RECUERDO 3

─Tsss, ¿Cómo estás? ─y como lo recordaba, el chico de ojos "rojos" estaba a mi lado, me miraba serio.

─Bi…bien…

─¿Te duele algo?

─No, estoy… perfectamente ─le sonreí débilmente, y la verdad, es que estaba genial, no me dolía nada, interiormente, ya que todavía seguía teniendo el moratón.

─Bien, llamaré a tu amo para que venga a buscarte ─el chico se iba a dar la vuelta, pero, yo no me quería ir con ese hombre… tenía miedo.

─Espera… ─el chico se giró ─¿Cómo te llamas?

─Me llamo Freezer. Y tú… ¿Cómo te llamas? ─Y entonces, toda mi pequeña vida, me pasó por la mente en tan solo unos segundos… ese nombre… le tenía odio, repulsión, asco… miedo… ese nombre… representaba mi persona, mi ser… y yo no quiero seguir siendo más ese ser.

─Yo… me llamo Yasha. ─bonito nombre para ser inventado.

─Muy bien… Yasha… ¿Tienes algo que contarme? ─¿Qué contarle? No, solo tenía muchas preguntas… pero no dije nada.

─ No…

─Ire a llamar a tu amo…

El chico, salió por la puerta…, y yo, comencé a temblar, de miedo… nervios… ni idea… pero yo no quería ir con ese hombre, tenía miedo de sus amenazas… No tardaron mucho… a los pocos minutos, ya estaban allí, escuche como Freezer le decía al hombre que esperase fuera.

─Ven aquí ─me dijo parado justo al lado de la puerta. Me acerqué a él, un metro me separaba, él era alto, a si que se agachó, quedando a mi medida. ─Escuchame bien… tienes mucho potencial… y quiero que vengas todos los días aquí, ven por la mañana, a las diez, toma esto para saber que hora es ─Supuse que me daría un reloj, pero no fue así, o por lo menos, no tenía pinta de serlo, estaba equivocada, si que lo era, pero no era un reloj corriente, no funcionaba con pilas… ni con electricidad, me llamó la atención, y tenía un uso muy fácil, solo contar, sí, estaba hecho de cuerdas de diferentes colores, y las cuerdas, se movían, marcando así, las horas, los minutos, y los segundos. Yo asentí ─Y lo más importante, si ese hombre te hace… sólo si te hace algo, defiéndete, no te pasará nada, eres una chica lista, no dejes que nadie se aproveche de ti ─Al final… el chico resultó ser todo un amor… era mucho más cariñoso y amable de lo que me pareció a simple vista.

Después de acabar esa pequeña charla, Freezer me llevó fuera.

─Ni se te ocurra hacerla nada, o si no, no contarás para vivirlo. ─le dijo Freezer a aquel hombre. Menos mal, ya me sentía mucho más segura, pero lo que no sabía, es que aquel hombre, no tenía ningún reparo en obedecer las órdenes del jefe, pero de eso… ya me encargaría yo.

El hombre, me dio un empujón, y me llevó hasta la habitación, la primera habitación.

─A si que te chivaste… ─Yo negué con la cabeza… y lo peor… era que el hombre… se acercaba mucho a mi.

─No me toques…

─O si no qué.

─Me chivaré.

─Nadie te creería…

─Freezer me creería. ─y entonces, no lo vi venir, la mano del hombre, se estampó contra mi rostro derecho, era fuerte, muy fuerte, ya que consiguió tirarme al suelo.

No se por qué, pero yo… sonreí… y eso, me llevó al infierno, ya que aquel hombre… se me tiró encima, y yo, ya no tenía escapatoria, el hombre no pesaba mucho, pero si tenía buenos músculos, y me agarraba las muñecas, las dos muñecas con una sola mano, y su enorme cuerpo, en mi abdomen.

─Sabes… con el tiempo… ya me corresponderás… todavía no eres mayor… y puedo controlarte fácilmente ─y estaba muy equivocado.

─Suéltame… ─intenté salir de debajo de él, pero lo único, y más grave que conseguía, era mover mi cadera, y con ella, la entrepierna del hombre, que aumentaba considerablemente, y en esos momentos, supe que ya estaba perdida.

─Cariño, será mejor que no te muevas así si quieres luego arrepentirte. ─entonces, paré en seco. ─ a si me gusta… obediente…

Vi como el hombre, acerca su rostro al mio, y yo lo único que deseaba era que alguien me sacara de ahí en esos momentos… sabía que me iba a dar otro beso… de esos asquerosos, babosos y repugnantes… yo eché la cabeza hacia un lado... queriendo que no ocurriese lo inevitable… y efectivamente, ocurrió. El hombre atrapó mis pequeños labios entre los suyos, no fue nada, dos segundos… pero ahora, venía el infierno de verdad… con la mano que le sobraba, me fue subiendo la pequeña camisa que llevaba, y dejando ver mis pequeños senos formados, con un pequeño top por encima, que no tardó en desaparecer. El hombre mientras sobaba unos de mis senos… se acercó otra vez hacia mi rostro, sacó la lengua… y rozó mis labios. Era la cosa más asquerosa que había visto en mi vida, y no se como no me dieron arcadas.

─Déjame…

─No te voy a soltar… tienes un cuerpo muy vello como para que se desperdicie… y ahora, te marcaré como mía… ─y eso hizo… comenzó a succionar mi cuello como una sanguijuela, me lamía el cuello… me tocaba con sus asquerosas manos… y yo… no me inmutaba… él ya pagaría por esto. Cuando el hombre acabó de su "tarea", comenzó a succionar el seno derecho, provocando una erección en el pequeño pezón.

─Déjame… ─le volví a repetir… tenía un plan para salir de esta… La verdad que no sabía como reaccionar, pero lo hice, justo en esos momentos solté un gemido… sí, un gemido… solo quería que mi plan funcionase, y al parecer… daba resultado.

El hombre comenzó a acariciarme el otro seno que quedaba sin explorar, y al oír mi gemido… él, se despistó y dejó mis manos sueltas… era ahora o nunca…

Le cogí con mis manos sus hombros, y lo eche hacia un lado, quedando liberada, pero al hombre… no le pareció muy bien que se diga a si que por todos los medios, intentó cogerme, claro que no le resultaba tan fácil, él seguía en el suelo, y me cogía por los tobillos, pero yo le pisaba las manos, y así, conseguí salir de allí. Empecé a correr por todos los pasillos, de un lado a otro, girando en cada esquina, y entonces, sin pensarlo, me metí a una sala, me faltaba el aire, a si que me escondí debajo de una mesa, necesitaba tranquilizarme si no quería ser descubierta, intenté vestirme "decentemente" ya que aquel hombre no me había dejado muy bien… Pasaron segundos… o tal vez minutos, yo ya estaba recuperada, y me sentía mejor, a si que salí de mi pequeño escondite. Observé la sala en la que me encontraba, era pequeña, bastante pequeña, solo tenía una mesa y una silla, claro que parecía como si estuviese abandonada… pero muy limpia, no había nada encima de la mesa, ni en los cajones… absolutamente nada, no sabía si me descubrirían, pero no pensé en eso, a si que salí de allí, abrí la puerta despacio, y saqué mi cabeza… miré a todos lados… nadie… y entonces si, salí corriendo, y otra vez atravesando pasillos, para la derecha, para la izquierda… corría como si la vida me fuese en ello, y así era, pero lo más raro de todo, es que no me encontraba a nadie… estaba sola en… en donde estuviese… ¿Qué era esto?, ¿Dónde estaba? Estaba perdida… pero... mejor aquí que donde estaba…

Cuando ya me cansé de correr, fui caminando despacio, claro que… todo lo malo me pasa a mí. Y allí estaba él, aquel hombre repugnante… hablaba con alguien, tal vez, preguntando por mí, y yo, me quedé paralizada, no podía moverme… alguien me había hecho algo, y entonces, noté una voz en mi espalda.

─He chicos… mirad lo que he encontrado… ─alguien hablaba en mi espalda… tenía la voz ronca y grave… se me erizó el cabello… pero claro… pegó tal grito… que la gente… que estaba delante mía, me miraban sonrientes… y aquel hombre, se acercó a mí.

─Gracias por encontrarla… esta rata se me había perdido… ─se acercó a mí, y me cogió de la muñeca, entonces, si me pude mover…, claro que ahora estaba rodeada por un montón de hombres cuarentones que me miraban babosos y salidos…

─Un día nos la tienes que dejar… queremos jugar con ella… ─el hombre que me llevaba, soltó una carcajada.

─Ni lo sueñes… ella es mía, ya sabes lo que tienes que hacer para conseguir una. ─Yo tenía que intentar salir de aquí, me estaba desesperando… todas las miradas se posaban en mí… y me daban escalofríos. ─Vamonos de aquí preciosa… terminaremos lo que empezamos… ─o no… otra vez no… el hombre tiró de mí… arrastrándome un par de metros… pero entonces… recordé algo. "si ese hombre te hace… sólo si te hace algo, defiéndete, no te pasará nada, eres una chica lista, no dejes que nadie se aproveche de ti" Y solo esas palabras, me hicieron tener el valor, que jamás habría tenido. Y lo aproveché muy bien… él me dijo que no me pasaría nada si le pegaba… o por lo menos… eso fue lo que yo di a entender. No supe como lo hice… peo lo hice… una de mis piernas se paró, lo que el hombre, tuvo que hacer más fuerza… luego… la otra pierna… también se paró y entonces sí, el hombre se dio la vuelta… y yo… aproveché, le di un codazo… si, un codazo en el estómago… supuse que no le haría daño, pero me confundí, por que al hombre, se le pusieron los ojos en blanco… se calló de rodillas, y me soltó… no sabía que le había dado tan fuerte… esa era mi oportunidad, me di la vuelta… pero no pude andar ya que alo me paralizó… era un ¿monstruo?... pero no era normal y corriente, miré sus ojos… me miraba sorprendido… sus ojos calidos… me recordaban alguien, por un momento pensé que… no… no puede ser él… pero se parecían tanto… solo unos segundos… unos segundos muy valiosos que perdí en mirar al monstruo a los ojos para confirmar mi sospecha, era él… pero después de esos segundos… volví a la realidad… detrás tenía un hombre ileso, delante, mucha gente cabreada… y a la derecha… un monstruo confundido… la única salida… la izquierda, y otra vez… empecé a correr. Oía como los hombre me seguían… los oía gritar muy fuerte, y no se por qué, pero me dio por mirar el reloj… conté los hilos… las 5:09 vaya… que tarde…

Seguía corriendo… y detrás tenía una manada… me encontré con otro maldito espejo… y lo atravesé sin detenerme a comprobar si era de verdad o no… aparecí en un muy pequeña sala, muy pequeña… con un montón de botones a los lados… luego me fijé en el otro lado de la sala… otro espejo… lo atravesé… y entonces, lo vi, otra vez él… el monstruo que se parecía al chico ojiverde… también llamado Cell como oí una vez a Freezer, estaba delante mía… es verdad que no tenía pruebas que se asemejaran al chico… pero es que eran muy parecidos… y la verdad es que lo observaba detenidamente… su cuerpo… como si de una armadura se tratase…verde… la verdad es que no se por cuanto tiempo estuve murándole… ya que… al parecer… la manada seguía detrás de mi, y como yo hice, pasaron todos los hombres… y no se por qué… pero yo corrí… y me puse detrás de Cell, no sabía lo que estaba haciendo, pero al parecer… algo, me salió bien, ya que al verle, todos lo hombres se pararon y le miraron.

─Señor… esa mocosa… ─empezó a decir el hombre que iba a la cabeza… pero fue interrumpido por Cell.

─Ya lo vi… yo me encargaré ─dijo mirándome por encima del hombro. ─Ahora, marcharos. Decidle a su amo que cuando se halla recuperado, venga a verme. ─todos asintieron, y después de dos segundos… Cell y yo nos quedamos solos en la sala. Yo le miraba un poco confundida… seguro que me regañaría o me castigaría por haberle hecho algo a aquel hombre… solo esperaba que Freezer saltara en mi defensa. Pero todo lo que yo pensaba que iba a ocurrir, no ocurrió.

─¿Qué pasa?, ¿No me recuerdas? ─Estaba en lo cierto… era eél…

─Se perfectamente quien eres. ─le dije con tono frío, él solo soltó una carcajada.

─Bueno… ─Cell se empezó a acercar a mí ─Al menos me recuerdas… ─se paró justo en frente de mi. ─¿Cómo te hizo eso? ─¿eso? A que se refería… miraba a mi cuello, me toqué… será… un chupetón, tenía un chupetón… y no se porqué, pero eso hizo cubrir mis mejillas de rojo.

─Me… me pegó…

─Me estás mintiendo… eso no es un cardenal…

─Allá tú…. ─le dije mirándole a los ojos.

─Bien… ven conmigo… ─Cell se dio la vuelta para pasar otra vez por donde el "espejo", pero se detuvo al oír mis palabras.

─¿Vas a llevarme con Freezer?

─¿Quieres que te lleve con él? ─¿Quería?, por supuesto que sí… él era el único que me había "apoyado". Y yo, asentí mirándole seria. ─Bien… sígueme. ─Y entonces sonreí, menos mal, por que no aguantaba quedarme con el hombre ese.

Y tal cómo dijo él, le seguí, yendo para allá, vi a mi amo, no quería hacerlo, de verdad que intenté que no se notara, pero lo hice, una sonrisa victoriosa salió de mis labios, el como respuesta, me gruño. Noté que se sujetaba muy fuerte el estómago, me preguntaba si yo le había podido hacer tal cosa… aunque mejor sería no averiguarlo.

Por fin ya habíamos llegado a aquella sala, tan acogedora… miento… no era para nada acogedora, pero era donde mejor me sentía… libre…

Al entrar, vi cómo Freezer se acercaba a nosotros, primero miró a Cell, luego me miró a mi, se puso sobre una rodilla.

─¿Qué te ha ocurrido? ─me preguntó serio.

─Se sobrepaso… ─pero Cell me cortó.

─Tenías razón… solamente le dio un codazo en el estómago. ─Freezer sonrió de medio lado. ─Sentí el dolor del humano por todo mi cuerpo. ─Entonces Freezer dejó de sonreir. ¡O no! Pensé que ya la había liado… a lo mejor no era lo que yo pensaba…

─Yo… yo no quería darle tan fuerte. ─dije mientras una gota de miedo se instalaba en mi rostro, y mi cuerpo no reaccionaba. Freezer se incorporó, miró a Cell.

─Bien… tú no quieres participar en mis planes, al parecer, me tendré que hacer cargo yo, a si que, te sugiero que vayas aprendiendo, por que mientras yo me quedo con ella, tu me reemplazaras. ─le dijo muy serio a Cell.

─¿Qué?, a si que ese era tu plan, querías que me encargara yo de ella. ─Freezer asintió. Cell resopló ─Bien… to me encargo… yo cuidaré de lla.

─Bien, sabía que al final acabarías aceptando.

De que hablaban, decían que se harían cargo de mi, pero yo no necesito a nadie que me cuide, ya se hacerlo yo por mi misma, y así de claro, se lo dije.

─Yo… ─los dos me miraron. ─yo se cuidarme por mi misma, no necesito de nadie ni de nada para sobrevivir. ─el primero en sonreír fue Cell.

─No en el mundo real. ─esto no se iba a quedar así.

─No se que mundo será ese, pero en el que yo vivo, tienes que hacer algo más para sobrevivir. ─luego, Freezer me sonrió, no se porque, pero consiguió tranquilizarme.

─No te preocupes, ya sabemos que te puedes ocupar tu solita de todo, simplemente, queremos… ayudarte. ─le miré confundida ─Si, verás… pensamos que tienes mucho potencial adentro, y queremos ayudarte a que sepas cómo utilizarlo. ─Y… más o menos, iba comprendiendo, tenía… poder… algo así, y querían ayudarme a sacarlo… lo único que pude hacer es sentir. Freezer miró a Cell. ─Por las mañanas me encargo yo, por la tarde tú.

Y cuando ya no había nada más que decir, Cell se fue, dejándome a solas con Freezer. Y cómo Cell había hecho, Freezer se fijo en mi cuello, y yo, automáticamente puse mi mano en el cuello, pero él, me la quitó, y observó.

─¿Cómo se hace eso? ─como se hace… ─He visto a chicas que lo tienen. ─más chicas… tengo suerte… mucha suerte… pensar que hay chicas que no pueden defenderse…

─Se llama chupetón. ─él abrió más los ojos.

─Veo… ¿te molesta? ─me molesta… Me señalé el chupetón, él asintió.

─Un poco… sólo escuece.

─Ya veo ─dijo sentándose en una seña, que parecía muy cómoda, que se encontraba cerca. ─Y tu, está más que claro, que no quieres que te llevemos con tu amo ─yo asentí ─lo suponía, tal cómo dije antes, yo entrenaré contigo por las mañas, a las diez en punto en la sala de entrenamiento número 5, comerás con algunos de los humanos que hay en estos pasillos, también comerás conmigo. Después tendrás algunas horas libres, que puedes aprovechar como quieras, y luego, entrenaras con Cell hasta el anochecer. ─se me pusieron los pelos de punta al escuchar esas palabras ─y cuando sea de noche, podrás hacer lo que te plazca, es el único momento del día en que no hay nadie por los pasillos, o normalmente nadie. De momento, esa va ser tu rutina, si hay algún cambio, no tardarás en saberlo.

La conversación, ya estaba dicha, no os lo podéis imaginar, pero sentía una felicidad en ese instante… jamás me había sentido tan feliz.