Buenos días a todos, gracias por estar ahí una vez más sois increíbles. Gracias por vuestros comentarios pero sobre todo por leer día tras día conmigo. Os dejo con el capítulo y espero que os guste.
Los personajes no me pertenecen…
Capítulo 4
POV KATE
- No, no puede ser - dije dando vueltas sobre mi misma sin poder parar sin concentrarme en nada solo en ese resultado, en el cambio que mi vida iba a sufrir, pensando en él y en lo que estaba perdiendo e iba a perder por una mala decisión.
- Kate para… ¿qué pasa? ¿Cuál es el resultado?
- Lanie estoy embarazada… y no sé qué hacer - dije derrumbándome hasta que sentí como Lanie me atrapaba entre sus brazos manteniéndome en la tierra.
- Tranquila, todo va a salir bien. Ven siéntate aquí - dijo llevándome al sofá.
Sentía electricidad recorriéndome todo, no sabía como debía sentirme con esta noticia, solo podía pensar en él, en como sería todo distinto si él estuviera aquí, pero no está y todo es culpa mía.
- Kate… ¿En qué estás pensando?
- En él…
- ¿Y?
- Todo sería tan diferente, si no la hubiera cagado…
- Kate aun puedes arreglarlo.
- No, ya no.
- Si puedes. Le quieres ¿no? - yo solo podía asentir con vehemencia - y estoy segura de que ese escritorcito sigue loco por ti. Aun estáis casados, solo tienes que llamarlo y explicarle. Kate si lo llamas él vendrá corriendo.
- Siempre me quedara la duda de si lo hace por el niño. No puedo volver con él… no ahora, no en esta situación…
- Kate…
- No, no puedo hacerlo…
- Pero tendrás el bebe, ¿no?
- Yo… - ni siquiera había pensado en algo distinto. Tener un hijo suyo, aunque no estuviéramos juntos iba a ser lo más importante y bonito que me podría pasar en la vida. Iba a tenerlo aunque tuviera que ser madre soltera - claro que quiero tenerlo.
- Bien pues el siguiente paso es hacerte una prueba de sangre para estar completamente seguros. Después deberías hablar con Rick.
- No quiero hacerlo por teléfono.
- Kate, no puedes tardar mucho más. No es justo para él.
- Lo sé. Pero si viene dentro de quince días… mientras se confirma todo, prefiero esperar. Es algo que prefiero hacer cara a cara.
- Bien, ahora lo mejor será que descanses, mañana ya te llevaré para que te hagan un análisis de sangre.
- Bien.
- Kate ¿cómo te sientes?
- No lo sé. Estoy muerta de miedo, pero también… estoy feliz. No sé si es el mejor momento, no me gusta que sea así como estoy ahora con Rick, pero sé que será lo más importante para mí a partir de ahora y que tendrá el mejor padre posible - dije sonriendo.
- En eso estoy segura y ¿sabes? También tendrá a la mejor madre del mundo - dijo sonriéndome haciéndome llorar de emoción – Eso sí, empieza a comer mejor y a cuidarte un poco, el café no es lo más apropiado para una mujer embarazada.
- Gracias Lanie - dije abrazándola mientras sonreía - voy a necesitar tu ayuda.
- No lo dudes. Y piensa lo de Rick… creo que aun podéis recuperar lo que teníais.
Me quede pensando en sus palabras. Claro que me encantaría que fuera de otra manera, quizás tenía que haber ido antes a por él, quizás es lo que él esperaba. Pero ahora era tarde y no podía estar con él con la duda a cuestas, de que lo hiciera por él bebe, o porque aún me quiere o por hacer lo correcto como con Meredith.
Me repetía a mi misma: Lo quiero, quiero estar con él, quiero que vivamos todo esto juntos pero he perdido esa oportunidad.
Ahora tenía que pensar en mí bebe, en ese bebe que sin duda sí que iba a cambiar mi vida por completo. Una personita que aún no había nacido pero ya me había hecho llorar y reír. Una persona a la que ya quería y aun no estaba segura de que existiera.
POV RICK
Estaba tranquilo ante todo y feliz, porque venía Alexis a visitarme después de casi veinte largos días lejos de casa, era algo que necesitaba. Estaba tranquilo, por supuesto que pensaba en ella, no podía evitarlo pero… necesitaba ese tiempo para darme cuenta de que quizás yo no soy suficiente para ella.
Divisé a lo lejos a mi princesa y deje esos pensamientos atrás. Quería disfrutar del tiempo que ella estuviera aquí, quería disfrutar de mi tiempo como padre e hija.
- Hola papa - dijo Alexis abrazándose con fuerza y yo la envolví con más fuerza aun. La había echado demasiado en falta.
- Hola calabaza ¿Cómo estás?
- Bien, ¿y tú? Has conseguido lo que buscabas cuando viniste.
- Bueno, creo que estoy en ello.
- Vamos, tomemos un café y me cuentas.
Nos sentamos en un bar cercano tras dejar sus maletas en el coche. Hablamos sobre mi madre, sobre la suya, sobre sus clases, sobre mis firmas, sobre todo. Y de repente llegó la pregunta que intente evitar durante todo este tiempo.
- ¿Cómo estás? ¿Has hablado con ella?
- No.
- Y como estas ante eso.
- Bueno pensaba que lo haría, que me llamaría y lo arreglaríamos. Pero si no lo ha hecho ya será que lo tiene todo muy claro.
- Papa no creo eso, y tú tampoco. Kate te quiere y lo sabes.
- Puede, pero no soy suficiente para ella.
- No digas tonterías. Ya sabías como era cuando la conociste y a pesar de todo, a pesar de la situación e incluso a veces a pesar de mi, estuviste ahí para ella. Gracias a ti salió del agujero una vez y por desgracia ha vuelto a caer en él y papa sabes que solo tú puedes sacarla de allí de nuevo.
- No lo creo.
- Te ha molestado que se vuelva a meter en un lio lo entiendo pero…
- No es eso. Es porque me mintió, es porque me mantuvo fuera de todo.
- Era para protegerte papa.
- Prometimos que ya no habría más secretos entre los dos porque sabíamos que juntos era más fácil solucionar cualquier problema. Ella ha dejado de confiar en nosotros. Por eso me marche.
- Papa…
- No, dejémoslo.
- Lo dejamos, pero sé que os queréis y si tengo algo claro, es que ella es la mujer de tu vida, y tú el hombre de la suya. Estáis hechos el uno para el otro y sería una pena tirar algo así a la basura. Creo que merece la pena luchar por ello ¿no? - dijo mirándome mientras me agarraba la mano y sabía que tenía razón, pero para que una relación funcionara tenía que ser cosa de dos, y si Kate no daba el paso… yo tampoco lo daría. No era orgullo, era algo más que eso, era la necesidad de saber que era importante para ella.
- Bueno, entonces ¿Cuánto tiempo te quedas?
- Había pensado quedarme hasta que tú te vayas así nos vamos juntos.
- No sé si voy a irme.
- ¿Cómo?
- Estoy bien aquí, no sé si volver ahora me ayudaría.
- Papa tú me has enseñado a no huir de las cosas. Tienes que enfrentarte a la situación.
- Cariño…
- No papa. Tú nunca has huido. Os merecéis una conversación al menos. No puedes venirte aquí y dejar toda tu vida aparcada. Si no puede ser entre vosotros cuanto antes lo aceptes y lo afrontes será mejor para ti, para ella, para ambos.
-Menos mal que has salido a tu padre - dije haciéndola reír - tienes razón. Aunque tenga miedo, no puedo estar toda la vida escondiéndome. Además no tengo porque verla, la ciudad es muy grande.
- Papa - me regaño Alexis y yo le dedique una sonrisa - todo va a salir bien, ya lo verás.
- Si tú lo dices.
- Si, yo lo digo, así que más te vale hacerme caso.
- Ok. ¿Has hablado con ella hace poco?
- No. Lo cierto es que no he hablado con ella desde que te fuiste. Pero he hablado con Lanie y sé que no lo está llevando nada bien.
- Está metida de cabeza en el caso. Conseguirá que la maten.
- Papa, si ella no quiere que la ayuden…
- Tranquila, no haré ninguna locura. No pienso meterme en eso.
- Según Lanie, apenas come, la mayoría de las noches las pasa en la comisaria.
- Como cuando la empuje al pozo del caso de su madre.
- Papa, tú no…
- Si lo hice, solo que al final todo salió bien.
- Porque tú estabas allí, con ella. Porque tú la ayudaste.
- Alexis dijimos que íbamos a dejar el tema y…
- Vale ya lo dejo. Vamos llévame a conocer la ciudad. Quiero conocer todo - dijo ilusionada levantándose y tirando de mí con fuerza, llena de energía como siempre, esa energía que necesitaba tanto en estos momentos. Tenía que dejar todo eso atrás y centrarme en este momento. Cuando volviera a Nueva York ya pensaría en lo que hacer.
CONTINUARÁ…
Mañana más hasta entonces vuestros comentarios son buenos para mis oídos (mejor dicho ojos)
Gracias a todos y que paséis un gran día.
#MondayCastle
Twitter: tamyalways
