Llegó el día del reencuentro veremos cómo le va a estos dos cabezotas. El amor está en el aire.
Gracias por seguir ahí.
Los personajes no me pertenecen…
Capítulo 6
POV RICK
Sentía como las manos me sudaban como nunca antes lo habían hecho. Estuve toda la noche dándole vueltas, ¿qué era eso tan importante de lo que Kate quería hablarme? Pensé en nosotros, recé a quien me escuchara que fuera eso. Que quisiera luchar por nosotros. Pero luego pensaba en el caso y temía que viniera ha hablarme sobre trabajo, si lo hacía creo que sería como si me clavara un puñal y lo dejara allí hasta verme morir completamente desangrado. Había llegado con demasiado tiempo y cada vez que sonaba la puerta al abrirse levantaba la cabeza con la esperanza de saber a través de su mirada nada más entrar de qué iba a la cosa. Pero la puerta no dejaba de sonar y nunca era ella.
Todo esto estaba poniéndome malo. Tenía que haber llegado con el tiempo justo y así no llevaría aquí casi media hora como un loco desesperado. No sabía cómo comportarme en cuanto la viera. ¿Cómo saludarla? El no saber nada no ayudaba.
Volvió a sonar el sonidito de la puerta que estaba ya empezando a odiar y quise obligarme a no mirar pero no pude. Cuando levanté la cabeza me encontré con Kate, mi Kate mirando hacia todos lados buscándome. Estaba algo distinta, se había cortado el pelo pero era algo más, algo que no supe descifrar.
De repente me vio y una pequeña sonrisa apareció en su cara, era una sonrisa nerviosa, la conocía tan bien cada gesto suyo que sabía que estaba igual de nerviosa que yo o peor ahora mismo.
Me levanté educadamente, mientras veía como se acercaba andando de forma decidida, como si hubiera tomado una decisión importante y fuera a contármelo. Mirando hacia el suelo, mordiéndose el labio. Sin duda estaba nerviosa.
Cuando se paró justo enfrente de mí solo separados por la mesa sentí unas ganas terribles de cruzar al otro lado abrazarla y decirle que todo estaba bien. También quería acercarme a retirar su silla para que se sentara, como todo caballero debe hacer con una dama, pero no pude, seguía obnubilado por la belleza que desprendía, por la luz que veía en sus ojos. Pero no sé porque mi cuerpo se quedó paralizado y allí parado me quede como un idiota sin saber qué hacer. Kate se sentó y tras unos segundos de procesar lo sucedido, me senté de nuevo en mi asiento justo enfrente de ella con mi taza de café entre las manos.
- ¿Quieres que te pida tu café de siempre? - dije casi a media voz.
- No, tengo el estómago algo perjudicado.
- ¿No te encuentras bien?
- Si, tranquilo, no te preocupes.
- Bueno… - y me quede callado. Como si fuera nuestra primera cita…
- Rick, me alegro de verte - dijo de repente y levanté la mirada para fijarme en la suya. Los ojos le brillaban de una forma especial que nunca antes había visto. Pero estaba preciosa, tanto que me estaba costando formar las palabras a decir - ayer te envié un mensaje porque quería verte. Tengo algo que contarte, algo importante.
- Eso ya lo decías en tu mensaje - dije algo impaciente por saber que pasaba.
- Rick yo… estoy embarazada - dijo de golpe, sin anestesia, sin preparación, soltó tan tranquila. Mientras yo, me monte en una nube y deje de escuchar ruido, la puerta, el camarero, el gentío, nada, estábamos solos y ella había dicho la palabra embarazada. No oía al resto de gente de la cafetería solo a ella diciéndome esas palabras una y otra vez "Estoy embarazada" "estoy embarazada"- Rick… di algo ¿no?
- Yo… - y entonces lo procese todo de golpe.
Primero sentí una felicidad plena, iba a volver a ser padre, iba a ser padre de un hijo de Kate. Eso era lo más bonito que me había pasado en la vida después de Alexis. Pero entonces seguí procesando, no estaba aquí para volver a verme solo para informarme sobre ello lo que me hizo recordar que tener un hijo con Kate ahora no sería como siempre había soñado porque no podríamos disfrutarlo juntos.
- Rick… por favor, reacciona - dijo casi suplicándome que volviera a la realidad con los ojos emocionados y vidriosos como los suyos, ahora entendía que era lo que la hacía estar más guapa aun.
- Estoy bien, disculpa. Solo me ha tomado por sorpresa - dije sonriendo para tranquilizarla -¿Cuándo te has enterado? - dije y vi como apartaba la mirada de la mía - ¿Kate?
- Me entere hace dos semanas, pero hasta hace una semana no estaba completamente segura.
- ¿Y hasta ahora no me lo dices? - pregunté sonando más enojado de lo que quería demostrar.
- Quería hacerlo cara a cara.
- ¿Y si llegó a tardar más tiempo?
- No hubiera tenido más remedio que hacerlo por teléfono. Rick pensaba contártelo, de verdad. Para nada te mantendría al margen de esto. No, cuando sé que eres el mejor padre que puede tener - dijo haciendo que me sintiera mal por haberme enojado, la había juzgado antes de dejarla hablar, en eso comprobé que tenía perjuicios y no debía, era ella Kate, la mujer de mi vida.
- Lo siento. Compréndelo, solo estoy algo nervioso…
- No pasa nada.
- ¿De cuánto estas?
- Tres meses.
- Tres meses…
- Si.
- Por ese entonces estábamos bien - dije en voz alta aunque en realidad no quería. Pero era lo que pensaba, en lo bien que estábamos por ese entonces y era feliz por eso, era feliz de que ese niño naciera del amor de sus padres. De un amor puro, del mayor amor que haya conocido nunca.
- Si, lo estábamos - dijo mirándome de reojo y sabía porque lo había dicho igual que yo, sabía que ella lo había entendido.
De repente sentí unas ganas terribles de abrazarla. Pensé en como de diferente sería todo si no hubiera pasado nada, si este mes sin vernos no hubiera existido. Todo sería tan distinto que sentí una fuerte presión en el pecho que casi me deja sin respiración. Por el rabillo del ojo vi movimiento y cuando levanté la mirada la vi que estaba mirando el móvil.
- ¿Pasa algo?
- Tengo trabajo. He estado esta semana de permiso pero tengo que volver a trabajar.
- Kate no creo que sea bueno para él bebe que estés trabajando… creo que es peligroso.
- Rick mi trabajo ya no es igual que antes.
- Eso no te lo crees ni tú. No eres una capitana que se encargue del papeleo y se acabó. Tú eres de acción y no quiero que te pongas en peligro.
- Rick se lo que hago. Este bebe también es mío y es lo que más quiero en el mundo. No pienso ponerlo en peligro - dijo enfadada.
- Lo siento solo… no quiero que le pase nada, no quiero que os pase nada.
- Estaremos bien. Ahora tengo que irme. Te llamo cuando tenga que ir al ginecólogo si quieres.
- Claro. ¿Puedo contárselo a Alexis y a mi madre?
- Claro. No se lo he contado a nadie solo a Lanie y porque me ayudo en la prueba. Pero ahora que ya lo sabes tú yo también se lo diré a mi padre.
- Bien - dije levantándome pero otra vez me quede de pie viendo cómo se daba la vuelta y se marchaba. Tenía muchas preguntas, muchas ganas de abrazarla, muchas ganas de gritarle que la amaba pero no hice nada. Una vez más la vi marchar sin hacer nada de nada.
Pague y me fui a casa. Tenía muchas ganas de decirles a mi madre y a mi pequeña la buena noticia. Necesitaba hablarlo con ellas.
Cuando entré por la puerta de casa me encontré con mi madre con un montón de papeles en la mano, ensayando alguna obra. Entré y tras colocar la chaqueta en su lugar fui directo a la cocina para prepararme un nuevo café. Estaba vertiéndolo en la taza cuando apareció mi madre.
- ¿Me pones uno?
- Claro madre. ¿Y a Alexis?
- Ha salido. Vendrá tarde.
- ¡Ah!
- Venga ¿me vas a decir que pasa?
Pensé en si decírselo o no. No sabía si contárselo a ambas juntas, a Alexis antes o que hacer. Pero necesitaba hablar ahora no podía esperar a que llegara Alexis así que no me lo pensé más.
- Kate está embarazada - dije de golpe y vi como la cara de mi madre pasaba de sorpresa a una amplia sonrisa. Y luego tras reaccionar se tiró rápidamente a abrazarme, ese abrazo que tanto eche de menos con Kate.
- Felicidades chico - dijo abrazándome casi dejándome sin aire.
- Madre no puedo respirar.
- Lo siento. Entonces ¿todo bien? Cuando vendrá la mama quiero verla.
- Madre nada entre Kate y yo ha cambiado.
- Pero…
- Pero nada. Solo quería contarme la noticia.
- ¿Y no le has dicho tu nada? Vamos hijo no te habrás quedado como un tonto sin decirle nada.
- Madre no era el momento. No quería que pensara que si quería estar con ella era por el niño. Y no quiero pensar yo lo mismo de ella. Ya lo hice una vez y mira como salió.
- La diferencia es que esta vez estás enamorado de la madre y ella de ti hijo.
- Si, pero la diferencia esta vez es que no estamos juntos ya. El tiempo dirá si podemos volver a estar juntos o no, no quiero precipitarme y meter la pata. Lo importante ahora mismo, sin duda, es él bebe. Todo lo que venga a partir de ahí, será magnifico, pero quiero pensar en el niño, por eso temo que Kate siga trabajando o lo que es peor metida de cabeza en el pozo.
- Cariño Kate va a ser una gran madre, eso no puedes ni cuestionártelo. Ella sabrá mejor que nadie lo que puede o no aguantar, además siempre dije que solo tú podías sacarla de ese pozo.
-Y yo te dije que no, solo espero que este bebe, nuestro bebe pueda conseguirlo.
CONTINUARÁ…
Ya sé que querías que volvieran a estar juntos pero ya os digo que será un largo camino hasta llegar allí. Gracias a todos por seguir leyendo y espero vuestros comentarios.
Nos vemos el viernes…
XXOO
Twitter: tamyalways
