esto esta mal, no debería de haber regresado, esta es definitivamente una mala idea, de todos los lugares horribles a los que la orden me ha enviado este es el peor de todos, con mirara los enormes pilares de la entrada, la alfombra roja con dorado, la puerta gigantesca, con minuciosos detalles por todas partes... todo me recuerda a ella... pero justo en ese momento Nash entro en acción, si ese padawan sabia como sustituir las depresiones amorosas de su maestro por otras mas sanas.
Nash corría a la puerta del senado tan rápido que anakin apenas podía verlo correr entre los senadores, hasta que el padawan choco con uno de los senadores, anakin solo deseaba que no fuera ella, con eso se conformaba...
~ lo siento mucho senadora...~ empezo a hablar Nash mientra una mujer se levantaba espaldas de anakin, bueno al menos lo podia enviar una mirada asesina a su padawan...
~ No te preocupes, esto pasa con mayor frecuencia de la que crees, pero y ¿tu maestro? ¿no debe un padawan ir acompañado por su maestro? ~ o esa era su señal para entrar en escena...
~ Nash¡ cuantas veces te tengo que decir que no corras¡ no lo vuelvas a repetir~ la senadora volteo a verme mientras yo le daba una mirada de reproche a Nash.
~ No tiene por... o por dios.. ¿Anakin eres tu? ~ ante esto Anakin la volteo a ver... después de maldecir un poco en hutt
~ Oh¡ hola Padme... Lamento lo de Nash el es un poco descontrolado.~ ella solo se quedo ahí mirándome sin decir nada... así que con un ademan llame a Nash para que el niño no pensara nada que no fuera verdad. y que ella no hablara de mas.
~ Anakin espera...~ ella dio un paso para impedirme el paso
~ Este no es el momento, padme. me disculpa senadora Amidala~ dije mientras me apartaba pero eso no evito que Nash dijera una estupidez como siempre...
~ Sabe senadora, el maestro Skywalker es soltero¡~ grito el padawan
~ Nash cuantas veces tengo que decirte que los jedis no pueden tener relaciones amorosas¡~ dije algo molesto algo que hizo que Nash se riera mas...
~ Lo tendré en cuenta Padawan~ dijo Padme suavemente, lo suficiente como para que solo Anakin y Nash escucharan. Anakin no se dejo ilusionar por sus palabras, pero Nash estaba emocionado ante la idea de ver a su maestro des-amargado.
Despues de eso recorrieron los pasillos azules hacia la rotunda del senado, en donde podrían ir eliminando de la lista a los posibles senadores que serian el justiciero misterioso de los jedi.
