Capítulo editado.
Los personajes, excepto Yasha, pertenecen(por desgracia) al señor Toriyama. XD
(He cambiado algunas cosas. Como por ejemplo, que Freezer le diera ordenes a Cell, y que como dije en el cap sin editar, Bra no conocía a Freezer ni a Cell, pero eso ha cambiado. AHORA si los conoce. Por eso voy a tener que editarlos capítulos de adelante)
─Ya está ―dijo el chico que acababa de salir otra vez de la sala.
Bra y Tosh se prepararon para entrar. Pero aquel chico, le puso una mano en el hombro a Tosh.
─Tu no, solo ella ―dijo el chico, mirando a Bra.
Bra y Tosh se miraron, se dijeron adiós con la mirada. Bra entró en aquella sala. Bra persiguió aquel chico.
─Quédate aquí, y no toques nada ―dijo el chico entrando en otra sala. Y Bra, echó un vistazo a su alrededor.
Era una sala más pequeña que la anterior, a lo lejos pudo divisar un ventanal bastante grande, se acercó, y lo que vio la sorprendió, era una sala, muy grande, y blanca, dentro de ella había muchas máquinas para hacer ejercicio, abdominales, pesas, balones de ejercicios, había muchas cosas. Todos los que entrenaban tenían apariencia de humanos. ─Vaya, vaya, vaya… por fin cara a cara.- Bra se asustó y se dio media vuelta, para encontrarse con aquel ser, Cell, era verde, como había dicho Alex, tenía unos ojos profundos, todo su cuerpo parecía una armadura.
─Al parecer tus padres no te contaron sobre mí. ¿No sabes quien soy? ─dijo él acercándose un poco a ella. Y ella asintió
―Si se quien eres.
─Bien, mucho mejor. Me contaron que escapaste, ¿Por qué lo hiciste? ─ella se armó de valor.
─¿Por qué estoy aquí?, ¿y por qué me tienen encerrada? ─dijo Bra subiendo un poco la voz y enfrentando los ojos con los de él.
─Jajaja, no seas insolente, yo no te contaré nada. Y te daré un consejo. Como vuelvas a hablarme así, no volverás a salir de aquí, jamás. ─Aunque más que un consejo, una orden, ella no le tenía miedo, de tal padre, tal hija.
─No me das miedo. ─dijo enfrentado su mirada.
─Deberías ─y nada más decir esas últimas palabras, ella se arrodilló, debido al fuerte puñetazo que le dio Cell en el estómago.
─Te dije que no volvieras a hablarme así. Como lo vuelvas a hacerlo, lamentarás ─Bra se levantó como pudo, y sonrió.
─Sigo sin tenerte miedo. ─no debía haber dicho eso, y ella lo sabía, esperaba que él le diera otro puñetazo, pero eso, no ocurrió, al revés, él se rió.
─¡Que ingenua eres! ─dijo riendo. La cogió de la sudadera que llevaba, pegándola un tirón, a lo que ella soltó un gemido. Cell estaba a punto de hablar, pero entonces, se oyó una puerta abrirse. De ella, salió una chica. Cell la soltó. Y la chica, miró a Bra.
─Cell, hubo un problema en el sector H, será mejor que vayas. ─dijo la chica con una voz débil, sin mirar a Cell a los ojos. Él miró a Bra.
─Esto no se ha acabado aún. ─luego, miró a la chica, y se acercó a ella. ―quédate con ella, y que no haga ninguna tontería. ―después de esto, se fue.
Bra se sentó en el suelo, de rodillas, dolida aún por el golpe que le había dado Cell. Se quejó un poco, pero olvidó que no estaba sola. Bra miró a la chica, y observó que ella también la estaba mirando. La chica estaba sentada sobre una pequeña mesa que estaba por allí.
─¿Te hizo algo? ─dijo la chica, aún mirándola.
─Nada importante. ─dijo Bra fríamente, retiró la mirada.
─¿Y cuánto tiempo llevas aquí?
─No te importa.
─Como quieras.
─¿Para qué entrena esa gente? ─dijo Bra señalando hacia el gran ventanal.
─Tú no respondes a mis preguntas, yo no responderé a las tuyas.
Bra no dijo nada, se quedo callada, pensando.
─Creo que solo llevo este día ─dijo Bra sin mirarla
─¿Crees?
─No se si llevo más días aquí, me desperté hoy. Vengo del sector D.
─¿Tan lejos?
─Si, me escapé, pero me capturaron ¿tú has estado allí?
─No, está demasiado lejos. ¿Y quién te trajo?
─Dijo que se llamaba Tosh. ─ella sonrió.
─Es un buen chico, nunca se mete en problemas, y se nota que lo pasa mal aquí.
─¿Y por qué no se va?
─Perdóname, pero… no soy la apropiada para contarte esto. Si se enteran…
─Ya… no pasa nada. ¿Tu cuanto tiempo llevas aquí?
─Yo… llevo 12 años. ―Bra se asombró.
─Doce años… es mucho tiempo.
─Lo sé…
─¿Cuántos años tienes?
─Tengo 22.
─Yo tengo 21. ¿Tú… eres una esclava? ─la chica parecía pensar en lo que iba a contestar.
─Si, pero no, estoy aquí porque quiero.
─¿Quieres estar en un sitio como este?, no tener libertad.
─Yo puedo salir cuando quiera.
─¿Puedes salir cuando quieras?, creí que no dejaban a nadie salir ─la chica se encogió de hombros. ─¿Por qué no huyes?
─Te dije que estoy aquí porque quiero.
Por más que la chica le decía de quedarse allí, Bra no lo entendía, ¿Por qué se quedaba allí?, ¿no tenía familia?, ¿ni amigos?
─Y toda tu familia, y tus amigos…
─Mi vida era un asco, estoy mejor aquí. ─entonces la puerta principal se abrió, y por ella entró Cell. Bra se levantó del suelo, y la chica, se bajo de la mesa en la que estaba sentada. Cell miró a la chica.
─Puedes irte, yo me encargaré. ─ella sintió, se acercó a él, y le susurró algo al oído.
─No le hagas daño, es una buena chica, y no se merece que la trates así ─y dicho esto se fue hacia donde se encontraba Bra. ─Antes no me presenté, mi nombre es Yasha, nos volveremos a ver, buena suerte. ─le dedicó una sonrisa, y Bra se la devolvió. Yasha se fue por donde había venido.
─No tenía que haberte dejado con ella, ¿de qué hablaron? ─dijo Cell mirándola profundamente y acercándose a ella. Bra estaba a punto de responderle que qué le importaba, pero se detuvo. Y prefirió contarle la verdad, ya que la mentira no la beneficiaba en nada.
─Me preguntó de dónde venía, y yo le respondí del sector D, ¿eso está mal?
─No, ¿Qué más?
─Hablamos de ella. ─Cell se sorprendió un poco.
─¿De ella?
─Si, le pregunté que por qué estaba aquí, y no se marchaba, ya que al parecer, ella puede irse de aquí. ─Cell puso cara de enfado. ─Me dijo que su vida era un asco, y que prefería quedarse aquí. ─entonces Bra pudo comprobar cómo el rostro Cell estaba pacífico.
─¿No hablasteis nada más?
─No.
─Más te vale. Ahora ven conmigo, te llevaré a tu habitación. ─dijo Cell andando hacia la puerta.
─¿A mi habitación?
─¿Prefieres ir al sector D? ─claro que no, pero… que pasaría con Alex, Bra podría defenderla y acompañarla.
─Si. ─Cell se sorprendió, mucho.
─¿A si?, ¿Por qué?
─Alex
─¿Alexandra? ─Bra solo asintió.
─Quiero quedarme con ella, así la podré proteger.
─No vale la pena.
─Si que vale, no dejaré que una niña inocente salga herida.
─Como quieras. Pero no le gustará. Él me dijo especialmente a mí, que te llevara a tu habitación, iba a ir a buscarte, pero apareciste ante mí. Sígueme, y no te me separes. ─Salieron por la puerta, y Bra recordaba el camino por el que vino. Primero atravesaron la sala donde estaban los monstruos, aún deformes, sentados haciendo su tarea con los mandos, avanzaron rápido, y llegaron al transportador, Cell hizo lo mismo que Tosh, tocando las paredes, e iluminándose, salieron por la puerta transportadora en forma de espejo. Entraron en una sala que a ella le ponía los pelos de punta, era la segunda vez que pasaba por allí, pero estaba vez, era diferente, la primera vez que pasó por allí, estaban los monstruos con apariencias de humanos, que la querían coger. Esta vez, estaban los mismos, pero no la querían coger, la mayoría estaban con sus esclavas, había varias chicas que lloraban, eran de su edad, los que no tenían esclavas, la miraban, pero no se atrevían a acercarse a ella, tenían mucho respeto por Cell, y sabían que él era capaz de todo. Entraron por el espejo transportador, y se encontraron en un pasillo, vacío, a Bra se le hizo muy largo, pero por fin, entraron en otra puerta transportadora, donde llegaron al pasillo de las puertas, esta vez, no había ni un solo ruido. Se acercaban a la "celda" de Bra, miró hacia donde se encontraba la de Alex, y al mirar, vio a alguien, no sabía si sentir alegría o no, pero si tuvo una reacción. Corrió, corrió hasta llegar a esa persona, y lo abrazó. Cell, se quedó petrificado.
─¿Qué te pasa?, ¿estás bien? ─Bra solo asintió en su hombro. Ella se sentía protegida por él.
─Devuélvela a su celda, y ya que se llevan tan bien, vigílala, no tardarán en venir a por ella. ─Tosh solo asintió. Y vio a Cell alejarse del pasillo.
─¿Qué haces aquí? ─preguntó Bra separándose un poco de él y mirándolo a los ojos. Él miró hacia la puerta de Alex. ―¿Qué pasa?, ¿está bien? ―dijo Bra un poco inquieta.
―Sí, lo que pasa que estaba histérica, y me dijo que me quedara con ella, se durmió y salí, luego llegasteis. ─Bra sonrió. ─¿Te hizo algo? ─Bra se tocó el estómago recordando el puñetazo.
─No… estoy bien.
─¿Es cierto los rumores que corren?
─¿Que rumores?
─¿Es verdad que te permitieron quedarte en el sector A?
─Pues si que corren los rumores ─dijo Bra en voz muy baja, casi en un susurro ─Si, pero no quise. ─dijo Bra mirando hacia donde se encontraba la celda de Alex. Entonces Tosh comprendió.
─No debiste hacer eso, era una oportunidad única, Alex estaría bien.
─¿Cómo lo sabes?
─Yo estoy aquí, jamás permitiría que le pasara nada.
─Pero ella…
─Ella es una niña, estaba enfadada, y se escapó, los monstruos de ahí afuera la cogieron, si no llega a ser por el jefe, ella no lo cuenta.
Bra estaba muy confundida.
─Igual que lo de la comida, sus heridas no estaban cerradas bien, por eso le dimos unas pastillas para que se recuperara antes, por eso no podíamos darla de comer.
─Pero ella dijo que…
─Alex es una niña muy especial, tiene unos poderes increíbles, y mezcla recuerdos, crea imágenes, lee la mente, es una niña, es muy poderosa, pero también es muy peligrosa.
─Pero aún así, es una niña ─dijo Bra mientras se le escapan algunas lágrimas.
Tosh la acercó a ella, y la abrazó.
─A ella no le volverá a pasar nada parecido. Te lo prometo.
En el sector A, alguien salía de una máquina, un chico, de piel pálida, ojos claros, verdes, muy verdes, y el pelo color azabache, salió sin camisa, dejando ver sus músculos y sus abdominales, a si que se puso una camisa de cuadros, con los primeros botones desabrochados, dándole un toque muy sexi, después se puso una chaqueta negra. Percibió que había alguien en la puerta, y se giró y sonrió, esa sonrisa picaresca hizo que ella se la devolviera. Se acercó a ella.
─¿A dónde vas? ─dijo la chica mientras se acercaba a él seductoramente, cogiéndole de la chaqueta, acercándolo más a ella.
─Es una misión., sabes que tengo muchas. ─él la agarro de la cintura.
─Y… ¿vas a tardar mucho? ─dijo ella poniendo una sonrisa triste falsa.
─Me encargaré de que no sea así. ─él sonrió y acercó su rostro al de ella, juntando sus labios apasionadamente. Era una pareja feliz, y eso no gustaba mucho a la gente de por allí, por eso decidieron guardar el secreto, ellos no querían, pero así lo decidieron, era lo mejor.
─Yasha… lo siento mucho. ─ella pareció sorprendida.
─¿Te estás disculpando conmigo? ─él sonrió.
─No lo volverás a escuchar, sabes que no se expresar muy bien lo que siento, y me conoces desde hace mucho.
─Ya lo sé, no hace falta que te disculpes conmigo. Yo solo me alegro de que te decidieras a estar conmigo.
─Todavía no me arrepentí, y no creo que lo haga. ─ella sonrió, y volvieron a fundirse en otro beso. Cuando se separaron, se miraron durante unos segundos.
─¿Es necesario que vayas? ─dijo ella acariciando su rostro.
─Sabes que sí. ─él le dio un rápido beso en la mejilla ─No olvides que cuando venga, le digas que esa niña no quiere la habitación, y que está en el sector D
─Ya… yo le digo. Vete, te necesitan. ─ella le dio un beso en la mejilla.
Él se giró, y abrió la puerta para salir ─cuando venga te buscaré, y te encontraré. ─ella sonrió.
