Disclaimer: Los personajes pertenecen a Stephenie Meyer, yo solo me adjudico la historia, prohibida su publicación en otros sitios sin mi consentimiento.¡No te enamores!


Capítulo 9: No te vayas.

Cuando desperté no estaba en mi cama, ni en la de Bella, tampoco estaba en la oficina. Solo había una luz muy brillante frente a mí y todo era blanco ¿acaso había muerto? ¿Estaba en el cielo? ¿Es así como se siente la muerte?

— ¡Edward! ¡Oh dios, por fin despertaste! — Una mano tomo la mía, giré mi rostro y vi a mi madre.

— ¿Mamá? ¿Tú también moriste? ¿Estamos en el cielo? — Incluso mi voz salía más calmada, tal vez era un efecto de estar cerca de nuestro señor.

—Oh, no querido. Estas en el hospital.

— ¿En el hospital? — le pregunté, lo último que recordaba era ver a Bella arrestando a Mike.

—Sí, tu novia Bella, la cual por cierto es una muchacha encantadora, nos llamó para decirnos que te habías desmayado y golpeado la cabeza.

—Y ¿estoy bien? ¿No tengo algún tumor o algo así? —pregunté preocupado.

— En realidad ellos descubrieron algo... ¡que tienes un lindo lunar en tu trasero! Tiene forma de corazón y está en tu pompa izquierda.

—Muy graciosa, mamá.

—Lo siento, Eddy. No pude evitarlo, eres muy gracioso…pero cambiando de tema, no tienes nada grave que amenace tu vida —Rodé los ojos ante sus palabras —Por cierto, tu novia Bella no se ha despegado desde que llegamos aquí, tuve que mandarla a que caminara y se despejara un poco, la pobre casi se queda sin uñas.

Un toque en la puerta interrumpió nuestra plática.

— ¿Se puede? —la cabeza de Bella se asomó por la puerta.

—Adelante querida —Mi madre, Esme se levantó de su asiento —aprovecharé que estas aquí para buscar a Carlisle. Debe de estar discutiendo con los médicos. Mamá camino hacia la puerta y me guiño un ojo antes de salir.

— ¿Cómo te sientes? — Bella se sentó en la orilla de mi cama.

—Bien, ¿qué fue lo que paso?

—Tuviste un ataque de pánico, te desmayaste y golpeaste la cabeza muy fuerte. Por precaución te trajimos al hospital.

—No… ¿me refiero a que paso dentro de la oficina de Newton? ¿Quién eres Isabella Swan? —Bella mordió su labio, me miraba y apartaba la mirada.

— ¿De verdad quieres saber? —Me preguntó y yo asentí— Soy… era un agente encubierto, trabajo para el FBI.

— ¿Y qué más? — Bella suspiró exasperada.

—No soy asistente y no trabajo para Crowley &Chenney. La empresa empezó a ver movimientos extraños en la sede de Seattle, tanto económicos como problemas con los empleados, la denuncia de Lauren si llego hasta las oficinas centrales. No teníamos las pruebas suficientes para incriminar a Mike por lo que Ángela, mi mejor amiga e hija del dueño de la empresa sugirió que yo podía entrar de infiltrada a la empresa.

— Así fue como llegaste— confirmé. Bella asintió.

—Se suponía que sería algo rápido, haría algunas amistades para enterarme de los movimientos de Mike, lo atraparíamos y me iría. Pero apareciste tú, chico listo. No podía decirte nada porque iba en contra del plan y seamos sinceros podías haberlo arruinado tal como casi lo haces.

—Bueno, ahora muchas cosas tienen sentido, tus preguntas por Lauren, tus llamadas sospechosas, el que sepas disparar y que…me dijeras que no me enamorara de ti —Bella asintió —¿Y ahora que pasará, Bella?

—No lo sé, Edward. No lo sé.

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En la madruga fui dado de alta, mis padres se despidieron de mí en el hospital al saber que Bella me llevaría a mi departamento (su departamento, aunque mis padres no sabían).

— No tienes un coche de policía esperando afuera ¿verdad? —intenté bromear con ella.

— ¿Qué tal si te dijera que si? —Me regresó la sonrisa, al ver mi cara de susto, se empezó a reír — ¡Deberías de haber visto tu cara! No te preocupes tengo el mismo coche de siempre— Bella me ayudo a sentarme en el asiento del copiloto —Siéntete cómodo, si quieres dormir, adelante. Cuando lleguemos a casa yo te despertaré.

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Sentí cuando Bella empezó a sacudir mi hombro con fuerza para poder despertarme. Abrí los ojos y bostecé como un gatito tierno, palabras de Bella no mías.

— ¿Dónde estamos? —Pregunté al no reconocer mi calle.

—Estamos en mi departamento, quisiera vigilarte un poco más, ¿necesitas ayuda para bajar?

—No, gracias. Estoy bien —Con un asentimiento, desabrochó su cinturón y me esperó del otro lado de mi puerta, tomó mi mano y entrelazo nuestros dedos caminando juntos hacia la entrada del edificio.

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Esperé acostado en la cama a que Bella saliera del baño para poder dormir, ya eran más de las tres de la mañana y teníamos que trabajar el próximo día.

—Lindos calzoncillos—me dijo mientras salía del baño y se hacía una coleta con su largo cabello. Me sonrojé al ver mis calzoncillos de Bob esponja, habían sido un regalo de Jasper, nunca los había usado pero como me había quedado sin ropa interior limpia, me vi forzado a usarlos.

—Regalo de Jasper—me defendí. Bella negó con la cabeza caminando hacia su lado de la cama. Deshizo el nudo de su bata y la dejo caer al suelo, me quede con la boca abierta al ver el pequeño camisón de encaje rosa pastel que apenas llegaba al final de su trasero y no dejaba nada a la imaginación —Bella… te ves hermosa —acomodé un mechón de cabello que había escapado de su peinado. Bella se sentó de rodillas

— ¿Te gusta? —Acarició la tela tímidamente —lo compré especialmente para esta noche, para nuestra primera vez juntos, pero todo se complicó.

— ¿Querías hacer el amor conmigo, hoy? —le pregunté sorprendido. Ella asintió —No me opongo, aún tenemos tiempo para hacerlo. No podemos dejar que este lindo camisón se desperdicie.

—Oh, no Edward — Ella me empujó de vuelta a la cama para volver a quedar acostado —Tienes que descansar, lo dijo el doctor —Ella me dio su sonrisa maliciosa.

—A la mierda el doctor —Bella rio por mi exaltación.

—No cariño —Bella se acomodó a mi lado — Te aseguró que un poco de zangoloteo hará que tu cabeza duela como mil demonios. Y terminarás arrepintiéndote —Empujó la cobija sobre los dos —Además quiero que ese momento sea especial y que además tengamos toda la noche y el día siguiente para nosotros —Me guiño un ojo antes de acomodarse a mi costado, pase mi brazo por detrás de ella para acercarla más a mí —Hoy solo quiero abrazarte y dormir a tu lado ¿harías eso por mí, Edward? ¿Lo harías, amor?

—Por ti sería capaz de todo. Incluso si mi vida consistiera en solo mantenerte sujeta a mis brazos, sería el hombre más feliz del mundo —Besé el tope de su cabeza antes de caer en la inconciencia.

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Los días pasaron en la empresa. Todos se habían enterado al día siguiente lo que había hecho Mike, incluso tres chicas más de la oficina interpusieron denuncias contra Mike por acoso. Alice tomó el puesto de Mike temporalmente mientras la junta discutía quien tomaría el puesto permanentemente aunque las apuestas decían que Alice iba a quedarse con el puesto permanentemente.

Bella, por su parte seguía trabajando en la empresa ahora como asistente de Alice aunque no tenía la necesidad de hacerlo. En otros asuntos, Bella y yo no habíamos tocado el tema de intimar entre nosotros, esperábamos que fuera algo espontaneo y yo, aunque me moría de ganas de demostrarle mi amor, estaba esperando a que ella estuviera cien por ciento segura.

Hoy se celebraran siete meses de que Bella había llegado a nuestra oficina y a mi vida, además también era la fiesta navideña anual de nuestra oficina. Este año era mucho más elegante debido a que Alice había organizado todo. Dejo de ser una fiesta en la oficina, para ser una fiesta elegante en un salón en el centro de la ciudad.

Todos estábamos invitados, desde el puesto más bajo hasta el más alto que correspondía a Alice, en esta fiesta todos éramos iguales y no existía ningún cargo que nos diferenciara. Había invitado a Bella para ir como mi pareja oficialmente, ya no habría más secretos y les diríamos a todos que estábamos saliendo.

En un primer momento la iba a recoger en su departamento, pero su turno en la peluquería se había atrasado y ella me llamó diciéndome que me adelantará a la fiesta. La estaba esperando dentro del salón cuando la vi entrar en un vestido rojo despampanante, podía decir sin equivocarme que era la mujer más hermosa del lugar, su escote era en forma de corazón y caí libre de la cintura al suelo.

Su cabello estaba suelto en unas ondas ligeras, llevaba un maquillaje ligero destacando sus labios rojos y llenos. Ambos nos encontramos a la mitad de nuestro camino.

—Estas hermosas.

—Hola guapo.

Ambos reímos al darnos cuenta que habíamos hablado al mismo tiempo.

—Déjame saludarte apropiadamente —le dije tomado su cara entre mis manos, Bella mordió sus labios con anticipación. Acerque mi rostro para tocar mis labios con los suyos en un profundo beso que duró más de lo socialmente aceptable.

—Wow, Edward. Nunca me habías besado de esa forma.

—Eso fue para demostrarle a todos que eres mi chica.

—Entonces déjame demostrarles a todos que tú eres mi chico —Bella paso sus manos por mi cuello acercándome a ella para volver a juntar nuestros labios, en un beso mucho más sensual que hizo que gimiera en voz alta.

—Lo siento—le dije sonrojándome.

—Yo no —me dijo antes de tomar mi mano y caminar juntos hacia nuestros amigos.

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Mientras transcurría la noche podía notar que el ánimo de Bella iba decayendo más y más. Intentaba bromear con ella y ponerme en ridículo para hacerla reír pero nada de lo que hacía estaba funcionando.

— ¿Quieres bailar conmigo? —use mi última carta, yo no era fan de bailar pero Bella sí. Bella aceptó tomando mi mano y caminando junto a mí hacia la pista de baile.

— ¿Te sientes bien? —Le pregunté mientras hacia el intento de moverme al ritmo de la lenta música. Bella negó con la cabeza apartando la mirada — ¿Te estoy aburriendo? —Volvió a negar —Habla conmigo, Bella. Dime qué te pasa.

Bella suspiró antes de decirme.

—Hoy recibí una llamada…—guardó silenció por un momento — Tengo que regresar a Nueva York mañana mismo.

— ¿Qué? —Dejé de moverme — ¿Pensabas decirme o solo desaparecer?

—Te iba a decir, pero quería que disfrutáramos esta noche juntos —Me separé de ella, pero Bella sujeto mis manos —Entiéndeme, Edward. Sabía que tenía que regresar en algún momento, pero pensaba que me avisarían con tiempo de antelación y así conversar contigo sobre lo que haríamos. Juntos. No sabía que me dirían de un día a otro.

—Y si te digo que te quedes, ¿te quedarías? —le pregunté con un nudo en mi garganta.

—No, Edward. No lo haría —Me aparté de su lado y en esta ocasión no hizo el intento de recuperar el contacto.

—Estoy enamorado de ti, Bella.

—No, Edward. No lo estas —Bella negó con la cabeza —solo es…no, tú no puedes.

—Pues lo estoy. Desde el primer momento que cruce palabras contigo —Sujete su cabeza y la levanté para que me mirara a los ojos —Incluso estoy seguro que te amo.

—No digas esas locuras Edward.

—Amo tu valentía

No, Edward —Bella cerraba sus ojos y negaba.

—Tu coraje, tu corazón —Bella seguía negando mientras lagrimas empezaban a salir —Eres hermosa por dentro y por fuera. Te amo por ser tú, Bella. Eres todo lo que siempre he querido.

— ¡No! ¡Basta, Edward! —Se separó violentamente de mi— ¡Te dije que no te enamoraras de mí! —Me señaló—Te dije que complicaría todo—Limpio sus lágrimas furiosamente —No puedo quedarme, Edward. No me pidas eso, porque no puedo darte la respuesta que quieres.

Bella volvió a limpiar sus lágrimas. Giró sobre sus talones para correr y desaparecer tras las grandes puertas de cristal. Dejándome parado en la mitad de la pista con lágrimas en los ojos.


Hola, perdón por no subir capítulo el día de ayer, mi Internet esta fallando terriblemente. Espero que les haya gustado el capítulo ¿A que no se esperaban eso?. Muchas gracias por sus comentarios y alertas.

Me voy antes de que el Internet se corte y las deje de nuevo sin capítulo.

Saludos.