Buenos días os dejo con otro nuevo capítulo, espero que os siga gustando aunque sé que para vosotros irá demasiado lento pero las cosas buenas se hacen esperar pero las malas…

Los personajes no me pertenecen…

Capítulo 13

POV RICK

Había pasado una buena tarde con ella. Habíamos disfrutando solo de nuestra compañía. Recuerdo la cara de niña que se le puso cuando le di su piruleta, como disfruto de ella y yo con verla mientras se la comida golosa. Todavía en el sofá con sus pies sobre mis piernas y completamente dormida, no podía dejar de mirarla y adorarla. Era tan preciosa que no podía dejar de contemplarla y sonreír. La había perdido como mujer, por ser un idiota, por no luchar por ella todo lo que se merecía. Ella era especial, era la mujer de mi vida y se merecía más por mi parte. Cuando la veía así, quería luchar por ella en este instante, quería decirle que la quería por encima de todo, que no podía vivir sin ella pero luego pensaba en el daño que nos hicimos. Es por la mujer que más he sufrido en mi vida y sé que yo también le he hecho mucho daño y quiero que eso se acabe y quizás si no estamos juntos, si estamos así bien pero sin estar juntos es lo mejor para ambos y por eso me conformo con lo que tengo porque prefiero tenerla así en mi vida que no tenerla.

Me levanté despacio para no despertarla y me dirigí hacia la habitación. Cogí una manta y volví sobre mis pasos. La arropé con cuidado y decidí dejarla allí un rato más. No quería que durmiera allí porque estaría con unos dolores terribles cuando despertara pero sabía que le estaba constando dormir así que decidí dejarla allí un ratito mientras yo preparaba la cena para ambos.

De repente sonó la puerta y entró mi madre como un torbellino, solo me basto un gesto para hacerle saber que Kate estaba dormida.

- Hola cariño. ¿Cómo va todo? – pregunto bajando el tono de voz.

- Bueno, mejorando.

- ¿Está dormida?

- Sí, me da pena despertarla, pero mañana se quejara de dolores. Además tiene que comer algo.

- Si, dale de comer necesita comer por dos.

- ¿Te quedas? – le pregunte. Aunque realmente quería que me respondiera que no, disfrutaba más si estábamos solos.

- Estoy cansada. Mejor me voy a descansar. Pero antes dime qué tal se encuentra.

- Creo que bien. Ya sabes se queja poco. Creo que lleva peor el depender de mí, pero por ahora me está poniendo las cosas algo más fácil.

- Bien, eso os vendrá bien.

- Madre…

- No me digas que has perdido la esperanza.

- ¿La esperanza?

- De volver a estar a su lado.

- Aunque quiero luchar contra ello no puedo, nunca podré dejar de tener esperanza mientras viva. Sueño con ello.

- ¿Entonces?

- Entonces creo que no es el momento.

- ¿Y cuándo es el momento?

- No lo sé. Supongo que cuando pase pasara.

- Me alegro de que no pierdas la esperanza. Hacéis una pareja adorable y ese bebe que viene en camino se merece que sus padres sean felices.

- Seremos felices por tenerlo a él. Eso es lo importante.

- Vale, tú sabrás, pero tanto tú, como yo sabemos que os morís por volver a estar juntos. Y créeme cuando te digo que todo eso no es un sueño. Acabaréis juntos, confía en mí - dijo con una sonrisa justo antes de desaparecer.

Acabé de hacer la cena, y la deje en el horno para que no se enfriara mientras iba a despertar a Kate que seguía dormida sin enterarse de nada. Estaba preciosa, bueno, ella era preciosa pero estaba especialmente bonita desde que me enteré de que llevaba a mi hijo en su interior. No pude evitar acariciar su cara apartando los pelos que caían sobre ella tapándosela y eso era un delito. Se veía tan tranquila y placida que me dolió tener que acabar con esa calma, pero necesitaba despertarla.

- Kate… - dije acariciándola suavemente mientras le susurraba. Poco a poco fue despertando recordándome a todas las mañanas que desperté a su lado.

- Mmm - respondió mientras se movía todavía soñolienta, haciéndome sonreír.

- Kate despierta - dije y vi como abría los ojos adormilados y sentí como mi corazón saltaba de alegría, era tan especial, que sentí unas ganas terribles de besarla y no soltarla más en la vida.

- No quiero levantarme - dijo con voz dormida, imitando un bebe. Eso consiguió sacarme una sonora carcajada.

- Kate tienes que levantarte porque mañana te arrepentirás de haberte quedado dormida aquí, además tienes que comer.

- ¿Qué hora es?

- La hora de la cena, andas vamos - dije ayudándola a incorporándose un poco.

Le pasé su comida encima de una bandeja para que no se manchara y yo coloque la mía sobre la mesa. No pude evitar volver a quedarme embobado mirándola mientras comía como tantas veces hice. Recuerdo cada vez que le llevaba la comida o el café a la comisaria, era una manera de cuidar de ella siempre.

- Rick.

- ¿Qué?

- Deja de mirarme y come - dijo con una sonrisa en la cara, esa de cuando intentaba meterse conmigo, esa Kate más relajada que tanto me encanto conocer y que me costó sacar a flote.

Me puse a comer a su lado en silencio sin dejar de mirarla de reojo porque no podía dejar de hacerlo, siempre me había pasado, desde que la conocía me sentía atraído por ella como dos polos opuestos se atraen. Comimos tranquilos sin decir nada pero con la seguridad de que las cosas iban mucho mejor, que parecía que se veía el sol allí entre tantas nubes.

POV KATE

No sabía cuánto podría aguantar si mandar todo a la mierda. Solo estar a su lado me sentí de nuevo como una niña, una niña enamorada. No podía evitar que las piernas me temblaran cuando lo tenía cerca, apenas podía mirarle a los ojos porque entonces me quedaba como hechizada con ese azul que hacía que mi corazón latiera a mil por horas. Necesitaba tenerlo cerca pero a la vez tan lejos que no sabía cómo iba a poder seguir viviendo así.

Luego estaba él. Todo el día atento conmigo y lo que quedaba porque lo conocía pasa saber que no me iba a dejar ni un solo instante mientras esto siguiera así.

Me había cuidado, me observaba a cada minuto haciéndome sentir de forma extraña. Por un lado me molestaba porque siempre había sido muy independiente pero por otro lado, lo veía tan dulce. Sabía que me quería como yo a él y a veces me preguntaba qué era lo que nos alejaba porque a veces ni yo misma lo sabía. Quizás eran excusas que ambos inventábamos solo para huir de un posible daño, pero a la vez estábamos perdiendo tanto.

Y ahí estaba otra vez.

Me había traído hace apenas un rato para que pudiera dormirme pero no puedo hacerlo. Me he desvelado y ahora me es imposible volver a dormir. ¿Y él? ¿Cuando dormía? Podía sentir su mirada sobre mí durante todo el día, protegiéndome a mí y a nuestro pequeño. Como un gran padre que es, como el gran compañero que era.

Tengo tantas ganas de abrir los ojos y decirle que le quiero, que se quede y no se vaya nunca, que le necesito tanto que me duele y me da miedo. Pero no lo hago, como siempre me quedo callada porque no tengo el valor necesario para luchar por lo que de verdad quiero.

-Kate…-lo escuché susurrar y siento como que está llorando y siento como mi corazón se derrumba junto al suyo-tengo tanto miedo…no puedo perderos a ninguno de los dos…si os pasa algo yo…

Siento como las lágrimas caen por mi cara a la vez que las suyas. Siento su cálida mano sobre la mía acariciándomela con dulzura, con amor. Y siento sus cálidas gotas de dolor caer sobre mí y me muerdo con fuerza el interior de la boca porque sé que no debería estar viéndolo así porque él no querría y por eso me aguanto las ganas de abrazarlo y de decirle que todo saldrá bien y que él ya no puede hacer más de lo que hace, que si no es por él…esto no sería tan fácil. Y siento que tengo que decírselo, por eso me prometo a mí misma decírselo en otro momento. Pero en este momento me calló todo mi dolor y lo dejo a él con el suyo porque sé que necesita sacarlo todo y yo aguanto sintiéndolo a mi lado hasta que mi cuerpo no puede más y me quedo dormida por el completo agotamiento que mi cuerpo siente.

CONTINUARÁ…

Ambos siguen sufriendo y no sabes cuando llegara el fin pero prometo que llegara. Mañana nuevo capítulo hasta entonces espero vuestros comentarios, ansiosa. Gracias por estar ahí siempre.

XXOO

Twitter: tamyalways