Disclaimer: Los personajes pertenecen a Stephenie Meyer, yo solo me adjudico la historia, prohibida su publicación en otros sitios sin mi consentimiento.
¡No te enamores!
Feliz cumpleaños a mí.
—No te pongas así, Ed.
—Tal vez tuvo razones para decirte eso.
Alice y Rosalie intentaban consolarme de una situación de la cual yo no necesitaba ningún consuelo. Lo había entendido Bella había notado que me sentía atraído a ella y antes de que quedara más en ridículo, ella me paró, lo cual de alguna manera le agradezco.
Ya había pasado un mes desde que Bella había llegado a Seattle, tres semanas desde que me dijo que no me enamorara de ella. Tres semanas en donde pensé que nuestra reciente amistad se había acabado pero no fue así. Ella llego el lunes siguiente como si nada hubiera sucedido, no me quedo más remedio que actuar de la misma manera con ella. Aunque mis amigos se dieron cuenta que algo no había salido bien en aquella "cita" como ellos la habían denominado.
Solo fue necesaria una cerveza para que soltara todo mientras lloraba en mi departamento enfrente de mis amigos, un episodio que quisiera olvidar, gracias.
—Rose, Alice, de verdad que no quiero hablar de eso—tomé un sorbo de mi refresco —Ya pasó, estoy bien —Mentí. Me habían obligado a ir con ellas a un nuevo bar para "cuidarlas", no entendía porque si tenían novios que realmente si se podían meter en una pelea y ganarla.
—Estoy segura que encontraras una buena chica pronto —Alice me tomó de la mano.
— ¿Saben qué? Estoy harto de esto —Giré mi rostro para ver las caras de las personas que estaban en el bar — Estoy harto de que me digan que la chica indicada llegará a mi vida, cuando ellas no están interesadas en el tío bueno, siempre buscan al chico malo. Pues me cansé ahora seré el chico malo. Y ya no quiero ver sus caras de lastima y de preocupación—les señalé con el dedo, ellas habían quedado blancas como el papel ante mis palabras.
—Okay, lo sentimos. Pero no hagas nada de lo que te puedes arrepentir. Tú no eres así, Ed—Rose me intentó convencer — Tú no eres de los que tratan a las mujeres como juguetes de una noche. No te conviertas en uno de ellos.
—Ya tenemos demasiado con Jasper—Alice completó haciéndonos reír a Rose y a mí — ¿Qué es verdad?—Se encogió de hombros— Te juro que dejaremos el tema por visto, Edward. Ya no hablaremos de ello al menos que tú lo desees.
.
Hoy era viernes, un día antes de mi cumpleaños número 25 ¡yupi!, noten mi sarcasmo, no era de los que festejaban con una gran fiesta o iba a bailar en alguna disco. Mi cumpleaños era un día normal, que prefería pasar jugando en mi Xbox con algún juego que me haya autoregalado. No soy un ermitaño.
Ese día fui despertado temprano por una llamada de mis padres que acostumbraban llamar a la hora exacta que había nacido, a las 6:24 de la mañana. Después de que me desean un feliz cumpleaños, salí de mi habitación dispuesto a vestirme y arreglarme para mi mañana, me sorprendió no encontrar a Jasper por ningún lado de nuestro pequeño, pero acogedor, departamento.
Sin darle muchas vueltas al asunto, salí de la casa con tiempo de sobra por lo que pare en Starbucks por un café y seguí con mi marcha hacia la oficina. Me sorprendió no encontrar a nadie en sus cubículos o en los pasillos conversando. Miré el calendario en mi espacio de trabajo preocupado de que fuera sábado, pero no, tanto en mi calendario como en mi computadora marcaba que era viernes.
Esto solo podía significar una cosa ¡Oh, no, no, no, no! Una fiesta sorpresa en la sala de juntas, tal como lo hicimos con Newton hace unos cuantos meses –aunque debo confesar que eso lo hicimos de compromiso, no estábamos muy deseos de festejar a Mike. Aunque eso significo para todos un aumento de sueldo. Puntos para todos.
Pero lo que quería dar a entender, es que yo odio las fiestas sorpresas no sé cómo reaccionar ¿qué hacer? Iba a morir de la vergüenza cuándo entrará en la sala de juntas ¿debería entrar? ¿Debería llamar y decir que estoy enfermo y que no vendré a la oficina? Tenía cierto pánico de ser el centro de atención de esta fiesta.
¿Quién sería el responsable? ¿Emmett o Jasper? No lo sabía pero encontraría una manera de venganza hacia el que se le ocurrió la dichosa idea.
Conté hasta tres y respiré tranquilo antes de abrir la puerta de la sala de juntas. Uno, dos, tres…
— ¡Sorpresa!— Todo la oficina estaba ahí.
—Uh…hola, wow…gra-gracias —No sabía que responder.
— ¡Feliz casi cumpleaños, Ed! —Emmett me rodeo los hombros con sus brazos.
—Gracias por la sorpresa, Emmett. No te hubieras molestado.
— ¿Yo? Pero si yo no planeé esto, fue idea de Bella — ¿Bella? ¿escuché bien?
Giré hacia el resto de nuestra audiencia, ahí en medio de todos estaba ella, sonriendo tímida y saludándome con su mano.
—Hola
—Hola —El mundo pareció detenerse mientras caminábamos el uno hacia el otro.
—Feliz cumpleaños.
—Uh…gracias, no debiste haber hecho todo esto —le agradecí cuando ya estaba frente mí.
— ¡Abrázala! —gritó Jasper, lo fulminé con la mirada por llamar la atención del resto de los invitados que empezaron a secundarlo con gritos y chiflidos.
Bella me sonrió y enredo sus brazos en mi cintura, no me había dado cuenta de lo pequeña que era. Teniendo la aprobación de Emmett que le levantó sus dos dedos pulgares (no pude evitar rodar los ojos), enrede mis brazos alrededor de la cintura de Bella, su cabeza quedaba a la altura de mi pecho y mi barbilla podía tocarla. Sentí como apretaba sus brazos alrededor de mí y yo hice lo mismo.
—Awww… ¿A qué es tierno esto?—Emmett gritó, aplaudiendo el resto lo siguió, aparentemente éramos el centro de atención tal como me preocupaba. Bella rió por las tonterías de Emmett y oculto su rostro en mi pecho.
— Llego a la oficina y nadie está en su puesto de trabajo ¿Alguien me podía explicar qué es esto? —Mike interrumpió nuestra pequeña fiesta privada haciendo que todos guardaran silencio inmediatamente.
—Lo siento, Mike. Estábamos felicitando a Edward por su cumpleaños —Bella habló por el resto de nosotros.
—No me opongo a eso, pero no es necesario tanto alboroto y que sea dentro del horario laboral —Se cruzó de brazos "indignado" —Quiero que recojan todo esto y que regresen a sus labores, el que sea viernes y el cumpleaños de Edward, no significa que será un día de asueto. Limpien esto y tu Bella, ven conmigo a la oficina, tenemos trabajo que hacer.
Bella asintió a su jefe, el resto de nosotros empezó a recoger las cosas que no habíamos utilizado como el pastel, los refrescos y desechables.
Bella llegó a mi lado y me abrazo sorpresivamente.
—No todo es lo que parece, Edward —susurró en mi oído antes de caminar hacia su jefe.
Mike me fulminó con la mirada antes de pasar su brazo por los hombros de Bella y dirigirla hacia su oficina. Lo último que pude ver fueron los ojos tristes de Bella.
Y aquí esta el cuarto capítulo ¿Qué estará ocultando Bella? Espero que les haya gustado mucho el capítulo del día de hoy. Muchas gracias a todas aquellas personitas que dejaron un review, agregaron en alertas y favoritos y leyeron el capítulo.
Nos leemos mañana.
P.D : Deseaba contestar sus mensajes, pero aunque me llegan sus correos en fanfiction no me aparecen, ni usando el link para responder que aparece en el correo.
