Capítulo editado.
Sobretodo los guiones largos, y algunas faltas de ortografía.
Bra salía de la celda donde se encontraba Alex, miró hacia la derecha, y vio a Tosh, acercándose.
─¿Qué tal está? ─dijo él, parándose en frente de ella.
─Bien, parece que está bastante calmada, aunque aún no despertó.
─Es una niña fuerte. Se recuperará.
Bra se apoyó en la pared, y se dejó caer, quedándose sentada en el suelo, con las piernas pegadas a su pecho, y abrazándolas con los brazos. Tosh se acercó a ella, y se puso de cuclillas, puso una mano en la pierna de ella.
─¿Qué te pasa? ─dijo preocupado, ella lo miró, tenía los ojos llorosos.
─Tosh… ¿Por qué me raptaron? ¿Qué quieren de mi?
─No lo se… hay esclavas que son compradas, otras son raptadas, e incluso hay algunas que se quieren quedar aquí.
─Como Yasha.
─No, lo de Yasha es diferente, a ella la secuestraron, y odiaba tanto su vida que… se quiso olvidar de ella completamente, se cambió de nombre, y al cambiar de nombre, algo dentro de ella también cambió, hace mucho que está aquí, y hasta hace unos meses, no la había visto así.
─¿Así?
─Está radiante, no la veo mucho, pero las veces que lo he hecho, no paraba de sonreír, está muy cambiada.
─Yo… he visto a niñas, a ellas, ¿qué destino las espera? ─la respuesta que recibió por parte del chico, la hizo temblar.
─Uno muy oscuro. La mayoría de las niñas están compradas, o bien porque sus padres son muy pobres y no tienen para cuidarlas, y prefieren deshacerse de ellas, o… porque hay guardias que las quieren.
─¿Para que las quieren?
─Para casarse con ellas. Son muy inteligentes, ellos las modelan a su forma, al final, todas acaban enamorándose de sus amos, claro que solo las más pequeñas…
─Pero solo son niñas.
─Por eso, no pueden modelar a jovencitas como tú, tienen que ser niñas para que se crean todo lo que les cuentan, y así… poder conquistarlas.
─Pero aquí hay muy pocos humanos, ¿no?
─A si es.
─Pero aquí hay muchas niñas.
─Ya… eso es porque los pocos humanos les hablan a ellos.
─¿Sobre qué?
─Nosotros somos seres humanos, podemos controlar nuestros instintos, pero la gente que está aquí y es de otro planeta no, nosotros hemos sentido cosas que no sienten otras "personas".
─Pero la gente que se transforma, ¿no lo hace solo por fuera?
─Si, por que ellos quieren, piensan que los sentimientos humanos son una debilidad.
─¿Debilidad?
─Si, verás… nosotros podemos querer, podemos amar, podemos tener miedo, sentirnos solos, angustiados, preocupados, y nos valoramos a nosotros mismos, valoramos nuestras vidas, eso es lo que nos hace débiles.
─Pero eso es lo más maravilloso que tenemos.
─Pero sigue siendo una debilidad.
─No entiendo… ¿Por qué?
─Tener que preocuparte de quien quieres, de quien amas, pensar en otra persona que no eres tú mismo, para ellos, eso ya es una debilidad.
─Pero entonces… ¿para qué quieren esposas?
─Sexo, para eso, y cuando ya no sirven… las matan ─Bra se llevo una mano a la boca ─piensan que el sexo es lo más maravilloso que han probado en su vida, ahora que tienen cuerpos humanos, sobre todo para los hombres, es una necesidad, por que cuando tienen cuerpo humano, están completos, no les falta nada. ─Bra entendió a lo que se refería. ─y cuando son niñas vírgenes, pues mejor para ellos, lo único que "respetan" es la edad, cumplidos los 14, ya pueden acostarse con ellas, aunque hay algunos que les da igual, he visto a niñas violadas de 9 años, es miserable. ─a Bra se le escapo una lágrima.
─Y… ¿no hay monstruos que se enamoren de…? ─Tosh asintió energéticamente.
─Todos muertos, hay especies muy cercanos a los humanos, como los Sayan, y ellos si pueden enamorarse, pero más les vale que no pisen el suelo de estas tierras, durarían muy poco, el amo tiene que saldar cuentas con ellos… según he oído…
─Yo tengo sangre Sayan.
─¿Cómo? ¿tienes sangre Sayan? ─Bra asintió. ─tienes mucha suerte de seguir con vida, pero a lo mejor eso explica por qué estas aquí… te decía… que si hay algunos tipos de monstruos que pueden enamorarse, y lo hacen, pero si lo hacen, será mejor que se callen.
─Pero alguien que está enamorado no puede callarse, digo… eso no se dice… eso se siente, eso no se puede disimular.
─Yo… no lo sé… nunca estuve enamorado…será por eso que ningún monstruo vive para contarlo.
─¿Y qué pasa con las mujeres de las que están enamorados?
─Si ella lo corresponde, la matan, si no lo corresponde, los destierran, a los dos, a un planeta, lleno de sufrimiento.
─Y ha habido chicas que…
─Si, algunas chicas correspondían, pero es mejor decir que no, por lo menos puedes ir con la persona que amas lejos de aquí.
Bra sonrió tristemente. Tosh se puso de rodillas, y se sentó al lado de la chica, y ella puso su cabeza en su hombro. Se quedaron así un rato. Bra pensó en Yasha, ella había pasado demasiados años allí, ella podía salir, y se preguntó si a ella también le había pasado todo aquello que le acababa de contar Tosh. Ella lo miró, el chico tenía la mirada ida.
─Tosh… ─él la miro, y le dedicó una sonrisa, que confortó a la chica ─a Yasha también le pasó todo aquello…
─Por lo que se, Yasha fue secuestrada por orden de un monstruo, bueno… ellos no elijen a la chica que quieren, solo piden una chica, y esa chica fue Yasha. Ella solo tenía 10 años, recuerdo verla llorando por las esquinas.
─¿Pero tú cuántos años tienes?
─Tengo 26
─Pareces más joven. ─él sonrío ─¿y qué pasó luego?
─Hubo un accidente, creo que explotó una de las salas transportadoras, y fueron a por ella, y le echaron las culpas a ella, porque fue la única que estaba por ahí. O por lo menos, eso fue lo que nos contaron. El jefe no estaba, a si que tuvo que encargarse de ella Cell, lo que pasó después no lo sabe nadie, pero desde ese día, Cell fue quien se encargó de ella, y al amo de Yasha no se le volvió a ver.
─¿Cell se encargó de ella?
─Si. Les veo entrenar juntos muchas veces.
─¿Entrenar?
─Si, aquí todo el mundo entrena. Algunos porque se estresan y necesitan desahogarse, otros se preparan porque son soldados, algunos se divierten, y otros porque quieren estar en forma.
─¿Todos entrenan en el sector A?
─Si, todos, es el único lugar donde pueden hacerlo, allí están todas las salas de entrenamiento. Yo no voy desde hace años, además, allí solo pueden ir las personas que tienen contacto más "directo" con el amo, y me refiero al sector A, a si que eso significa que lo verás a menudo.
─¿Por qué dice eso?
─Tienen que venir a por ti.
─Pero yo no quiero ir.
─Pero tienes que ir, además, podrás hablar con Yasha, y allí, hay muy buena gente, allí se encuentran la mitad de los humanos.
─Pero si hay muy pocos. ─él sonrió.
─Son poco en comparación con la gente que hay en todos los sectores, en el sector A, solo hay 22 humanos.
─¿22? ¿que no eran pocos?
─Ya te dije, en comparación con la gente de de todos los sectores, son pocos, no, son muy pocos.
─Cuan… ¿Cuántos sectores hay?
─Pues… no lo sé, yo solo llegue hasta el sector P, aunque abra más.
─Pero son un montón. ─él se encogió de hombros.
─Prepárate, ya vienen a por ti. ─los dos se levantaron, y se quedaron quietos, mirando a los hombres que venían, eran 3.
Ya estaba atardeciendo, y el sol, ya se retiraba. En Capsule Corp., todos, estaban desesperados, la preocupación, llenaba las habitaciones. Eran las seis de la tarde, y nada sabían de Bra. Bulma, lloraba, sentada en el sofá, abrazando a Trunks, y mirando una fotografía de Bra cuando era más pequeña, que estaba colgada en la pared.
Vegeta estaba furioso, ni él mismo se lo explicaba, pero la verdad es que solo quería tener a su hija en casa.
─No podemos quedarnos aquí sin hacer nada, voy a ir a buscarla. ─y dicho esto, Vegeta salió por la puerta.
Bulma, rompió en llanto.
―¡Brief!
―Soy yo ―dijo Bra levantándose y dando un paso adelante.
―Vámonos ―dijo un hombre que tenía el cabello muy largo recogido en una coleta (cola), la cogió del brazo con brusquedad, a lo que ella soltó un gemido.
―No hace falta que me trates así, no voy a escapar.
―Por si acaso ―dijo otro hombre mientras la cogía del otro brazo y la apretaba.
Bra miró a Tosh.
―¿Vendrás a verme?
―Ni lo dudes.
Entonces se la llevaron, otra vez por eso asqueroso recorrido, otra vez, ya era la tercera vez, pero esta fue la peor, ellos la agarraban con fuerza, con mucha fuerza, con tanta, que dejó de sentir los brazos. Cuando por fin llegaron al sector A, giraron a la derecha, donde Bra, miró asombrada como había muchísimas cámaras para entrenar, y la mitad estaban vacías, llegaron a un pasillo, donde había muchas puertas, no era como el de las celdas, este estaba con más color, más luz, aunque ninguna natural, y las puertas eran de madera, con bordados, y manillares de metal relucientes. Entonces pensó que eso no estaba tan mal. Y mucho más lo pensó cuando entraron en una habitación, era bastante amplia, tenía una cama bastante grande, varios armarios, que de momento no la servían, porque no tenía ropa, y eso le hizo recordar todas las veces que se había ido de compras, con su padre, su hermano, su madre, sus amigas…, siguió observando la habitación, tenía una pequeña mesilla con una lámpara, y al fondo había otra puerta, y supuso que ese era el baño. Los soldados la tiraron al suelo, con brusquedad, haciendo que ella se hiciera daño en un pie.
─Quédate aquí hasta que venga alguien a avisarte de que puedas salir.
Entonces salieron, dejando a Bra allí, allí sola, en el frío suelo. Se levantó muy despacio, yendo hacia la cama cojeando ya que le dolía mucho el tobillo, y que además, no sentía los brazos, se dio cuenta de que ya habían pasado muchas horas , y tenía hambre, estaba cansada, ya que sus párpados no podían sostenerse más. Se tumbó. Y allí, recordando, se quedó dormida.
Al despertarse notó un dolor agudo en su pecho, no sabía qué hora era, pero le dio la impresión de que no había dormido mucho, aún se notaba cansada, y le pesaba todo el cuerpo. Decidió ir a darse una ducha, se incorporó, dolorosamente, y se puso de pie, aún con mayor esfuerzo, ya que el tobillo de la pierna derecha, todavía le seguía doliendo. Abrió la puerta del baño, y se encontró con baño enorme, tenía un jacuzzi bastante grande, una bañera, y una ducha, un inodoro. Ella sin dudarlo, se metió en el jacuzzi, se sumergió varias veces, y notó como todos los dolores de su cuerpo se desvanecían, ¿eso era posible?, no, claro que no, pero nunca tomo un baño como aquel, y eso la sentaba de maravilla. Cuando salió del jacuzzi, se puso un albornoz que estaba allí colgado, era de color granate, se lo puso. Cuando salió del baño se dirigió hacia uno de los armarios que estaban por allí, como no, cojeando. Lo abrió, estaba vacío.
"¿Y ahora que me pongo?, la ropa con la que vine está hecha un asco"
Y como si alguien hubiese leído sus pensamientos, llamaron a la puerta.
―¿Si?-dijo Bra tapándose un poco más con el albornoz.
La puerta se abrió, y por ella entro Yasha, con una bolsa en la mano.
―Soy yo, ¿Qué tal estas? ―dijo entrando a la habitación.
―Me encuentro fatal. ―dijo Bra yendo hasta la cama.
―¿Que te pasó en la pierna? ―dijo Yasha soltando la bolsa y corriendo hacia donde ella se encontraba.
―Ah, no te preocupes por eso, es el tobillo, los bestias que me trajeron me tiraron contra el suelo, y al parecer me disloqué el tobillo.
―Creo que podemos hacer algo al respecto ―dijo yendo a por la bolsa. ―mira lo que te traje ―dijo extendiendo el brazo
―¿Qué es?
―Supuse que necesitarías.
Bra abrió la bolsa, sonrió, era ropa, mucha ropa.
―Perdona que no te traje la ropa que te gusta, pero es necesaria para estar aquí, necesitas ropa cómoda para moverte por estos lugares.
―¿Qué dices?, me encanta, este es mi estilo de ropa. ―la verdad es que no lo era, pero para estar por ahí, la valía cualquier cosa.
―Me alegra que te guste, ahora, vístete, te enseñaré los alrededores y algunos consejos para andar por aquí. Te espero fuera.
Bra estaba contenta, tenía muchísima suerte de tener a Yasha a su lado. Se puso uno leggins negros, con una camisa blanca de manga larga, que ella se arremangó hasta los codos, se puso sus deportivas, y salió de la habitación cojeando.
―Ya estas lista, que bien. Primero iremos a ver qué se puede hacer con tu tobillo, apóyate en mí.
―Gracias.
Fueron por un pasillo, era de color azul claro. Se pararon en frente de una puerta. Entraron, era una habitación un poco pequeña, parecía una enfermería, había un par de camillas, y todo estaba lleno de aparatos y cables por todas partes.
-siéntate en esa camilla, ahora vengo, no tardo.-Yasha se fue un par de metros en dirección contraria al a puerta. ―¿Dr. Post?, ¿está aquí?, Dr. Post…
―Si… Yasha, ¿eres tú? ―de entre los cables salió un hombre, muy bajo, parecía un enano, llevaba una barba muy larga, la llevaba una trenza, y le llegaba por el suelo. Llevaba una bata de su talla, llena de pins en su bolsillo.
―Sí, soy yo.
―¿Y qué te trae por aquí?-Yasha le señaló a Bra.-¿y a ti que te pasa jovencita?
―Me duele el tobillo, creo que lo tengo dislocado.
―Es fácil de arreglar.
El Dr. Post cogió un pequeño botecito que contenía una especie de miel, aunque era verdoso, más que miel, moco. El doctor fue hasta Bra,
―Esto te dolerá un poco, pero se te pasará enseguida. ―cogió con una pequeña cuchara un poco de aquella viscosa cosa azul, y se la extendió a Bra por toda la zona del tobillo. Bra agarró la sabana de la camilla con todas sus fuerzas, hasta que se le quedaron los nudillos blancos, después, todo había pasado.
―Ya está, incorpórate, ponte de pie.
Bra se puso de pie, y apoyo la pierna derecha, era un milagro, ya no le dolía.
―Por cierto, no tenías al tobillo dislocado.
―¿A no?
―No, estaba roto. ¿Me puedes decir quién te hizo eso?
―Al llevarme a la habitación… me tiraron al suelo, y de la fuerza, yo me apoye mal y caí.
―Ya veo…son unos bestias.
-bien… ahora si no es mucha molestia, quería terminar esto antes de volver al laboratorio. Llevo unos días intentando averiguar por qué no funciona este cacharro.
Bra se interesó por lo que el "hombre" estaba haciendo, siempre ayudaba a su madre a construir otra vez las cápsulas cuando su padre las destruía, y también ayudaba a su abuelo a construir más aparatejos de la corporación. Por lo que el hombre estaba construyendo, tenía pinta de ser un control, un control remoto. Bra se acercó a él.
―¿Eso es un control remoto?
―Efectivamente jovencita. Un modelo de última generación, hallado en la Tierra,
―Modelo D564f ―El enano miró a Bra sorprendido.
―¿Cómo lo supiste?
―En mi casa yudo a mi familia a crear cosas de estas.
―Vaya… interesante… entonces… eres de la familia Brief.
―Ssí es.
―Una de las familias más ricas y poderosas de Asia meridional. ¿Querrías ayudarme con mis experimentos?, necesito una jovencita como tú que ande por aquí.
―Claro, me hace mucha ilusión.
―Cien… ahora dime. ¿Sabes que es lo que le falla a mi control remoto?
―Creo que si.
―¿Pusiste los tornillos de la ficha COP?
―La ficha COP… ―el anciano cogió un destornillador, y abrió el control remoto. Toco un par de veces. ―efectivamente, eso le faltaba, mi cabeza ya no está para estas cosas, mira que un gran científico como yo olvidarme de unos simples tornillos.
Bra miraba como el doctor salía por la puerta, se le escapó una sonrisa, pensaba que aquel hombre estaba un poco loco. Su mirada pasó a Yasha, y se preocupo un poco al verla.
―Yasha… ¿Qué te ocurre?, ¿estás bien? ―Bra se acercó a ella, tenía la mirada perdida, y Bra agitó la mano delante de su rostro, pero nada.-me estas preocupando Yasha, ¿Qué te pasa?
―E…eres… ¿eres de…la familia Brief?
―Sí.
―¿Te llamas Bra?
―Si... pensé que ya te había dicho mi nombre.
―¿No me recuerdas?
―Yo… no sé quién eres, pero… tu nombre…Tosh me dijo que te cambiaste nombre… ¿Cuál es tu nombre?
―Mi nombre es Lisha, Lisha Orwood.
Muchas gracias por leer, y sobretodo por dejarme reviews y favoritos.
