Disclaimer: Tanto Dragon Ball Z como Naruto no me pertenecen, son obra de Akira Toriyama y Masashi Kishimoto respectivamente, pero mi imaginación me dio para juntarlos en una situación que nunca de los nuncas va a ocurrir T.T... solo en mi cabeza.

He aquí algunas aclaraciones:

-letra normal- Diálogos

-letra cursiva- Pensamientos y contenido de flashback (lo especificaré)

-letra en negritas- Anuncio del Flashback

Aquí por fin la conti de esta historia que en lo personal me está gustando como va quedando. Éste capítulo me ha costado un poquito de trabajo porque me ha sido difícil pensar en una buena interacción entre ustedes ya saben quienes, pero aquí está el resultado. Sin más, les dejo con la lectura de hoy...


Kakashi ya había previsto el peor de los escenarios y ahora todos debían estar dispuestos a enfrentarse ante los ninjas renegados que tenían frente a ellos. La misión consistía en capturar al líder de los revoltosos y llevarlo vivo a Konoha para que se hiciera el procedimiento correspondiente. Seguramente sin líder, los demás ninjas caerían rendidos, pero el equipo Kakashi no tenía idea de que fuesen tantos los shinobi que se opusieran ante el nuevo sistema.

-¡Vamos! –el líder jounin dio la indicación y el combate comenzó.

Sakura proporcionaba potentes golpes a los shinobi y podía fácilmente pelear contra dos o tres. Naruto estaba junto a ella arrasando con todos los que tenía enfrente. Kakashi permaneció junto a Bra para evitar que saliera lastimada, ella podía esquivar velozmente los ataques de dos ninjas como máximo, pero su contrataque era lento y carecía de fuerza, así que, al menos, esquivando golpes podía mantener tranquilo al peliplata. Por otro lado, Sasuke no se medía, se sentía como pez en el agua atacando a diestra y siniestra cuidando de no matar a ninguno de ellos, no porque él no quisiera, sino porque esa había sido la indicación. Aún a pesar de haber dejado inconsciente a muchos de ellos, parecía que salían hasta por las coladeras y continuaban atacando sin descanso. Rápidamente el astuto jounin se dio cuenta que aquel ataque era una distracción, dio un salto y pudo ver que un grupo de cuatro ninjas se escapaba de todo aquel desorden.

-¡Sakura! ¡Bra! Sigan a esos ninjas –el peliplata señaló la dirección que habían tomado los desertores. Sin tiempo para quejas, la pelirrosa comenzó a saltar de árbol en árbol siguiéndolos, pero la peliazul tardó un rato en reaccionar. Tenía miedo. Pronto se armó de valor y siguió a su compañera hasta perderse ambas de vista -¡Oh, no! No las puedo enviar solas. ¡Sasuke! Ve tras ellas.

-Yo voy, Kakashi-sensei –Naruto quería ir a proteger a Sakura y a Bra, pero la voz de su maestro lo detuvo.

-No, Naruto. Tú y yo nos encargaremos de todos ellos. Necesito tu chakra Futon para probar mi nueva técnica.

La velocidad que la ojijade podía alcanzar poniendo chakra en sus pies era de un excelente nivel, así que pronto alcanzó a los ninjas que intentaban huir. Segundos después, Bra también estaba ahí. Sakura estaba muy ocupada pensando en cómo atacar sin matarlos y Bra estaba tan nerviosa que ninguna de las dos se dio cuenta de la velocidad que la princesa había logrado obtener.

-Yo me encargo del líder, se ve que tiene un poder impresionante, también del que siempre está a su lado. Tú encárgate de los otros dos –indicó la pelirrosa y a la de ojos celestes no le quedó más opción que aceptar.

-¿Estás segura de eso, Sakura? Yo… -su voz temblorosa y cargada de duda dijo más que las palabras per se*.

-Yo tengo fe en ti, Bra. Sé que eres una guerrera fuerte y sé que tú puedes –esas palabras jamás las había escuchado. Su papá y su hermano la sobreprotegían siempre limitando sus poderes y tratándola como una débil. Ellos la amaban y era su forma de demostrárselo, pero aquellas palabras sonaban tan diferentes que inmediatamente la llenaron de valor.

-Gracias, Sakura –dijo en tono decidido.

-No me lo agradezcas ahorita, mejor concéntrate en el enemigo.

Los enemigos escucharon la conversación y el líder se preparó para enfrentarse a la bonita ninja pelirrosa.

-¡Excelente! Déjame decirte que si me alcanzas a hacer un rasguño diminuto te dejaré casarte conmigo, niña –presumía el nada despreciable ninja.

-Nosotros nos encargaremos de la otra kunoichi. No te preocupes, preciosa, si te portas bien también podrás casarte con alguno de nosotros.

El viento soplaba ligeramente meciendo el cabello femenino de las presentes. La ninja médico preparó su chakra de tal manera que sólo necesitara un golpe certero para dejar fuera de ofensiva al líder. Si se alargaba la batalla seguramente ella tendría problemas. La princesa estaba más confiada que antes gracias a las palabras de su compañera, pero eso no quitaba el hecho de que su experiencia en combate fuera nula, así que los nervios no desaparecieron completamente. Todo estaba listo y los combatientes se preparaban para lanzar el primer ataque, hasta que…

-¡Sasuke-kun! –las dos dijeron al unísono al ver al chico llegar de un salto frente a ellas.

-No se metan, estos tipos son míos.

Sí, es cierto, Sasuke Uchiha la había despreciado varias veces, incluso la última vez había sido la más dolorosa, pero Sakura había decidido dejar de pensar en él como un hombre y trataría de verlo como un amigo. De hecho, había logrado acercarse un poco más a él buscándolo como amiga y se sentía satisfecha con los resultados. Aun así, sus sentimientos por él no habían cambiado y aún podía sentir esas mariposas en el estómago cuando él la protegía, pero ella ya no era una niña que necesitara protección.

-¡No! Te equivocas si crees que voy a dejar que lo hagas sólo. Yo también pelearé –la pelirrosa se situó al lado de Sasuke en posición de pelea y ambos comenzaron a luchar.

Ahí estaba de nuevo, alguien otra vez la limitaba, pero a ella no le importaba. Bra estaba fascinada viendo al Uchiha pelear, de hecho, había estado en el cielo hace unos momentos atrás cuando vio la varonil espalda de Sasuke frente a ella y escuchó su profunda voz diciendo que la protegería de todos, o ¿qué no dijo eso? Bueno, no importa, el punto es que estaba ahí peleando en lugar de ella.

Uno de los ninja que pelaba contra la médico vio cómo la peliazul estaba parada con la guardia baja y logró escaparse de la pelirrosa, dirigiéndose a una gran velocidad en dirección a la guerrera. Bra no se había percatado del peligro que corría hasta que escuchó una voz gritarle:

-¡Bra! ¡Corre! –Sakura tarde se dio cuenta y no logró llegar a su compañera.

Como si Sakura le hubiese dicho que se quedara parada y cerrara con fuerza los ojos, Bra hizo exactamente eso. Escuchó un ruido demasiado fuerte cerca de ella y abrió inmediatamente los ojos para encontrarse a Sasuke enfrente y con una gran herida en su abdomen producto de la técnica del oponente. Sasuke lo mandó a volar con su chidori y lo estampó contra un árbol quedando inconsciente.

-¡¿Qué demonios estás haciendo?! ¡¿Por qué crees que es una excelente idea cerrar los ojos en medio de una batalla?! Lárgate de aquí, sólo estorbas.

-¡Oye! ¿Pues tú quién crees que eres para hablarme de esa manera? –si creía que Bra se iba a amedrentar con esas palabras estaba equivocado. Había escuchado incontables ocasiones a su amado padre hablarle así a Bulma, de hecho era el pan de cada día, pero su madre le respondía con la misma fiereza y lograba ganarle al orgulloso Vegeta varias batallas verbales. Había aprendido de los mejores.

-Sasuke-kun, por favor cálmate y déjame curarte –el pelinegro vio a su compañera rosa curarlo y luego dirigió su vista al ninja que ella estaba encarando hace unos minutos y lo encontró completamente inconsciente, suspiró aliviado, por un momento creyó que la Haruno había tenido la magnífica idea de dejar libre al anarquista para ir a curarlo.

Bra se sentía ofendida por las palabras que su amor platónico le había dicho de esa forma tan grosera, por un momento se sintió como en casa y puso en marcha su plan "berrinche genera-culpa".

-Me has ofendido, Sasuke Uchiha. No puedo creer que seas así de grosero –dicho esto, se fue saltando de rama en rama alejándose de ese lugar, esperando que él fuera tras de ella para disculparse. Grave error.

El líder no estaba inconsciente, él estaba esperando una abertura para contraatacar y esa había sido perfecta. Se incorporó rápidamente y a una súper velocidad se fue tras la peliazul. Sasuke y Sakura se dieron cuenta y a toda prisa siguieron al líder para evitar que algo malo ocurriese. Bra se dio cuenta de que era perseguida, pero no por la persona que ella esperaba, así que fue presa del pánico y, sin darse cuenta de nuevo, se alejó a una velocidad levemente superior a la del atacante.

-Cielos, esta niña es demasiado rápida. Al menos es buena para huir, pero no se librará de mí tan fácilmente –y él también aumentó su velocidad. Pronto Bra se encontró en un lugar desconocido y sin árboles a su alrededor, parecía un inmenso valle y ahí se detuvo a descansar, siendo alcanzada por el líder opositor.

-Parece que te has quedado sin chakra, princesita. No te preocupes, tu sufrimiento terminará rápido –hizo unos sellos y un pergamino gigante apareció, dio un gran salto y desde las alturas lo abrió invocando miles de armas ninja que caían del cielo en dirección a la ojiceleste.

A Sakura le costaba ir atrás de Sasuke a pesar de usar su chakra para impulsarse más rápido, parecía que no llegarían a tiempo y eso la ponía nerviosa.

-Sasuke-kun, te has vuelto demasiado fuerte. Sé que no tengo ninguna esperanza contigo, pero al menos quiero estar cerca de ti para apoyarte en esos momentos de tristeza y soledad –la ojijade movió la cabeza de un lado a otro tratando de alejar esos pensamientos poco apropiados para la situación -¿Hasta dónde se fueron? Ya debimos haberlos alcanzado.

El sonido de una gran explosión seguido de una fuerte ventisca que sacudió los árboles furiosamente llegó hasta donde estaban los dos ninjas. Ambos detuvieron su andar y se vieron obligados a cubrir su rostro con ambas manos para evitar que las ramas y las piedras que salieron volando dañaran partes sensibles de la cara. En cuanto cesó aquel tornado se apresuraron al lugar para ver lo que había ocurrido y lo que presenciaron era increíble. Había un sinfín de armas ninja clavadas por todas partes del suelo y arbustos del derredor, el líder de los ninja anarquistas estaba tirado en el suelo cubierto por sus propias armas y yacía sin vida, Bra estaba no muy lejos, se le veía agotada y estaba en el centro de un gran cráter dibujado en el suelo.

-¿Qué sucedió aquí? –Sakura ya estaba al lado de su compañera y esperaba que la chica le respondiera sobre aquel desastre.

-Yo… yo… no tengo idea –respondió la aludida completamente confundida y levemente asustada.

Trunks se encontraba alistándose para salir de su casa junto con el sol que ya comenzaba a asomarse por el horizonte. Le gustaba recorrer las calles de Konoha desde temprano para prestar atención a sus habitantes que poco a poco se adentraban en sus actividades. Observaba los puestos y las tiendas abrir y barrer afuera de su negocio para recibir a los clientes. Y ya adentrado en el campo de entrenamiento comenzaba a hacer su rutina de calentamiento. El saiyajin procuraba llegar mucho antes que sus compañeros para poder calentar sin restricción y sin temor a ser descubierto por realizar rutinas que solamente un humano completamente loco aguantaría. A mitad de sus ejercicios se percató de una presencia mínima pero muy conocida y parecía que lo estaba espiando. Tragó grueso y se decidió a preguntar.

-¿Quién está ahí? –quiso sonar seguro, pero sonó tanto o más nervioso que en su cita con Ino.

-Eres muy bueno percibiendo el chakra de los demás por leve que sea. Desde ayer he querido hablar contigo de algo muy importante –el Nara, que estaba recargado en un árbol entre las sombras salió a la tenue luz del día y se sentó junto a Trunks, el cual imitó la acción.

-¿Hablar? Dime, de qué se trata.

-Es problemático, pero antes que nada quiero decirte que cualquier cosa que se hable aquí es de suma confidencialidad. Te he visto entrenar y te he visto responder favorablemente en momentos cruciales en las misiones y todo ello me lleva a pensar que eres más que un simple artista marcial, ¿o me equivoco?

-No, yo… no sé de qué me hablas –si negaba todo eso quizá podía pasar de esa plática sin que se le escapara nada. Pero Trunks reconocía a Shikamaru y su brillante capacidad analítica, así que no estaba del todo seguro de lo que saldría de aquella conversación.

-Vamos, no soy un tonto aunque a veces lo parezca. Hemos llevado un tiempo en el mismo equipo y te aseguro que puedes confiar en mí –de acuerdo, si por "suma confidencialidad" se refería a que él le diría a la Hokage, a Shizune que seguro estaría presente y probablemente a Kakashi, que tenía a la hermana en su equipo, entonces sí era confidencial. Pero creo que esa no es la definición de Confidencialidad…

-¿Y ahora qué hago? No sé cuánto tiempo estaremos aquí ni sé de qué manera podremos regresar a casa. Quizá si Shikamaru supiera la verdad habría una gran posibilidad de que pensara en una forma de volver… -el saiyajin dio un suspiro de resignación, lo cual le indicaba al Nara que estaba dispuesto a hablar –Bien, confiaré en ti como me lo pides. Aunque también parezca que soy un tonto, en realidad no lo soy, así que sé a la perfección que tu deber es informar a los altos mandos sobre lo que obtengas de ésta plática ¿o me equivoco?

-¿Eh? –Shikamaru rió –Jamás pensé que fueras un tonto. Me atrapaste… -hizo un ademán de ser atrapado "con las manos en la maza".

Las horas transcurrieron y la mañana no se hizo esperar. Los shinobi ya se encontraban cada uno en sus actividades diarias en las distintas áreas de la Aldea. Las misiones, los papeleos y los reportes se acumulaban sin piedad en el escritorio de la Hokage, que ya se encontraba exhausta y sedienta. Todo el día avanzó de manera normal hasta el atardecer. En la puerta se podía ver la llegada de uno de los tantos equipos que llegaban de completar sus misiones. Era el equipo Kakashi, con sus miembros visiblemente… ¿cabizbajos? ¿decepcionados? y algunos… ¿enojados?

El peliplata se esfumó en una nube de humo para aparecer en la oficina de la Hokage a quien debía rendir cuentas de la misión. Sakura se dirigió al Hospital de Konoha a realizar sus pendientes. Naruto no aguantó su abstinencia de ramen y a toda prisa se encaminó al Ichiraku. Bra pensó en aprovechar la oportunidad de estar sola con Sasuke y decidió poner manos a la obra. Volteó hacia donde se supone debía estar el pelinegro, pero ya no estaba. Bufó molesta y emprendió el camino en su búsqueda. Pasó una eternidad y ella no lograba encontrarlo.

-¿Dónde se habrá metido Sasuke? ¡Osh! En momentos como éste me dan ganas de aprender a sentir el ki, porque ya llevo mucho tiempo buscándolo y nada que aparece –la princesa fue al departamento del Uchiha, al Ichiraku y a todos los lugares que frecuentaba y no lo encontró. Estaba a punto de rendirse cuando se le ocurrió una idea –Bueno, sí sé volar es natural que también pueda sentir el ki. Si me concentro quizá… -se detuvo un momento, cerró los ojos y buscó entre todas las presencias la que le parecería podría pertenecer a Sasuke. Luego de unos minutos encontró una presencia apartada del resto, también pudo percibir que despedía un ki levemente oscuro –Ese debe ser mi Sasuke. Creo que nadie me ve –se cercioró de que nadie estuviese observándola, comenzó a elevarse por los aires y voló en dirección al lugar donde se encontraba ese ki.

Antes de llegar descendió al suelo y caminó en medio de casas y locales completamente deteriorados. Esas cuasi ruinas parecían tener mucho tiempo en ese lugar y se notaba que habían vivido ahí una gran cantidad de personas en el pasado. La mayoría de las construcciones tenían el mismo símbolo que había en las ropas del último de los Uchiha.

-Este lugar es algo terrorífico, ¿qué hará Sasuke en este lugar? Ya deberían limpiar todo este desorden, le da una mala impresión a Konoha. A lo mejor a eso vino... ¡ahí está! -¡Hola, Sasuke! –gritó Bra llamando la atención del pelinegro.

El Uchiha se encontraba en el tejado de su antigua casa mirando al cielo y recordando su vida en los años de infancia. Una vida alegre al lado de su papá, su mamá, su amado hermano Itachi, la Academia y la amable gente que compartía la comunidad. Ahora solo se encontraba él sobre las ruinas de un barrio que lo había visto crecer como persona y como shinobi. La voz de la molesta chica de cabello azul lo sacó de sus recuerdos. Esa acción que la imprudente chica había realizado fue premiada con una mirada afilada y llena de enojo reprimido, pero la tonta muchacha parecía no notarlo. Se levantó de su lugar antes de que ella tuviera la genial idea de pisar su antigua casa y se dispuso a marcharse. Muy tarde… Bra ya se encontraba al lado de él.

-No te vayas, Sasuke, vamos a comer que me muero de hambre, así podríamos tener una cita y podré agradecerte que me hayas salvado, ¿qué te parece?

-Tú no entiendes nada. –la voz del portador del Sharingan se escuchaba serena, pero cargada de un gran enojo.

-¿No…entiendo? ¿De qué me hablas?

-No sé de dónde vengas ni cuál es tu origen, pero en este lugar las cosas no son tan bonitas ni color de rosa como en tu hogar. La gente de aquí se esfuerza por salir adelante, por sobrevivir; trabaja y afina sus habilidades con entrenamiento y con experiencia. El dolor y el odio de este mundo hacen madurar a la gente. Tú, evidentemente, no tienes ni idea de lo que significa ser un shinobi. No eres más que una niña mimada y sobreprotegida que no se preocupa por nada que no sea su apariencia y ese tipo de cosas que a las superficiales les interesa. El fracaso en ésta misión fue por culpa de tu incompetencia. En lugar de estar buscando citas deberías ponerte a entrenar para hacer lo posible por no estorbar la próxima vez.

-Tienes toda la razón al decir que no sabes nada sobre nuestro origen –la voz del otro saiyajin se escuchó, tomando por sorpresa al pelinegro que no se había percatado de su presencia –y justamente eso te quita el derecho de emitir tu opinión acerca de nosotros, en especial de ella –con sonrisa arrogante continuó diciendo –ya quisiera ver lo asustado que estarías si tuvieras que pasar un solo día en nuestra dimensión.

-¿Dimensión? ¿A qué te refieres con eso? –preguntó Sasuke sin entender las palabras de Trunks

-Eso es algo que no te incumbe –tomó a su hermana, quien solo podía escuchar la conversación y se alejaron de ahí.

Camino a casa, los colores naranja iban cambiando su tonalidad a un azul oscuro que poco a poco cedería su lugar a un negro cubierto de puntitos blancos y brillantes. Bra reflexionó cada una de las palabras que escupió el pelinegro y las advertencias de su padre para que se decidiera a entrenar.

-Si tan solo hubiera hecho caso a mi papá, seguramente habría podido hacer mucho en este mundo. Todo lo que dijo es verdad, soy una niña tonta que nació en un periodo de paz y en una familia millonaria. Si Pan hubiera estado en mi lugar, quizá ella no habría cometido estos errores y sería admirada por sus poderes. Es obvio que Trunks es de gran ayuda para su equipo, todo lo que dice Ino de él son halagos a su fuerza, velocidad y habilidad para el combate, sin mencionar lo guapo que es. Yo solo soy una cara bonita, pero me doy cuenta de que eso no es para nada importante.

-No dejes que las palabras de ese resentido te afecten, Bra. Eres una chica alegre y con una gran personalidad –trató de animar su hermano, pero sin resultado alguno.

Después de un rato, la Briefs reaccionó ante las palabras de su hermano pronunciadas al pelinegro.

-Trunks ¡¿cómo se te ocurrió decirle a Sasuke que venimos de otra dimensión?! ¿No se supone que mantendríamos el secreto?

-Ya no tiene caso ocultarlo. En el entrenamiento, Shikamaru se dio cuenta de que ocultaba algo y… bueno, él es muy listo. El caso es que le di toda la información a la Hokage, Shikamaru y tu sensei sobre nuestra llegada y nuestro hogar.

-¿Toda la información? ¿TODA?

- Así es. Como ya lo dije antes, Shikamaru es una persona muy inteligente, pero además de eso me dijo que podía confiar en él y eso mismo me pareció.

Flashback

-Bien, confiaré en ti como me lo pides. Aunque también parezca que soy un tonto, en realidad no lo soy, así que sé a la perfección que tu deber es informar a los altos mandos sobre lo que obtengas de ésta plática ¿o me equivoco?

-¿Eh? –Shikamaru rió –Jamás pensé que fueras un tonto. Me atrapaste… -hizo un ademán de ser atrapado "con las manos en la maza".

-No, no te apures. Sé que cumples con tu deber, solo que… te haré las cosas más fáciles. Según mis cálculos, mañana en la tarde estarán de regreso mi hermana y su equipo, así que te sugiero que esperemos a que lleguen a Konoha y podré resolver las dudas que tengan tú, Kakashi y la Hokage en su oficina, ¿qué te parece?

-¿Y cómo estás tan seguro de que estarán de vuelta mañana por la tarde?

-Soy capaz de sentir el ki de las personas y saber exactamente su ubicación.

-¿Ki? Vaya, ustedes sí que son problemáticos. No sé qué es eso, pero mejor esperaré a mañana para resolver todas nuestras dudas.

Al día siguiente, la oficina de la Hokage se encontraba ocupada por Shikamaru, Shizune sosteniendo a Tonton en brazos, Trunks y, obviamente, Tsunade.

- Ayer Shikamaru me dijo que estás dispuesto a revelar información que hasta ahora habías mantenido en secreto en complicidad con tu hermana, ¿es eso cierto?

-Así es, Tsunade-sama. Encuentro viable la posibilidad de que busquemos juntos una explicación y una solución a todo lo que está pasando si usted y su escuadrón tienen una clara y completa visión de los hechos.

-Muy bien. También me informaron que estás seguro de que Kakashi y su equipo están a punto de llegar. ¿Cómo puedes saber eso?

-Soy capaz de sentir el ki de las personas –todos se quedaron con cara de no saber del tema –Si no le molesta, en cuanto llegue el mentor de mi hermana explicaré lo que acabo de decir. Sólo es cuestión de esperar un par de minutos.

Dicho y hecho. Pasados el par de minutos que Trunks predijo, apareció afuera de la oficina de Tsunade el Jounin antes mencionado, tocó la puerta y se le indicó que pasara.

-Llegas en el momento indicado, Kakashi, cierra la puerta –el ninja copia acató la orden de la Hokage y cerró la puerta entendiendo que la conversación que tendría lugar a partir de ese momento sería delicada –Ahora que estamos todos reunidos puedes comenzar, Trunks.

-Antes que nada, permítame aclarar que el motivo por el cual Bra y yo decidimos mantener en bajo nuestro perfil fue porque no sabíamos realmente lo que había pasado ni dónde nos encontrábamos. Ahora, puedo ver con satisfacción que puedo confiar en los ninjas de la Hoja. Bien, se podría decir que Bra y yo somos híbridos…

-¿Híbridos? –Kakashi interrumpió al pelilila

-Así es, señor; pero les pido de la manera más atenta que no me interrumpan hasta que pueda terminar de hablar. Mi padre, el Príncipe Vegeta, pertenece a una raza guerrera extraterrestre llamada Saiyajin, los cuales poseen una apariencia física muy similar a la de los humanos, pero con características propias y un poder de pelea extraordinario. Esta raza vivía en el planeta Vegita muy alejado de la Tierra, pero muchos años atrás éste planeta fue destruido junto con sus habitantes, quedando únicamente con vida mi padre y tres saiyajin más que se encontraban en otro lugar al momento de la explosión. Muchos años atrás, un pequeño niño llamado Goku fue enviado a la Tierra para asesinar a toda su población y conquistarla, ya que la raza de éste planeta carece de habitantes fuertes que puedan hacerle frente a un niño saiyajin de clase baja –si Naruto o Sasuke hubiesen escuchado eso, ya habrían respondido a las palabras del guerrero como si fuesen un insulto –Por suerte ese niño se golpeó en la cabeza y gracias a ello olvidó su origen saiyajin, volviéndose un protector de la Tierra dispuesto a sacrificar su vida de las amenazas en las que constantemente se ve envuelta. Los enemigos que amenazan con destruir la Tierra son extraterrestres, otros son seres creados gracias a la tecnología y a la biotecnología avanzada, e incluso algunos otros creados por fuerzas mágicas dando como resultado enemigos terriblemente poderosos. Así que, en resumen, Bra y yo somos mitad saiyajin por parte de mi padre y mitad terrícolas por parte de mi madre. Ella fue capaz de calmar el corazón agresivo y destructor de mi padre, quien llegó a éste planeta con claras intenciones de destruirlo, pero en lugar de ello, hizo una vida aquí y se dedica a proteger la tierra junto al señor Goku y todos los que podamos ayudar. Esta es la historia detrás de nosotros los saiyajin. Pueden hacer las preguntas que deseen y con todo gusto las responderé.

-Lo que escucho está totalmente fuera de nuestra imaginación –Shizune no podía creer que la Tierra fuera blanco de tantos enemigos que podrían ser más poderosos que el mismísimo Madara Uchiha, pero… no podía asegurar que eso ocurriese en ese mundo, ya que las especulaciones de Tsunade indicaban que podían provenir de otra dimensión –Ustedes pertenecen a otra dimensión, ¿no es así?

-Eso es lo que creemos. En el lugar donde nosotros vivimos no existen los ninjas, o al menos eso es lo que intuimos, porque no hemos escuchado hablar de ellos ni de los poderes que ustedes tienen.

-Hace un momento dijiste que ibas a explicar eso del ki, pero no lo has mencionado. Sé que es un fastidio, pero es necesario que lo expliques –mencionó Shikamaru –y si puedes, me gustaría que también mencionaras un poco más profundo las cualidades que tienen ustedes los saiyajin –todo un estratega. Entre más conozca las capacidades del guerrero podría idear algún contraataque que pudiera neutralizar los monstruosos poderes que seguro tendría un extraterrestre, aunque para ser honestos, esperaba que ese momento nunca llegara.

-Ah claro, disculpen. Bueno, como ya mencioné antes, la apariencia física es similar a la de un humano, pero los saiyajin de raza pura poseían una cola similar a la de un mono que salía a la altura del coxis, ahora ese rasgo ya no existe en nosotros. Tenemos la habilidad de sentir el poder interior de todos los seres vivos, a lo cual le llamamos ki, que quizá sea algo similar a lo que ustedes llaman chakra, a final de cuentas, es energía natural. Las ventajas que nos da la capacidad de sentir el ki es saber la ubicación exacta del dueño de esa presencia y también la de leer el nivel de pelea que posee. Claro que esto puede variar, ya que existen seres capaces de controlar a voluntad el ki, aumentándolo o disminuyéndolo según su conveniencia, incluso pueden desaparecerlo casi por completo haciendo difícil poder rastrearlos. Por supuesto, nosotros tenemos esa habilidad. Los Saiyajin nos caracterizamos por nuestro apetito voraz, necesitamos grandes cantidades de energía para mantenernos activos. Un solo Saiyajin es capaz de comerse la ración de 50 humanos aproximadamente –esto último lo dijo con un ligero sonrojo en las mejillas recordando la cara de Ino y de los clientes el día que se le ocurrió acabarse casi por completo las reservas del restaurante.

-Sí, ya había escuchado algo sobre dos "ninjas" dejando sin comida a la Aldea –dijo despreocupadamente Kakashi al recordar como Kiba y Shino le informaban sobre el gran estómago de su alumna.

-Sí, pero… la característica más sobresaliente de un saiyajin es que nuestros niveles de energía suelen aumentar sin toparse con un límite. Al venir de una raza guerrera espacial, nuestra juventud se ve prolongada para durar más en las peleas. Además, un saiyajin siempre será más fuerte porque entrena permanentemente; pero el secreto de ese aumento de poder es que tenemos la cualidad de incrementarlo al ser rescatados y curados de un estado agonizante.

-Oye, pero… tanto aumento de poder hace que el cuerpo no pueda controlarlo, forzosamente tiene que haber un límite o su cuerpo no podría resistirlo –Tsunade sabía perfectamente que cualquier ser vivo, humano o extraterrestre, podía verse afectado por tanto poder.

-Nosotros sí podemos. Verán, al incrementar nuestros poderes somos capaces de sufrir transformaciones que obligan al cuerpo a aumentar su capacidad de almacenamiento y tener el dominio de todo nuestro poder. Esas transformaciones son conocidas como Súper Saiyajin.

-¿Súper… Saiyajin? –lo dicho, eso debía ser una broma de muy mal gusto. Extraterrestres, poderes ilimitados, estómago cual hoyo negro… todo sonaba sacado de un cuento de hadas, o de un libro de terror, ya ni sabían.

-Sí. Las fases de la transformación del Súper Saiyajin van de la 1 hasta la que el guerrero alcance a llegar en vida. Al realizar dichas transformaciones el cabello cambia a un color dorado y se eriza dependiendo del nivel, los ojos se vuelven color aqua y la fuerza aumenta 50 veces.

-¿Puedes corroborar lo que nos estás diciendo? –Shikamaru hablaba por todos al querer observar esas transformaciones.

-¿Eh? No…disculpen. Es imposible que pueda enseñarles la transformación de SSJ en estos momentos, ya que las instalaciones y las construcciones que están cerca podrían sufrir un grave daño por la expulsión masiva de ki.

-Bra no es capaz de hacer esas transformaciones de las que hablas, ¿cierto? –ni las transformaciones ni la mitad de todas las cualidades mencionadas por el joven Trunks, pero no estaba de más que Kakashi quisiera confirmarlo

-Mi hermana nació y creció cuando la Tierra se encontraba en un periodo de paz, por lo que mi padre no vio la necesidad de instruirla en las artes marciales. Incluso yo había dejado los entrenamientos para dedicarme a una vida mucho más humana y tranquila. Esto es nuevo para los dos y nos ha costado mucho trabajo adaptarnos a un lugar donde la forma de vida es completamente distinta a la que solíamos tener. Ha sido muy duro, en especial para ella. Le pido por favor que sea paciente y trate de apoyarla hasta donde le sea posible.

Fin del flashback

- La Quinta dijo que irán a investigar lo que ocurrió en el lugar donde aparecimos, pero mientras tanto nosotros seguiremos apoyándolos en las misiones –terminó de decir el hermano mayor.

-¡No hermano, yo ya no aguanto ni un minuto más aquí! –reventó en llanto la princesa saiyajin. –quiero regresar a mi casa, a mi vida. Extraño a papá, a mamá, a Pan y a Go… sólo quiero volver a casa –muchas veces había visto a Bra llorar. Era su arma infalible cuando quería algo que en un principio su padre o él le negaban. Esta vez era diferente. Las lágrimas de su pequeña hermana eran sinceras. Revelaban el golpe bajo que el Uchiha le había dado hace algunos momentos atrás, la culpa de haber arruinado la última misión y lo débil y frágil que se sentía en esa dimensión sin que él pudiera protegerla por estar en un equipo diferente. Le dolieron esas lágrimas.

-No podemos hacer nada por ahora, Bra. Tranquilízate y trata de dormir, mañana nos espera un día muy duro.

¿Qué más podía él decir? Quería transmitirle todo el amor que sentía por su hermanita, pero las palabras solamente sirven para definir. Y definir es limitar. La abrazó y se quedó con ella hasta que logró tranquilizarse.

-Hermano, ¿podrías por favor entrenarme? Te prometo que pondré todo mi empeño en aprender las técnicas que solo nosotros podemos manejar. Quiero convertirme en SSJ y que mi padre esté orgulloso de mí –pronunció Bra con un tono de voz decidido y motivado.

-Claro que sí, hermanita. De una vez te aviso que el entrenamiento será duro si tu objetivo es convertirte en SSJ, pero estoy seguro de que podrás soportarlo y superarlo. Mañana mismo comenzamos. Les avisaré a los chicos que no asistiré a sus entrenamientos.

-¡Perfecto! También le avisaré a Kakashi-sensei que no podré asistir a los entrenamientos con ellos. Ya verán, les demostraré que yo también soy una poderosa guerrera.

Con esas palabras en la cabeza ambos se quedaron dormidos. Mientras tanto, Tsunade enviaba a un equipo de ANBU al escondite de Orochimaru donde habían aparecido los hermanos Briefs. Y, no muy lejos de ahí, Sasuke no podía conciliar el sueño.

-Tsk, no puedo creer que Tsunade haya consentido que esos dos se integraran a un equipo sin saber lo que significa tal responsabilidad. Es desesperante y tonta, no sabe nada y solamente viene a jugar al ninja. La próxima vez no me va a importar si ella está en peligro y muere…

Las escenas esa noche fueron aterradoras. El equipo ANBU que Tsunade había enviado a revisar el escondite del Sannin había completado parcialmente su misión. La información que habían obtenido de la misteriosa llegada de los saiyajin desafortunadamente no pudo llegar a oídos de la líder, ya que todos perecieron a manos de la extraña criatura.

El entrenamiento que Bra y Trunks tenían aparte no podía compararse con el entrenamiento ninja. Si Trunks quería ayudar a cumplir el objetivo que Bra se había planteado debían entrenar la mayor cantidad de tiempo posible y lograr que ella expulsara el poder que se encontraba dormido en su interior. La Hokage había sido amable al permitirles ausentarse por un par de semanas máximo de sus responsabilidades como ninjas, con la condición de recurrir lo más rápido posible en caso de emergencia, pero el plazo se había vencido y debían regresar. Ambos se dirigieron al campo de entrenamiento de sus equipos correspondientes.

-¡Kakashi-sensei! ¡Sakura! ¡Chicos! –gritaba Bra a lo lejos mientras se acercaba corriendo.

-¿Bra? Pero… ¿dónde has estado, mujer? No has asistido a los entrenamientos e incluso faltaste a las últimas misiones, ¿qué ocurre? –preguntó la pelirrosa preocupada y un poco molesta.

-Lo siento, Sakura. He estado un poco ocupada y… ha sido difícil, pero ya estoy de vuelta.

-¿Se le ocurre faltar a los entrenamientos? Ni que fuera poderosa para darse el lujo de faltar –Sasuke observaba fríamente la situación a lo lejos.

-Bien, veamos qué tal te ha ido, Bra. ¡Naruto! ¡Sasuke! Acérquense –llamó Kakashi a los muchachos que ya se acercaban hasta llegar donde estaban reunidos.

-¿Dónde has estado, Bra-chan? Nos has tenido muy preocupados a todos, de veras.

-No te preocupes, Naruto… pronto lo sabrás –le dijo sonriente la Briefs.


*Per se: tal cual, en sí mismo, por sí mismo.

Hasta aquí el capítulo de hoy, ¿les gustó? Ya sé, a lo mejor esperaban que fuera un poco más explícita con el entrenamiento de Trunks y Bra, pero no se preocupen, a medida que vaya avanzando la historia se revelarán pequeños pero determinantes momentos de ese entrenamiento. Se descubrió que la pequeña princesa tiene grandes poderes ocultos que saca solo cuando se siente amenazada, algo así como Gohan de pequeñito, pero Trunks se encargará de ello, ya verán! Y... ¿adivinen quienes van a pelear en el próximo capítulo? Muajajaa!

Por otro lado, al fin Kishimoto terminó el manga! ¿qué les pareció? En lo personal creo que le faltó más contexto y mucha más explicación, pero ni hablar. Las parejas debo decir que me encantaron, cada una de ellas era lo que yo esperaba, NaruHina, ShikaTema, SaiIno, no tanto ChoKarui (muy extraña) y la mejor... KarinSasuSaku XD ok no, SasuSaku, pero nadie me quita de la cabeza que esa niña se parece más a Karin de lo que se parece a Sakura. Y me gustaba el SasuKarin tanto como el SasuSaku.

Bulmiita Tiny: Aquí por fin está la interacción entre Bra y Sasuke! Espero que te guste el resultado, fue difícil. Todas amamos a Neji y por eso decidí que también debía ser feliz al lado de Tenten, se lo merece. También sufrí con la muerte de L T.T no fue justo! Claro que Sakura ha madurado y no peleará por Sasuke, pero también se lucirá peleando, porque ella se ha vuelto una kunoichi muy poderosa! Hace tiempo leí un fic TrunksIno y me enamoró la autora de esta pareja, así que decidí hacerla posible también aquí, sobre todo por los dolores de cabeza que nuestra rubia le hará pasar al tímido saiyajin jijiji. ¿Ya adelantaste el anime de VK? Espero que sí, porque debo decirte que tienes que terminar de ver las dos temporadas si no quieres que te arruine la trama, ya que mi fic está situado después de esas temporadas, si tienes chance de continuar con el manga estaría perfecto, porque uno de mis personajes es de ahí. Agradezco tus palabras y las valoro muchísimo. Abrazos y besos miles!

Bien, me despido. Nos leemos por aquí. Sayo...