a ver cuando pase algo malo... veamos quien es el que tiene miedo
Aquella voz desapareció seguido de la silueta el lugar volvió a quedarse en oscuridad Manny se encontraba rodeado por por aquella pequeña luz miraba a su alrededor hasta que algo que veía hacia el lo sostuvo del cuello impidiendo que pudiera respirar.
Manny tomó aquel objeto parecía reconocer aquel agarre pero había sido rápido aquella silueta cuando algo había golpeado nuevamente en la parte de las costillas haciendo que eso terminará por despertar a Manny de aquel sueño.
