Disclaimer: Tanto Dragon Ball Z como Naruto no me pertenecen, son obra de Akira Toriyama y Masashi Kishimoto respectivamente, pero mi imaginación me dio para juntarlos en una situación que nunca de los nuncas va a ocurrir T.T... solo en mi cabeza.
He aquí algunas aclaraciones:
-letra normal- Diálogos
-letra cursiva- Pensamientos y contenido de flashback (lo especificaré)
-letra en negritas- Anuncio del Flashback.
Ya estoy de vuelta con un nuevo capítulo para esta historia. El tiempo disponible que he tenido estos días ha sido favorable para poder adelantar y acomodar detallitos al capítulo, así que espero que lo disfruten. Sin más que decir... los dejo con la lectura :D
La puerta de madera vieja se abría lentamente acompañada de un sonido chillante que evidenciaba la falta de aceite en las bisagras, por lo tanto evidenciaba que el lugar había sido descuidado por algún tiempo. Los inquilinos entraron al departamento que había sido ya amueblado y acomodado para recibirlos.
-¡Pero qué lugar tan pequeño! ¿Dónde está la alberca? ¿Y el patio trasero? ¿En serio piensan que voy a dormir en una recámara tan pequeñita? ¿Solamente hay un baño? ¿Dónde está el personal que hará la comida y la limpieza? ¿No hay televisión?... –Trunks trató de ser atento con su hermana, pero después de tantas quejas ya no pudo seguir prestándole atención.
-No te desesperes, Bra. Ten en cuenta que han sido muy amables en esta Aldea por brindarle hospedaje a dos extraños. Además, la Hokage dijo que el dinero que recibamos será por trabajar en un equipo ninja.
-Eso ya lo sé –suspiró resignada.
No había mucho que hacer ese día. No era como que hubieran ido de vacaciones con equipaje y ropa que guardar en los cajones del armario e instalarse apropiadamente. Estaban sin nada. Lo único que podían hacer era reconocer el pequeño departamento y acomodarlo como mejor les pareciera, elegir cuál de las dos habitaciones ocuparía cada uno y tratar de limpiar un poco. Tenían toda la tarde y así lo hicieron hasta que la noche llegó y los dos decidieron descansar, o al menos tratar de hacerlo, pero sus mentes no podían dejar de pensar y preguntarse cómo habían podido llegar a ese extraño y quizá muy lejano lugar.
A la mañana siguiente, Trunks y Bra se preparaban para llegar al campo de entrenamiento correspondiente a sus equipos para presentarse y ponerse a la orden. Recordando mantener en bajo sus poderes, se separaron.
-Esto es problemático, pero tengo un anuncio que darles. No repetiré, así que pongan atención.
-Tan animado como siempre, Shikamaru –dijo sarcástica Ino.
-Ya sabes cómo es él. ¿De qué se trata? –Choji había cambiado. Su necesidad de comer papitas seguía intacta, obviamente; pero desde que lo habían promovido a chunin podía controlar perfectamente su apetito sin que éste interfiriera en las misiones volviéndose más eficaz. Pero ahora no estaba en una misión, así que no podía faltar su bolsa llena de frituras sabor barbacoa para completar el cuadro del Equipo Asuma.
-Pues verán, ayer la Hokage me mandó llamar para avisarme que un nuevo miembro se une al equipo Asuma. Al parecer es nuevo también en la aldea y no es un ninja, pero según ella, es inusualmente hábil. Es un problema, pero les pido que se lleven bien con él y que lo apoyemos en todo lo que necesite. Su nombre es…
-Hola, buenas tardes, ustedes deben ser el equipo Asuma. Mi nombre es Trunks.
-Sí, exactamente ese es el nombre del nuevo –les dijo Shikamaru a sus compañeros.
-¿Trunks? –Ino y Choji pronunciaron su nombre al unísono, pero ambos pensando cosas distintas de él.
-¡Wow! ¿Pero de dónde salió este ángel? Hacen tanta falta hombres tan guapos como él en la Aldea –pensó la Yamanaka observando de arriba abajo al chico pelilila, quien se percató del acto y se sonrojó.
-Mmmm… seguro Ino ya se volvió loca por este tipo. ¿Quién podrá ser? –pensó Choji sin dejar de masticar vivazmente sus frituras, pero tampoco apartaba los ojos del nuevo.
-Bueno, ya que él tuvo la amabilidad de presentarse primero, será mejor que nosotros hagamos lo mismo –indicó Shikamaru sacándolos de sus pensamientos –Mi nombre es Shikamaru Nara. No me gusta mucho, pero soy el líder del equipo Asuma.
-Yo soy Ino del clan Yamanaka y te ayudaré en todo lo que necesites, tú sólo tienes que pedirlo –coqueteó la rubia poniendo rojo por segunda vez al saiyajin.
-Y mi nombre es Choji Akimichi, espero podamos llevarnos bien y puedas integrarte al equipo.
-Muchas gracias a todos. Prometo ser de gran ayuda y aprender lo más rápido posible.
Dicho esto, entre los tres le explicaron en lo que consistía la vida shinobi, el compañerismo, la lealtad y todo lo relacionado con la Voluntad de Fuego de la que tanto hablaban el Tercer Hokage y su querido sensei. No era nada distinto de lo que había aprendido de los Guerreros Z y de Goku, a quienes recordaba y extrañaba, pero a la vez se sentía orgulloso que esos valores también estuvieran bien arraigados en los humanos.
Por otro lado, Bra se encaminaba al campo de entrenamiento un poco nerviosa. No le era difícil socializar, pero ese lugar era muy extraño y ella aún no entendía del todo bien lo que había ocurrido. Al llegar al campo, encontró a tres hombres y una chica reunidos. Ese era el equipo Kakashi y parecía que la estaban esperando.
-Bien, ella es la nueva integrante de la que les hablé hace un momento. Su nombre es Bra Briefs. Les pido que sean amables con ella y que le apoyen en todo lo que necesite. Mi nombre es Kakashi Hatake, líder del equipo.
-Hola Bra, mi nombre es Sakura Haruno. Cualquier cosa que necesites solo tienes que preguntarme y con todo gusto te ayudaré –la pelirrosa se sentía feliz de que una chica fuese incluida en el equipo. Ya estaba harta de tantos hombres.
-Mi nombre es Naruto Uzumaki. También puedes acercarte a mí para cualquier cosa, de veras. –era impresionante como había dejado de ser tan ruidoso el chico, pero seguía siendo muy amable y alegre como siempre.
-Sasuke Uchiha.
-¡Pero qué gran sorpresa! Parece que este lugar no es tan malo. Casi todos los chicos que he visto son muy guapos y mis compañeros de equipo no se quedan atrás. Muchas gracias a todos, prometo poner todo de mi parte para integrarme bien al equipo.
Kakashi se encargó de hablar con la peliazul y ponerla al tanto de las actividades que se realizaban en un equipo ninja, también le explicó un poco sobre el lenguaje técnico del arte ninja como el ninjutsu, taijutsu y genjutsu; pero pronto se dio cuenta de que Bra era exactamente como solía ser Sakura al inicio: una chica preocupada solamente por su aspecto físico e interesada en el sexo opuesto, ya que la vista de Bra no se apartaba ni un instante del pelinegro.
-Vaya, este va a ser un gran problema –Pensaba cansino el Jounin al saber que no habría un buen resultado si la nueva no aprendía lo que se requería para ser un ninja.
Pasaron un par de días y los hermanos lograron adaptarse a su manera a la Aldea. Bra entendió por qué las kunoichis vestían de esa forma, así que compró la ropa ninja adecuada para ella con ayuda de Ino, la única kunoichi que sabía de comodidad y moda.
Conseguir dinero ahí no era nada fácil, así que con las misiones apenas lograban reunir dinero para comer lo que ellos debían. La noticia de la llegada de los hermanos Briefs se extendió por toda la Aldea, causando un gran revuelo por la forma de ser tan extraña de esos dos.
Trunks se había adaptado de maravilla al equipo. Las misiones no eran peligrosas, pero en algunas ocasiones los dejaba con la boca abierta al exponer sus habilidades fuera de lo común, las que a veces resultaban decisivas para el éxito de la misión, siempre protegiendo a sus camaradas y en especial a Ino. Por supuesto, la acción que Trunks tomaba en el equipo era reportado a la Hokage al término de cada una.
Pero no ocurría lo mismo con la princesa saiyajin, quien estaba acostumbrada a ser protegida por su padre y su hermano, así que esta conducta no era diferente en el equipo, ya que siempre era salvada por Naruto y Kakashi. No ponía empeño en los entrenamientos y el compañerismo era algo que no figuraba en su vocabulario, mucho menos en su forma de vivir.
-Que… que cansancio… ¿podemos parar un momento?... no aguanto más… -se sentó la Briefs en el pasto tratando de normalizar su respiración.
-Pero… apenas estamos comenzando, ¿en serio ya no puedes más? –se sorprendió la pelirrosa al observar a su compañera casi sin aliento.
-Desde que llegué a este lugar no he comido como debería ser y por eso no tengo energía. Mi papá dice que debo comer lo suficiente para estar en óptimas condiciones en el entrenamiento –Bra deseaba estar en casa, por lo menos ahí podía ingerir la cantidad de comida que ella quisiera sin importar lo que costara, para ella el dinero no era problema.
-Bueno, en eso tu papá tiene razón, pero no es como que necesites comida para alimentar a 30 personas. Además, con lo que ganas en las misiones te debería alcanzar perfecto, ¿pues en qué te lo gastas?
-Sí, ¿verdad? Ya sabes que me gusta exagerar jojojo – ni loca decirle a Sakura que, en efecto, ella necesitaba la modesta cantidad de al menos 30 personas para saciar su apetito. Quizá no tanto, ya que ella no llevaba una vida activa en las artes marciales como su papá o su némesis, pero sí mucha más cantidad de comida que un humano ordinario.
-Dime, Bra, ¿cómo te has sentido aquí? –Sakura se sentó a su lado aprovechando el momento de descanso que habían decidido tomar.
-Todos son muy amables y atentos conmigo, me han aceptado y me siento muy bien con ustedes, pero no puedo evitar extrañar mi hogar –a la princesa se le notó una expresión de nostalgia al recordar su cómoda vida en Capsule Corp, donde no tenía que trabajar para vivir.
-Cuéntame de tu hogar. Ya llevas dos días aquí y no sé nada al respecto de tu vida. Claro, si no tienes inconveniente.
-¿Mi hogar? –Bra alzó sus ojos celestes al cielo –Verás, mi mamá es dueña de una de las empresas más grandes de la Capital del Oeste, así que somos millonarios. Esa empresa se encarga de fabricar artículos de tecnología de punta de la más alta calidad y es ella misma la que se encarga de diseñar y construir esos artículos. Es una genio –la voz de la peliazul se llenaba de alegría y orgullo al hablar de su mamá.
-¿En serio? ¿Y qué clase de artículos son los que fabrica tu mamá?
-¡Uy! cosas que aquí ni se podrían imaginar. Construye robots que son capaces de hacer la limpieza en el hogar, cocinar, trabajar y muchísimas cosas más. También vehículos que pueden desplazarse a más de 400,00 km/h, aviones y jets; solo por mencionar algunas cosas.
-¿Lo que me dices es verdad? ¡Es impresionante! Imagina que nosotros pudiéramos desplazarnos a esa velocidad, las misiones se llevarían casi a la mitad del tiempo normal y podríamos estar en cualquier lugar en un abrir y cerrar de ojos. Ni qué decir de esos robots que pueden hacer limpieza por ti, estoy segura de que mi mamá estaría fascinada con uno de esos, por fin me dejaría de molestar con hacer limpieza en mi habitación.
-Y eso que no te he platicado de los centros comerciales. De hecho, es de mis sitios favoritos. Amo ir a esos lugares junto con Pan –la expresión alegre de Bra de pronto se vio ensombrecida al pronunciar el nombre de su mejor amiga.
-¿Estás bien? –la pelirrosa notó como el semblante de su compañera había cambiado drásticamente.
-Sí, es solo que… extraño mucho a Pan. Ella es mi mejor amiga y siempre estábamos juntas.
Un profundo silencio se formó en ese momento. Bra añoraba su hogar y Sakura podía sentirlo.
-No conozco a Pan, pero te puedo decir que el tiempo que estés aquí puedo ser tu amiga y puedes confiar en mí –la sonrisa sincera que la de ojos jade le dedicó a la peliazul le hizo recobrar los ánimos.
-Muchas gracias, Sakura, también puedes confiar en mí cuando lo necesites. Y hablando de confiar, ¿puedo preguntarte sobre Sasuke? ¡Vaya que ese chico es realmente atractivo! Platícame de él
Ahora fue el turno de la Haruno de cambiar polarmente su expresión facial de amabilidad a tristeza. Por supuesto, esto no pasó desapercibido por su acompañante.
-¿Ocurre algo malo? ¡No me digas que ya tiene novia!
-Olvídate de él –sentenció cortante Sakura colocándose de pie y dándole la espalda –Sasuke-kun es una persona que ha sufrido demasiadas pérdidas y su corazón está hundido en la oscuridad. Él dice que no hay razón para amar ni ser amado, así que solo está ocupado en hacerse más y más poderoso. No deja que nadie se acerque a él con intenciones románticas y no se cansa de rechazar a cualquiera que lo busque con esos planes sin importarle que eso pueda herir los sentimientos del otro. Te recomiendo que te alejes de él si tienes esas intenciones y no quieres salir lastimada -como yo –Es hora de continuar con el entrenamiento.
La ojiverde continuó con su entrenamiento de control de chakra, pero Bra permaneció sentada observando al atractivo pelinegro concentrar su chakra en la palma de su mano y formar una especie de bola electrificada que sonaba como un millar de pájaros. También logró vislumbrar el tan mencionado Sharingan que solo lo hacía ver más encantador y poderoso.
-Sakura dice eso porque no conoce a mi papá. Él da más miedo y mi mamá logró hacer de un orgulloso Príncipe saiyajin que amaba la destrucción de planetas, un apacible protector de la Tierra…
Al terminar el entrenamiento, cada uno regresó a sus respectivos hogares. Mañana tendrían una misión difícil y tenían que estar descansados y con todas sus energías. Todos se habían retirado a realizar los preparativos para la misión del día siguiente y Bra se dirigía a su departamento saltando de tejado en tejado.
-Qué vida tan horrible es esta. No hay centros comerciales ni lugares de entretenimiento. Aunque pensándolo bien, ni siquiera tengo el dinero suficiente para gastarlo en eso –la chica se detuvo y dirigió su mano al bolsillo para sacar el dinero con el que disponía – ¡Qué horror! No tengo nada de dinero para comer… y me estoy muriendo de hambre.
-¿Damisela en aprietos? –la repentina voz del chico Inuzuka la obligó a mirarlo. Kiba y Shino permanecían de pie frente a la chica con expresión divertida en el rostro al mirarla sostener su dinero con una fatídica expresión, o al menos eso se podría decir de Kiba, ya que las expresiones faciales de Shino son todo un misterio –Tú debes ser la famosa Bra Briefs. Al fin puedo conocerte.
-¿Famosa? –a Bra le fascinó escuchar aquellas palabras.
-¿Crees que la llegada de dos forasteros que son inmediatamente integrados a un equipo ninja sin serlo puede pasar desapercibida? Quiero saber quiénes son ustedes y por qué fueron tomados en cuenta de esa manera tan repentina –acusaba Kiba mientras era secundado por el "Wof" de Akamaru.
-Vaya, vaya, vaya. Como ya lo dije antes, éste lugar tiene a los chicos más atractivos que he visto. Y ellos, en especial, llegaron en el momento más apropiado –pensó recordando el escaso dinero en su bolsillo -¿Y puedo saber quiénes preguntan? Es de muy mala educación exigir el nombre de otros sin presentarse a sí mismos primero.
-Mi nombre es Kiba del clan Inuzuka y éste es mi fiel amigo Akamaru, ¿verdad, muchacho?
-¡Wof wof! –la relación entre el chico con colmillos y su perro era increíblemente estrecha.
-Mi nombre es Shino, soy del clan Aburame –no solo su apariencia completamente cubierta era misteriosa, también su grave y profunda voz. Ese chico era algo tétrico.
-¿Clan? ¿Qué rayos es eso de clanes? Hay un chico en mi equipo del clan Uchiha y ya me dijeron que cuando me topé por primera vez con un equipo ninja había uno del clan Hyuuga. ¿Alguien me puede explicar de qué se trata todo esto?
-Un clan es un grupo de ninjas que comparten relación sanguínea y genética. En otras palabras, es una familia. Aunque no necesariamente todos sus miembros son shinobi, uno de los requisitos es que la mayoría de ellos estén entrenados en el arte ninja. Además, es indispensable el uso de Kekkei Genkai, que son habilidades genéticas especiales de cada clan y, por lo tanto, no pueden ser copiadas por personas ajenas al mismo –como siempre, Shino demostraba que además de poderoso, era un shinobi con grandes conocimientos que podía expresar sin dificultad.
-¡Oye, Shino! No está bien que reveles información confidencial de la Aldea a cualquiera que pregunte.
-Tranquilo, Kiba. De cualquier forma, la Hokage los integró en un equipo shinobi, es obvio que la información que han obtenido con las misiones es mucho mayor a la que acabo de proporcionar.
- Entiendo. Este sitio es más complicado de lo que pensé. Aunque a mí no me interesa que es eso de clanes, Kekkei Genkai y toda esa palabrería, porque cuando logremos regresar a casa me voy a olvidar de todos ustedes y de todos los problemas que hay aquí. Vamos, chicos, no se peleen. Quisiera saber mucho más de ustedes y de lo interesante que es esta Aldea, pero ¿no tienen hambre? Algo que sí me gustaría saber es qué restaurante tiene la comida más deliciosa de Konoha. Llévenme ¿sí? –la chica se puso en medio de los ninjas y los tomó del brazo obligándolos a caminar junto a ella con la intención de que la llevaran a comer.
-De acuerdo. Sólo debo advertirte que venimos de un arduo entrenamiento y, la verdad, con la energía que gastamos Akamaru y yo, soy capaz de comer mucho más que Choji. No te vayas a asustar –a veces Kiba podía ser demasiado presuntuoso, pero siempre con las personas equivocadas.
-¿Sí? Eso ya lo veremos.
Mientras caminaban se toparon con Neji y Tenten que se acercaban en dirección opuesta. Ellos, al parecer, también regresaban de su entrenamiento matutino por lo sucio y rasgado de sus ropas. Los ojos perlas del joven Hyuuga captaron por completo la atención de los celestes de Bra, tanto, que no escuchó el saludo de la kunoichi que no tardó en darse cuenta del motivo por el cual su saludo no era contestado.
-¿Y a ésta niña qué le pasa? Ni que los ojos de Neji fueran la gran cosa. Bueno, sí lo son, pero no es para que ponga esa cara de boba e ignore todo lo que se mueva a su alrededor cuando todavía ni los ha visto en acción. ¿Qué acaso no se da cuenta de que Neji ni siquiera la está mirando? Está más concentrado en la plática de Kiba y Shino que en otra cosa –pensaba Tenten sintiéndose ofendida por haber sido ignorada.
-Hola, Neji, qué gusto me da volver a verte –la peliazul sí había captado la indiferencia con la que el Hyuuga la había tratado y no estaba dispuesta a tolerarlo –Kiba, Shino y yo estábamos camino a un restaurante, ¿me puedes decir qué lugar te parece que es el mejor para degustar los alimentos? Puedes venir con nosotros, claro.
Neji la miró con sus fríos ojos unos segundos y de inmediato volvió su vista al frente como si no hubiese encontrado nada interesante en las palabras de la chica.
-Cualquier local de comida es bueno para lo que necesitas. Vámonos, Tenten –no esperó la respuesta de ninguno de los presentes ni de la mencionada, él continuó su camino sin despedirse.
Cuando Tenten escuchó su nombre dio un respingo, se despidió apresuradamente de los chicos tratando de excusar la gélida actitud de su compañero y corrió hasta alcanzarlo para luego caminar tranquilamente a su lado.
-¡Pero qué chico tan grosero! –la Briefs observaba a los integrantes del equipo Guy alejarse.
-No le hagas caso, Neji siempre ha sido así; y antes era mucho peor, sobre todo con su prima Hinata. Pero eso no importa, ahora vamos a comer que ya tengo demasiada hambre. Por cierto, la comida esta vez corre por mi cuenta –y de nuevo, la frase fue terminada por el ladrido entusiasta de Akamaru.
-Que detalle, Kiba –sonó la voz de Shino.
-¡Estaba hablando de la comida de Bra!
-Claro, ya me lo esperaba.
-¡Muchas gracias, Kiba! –reía la peliazul ante la graciosa escena de los compañeros.
No tardaron mucho para llegar al lugar donde saciarían una de sus necesidades básicas. El lugar tenía un ambiente tranquilo a pesar de estar casi lleno y la decoración era excelente para lo que Bra estaba acostumbrada y, para rematar el gusto por aquel lugar, la comida tenía un precio sumamente accesible.
La mesera se acercó a la mesa para tomar la orden de los recién llegados saludando a Kiba y a Shino, preguntó por Hinata y amablemente pidió el nombre de la nueva acompañante del par. Después de darles unos minutos para que pudieran elegir el platillo que más llamaba su atención se dedicó a anotar los pedidos.
Kiba pidió para empezar un plato de Udon (parecido al Ramen, pero con un tipo de fideo más grueso hecho de harina, servidos en caldo con vegetales y otros ingredientes), después Okonomiyaki (tiene como base un tipo de "tortilla" con ingredientes encima como calamar, carne de cerdo, camarones, vegetales y demás) y para finalizar Takoyaki (un plato con varias bolitas de harina con un trozo de pulpo en su interior). Shino pidió únicamente un plato de Yakisoba (fideos fritos con ingredientes tales como pescados, carnes y vegetales), mientras que Bra pidió un plato grande de Ramen, Okonomiyaki, Yakisoba, Tenpura (mariscos, carnes o vegetales fritos) y Sushi.
Después de haber transcurrido unos minutos la comida empezó a llegar. Los platillos que habían pedido pronto llenaron la mesa y los tres se dispusieron a consumir todo aquello… o ese era el plan, porque al momento de ver a la peliazul atacar los platos uno a uno con esa rapidez los otros dos, y el resto de los consumidores, no podían apartar sus sorprendidos ojos de ella. Pero eso no era todo, a medida que la mesa se iba llenando de platos sucios y vacíos, la princesa saiyajin pedía más y más comida; pero también iba perdiendo cada vez más los modales que en un principio había decidido mantener. Pronto la mesa se vio repleta de platos vacíos y unos ninjas completamente atónitos.
-¡Ufff, ya comí demasiado! –hasta la comida que Kiba y Shino habían pedido desapareció en las profundidades estomacales de la chica –Me parece que tienen un excelente gusto para escoger lugares, chicos. La comida estuvo deliciosa. Ahora, si me disculpan, debo preparar mis cosas para salir de misión mañana temprano. Muchas gracias por invitarme la comida, Kiba –luego de eso depositó un pequeño beso en la mejilla del chico que aún no se reponía de la impresión –Nos vemos –y se fue.
-Yo también me retiro –reaccionó Shino antes de cualquier otra cosa y se retiró tras dejar una nube de humo.
-¡¿QUÉÉÉÉÉÉÉÉÉÉÉÉÉÉÉÉÉÉ?! –la mesera se paró junto a Kiba dejando la cuenta en la mesa y cruzando los brazos. Los ojos rasgados del chico dejaban caer en cascada sus lágrimas mientras contaba lentamente el dinero que había en su billetera.
Y al día siguiente el equipo Kakashi partió desde temprano, mientras en la Aldea, el equipo Asuma se encontraba entrenando.
Choji practicaba su poder destructivo y buscaba ampliar el rango del mismo con su Baika no Jutsu seguido por el Nikudan Sensha. Los árboles víctima de la arrasadora bola humana en movimiento fueron derribados con todo y raíz, logrando que el terreno se viera grandemente afectado por la técnica del Akimichi.
Ino, por su parte, se encontraba perfeccionando los sellos de sus técnicas de transferencia de mentes e ideando la posibilidad de inventar un nuevo jutsu que le fuese útil en combate sin depender en su mayoría de la formación Ino-Shika-Cho y, en especial, del Kagemane no Jutsu de Shikamaru. Además de eso, su escaso conocimiento en jutsus médicos le alarmaba, ya que solo conocía lo básico en primeros auxilios y, aunque eso había salvado al equipo en más de una ocasión, no podía dejar de pensar que Sakura la había superado en eso. La rivalidad entre ambas kunoichis era grandemente conocida y había comparaciones entre la discípula de Tsunade y la Hija del clan Yamanaka. No podía permitir ser superada por su rival.
Por otro lado, Shikamaru se hallaba sentado recargando su espalda en el tronco de un árbol y con un escrito del clan Nara entre sus manos. Era problemático que su padre le hubiese obligado a leer aquel pergamino sobre las técnicas del clan y sus combinaciones nivel jounin con los clanes Yamanaka y Akimichi. Tendría que practicar esos jutsus con sus camaradas en cuanto los otros dos alcanzaran el rango de jounin. Mientras tanto, debía entrenar su resistencia para alargar el tiempo de duración del Kagemane y su rango de alcance.
No muy lejos de sus compañeros, Trunks estaba concentrado repartiendo golpes y patadas al aire sin descansar y a una velocidad fuera de lo común. Las ráfagas de viento que sus puños y patadas liberaban podían hacer profundos cortes a los gruesos troncos de los árboles y cortaban algunas ramas. Sus compañeros pronto sintieron esos torbellinos de aire y se aproximaban al epicentro para ver lo que ocurría. El joven pelilila estaba tan concentrado en su ejercicio que no sintió el ki de sus compañeros acercarse rápidamente al lugar donde se encontraba entrenando, así que la batalla con su adversario imaginario no cesó. Los chicos observaron que los ojos del joven Briefs estaban cerrados para mayor concentración e Ino podía sentir como la energía que despedía el guerrero era tan intensa que podía asemejarse a la de un Jinchuriki desatando la furia de su Biju; su expresión de asombro no pudo ser escondida. Habían visto los duros entrenamientos de Guy-sensei y Lee, pero definitivamente, no podía haber comparación. Los movimientos que realizaba el saiyajin apenas podían ser seguidos por los poco amaestrados ojos de los shinobi que hasta ahora no habían tenido la necesidad de entrenarlos, ya que no había ninja vivo capaz de moverse a esa velocidad. Shikamaru tenía la ligera sospecha de que el joven frente a él no había mostrado ni la mitad de todos sus poderes y, muy pronto para su gusto, debía reconocer que estaba agradecido de tenerlo de su lado. Entre tanto barullo, Trunks alzó con el pie una pequeña piedra y, al tenerla a la altura de su tórax, la golpeó con su puño y salió disparada dejando su silueta marcada en los troncos de los árboles que no podían detenerla hasta que la perdieron de vista.
-¡¿Qué fue eso?! –Choji no podía creer lo que sus ojos habían visto hace unos segundos.
-Chicos, no los sentí… quiero decir, no los escuché llegar. No me digan que el tiempo del entrenamiento ya terminó –el ojiazul suplicaba a Dende, si es que existía también en esa dimensión, que los chicos no lo hubiesen visto entrenar.
-Éste chico no es cualquier cosa. No tiene mucho tiempo desde que llegó y pudo ser capaz de integrarse a nosotros de una manera sorprendente, recalcando el hecho de que jamás había experimentado la vida de un shinobi. Además de eso, el control que tiene sobre sus poderes es sencillamente magistral a juzgar por la manera en la que lanzó una simple piedrita y atravesó todos esos árboles. Me da terror imaginar qué pasaría si llegase a utilizar su fuerza seriamente –Shikamaru analizaba toda la información que había obtenido desde que lo incluyeron al equipo y lo único que encontraba eran motivos para creer que el chico no era de este planeta –Creo que me estoy dejando sorprender por tan poco. Después de todo, Hidan, Kakuzu y Madara tenían habilidades fuera de nuestra imaginación y también llegué a pensar que debían venir de otro planeta.
-Tiene que ser una broma todo esto. Un chico tan guapo, varonil, inteligente y tan poderoso no puede ser real. Además, es muy diferente a Sasuke, porque Trunks es amable, caballeroso, atento y… ya mejor le paro o me voy a terminar enamorando de este chico –Trunks, ahora que ya terminó el entrenamiento, ¿qué te parece si me llevas a comer? –nada de rodeos. Ino siempre era directa y clara en lo que quería.
-Este… sí claro –Trunks había perdido la cuenta de las veces en las que la rubia lo había hecho sonrojar –No sé por qué esta chica en especial me hace sentir así, no es como cualquier otra. Es fuerte y capaz de defenderse sola, pero por alguna extraña razón quiero evitar que salga lastimada en las misiones.
Choji y Shikamaru pensaban acompañar a esos dos a donde fueran. Ino era su compañera y cuasi hermana y no la iban a dejar sola, pero ella les lanzó una mirada fulminante que nos les quedó la menor duda de que quería estar sola con el guerrero, así que Choji propuso ir a Barba Q, un restaurante especializado en barbacoa de carne y pescado al que estaban acostumbrados a ir con su querido y ahora difunto sensei y, tras despedirse, los amigos de toda la vida partieron en dirección al lugar.
Ino escogió otro local para comer. Quería impresionar a Trunks de cualquier manera, aunque ella sabía que no necesitaba esforzarse mucho para conseguir lo que se proponía, pero quería ser cuidadosa. Por lo poco que conocía al chico, se podía dar cuenta de que era casi inexperto en los temas que concierne a chicas, citas, relaciones de pareja y demás debido a su carácter tímido y, si quería ser ella la primera en mostrarle todo aquello, debía ir poco a poco. Por ningún motivo iba a dejar escapar a su príncipe lila.
-Ven, te voy a llevar a un lugar donde hacen una comida realmente exquisita –tomó del brazo a Trunks y caminaron hacia el lugar –La mayoría de los hombres que conozco no se fijan mucho en eso, solo les interesa comer y comer sin detenerse a degustar lo que está en el plato. Tú no eres así, ¿cierto? –los brillantes ojos azules de la rubia lo miraban casi con reproche, haciéndole ver que debía tener cuidado con su respuesta.
-¿Eh? No, yo… sí disfruto la comida –los nervios del joven guerrero se notaban abiertamente mientras se rascaba la cabeza con su mano libre.
Al llegar, se sentaron en una de las mesas disponibles y la mesera se acercó para recibirlos y dejarles la carta del menú.
-Puedo ver que la comida de este lugar no es diferente a la que comía en la Capital del Oeste. Hasta los nombres son iguales, pero bueno, después del entrenamiento soy capaz de comer hasta lo que cocine la señora Milk, que por lo general son cosas que uno pensaría que no son comestibles o hasta guisa animales que ni sabía que existían –pensaba divertido el guerrero mientras mantenía sus ojos en la carta.
Unos minutos después, apareció la mesera dispuesta a tomar la orden de la pareja.
-Yo quiero un plato de Onigiri (bola de arroz con forma triangular con diferentes condimentos rellena de atún, salmón, anguila o verduras) y agua natural, por favor.
-¿Sólo eso? Con razón estás tan delgada. Mi padre dice que un guerrero debe alimentarse de acuerdo a la cantidad de energía que gasta en el entrenamiento o la batalla. Si comes solo eso no repondrás nada.
-Vaya, al parecer el joven Trunks sí sabe decir más de dos palabras –se burlaba la rubia notando con agrado cómo reaccionaba el chico. Amaba ponerlo nervioso.
-Yo, eh… a mí tráigame una cosa de cada una del menú, si es tan amable.
-¡¿UNA COSA DE CADA UNA DEL MENÚ?! –no lo podían creer, ¿realmente había pedido tanto para comer?
La mesera tuvo que preguntarle muchas veces si estaba completamente seguro de ordenar todo lo que se encontraba escrito en el menú. La paciencia que tanto caracterizaba al saiyajin no se vio afectada ante la misma pregunta formulada varias veces, sólo atinaba a sonreír y afirmar que, en efecto, había ordenado una cosa de cada una del menú. Estaba tan hambriento que no podía pensar en otra cosa que no fuese en satisfacer su endemoniado apetito.
La atención de todo el local se centró en el joven ojiazul que engullía los alimentos sin percatarse de nada. A pesar de ser educado, la cantidad de comida que había en la mesa era simplemente irreal.
-Y yo que creía que nadie podía vencer a Choji cuando de comer se trataba –la incrédula mirada azulada de Ino con un ligero tic en un ojo no se apartó de Trunks ni de las dos torres de platos sobre la mesa que de un lado iban disminuyendo y del otro iban aumentando; platos llenos de comida y platos vacíos respectivamente. Cuando terminó de comer se dio cuenta de toda la atención que había llamado.
-Oh no, creo que me excedí –pensó apenado el saiyajin.
-¡Wow! Nunca pensé que le cupiera tanta comida a tu estómago, me has dejado sorprendida. ¡Aunque me mentiste! Dijiste que sí sabías disfrutar la comida y no era cierto, solo comías y comías sin parar.
-Te equivocas, yo realmente disfruté la comida de este lugar. Tienes muy buenos gustos, Ino –las manos extendidas del saiyajin se agitaban frente a él como poniendo una barrera que lo protegiera de la kunoichi. No importa que tan poderoso fuese, siempre perdería ante los encantos de Ino Yamanaka.
Al pagar la cuenta, la kunoichi le sugirió… o le obligó… a dar una vuelta por el lago. Este chico era algo poco común y eso le atraía en demasía a la rubia. Quería que toda la Aldea la viera de su brazo. Quería que todas las chicas murieran de la envidia al verla pasar con semejante chico y, más que otra cosa, quería que Sasuke la viera caminar al lado de un chico que podía ser mil veces mejor que él. Si creía que Ino Yamanaka iba a estar rogándole toda la vida, estaba muy equivocado. Ella era perfectamente capaz de atraer al mejor ninja, o guerrero, sobre la faz de la tierra.
-Veo que no eres un chico de muchas palabras. Si no quieres hablar, entonces haré que hables. No por nada estoy en el Departamento de Interrogación ANBU como asistente y próximamente podré tomar el mando –habló de pronto la chica haciendo que el saiyajin se estremeciera de los nervios –Tranquilo, no te voy a hacer daño, solo quiero saber más de ti. Como eres compañero del mismo equipo es obvio que quiera saber algunas cosas, ¿no?
-Vaya que me ha sacado un susto esta niña –Sí… puedes preguntar lo que quieras –eso por supuesto era muy aparte de querer contestar honestamente todo lo que la curiosa rubia le preguntara.
-No son preguntas en específico, solo quiero saber de dónde vienes y cómo es tu hogar. Por supuesto debes incluir la parte en la que eres un experto en artes marciales y cómo lo aprendiste.
-¿Experto en artes marciales? ¿No crees que estás exagerando? –trató de minimizar su poder ante la kunoichi.
-¿Estás bromeando? Todo el mundo aquí en Konoha ya se dio cuenta de lo hábil que eres repartiendo puños y patadas, reaccionando tanto o más rápido que cualquier otro ninja con experiencia y tu extraña capacidad de sentir las presencias. Soy tu compañera de equipo y te he visto en acción en las misiones. ¡No me quieras tratar como una estúpida o quieras verme la cara! Soy una kunoichi sumamente capaz, ¡no me subestimes!
-De acuerdo, muy bien, pero no te enojes. Veamos –Trunks invitó a la rubia a sentarse en el verde y fresco pasto junto al lago. Después de ella, se sentó él y alzó su mirada al cielo como tratando de agolpar los recuerdos en su mente justo como su hermana con Sakura. Hermanos tenían que ser – Mi hogar está situado en una gran ciudad llamada la Capital del Oeste. Ahí las casas son muy distintas a las que hay en este lugar. Las calles, en lugar de ser de tierra y con una gran vegetación como aquí, están hechas de concreto; si me lo preguntas, me gusta el ambiente natural de este sitio comparado con el artificial de la Capital. Mi mamá es dueña de una empresa muy famosa llamada Capsule Corp, aparte de ser dueña, también es el cerebro detrás de todas las máquinas y robots que esa empresa construye y distribuye.
-¡Wow! Todo lo que me cuentas suena fascinante. Sigue contando.
-Antes de llegar inesperadamente a este lugar me dedicaba a la dirección general de la empresa. Como el hijo mayor de la familia Briefs, la empresa me fue entregada y mi madre me asesoraba hasta que tuviera los conocimientos y la experiencia necesaria para tomar por completo el mando y mi mamá pudiera retirarse.
-Entiendo eso de heredar las responsabilidades laborales. Mi mamá antes de morir fundó una florería y, desde entonces, mi papá la conserva. Claro, me obliga a atenderla los días que estoy fuera de servicio. Es problemático, como diría Shikamaru.
-Sí, pero a mí en lo personal me gusta mi trabajo. Goten dice que eso me quita el tiempo para salir con chicas y divertirme, pero no le presto atención a ese presumido. Él es mi mejor amigo desde la infancia y juntos pasamos por muchos momentos difíciles para cualquier niño de esa edad –el rostro de Trunks mostró una alegre nostalgia al recordar lo duro que fue para ellos enfrentarse a una amenaza tan grande como la de Majin Boo. Fue en ese momento que su orgulloso padre lo había abrazado por primera vez y le había pedido que cuidara de su madre, para después caer inconsciente y enterarse más tarde que se había sacrificado por él y por Bulma. Siempre había sido su ídolo y eso no había cambiado a pesar de los años.
-¿Y ese tal Goten también sabe desenvolverse en las artes marciales?
-Así es. Tanto mi padre como el de Goten son fieles peleadores de artes marciales. Si los vieras pelear no dirías que soy un experto como ellos, fue por eso mi comentario de hace un momento –la Yamanaka entendió que había sobreactuado y se sonrojó, el pelilila sonrió y continuó –Desde muy pequeños crecimos con las figuras de nuestros modelos a seguir entrenándose para volverse más fuertes, así que Goten y yo imitábamos sus acciones entre nosotros y pronto fuimos entrenados formalmente; yo por mi padre y Goten por su hermano mayor, Gohan, y después ambos recibimos entrenamiento directamente del señor Goku y del señor Piccoro.
Las horas pasaron rápidamente mientras Trunks le contaba a Ino sobre su padre y el señor Goku, su eterna rivalidad y cómo a pesar de ser hijos de rivales, él y Goten habían desarrollado una sólida amistad, aunque claro, sus padres también eran amigos muy a pesar de no ser reconocido por Vegeta. La atenta mirada azul de la rubia en ocasiones ponía nervioso al saiyajin.
Al aparecer los típicos colores naranja en el cielo, Trunks acompañó a Ino a su casa, se despidieron y él regresó a su departamento. Estaba solo y extrañaba a su hermana, quien siempre lo recibía cariñosa. Podía sentir su ki, se sintió tranquilo al saber que estaba sana y salva, seguramente se encontraba dormida. Pasarían un par de días, pero si todo salía bien la tendría de vuelta.
¿Cómo le habrá ido a nuestra pequeña Bra en su misión tan importante? Trunks e Ino ya tuvieron su primera cita y y ella se va adentrando un poco más a la intimidad del guerrero. Pobre Kiba, nunca pensó que su caballerosidad le saldría tan cara jajaja. Nuestros guerreros ya están de lleno en la vida como ninjas, aunque todavía les falta por vivir muchas cosas más y muchos enredos que causarán. Odié y sufrí cuando Kishimoto mató a Neji T.T por eso tuve que demostrar mi desacuerdo incluyéndolo en la Aldea después de la Cuarta Guerra Ninja! Si eres más obsesivo/a que yo y no te gusta que las historias se salgan mucho del guión original no te preocupes, ya que Neji está aquí como un encantador y animador personaje secundario.
Les contesto los reviews a las personas que no tienen cuenta...
bulmiita tiny: Aquí está la actualización! Espero que sea de tu agrado y me platiques qué te pareció :D
Anónimo: Hola! Pues sí, habrá pelea entre Sakura y Bra pero no tanto por Sasuke, sí influye, pero no es la causa principal. Me parece que Sakura ha madurado y ha cambiado muchísimo a lo largo de la historia y su amor por él también ha madurado. Ella renunció a pelear contra Ino por Sasuke desde los exámenes Chunnin y eso también aplica para cualquier rival que quiera a Sasuke, así que entre ellas surgirá una sana rivalidad y una buena amistad, aunque no tan rara como la de Sakura e Ino.
Anónimo: Así es! Bra tendrá que aprender de las caídas y tropezones que le dará la vida shinobi, no por que quiera, sino porque tiene que hacerlo si ya está ahí. Aquí está la continuación, espero que te agrade y me digas qué tal.
Sin más que agregar, me despido... ah no! un anuncio más: Levanten la mano aquellas y aquellos a los que les guste Vampire Knight! Si la levantaste, entonces te invito a leer mi fic llamado Duelo, en donde les cuento cómo mi alocada cabeza imagina a Sasuke en un mundo lleno de vampiros y cómo conoce a Zero, que me parecen muy similares por su forma de ser y su pasado. Si te gusta la idea, pásele pásele...
Ahora sí, me despido. Sayo...
