Disclaimer: Los personajes pertenecen a Stephenie Meyer, yo solo me adjudico la historia, prohibida su publicación en otros sitios sin mi consentimiento.


¡No te enamores!

Capítulo 7: Empiezan los rumores

Antes, respóndeme una cosa… ¿Por qué me dijiste que no me enamorara de ti? —Pregunté intrigado. Bella apartó la mirada de mí y suspiró hondamente antes de contestarme.

Porque yo ya lo estoy y eso complicaría mucho las cosas, Ed.


Por un momento pensé que tendría un ataque de pánico, pero por fortuna y de una manera calmada, que por cierto no esperaba, le pedí que me diera tiempo para pensarlo. Una semana fue todo el tiempo que ella me dio.

Me gustará decir que mi poder de espera y de paciencia para decirle a Bella mi respuesta fue de una semana pero no fue así, después de pensarlo toda la noche y de consultarlo con la almohada por algunas horas llegue a la conclusión que si Bella estaba ya empezando a enamorarse de mi había una gran posibilidad de que con el tiempo ella cambiará su decisión sobre nuestra relación "abierta", porque lo que Bella no sabía es que yo también estaba enamorado de ella y por primera vez en su vida, yo, Edward Cullen estaba a punto de jugármela todo por una chica, y no cualquiera, sino por Bella Swan.

Al día siguiente aunque era sábado me desperté temprano, tuve que contener mis ganas de llamarle a las 6 de la mañana, después de armar mi cubo rubik unas veinte veces y de desayunar, miré mi reloj que marcaba las ocho de la mañana, esperaba que fuera una hora decente para poder llamar.

Fui por mi teléfono celular cuando recordé que no tenía su número y no podía llamarle. Resignado y molesto conmigo mismo volví a mi cuarto para tirarme en mi cama y volver a dormir para esperar el lunes.

Un lunes más había llegado a mi vida, a diferencia de los demás, ese día me levanté con más ánimos me levanté tome una ducha, me vestí con una camisa que solo usaba cuando era totalmente necesario, aplique un poco de perfume aunque después de arrepentí porque al parecer estaba caduco. Lavé mis dientes dos veces e intenté peinarme lo mejor que pude.

— ¿Y tú a dónde vas? — Me preguntó Jasper cuando me vio salir de mi habitación.

—Al trabajo, tonto —tomé las llaves de mi auto y me dirigí a la puerta — Hasta luego, Jazz.

No esperé su respuesta porque cerré la puerta antes de que contestará algo. Llegue al trabajo en tiempo record esperando encontrar a Bella a solas, ella era una de las primeras en llegar a la oficina. Dejé mis cosas en mi cubículo y pase mi mirada por todo el piso hasta que estuvo en mi campo de visión, estaba caminando hacia la cocineta.

Miré a mí alrededor esperando no tener moros en la costa, por suerte solo había unas cuantas personas pero estaban inmersos en su propio mundo. Apuré mi paso y la seguí hacia nuestra pequeña cocina. Ella estaba de espaldas a mí y esperé hasta que girará.

Cuando lo hizo, se sorprendió de verme tras ella, no pude aguantar a que me dijera algo, tomo su cara entre mis manos y acerque mis labios a los suyos para besarla lento y profundamente, un gemido por mi parte (lo siento), hizo que nos separamos.

—Wow, no me quejo pero ¿a qué debo ese saludo? — Me preguntó coqueta mientras abría una bolsa de galletas.

—Acepto tu proposición —le dije nervioso trabándome con las palabras. Bella me miró, evaluándome, por unos largos segundos que parecieron horas.

—Muy bien —me dijo — Espero que comprendas que ya no puedes zafarte de eso —asentí — Bien, te veo en mi departamento a las ocho — entonces Bella procedió a darme su dirección, no necesité anotarla pues tenía una buena retención de los datos — Nos vemos Ed, y por cierto, tu cabello luce mejor de la otra manera.

Se acercó a mí, pensé que me iba a volver a besar pero en cambio subió sus manos hacia mi cabello revolviéndolo y en su paso destruyendo el peinado que me había esforzado por hacer esta mañana.

—Así está mejor, regresó el Edward atractivo, que tanto me gusta — Me guiñó un ojo antes de salir de la cocina y dejarme estático.

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— ¿Qué pensarías si te dijera que no soy lo que he dicho? — Bella me preguntó recostada en mi pecho.

—No me digas que eres un jefe en cubierto como el programa de televisión —le contesté bromeando y tratando de recordar si no había dicho nada malo sobre la oficina desde su llegada…solo por si acaso.

—No tontito, por supuesto que no —Bella puso sus ojos en blanco — Si fuera así ya hubiera despedido a Newton —rió junto conmigo. La abrace más fuerte hacia mi costado.

—Entonces ¿por qué me preguntas eso?

—Solo dame unas semanas y te contaré todo. No importa si al final me odias.

Intenté preguntarle algo más pero ella se dio cuenta y antes de que abriera la boca, dijo algo que hizo que mis pensamientos cambiaran de dirección.

— Dejémonos de charlas y vamos a mi habitación — Bella tomó mi mano entre las suyas y como si estuviera flotando en un sueño caminamos hacia su habitación donde nos recostamos en su cama y nos besamos por lo que parecieron horas hasta que nos quedamos dormidos.

Bella y yo no habíamos llegado a esa "etapa" de nuestra relación. Bella y yo teníamos "saliendo" desde hace unas cuantas semanas y no habíamos pasado más allá de besos y arrumacos un tanto subido de tono.

Había conseguido guardar muy bien el secreto tal como Bella me lo había pedido pero estaba seguro que Jasper y Emmett ya habían empezado a desconfiar y pensar que tenía alguna novia escondida. Por el momento me sentía cómodo con nuestro trato, pero esperaba que se convirtiera en algo más.

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— Te tengo un chisme muy jugoso, Edward — Jessica Stanley me acorraló al entrar al elevador. Por alguna razón siempre estaba deseosa de desahogarse de los chismes que sabia y lo hacía conmigo. No es que me considerara un chismoso, pero era una buena persona para escuchar y dar consejos.

—Dispara — No éramos los mejores amigos pero nos llevábamos bien desde que Jessica empezó a salir con un chico llamado Tyler, antes de eso Jessica estaba tras mis pobres huesitos.

— Newton anda tras Bella —Aunque me tensé por su noticia intenté disimularlo lo mejor posible.

— ¿Cómo sabes eso? —Le pregunté mostrando indiferencia para despistarla.

—Duh, tonto. No te diré quién pero mis fuentes me dicen que dentro de esa oficina suceden cosas muy raras. No sé si Bella le sigue la corriente, pero Mike está más que dispuesto a dar el siguiente paso.

Asentí a las palabras de Jessica, cuando llegamos a nuestro piso me despedí con un asentimiento y me dirigí hacia mi cubículo. Estaba seguro que Bella no tenía ninguna intención de relación con Mike pero no estaba seguro si las intenciones de Mike eran nobles después de su destacable historial.

Para el final de la tarde el chisme sobre Bella y Newton se había expandido como un secreto a voces, nadie hablaba del tema pero todos sabían de él. Incluso el chisme se había distorsionado tanto que según una parte de mis compañeros Bella ya estaba embarazada y Mike le había comprado un penhouse.

Cada vez que alguien venía a contarme el chisme, me mordía la lengua para tratar de no confesar que Bella estaba conmigo, que ella me quería a mí no al estúpido Newton y por supuesto que no estaba esperando a sus bebés.

Incluso aumentaban más los murmullos cuando Mike no dejaba de coquetearle descaradamente o cuando entraba a su despacho y se quedaba ahí por lo que parecían para mí, miles de horas.

Una semana ya había pasado, Bella se había enterado de los chismes y solo se había burlado de ellos, pero algo en su mirada, en las constantes llamadas que empezó a tener y en su rara actitud conmigo (más cariñosa y complaciente) me hizo tener mis dudas y pensar que algo estaba pasando frente a mis ojos y no me estaba dando cuenta.


Hola, espero que les haya gustado el capítulo, solo quedan tres capítulos y recuerden que no hay segundas partes. Estoy segura que se sorprenderán con el secreto de Bella.

Gracias por sus mensajes, alertas y por leer.

Nos leemos pronto.