Género: Horror
Ya lo veía venir. Desde el primer momento en que tocaban la puerta su paz se veía interrumpida, siempre con las voces que nunca deseaba escuchar, revoltosas, llenas de vitalidad que no deseaba compartir.
Muchas veces se los había repetido, declinaba el deseo de una visita y añoraba la calma que tiempo atrás tenía; leyendo libro tras libro para después salir /tal vez/ en busca de la única compañía que admitía disfrutar, Alma Karma, la mujer que era tan sencilla de tratar.
A diferencia de cierto pelirrojo, que se la pasaba hablando una y otra vez de tonterías que jamás entendía. Con el que acepto vivir desde inicio de semestre, a razón de pagar una renta más barata.
— Ni aunque me lleven arrastrando iré con ustedes. — Solo lo supuso desde un principio, que tanto Lenale Lee como Allen Walker irían al departamento nadamas que a molestar, intentando convencerlo de ser el primero en pedir disculpas, de hacerlo ver el error del que ya estaba consciente.
Más sorpresa y alerta al ver a la policía. Frunció el entrecejo y antes de articular palabra asintió a la pregunta que le hicieron previamente, preguntando algo sobre si era la dirección correcta.
"Seguro ya se metió en problemas de nuevo" Se dijo, ni siquiera era ya sorprendente que tuviera que recogerlo en la comisaría, que lo dejaran salir bajo fianza y una promesa vana en que sería la última vez en visitar el sitio.
— Por favor, firme esto.
Observó el papel, una carta de defunción es lo que se leía a primera vista, y él no recordaba tener pariente alguno. Revisó el nombre, y fue sorpresa junto al horror de ver las fotografías que venían en la parte posterior. Sin creerse la validez del documento volvió a ver al cuerpo de seguridad; dudando de los kanjis escritos.
— Es la única dirección que llevaba. — Temor y duda, retrocedió un paso y sintió ganas de vomitar, las imágenes parecían sacadas de las películas de terror, incluso se llegó a preguntar si no serían alguna clase de broma, si el periodista del sensacionalismo no era el encargado de hacer los análisis, porque eso era demasiado explicito, porque ya no tenía palabras para agregar y los ojos murieron ahogados en palabras jamás dichas.
La impotencia de no poder hacer nada.
Y entonces el celular sonaba, sacándolo del trance en el que se sumergía.
Un mensaje, una nota de voz.
Y los gritos de un muerto a la hora de darle en reproducir, el chirrido del coche al frenar y más voces que se escuchaban, el viento, la ambulancia y solo el nombre del vivo en labios del difunto Yuu.
Recuerden: Es un universo alterno, la verdad es que ya no quería, lo hice menos de lo que esperaba pero tampoco me podía explayar. [?]
Ah. Ya estoy trabajando en el siguiente. No sé. ¿Les gusta? FGHJK
