Buenos días, y gracias por leer y por vuestros comentarios me alegro saber que os gusta que ya estén juntos, por fin. Bueno pues seguimos en el hospital veremos a ver qué pasa con el embarazo de Kate y como le va juntos.

Los personajes no me pertenecen…

Capítulo 22

POV KATE

Conseguí que Rick se fuera un rato a casa a darse una ducha rápida. Me gustaba tenerlo cerca, es más lo necesitaba pero precisaba de un tiempo a solas para hacer algo en lo que él nunca estaría de acuerdo. Pero tenía que hacerlo porque lo importante en estos momentos era mi pequeña y su bienestar, tenía que nacer, y tenía que nacer bien.

Ansiosa esperaba al médico que pasaba a verme, como cada día. Suplicaba no se retrasara mucho, porque Rick tardaría poco en volver y no quería que se enterara, no todavía.

- ¿Cómo está la paciente más guapa? - dijo el doctor con una sonrisa porque sabía que me molestaba que me hablara así.

- Bien, doctor.

- Parece que todo va bien. Van a hacerte unos análisis para saber el motivo de tus perdidas, pero de momento parece que aguanta y todo va bien.

- Quiero hablar con usted de una cosa.

- Le agradecería me tuteara.

- Gracias, veras... Quiero hablar contigo sobre una cosa.

- Tú dirás.

- Quiero… deseo, necesito, que anteponga la vida de mi bebe a la mía.

- ¿Qué quieres decir?

- Que si sucede algo, cualquier cosa que ponga en peligro nuestras vidas, prefiero que hagas lo que más convenga para que viva él bebe.

- Kate yo…

- Lo pondré por escrito si hace falta. Si pasa algo y él bebe aún no está bien para enfrentarse al mundo exterior no quiero que me provoquen el parto.

- Kate eso puede matarte.

- Y si lo hace puede matar al bebe. Por eso, lo pondré por escrito si hace falta. Pero quiero su bienestar por encima del mío.

- ¿Has hablado de esto con Rick?

- No, y tú tampoco lo harás. Quiero que quede entre nosotros, entre doctor y paciente.

- Bien, si estas segura te traeré lo papeles. Pero quiero que lo pienses, puedes cambiar de opinión hasta el último momento. Podemos salvaros a las dos.

- Si lo consigue perfecto, pero si no primero será su bienestar y no el mío - dije tocándome de forma protectora mi barriga.

- Vale, ahora vengo, pero piénsalo.

- ¿Pensar qué? - dijo Rick en ese mismo instante, entrando por la puerta con una sonrisa que me dejo claro que no sabía de qué estábamos hablando, miré al doctor y gracias a Dios estuvo rápido con su respuesta.

- Sobre cuando quiere que le hagamos la prueba. Dice que ahora no está bien para ella.

- ¿No? ¿Qué te pasa?

- Nada Rick, solo estoy sin ganas.

- Vengo en un rato con eso.

- Claro, gracias doctor.

En cuanto el medico se fue, vi cómo Rick me miraba de forma acusatoria, sabía que algo no iba bien, que algo no le estaba contando pero sabía que no podía decírselo, solo quería estar bien todo el tiempo que pasara con él y sabía que eso no ayudaría a volver a empezar como queríamos.

- Anda ven – le dije estirándolo para que acabara tumbado a mi lado.

- Kate…

- Silencio… solo quiero estar así, contigo - dije besándole suavemente porque necesitaba sentirlo, necesitaba verlo bien.

- Sé que algo…

- Por favor, podemos dejar a un lado todo eso… necesito dejar de pensar en que algo va mal, necesito…

- Está bien. ¿Qué quieres hacer?

- Me encantaría estar tirados en la playa, los dos, sin hacer nada, solo dándonos compañía.

- Bien y algo que pueda hacer en este momento - dijo mirándome triste.

- Rick de verdad estoy bien… solo frustrada por tener que estar en esta cama, pero no me cuesta porque sé que le viene bien a nuestra pequeña - dije cogiéndole su mano y colocándola sobre mi vientre - por verle la carita vale la pena hacer cualquier cosa - lo vi sonreír y con eso me relaje.

- Una niña… ni siquiera he tenido tiempo de pensar en ello. Una niña… - dijo sonriendo.

- ¿Preferías un niño?

- No, me daba igual. Está claro que tengo que estar rodeado de mujeres en mi vida, y para mí no es ningún castigo, me siento bien - dijo con esa sonrisa conquistadora.

- Yo tampoco pensé en que quería. Primero me asusté y cuando me hice a la idea me daba igual solo sabía que iba a ser la persona más importante en mi vida. Estoy tan feliz de que seas su padre…

- ¿Ah sí?

- Sí, me alegro de que nos encontráramos aquel día, el camino ha sido duro Rick pero mereció la pena por estar así contigo, por haber creado entre los dos este ser que crece en mi interior. Por eso, sé que será todo increíble cuando esto acabe, porque el camino está siendo largo y duro como nuestra relación y ahora estoy feliz por estar como estamos.

- Me alegro que pienses así.

- Tengo esperanzas, eso no quiere decir que no esté muerta de miedo en muchos momentos, pero sé que juntos lo conseguiremos.

- Juntos - dijo mientras sonreía y luego me beso suavemente la cabeza - ¿Cómo te la imaginas?

- No lo sé… muy pequeñita - dije con una sonrisa - tengo miedo porque no sé cómo voy a hacerlo, menos mal que te tengo a ti.

- Eso se aprende con práctica, verás cómo enseguida te apañaras.

- Va a ser perfecta.

- Sin duda, con la madre que tiene…

- Bueno, el padre tampoco está mal - respondí haciéndole reír.

- ¡Dios mío! Que tontos hemos sido, con lo bien que podíamos haber estado estos meses…

- Sí, pero aun así, estuviste ahí cuidando de mí, cuidando de los dos, Rick, tú lo hiciste bien. Yo tardé demasiado en reaccionar, porque sabía lo que sentía, sabía lo que tenía que hacer pero siempre pasaba algo.

- ¿Algo?

- Como Meredith…

- ¡Oh! lo siento mucho, me sentía mal y supongo que necesitaba no estar solo… quizás no fue la mejor solución para superar la soledad.

- No la verdad… aunque me dio un buen empujón para no querer esperar más.

- Entonces… al final vas a tener que admitir que tomo buenas decisiones.

- Bueno, porque por una vez sirviera para algo, no significa que cada vez que venga tengas que meterla en casa.

- Te prometo que no volverá a pasar, no volverá a quedarse en casa, en nuestra casa.

- No tienes que prometer nada, aunque…

- Evitaré hacer cosas que te molesten.

- No quiero que dejes de hacer cosas por mí.

- Cuando quieres a alguien dejas de hacer cosas que sabes que le molestan, así que no me cuesta nada.

- Gracias.

- No tienes que dármelas. Te quiero y eso quiero que lo tengas claro.

- No sé, creo que necesito alguna prueba más - dije sonriéndole y enseguida se acercó a mí y me beso. Necesitaba tanto este acercamiento, su tacto, sentir sus labios sobre los míos, saber que estaba ahí, era lo único que me relajaba.

Un golpe en la puerta consiguió que nos separáramos y de repente empezó a entrar todo el mundo, Lanie, los chicos, mi padre, Martha y Alexis con un gran ramo de flores que repartieron por la habitación.

- ¿Tenemos algo que celebrar? - preguntó Martha acercándose para darme un beso mientras Rick se levantaba para abrazar a su hija.

- Hay mucho que celebrar - dije mirando a Rick y ambos sonreímos.

- Me alegro por vosotros chicos.

- Gracias Martha - dije mientras abrazaba a mi padre que se sentó a mi lado en la cama mientras me preguntaba qué tal estaba.

- Somos demasiados aquí dentro. Será mejor que salgamos algunos - dijo Rick sacando a todos para dejarme a solas con mi padre y yo se lo agradecí con una sonrisa.

- ¿Cómo estas cariño?

- Bien - dije sonriéndole, pero me conocía lo suficiente como para saber que había algo detrás de ese "bien" que le acababa de soltar.

- No me mientas.

- Papa no lo hago. Estoy bien y Rick tiene mucha culpa de eso.

- Si, ¿pero?

- Pero la niña… lo sé. No puedo estar bien hasta que la tenga entre mis brazos, estoy deseando tenerla en mis brazos, besarla y abrazarla. La necesito tanto papa.

- Lo sé cariño, pero todo saldrá bien. Cuando te vi por primera vez en brazos de tu madre… esa imagen la tengo aquí guardada, es la imagen de mi vida, no recuerdo un momento más feliz de mi vida.

- He visto esa foto.

- Sí, está un poco desenfocada porque no podía dejar de llorar - dijo haciéndonos reír a ambos - eras preciosa, bueno, eres preciosa. Una niña increíble, fuerte, bonita, especial para nosotros eras nuestra niña. Sé cómo te sientes cariño.

-Gracias papa por esto. Me has ayudado mucho. De verdad – le dije sonriendo, pero de repente vi que su imagen empezara a nublarse, exactamente igual a la foto que nos sacó a mi recién nacida y a mi madre que me sostenía en brazos. Me estaba mareando e iba a decir algo pero… no podía hablar, no podía moverme, solo escuchaba el sonido de mi corazón cada vez más y más rápido.

- Kate… Kate… Cariño… - oía a mi padre pero ya no podía enfocarlo y no podía hablarle, no podía hacer nada - Rick…Rick…

- ¿Qué pasa? Kate… Kate… - podía sentirlo a mi lado, quería decirle que estaba todo bien, que cuidara de nuestra pequeña, que no se preocupara por nada pero no debía hacerlo, y me sentí mal por pensar eso, por verlo, por escucharlo mal a él y sentí como las lágrimas caían por mi mejillas y eso fue lo último que recuerdo antes de perder el conocimiento.

CONTINUARÁ…

Y aquí seguimos con el drama sé que me queréis matar una vez más y más cuando os diga que nos vemos el viernes con un nuevo capítulo, habrá que esperar para ver qué es lo que pasa. Esperemos que todo vaya bien.

XXOO

Twitter: tamyalways