Disclaimer: Tanto Dragon Ball Z como Naruto no me pertenecen, son obra de Akira Toriyama y Masashi Kishimoto respectivamente, pero mi imaginación me dio para juntarlos en una situación que nunca de los nuncas va a ocurrir T.T... solo en mi cabeza.

He aquí algunas aclaraciones:

-letra normal- Diálogos

-letra cursiva- Pensamientos y contenido de flashback (lo especificaré)

-letra en negritas- Anuncio del Flashback

Hola, qué tal? Aquí les traigo un nuevo capítulo para continuar esta historia. Quiero agradecer de manera muy, muy especial a mi hermana Fa por haber intervenido en el desarrollo de este capítulo y de la historia en general. Tuve algunas dificultades para continuar el fic, pero gracias a su aportación en nuestros diálogos surgieron nuevas y mejoradas ideas.

Sin más que agregar, les dejo con la lectura.


Kakashi le indicó a la discípula de Tsunade que se colocara frente a Bra. Ambas se quedaron pensando, pero pronto la ninja médico acató la orden de su sensei y él sugirió un Combate Ninja. Por supuesto Sakura sabía perfectamente a qué se refería, pero Bra no.

-El Combate Ninja tiene como objetivo medir las habilidades de los shinobi involucrados. Cuando indique un vencedor, se pondrán una frente a la otra y estrecharán sus manos en señal de compañerismo y respeto mutuo, a eso se le conoce como el Sello de la Reconciliación –Kakashi respondió la pregunta que la Briefs solo había alcanzado a formular en su cabeza.

Sakura y Bra se miraban fijamente. La sangre de la princesa saiyajin hervía de emoción al tener un enfrentamiento cuasi formal contra una kunoichi que había demostrado impactantes habilidades. Por otro lado, Sakura no sabía por qué se encontraba tan emocionada. Había entrenado con la caprichosa guerrera y no era para nada poderosa, se rendía con facilidad y la pelirrosa no requería de un exhaustivo uso de su chakra para derrotarla, pero… había algo en la mirada celeste de su oponente que le indicaba que quizá esta vez las cosas serían diferentes.

-Ahora lo entiendo, papá. Ésta es la sensación que tienen tú y el sr. Goku cada vez que se van a enfrentar contra un enemigo poderoso –los labios de Bra, que habían permanecido inmóviles, se ensancharon mostrando una sonrisa de lado, no de arrogancia, sino de emoción.

-¿Está sonriendo? –Sakura abrió un poco más sus ojos jade ante el acto de su contrincante. Ahora estaba segura de que confiarse estaba totalmente prohibido, pero también estaba segura de que ahora sí tendría un enfrentamiento digno de una kunoichi de su nivel. Sus labios repitieron la acción que la peliazul había hecho segundos atrás.

-¿Listas? –Kakashi rompió el silencio que se había formado, sacándolas de sus pensamientos y volviéndolas a la realidad. Ambas saltaron hacia atrás y tomaron su posición de pelea -¡Comiencen!

El jounin desapareció de un salto y se paró junto a Naruto y Sasuke que permanecían a una distancia prudente para apreciar el encuentro.

-¿Estás seguro de que ésta es una buena idea, Kakashi-sensei? Sakura-chan acabará con Bra-chan muy fácil, ¿verdad que tengo razón, Sasuke? –Naruto esperaba expectante la respuesta de su sensei y de su amigo.

El Uchiha no apartó su apacible y fría mirada de enfrente ni se dignó a responderle al rubio, pero pensaba justamente lo mismo. Sakura era débil a su parecer, pero Bra era un caso perdido.

-Esto es una pérdida de tiempo. Me voy a entrenar.

-Espera, Sasuke. Tienes que ver esto –la sugerencia de Kakashi lo detuvo y lo animó a quedarse. Si no fuese por su máscara, habría jurado que tenía una especie de sonrisa de lado.

Hasta el momento ambas mujeres permanecían inmóviles analizándose una a la otra en posición de pelea. Resolviendo que el momento había llegado, las dos corrieron hacia el frente a gran velocidad sacando un kunai de entre sus ropas. Sakura le proporcionó chakra a su kunai para hacerlo más letal, mientras que Bra aumentó su ki y se concentró en su brazo para darle más fuerza. Al momento de impactar sus armas ninja, tuvo lugar una gran colisión. Una feroz ventisca llena de polvo se expandió por todo el lugar, ocasionando que los árboles mecieran violentamente sus copas y las ráfagas de viento cortaran algunas ramas. Los presentes protegían su rostro sorprendido poniendo sus brazos como escudo.

-¡¿Qué demonios fue eso?! –Naruto lo dijo y Sasuke sólo lo pensó. Apenas había sido el primer movimiento y pareciera que la tierra iba a ser destruida por completo.

La figura de dos mujeres en pleno combate se hacía cada vez más nítida a medida que el viento cesaba y las partículas de polvo caían de nuevo en su lugar, esta vez acompañadas por las hojas verdes que no lograron aferrarse a las ramas. Los rápidos movimientos de ellas al atacar y defenderse eran simplemente un poema.

La velocidad que Sakura había logrado a lo largo de su entrenamiento no era la mejor, ya que su maestra tampoco era un as en esa área, pero sí era de un buen nivel para sostener un combate con cualquier otro ninja, pero… definitivamente… Bra se le escapaba de las manos.

-¿Por qué? ¡Por qué no puedo darle! –Sakura se estaba impacientando.

-¿Qué era lo que preguntabas, Naruto? –el ninja copia le hizo ver que su idea había sido acertada y absolutamente maravillosa –Enséñame lo que un guerrero de raza saiyajin puede hacer, Bra –pensó el jounin. El rubio ni siquiera atendió a su sensei para no perderse de ningún detalle del combate.

-¡No lo puedo creer! –Sus alegres y expresivos ojos azules estaban ligeramente más abiertos de lo usual, como si con ello pudiese captar mejor los gráciles movimientos de aquellas dos.

Bra lanzó varias shuriken en dirección a Sakura, pero ella lanzó otras para que se impactaran a mitad de camino y no llegaran a su destino, causando con ello que las estrellas de metal cambiaran de rumbo y se encajaran en el tronco de los árboles de alrededor. Con agilidad, Bra dio un salto y desde el cielo arrojó varios kunai explosivos, los cuales impactaron en el suelo y estallaron al instante. Sakura saltó fuera del rango de explosión y aprovechó la limitada visión que éstos habían provocado para atacar a Bra que acababa de aterrizar al suelo. Se acercó con sigilo y velocidad pensando en clavarle una shuriken en la pierna, un punto no vital, pero con ello impediría sus movimientos libres; así que se adentró a la nube de polvo una vez identificada su compañera y de asegurarse de que ella no la había visto, lanzó la shuriken y, al instante, Bra desapareció.

-¿Pero qué… qué pasó aquí? Estoy segura de que Bra no me vio ni me escuchó al momento de acercarme, ¿cómo supo de dónde provenía mi ataqué? –Sakura estaba segura de que su oponente no era del tipo sensorial. Vaya, ni siquiera era una ninja, no se explicaba cómo pudo ser que su ataque fuera esquivado con esa rapidez –El único shinobi capaz de evitarlo a escasos centímetros sería el Cuarto Hokage, es imposible que alguien pueda igualar su velocidad, ni siquiera el Raikage es tan veloz -¿Qué fue lo que hiciste? –preguntó mientras sostenía fuertemente su kunai para defenderse del ataque de la guerrera.

-No esperabas que fuera tan emocionante este encuentro, ¿cierto, Sakura? –la guerrera retrocedió para tomar impulso y seguir atacando.

El sonido de las armas chocando sin tregua alguna daba fe de un enfrentamiento exhaustivo e impresionante. Sakura estiró su brazo con el kunai en mano en dirección a Bra a la altura del diafragma, pero ésta última lo evadió dando un salto y apoyando sus manos sobre el brazo extendido de la pelirrosa para dar un giro y caer atrás de la misma, teniendo campo libre para atravesarla con su kunai, pero Sakura reaccionó y en un rápido movimiento se agachó para apoyar sus manos en el suelo y darle una poderosa patada que la mandó a volar varios metros, impactándola en el tronco de un robusto árbol. El polvo de nuevo hizo de las suyas ocultando la figura de la saiyajin.

-Oh no, creo que me excedí –se lamentaba la pelirrosa -Kakashi-sensei, debería dar por terminado el encuentro para que pueda ir a curarla –sus palabras sonaban arrogantes, pero las intenciones de la kunoichi eran las de auxiliar a la posible malherida guerrera. Después de todo, apenas había aprendido a pelear y seguramente había llegado ya a su límite.

-Fue un excelente encuentro. No tenía idea del gran avance que Bra podía lograr entrenando con su hermano. Los saiyajin son una raza sorprendente –pensaba Kakashi mientras se dirigía junto a Sakura para proclamarla ganadora.

-Vaya, pobre Bra-chan, pero era obvio que Sakura-chan le ganaría, de veras.

-¿Cómo puede ser que Bra haya progresado tan rápido en tan poco tiempo? Nadie ha mostrado un avance de tal magnitud –el análisis preciso de Sasuke no se hizo esperar. El enfrentamiento que presenció fue impresionante teniendo en cuenta que la peliazul no tenía ninguna habilidad desarrollada hace un par de semanas atrás. Lo único rescatable era su resistencia, pero sin el acompañamiento de los demás poderes eso era casi innecesario. Pero hoy no. Hoy había demostrado velocidad, fuerza, resistencia, análisis, capacidad de reacción y mucha, mucha determinación -¿Qué significa esto?

-¡No me digas que te cansaste y quieres terminar ya con nuestra pelea! –Bra se incorporó sacudiendo el polvo y las hojas verdes de los árboles que cayeron sobre su ropa, como un acto de insolencia. Avanzó hacia su contrincante mirándola fijamente –Apenas estábamos calentando –la arrogancia característica de Vegeta al parecer había sido heredada por su hija.

Si Shino hubiese invocado mil moscas tampoco habría podido cerrar la boca de todos los presentes. ¡El cambio que Bra había presentado tenía que ser una mentira! Sí, claro. Seguramente era un genjutsu o alguna broma de mal gusto, porque la frágil y mimada niña que estaba acostumbrada a ser protegida no podía ser la misma que estaba frente a ellos. La mirada en sus ojos era diferente. Se podía apreciar que esos celestes estaban derrochando seguridad en sí misma y su postura erguida les indicaba que poseía una soberbia nunca antes vista. Ella ya tenía esas cualidades en su persona, pero las creía perdidas cuando la base de esas cualidades, que era su belleza física, había quedado nulificada en ese mundo shinobi. Ahora, basando esas mismas cualidades en su poder saiyajin, las había recobrado y las haría lucir como nunca. ¡Oh, sí! Claro que lo haría…

-Por cierto, preferiría dejar las armas de lado, lo que sucede es que no estoy habituada a pelear así. Claro, si no te molesta –no podía dejar de sentir la sangre saiyajin correr agitadamente por sus venas. Si el éxtasis de un encuentro así era mucho, no podía ni imaginarse lo que sentiría en una batalla real.

-Así que la niña quiere un combate de taijutsu, para que lo entiendas mejor, cuerpo a cuerpo. Muy bien, pero te aseguro que no te gustará –Sakura estaba poniéndose seria. Si quería probar sus puños no se lo iba a negar -¿Quieres hacerte la fuerte, eh? ¡No te lo permitiré! –No se preocuparía por el daño que le pudiera ocasionar, ya que ella misma la curaría. Sin querer o sin haberse dado cuenta, la peliazul había enardecido el fuero interno de la pelirrosa, pues Sakura conocía el alcance de su propia fuerza.

Y así comenzó una pelea brutal entre dos mujeres intercambiando puños. Sakura intentaba por todos los medios conectar su mano cerrada contra el cuerpo de Bra, pero pronto se vio desesperada y asombrada al darse cuenta de que era imposible alcanzar a rosarla siquiera, ¿desde cuándo se había vuelto tan veloz esa niña? Y eso no era todo, cada vez que su puño pasaba de largo sin llegar a su objetivo, podía ver una expresión soberbia en el rostro de su oponente.

-¡SHANAROOOO! -la pelirrosa saltó y le proporcionó a su mano una gran cantidad de chakra que buscó descargar en la peliazul que se encontraba en tierra firme, pero la princesa lo esquivó y el puño se impactó en el suelo causando que se rompiera y desfigurara el terreno.

Kakashi podía observar que la batalla subía de intensidad y temía que se saliera de control en cualquier momento, sobre todo porque ahora sabía de lo que Bra podía ser capaz. Naruto y Sasuke no pronunciaban palabra alguna, solo mantenían sus ojos puestos en las combatientes esperando que alguna saliera disparada a causa de la otra, pero no sucedía.

Bra había detectado la intensidad con la que su oponente atacaba y se sentía cada vez más tentada a aumentar su ki y sobrepasarla, sólo que…

Flashback

El entrenamiento era realmente agotador y extenuante. A pesar de que su hermano era muy amable y paciente, sostener un combate con él estaba fuera de sus capacidades; no lograba entender por qué su papá decía que Trunks se había convertido en un debilucho, pues para ella, su hermano era un poderoso y talentoso guerrero.

Un golpe directo a la cara le había hecho salir abruptamente de sus pensamientos.

-¡Aaaayyyy! ¡¿Por qué me golpeas tan fuerte?! –chillaba Bra de dolor, exagerando como siempre.

-Lo siento mucho, Bra; pero en un combate no debes distraerte con tanta facilidad o el enemigo puede aprovechar para eliminarte en ese instante.

-Ya lo sé –Bra se incorporó y retomó su posición de pelea.

-Es todo por hoy, mañana continuaremos con el entrenamiento –Trunks tomó su toalla y secó el sudor de su frente –Has avanzado muy rápido y aprendes con facilidad, te felicito.

-¿Tú crees eso? –pronunció Bra después de haber tomado agua de su botella.

-Sí. Hay algo que debo advertirte. Recuerda que acordamos no mostrar todos nuestros poderes en esta dimensión o todo se volverá un caos. Muy pocas personas saben de nuestras capacidades, así que es mejor ser discretos.

-Lo sé, pero sería muy aburrido no pelear con todas mis fuerzas. Ansío sacar toda la emoción que me genera la idea de luchar –su hermana apretaba los puños a la altura de su rostro y sus celestes ojos brillaban de alegría.

-En efecto, es la hija del Príncipe de los Saiyajin –pensó Trunks satisfecho –Puedes tomarlo como otro tipo de entrenamiento. El control sobre tus poderes es más complicado de lograr que la expulsión irracional de ellos.

Fin del flashback

El puño de Sakura cargado de chakra se aproximaba a su estómago a una gran velocidad, pero para Bra fue como si recorriera esa distancia lentamente. Era perfectamente capaz de esquivar ese golpe, pero no se dio cuenta en qué momento decidió recibirlo y dar por terminado el encuentro, evitando así la necesidad de aumentar su ki y revelar todos sus poderes.

El golpe dio justo en el blanco, mandando a volar a Bra muchos metros más lejos que la vez anterior. En esta ocasión no se levantó rápido, en vez de eso, decidió permanecer en el suelo hasta que anunciara Kakashi-sensei que la ganadora había sido su compañera. Todos miraban el lugar donde había caído la peliazul esperando que se levantara, pero los minutos pasaban y ella no aparecía, así que el jounin llegó de un salto al lado de Sakura y la anunció victoriosa.

-¡Ganaste, Sakura-chan! ¡Pero qué gran enfrentamiento! ¡Fue increíble!

-Gracias… Naruto –la respiración de Sakura era agitada –Ahora debo… debo ir donde está Bra… ese último golpe estaba cargado de mucho chakra y… bueno… no creí que fuera a darle. No creí que fuera a darle ¡Mierda! Estoy segura de que ella podía esquivar ese ataque ¡A menos que…! ¡Imposible!

Varios metros más lejos de ellos, Bra se encontraba tirada en el verde pasto viendo detenidamente el cielo. Era un día completamente despejado, el sol brillaba y las nubes avanzaban pasivas en el firmamento, pero en ese momento, la guerrera no se encontraba apreciando la intemperie, se encontraba absorta en sus pensamientos.

-¿Qué es esto? –sus manos se levantaban lentamente hasta quedar ambas frente a sus ojos –¿Esta… soy yo? –giró sus manos una a una como tratando de inspeccionarlas -¿Cuándo me volví tan fuerte? ¿De dónde proviene todo este poder que ahora poseo? Es cierto, viene de esa sangre que hasta hace poco ignoraba por completo, pero que ahora puedo ver y puedo reconocer como mía. Esto es algo diferente y nuevo, pero… me gusta –la Briefs sonrió de satisfacción y arrugó ligeramente su nariz, dándole una expresión de fiereza y arrogancia a su rostro. Se incorporó lentamente y comenzó a caminar de regreso al campo de entrenamiento, pero siguió pensando en lo diferente que se sentía en esos momentos. La pelea de hace unos instantes le había abierto el panorama y le había hecho experimentar una adictiva especie de adrenalina que no se comparaba con nada, ni siquiera con la emoción que le generaba salir de compras. Eso ya era cosa del pasado, Bra Briefs ya no podía ser la misma de antes, ni tampoco quería. En ese mismo momento, caminaba entre los árboles una nueva persona.

Sakura seguía respirando con dificultad y Naruto permanecía a su lado hablando de lo sorprendido que estaba por lo bien que ambas habían peleado. Kakashi estaba a pocos metros de ellos analizando el desempeño que su alumna peliazul había presentado en el encuentro. Estaba asombrado por su progreso y lo diferente que podría ser ahora el trabajo del equipo con una fuerte integrante. Sasuke observaba detenidamente el lugar donde había desaparecido Bra con una expresión neutra que no dejaba ver que en su interior había un sinfín de preguntas que ansiaba responder en cuanto al agigantado progreso de Briefs.

La figura adolescente de la guerrera se dejaba ver poco a poco a medida que avanzaba hacia la luz y dejaba atrás la sombra de los árboles. Ella caminaba a paso lento, pero firme, imponente y erguido hasta presentarse por completo.

-Ese golpe que le di… debió… ¡debió dejarla inconsciente! ¡¿Qué demonios hace caminando como si nada?! –o sus golpes se habían vuelto demasiado débiles o ésta niña era demasiado poderosa. Sakura no cabía de la sorpresa, era imposible que saliera ilesa después de ese golpe.

-Ganaste el encuentro, Sakura. Felicidades, eres muy fuerte –dijo la princesa como un gesto amable.

-¡Tú también eres muy fuerte, Bra-chan! ¡Peleaste increíble! –Naruto animaba a la nueva compañera compartiéndole su pensar de ella, a lo cual la ojiazul atinó a sonreír.

Kakashi y Sasuke permanecieron callados, pero sus mentes trabajaban al máximo. Bra solo sonreía y estiraba la mano para terminar el encuentro con el Sello de la Reconciliación. Sakura estrechó su mano y ambas se sonrieron.

-¿Quién tiene hambre? ¡Me muero por comer y reponer las energías que perdí en este encuentro! –sugirió Bra entusiasmada.

-¡Y yo me muero por comer y reponer las energías que perdí observando este encuentro, de veras!

-Entonces… ¡vamos! –dijo la peliazul y tanto ella como Naruto salieron a toda velocidad al restaurante más cercano dejando tras de sí una nube de polvo. Los demás los observaban alejarse con ojos de plato y un ligero tic en su ojo izquierdo. Sakura corrió atrás de ellos gritando algo así como amenazas para su amigo rubio de golpearlo si se atrevía a acabar con toda la comida. El jounin caminó atrás de la pelirrosa con una gota escurriendo por su cabeza y sonriendo.

Sasuke permaneció parado y echó un último vistazo al terreno que había sido sede de una buena batalla antes de alcanzarlos en el restaurante. Se detuvo a observar la tierra desfigurada y recordó el momento en el que Sakura había impactado su puño ocasionando ese desorden. Esa chica tenía una fuerza endemoniada. Los ojos negros de Sasuke se expandieron y sus labios se separaron ligeramente al revivir el momento en el que Bra había salido caminando completamente ilesa después de haber recibido en dos ocasiones esa fuerza descomunal. Dirigió su vista a los troncos que habían atrapado el cuerpo de la guerrera y los encontró completamente destrozados.

Para protegerse de los poderosos golpes de su compañera, él habría tenido que recurrir a Susanoo y, con seguridad, el choque podría ocasionar una pequeña grieta en su escudo cual Tsunade al Susanoo de Madara en la Cuarta Guerra Ninja; pero si recibía semejantes golpes directamente… estaría acabado. Ella no. La había visto claramente recibirlos a piel sin ningún tipo de técnica que le ayudase a soportar el fuerte impacto y, a pesar de ello, había salido sin ningún rasguño.

-¿Quiénes son ustedes y qué demonios hacen aquí? –se formuló la pregunta el Uchiha mientras tenía en mente la nítida imagen de Trunks y Bra.

En la Torre Hokage se encontraba reunido el Consejo de ancianos para discutir sobre el tema de los hermanos Briefs y la reveladora información que el mayor les proporcionó. Tsunade no había querido convocar la junta por el tan bien conocido carácter de los ancianos Homura y Koharu y sus inescrupulosas soluciones, pero el problema se había extendido a medida que los jóvenes se daban mucho más a conocer y la solución todavía no se vislumbraba en la ecuación. Momentos antes, Trunks había estado en la oficina de la Hokage y al tratar de encontrar aunque sea un esbozo o una pequeña luz de esperanza, había entendido que deseaba regresar a casa, muy a pesar de ella, puesto que su llegada había ayudado enormemente al éxito de las misiones.

-No puedo creer que hayas esperado hasta ahora para convocar a la junta, Tsunade. ¡Cuántos años llevas ejerciendo como Hokage de ésta Aldea y sigues actuando como una niña caprichosa! –reprendía la anciana Koharu.

-La llegada de esos dos extraños debió tomarse con mucha más seriedad, ¿los llevaste al Departamento de Interrogación? Probablemente esos chiquillos son espías de otra Aldea, o peor, de algún otro enemigo que pueda surgir como Madara –Homura apoyaba lo dicho por su compañera. Los ancianos se mostraban renuentes al cambio que el mundo shinobi había experimentado tras la Cuarta Guerra Ninja, así que ellos seguían creyendo que confiar en las demás Aldeas era un grave descuido.

Shizune volteó a ver a la Sannin y se encontró con una cara de total aburrimiento y desinterés ante la reprimenda de los ancianos –Por esta razón es que Tsunade-sama no quiso convocarlos a junta.

-Vamos, ¿cuánto tiempo más van a estar diciendo cosas sin sentido? Éstas personas no son espías ni mucho menos son subordinados de Madara –suspiró cansada –Por enésima vez, ellos llegaron a través de un portal dimensional que se abrió en la ratonera de Orochimaru. Con certeza es uno de los experimentos abandonados de ese estúpido que tantos problemas nos causó.

-¿Y qué has pensado hacer?

-¡¿Que qué he pensado hacer?! –una venita en su frente apareció ante el comentario de Koharu –¡No me trates como una niña que no sabe qué hacer! Ya he tomado cartas en el asunto. Envié a un equipo especializado ANBU para investigar la guarida.

-¿Y bien? ¿Qué información obtuviste con ello? –el anciano Homura era más paciente, pero no por eso menos estricto.

-No han regresado –dijo de manera sombría.

-¿Crees que perecieron?

-No estoy segura, pero… es lo más probable –la tensión se hizo presente en la sala y los cuatro pensaban en la situación.

-Como sea, hay que mantener vigilados a esos chiquillos. Sugiero que los mantengamos en aislamiento custodiados por ANBU's hasta que tengamos una solución a esto

-¿Quieren hacer con Trunks y Bra lo mismo que quisieron hacer con Naruto cuando era perseguido por Akatsuki? –Shizune no pudo evitar intervenir en la discusión. En un principio ella había estado de acuerdo con los ancianos en mantener a Naruto bajo las cuatro paredes de la Aldea y así evitar facilitarles el trabajo a esos, pero ahora era diferente. Era testigo del buen corazón de Trunks y lo bien que podía controlar a su encaprichada hermana, así que mantenerlos bajo custodia se le hacía innecesario y demasiado agresivo. Además, a Naruto lo iban a retener en calidad de protegido, en cambio a Trunks y Bra los iban a retener en calidad de detenidos.

-¡Por supuesto que no! ¡Ni siquiera considero eso como una posibilidad! –respondió la Hokage inmediatamente después de la pregunta de Shizune.

-No seas terca, Tsunade.

-¡Dije que no! Eso va en contra de la ideología de mi abuelo y el Tercer Hokage.

-Basta, Koharu –intervino el tercer anciano –De acuerdo, Tsunade. Vamos a confiar en ti una vez más, pero a cambio queremos una junta periódica con un reporte detallado de la situación alrededor de estos niños saiyajin, ¿quedó claro?

-Tsk, está bien, si eso quieren –la expresión de la rubia era de un gran fastidio que no hizo por disimular.

-Sí claro. Más trabajo para Tsunade-sama. Como si no tuviera ya suficiente –pensó Shizune.

Los ancianos salieron de la habitación e inmediatamente toda la tensión del ambiente bajó considerablemente. La Godaime exhaló y sus hombros bajaron visiblemente en señal de relajación.

-¡Shizune! Selecciona a los mejores ANBU y que averigüen qué fue lo que sucedió con los otros.

-¡Hai!

-¡Tsunade-sama! –un chunin entraba a la oficina corriendo y sostenía un pergamino en sus manos.

-¡¿Ahora qué?! –¿es que no podía relajarse un minuto aunque sea? Su garganta estaba necesitando con urgencia un poco de ese delicioso elixir llamado Sake.

Las calles sonaban más ruidosas que de costumbre, ¿o era su mente la que gritaba tanto? ¡Qué fastidio! Ahora resulta que no solo Naruto era capaz de aumentar bestialmente sus poderes. Lo que había presenciado minutos atrás había salido completamente de su imaginación. Naruto era especial por tener a su respectivo Biju dentro de su cuerpo, lo que influía considerablemente para elevar más y más su poder. Él… bueno, él era un Uchiha y eso respondía todo. Su Mangekyo Sharingan y todas sus técnicas estaban muy por encima de los demás ninjas, aunque, el mismo argumento podía encontrarse en ese chico del equipo Guy, ese que comparaban mucho con él en los exámenes Chunin, Neji Hyuga, con su puño suave, sus múltiples técnicas de bloqueo de chakra y su Byakugan también resaltaba del resto, aunque no de una manera tan llamativa como él y Naruto. Era más parecido a Shikamaru, un shinobi altamente competente, pero no una luz en el camino. En fin, si todos ellos tenían un por qué de sus poderes… ¿Cuál era el de ella? ¿El de ellos?

Los alcanzó más rápido de lo que hubiera imaginado y querido gracias a otro equipo que los entretuvo en el camino. Buscó a Kakashi con la mirada, pero al parecer se había esfumado. Ese tacaño seguramente no quería pagar y por eso los había dejado solos. Se acercó al círculo y no aparto la mirada de Bra y de…

-Trunks, estábamos a punto de ir a comer, ¿vienen con nosotros, chicos? –la princesa y su equipo habían parado al ver a Shikamaru, Choji, Trunks e Ino caminar en dirección opuesta a ellos.

-¡Claro! También estábamos buscando un buen lugar para comer –Ino respondió. Estaba agarrada del brazo del pelilila y él se encontraba ligeramente sonrojado.

-¡Ino-cerda! Deja en paz al hermano de Bra, ¿qué no ves que lo estás asfixiando? –la ninja médico buscaba cualquier excusa para sacar pelea con Ino, pero si debía ser honesta, ese chico musculoso de ojos azules era muy, muy atractivo. Se le había ocurrido una genial idea en ese mismo instante y pensaba llevarla a cabo.

-¡Cállate frente! ¿Acaso estás celosa de mí? Eso es más que obvio, pero despierta, no puedes compararte conmigo –Ino también estaba contenta de ver a Sakura y tener sus típicas peleas.

-¿Celosa yo? ¿De ti? Mírate, estás más cerda que antes. Deberías de comer menos y ponerte a entrenar más.

La pronta intervención de Shikamaru ahogó la agresiva respuesta que la rubia estuvo a punto de proporcionar –Ay no, por favor. Qué fastidio.

-Vamos, no se peleen, por favor –Trunks también trataba de amenizar el ambiente. Él no estaba enterado de la especial amistad de las dos kunoichis médico, así que temió en serio un enfrentamiento. Bra y Pan a veces discutían, sólo que las palabras que empelaban no eran ofensivas y mucho menos llegaban al plano físico.

-¡Shikamaru, haz algo o esas dos se enfrentarán! –Choji siempre echaba por delante a su flojo amigo cuando de controlar a la rubia se trataba, pero desde que cierto guerrero había aparecido se le hacía cada vez más difícil controlarla, ¿por qué será?

-¿Estás hablando en serio, Choji? No pienso meterme en esta pelea de mujeres gritonas. Yo paso.

-Sakura-chan, ya deja en paz a Ino. ¿Qué tiene que esté con el hermano de Bra-chan? ¿Acaso te gusta?

Sakura deseó poder pedirle a los dioses una oportunidad para tirarle todos los dientes a su impertinente amigo rubio antes de que dijera tal atrocidad y dejarla en evidencia. Su sonrojo se hizo más que evidente y sus ojos asesinos se fijaron en los azules de su amigo rubio que sólo pudo tragar saliva grueso.

Trunks escuchó eso último y su cara tan roja como un tomate les recordó a la de Hinata Hyuga cuando hablaba con Naruto. Solo esperaban que el chico tuviera la decencia de no desmayarse en ese instante.

Choji y Shikamaru corrieron al lado de Naruto y pusieron sus manos en la boca del rubio como tratando de evitar que dijera más estupideces y de paso ser afectados por el monstruoso desenlace que esas palabras ocasionarían en breve. Todos en ese instante sintieron un aura negativa y voltearon sus ojos para observar a la rubia en cuestión. Vaya, hasta Sasuke, que había permanecido indiferente a la conocida y tan patética pelea de esas dos, no pudo evitar fijar sus ojos negros en la Yamanaka.

Ino se encontraba de pie junto al saiyajin con sus ojos azules mirando fijamente a los ojos jade de la pelirrosa. Sus puños los apretaba con fuerza y ella hacía posible no sólo sentir el aura negativa, sino también verla alrededor de ella.

-Sakura –la aludida sonrió nerviosa ante la llamada siniestra de su ahora dudosa amiga.

-No, Ino... yo no… -trató de excusarse moviendo sus manos frente a ella en señal de negación.

-¿Es cierto lo que dice Naruto? ¡Ya verás, vas a pagar por esto! –gritó al momento de lanzarse con todo hacia la Haruno que solo pudo prepararse para recibir el ataque de la rubia. Eso se había salido de su control. Sakura sólo esperaba provocar a su amiga con palabras e indirectas que solo ellas como amigas podían captar, poniéndola a ella en evidencia ante Trunks, pero la grandísima bocota de Naruto había arruinado su plan y ahora Ino estaba furiosa con ella.

-Ino… espera… sabes que Naruto es un idiota – bloqueaba y evadía cada ataque de la furiosa kunoichi.

-¡Cállate! ¡Ésta vez sí vas a morir, frentesota!

-¿Ya viste lo que provocaste, Naruto? –le regañaba Shikamaru –Ahora va a ser imposible calmar a Ino, muchas gracias.

-¿Y yo qué hice?

-Sí que eres un completo idiota –el Nara pensaba que en vez de un sello para Kurama, el Cuarto debió haberle dejado un cerebro.

El carcajeo divertido de la peliazul hizo que todos voltearan a verla. Bra estaba doblándose de la risa y rodeando con sus brazos su adolorido estómago. Los presentes la miraron como si de una loca se tratara.

-Bra, no te burles, ¿qué no ves que esto es serio? –Trunks regañaba a su hermana, pero a ésta le parecía de lo más gracioso que dos chicas se pelearan por su hermano. En la Capital del Oeste había muchas chicas que morían por él, pero ninguna pasaba de pequeños insultos para las otras. Esto se llevaba las palmas.

-Es que… Ino y Sakura… la pelea… tú… jajaja –no podía ni hablar de la risa.

Sakura aprovechó el momento de la distracción y agarró las manos de Ino por detrás de la espalda y las sostuvo fuertemente.

-¡Suéltame frente! ¡Todavía no termino de darte tu merecido! –forcejeó la rubia.

-¡Ya cálmate, Ino! ¿Qué no ves que estás dando un espectáculo? –gracias a la inhumana fuerza que poseía se le hacía fácil someter a su amiga.

-Siempre ha sido así, ¿desde cuándo te importa dar un espectáculo?

-¡Desde que lo hacemos por un hombre! –Ino cayó en cuenta de las palabras que su amiga rosa le dijo. En los exámenes chunin habían prometido no pelear más por Sasuke, eso incluía a todos los hombres que pudiesen poner en peligro el vínculo entre ellas –Además, es una pelea sin sentido, porque es un malentendido.

-¿Qué dices?

-Lo que oyes, cerda. No me gusta el hermano de Bra, así que te lo puedes quedar completito –eso hubiese querido decirlo en privado para evitar que los demás la escucharan, en especial Trunks, pero sabía que de otra forma no podría calmar a la kunoichi y tenía que dejar aquello por la paz.

Bra reía ahora situada al lado de su sonrojado hermano que no tenía ni la más mínima intención de inmiscuirse en aquella conversación donde él era el centro de atención, y la risa de su hermana tampoco le ayudaba mucho a calmarse, ya que ella solamente se burlaba de esa situación que había puesto en jaque al saiyajin. Él era un chico dedicado a Capsule Corp y a sus esporádicos entrenamientos con su padre y Goten, nada más. La vida romántica no había tocado a su puerta y, a decir verdad, para él estaba perfecto porque podía dedicarse a otras cosas que absorbían su tiempo casi en su totalidad. Difería enormemente de la forma de pensar de su mejor amigo pelinegro, quien solamente se proponía conquistar y luego romper corazones femeninos. Para Trunks, una vida fuera de ese tipo de emociones era lo que quería, y si pensaba en tener alguna relación, quizá sería con una mujer que no le trajera problemas de tipo sentimental y vivir felices para siempre.

¡Pero no! Eso era pedir demasiado y, al parecer, haber impedido que la Tierra explotara junto con los millones de humanos que habitaban en ella no era mérito suficiente. En lugar de una mujer tranquila y amable, Dende le había mandado una mujer dedicada al arte ninja, que de entrada eso descartaba la pasividad de la mujer en cuestión; además, una rubia agresiva y peleonera que sostenía una rara amistad con otra ninja igual de agresiva, era gritona, mandona, voluntariosa, atractiva, coqueta, fuerte, inteligente, decidida, leal, protectora con sus amigos, ágil, de gran ayuda para el equipo y…

Trunks fijó sus ojos en Ino, quien estaba al lado de la ninja pelirrosa riendo como si nunca hubiese querido matarla. Fue ahí cuando se dio cuenta de lo dinámica que es la vida como para hacer que una persona tenga un cambio de ideas.

-Un poco de emoción no le viene mal a tu vida, hermanito –Bra le codeó ligeramente, ganándose la mirada azul de su hermano. Ella le sonrió gentilmente, como queriéndole transmitir su cariño.

-Te equivocas, Bra, yo… nosotros no podemos tener nada que ver aquí. Recuerda que éste no es nuestro hogar y tenemos que hacer todo lo posible por descubrir cómo regresar.

Esas palabras sonaron como balde de agua fría para ella. Había olvidado casi por completo que ese lugar distaba mucho de ser como en casa y que habían llegado de una manera que todavía no podían resolver. El tiempo que llevaban ahí le había hecho dejar de lado por un instante su deseo ferviente por volver a casa. Sakura, Naruto, Kakashi e Ino habían sido tan agradables que la hicieron sentir parte de ellos sin importar que no conocieran su origen ni su más grande secreto. Además, estaba Sasuke, que a pesar de ser un chico frío y arrogante, solo había logrado que ella se interesara mucho más por él. Él había sido un motivador muy importante para que ella quisiera volverse más fuerte, pero ahora las palabras de Trunks le decían que debía olvidarse de ellos. Debía olvidarse de él. Guió sus grandes ojos hacia el Uchiha y se topó con sus negros y profundos ojos directamente. Sasuke apartó rápidamente su mirada y la posó a la nada.

-Lo sé, Trunks. Sé que éste no es nuestro hogar, pero eso no quita el hecho de que ya estamos aquí. Puedes cerrarte a las posibilidades que éste lugar te ofrece si quieres, pero yo no quiero.

El guerrero se sorprendió por las palabras de su hermana. Tenía toda la razón, pero una parte de él tenía miedo a eso que estaba comenzando a sentir.

-¡Trunks! ¡Bra-chan! ¿No vienen? –los mencionados voltearon en dirección a la voz del rubio que les indicaba que ya estaban adelantándose al restaurante. Los hermanos Briefs emprendieron el camino, pero un jounin los detuvo.

-¡Equipo Asuma! La Hokage quiere verlos.

-¿A nosotros? –se preguntó Trunks. Bra sonrió de lado al escuchar esas palabras. Al parecer ella no era la única que se sentía integrada al mundo shinobi.

-Bien, el deber nos llama. Andando –sonó la perezosa voz de Shikamaru.

-¿Justo ahora? –Choji estaba decepcionado al escuchar que no tendría su debido tiempo para comer –Y yo que quería ganarle esta vez a Trunks.

-No te preocupes, ya habrá otra ocasión para competir –sonreía apenado el saiyajin.

-Bueno, entonces ¡vámonos! –Ino saltó sobre un tejado hacia la torre Hokage siendo seguida por los demás compañeros.

Bra suspiró cansada. Apartó su vista del equipo Asuma y la puso en sus compañeros, avanzó hasta estar al lado de Sasuke y comenzaron a caminar todos juntos.

En la Torre Hokage, Shizune se encontraba al lado de Tsunade, quienes esperaban la llegada del equipo Asuma. La puerta sonó, indicando que los aludidos habían llegado.

-Pasen –ordenó la Quinta.

Shikamaru, Choji, Ino y Trunks entraron a la oficina.

-¿Nos mandó llamar, Tsunade-sama? –habló Shikamaru.

-Sí. He recibido un pergamino de la Aldea de la Arena requiriendo nuestra ayuda.


¿Qué habrá ocurrido en la Aldea de la Arena para que hayan requerido al Equipo Asuma? Hasta ahora, la historia se ha desarrollado solamente en la Hoja, sin embargo nuevas aventuras nos esperan en Suna. Bra ha demostrado un ligero cambio en su forma de pensar gracias al enfrentamiento que tuvo con Sakura, ni qué decir de Sasuke, que se quedó con el ojo cuadrado viendo luchar a alguien que creía débil y tonta! Pero esto aún no termina! Trunks también comienza a sentir cosas que antes ni en sueños, todo gracias a una impertinente Ino Yamanaka. Por cierto, antes de que cualquier cosa surja... no, Sakura no será un obstáculo entre Trunks e Ino, a pesar de no ser ciega y ver lo guapo que es nuestro guerrero. Ella sólo lo hizo para molestar a su amiga y pasar un momento agradable, pero Naruto es más hablador que un político en campaña y pues... arruinó todo jajaja.

ANONIMO: Hola, muchas gracias por comentar y tomarte tu tiempo para leer esta historia. Me preguntas por qué Bra y no Pan, que a diferencia de la primera, sale más veces en GT. Diré que Pan es un personaje que poco o nada me agrada, para ser sincera. Pero esa no es la razón por la que no la puse como protagonista de mi historia; la razón es porque con alguien que de sobra sabe quién es, no tendría caso ponerla en un proceso de cambio como Bra, alguien que no se interesa por ser fuerte y no sabe lo que significa llevar la sangre de un saiyajin. Aún así, te invito a continuar leyendo si así lo deseas. Suerte y espero volver a leer tu opinión sobre este nuevo capítulo.

Espero que sea de su agrado el capítulo y agradeceré al infinito y más allá sus comentarios. A cada uno de ustedes que me ha apoyado en esta historia quiero dar mis más sinceros agradecimientos, he respondido a cada review y me es tan grato leerlos. Sin más que decir, los leeré por aquí. Sayo...