Capítulo editado

Como en el anterior, los guiones y las faltas de ortografía.


Inicio del flash back

─Vamos papa, acompáñame… ─decía una peliazul pequeña.

─Ni lo sueñes, eso está lleno de mocosos, que te lleve tu hermano.

─No, papi, yo quiero que me lleves tu.

─Venga Vegeta, no sabes que no puedes negarte, es su primer día de cole ─Bulma se paró en frente de su hija, y le colocó bien el uniforme. ─¿Lista para el nuevo curso?

─Si mami

─¿Por qué no la llevas tú?

─Porque yo tengo que arreglar otra vez la máquina que rompiste, y porque ella quiere que vayas tú.

─Está bien. Pero solo por hoy.

─¡Yupi!, pues vayámonos, estoy deseando llegar ya y ver a mis nuevos compañeros de clase.

Vegeta y su hija llegaron a un colegio, era privado, ya que ellos podían permitírselo. Bra iba agarrada de la mano de su padre. Cuando llegaron a la puerta, Bra abrazó a su padre. Vegeta, aún sintiéndose un poco incomodo, se puso de cuclillas, y la abrazó.

─Recuerda que nadie se debe meter contigo, sino, ya sabes. Tienes sangre Sayan, no dudes en enfrentarte a alguien, si te hace daño. ─Bra sonrió.

─Papa, tengo ocho años, no creo que luchar me sirva de mucho. ─la niña le dio un beso en la mejilla a su padre, y se fue muy alegre hacia el interior de la escuela. Como no sabía a dónde ir, decidió preguntar a un adulto.

-Perdone… ¿la clase de 3º?

─Hola pequeña, las clases todavía no comenzaron, siéntate ahí, y ahora te llevo.

Bra se sentó en la silla donde le había indicado aquella señora. Se sentó al lado de una niña.

─Hola… ─dijo aquella niña tímidamente.

─Hola. ¿A qué clase vas?

─Voy a 3º, ¿y tú?

─Yo también. ¿Cómo te llamas?

─Me llamo Lisha, Lisha Orwood.

─Yo me llamo Bra, Bra Brief.

───Pasados 2 años───

─Hola Lisha, pasa. Bra enseguida baja. ─dijo Bulma muy sonriente.

─Hola Lisha, ¿nos vamos? ─dijo Bra mientras cargaba su mochila a la espalda, bajando las escaleras.

─Claro, vámonos.

Las dos niñas paseaban por un parque, antes de llegar al colegio. Llevaban dos años siendo amigas, y jamás, jamás se separaban, eran las mejores amigas, muy mejores amigas.

─Tenemos que darnos prisa, o llegaremos tarde. ─dijo Bra empezando a correr.

─¡Espera Bra! Yo no puedo correr. ─dijo Lisha. Bra se paró en seco, y volvió a donde estaba antes.

─¿Por qué no?

─Es que… ayer me caí, y no puedo correr.

─Bien… no pasa nada. Iremos andando.

─No Bra, nos castigarán, vete tu, yo llegaré.

─No, somos amigas y yo me quedo contigo.

─Pero…

─Nada de peros, somos amigas, y porque tú te hayas caído, no voy a dejarte sola.

Las amigas siguieron caminando hasta llegar hasta el colegio, donde un director, muy enfadado.

─Sus padres recibirán una nota mía. ─Lisha tragó en seco. Y entonces Bra descubrió, que algo malo, estaba a punto de suceder.

Al salir del colegio, Bra se ofreció acompañar a Lisha a su casa, ella se pasó todo el camino callada, mirando al horizonte, y Bra estaba muy preocupada por ella, desde que el director les dijo lo de la nota a los padres, Lisha estaba muy rara, en clase no atendió, y los profesores la pusieron negativos, era muy raro, sobre todo, porque ella era de sobresalientes.

─¿Lisha …?

Ella no respondió. Seguía mirando al horizonte.

Cuando llegaron a su casa, Yasha se quedó en la puerta.

─Puedes irte Bra, yo ahora entro.

─¿Te encuentras bien?

─Si, es solo que mi padre estará un poco enfadado por lo de esta mañana, de verdad, puedes irte.

Bra se giró, y siguió su camino, no sin antes, pararse en el primer árbol que vio, sabía que estaba pasando algo, y ella iba a descubrirlo.

Vio como Lisha se arrodillo, y lloraba. ¿Por que lloraba?, solo ella lo sabía. Entonces vio como Lisha movió su cabeza bruscamente, hasta mirar a lo que parecía una ventana, una ventana de su casa. Lisha se levantó corriendo, sin quitar la mirada de la ventana, entonces, salió corriendo, iba muy mal, cojeaba, y casi se tropieza con una piedra. Bra miraba todo, estaba muy preocupada, y a la vez, tenía mucho miedo. Tuvo un impulso de salir corriendo tras Lisha, pero algo vio. Miró hacia la casa de Lisha, alguien abrió la puerta bruscamente, chocando contra la pared que tenía detrás, le vio la cara, el padre de Lisha, parecía muy furioso, y él, no dudo en estrellar su furia con un árbol que tenía por allí, lo pateó, le dio puñetazos, cabezazos, y Bra podía ver perfectamente, como sus nudillos, pasaron de estar pálidos, a rojos, rojos de la sangre que le goteaba de la frente, de los nudillos, e incluso a través de su pantalón, se podían ver como sus espinillas, también chorreaban. El hombre, aún furioso, volvió a su casa, pero se paró en la puerta, y gritó a todo pulmón.

─Ya volverás, soy lo único que tienes, no podrás sobrevivir mucho tiempo en la calle.

El hombre entró en su casa, cerró la puerta bruscamente, haciendo que la casa temblara ligeramente.

Entonces sí, Bra corrió, corrió mientras lloraba, quería encontrar a Lisha, y decirle que se viniese a casa. Ella no se había caído, su padre… su padre le pegaba. Intentó ir en su dirección, a través del bosque. Se adentró, y la oyó, la oyó llorar, se asomó a un arbusto, y allí estaba, sentada, encogida y por lo que parecía, quería estar sola, así que Bra se giró, y decidió marcharse de allí, solo durante unos minutos, pero entonces, oyó un grito, se giró otra vez, y saltó el arbusto, y algo la asustó más, Lisha, ya no estaba

Fin del flash back

─Lisha… ─Bra se acercó a ella, y la abrazó. Comenzaron a llorar. Después de tantos años, tantísimos años, ellas estaban juntas otra vez, las muy mejores amigas.

─Me tienes que contar todo lo que te ha ocurrido.-dijo Bra separándose.

─Lo mismo digo ─dijo Yasha sonriendo. ─Primero déjame enseñarte esto, es muy grande, y podrías perderte.

─Bien.

Las dos chicas salieron de la enfermería.

─Todo el pasillo del este está lleno de salas de entrenamiento.

Bra se fijó en las puertas. En la parte superior, había letras y números.

─¿Y esto?, que significa ─dijo Bra señalando al cartel de una puerta cercana.

-eso son los niveles de cada sala.

─¿Niveles?

─De dificultad, cada sala tiene unos, de más fácil, a más difícil, los soldados de aquí, ya pasaron la mayoría de los niveles, pero los últimos, son los más difíciles, y hay muy pocos que consiguieron llegar.

─¿Y cómo sabes cuando tienes que pasar de nivel?

─Esa es la parte que más me gusta. La sala no te deja entrar, cuando ella piensa que ya estás preparada para el siguiente nivel, o volver por donde viniste, ella no te deja pasar.

─¿Y hay alguien que pueda pasar a todas las salas?

─Si. Los que hayan pasado todos los niveles.

─Vaya… ¿tu por cual vas?

─Por el 62

─¿Cómo…,62?, ¿Cuántos niveles hay?

─Creo que 200. Aunque se tarda muy poco en pasar de nivel, yo me salte 6 seguidos.

─Vaya…

─Luego iremos, todavía falta mucho por ver.-las chicas seguían caminando.

─Oye… Yasha, ¿sabes qué hora es?

─Si…-Yasha miró su muñeca, donde tenía una fina pulsera, de varios colores, estaban entrelazados.-Son las 8… y veintitrés.

─¿Qué es eso?

─Es un reloj. Los hilos se van moviendo dependiendo de la hora que sea. El color rojo, marca la hora, y el verde, los minutos. Hay ocho hilos rojos, y veintitrés verdes, por eso son las 8:23. El color azul marca la mañana y la tarde. Son las 8:23 de la mañana.

─Vaya…

─Puedes quedártelo, yo tengo un montón. ─dijo Yasha dándole el reloj a Bra.

─Gracias-dijo ella poniéndoselo en la muñeca derecha.

─Bien… vamos.

Entraron a una habitación, era enorme, con muchas máquinas.

─¿Para que sirven?

─Son máquinas para transformar.

─A humanos-Yasha asintió.

─Esas de al fondo son para transformarlos por completo, y estas de aquí, son solo para transformarlos por fuera.

─¿Qué transforman exactamente?

─Estas de aquí solo cambian el aspecto exterior, ellos se tumban en esta camilla, le da a aquel botón, y ya, humano aparentemente.

─¿Y ellos pueden elegir su apariencia?

─No ─Yasha negó ─ellos… como decirlo…

─La máquina los transforma según la criatura.

─Exacto, como…

─La apariencia humana interior.

─Si… todo depende de sus actos, y de cómo sea.

─¿Y las de allí?

─Esas… son las más poderosas, muy pocos las han utilizado. Esas máquinas te cambian la vida entera, he escuchado muchísimas versiones, si quieres puedes comprobarlo por ti misma, conozco pocas personas que se han transformado por completo. ¿Quieres que te presente a alguien?

─Bien.

─Él es el capitán del sector B, se llama Kazuya, iremos al guía para saber dónde está.

Las amigas salieron de aquella sala para dirigirse a la sala principal, donde Bra se encontró con Yasha por primera vez. Al entrar en la sala Bra se dio cuenta, de que al fondo, había muchísimas pantallas de televisión, todas apagadas, y pensó en preguntarle a Yasha sobre ello. Yasha le indicó a Bra con un movimiento de cabeza que la siguiera. Pasaron por una puerta, y aparecieron en otra sala, allí, había muchísima gente, todos "eran" humanos. Yasha y Bra se dirigieron hasta un hombre, que estaba sentado en una silla, detrás de una mesa, al parecer, escribiendo algo en un pequeño cuaderno.

─Guía. ─¿se llamaba guía? Nada más oír su nombre, aquel hombre, se levantó bruscamente de la silla en donde estaba, se puso en frente de Yasha, e inclinó su cabeza en forma de reverencia. Yasha le sonrió por ello. ─Te he dicho muchas veces que no hagas eso.

─Es mi deber señorita ─dijo ¿guía? Besando el dorso de la mano de Yasha. Ella se sonrojó un poco. El hombre miró a Bra.

─Ella es nueva, y le estaba enseñando todo esto.

El hombre la miró confundido. Se acercó a ella, lentamente, a tan solo unos centímetros de ella, con una mano, le quitó el cabello, que le caía por los hombros, y se acercó a su cuello. Bra podía notar su respiración, era pacífica, tranquila, y corta. Y en unos segundos pudo sentir los labios de aquel hombre, solo la rozaban, pero a ella le dio un escalofrío. ¿Qué hacía aquel "hombre"?, Bra lo supo rápidamente, cuando el guía, respiro profundamente. Él se separó bruscamente, mirando a Bra a los ojos.

─Tienes esencia de Sayan, corres peligro.

Bra no salía de su asombro. Yasha la miró un momento, pero no le dio mucha importancia, miró a guía.

─Guía, ¿sabes dónde está Kazuya?

─Yo lo sé todo, para algo soy el "encargado de personal" ─miró unos papeles encima de la mesa, y se quedo quieto un momento.-acabo de recordar que…hace unos minutos vino a decirme que se iba a entrenar, está en la 178.

─Gracias.

Las chicas salieron de la sala, caminaban por un pasillo

─¿Eso queda lejos?

─Tomaremos un atajo. ─Bra sonrió.

Y otra vez de vuelta a esa sala, miniespaciosa. Y como los dos anteriores, Bra vio como la pared se iluminaba una y otra vez cuando Yasha la tocaba. Aparecieron en un pasillo, casi infinito.

─¿Dónde estamos?

─Estamos en la misma sala que estaban las demás salas de entrenamiento, lo que pasa, que hubiésemos tardado mucho, es por eso que cogí el atajo. Hemos aparecido en la sala número 140, aún nos toca andar un poco, pero llegaremos rápido, aquí hay muy buenas vistas ─dijo señalando a los lados del pasillo. Y es verdad, Bra observó que había muy buenas vistas, eran soldados, soldados entrenando, y como no, semi desnudos, solo con un pantalón corto negro, dejando todos sus músculos al aire libre.

─Vaya…

─Vamos Bra, que se te cae la baba. ─Yasha soltó una risita.

Las chicas comenzaron a caminar hacia su destino. El pasillo, tenía muchas puertas a los lados, y al lado de ellas, un gran ventanal para "observar". Bra seguía embobada, mirando aquellos torsos desnudos, mientras Yasha, se concentraba en seguir el camino, mirando a todas las puertas por las que pasaban. Estuvieron un rato en silencio, Yasha miraba las salas, 148, 167…, mientras Bra seguía "entretenida". Bra cortó el silencio.

─¿Te ocurre algo Yasha?

─No ¿porqué?

─Es que llevamos un rato andando, y ni siquiera te has fijado en los pedazo de monumentos que tienes aquí al lado.

─Es que ya los tengo muy vistos.

─Menuda escusa más barata, la única forma de la que tú no puedes observarlos es que lo tengas prohibido, pero no puede ser, o que tu… ─Bra abrió los ojos en grande.-Yasha…¿te gusta alguien?

─…pues claro que no, pero que tonterías que dices…

─Ya… entonces por que no observas… ¿te gustan las mujeres?

─Deja de decir tonterías Bra. Venga… estamos llegando.

Al llegar las chicas se paran en la sala número 178, donde se supone que Kazuya entrenaba, se asomaron al ventanal. Allí dentro había dos personas, un hombre, sentado en el lado izquierdo de la sala, el hombre no era muy mayor, tendría unos 30 años, llevaba puesto una camisa de tirantes negra, con una pequeña y ajustada sudadera con cremallera, también tenía puestos unos pantalones cortos de color negro. Más o menos en el centro de la sala, se encontraba una chica, era muy joven, un poco más pequeña que nosotras, como unos 16 años. Ella llevaba un traje especial para luchar hecho de una sola pieza, mataba a todas las criaturas que le venían, se nota que estaba entrenando muy duro porque el sudor le caía por la cara.

Yasha dio un pequeño golpe al ventanal, que al parecer no era de cristal, si no de plástico. El hombre gira la cabeza, y le regala una sonrisa a Yasha. Sale de la sala, y se acerca. Se pone en frente de las chicas, y las hace una reverencia, ellas, como respuesta, inclinan la cabeza.

─Mucho guste en verte de nuevo Yasha. ─Kazuya, mira a Bra. ─Gusto en conocerte Bra.

─¿Cómo… como sabes mi nombre?

─Llevo escuchando de ti desde hace algunos meses, eres una Sayan, a si que supuse que eras tú. Tu olor te delata. ─¿la estaba llamando cerda, o solo era su olor característico?, de todas formas, no le dio mucha importancia. ─¿y qué les trae por aquí señoritas?

─Bra lleva poco aquí, y le estaba enseñando todo esto, le enseñé las máquinas de trans…

─Y quieres que le cuente mi historia, ¿no es así? ─Yasha asintió. ─bien, me gusta contarla, aunque será rápido ─echó una mirada a la chica, que seguía entrenando. ─Bien…todo comienza en mi planeta, Lokkioa, yo era príncipe ¿sabes?, mi familia llevaba en el trono desde nuestros antepasados, y me faltaba muy poco para ser rey. Era un príncipe orgulloso, cruel y despiadado, era un cabezota, y todo lo que quería, lo conseguía. He matado, torturado, he hecho sufrir a mucha gente…también era valiente, honrado, y caballeroso, sobre todo con las personas que me lo parecían. Yo tenía todo, pero sentía que me faltaba algo, algo que jamás podría obtener… o eso pensaba, ¿has oído hablar de las debilidades¿ -Bra asintió, recordando su última conversación con Tosh- pues eso… es lo que me llevó hasta aquí. Me enteré de este lugar, era un lugar frío, y tenebroso, casi como yo… destruía planetas para alimentarse, la gente trabaja para ellos, absorben al plantea, y cuando notan que el planeta ya no tiene nada, matan a todos los que no quieren unirse, por supuesto que hay mucha gente que se une, pero del entrenamiento de prueba, quedan todos muertos. Eso le pasaría a mi planeta, pero el señor de aquí, era muy generoso, y me dejó gobernar mi planeta, a cambio de que yo me uniese a ellos. Después de estar aquí durante algunos años, aparecieron las máquinas para transformar, y desde ese día, mi vida, cambió por completo. Aquí hay mucha gente que piensa que los humamos tienen muchas debilidades, y eso puede afectarles a sus habilidades, pero lo que ellos no sabían, y no saben, es que a veces, esas debilidades, pueden hacerte mucho más fuerte de lo que eras. Y también, es la cosa más preciada que tenéis, y que tengo. ─Kazuya miró a la chica, y sonrió.

─Vaya…

─Si… ahora si me disculpáis, tengo que volver a dentro, como siga entrenando así, va a darle algo. ─otra vez, les hizo una reverencia, y se marchó como había venido.

Las chicas se dieron la vuelta, y se fueron de vuelta por el pasillo.

─¿Ellos están seguros así?

─Pues no, ellos hacen todo lo posible para que no les pillen, pero hay veces que el amor no se puede controlar, se nota demasiado.

─Ya… se te nota.

─¿Qué dices?

─Estas enamorada, se te nota en los ojos, y sobre todo hablando de esto.

─No digas tonterías… ─Yasha empezó a aligerar el paso.

─Lo que digas… ¿pero quién es el afortunado?

─Bra, no digas más tonterías… aligera el paso, que quedan muchas cosas por ver…

─Yasha, esta vez no me cambiaras de tema. Reconócelo, estas enamorada.

─Vaya, vaya…─una voz salió de una de las salas de entrenamiento, la sala 169. ─A sí que estás enamorada…

Las chicas no decían nada, Bra daba algunos pasos hacia atrás, mientras Yasha se mantenía rígida, con la cabeza levantada, imponía respeto.

─Tu eres muy valiente… ─el chico, era joven, y como todos los soldados, vestía con sus "ropas" características. Se acercó a Yasha. ─¿Te ha comido la lengua el gato?

─Tu… eres nuevo… no te conozco.

─Si… llegue hace poco. Yo por lo que tengo entendido, aquí se prohíben los… ¿amores?, y tu… ¿estás enamorada?, seguro que me lo agradecen allí arriba.

─Claro… tú no sabes quién soy.

─Claro que si, tu eres una enamorada débil, además eres una chica, no hay muchas por aquí, ¿a quién le perteneces?

─¿Quieres averiguarlo? Solo tienes que llevarme con el jefe.

Bra no entendía nada… es verdad que Yasha no le pertenecía a nadie, pero… "el jefe" al que ni si quiera ha visto y tampoco sabe cómo se llama, ¿castigará a Yasha por estar enamorada?, todo había sido culpa de ella, de Bra, si ella no hubiese abierto la boca, esto no habría pasado y ella se sentía bastante culpable, pero no dijo nada, y solo se quedo callada, esperando a ver lo que pasaba. ¿Por que Yasha quería llevar al chico hasta el jefe?

─Bien… tengo entendido que acaba de llegar hace tan solo unos minutos. ¿Qué tal si le hacemos una visita? ─Yasha solo sonrió. ─Como quieras… vámonos.

─Bra, sígueme. ─grito Yasha a Bra.

El chico agarró a Yasha del brazo, y tiro de ella bruscamente. Mientras iban por el pasillo, algunos soldados se asomaron por el ventanal de dentro de la sala, y contemplaron al chico como arrastraba a Yasha por todo el pasillo. Algunos hablaban.

-Pobre chico, no sabe den donde se ha metido.

─Ya ves… debe ser nuevo, porque todo el mundo sabe a kilómetros a la redonda, que la señorita Yasha es sagrada.

─Quedémonos con su cara, a este pardillo no lo volveremos a ver más.

Conversación corta, y a la vez silenciosa, porque ninguno de los tres que iban por el pasillo, lo oyeron, ni si quiera leyendo los labios.

Entraron a la sala para poder transportarse, y muy pronto estarían en la sala principal. El chico seguía agarrando a Yasha muy fuerte, y Bra iba detrás, temiendo por lo que pasaría a continuación. Nada más salir de la sala de tele transporte, todos los guardias de la sala, empezaron a observarlo, y el chico, nada más darse cuenta, se sintió un poco incomodo, pero no se paró. Yasha, que aún estaba siendo arrastrada, sonrió, y eso, no paso desapercibido del chico. Él se paró.

-¿Por qué demonios sonríes? ─dijo elevando cada vez más la voz. Yasha respondió con otra sonrisa. y el chico la empujo, un fuerte empujón que logró tirar a Yasha al suelo. Bra observaba todo, sin reaccionar, pero vio algo que si la sorprendió. Un hombre que estaba entre un grupo de hombres, parecía un capitán por la forma en la que iba vestido.

El hombre fue hasta el chico.

─¿Te has vuelto loco?, ¿Qué te crees que haces?

─Tengo que hablar con el jefe, sobre esta mocosa humana.

─Soy el capitán del sector B… no te había visto antes por aquí. ¿Eres nuevo?

─Perdone capitán… si… soy nuevo, llegue hace un par de semanas. ─dijo el chico haciendo una reverencia.

─Ya entiendo… ¿no sabes quién es esta chica? ─dijo el hombre mientras ayudaba a Yasha a levantarse. El chico negó con la cabeza. ─Te has salvado chaval… ibas a caer en buenas manos tu…te explicaré… ─el hombre se acercó al chaval ─Aquí la señorita… es muy graciosa, y le gusta jugar con los nuevos, ya que no la conocen… ella es Yasha, es intocable, hace unos años se nos prohibió tocarla, amenazarla… ¿sabes? Y quien se meta con ella...pierde lo más preciado para él… su miserable vida. ¿Entendiste? ─el chico asintió. Y Yasha sonrió triunfante. El chico se marchó a paso ligero, mirando a Yasha con ojos de amenaza, y le hizo una seña, de decapitamiento de cuello, claro, que sin ser visto, ¿o no?


ESPERO QUE HAYÁIS ENTENDIDO LO DE LAS MÁQUINAS, YA QUE ES UN PoQUILLO DIFÍCIL, SI TENÉIS ALGUNA DUDA, MANDADME REVIEWS, XD, O SI NO, TAMBIÉN. ESPERO QUE OS HAYA GUSTADO, Y MUCHÍSIMAS GRACIAS POR COMENTAR, Y SI OS GUSTA, MANDADME REVIEWS, Y ESAS COSAS, SUBSRIBIROS, Y FAVORITOS, JAJA