Buenos días, os dejo un nuevo capítulo. Espero que os esté gustando aún queda mucho por dar en esta historia y espero que sigáis ahí conmigo. Os dejo un nuevo capítulo.

Los personajes no me pertenecen…

Capítulo 7

POV RICK

No había dormido nada en toda la noche. ¿Cómo hacerlo tras esa noticia? Estaba feliz, claro que estaba feliz. Iba a ser padre de nuevo y con la mujer de mi vida. Pero tenía esa espinita clavada en el alma. Necesitaba el poder pasarlo todo con ella, me encantaría poder vivirlo a su lado. Sería tan mágico, tan distinto al embarazo de Meredith… pero quizás por no luchar más por la persona que quiero me encontraba en esta situación. Pero a pesar de todo, a pesar de no estar con ella, pensaba formar parte de la vida de mi hijo, pero a tiempo completo, no quería ser un padre de fin de semana o de un fin de semana cada quince días. No quería ni pensar en ello, aunque no me imagino que Kate quisiera alejarme de nuestro hijo, no, ella no es así.

Decidí levantarme, después de todo, no podía dormir, así que mejor me levanto, pensé y me tomé un buen café. Cuando salí hacia la cocina me encontré con mi calabaza en la cocina con su desayuno.

- ¿Qué haces levantada a estas horas?

- Eso debería preguntarte yo a ti - dijo sonriendo mientras le daba un beso en la cabeza.

- ¿Qué estas tramando?

- ¡Oh! es un caso.

- Has cuidado bien el negocio ¿eng?

- Lo dudabas.

- Nunca. Alexis… tengo que contarte algo importante.

- Dime - dijo mirándome fijamente con esos ojos azules tan iguales a los míos. ¿Tendría él bebe mis ojos? ¿O tendría los de Kate? Solo sé que será perfecto porque será de ambos.

- Cariño ayer estuve con Kate…

- ¿Habéis vuelto?

- No… no es eso.

- ¿Entonces?

- Kate me dijo que… que estaba embarazada.

- ¿Embarazada?

- Si cariño, vas a tener un hermanito.

- ¿En serio? - dijo con una sonrisa.

- Si.

Y vi cómo se levantaba y se lanzaba a mis brazos casi haciendo que cayera hacia atrás. Mi hija había reaccionado igual que hubiera querido reaccionar yo el día anterior. Se la veía feliz con la noticia y a mí me hacía feliz que así fuera. Íbamos a ser una buena familia a pesar de todo.

- ¿Cuándo vendrá Kate?

- No lo sé. ¿Por qué?

- Bueno ahora que está el bebe tenéis que volver.

- Cariño, eso no ha cambiado nada.

- Pero os queréis y vais a tener un bebe. Papa no quiero que mi hermano pase por lo que yo pase.

- Con tu madre me case y no cambio nada.

- Pero Kate y tú os queréis y ya estáis casados. Solo tenéis que hablar. Podéis ser felices y hacer a ese pequeño feliz.

- Es complicado cariño.

- No, vosotros lo hacéis complicado. Es muy fácil solo tenéis que hablar y deciros lo que sentís. No esperéis otros cuatro años para hacerlo. Os merecéis ser felices papa y ese bebe también.

POV KATE

Me levanté de nuevo con nauseas. Estaba mal acostumbrada ya a ello. Me levanté y tras enjuagarme la boca me dispuse a desayunar. Pero no había nada que me apeteciera y encima el café ya apenas lo soportaba. Nunca me imaginé decir eso.

Después de la conversación de ayer con Rick me quede pensado en como lo haríamos. Muchos padres separados lo consiguen pero se me iba a hacer muy complicado, pero yo era la culpable por volverme a meter en un lio yo sola, por mantenerlo al margen y lo que es peor por tener un mes para arreglarlo y no haberlo hecho. Ahora tenía que aceptar las consecuencias de mis actos.

Había quedado con mi padre para comer, me había imaginado mucho como iba a ser este momento pero desde que estaba con Rick pensaba que lo haríamos juntos y que todo sería felicidad. Claro que estaba feliz ahora, iba a ser madre. Hasta que no estuve con Rick nunca me había imaginado ni había pensado en ello, pero desde que estaba con él había cambiado de opinión, el estar con él lo había hecho diferente.

Ahora estaba feliz, muy feliz y deseosa de su llegada. Pero el pensar en que él no estaría ahí conmigo como había soñado, me hizo sentir que me faltaba algo, me faltaba sin duda, él.

Me arreglé para salir a encontrarme con mi padre. Y mientras llegaba, no dejaba de darle vueltas una y otra vez a como decírselo. Sabía que iba a ser feliz con la noticia pero también sabía que iba a insistir con Rick. Desde que se fue no dejaba de presionarme para saber que había pasado entre ambos, no creía en que simplemente me equivoque, cuando era la verdad, simplemente no podía dejar de ser como era y eso lo alejo. Pero ahora tenía a un bebe en camino y no pensaba volver a caer en el pozo, por él me mantendría al margen por él tendría que dejarlo porque si no, lo único que conseguiré, seria perderlo como hice con Rick. En este momento para mantenerlos a salvo tengo que mantenerme a mí misma y para ello tengo que dejar el caso en paz por muy difícil que sea para mí. Me repetía mentalmente, intentando auto convencerme.

- Hola cariño - dijo mi padre al verme entrar por la cafetería. Quería haberlo hecho en un lugar algo más privado, pero al final decidí hacerlo en un lugar en el que habíamos pasado mucho, en el que siempre quedábamos cuando necesitaba de él, necesitaba de mi padre.

- Hola papa – le dije dándole un beso y sentándome seguidamente.

- Ya he pedido lo de siempre. Cuéntame ¿Qué tal estas?

- Bien.

- Me he enterado que ha vuelto Rick, ¿ya has hablado con él?

- Papa…

- ¿Qué? No me digas que no lo has hecho. Sabes que tenéis que arreglarlo. No has vuelto a ser tú desde que se fue, desde que lo dejasteis. Y sé que él también está mal.

- ¿Cómo puedes estar tan seguro? - pregunté casi con desgana, pero al ver su cara me di cuenta de que era lo que pasaba - Has hablado todo este tiempo con él ¿No?

- Cariño yo…

- No déjalo, prefiero no saber nada más.

- Bien ¿entonces?

- Estoy bien, aunque tengo que contarte algo muy importante.

- Tú dirás. Aunque ya veo que no es que has vuelto con Rick - dijo y empezó a sacarme de quicio y eso que aún no le había dicho nada.

- Papa yo… no sé cómo decirte esto. Es muy complicado y no quiero que comentes nada…

- Venga hija me estas preocupando - dijo agarrándome de las manos y me anime a mí misma era ahora o nunca.

- Papa estoy embarazada.

Vi como su cara cambiaba hasta que terminó entendiendo que era lo que pasaba. De repente una sonrisa iluminó su cara y vi cómo se levantaba y me abrazaba tomándome por sorpresa. Lo abracé y sentí como las lágrimas se acumulaban en mis ojos. Estaba feliz de verlo feliz. Ojala Rick hubiera reaccionado así.

- Kate ¿voy a ser abuelo?

- Si papa.

- Y Rick…

- Rick va a ser padre… no Papa. No vayas de nuevo por ahí.

- Vale, solo quería saber cómo se lo había tomado.

- Muy bien, está feliz.

-Seréis unos buenos padres para ese niño aunque no estéis juntos. Pero de verdad tenéis que pensar en lo que ambos sentís Kate… ese niño merece que sus padres luchen por su amor.

- Papa… - estaba a punto de llorar y no quería hacerlo delante de él. No merecía más sufrimiento.

- Si no supiera lo que sentís ambos no te pediría esto. Y si me voy a callar ya solo decirte que estoy muy feliz por ti cariño… y por mí, voy a tener al nieto más guapo del mundo - dijo con los ojos vidriosos y sonriendo, estaba feliz y yo también lo estaba. Sin duda esto era la noticia más importante en mi vida.

Llegue a casa tras la comida con mi padre y me sentía feliz. No podía dejar de acariciarme mi vientre, donde suponía que estaba mi bebe, como si pudiera tocarlo, acariciarlo. Sabía que aún era muy pequeño y apenas se me notaba nada, pero sabía que estaba ahí y eso me hacía sonreír a cualquier hora del día, pensando en él, tanto es así que deje de pensar en cómo sería con Rick a mi lado, porque eso no iba a ayudar y solo con saber que mi pequeño estaba creciendo en mi interior ya me hacía más que feliz. Porque realmente, Rick ahora mismo, estaba dentro de mí, era parte de mí ser.

De repente sonó mi teléfono y cuando miré quien era vi su cara. No había cambiado su foto, seguía ahí una foto de él todo sonriente y con esos ojos azules que esperaba que mi pequeño heredara. Suspiré y cogí el teléfono con un poco de miedo.

- ¿Hola?

- Hola.

- ¿Todo bien? - pregunté sorprendida por su llamada y por el silencio que se hizo tras su saludo.

- Solo quería saber si estabas bien - dijo preocupado haciéndome sonreír.

- Estoy bien Castle. ¿Ya se lo has contado a Alexis y a tu madre?

- Sí, están muy felices - dijo y pude notar su sonrisa a través del teléfono en su voz.

- Yo acabo de contárselo a mi padre.

- ¿Quiere matarme? – pregunto con una sombra de ironía en su voz.

- No - dije riéndome - estaba feliz, nunca lo había visto tanto.

- Es normal, es el primero.

- Te imaginas cuando venga Alexis y te diga…

- Lalalala, no sigas - dijo todo apresurado haciéndome reír - Kate yo…

- Rick no hace falta que digas nada.

- Bien, nos vemos mañana para la ecografía.

- Sí, si no puedes…

- Claro que puedo. Ahora no hay nada más importante para mí. Nos vemos mañana. Descansa Kate.

- Igualmente - dije justo antes de colgar. Me tumbe en la cama y cerré los ojos pensando en él.

Era tan especial, que me daba pena todo lo que había pasado, pero estaba feliz porque sabía que para mi hijo siempre estará ahí y que siempre estaría en mi vida, porque tendríamos en común una personita, alguien que para ambos seria lo más importante del mundo.

He dado un gran paso hacia delante en mi vida y sé que no puedo haberlo hecho con nadie mejor. Me dije orgullosa.

A pesar de no estar juntos nunca hubiera podido elegir un padre mejor para mi hijo y con eso me conformaba de momento. Cerré los ojos y me deje llevar, mañana sería un gran día.

CONTINUARÁ…

Nos vemos el lunes con un nuevo capítulo hasta entonces espero que saquéis cinco minutos para comentar.

Gracias a todos por seguir.

Buen fin de semana XXOO

Twitter: tamyalways