Buenos días, y gracias por estar ahí un día más. Esta semana especial de Castle volvemos con cuatro capítulos semanales por lo tanto mañana habrá otro y el viernes el último de la semana. Espero que os siga gustando y que me lo hagáis saber.

Los personajes no me pertenecen…

Capítulo 5

POV KATE

Dos semanas desde que me hice las pruebas. Dos semanas desde que supe que una vida estaba creciendo en mi interior. Pero solo una semana desde que lo confirmé. Ya era seguro, ya sabía que mi vida iba a estar siempre sujeta a esa personita.

Me había tomado esa última semana de baja. No tenía ningún motivo especial, simplemente necesitaba asimilar todo y empezar a cuidarme a mi y a mi pequeño. Solo quería que todo fuera bien.

Sonó el timbre de la puerta y me dirigí a abrir la puerta, y allí estaba Lanie un día más. Estaba feliz de verla pero sabía a que venía porque llevaba toda la semana detrás de mí diciéndome lo mismo día tras día.

- Hola.

- Hola.

- Kate….

- No hace falta que lo digas, ¿vale? Que si, que tengo que contárselo a Rick, que no puedo esperar más…y tal y tal. Y yo te voy a responder lo mismo de siempre. No quiero hacerlo por teléfono. Esperaré a que venga y entonces se lo diré, no pienso ocultárselo.

- Kate han pasado dos semanas desde que te enteraste. ¿Crees de verdad que no le sentara mal?

- Me da igual, es algo que no pienso decir por teléfono. Además es él quien se ha ido.

- No empieces Kate, ambos sois culpables y lo sabes. Además no vas a tener que esperar mucho más.

- ¿Por qué lo dices?

- Porque en unas horas aterrizara en la Guardia.

- ¿Cómo lo sabes?-pregunté casi con más miedo que otra cosa.

- Porque he hablado con Alexis. Así que mañana mismo podrás decírselo de una vez por todas.

- Bien - dije algo molesta por la existencia de Lanie como si dudara de que no fuera a decírselo.

- Kate sabes que es lo mejor.

- Que lo sé.

- Deberías aprovechar para… ya sabes. Para hablar con él, para decirle lo que sientes.

- Lanie…

- Kate podéis hacerlo juntos.

- No puedo hacerlo.

- ¿Tienes miedo a su reacción? O ¿tienes miedo a que te diga que no?

- No es eso.

- ¿A que este contigo por el niño?

- Si… no… si pero no solo eso. Tengo miedo de que si sale mal habrá otra persona que lo sufrirá.

- El niño aún no ha nacido, además aunque lo hubieras hecho bien desde el principio quizás no hubiera sido para siempre. Eso no lo puedes saber Kate. Para saberlo tienes que vivirlo, ¿eres lo suficientemente valiente para intentarlo?

POV RICK

Estaba un poco nervioso. Había dudado mucho sobre si volver a casa o no. Quería esconderme, viajar y olvidarme de todo, olvidarme del fuerte dolor de volver a encontrarme con ella, de volver a recordar lugares, momentos, olores que había vivido con ella y que sabía que ya no serían lo mismo. Pero por mucho que huyera de ella, tenía que empezar a aprender a vivir sin ella y quizás después de un mes huyendo, hacer frente a todo, quizás necesitaba una terapia de choque.

Otra cosa que hizo que me decidiera a montarme en este avión de vuelta fue la persona que tenía al lado. ¿Cómo mi pequeña había crecido tan rápido? Ya no era una niña, era una auténtica mujer, una mujer inteligente que hizo que abriera los ojos. A pesar de todo, siempre seria mi pequeña, mi calabaza.

- Papa.

- ¿Si?

- ¿Qué quieres hacer cuando llegamos?

- Ir a casa - la verdad es que estaba cansado y no quería hacer otra cosa, no tenía cuerpo para afrontar nada más por hoy.

- Bien, podemos cenar en casa con la abuela si te apetece.

- Bien - dije sonriendo, pero sin tener un ápice de energía para ello. No tenía ganas de sonreír, no podía hacerlo desde que deje de ver esa sonrisa que cambio mi vida para siempre. Kate… mi Kate. Ella me cambio, ella me enseño lo que es ser una pareja de verdad, una pareja que se complementan al 100%. ¿Por qué tuvo que dejar de creer en nosotros? Si no lo hubiera hecho ahora mismo estaríamos juntos y felices. Era la mujer de mi vida, y por mucho tiempo que pasara eso siempre sería así.

Fuimos el resto del camino en silencio. Eran muchas horas que mi pequeña aprovecho para dormir. Yo no podía hacerlo. Había algo que me revolvía el estómago. Eran los nervios que sentía por verla, porque lo necesitaba, sobre todo su sonrisa. Haría lo que fuera por ver esa sonrisa de nuevo, ¿pero y si yo no soy el que la hago sonreír? No podía imaginarla con otro… y no podía, porque yo tampoco me imaginaba con otra. Solo nos imaginaba a los dos juntos, solo eso cabía en mi cabeza. Pero quizás eso ya quedo atrás… y si era así, ella merecía ser feliz. Si yo no podía sacarla de ese pozo, si no soy yo quien puede hacerla feliz, ojala pueda ser feliz con otra persona. Aunque me doliera, aunque me partiera el alma en dos, quería que estuviera feliz.

Sentía como las lágrimas corrían por mi rostro y me las limpiaba con desgana mientras en mi mente se hacía presente su cara. Porque hacía un mes que no la veía. Aunque pasara un siglo no podría olvidar ni un solo rasgo de ella, ninguna sombra, ninguna peca en todo su hermoso y bello cuerpo.

La necesitaba tanto que me dolía. No sabía cómo si iba a saber vivir sin ella. Había sobrevivido ese mes intentando no pensar, manteniéndome en todo momento ocupado pero ahora que volvía, ahora no sabía cómo iba a hacerlo y mucho menos si tengo que volver a verla.

El momento se acercaba y el miedo, la intriga por saber que iba a pasar me reconcomía por dentro. ¿Qué iba a hacer? ¿Tenía que llamarla? ¿Tenía que seguir esperando a que ella lo hiciera? El tiempo lo diría.

Cuando pise de nuevo mi país, mi casa, el aire, su gentío… comprendí como lo había echado de menos, no supe cuánto hasta que volví.

Al llegar a casa noté algunos cambios, como no mi madre ya había hecho de las suyas pero todo se me paso cuando sentí como me envolvía en sus brazos. La había echado mucho de menos. Me deje abrazar sintiendo como todo se me venía de nuevo encima. Cada vez que miraba hacia algún lado los recuerdos se apilaban en mi cabeza. Cada movimiento, cada sonrisa, cada risa, cada lágrima de ella estaba por todas partes mirándome, riéndose de mi pretendido olvido.

- ¿Qué tal hijo?

- Bueno… - no podía mentirle - siento como si todo se me hubiera venido abajo cuando he llegado a la ciudad.

- Es normal cariño, pero seguro que todo sale bien. Cuando hables con ella os arreglareis.

- No creo que vaya a hacerlo.

- ¿Pero por qué si lo estas deseando?

- Porque no quiero ser siempre yo el que de todo por esta relación. Necesito saber que ella quiere intentarlo, que quiere darlo todo.

- Cariño seguro que siente así.

-Yo creo que no se arrepiente de nada. Ella no es de arrepentimientos y eso me hace imposible a mí darlo todo. Y si nos lo damos todo no va a funcionar, ya ha pasado en otros momentos.

- Cariño creo que si hablas con ella te darás cuenta de lo que siente por ti. Esa chica se ha equivocado puede ser…

- Puede ser…

- Vale, pero nadie es perfecto, tú también has metido la pata muchas veces, no hace falta que te mencione alguna, ¿no? y ella te perdono, te comprendió, te apoyo como tú lo has hecho con ella muchas veces. Ahora te toca hacerlo una vez más si quieres que funcione. La vida de pareja es esto, unas veces te toca a ti, otras a la otra parte, pero siempre dejando aflorar el amor que os unió. Y por ese amor, perdonar y volver a empezar.

- Quizás ahora no este con las fuerzas necesarias para hacerlo.

- Piénsalo hijo, quizás cuando creas que estás preparado sea demasiado tarde. ¿No crees que merece la pena luchar por ella?

- Si lo creo, y por nosotros. Pero esto es cosa de dos madre, y si no me ha llamado en este mes es que quizás no me ha echado de menos.

- ¿No la has echado tú de menos? Porque creo que tú tampoco lo has hecho.

- Mama…

- Cariño, no te estoy riñendo. Solo quiero que veas las cosas como son.

De repente me sonó el móvil por la entrada de un mensaje y casi lo agradecí, porque no quería seguir con esta conversación. Pero cuando lo abrí y vi lo que decía el mensaje casi siento como el corazón se me sale del pecho.

Necesito hablar contigo. Es importante. Nos vemos mañana en Remy`s sobre la 1? Kate.

- Cariño ¿estás bien? Te has quedado blanco.

- Es Kate… quiere que nos veamos.

CONTINUARÁ…

Se acerca el reencuentro y la hora de la verdad veremos a ver cómo le va a estos dos cabezotas. Nos vemos mañana hasta entonces disfrutad de este y por supuesto dejad un comentario que siempre es bienvenido.

XXOO

Twitter: tamyalways