Buenos días, ya estamos de vuelta. Aquí os dejo un nuevo capítulo después de los días de vaca, ya queda muy poquito para acabar la historia espero que la sigáis disfrutando.

Agradecer una vez más la labor de mi compañera

Los personajes no me pertenecen…

Capítulo 28

POV RICK

Llevábamos dos semanas en casa, casi un mes desde que nuestra pequeña había nacido y aun seguíamos esperando a que nos dieran permiso para llevárnosla a casa.

Se había vuelta una rutina para los dos. Levantarnos temprano ducharnos juntos para ahorrar tiempo, desayunar y salir disparados hacia el hospital. Allí pasábamos todo el día hasta que acababa la hora de visitas y volvíamos a casa ambos desanimados por que se acabara otro día y volviéramos a casa sin ella.

Yo lo llevaba mal pero peor era llegar a casa y ver como Kate se venía abajo. Ella más que nadie la necesitaba a su lado. Se le hacía un mundo tener que retornar a casa una vez acababa el día. Llevaba un montón de tiempo de baja y aún así no había nombrado ni un solo día la comisaria. No pensaba en otra cosa que en nuestra pequeña, apenas hablábamos de nada solo de nuestra princesa; era como si su mundo se hubiera parado y necesitábamos que alguien le diera al "play"; no podíamos seguir en esta pausa de nuestra vida. Solo la veía sonreír el tiempo que estaba con ella y eso me hacía sentir mal. No sabía cómo ayudarla, me sentía inútil.

Hoy era un día bastante malo, habíamos vuelto a discutir porque le había pedido que pasáramos un rato más en la cama que quería pasar tiempo con ella, pero se levantó enfadada y se estaba duchando sola mientras yo estaba todavía tumbado en la cama sin saber que hacer para mejorar todo esta situación.

Pensé que todo lo malo se había acabado… y quizás fuera así pero la necesitábamos en casa para empezar una vida normal… tenía que ser eso.

Me levante y sin decir nada me metí en la ducha donde ella empezaba a lavarse la cabeza. Aproveche el momento y quite sus manos, usando las mías para lavarle el cabello, masajeándola, intentando apagar un poco el estrés que le corría por dentro.

- Rick… - dijo en un tono bajo, tranquila por mis caricias.

Me arrime más a ella, quedando pegado a su cuerpo desnudo, colocado mi boca sobre su oído y no puedo evitar susurrarle.

- Te quiero Kate, pase lo que pase, te quiero.

En ese instante rompió a llorar, su cuerpo se transformó, rompiéndose por todo ese dolor que llevaba acumulado. Y la abrace, atrayéndola hacia mí con fuerza sin soltarla en ningún momento.

Cuando sentí que se calmaba, la gire quedando cara a cara con ella. Con mi mano subí su cara para mirarla a los ojos y vi aún sus ojos enrojecidos por el llanto. Los bese despacio y con todo el amor que sentía por ella, una simple caricia pero que hizo que ambos nos quedáramos con muchas ganas de más.

- Lo siento.

- No tienes que hacerlo, no pasa nada Kate.

- Deberías odiarme. Me estoy comportando como una idiota… yo lo siento mucho…

- Estas bajo una presión tremenda cariño, y yo también lo estoy. Pero esto se está acabando, ya pronto podremos volver a casa con nuestra princesita y todo irá bien, irá mucho mejor que bien.

- Tengo tanto miedo de volver a perderte.

- No me perderás, me oyes - dije haciendo hincapié en ello y obligándola a que me mirara a los ojos, porque siempre que hablábamos con ellos no nos equivocábamos.

- Si sigo así, lo haré. Te quiero Rick, quiero estar contigo… pero necesito tenerla en casa, necesito saber que de una vez por todas todo este calvario se ha pasado.

- Kate nunca acabara. Cuando se es madre siempre tienes ese temor, te vuelves sobreprotector con ella… lo sé por experiencia - dije haciéndola sonreír - serás una gran madre pero no solo se puede ser madre Kate. Eres madre, mujer, policía, amiga, hija… eres persona Kate no puedes centrarte solo en eso, si no te volverás loca.

- No sé cómo hacerlo.

- Déjate llevar Kate… déjate llevar por lo que sientes en cada momento - dije besándola con amor, apretándola contra mi cuerpo.

Nos vestimos entre besos y salimos rumbo al hospital media hora más tarde de lo normal lo que me hizo sacar una sonrisa, hoy por fin había cambiado algo en la rutina además de la magnífica ducha.

Llegamos al hospital ambos más relajados y felices. La charla y como no, la buena mañana llena de "algo más" nos había sentado de fábula. Sentía que todo iba a salir bien, que hoy empezábamos un nuevo rumbo.

Entramos en el hospital y cogimos el camino hacia nuestra pequeña, ya todo el personal nos conocía, formaba parte de nuestras vidas. Cuando llegamos a la ventana de la sala vimos que nuestra pequeña no estaba y me inquiete ante esa imagen, pero mucho peor fue lo de Kate.

- ¿Qué?... - dijo Kate mirando hacia todos los lados y yo intente calmarla aunque también estaba muy nervioso.

- Kate tranquila, vamos a esperar a ver que dicen los médicos.

- No puedo esperar - dijo parando a la primera enfermera que paso por allí - perdone, Allison Castle…no está. ¿Qué ha pasado?

- ¡Ah…! estábamos esperándoles, pero como no vinieron a su hora, el doctor decidió hacerlo ya.

- ¿Hacer qué? - pregunté nervioso.

- Unas pruebas… - iba a seguir pero Kate no le dejo, estaba empezando a ponerse demasiado nerviosa.

- Pruebas de que…

-Tranquila, pruebas respiratorias. Es normal antes de mandarla a casa.

- ¿Mandarla a casa? - pregunté sorprendido.

- Sí, si todo va bien podrán llevársela ya a casa. Pero eso será mejor que se lo cuente el médico. Por allí viene - dijo señalando a nuestra espalda.

- Doctor… doctor… - lo llamo Kate atropellando las palabras por los nervios.

- Ya están aquí. Os estaba esperando pero quise empezar sin vosotros.

- Para hacerle pruebas a mi pequeña pero… es verdad que es…

- Quería hacerlas cuanto antes para que podáis llevárosla esta tarde.

- ¿En serio?

- Si todo va a bien, no veo por qué no, pero tenemos que esperar los resultados.

- Rick ¿lo has escuchado?

- Sí, creo que por fin vamos a estar todos en casa.

- Todo ha cambiado. Nos ha cambiado por fin el karma - dijo riéndose de mi por estar siempre hablando de ello y del futuro.

- Bueno, primero tenemos que esperar.

- Entonces hay dudas… - pregunto Kate preocupada de nuevo.

- No, si… quiero decir. No tiene por qué haber problemas, pero a lo mejor necesita algún día más, así que no nos precipitemos.

- ¿No podemos verla?

- Ahora no, estamos en la planta de diagnóstico donde están los distintos aparatos para llevar a cabo esas pruebas. Vosotros iros a tomar un café a la cafetería y yo os aviso cuando tenga los resultados.

- Pero…

- Kate ya lo has oído. Tenemos que esperar y para esperar aquí mejor vamos y nos tomamos un buen café.

- Bueno, no es muy bueno, pero mejor que el de la máquina es - dijo el médico con una sonrisa - iros tranquilos, está en buenas manos. Espero daros una buena noticia cuando volváis.

- Gracias doctor - dije despidiéndome. Cogí a Kate de la mano y con una sonrisa la saque de allí.

Llegamos a la cafería y tras pedir nuestros cafés nos sentamos en una mesa de fuera para disfrutar un poco del buen tiempo que hacía. La verdad es que hacia un montón de tiempo que no disfrutábamos de la luz solar.

- ¿Estas nerviosa?

- Claro que lo estoy. Es normal, parece que por fin han escuchado mis súplicas. Si podemos llevárnosla, ¿Qué vamos a hacer?

- Pues disfrutar de ella.

- No tenemos la habitación preparada.

- Tenemos la cuna en la habitación. De momento estará con nosotros cuando tenga que ocupar su habitación estará lista. Te prometo que lo estará.

- Tenemos que llamar a todos, hay que celebrar esta gran noticia - dijo emocionada y la mire con una sonrisa, por fin parecía estar saliendo de ese pozo donde se había metido ella sola y del que parecía que no iba a salir - ¿Por qué sonríes?

- Porque me alegro de verte feliz - dije recogiendo un mechón de pelo detrás de su oreja.

- Mucha culpa la tienes tú – dijo mordiéndose en labio mientras sonreía y no pude evitar besarla.

- No quiero que este día acabe nunca - dije besándole suavemente la punta de la nariz y sentí como cerraba los ojos para sentir mejor el momento.

- Prometo que todo va a ir bien a partir de ahora. Te prometo que voy a poner todo de mi parte.

- Lo sé. Vamos a ser felices Kate, estoy seguro de ello.

- Kate…Rick - escuchamos que alguien nos llamaba y cuando nos giramos, allí estaba el doctor mirándonos - ya tengo los resultados.

Y ahí estaba nuestro futuro más cercano, el más cercano porque pasara lo que pasara ella era nuestro futuro. Cerré los ojos y agarré a Kate de la mano esperando a saber cuál iba a ser ese destino que nos estaba esperando a la vuelta de la esquina.

CONTINUARÁ…

Mañana un nuevo capítulo para que la espera sea mucho más corta. Gracias a todos por vuestra paciencia y espero que lo disfrutéis.

Comentarios siempre bienvenidos.

XXOO

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