DISCLAIMER: Los personajes de Naruto no nos pertenecen, esta historia es hecha como mero entretenimiento y sin fines de lucro.
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OPERACIÓN KAKAHINA
Capítulo 2: Shino, la opción uno
–Entonces tienen un asunto pendiente. Ese asunto pendiente es Hinata–san. Y necesitan que los ayudemos ¿He entendido bien?– Pregunto Konohamaru a los "espíritus" de Naruto y Neji que estaban tratando de ser lo más claros posible con los tres pequeños frente a ellos.
–Así es Konohamaru. Digamos que Neji me dejó una tarea pendiente cuando él murió pero...– Se rascaba la cabeza mirando de soslayo al Hyuga a un lado de él.
–Pero es tan estúpido que se le ocurre morir justo detrás de mí. No se puede ser más idiota.– Aclaró Neji de la forma más normal y natural. Pues al fin y al cabo él siempre era sincero sin importar de quien se tratara. Aunque molestar a Naruto con ese detalle le causaba cierta y retorcida diversión.
–¡Ya te dije que no fue porque yo quisiera dettebayo!– Bramó furioso en contra del antiguo protector de Hinata. Al momento de recordar a la oji perla una presión creció en su pecho, extraño que estando muerto pudiese sentir algo como eso.
–¿Saben algo de Hinata–chan?– Preguntó el rubio a los chicos.
Todo el ambiente se volvió un tanto deprimente, más de lo usual al estar en un cementerio. Neji de repente giro su rostro hacía Naruto, la seriedad y cierta culpabilidad en su voz, lo hicieron también recordar a su prima.
Los chicos voltearon a verse entre sí, no sabiendo cómo llegar a ese delicado tema. Pues por todos era bien sabido cómo se hallaba ella; más bien por todo lo que aun estaba pasando, la cosa era tan seria que incluso la antigua Hokage se la pasaba pendiente de la heredera Hyuga.
Neji notando las miradas que se dirigían entre ellos supo que algo no estaba bien, los músculos de su cuerpo se tensaron en reacción de que algo grave pudiera estarle pasando a su prima y él estando como estaba (muerto) no pudiera hacer algo al respecto. La impotencia estaba recorriendo cada una de sus venas y se odiaba por haber sido tan débil frente a un ataque como el que terminó con su vida.
–Hablen, no se queden viéndose como idiotas.– Fue una orden acompañada de un imperceptible gruñido por parte del portador del byakugan.
–Neji, tranquilo. Tampoco tienes que ser tan grosero con los chicos.– Salió en defensa el chico Kyubi.
–¡Algo pasa con Hinata y ellos solo se quedan como plantas ahí parados! ¡Si algo pasa con mi prima hablen ahora!– Se acercó más al trío y siendo un "espíritu" imponía temor, provocando que Udon trastabillara y callera en su trasero, que Moegi se escondiera detrás de Konohamaru y este último tragara en seco. Fue, después de todo, Konohamaru quien les diera razón de la princesa Hyuga.
–Ella no ha estado nada bien, jefe. Hinata san, cuando ella regresó, pareciera que algo había extraído toda su felicidad de un solo golpe. Miraba hacia la nada, como un fantasma. Ya saben, sin vida. Después de los funerales de los caídos ella no dejaba de venir aquí, incluso en varias ocasiones en las que venía la escuchaba murmurar "¿Por qué no me llevas a mi también?", otras veces la encontraba en la tumba de Neji–san, como si hubiese pasado allí la noche. Fueron varías semanas en las que Hinata–san no salía de este lugar, tenía que venir alguien del clan Hyuga a sacarla, otras veces sus compañeros de equipo, un par de veces Kakashi sama y otras Tsunade sama. La ex Hokage la tuvo que internar la última vez pues tenía principios de anemia y descubrió que no se estaba alimentando correctamente.– Terminó su relato el chico con un suspiro de pesar.
Mientras tanto Neji estaba que quería reventar, ahora sí, de la impotencia. Más que nada romperle la cara al imbécil de naranja que se encontraba a un lado suyo por ser el responsable de esa situación.
Naruto mientras tanto se encontraba en shock, pues jamás pensó que Hinata estuviera sufriendo tanto. Aspiro fuerte y se convenció con más ímpetu en sacar adelante a Hinata, pues al parecer la cosa era más grave de lo que imaginaba. Así que era hora de poner en marcha el plan que formularon Neji y él.
–Pues bien, las cosas están peor de lo que pensaba pero no desistiremos en encontrar a alguien que cuide de Hinata chan. Así que empieza la misión de sanar su corazón dettebayo.– Alzó un puño hacia el cielo con plena convicción de hacer realidad sus planes.
Neji arqueo una ceja. Naruto jamás dejaría de ser Naruto y por lo tanto, ni aun estando muerto dejaría de ser alguien escandaloso.– Por el momento ya es muy noche. Descansen, mañana necesitaremos de su ayuda.
–¿Que harán ustedes mientras tanto?– Pregunto Udon a los espíritus frente a ellos.
– Por el momento acostumbrarnos a estar así dettebayo. Me siento muy raro.– Exclamo Naruto señalándose a sí mismo con una extraña mueca en el rostro.
–Mañana nos encontraremos aquí.– Neji los despidió con un asentimiento de cabeza.
–Jefe. Me dio gusto verte, aunque sea así.– Sonrió Konohamaru acompañado de sus dos inseparables amigos.
Los tres chicos se fueron rumbo a sus casas a descansar mientras que Naruto y Neji esperaban que el tiempo corriera rápido y así ponerse al corriente con lo que dejaron pendiente. Hinata.
Al día siguiente…
–Bueno y exactamente ¿Cuál es el plan?– Se expresó Udon sorbiéndose los mocos.
–Ya lo dijo Naruto, encontrar a alguien que pueda sanar el corazón de Hinata.– Les aclaró Neji cruzando sus brazos a la altura de su pecho.
–¿Quieren que Hinata san se enamore de alguien?– Habló Moegi con los ojos abiertos mirando al castaño y al rubio.
–En realidad lo que pretendemos es encontrar a alguien que cuide de Hinata sama incondicionalmente, y que ella pueda ver en ese alguien en quien confiar, quien pueda llegar a ser su pilar para superar la pérdida que significó Naruto.– Cerro los ojos Neji al terminar de hablar, dándole un aire de seriedad extrema.
–Que se enamoren el uno del otro, en pocas palabras.– Volvió a decir Naruto con una sonrisa a los tres chicos quien se quedaron perdidos en algún punto de la explicación del castaño.
–¿Y tiene una idea de quién podría ser ese alguien?– Otra vez Konohamaru se adelanto a la pregunta que querían hacer los otros dos del equipo.
–Pues de hecho tenemos una lista... Aun no es la lista definitiva, pero podemos ir agregando a alguien más.– Naruto sacó una hoja de su chaqueta naranja mirándola detenidamente y con expresión pensativa.
–Pues si me permiten opinar, podríamos empezar con los dos miembros de su equipo. Al fin y al cabo son los más cercanos a Hinata san. Quizás alguno de ellos pueda ser a quien buscan, ellos son quienes pueden conocerla más y sacarla adelante.– Opinó el chico de lentes.
Todos lo voltearon a ver enseguida. El pequeño pegó un brinco del susto al sentir todas las miradas sobre él.
–¡Eso es excelente, Udon! ¡Eres un genio dettebayo!– Le palmeó la espalda Naruto, olvidando que es un fantasma la mano atravesó el cuerpo del chico. El rostro de Udon estaba azul, observando la mano de Naruto moviendo los dedos a través de su pecho.
–Ups, olvide que soy un "espíritu".– A todos les salió una gota en la nuca. Y Neji rectificaba su teoría, Naruto era Naruto aun estando muerto.
–Bueno, se ha decidido que los primeros en probar sean Kiba Inuzuka y Shino Aburame. Probaremos primero con el Aburame– Habló Neji mientras caminaba rumbo a la mansión. Quería ver con sus propios ojos a su prima antes que nada.
Los otros le dieron alcance a los pocos metros. Konohamaru, Udon y Moegi sumergidos en alguna plática que los otros ninja no escuchaban. Mientras Naruto observaba de reojo a Neji y veía su impaciencia por ver a su prima.
–Oye, Neji.
–Te escucho.
–¿Porqué primero Shino? Yo digo que Kiba podría ser mejor opción. Ya sabes, él es más alegre y Shino es muy… Shino... Raro, muy callado, casi no se le ve la cara, demasiado parco.– Rascaba su nuca tratando de describir al Aburame.
– Simple, Kiba no me agrada. Siempre ha tenido sentimientos por mi prima rayando casi en lo posesivo. Aburame suele tener primero en cuenta a Hinata, sus emociones, su sentir, los temores que la asechan sin hostigarla.– Habló Neji con el ceño fruncido de tan solo recordar al Inuzuka. Aunque siendo sinceros Shino tampoco le ocasionaba una buena espina.
Llegaron a la mansión Hyuga y Neji junto a Naruto fueron directo a ver a Hinata. Cuando sintieron un chacra conocido por los dos. Increíble que el cielo, el karma o Kami sama los ayudara de esa manera, pues Shino llegaba a la mansión. Pudieron observar como un guardia le daba entrada casi de inmediato y lo hacía pasar hacia uno de los jardines. Shino esperó ahí hasta que una chica muy parecida a Hinata llego. Y de hecho se trataba de Hinata.
Tanto Neji como Naruto se quedaron impresionados del aspecto de la princesa Hyuga. Su pelo aun lucia largo pero ya no brillaba como antes, su piel estaba demacrada, ligeramente encorvada, como si caminar le costara un gran esfuerzo pero sobre todo su mirada. Ya no tenía ningún brillo en ella, y vieron que Konohamaru tenía razón, miraba hacia el vacío.
Sintieron las tres presencias de los chicos aun lado de ellos, Neji se golpeó mentalmente, pues estando donde estaban era fácil que el byakugan los hallará y que explicación podrían dar esos tres que pudiera sonar coherente. Así que los llevo a uno de los puntos ciegos de la mansión en donde aun podían ver a los dos miembros del equipo ocho. Vieron que Hinata se sentaba bajo la sombra de uno de los arboles de la mansión mientras Shino solo se recargaba en el tronco del mismo árbol.
–Hokage sama piensa darnos pronto una misión como equipo.– Habló Shino, que aunque no se notara por los lentes oscuros, estaba mirando detenidamente a Hinata. O al menos lo que aun quedaba de ella.
–Yo– suspiró –No sé si pueda Shino kun.– Bajo aun más su mirada, observando sus manos, algo secas y descuidadas.
–¿No puedes o no quieres? No te presionaré Hinata, pero sigues hundiéndote en un abismo. Dudo mucho que a alguno de ellos les haga gracia eso.– Sin nombres, pues no eran necesarios para saber de quién hablaba. Shino notó como su compañera daba ligeras sacudidas en su cuerpo, señal de otro inminente llanto, el Aburame se deslizo por el tronco del árbol y se sentó a lado de ella, con extrema ternura, muy pocas veces vista, abrazo a Hinata por su hombro atrayéndola hacía su propio hombro para que allí desahogara su dolor.
Los espectadores, muertos y vivos, estuvieron viendo toda la escena de principio a fin. Neji con preocupación y una leve molestia al ver a su adorada prima siendo abrazada y consolada por Shino; Naruto un tanto sorprendido por ese lado desconocido del chico de los insectos. Udon y Moegi algo sonrojados por la expresión de cariño y Konohamaru con algo de extrañeza por esa misma acción.
–¿Porqué no salimos un momento? Hace días que no sales, te hará bien.– Shino ayudó a Hinata a ponerse de pie y sostenerse al trastabillar.
–Parece que habrá que seguirlos con cuidado. Tal vez las cosas se den por si solas con Shino e Hinata.– Opino Konohamaru siendo secundado por todos.
–Tienen que aminorar su chacra, tienen que pasar desapercibidos. No hay que exponerse dattebayo.– Les aconsejo Naruto a los chicos.
Así, todos se pusieron en marcha tras la pareja de amigos. Hinata apenas era consciente de lo que la rodeaba o quien la rodeaba. Respondía saludos mecánicamente algunos eran corteses y otros iban acompañados de lástima. Esa era una de las razones por lo que la princesa del Byakugan no salía mucho de la mansión.
Fue una caminata de tan solo unos cuantos minutos, hasta que llegaron al campo de entrenamiento del equipo ocho, ambos shinobis miraron el inmenso bosque mas allá del campo de entrenamiento.
–Recuerdo que Neji niisan solía venir por mí cuando tardaba en regresar. Llegaba entre molesto y preocupado.– Sonrió de manera nostálgica Hinata hacía la nada. Era increíble como su cuerpo podía sentir que en cualquier momento el llegaría a sus espaldas a llamarle la atención por su, según él, excesivo entrenamiento.
Neji, al escuchar eso sintió la calidez de las palabras de su prima en todo su "ser". En esos días le molestaba sobre manera como su prima se desgastaba física y psicológicamente por cumplir con las expectativas que tenían los viejos del concejo del clan Hyuga.
Shino sólo escuchaba el relato de su compañera, y aunque sabía que la muerte de su primo aun le dolía en lo profundo de su corazón, era el tema de su amor de la infancia el que preocupaba a todo mundo. Desde hace días no había pronunciado el nombre de Naruto, pero para él que la conocía desde pequeña sabía que Hinata ya no lo nombraba sólo para no seguir derramando lágrimas que preocuparan a los demás.
Él sabía perfectamente que cada noche Hinata salía a hurtadillas de la mansión Hyuga con destino al cementerio de Konoha para seguir derramando su dolor en esa lapida de uno de los más grandes héroes de Konoha. Shino no era un genio como Shikamaru, pero algo de inteligencia se le había otorgado, él sabía perfectamente que aunque lo intentara, y lo intentara y lo intentara jamás podría sanar el peso tan grande que Hinata cargaba. Para él era imposible. Quizás solo podría darle un poco luz, pero no era ese sol que ella necesitaba.
De repente, Shino se vio rodeado de esos frágiles pero letales brazos. Hinata lo abrazaba con fuerza ocultando su rostro en el pecho. Apenas y pudo corresponder el abrazo cuando ella levanto su mirada.
–Gracias por lo que haces Shino kun, pero creo que tengo que salir sola de esto. Tu ayuda es bienvenida, no pienses que soy una mal agradecida, pero creo que tomara algo de tiempo.– Le sonrió de la forma más segura posible, pues aun el dolor era palpable.
Las esperanzas de Neji y Naruto se vinieron abajo con la confesión de Hinata. Pues ella aun se negaba a dar el gran paso, pero dio un pequeño brinquito para salir de su abismo.
Caminado con un aire un poco más relajado hacia la mansión Shino dejó a Hinata en la puerta y se marcho, pues había cosas en su clan que necesitaban ser atendidas. Hinata suspiro hacia su amigo y agradeció mentalmente a kami por haberlo puesto en su camino igual que a Kiba.
Al adentrarse a su hogar en lugar de ir hacia su habitación se dirigió al pequeño santuario que se le había dedicado a Neji en la mansión principal. Se sentó frente a la tablilla conmemorativa y al retrato de su primo, acariciando suavemente esta última.
Neji, quien había seguido a Hinata hasta donde se encontraba ahora junto con Naruto miro impresionado la acción de su prima. En su pecho un extraño regocijo crecía al verse añorado de esa manera.
–Neji nii... Sé que saldré a delante… aunque aun no sé cómo, pero sé que lo haré. Por favor, en donde sea que estés, ayúdame.– Sonrió de una manera más genuina la oji luna, pero las lagrimas empañaban esa sonrisa.
Neji que estaba detrás de ella, coloco una mano sobre su hombro enviando una ligera carga de chacra.
–Siempre estaré aquí Hinata sama.– Susurró Neji al viento. Siendo solo escuchado por Naruto, quién se mantuvo al margen de esa escena familiar.
Hinata se levando de golpe, pues al sentir ese chacra en su hombro se asustó así como su corazón dio un vuelco de alegría. Más al girar la nada era la que la acompañaba.
–Aquí estoy Hinata sama.– El Hyuga levantó su mano para tratar de tomar la mano de Hinata quien buscaba algo en ese lugar. Pero al ver que su acción era inútil sólo suspiró en derrota.
Sin embargo Hinata sonrió abiertamente. Ella sabía de alguna manera que Neji estaba ahí en ese momento con ella. Solo lo sabía.
–Cuento contigo Neji nii.– Un poco más segura y alegre salió del santuario y por primera vez en mucho tiempo cenó con su familia. Para Hiashi era un peso menos y para Hanabi una de las mayores alegrías. Sin embargo en la noche, ambos espíritus errantes se darían cuenta que aun faltaba algo más.
Hinata, escapaba de su hogar, vestida completamente de negro. Pantaloncillo, blusa manga larga pegado a su cuerpo y una coleta a lo alto.
Konohamaru, Udon y Moegi que si estaban a la espera de más instrucciones, siguieron a la Hyuga en compañía del Neji y el Uzumaki.
–¿A dónde irá Hinata chan dettebayo? Es muy tarde.– Naruto rascaba su cabeza mientras la seguían a distancia prudente.
–Al cementerio. Ahí va casi todas las noches.– Fue Moegi quien contestó, en su voz se apreciaba algo de tristeza.
La Hyuga paró de repente su carrera. Pues la lápida que cada noche visitaba estaba ahora ocupada, por nada más y nada menos que el actual Hokage de la hoja. Hatake Kakashi.
Hinata se acerco despacio sin querer llamar la atención del ex copy ninja. Sin embargo éste volteó a verla casi de inmediato al sentir una presencia.
–Hola Hinata chan.– La voz del Hokage no era esa risueña o traviesa que siempre usaba. Era plana, sin nada en ella.
–Kakashi sama.– Saludo Hinata no sabiendo muy bien qué hacer.
–Sin formalidades, estamos en un lugar que no requiere de esas cosas Hinata chan.– Aunque Hinata vio su sonrisa bajo la máscara sabía perfectamente que esta era falsa. Pero al acercarse más al Hokage pudo ver sus ojos hinchados. Signo inequívoco de llanto. Y entonces ella comprendió algo que por dolor había olvidado. Ella no era la única que había perdido a Naruto. Ese hombre frente a ella había perdido a su alumno, al hijo de su sensei, al ahijado de su autor de novelas favoritas, a un pequeño hermano. Y se sintió tonta, pues Sakura y Sasuke también habían perdido a un amigo, a un rival, a un compañero. Se sintió egoísta pues ella se la había pasado encerrada en su habitación desde que la guerra terminó, que olvido que Sakura y Kakashi ni siquiera pudieron llorarle debidamente, pues la primera tenía que reportarse en el hospital para atender a los heridos y este último se le había nombrado Hokage casi al pisar suelo de Konoha. Para ellos no hubo tiempo de duelo.
Y sin pensarlo dos veces Hinata corrió hacia el Hokage, quien apenas pudo abrir los brazos para recibir a la pequeña Hyuga y que no se lastimará. No entendía cual podría ser la razón de esa acción, pero cuando iba a preguntar Hinata se puso de rodillas mientras Kakashi permanecía sentado a ras del suelo. Así que ella le sacaba una cabeza de diferencia, entonces casi de manera cómica, Hinata, sin signos de dobles intenciones, atrajo la cabeza del Hokage hacía su pecho. Cuando Kakashi iba a preguntar qué pasaba la voz de Hinata detuvo su línea de pensamientos.
–Gommen Kakashi sensei. Yo soy muy tonta y no me di cuenta que usted, Sakura y Sasuke también sufrían. No solo yo amaba a Naruto kun, cada uno lo hacía a su modo y quizás usted aun no desahoga su dolor debidamente. Creo que llegó el momento ¿No lo cree?– Hinata miraba hacia la tumba de su amor. Mientras gentilmente acariciaba la espalda de Kakashi, como si se tratara de un niño.
El peli plata al momento de escuchar a Hinata decir todo eso sintió su corazón golpear con fuerza. Él nunca lloraba frente a nadie, se guardaba su dolor. Pero esa niña con palabras dulces y suaves caricias removía cada una de sus emociones. Sin proponérselo y tratando de evitarlo a toda costa, Hatake Kakashi había empezado a llorar, solo pequeños temblores de cuerpo, pero era más de lo que cualquiera hubiese logrado en toda una vida.
Mientras tanto Hinata solo seguía con sus caricias, de manera rítmica. Era hora de dejarse ayudar y ayudar a otros a salir adelante. Aunque era obvio, al menos ella lo veía así. Que jamás podría llegar amar a nadie más. Naruto había sido todo para ella.
Neji, Naruto Konohamaru, Udon y Moegi, miraban la escena con diferentes sentimientos. Sorpresa, incredulidad, extrañeza, esperanza y otros tantos más.
–Hay que seguir buscando ¿verdad?– Dijo Konohamaru al grupo entero.
–Si dettebayo, Shino no era el indicado.– Naruto sentía de nuevo esa opresión en el pecho al ver la escena frente a sus ojos, pero no sabía ahora a que se debía.
–Si Hatake muere pronto, lo reviviré, no sé cómo pero lo haré y después lo mataré.– Decía Neji apretando los puños. De ahora en adelante odiaría al Hatake por estar en esa posición con su adorada prima.
Segundo capítulo entregado. Por sentimentalismo yo escogí a Shino, pues fue de Hinata y él de quienes escribí mi primer fanfic. Cuando entré al reto, sinceramente, no sé en qué me metía. Pero la idea era fascinante, y estos retos no los podemos dejar pasar así como así. Sufrí y agonicé al momento de escribirlo pues quiero estar a la altura de mis compañeros y compañeras, y también de ellos espero su opinión. No queda más que desearle suerte a quien escriba el próximo capítulo. Espero su opinión. Bye Bye.
El autor del capítulo anterior fue Ninde Elhenair… ¿Ya sabes quién soy yo?
–Respuesta a reviews sin cuenta:
Kuroi: ¡Gracias por leer! Espero que estés disfrutando de la historia :)
Minecraft: ¡Qué bueno que te gustó! Jajajaja Yo si sé quién eres XD
