Buenos días, la espera ha sido larga pero ya tenemos aquí un nuevo capítulo. Para los que preguntáis serán 30 capítulos más un epílogo y esta historia se mantendrá en el rango T.
Los personajes no me pertenecen…
Capítulo 8
POV RICK
Estaba tan emocionado. Las cosas habían avanzado mucho desde la última vez que vine a ver una ecografía y sabía que prácticamente podría ver por completo como sería nuestro bebe. Estaba tan contento que no pude esperar más y salí hacia la consulta con media hora de antelación. No podía parar quieto por casa volviendo loca a mi madre que terminó por echarme. Y no sé como pero, acabe en la puerta de la casa de Kate. Pensé en esperar ahí hasta que ella estuviera lista o bajara, pero no quería quedarme de pie media hora esperando así que me decidí y llamé.
Espere nervioso a que ella abriera la puerta y cuando la abrió trague saliva al verla tan guapa. Aun llevaba el pijama puesto y tenía el cepillo de dientes metido en la boca, pero aun así esta tan hermosa. Me miró sorprendida, pero enseguida se repuso de la sorpresa y se hizo a un lado para dejarme pasar. Cuando lo hice, cerró la puerta y salió disparada hacia el baño supongo que para acabar de lavarse los dientes.
Yo, mientras tanto, me quede de pie mirando alrededor. Todo seguía más o menos igual que la primera vez que pise este apartamento, y aún recuerdo la última vez que lo pise y que pensé que sería la última vez que lo haría. Pensé que lo nuestro duraría para siempre pero desgraciadamente parecía que eso no será así.
- ¡Ey! - dijo Kate apareciendo por mi espalda sacándome de mis ensoñaciones.
- ¡Ey!
- ¿Qué haces tan pronto aquí?
- Estaba volviéndome loco en casa, mi madre me echo - dije sacándole una sonrisa y eso me hizo feliz, porque no podía dejar de sonreír si la veía a ella haciéndolo.
- Lo siento pero no tengo café…
- ¿Tu sin café? - dije intentando ocultar una sonrisa.
- Por lo que se ve, a tu hijo no le gusta nada - dijo haciéndome reír con su respuesta, y pensando lo bien que sonaba escucharla hablar de nuestro pequeño.
- Es un chico listo, en eso sale a mí - dije consiguiendo sacar una risa sarcástica de su boca -¿Estas nerviosa?
- Si te soy sincera… si, espero que todo vaya bien.
- Todo va a estar bien Kate, ya verás.
- ¿Cómo puedes estar tan seguro?
- Tengo que estarlo.
- Me visto y nos vamos ¿vale?
- Claro… - dije dejándole espacio para pasar y me quede allí parado, de pie, imaginándome a nuestro pequeño y deseando poder verlo, oírlo, notar sus patadas a través de la piel de Kate, escucharle con la oreja pegada a su vientre. Y a sabiendas que eso no sucedería, me sentía feliz, porque iba a ser una criatura muy deseada, solo por eso, todo saldría bien, porque además, sería un luchador, ese sería uno de los genes que heredaría de su madre.
Llegamos poco después al hospital donde le iban a hacer a Kate unas cuantas pruebas para ver cómo iba el embarazo entre ellas una ecografía donde podríamos ver por primera vez a nuestro pequeño. Estaba muy nervioso, no podía dejar de moverme hasta que sentí la mano de Kate cálida como siempre sobre la mía.
- Por favor, estate quieto o te voy a tener que echar como tu madre - dijo haciéndome sonreír.
- Perdona, es que… estoy ansioso.
- Ya, lo comprendo, pero no por moverte tanto nos van a dejar entrar antes.
- Nunca se sabe. Quizás para que me vaya nos dejan pasar - dije haciéndola sonreír.
Estábamos sentados tan cerca y estaba tan hermosa que sentí unas fuerzas increíbles que me atraían hacia sus labios. Nos quedamos ambos mirándonos en silencio, solo intercambiando nuestra miradas de los ojos a los labios. Me acerque despacio hacia ella con miedo, sabía que no estaba bien lo que iba a hacer, pero no podía evitarlo, tenerla cerca y quererla besar, abrazarla, sentirla… era todo una misma cosa.
- Señora Castle - dijo una voz haciendo que nos separáramos de golpe.
Nos incorporamos, muertos de vergüenza y le cedí el paso, mientras yo maldecía internamente no haber aguantado la tentación, por no haber conseguido aguantarme las ganas.
- Entre en esa habitación y cámbiese por favor, allí encontrara una bata y unas protecciones para los pies, póngaselo, así se sentirá más cómoda. Vamos a hacerle una ecografía y luego hablaremos un poco.
- Te espero aquí - dije al ver como miraba. Me quede de brazos cruzados mientras ella se cambiaba con una bata de hospital, y una especie de bolsas en los pies. Estaba nervioso por conocer a mi hijo, por saber que todo va bien.
- Ya estoy - dijo Kate saliendo del lugar, después nos pidió que le siguiéramos hacia una habitación donde hicieron que Kate se tumbara para poder hacerle la ecografía. Ella había estado más tranquila durante todo el tiempo pero ahora se veía muy nerviosa, la conocía lo suficiente para saberlo.
- Todo va a salir bien - le dije bajito para que solo ella pudiera escucharlo y le agarré de la mano. Recibí por su parte una tímida sonrisa. Lo más sorprendente es que en ningún momento había declinado mi mano. Eso me hacía sentir bien, cómodo con la situación.
- Bien, mientras esto se pone en marcha quiero saber algunas cosas. ¿Cómo lleva el embarazo Kate?
- Bien… Bueno, no soporto algunas cosas que antes me gustaban y tengo náuseas, pero por lo demás estoy bien.
- Tranquila las náuseas por lo general se te irán pasando. Es algo normal en los primeros meses de embarazo. ¿Has tenido algún sangrado?
- No.
- Bien, si alguna vez pasa, vengan al hospital inmediatamente. Normalmente no pasa nada grave pero por si acaso lo mejor es prevenir.
- Por supuesto.
- Si quieren hacer alguna pregunta yo estaré encantado de responder – dijo mientras retiraba la camisola del vientre de Kate y ponía una gelatina trasparente sobre él.
Me sonroje involuntariamente, hacía tiempo que no la veía desnuda y en ese momento me sentí extraño, pero la mire a los ojos y no vi nada raro en ellos, así que seguí con su mano entre las mías y mirando al doctor maniobrar.
- ¿Esta bien…? Él bebe quiero decir - pregunte tragando saliva.
- Eso lo sabremos enseguida.
- ¡Ah sí! Claro.
- ¿Sois primerizos?
- Para mí sí, él ya es padre – dijo Kate viendo como yo seguía inmerso en mis pensamientos.
- Pues parece al revés - dijo riéndose al ver lo nervioso que estaba.
- Supongo que ahora soy mayor y se de los riesgos, la otra vez era un crío y tuve que ir aprendiendo poco a poco.
- Bueno, esto ya está. Vamos a ello – y acto seguido puso una especie de mando sobre el gel que había esparcido sobre la piel de Kate. Los dos estábamos mirando el monitor expectantes.
Cuando el doctor empezó con la ecografía ambos nos miramos por un segundo con sonrisas en la cara antes de mirar hacia la pantalla donde pudimos ver por primera vez a nuestro hijo. Se veía tan bien. Era pequeño, muy pequeño, casi como una manzana pero su silueta estaba ahí.
- Bueno parece ser que le gusta las cámaras - dijo el doctor - Nos lo está poniendo muy fácil. Para el sexo aún es pronto pero por lo que puedo ver va todo bien. Esperad un momento – dijo toqueteando un momento en la pantalla y de repente nos invadió el sonido de los latidos del corazón de nuestro pequeño y sentí como las lágrimas se acumulaban en mis ojos a punto de salir. Miré a Kate y estaba como yo, muy emocionada y con una sonrisa especial en la cara, una sonrisa de total felicidad y en ese momento me di cuenta de que era muy afortunado por poder tener un hijo con la mejor mujer del mundo – Todo es correcto, os sacaré una copia.
- ¿Puedes sacarnos dos? - pregunté quitándome las lágrimas de la cara.
- Por supuesto. Puede limpiarse y cambiarse. Ahora concertaremos la próxima cita.
Yo me quede en el despacho con el doctor mientras ella se cambiaba. Tenía muchas preguntas para hacer pero no me salían las palabras. Tenía un nudo en la garganta de la emoción por verlo por primera vez. El doctor me entregó la ecografía de nuestro hijo y volví a llenarme de emoción. La metí en mi cartera con mucho cuidado.
- No sabe doctor lo que va a fardar de hijo con todo el mundo - dije Kate apareciendo tras de mí en el despacho, sobresaltándome y haciéndome reír.
- No te haces ni una idea - dije devolviéndole la broma.
- Entonces, nos vemos en un mes para hacer una nueva ecografía y un seguimiento de su embarazo. De momento si no hay complicaciones pueden seguir haciendo su vida normal. Si no tienen más preguntas…
- ¿Cuándo podremos saber qué es? - pregunté nervioso.
- En la próxima ecografía puede que podamos saberlo pero eso depende del bebe y si queréis o no saberlo.
La verdad es que no habíamos hablado de eso, ni de eso, ni de otras muchas cosas importantes del bebe. Pero supongo que teníamos tiempo para eso.
- Bueno pues entonces si no hay ningún problema y esperemos que no, nos vemos en un mes.
- Gracias - dijimos los dos saliendo de la consulta.
Fuimos en silencio durante todo el camino hasta la casa de Kate. Nos bajamos y fuimos hasta su casa, allí me quede parado como un tonto en la puerta.
- ¿Quieres pasar? Podemos tomar un té y hablar sobre algunas cosas.
- Claro - dije con una sonrisa pasando detrás de ella, sabía que era hacerme daño a mí mismo pero me alegraba demasiado pasar tiempo con ella. A pesar de todo quería estarlo, no podía evitar que mi corazón siempre me llevara a ella. Solo esperaba que algún día fuera el momento oportuno para volverlo a intentar, para poder formar una familia perfecta a su lado y al lado de nuestro bebe que estaba de camino. Pero eso solo el tiempo lo podría decir, de momento iba a disfrutar de cada minuto a su lado y del crecimiento de nuestro pequeño.
CONTINUARÁ…
Mañana nuevo capítulo de la historia, veremos a ver cómo va avanzando el embarazo de Kate y como lo llevan los dos por separados, aunque pueden pasar muchas cosas….
Twitter: tamyalways
