SELENE P.V.O

Dormía plácidamente hasta que el sol se filtró por la ventana, y sus rayos cayeron en mi cama. Con más lentitud de la habitual abrí los ojos y me senté en la cama, tratando de recordar lo ocurrido.

-¿Se puede pasar?-Pregunto la suave voz de Hermione, al otro lado de la puerta.

-Si.-Respondí.

La puerta se abrió y por ella entraron Ginny y Hermione, ambas con el rostro preocupado.

-¿Cómo te has sentido?-Preguntaron.

-Bien mejor. Chicas, ¿Qué dia es?-Pregunto aturdida.

-Es jueves, pero tranquila no te preocupes por la clases, ya hablamos con los profesores y ellos no pusieron ningún problema.-Dijo Ginny

Apenas dijeron eso, los recuerdos de la semana me asaltaron. Recordé que al llegar al bosque prohibido me había descontrolado por completo, atacando a cuanto ser se me cruzara por el enfrente. No estaba muy segura de cuanta sangre había bebido, o de que criaturas las había tomado. Pero al hacerlo tan tarde había quedado bastante debilitada, por lo que al dia siguiente no salí de mi habitación. Sin embargo el anterior día, aunque me sentía mejor, ni Harry, ni Ron, ni Hermione me habían permitido salir de mi cuarto, ya que para ellos yo me veía más débil de lo normal.

-Ahhh si ya recuerdo.-Dije pasándome una mano por el cabello.- ¿Ya toca ir a clases?-Pregunte.

-Sí, pero si aún te sientes mal, puedes quedarte. Lo importante es que estés bien.-Dijo Hermione. La mire fijamente, tratando de ocultar mi sorpresa ante su comentario. Todavía no lograba entender porque ellos se portaban asi conmigo, si apenas nos conocíamos de hace dos semanas.

-¿Por qué hacen esto?-La pregunta broto de mi boca sin que pudiera evitarlo.-Me refiero a preocuparse por mi.-Aclare ante sus miradas de confusión.

-Sé que te parecerá extraño, ya que apenas si te conocemos.- Dijo Ginny. Muy extraño en verdad, pensé.- Pero la verdad es que contigo nos la llevamos muy bien a pesar del poco tiempo.

-Ginny tiene razón.-Corroboro Hermione.- A pesar del poco tiempo, siento como si ya te conociera y te hemos cogido mucho cariño, porque además nos has defendido contra esas serpientes y no te has dejado vencer.

Con cierta sospecha penetre su mente, intentando descubrir la veracidad de sus palabras. Pero al hacerlo no encontré nada diferente de lo que me estaba diciendo, solo confirmaciones de ese "cariño" que me tenían. ¿Cariño? Hacía mucho tiempo que yo no sentía eso por nadie, inclusive mi padre.

-He bueno…yo…gracias.-Dije vacilante. Hermione sonrió y asintió con la cabeza, pero Ginny tenía la vista fija en mi escritorio.- ¿Qué pasa?

-Es que tienes muchas cartas ahí.-Dijo y me gire para ver no menos de diez cartas sobre la mesa. Extrañada me acerque y las tome, asegurándome que su destinatario era yo.

-Si es cierto, ¿Pero porque?

Les indique que se acercaran y abrí el primer sobre. Una letra en tinta negra que decía:

Va a haber un baile y quería pedirte que fueras conmigo.

Un admirador.

-¿De qué está hablando?, ¿Cómo asi que un baile?-Les pregunte.

-Si es que va a ver un baile, no te lo habíamos comentado porque te sentías mal, pero ya lo sabes.-Dijo Hermione.-Pero me sorprende que te inviten, ya que se supone que las chicas invitan a los chicos.

-Eso quiere decir que dejaste a más de uno loco Selene.-Dijo Ginny con una sonrisa.

Con emoción Ginny se sentó a mi lado, y luego de pedirme permiso, me ayudo a abrir las demás cartas. Ella tenía razón todas eran para el baile, aunque habían algunas para pedir citas. Al final Hermione se nos unió y entre las tres terminamos de revisar la inesperada correspondencia.

-Oye mira, esta se ve interesante.-Dijo Hermione.

-¿Por qué lo dices?-Pregunte.

-Porque está escrita con tinta verde, y esa es una marca que indica que…

-¿Qué?

-Es obvio Selene.-Explico Ginny.-Significa que es de un Slytherin.

DRACO P.V.O

Perfecto, pensé. Tras del hecho de cargar con la reputación de mortifago, ¿Ahora me toca hacer esto?, me dije mientras salía de mi cuarto. Ya había enviado la carta con mi obligatoria contestación, además de terminar con otras cosas que debía hacer.

-Oye Tío hasta que por fin sale alguien, ya estaba aburrido.-Me sorprendió la voz de Blaise. Este estaba sentado al lado de las cenizas de la chimenea, con una sonrisa estúpida en su cara.

-¿Qué quieres Blaise?-Pregunte con fastidio, sentándome en un sillón.

-No te vengas a desquitar conmigo Draco.-Dijo recostándose.-Lo que pasa es que todo el mundo parece confinado en su habitación.

-¿Si?

-Si ni Theodore ha querido salir, dice que tiene varias cosas pendientes.-Respondió con un bostezo.- ¿Y bien las hordas de invitaciones de chicas desesperadas te ha llegado?

-No todavía.-Conteste llevándome una mano a la cabeza.-Igual no creo que vaya a terminar yendo a ese estúpido y ridículo baile.

-¿Tan mal te tienen?-Pregunto Blaise burlón.

-No hablemos más de eso.-Dije con voz autoritario y él se calló al instante. Cuando empiecen a bajar los que estén en sus habitaciones diles que deben estar a medianoche en la aquí en la sala común.

Di mi orden y me levante, saliendo al pasillo de las mazmorras.

No había dado ni llegado al comedor para desayunar, cuando me vi abordado por Pansy y Astoria, ambas con la excusa de querer decirme "algo muy importante". Conociendo perfectamente sus intenciones seguí con mi camino, entrando por la puerta y caminando hacia la mesa de Slytherin. Ellas continuaron pegadas a mí, pero notaron mi poca disposición para hablar, por lo que se conformaron con estar cerca de mí.

Vi a varios de mi casa hablando en cuchicheos, por lo que me acerque disimuladamente y dije:

-A medianoche en la sala común, tengo algo que comunicarles.

Ellos asintieron y volví a mi lugar. Por el rabillo del ojo vi a Nott acercarse y termino sentándose a mi lado.

-¿Y Blaise?-Pregunto.

-En la sala común, y creo que estaba esperándote. ¿Dónde estabas?

-Ahh es que salí temprano de mi habitación esta mañana, tenía varias cosas que hacer.-Se excusó.-Te escuche decir que va a haber una reunión hoy.

-Si asi es.-Dije secamente.

-Ah bueno es que pensé…

Corto la frase y miro hacia otro lado, justo cuando la puerta del comedor era nuevamente abierta. Por ella entro Grey, acompañada de la pequeña comadreja y de la sangre sucia, ambas hablando animadamente y haciéndole preguntas.

Desde el dia del duelo no la había visto, y obviamente había notado su falta los días anteriores. Ahora que la veía me daba cuenta de que estaba más pálida de lo normal y parecía que se estaba recuperando de alguna enfermedad. La mire mientras caminaba hacia su mesa, con expresión pensativa y tal vez un poco divertida.

-Que…-Escuche la voz de Theodore. Voltee a mirarlo, pero él no me miraba a mí, sino que su mirada había caído en la misma persona que yo había observado hace unos pocos segundos. Fruncí el ceño y dije:

-Nott.

-Ehh.-Dijo distraído.

-Más te vale estar ahí esta noche.-Dije. Mire mi plato, ya no tenía apetito. Disimuladamente mire al frente justo cuando Grey decía algo. Puse atención y la escuche decir:

-No, mejor escogeré a mi pareja el dia del baile.

Apenas termino de decir eso, medio comedor (o eso me pareció) se quedó mudo. Todos tenían la vista fija en ella, interesados. Cuando me di cuenta de que yo era uno de esos mi rabia aumento y me erguí con agilidad para salir del comedor. Pero mi movimiento no pasó desapercibido, y los ojos de Grey se posaron sobre los míos. Ya volvían a ser dorados y no negros. Me miro curiosa y no desvió sus ojos hasta que estuve en la puerta.

SELENE P.V.O

-Si sabes que tendrás a más de medio colegio expectante.-Dijo Ginny.-Vas a ser muy perseguida.-Me guiño el ojo.

-Tendrán que aguantarse.-Dije encogiéndome de hombros.

-Apúrate Ron.-Dijo Hermione, cortando la conversación.

Ya al verme liberada devolví la vista hacia la puerta, pensativa. El rostro de Malfoy me había causado curiosidad, ya que se veía enojado y frustrado por alguna razón. Al mirar hacia la mesa de las serpientes no encontré nada raro, hasta que me topé con la extraña mirada de un joven de cabello y ojos negros. Lo reconocí por ser uno de los integrantes del estúpido grupo de Draco Malfoy, y lo mire ceñuda. El sin embargo no me imito, sino que mantuvo su expresión reflexiva, sin desviar la mirada.

-Chicos voy a adelantarme.-Dije. Ellos no pusieron resistencia y salí del comedor, deteniéndome en el vestíbulo. Ahí no encontraría nada que me ayudara con las preguntas y pensamientos que tenía ahora, pero por lo menos me evitaba tener que poner buena cara ante los demás magos.

¿Por qué me habrán llegado tantas invitaciones?, ¿Sera que en verdad no pase desapercibida antes estas criaturas?, ¿Se harán ellos una idea de a lo que se están exponiendo?

Todas estas preguntas me tenían medio distraída, ya que no podía encontrar una respuesta. Jamás me había visto en este tipo de situaciones, ya que en casa nunca había salido con nadie, y apenas si me permitieron ir a los bailes de los diferentes clanes. Los chicos y todos esos sentimientos me eran indiferentes, pero si quería aparentar tenía que tomar alguna decisión respecto a esto. Por suerte, en este caso, era la chica quien invitaba y podía hacerme la desentendida hasta el dia del baile.

De repente imagen de la hoja con la tinta verde apareció en mi cabeza. ¿Podía en serio pertenecer a un Slytherin?, pero ¿A quién rayos? Hasta donde tengo entendido les caigo mal a todo ellos, ¿No?, me dije. Obviamente al estar ya enemistada con el más popular de esa casa me había ganado el odio de los demás, pero hasta ahora no había hablado con ninguno de ellos, solo Malfoy. Cuando pensé en el me detuve. Malfoy, no, ¿Porque habría de hacerlo?, si ya nos odiamos y nos hemos enfrentado desde que llegue. ¿Y si es una broma?, ¿Si solo lo hace para tenderme una trampa y hacerme pasar una humillación peor que la del duelo?

Cuando volví a la realidad, me di cuenta de que estaba en un pasillo diferente. Tal vez al pensar tanto empecé a caminar, y no lo había notado. Seguí caminando, pero el sonido de unos leves pasos tras de mi me alerto de inmediato, y metí mi mano en mi bolsillo, sacando mi varita. Aunque no tenía aun mucha experiencia con ella era la única arma con la que podía contar ya que mis otros poderes me delatarían.

Los pasos sonaban más fuertes a medida que trataba de alejarme, y en una esquina vi mi oportunidad de atacar.

-¡Quieto!-Exclame volviéndome, con la varita en alto. Un chico de cabello castaño y ojos claros me miro nervioso, levantando las manos en señal de rendición. Reconocí su rostro, era el chico de Ravenclaw con el que me había topado el lunes, quien luego me acompaño a la clase de encantamientos.

-Tranquila.-Dijo pacifico.

-Creí que eras…-¿Quién?, me dije. Un rostro puntiagudo y unos ojos grises aparecieron en mi mente.

-¿Qué era quién?-Pregunto.

-Nadie.-Dije recobrándome.- ¿Por qué me seguías?

-Es que te vi salir del comedor y quise saludarte, pero te fuiste muy rápido.

-¿Quisiste saludarme?-Pregunte no muy convencida.

-Si supe que estos días estuviste indispuesta. También quería preguntarte si ya te sentía bien.

-Si ya me siento bien… Bradley.-Dije recordando su nombre. El sonrió y bajo las manos.

-Eso es bueno, Selene.-Dijo mi nombre con nerviosismo. Se quedó un momento callado.- ¿Y cómo te fue en el duelo?-Su pregunta me hizo recordar ese horrible lunes, y la sed agobiante que había tenido.

-No muy bien, mejor no hablemos de ello.

-De acuerdo, oye ¿Si vas a ir al juego de Quidditch de sábado?

-No sabía que había un juego.-Reconocí.-Pero si tal vez vaya.

-Que bien, juego mi equipo contra los de Hufflepuff.-Se quedó callado.-Bueno ya me tengo que ir, ojala nos veamos el dia del partido.-Dijo sonriendo. Sin saber porque le devolví la sonrisa, mientras lo veía desaparecer por otro pasillo.

Iba a girarme pero otra respiración me detuvo, una que se encontraba muy cerca de mí.

-¿Otra vez mostrando tu sucia cara por aquí Grey?-Pregunto una voz fría, arrastrando las palabras.

-La única cara desagradable aquí será la tuya Malfoy.-Le respondí sin darme la vuelta. Unos segundos después su cara enojada quedo frente a la mía.

-Y yo que pensaba que al fin me había deshecho de ti. ¿Qué paso Grey?, ¿Tanto trauma te dejo el duelo?

No le conteste, lo mejor era dejar que se peleara solo.

-Ya veo que sí, pero eso te buscaste por meterte conmigo.-Siguió alzando el rostro con prepotencia.

-Di lo que quieras.-Por un momento pensé en irme, pero recordé la "bromita" que él me había enviado.-Y ni creas que voy a caer en tu maldita trampa Malfoy.-No se movió.-Creo que eso de nadarme una nota con una invitación al baile es caer demasiado bajo, hasta para ti.

-¿Una nota de invitación?, a ti definitivamente te comieron el cerebro Grey, tal vez fue un escreguto de cola explosiva. Yo jamás invitaría a una Gryffindor a un baile, y mucho menos a ti.-Dijo con desprecio. Por alguna extraña razón sentí un pinchazo ante sus palabras, pero luego lo que sentí fue más odio.

-¿Te vas a atreverte a negarlo en mi cara?, ¿Qué no fuiste tú el que escribió con la tinta verde esa nota?

Pude notar, apenas termine de hablar, que mis preguntas lo sorprendieron. Ósea que él no fue, concluí. Esto solo provoco que mi ira aumentara y me aleje, sin detenerme hasta llegar a la sala común.

DRACO P.V.O

Me quede como mudo, sin decir nada y ella se fue, claramente enojada.

-Draco tenemos que irnos.-Dijo Pansy, apareciendo de repente y tomando mí brazo. Desperté y la seguí.

Entre clase y clase, las horas pasaron más rápido de lo que podía haber contado, hasta que estuve finalmente en la sala común de Slytherin, a pocas horas de la reunión. Mis compañeros probablemente se encontraban ahora en el comedor, ya que no había nadie aquí. Me recosté en el sofá, pensando. ¿Alguien de Slytherin se atrevió a invitarla al baile?, ¿Pero quién?, me pregunte. Descubrí que la idea no me gustaba para nada, pero sin saber el porqué.

Con parsimonia me metí a mi habitación, y me quede acostado en la cama hasta que reloj marco las doce en punto. Me levante y baje, encontrándome con los demás junto a la chimenea. Los murmullos de curiosidad y los cotilleos cesaron apenas me vieron, y quede de espaldas al fuego y mirándolos con fijeza.

-Hay noticias.-Dije sin preámbulos, yendo directo al grano. Algunos se sorprendieron, otros se mostraron interesados, y pocos como Nott y Blaise, les note en sus ojos una pequeña chispa de preocupación.-Y también hay nuevas órdenes.

-¿Y qué dicen los mortifagos?-Pregunto un chico rubio, llamado Jaid. Lo mire unos momentos de forma asesina, logrando intimidarlo.

-Tenemos que buscar algo. En sí, lo que va a resucitar al señor tenebroso.

Todos los ojos de la sala, adquirieron un brillo maligno, excepto dos.

-Estuve investigando y solo hay una cosa que nos podría servir, la piedra de la resurrección.-Continúe.

-¿Y esa piedra no la tenía Potter?-Pregunto Daphne, la hermana de Astoria.

-Es lo que hay que averiguar, pero debemos empezar la búsqueda. Nos reuniremos aquí a esta hora la otra semana y nos organizaremos para empezar a buscarla.-Todos asintieron.-Es todo.

Poco a poco la sala se fue quedando vacía, hasta que solo quedamos Blaise, Theodore y yo.

-¿No tenemos opción verdad?-Pregunto Nott y negué con la cabeza. Los tres estábamos en la misma situación, ya que no lo hacíamos por gusto, sino por obligación. Nuestras vidas y las de nuestras familias dependían que siguiéramos esas órdenes.

-¿Y cómo haremos para acercarnos a Potter y a sus amigos?-Pregunto Blaise. Nos quedamos pensando.

-Eso es imposible, porque ni el, ni la come libros, ni Weasley nos van a decir nada.-Aclaro Theodore con obviedad.

-¿Y qué hay de la nueva?-Pregunto Blaise. Mi cuerpo se tensiono ante la mención de Grey, recordando lo que me había dicho de una invitación con tinta verde.

-No.-Dije cortante.-Déjenme que yo me encargue de averiguar lo de Potter.

Ninguno discutió a mi veredicto y, después de despedirse, ambos se fueron a su habitación. Cogí una butaca del rincón, y me senté muy cerca al fuego, con la mente ida, pero no pensando en la difícil tarea que me había sido encargada, sino en las ganas de atrapar al que se había atrevido a enviarle la nota a Grey.