Reviews:
Mikuday-chan: ¡Sí, estoy viva y coleando! A causa de la universidad no tengo mucho tiempo para escribir, pero no te preocupes, pronto actualizaré Balada del Héroe ;D
Me alegro que te guste Kiss, el cual yo también le tengo un gran cariño, y espero que el remake igual sea de tu agrado. ¡Gracias por el review! n-n
- Hey, ¡despierta, dormilón! -
Link escuchó que una voz aguda le gritaba al tiempo que sentía ligeros golpecitos en la cabeza. Abrió lentamente los ojos y vio que se trataba de una pequeña hada azul.
- ¿Uh?... ¿Navi? - se sentó en la cama y bostezó – Navi, ¿Qué sucede? -
- ¡Vamos! ¡Deprisa! El Gran árbol Deku te está esperando -
O0O0O0O0O0O0O0O0O0O0O0O0O0O
Link caminaba con lentitud y cautela, no sabiendo exactamente si lo que sentía era temor o realmente era un inconsciente como Mido, el jefe de los kokiris, le solía decir. Pero no era exactamente miedo lo que sentía mientras caminaba hacía la salida de la Villa Kokiri, el lugar donde se crió y el cual ningún kokiri tenía permitido salir.
Normalmente Link habría declinado una misión así... Salvar al mundo de un aún desconocido peligro, pero el Gran árbol Deku le confesó no ser un Kokiri, que era un Hylian el cual su madre, antes de morir, lo dejó a cargo del árbol. Al principio Link sintió tristeza y de alguna manera comprendió del por qué era tan diferente a los otro niños y por qué no contaba con un hada como los demás, pero al mismo tiempo fue un alivio, pues eso significaba que podría abandonar la villa para emprender un viaje y buscar las 3 piedras espirituales para derrotar al mal, de las cuales ya contaba con una. Y el hecho de haber podido derrotar a una araña gigante que mataba por dentro al Gran árbol Deku le hizo ganar confianza en sí mismo.
- Así que te vas... -
Link se dio media vuelta y vio a su mejor amiga al otro lado del puente. La chica sonreía, pero su miraba la traicionaba con ojos húmedos.
- Sí. Debo hacerlo... - replicó cortante. Pero en realidad sólo buscaba no dejar también salir las lágrimas. Saria era su más preciada amiga... En verdad la extrañaría.
- Lo sé – se acercó lentamente al rubio, lo tomó de la muñeca izquierda hasta extender su mano y dejó en ella una ocarina – Toma. Para ti... Te dará suerte -
- Saria... Yo...Volveré, lo prometo – guardó el regalo y comenzó a correr sin mirar atrás, dejando a su amiga y todo lo que conocía, pero sin intención de olvidar.
Cuando Link estuvo consciente de que había salido de la Villa Kokiri, se topó con un amplio paraje verde y a lo lejos vio asomarse un castillo. Por lo que sabía, ese era su próximo destino para hablar con la Princesa Zelda.
O0O0O0O0O0O0O0O0O0O0O0O0O0O
Link quedó maravillado desde el instante en que cruzó el portón de entrada a la ciudad dentro del castillo. Todo allí era distinto al lugar donde vivió toda su vida. Incluso se sorprendió al ver gente adulta. Nunca había visto a un adulto, ni siquiera en ilustraciones de libros, y ahora veía a muchos reunidos y conversando alegremente. Lo que sí pudo reconocer fue a animalitos diversos como perros, gatos, y cuccos, esos sí estaban en los libros.
Olvidándose un momento de su misión, tuvo curiosidad de ver todo lo que pudiera, caminando entre las tiendas, tocando el agua de la fuente y preguntándose cómo es que el agua salia de abajo para arriba, y viendo como los niños hylianos se divertían juntos a pesar de no tener un hada. Quiso continuar mirando la plaza pero por error llegó a un callejón solitario, y mientras buscaba cómo regresar al centro de la ciudad percibió una mirada que lo puso en alerta.
- Nos encontramos de nuevo, Link – escuchó que una voz familiar le habló. Se dio la vuelta y quedó paralizado al ver de quien se trataba.
- Dark Link – es todo lo que pudo decir.
Estaba entre sorprendido y alegre. Hacía casi un mes desde que se conocieron y no se habían vuelto a ver. Incluso volvió varias veces al Bosque Perdido con la esperanza de encontrarlo, pero nada. Y ahora que lo tenía enfrente ya no estaba seguro de por qué quería verlo de nuevo.
- Veo que te acuerdas de mí. Eso me halaga – Dark Link se acercó y le dio un beso en la mejilla como saludo. El rubio retrocedió con vergüenza - ¿No vas a darme un beso también? - preguntó divertido al verlo tan nervioso.
Link asintió un par de veces y regresó el saludo, separándose enseguida.
- ¿Sabes, Link? Hoy tengo el día libre y me gustaría conocer la ciudad, ¿quisieras tener una cita conmigo? -
- ... ¿Una cita? ¿Eso es qué es? -
- Umm... a decir verdad no estoy seguro – se llevó una mano al mentón – Las Gerudo me dijeron que una cita es cuando dos personas que se gustan hacen cosas divertidas -
- Aaaah... - dijo ante la respuesta. Se cruzó de brazos y en su mente se formuló otra pregunta – Espera, no entiendo. Si es algo que dos personas que se gustan hacen, ¿por qué me dijiste si...? -
El pelinegro rió antes de que Link pudiera terminar de cuestionarle.
- ¿No es obvio? Es porque me gustas – sonrió y lo tomó de las manos.
Al escuchar la declaración, Link prácticamente se convirtió en piedra, no sabiendo exactamente qué pensar o decir en respuesta. Sintió retortijones en su estómago, pero no era de asco ni ganas de vomitar, eran de puros nervios. Tras unos segundos, intentó tranquilizarse pensando que Dark Link se refería a "gustar" en sentido de amistad, como su relación con Saria. Pero las dudas se disiparon cuando el pelinegro plantó sus labios sobre los suyos.
Si ese acto hubiese sucedido un mes atrás, el rubio no habría entendido su significado. Pero días después de conocer a Dark Link, fingiendo nulo interés en el asunto, le preguntó a Saria si sabía lo que era "un beso" y ésta contestó que era cuando dos personas que se gustan juntan sus labios para mostrar su amor, o que al menos eso había leído en un libro.
Link, habiéndose recuperado del asombro, empujó al otro niño. El beso no le disgustó, pero tampoco estaba seguro de sus sentimientos por él como para "mostrarle amor".
- Yo...eh... - intentó hablar para preguntarle el por qué lo había besado, pero ningún sonido salió de su boca.
- No tienes que decir nada – interrumpió Dark Link con una sonrisa ganadora – Sé que también te gusto -
- ¡¿Gus-gustarme?! - exclamó con la cara roja - ¡Pero nunca he dicho algo así! -
- No tienes que decirlo, es obvio. Nadie se puede resistir a alguien como yo – dijo acomodándose el cabello tal cual galán.
Link entornó la mirada sin poderse creerse lo que escuchaba. Juraría haber visto un comportamiento así antes por parte de Mido. ¿Cómo se le decía a ese tipo de personas? ¿Presumidos?
- ¡Cómo sea! Vayamos a divertirnos – dijo tomando una mano del rubio y jalándola con fuerza para comenzar a caminar.
El rubio trató de soltarse pero sus intentos fueron en vano, el pelinegro era más fuerte que él. Al poco rato se rindió y dejó que Dark Link lo guiara.
Pasaron algunos locales y llegaron a uno con la leyenda de "Tiro al blanco". Link reconoció enseguida ese juego, solía jugarlo mucho con Saria (era la única cosa "de niños" que la kokiri se permitía hacer). Entraron al lugar y compitieron por quién atinaba más blancos, ganando Link con un perfecto record de 50 mientras Dark Link apenas alcanzaba los 39 puntos.
- Nunca seré bueno para esto – se quejó el pelinegro con un suspiro – Mi niñera me mataría si supiera que perdí contra un novato -
- ¿Eh? ¿Hablas de mí? - preguntó sin darle importancia al título mientras observaba en el mostrador los objetos que podía canjear como premio.
- Sí, hablo de ti – le apuntó con un dedo – ¡No entiendo como alguien sin entrenamiento como tú le gana a alguien como yo que es entrenado por las mejores guerreras gerudo! -
- Uh, ¿debo pedir perdón? -
- ¡Bah! Olvídalo – exclamó tratando de no sonar frustrado pero sus ceño fruncido lo delataban – Vayamos a otro lugar... -
- Espera... - Link lo tomó de la muñeca y el pelinegro se volvió a mirarlo, a lo que después se dio cuenta que el rubio le ofrecía un pequeño conejo de trapo de color morado.
- ¿Q-qué? ¿Me lo estás dando? -
- Sí – asintió con la cabeza y le mostró una sonrisa – Recuerdo que dijiste que querías ganar este muñeco, así que te lo doy -
Dark Link seguía sin salir de su sorpresa, y sin decir nada más tomó al conejo entre sus manitas al tiempo que pudo sentir como sus mejillas se tornaban rojas.
- Gra-gracias, en serio... - miró al suelo un momento, pensando en lo que diría después – Link, yo... - se detuvo de pronto, llevándose una mano a la piedra de su pecho – Lo siento. Debo irme ya -
- ¿Irte? ¿A dónde? -
- Eeh... no puedo decírtelo. Pero ten por seguro que volveremos a vernos – tomó al rubio de las mejillas, y a pesar de que éste esperaba un beso en la boca, se lo dio en la frente.
O0O0O0O0O0O0O0O0O0O0O0O0O0O
Link necesitaba ver a la Princesa Zelda para poder llevar a cabo su misión, pero los guardias del castillo no le dejaban pasar. Gracias a una niña llamada Malon supo de un camino oculto al costado del castillo, el cual la niña descubrió por error cuando perseguía a uno de sus cuccos; tan solo debía pasar por detrás de algunos guardias escondiéndose entre los arbustos hasta llegar al camino indicado.
Al entrar y cerciorarse que no había nadie a la vista, continuó por un pasillo casi a hurtadillas, teniendo cuidado de no llamar la atención, sobre todo porque no sabía por dónde iba o dónde podría encontrarse a la princesa. Fue al llegar a un jardín con una enorme variación de flores cuando vio a una niña hylian vestida con elegantes ropas blancas y rosas, en las cuales tenía tejida el símbolo de la Trifuerza.
Link se acercó normalmente hasta ella, sin ya importarle hacer ruido, pero la niña parecía distraída mirando el interior del su castillo por una ventana.
- Uhmm... disculpa, ¿eres la Princesa Zelda? - preguntó al fin, y tras varios segundos la niña se volvió a verlo.
Al principio lo miró con sorpresa, pero después sonrió con amabilidad.
- Sí, soy yo. ¿Y quién eres tú? -
- Me llamo Link -
- Link... - repitió pensativa – Tuve un sueño sobre tu llegada, Héroe – Link se sobresaltó al escucharla decir eso. La princesa continuó – En mi sueño derrotabas al mal pero surgía una sombra a tu espalda lista para empuñar su arma contra ti -
Link no supo que se supone que debía contestar a eso. Lo único que él sabía es que el Gran árbol Deku le dijo que debía evitar que el mal consiguiera las 3 piedras espirituales, fuera de eso ni siquiera tenía idea de lo que hacía.
- Mira, Link. Ese hombre es Ganondorf, es el rey de las Gerudos – dijo señalando a un a un hombre pelirrojo a través de la ventana – Y el chico que esta a su lado y que se parece a ti es su hijo –
Link vio que el chico al que se refería la princesa se trataba de Dark Link - Ese hombre es malo. Quiere hacer "la paz" con Hyrule, pero yo no creo que eso sea cierto – dejó de mirar por la ventana para regresar su vista al rubio - Link, no te acerques a ese chico. Creo que él es la sombra que aparece en mis sueños -
Sin poder decirle nada a la princesa sobre sus anteriores encuentros, Link simplemente asintió.
Sugerencias, quejas, preguntas, e-mails bombas; dejen reviews~
